miércoles, 2 de septiembre de 2015

TINTA INVISIBLE, LOS INVISIBLES NÚMERO 17, VOLUMEN 1.


Tinta Invisible, correo de LOS INVISIBLES nº 17 (primer volumen), por Grant Morrison. Traducido por Frog2000.

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Grant Morrison.

¡Podemos alegrarnos enormemente con este número gracias al regreso de las dos viejas páginas de correo! Desnudémonos y peleémonos al estilo de las Mujeres en el Barro con cierta cantidad de correo varonil en el que realmente se puede confiar. No hay nada de raro en ello. Se parece un poco a los Espartanos, y ellos fueron algunos de los soldados más duros de todos... 

Uníos a mí, además, mientras alzamos piadosamente los ojos hacia el cielo y somos bendecidos por el trabajo artístico en estas páginas de Phil Jimenez y John Stokes. ¿Molan o no?

Mientras tanto, como medida para reducir el desconcierto, tengo la sensación de que he de explicar un poco quién es Gideon Stargrave.

Stargrave hizo su primera aparición en el tercer número del cómic "casi mainstream" Near Myths, en diciembre de 1978. El personaje, héroe de una historia titulada "The Vatican Conspiracy" que estaba escrita y dibujada por el quinceañero que yo era en aquella época, se inspiraba en mi entusiasmo por la obra de J.G. Ballard y Michael Moorcock. Como plagio apenas velado del personaje de Moorcock, "Jerry Cornelius", Stargrave era un despiadado pero simpático asesino dandy que había sido enviado en secreto al mundo de una forma precipitadamente caótica después de usar una máquina del tiempo averiada. Este James Bond mod y polisexual comenzó a ser publicado en una aventura en tres partes y en docenas de cómics e historias en prosa jamás publicadas, las cuáles se pueden leer ahora como lo que eran, el balido en busca de ayuda de un adolescente atormentado y sexualmente frustrado. La segunda versión de Stargrave, con su corte de pelo al estilo Beatles del ´65 y el tono a lo Swinging London, era mucho mejor, ya que puedo leerme ese material sin echarme a llorar. Con la apariencia de un servidor (yo tenía 21 años y en aquella época tocaba en el grupo de punk psicodélico The Mixers), este Stargrave renacido apareció en el casi editado "The Entropy Concerto". La última estampida de Stargrave durante una buena temporada fue cuando apareció en la tira de dos páginas llamada "Famine", publicada en el cómic benéfico para Etiopia "Food For Thought", en 1985.

Ambas versiones del personaje aparecen en este número de Los Invisibles, y he intentado, con la ayuda de Phil y John, recrear el estilo de aquellos cómics originales. Así que si alguno de vosotros se pregunta qué demonios está pasando, entonces... emmm... eso es lo que está pasando.

¡Pero espera! ¿Es esto la página del correo o una condenada autobiografía?

¡Sigamos con las cartas! 

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Greymaulkin
Conroe, Texas

Querido Grant,
me puse muy contento cuando supe que ibas a dedicar una saga a cada uno de los miembros centrales del equipo de los Invisibles, pero me quedé extasiado cuando comprobé que todo empezaba con Lord Fanny. ¡Gracias! "Ella" se ha convertido rápidamente en mi personaje favorito. ¡Vamos, chica! De acuerdo, Ragged Robin también me intriga mucho, pero aún así ella no es una top tan alta, una bruja travestí vestida de forma fabulosa. Como ambos sabemos, una máscara no sólo es un pedazo de armadura. Es un elemento mucho más fuerte. 
Postdata. ¿Soy sólo yo o hay alguien más que escucha la voz de RuPaul cuando se lee las frases de Lord Fanny?

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Grant Morrison.

¡Saludos, Greymaulkin! Reúnete conmigo para tomar una pinta del jodido Dios, para vosotros, vistosos freaks americanos, eso es una guinness, en el más cercano pub Irlandés-tejano que tenga la pinta de un jodido Clint Eastwood. Brindemos y comamos con todos aquellos de rostro fresco, flores bebedoras de birra del Eire, ¡donde el diablo sabe que estás muerto! ¡Otra! ¡Otra!
¡Cristo! Esta es la sección de correo equivocada, y el oportuno recordatorio de que casi olvido mencionar la magnífica lista de "cómics que he leído" en el número 15 de Predicador.

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Spunkmeyer,
Paranaque, Filipinas

Querido Grant,

saludos y abrazos. Sin todo el maquillaje y la sombra de ojos, la resplandeciente Fanny es igual de refrescante cuando se mira a Hilde cuando era niña, creciendo a la sombra de la bruja de su abuela. El actual arco es un estudio fascinante de que, de hecho, independientemente de lo que la Naturaleza nos haya ofertado en cuanto a equipamiento biológico, es lo que hay enterrado en el interior lo que determina definitivamente quiénes somos. Claro, el entorno también tiene algo que ver, pero el potencial está enterrado por ahí, por algún lado.

Y si nos tomamos en serio los juicios de Dios, entonces, aparentemente, una mujer puede ser exáctamente lo que Hilde parece ser. Y es bastante posible que el primer signo de esto sea cuando Hilde ve el vestido que la ofrecen y se da cuenta de que es la cosa más bonita que haya visto nunca.

Así que es bastante irónico que en un arco que explora a un hombre siendo una mujer, veamos a Jill Thompson siendo Rob Liefeld en una de las páginas. Así que tengo que preguntárselo a Jill, ¿cómo te sentiste siendo Rob durante una página? (La idea me da escalofríos.) En su entrevista con Steven Tice en Musings, Jill comentaba: "pero Rob Liefeld.... aaaaaaaaaaagh. Supongo que un día él y yo nos veremos las caras en algún tipo de combate de wrestling. Supongo que no tendrá ni idea de que todo lo que me ocurre es que me preocupo por él."

Así que, Jill, ¿has desarrollado algo de empatía por Rob, ahora que te has convertido en él durante un momento? Espero que esto no sea una parodia como la de la pequeña en la tienda (¿Barry?), que aparentemente sí es cierto que quería ser mujer. Por favor, que no sea algo como eso, Jill. Cuéntanos si en realidad esto va en plan "one-shot". Quizá podrías hacer otra historia con la Doom Force, tan sólo para saciar los impulsos más oscuros de Jill, Grant. Realmente es una fea visión, ver a Jill siendo Rob. Échala un ojo, Grant. La esperanza del mundo artístico libre depende de ti.

Y sigo con el tema de Jill: muchas gracias por firmarme el Sandman 48 en San Diego (ese "A Dave" ha sido enormemente apreciado.) Y ya que estoy rondando estos parajes, también le daré las gracias a Stuart por firmarme el último capítulo de "Sacrifices". (Le pasé a mi amigo Budjette el Invisibles número siete para que lo emborronases, Grant, pero supongo que, o no estabas en San Diego, o Budj no dio contigo.)

Eso es todo por ahora. Un primer año estupendo, Grant. Y el segundo ha empezado con un big bang de cuidado.

Nos vemos.
Él cree en la belleza.

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Grant Morrison.

Me temo que Jill fue la víctima de un siniestro Svengali, Spunkmeyer, por eso la insistí tanto para que dibujase a King Mob con el estilo de Rob Liefeld. Durante este año las historias giraran en torno al tema común de las pruebas chamánicas -Fanny con sus "dioses", Dane con sus "aliens", King Mob capturado por sus enemigos, etcétera- y he decidido que es mi deber forzar a mis dibujantes para que se enfrenten con las porciones más oscuras y profundas de sus psiques. En el caso de Jill, he elegido un ejercicio tántrico similar en principio al famoso ritual del vama marg, que consiste en que el adepto aspirante ha de tener sexo con un brujo enfermo con el fin de librarse de todas las aversiones y ataduras de su cuerpo. En cuanto al tema de Jill convertida en Rob Liefeld, supongo que las características físicas de Rob Liefeld, en cuanto a que recrean perfectamente sus poses de acción acartonada, fueron la forma más extrema de modificación del comportamiento que pude concebir. Si ella finaliza la prueba con éxito, Jill alcanzará la rueda kármica.

En realidad le comenté que dibujase de esa forma porque me quedé profundamente impresionado al ver la película "Asesinos Natos". Quería utilizar algunas de las técnicas "postmodernas" de Olvier Stone en los Invisibles, y donde él usaba imagen en blanco y negro y película en Super 8, y estilos prestados de la MTV y el porno, y material cogido de cámaras de vigilancia, etcétera, yo decidí emplear estilos distintivos del pasado de los comic books. Así que si echas un vistazo más profundo a los Invisibles número 13, podrás ver el estilo de Rob Liefeld en la escena de acción protagonizada por King Mob, las técnicas narrativas de Watchmen utilizadas en las escenas de King Mob y Lady Edith, el blanco y negro de Sin City cuando Brodie le da una paliza a Kirby, los estilos de los Hermanos Hernandez en las escenas con los latinoamericanos, el "Belive or not!" de [Robert] Ripley para la descripción de Teotihuacan, y muchas más referencias que aparecen a lo largo de ese número y de los dos siguientes. 

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Sin Dirección.

Hola, cerebro de Grant:

Me gustaría decir que me parece que Los Invisibles están algo carentes del picante sabor que tan vital parecía en Doom Patrol. Lo que me pareció más impresionante de Doom Patrol, y por qué intento que todos los que conozco se lo lean, es la inexpresable forma de su caos. Los salvajes engranajes de las historias individuales, las volteretas por el mundo de sueños esquizofrénicos que aparecían en sus argumentos, en particular la arbitrariedad de sus puntos de enfoque, la gestalt de las tramas diabólicamente resonantes (bueno, yo también comparto muchos de tus gustos.) Por qué estos rincones, estos mundos, quién sabe... pero evidenciaban el cosquilleo que recibimos a través de la verdadera obra de un genio. El efecto estroboscópico (el mejor ejemplo que me viene a la mente es el número 46) ilumina los espacios de gris, esa oscuridad que da luz al placer, etc.

La realidad mundana, (que la televisión americana tan gravemente se esfuerza por capturar) resulta inevitable en la literatura e incluso, creo, en la poesía, pero se ha de romper con esos pedazos de ideales broncíneos del flujo temporal. En cuanto a esa brillantez, esa magia ("ella lo llamaba Resplandor"), sólo he visto que se ha capturado en los sueños, en la música, en el cine aquí y allá... y en Doom Patrol. Tener a Cliff deambulando por los alrededores, desconcertado porque el mundo normal está desapareciendo, nos hace sumergirnos a nosotros mismos en el relato. (Y esto es lo que me parecía tan tintineante del nº 47, cuando Niles le decía, "realmente deberías dejar de actuar como alguien desconcertantemente con buen corazón, Cliff. Porque la gente va a empezar a creer en ti," mientras miraba fijamente hacia el exterior de la página.) Pero este vasto "arco" que has empezado a trazar podría doblarse y deformarse completamente a lo largo de su trayectoria. Como dijo una vez un hombre sabio con la boca llena de galletas: "Los grilletes no enseñan qué es la libertad."

Los Invisibles parecen un poco demasiado sustanciales para ti, abuela del muchacho. Whangamata! ¿DP te ha arredrado? ¿O es que has adquirido un costoso fetiche al que ceñirte?

Y que tus garabatos dejen de ser comparados con una proyección del viejo Grant... tú, por supuesto, eres mucho mejor.

Ah, por cierto, reforzando la adulación desenfrenada y todo eso... si alguna vez te dejas caer por una rave de Nueva Inglaterra, soy el chico de la camiseta con la "LLLLLLL!". Identifícate y estoy seguro de que podré ofrecerte un buen duendecillo.

LOS TANCHIP!!!

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Grant Morrison

Lo recordaré.

Me llegan muchas cartas de gente a la que realmente le encantaba Doom Patrol y que desearían que siguiese escribiendo la colección. Aprecio mucho vuestro apoyo, verdaderos creyentes, pero todo lo que puedo decir es que, habiendo escrito ya Doom Patrol, no quiero hacerlo de nuevo en estas o en otras páginas. Cualquier que espere de mí un desfile sin fin de hombres con cabeza de reloj en mallas y extrañas canciones infantiles se llevará, me temo, una gran decepción. Por un lado, Doom Patrol fue una retozona serie de superhéroes proyectada en pantalla ancha. Los Invisibles, aunque toma prestados algunos de los adornos de los cómics de superhéroes, pretende hablar sobre la vida "real", cómo se ha vivido durante estos últimos años de agotado milenio, y, por su propia naturaleza, probablemente parecerá estar más apegada a la tierra y ser más mundana que algo como Doom Patrol. Los estremecedores supervillanos que quieren apropiarse del mundo y las amenazas mensuales a la realidad, por ejemplo, simplemente no serían apropiadas para esta serie. Me encantó Doom Patrol, y los números anteriores todavía están por ahí para su lectura, pero no podría soportar errar de nuevo por el mismo terreno y sólo puedo hacer lo que siento que me gusta hacer, que en la actualidad son Los Invisibles y otros proyectos relacionados.

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Jason E. Aaron
Dirección desconocida

Querido Grant:

lo conoces todo. Debes ser Jesús reencarnado. Si fundas tu propio templo de Shaolin, como en Kung Fu, quiero ser tu saltamontes.

Me divierto mucho leyendo Los Invisibles, me divierto con toda la mierda que haces. Te doy mi dinero con alegría.

Hey, acabo de leer "Como un guante de seda forjado en hierro". Era bastante bueno, ¿no? Ahora estoy leyéndome Rastros de Carmín, de Greil Marcus. Estaba caminando por la librería, buscando algo subversivo, y allí tenían algunos libros sobre nazis, justo enfrente mío. Le di la mano a Ray Bradbury una vez, y algún día también me gustaría apretar la tuya. Tu cabeza debe estar tan repleta de cosas chulas que seguro que tendrás anotadas frases interesantes en trocitos de papel que te salen por las orejas. ¿Tienes algún tatuaje?

Postdata: ¿Has escuchado a la cantante de folk punk acústico Ani DiFranco? Es genial.

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Grant Morrison

No la he escuchado, saltamontes, pero estoy seguro de que puedo confiar en ti. (En respuesta a la otra carta que me envías, mis novelas no existen en forma impresa. Mis relatos han aparecido en Hotter Blood, Hottest Blood, The Starry Wisdom y en Rapid Eye 3. No sé cómo te podrías hacer con las copias de los cómics británicos que he hecho, pero estoy seguro de que tiene que haber vendedores por correo que podrían desenterrar algunos de los embarazosos materiales del principio por algo de dinero.)

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Hal Phillips
Long Beach, NYC.

Grant,
los Invisibles es el cómic perfecto.

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Grant Morrison. 

Hal,
la tuya es la carta perfecta.