viernes, 31 de agosto de 2012

GOUDOU GOUDOU (1 de 10), por ANN NOCENTI



Goudou Goudou (1 de 10. Posteado por Ann Nocenti el 15-10-2010 en Hilobrow. Aquí el post original. Traducido por Félix Frog2000.) 

(Nota: Ann Nocenti, además de ser una de las guionistas más personales de la Marvel de los ochenta, también ha sido una comprometida aventurera que se ha liado la manta a la cabeza y recorrido varias zonas deprimidas del Mundo, entre ellas Haití, lugar donde estaba justo durante el terrible terremoto provocado por “Isaac”, enseñando cinematografía a un grupo de chavales oriundos de la zona.)

Hay algo de un partido de fútbol que parece extraño. Las patadas suenan como que son ciertas, pero el sonido que se produce es “fwap”, como aire eructado por un neumático, y tiene una trayectoria oblicua. Una docena de chicos se pelean detrás del balón errante. No hay límites ni objetivos, y el juego discurre a toda velocidad por encima y entre la basura; son tres chicos, y la pelota se estrella contra un camión de la ONU repleto de soldados venezolanos que ríen y aplauden.

Su campo de fútbol amurallado, bautizado ahora como “Pinchinat Camp”, se ha convertido en un arrellanamiento cada vez mayor de tiendas de campaña. Pocos días después del “goudou goudou”, como lo llaman los haitianos, el “tremblement de terre”, o como susurra la gente de las montañas, "el ataque", los nuevos sin-hogar vagaron hasta allí, clavaron palos y alzaron sábanas y se metieron debajo. El primer aguacero torrencial voló tan fácilmente el refugio como el resoplido del lobo feroz. Ahora hay tiendas de verdad, aunque sean sofocantes y calurosas tiendas de campaña militares, divididas con sábanas en el interior con el fin de albergar hasta a ocho familias en cada una de ellas. Algunos militares de Sri Lanka vestidos de camuflaje se apoyan contra la alta pared de cemento y observan sin poder hacer nada más. No saben hablar el criollo haitiano, y tampoco están autorizados a utilizar las armas que portan con ellos. Parecen confusos, como si se hubiesen metido en la película equivocada.

El cuerpo rechoncho de Nesley, parecido a una boca de incendios, parece estar plantado en la tierra hasta sus raíces mientras me comenta que los Haitianos han ignorado a ciertos dioses, por lo que la Tierra ha rugido. Nesley es un “hougan”, un sacerdote Vodoo. Ha perdido su templo y su casa. Su esposa sale de debajo de su nueva casa de lona azul y cuenta la historia de cómo salvaron a su bebé, con un orgullo en la voz tan hinchado que nos eleva a todos del fango durante unos breves momentos. Tiene una cara regia de huesos elevados y está plantada como si confíase también en enlazarse con el planeta hasta la raíz.

Una mujer de las montañas me dice: "Fueron los norteamericanos los que provocaron el terremoto." Como prueba, me cuenta una historia sobre las pruebas atómicas que se hicieron en el mar cuando ella era una niña.

Mis estudiantes de cine haitianos se dedican a contar las historias de su país con su propio estilo indirecto y suave. Ruedan tal como viven: se pasean por la vida, miran a su alrededor... notifican cómo son las cosas, vaya. No se entrometen, no engañan a nadie, no empujan con la intención de encontrar un final.

Hoy hemos estado rodando a Sonise, una chica de 17 años que está embarazada y que tiene una sonrisa fácil que de alguna forma incrementa su impenetrabilidad. Está a punto de tener su primer bebé entre el barro, la mierda y el hedor. Le pregunte a Keziah, una de mis alumnas, cuál era su opinión lo que pensaba de Sonise. Keziah es una haitiana con un firme cuerpo escultural que parece un trípode y que la convierte en alguien perfecta para filmar cámara en mano. Keziah me contesta: "¿Sonise? Debería estar muy asustada, pero no lo está."

Sonise viste con una camisa amarilla brillante. Su vientre hinchado brilla como el sol y precede la arrogancia de sus andares. Sus andares son ondulados y sexys, con la cabeza bien alta y firme, con el rostro plácido. Está dando un largo paseo en pos de una larga cola con la que obtendrá su pequeña cantidad diaria de arroz. Perdió a su hombre durante el terremoto. "Llevo ropa interior de color rojo," me dice, "eso mantiene lejos a los hombres. Si un hombre empujase hacia dentro a mi bebé, éste se pondría celoso y moriría." Estas son las cosas que ella conoce. Después del terremoto, las mujeres embarazadas decían que su leche estaba triste y que no era buena para los bebés. Sonise es firme como una roca, porque tener una actitud diferente pondría triste a su bebé.

Pasamos cerca del errático partido de fútbol, y puedo ver el motivo por el que la pelota rebote tan extrañamente: tiene un agujero mal parcheado. Mantiene su forma lo suficiente como para poder jugar todavía con ella, pero su arco está lleno de incómodas sorpresas. Los niños son pequeños y rápidos monstruos vestidos con camisetas de Spider-man, el FBI y Hooters, desperdicios de décadas de envíos humanitarios. Los pares de zapatos no coinciden, un torbellino de dientes y extremidades, chillidos de alegría maníaca, la tristeza del mundo vencida por la más simple de las armas, una pelota deformada.

Mis estudiantes, como Sonise, han sido escogidos por su penosa vulnerabilidad, por un bebé nacido en el barro bendecido por un millar de moscas. Han levantado una tienda en el campamento para poder vivir y filmar aquí, día y noche. No hay escasez de personajes a los que seguir para filmarlos. Se encuentran a James, un carismático líder del campamento, "Todo el mundo me conoce. Todo el mundo", insiste. Se parece un poco a un estafador, se le ha acusado de vender en lugar de distribuir los productos que vierten las organizaciones humanitarias. Así lo comenta Charlotte, otra líder del campamento cuyos constantes, frenéticos y emocionales intentos por ayudar a todo el mundo parecen estar conduciéndola a la locura, “¿Qué por qué uso este sombrero de vaquero? Así no tengo que verlo todo y hay cosas que se quedarán ocultas. Veo lo suficiente, pero también prefiero estar un poco ciega", dice derrumbándose y llorando. Mi favorito es Jouvens, un niño tartamudo que habla de las cuatro serpientes que están rasgando su país. "Vinieron como serpientes, así que nos entró miedo. Venezuela, Estados Unidos, Canadá, Italia, cada uno de ellos cogió un pedazo nuestro.”

Mis alumnos están aprendiendo a esperar, a ver y agarrar la realidad tal y como se desarrolla. Son tímidos, no quieren meterse en la vida de los demás. Y así, Sonise es capaz de mantener su misterio a buen recaudo. Sin duda, todo el mundo es capaz de ser sutil. Hay cosas que todo el mundo se calla. Es algo que resulta obvio.

Sonise sacude la tierra, los gusanos y los insectos fuera de su pequeño cuadrado de espacio de la tienda de campaña, barre cuidadosamente, espanta las moscas, sacude la ropa de cama y reorganiza su petate, su olla, su cepillo de dientes, su gorro, su oso de peluche. Siempre está de buen humor, sonriente, incluso aplasta las moscas como diciendo "lo siento." Una de las paredes de su lona tiene dibujados a los Dálmatas de Disney retozando, con sus lunares, sus caras de asombro, sus ojos saltones, las lenguas colgando, añadiendo una frenética locura a su pequeño cuadrado de tela. Sonise apenas tiene espacio para darse la vuelta, y cuando se pone de pie se balancea hacia delante y hacia atrás, hacia delante y hacia atrás, un oso enjaulado nunca estará dispuesto a entender que no tiene ningún lugar a donde ir.

Sonise es una gran niña que va a tener un niño. Arrastra una silla hasta el lugar donde vamos a entrevistarla. Detrás de ella la frase "TE AMO" está garabateado en la pared. Marco, un guapo estudiante desgarbado aficionado a los pantalones a cuadros de color rojo, se encuentra filmando por los alrededores el necesario metraje de cobertura adicional. Veo cómo el "Te Amo" se refleja en un charco de barro que está a punto de pisar un reacio Marco. "¡El charco, el charco “très belle!", exclamo. Y él pensará, ¿Qué es lo que me dice mi enloquecida profesora? Pero tan pronto como mira y ve el reflejo, también ve lo mismo que yo, y su cara se ilumina con el entusiasmo y filma el agua, el reflejo de las pequeñas piernas de las niñas plantadas en el barro, los mundos dentro de los mundos del charco. Filma con una obsesión tan profunda que tengo que arrastrarlo lejos de allí y llevarlo de vuelta hacia lo que estábamos haciendo en un principio.

Marco tiene un talento sensible, amor por el surrealismo. Más tarde hace un dibujo para mí: mi nombre alumbrado por las luces de Gotham, las palabras al pastel amor y esperanza arremolinándose mientras mis danzantes piernas rompen una botella de ron. Marco conoce bien quién soy.

Aparte de Marco he elegido a un equipo de chicas para este rodaje, porque me pregunté, ¿se podría romper la inquebrantable fachada de Sonise si fuese interrogada por otras mujeres? Ella se abre un poco. "No me gustan los chicos, así que quiero que este bebé sea una niña. Si es un niño supongo que también tendré que amarlo." Keziah le pregunta a Sonise sobre un crudo garabato tatuado que tiene en el brazo. Sonise se gira y tira hacia abajo la parte trasera de sus pantalones de chándal. "Tengo otro nuevo. Me los hace mi amiga. Duele. No lo puedo ver, ¿qué es?" Keziah le dice que es un dragón, pero no le dice lo mal dibujado que está.

Meses más tarde, después de que haya nacido su bebé, nos enteramos de algunas cosas más. Sonise tiene otros dos hijos que nos ha ocultado. ¿Dónde?, quién sabe. En realidad su novio no murió, sino que el papá del bebé le dio algo de dinero. Ella tiene una casa y tan sólo está en el campamento por el arroz gratis. "Y también tengo muchos amigos aquí."

La forma de sobrevivir de cada uno es la forma de sobrevivir de cada uno. ¿Por qué las cosas deberían ser como parecen en un principio?

jueves, 30 de agosto de 2012

PROVISIONES DE JELLO BIAFRA (2 de 3)



Provisiones de Jello Biafra (2 de 3)
(entrevista realizada por Patrick Slevin, 23 de Marzo de 2010, para TheAquarian. Traducida por Frog2000. Parte 2 de 3. Parte 1.)

Patrick Slevin: ¿Por qué te llevó tanto tiempo volver a tocar con una banda estable?

Jello Biafra: Siempre quise hacerlo. Venia de tener algunas buenas y algunas malas experiencias, y además, como antes tuve la oportunidad de meter ruido con gente como Al Jourgensen o Nomeansno, o con Mojo Nixon o los Melvins, yo, como fan, no pude decir que no. Además, estaba poniendo mucha energía en los “spoken word” y en todo aquello relacionado con el activismo. Pero me dí cuenta de que tenía otro don del que ya era consciente y que podía afectar el pensamiento de la gente a un nivel más profundo, así que de alguna forma tenía la obligación de utilizarlo. Todas esas canciones que he ido relegando a lo largo de estos años, algunas de las canciones del álbum, estaban compuestas desde hace mucho tiempo y otras son completamente nuevas.

PS: ¿No fuiste capaz de convencer a Buzzo y Dale de que deberías ser el “frontman” de Melvins de forma indefinida?


JB: ¡Intenta convencerlos tú de eso! Es algo que se supone que nunca pasará. Creo que todos queríamos hacer más cosas juntos, pero al mismo tiempo, y por razones obvias, su prioridad son los Melvins. Querían hacer lo que les apeteciese sin que yo estuviese en la misma habitación restaurando todas sus canciones (risas). Y además Buzz tiene a Fantomas, y Dale tiene Altamont y ahora a Shrinebuilder, así que nos resultaba bastante difícil seguir adelante. También las cartas pueden cambiar bastante respecto al tema de Lard ahora mismo, porque ahora soy yo quien tiene el calendario apretado con mi proyecto principal para el mundo de la música.

PS: Joder, también iba a preguntarte sobre eso. Leí algo sobre que el año pasado, por estas mismas fechas, estabas trabajando en un posible nuevo disco de Lard junto a Al.

JB: Realmente no era así. Durante años hemos estado hablando sobre hacer algo nuevo. Creo que Al anunció que sería inminente durante la época del “Houses Of The Mole Tour”, y yo pensé que a la hora de anunciarlo, ayudaría mucho saber que ya existía algo grabado (risas). Pero Al es un tipo muy ensoñador. Si empiezas a construir, él acudirá. Empieza a construir y todo se excretará de inmediato.

PS: Supongo que ya no tendrá tiempo de pensar en todas esas cosas, porque no volverá a salir nunca de gira.

JB: No sé cuál será el estado del estudio que estaba construyendo en su casa de El Paso. Quería empezar a trabajar en bandas sonoras y a producir a otras personas y por lo que sé, puede que también esté haciendo algo con Revco, pero puede que me equivoque.


PS: Se había mudado, ¿no? Creo que a Nuevo Mexico.

JB: Creo que en realidad se ha instalado en el propio Texas, pero está justo en la frontera entre Texas y Nuevo Mexico. A muy poca distancia de El Paso.

PS: Verdaderamente, el sonido de Guantanamo School Of Medicine es más en la misma línea que el material que hacías con los Dead Kennedys.

JB: La gente comenta eso, pero creo que no es cierto. También lo decían sobre las cosas que estuve haciendo con Melvins, aunque supongo que definitivamente se debe a que yo escribí la mayor parte del material que tocamos los Dead Kennedys y creo que van a seguir diciendo lo mismo haga lo que haga.

PS: Es probable que todo tenga que ver con tu voz.

JB: Si pudiese me gustaría deshacerme de ella, porque incluso en el Instituto me decían que "Oooh, ¡tienes una voz muy rara!" Pero también, cuando he escuchado a gente como Sparks y Peter Ivers y otras voces extrañas, me he dado cuenta de que la voz puede ser un arma muy poderosa si acabas aceptandola, y además tienes que tener en cuenta que lo mejor que puede tener la voz de un cantante es una que sea inconfundiblemente personal.

PS: Claro. Y tú la tienes. Quería preguntarte sobre algo: ¿cómo mantienes en buena forma tu voz? E incluso, ¿has llegado a pensar en ello alguna vez? Porque llevas en esto mucho tiempo y has usado tu voz muchísimo.

JB: Creo que he hecho tours de forma tan masiva como hicieron todos mis compañeros de generación con sus segundas bandas, después de que nuestras bandas punk se separasen y comenzase la era grunge (Henry Rollins, por ejemplo, ha movido su culo por todos los lugares del mundo, y aún lo hace, en su mayor parte con spoken-words). No sé cuánto porcentaje de voz habré perdido. Pero como yo también hago spoken-words usando mi voz en escena al igual que la he utilizado en las obras de teatro en las que me involucré antes de los Dead Kennedys, creo que eso me ha ayudado a rescatarla un poco, y además he tenido una entrenadora vocal desde 1985. Algunos de mis amigos de The Mutants, la vieja banda punk de San Francisco, me la presentaron, y desde entonces he estado entrenando con ella de forma periódica. Lo hice porque para empezar, mi voz se estropeaba fácilmente cuando me marchaba de gira, y entonces empecé a entrenarme con ella, y por eso, durante la gira final de Dead Kennedys (una muy larga de aproximadamente siete semanas de duración con un descanso de cinco días por el medio), no se me estropeó desde el segundo show hasta el último.

He recuperado un poco mi forma de cantar original, pero creo que he quemado un poco mi voz a lo Robert Plant, debido a que fumé demasiado después de la universidad. ¿Es mejor la música que hacemos ahora? Eso lo tienes que decidir tú. No puedo hacer algunas de las mismas cosas que es capaz de hacer Chris Cornell, pero ¿crees que él podría ajustarse a lo que yo hago?



PS: No, no creo. Y además, yo ya ni puedo escuchar a Led Zeppelin, en su mayor parte por culpa de Robert Plant. Ya no puedo soportar esa voz.

JB: Sin embargo, es muy bueno en lo que hace. ¿Alguna vez has intentado hacer esa mierda con la que ellos fueron capaces de inventar un género por sí mismos? En Robert Plant hay un alma muy diferente de la que puedo ver en Rob Halford, Ian Gillan o incluso Ozzy Osbourne, y mucho menos en la de los Axl Roses que vinieron después. Proviene de algo mucho más blues, de un lugar más profundo.

PS: No los compararía nunca. Ozzy no es ni la mitad de cantante de lo que lo es Halford o Plant.

JB: Pero mira cómo Ozzy disparó su voz por encima de la escala después de su primer álbum, y creo que una de las razones principales para hacerlo fueron las ventas de los primeros dos álbumes de Led Zeppelin. Además, probablemente pueda ser capaz de ajustarse más a ese rango. No sé. Yo puedo cantar mucho más bajo de lo que suelo hacerlo en el escenario, pero sencillamente, de esa forma no puedo proyectar mejor mi voz. También podría hacer falsete, pero me imagino que si me ajustase a eso en un concierto en directo, como querría sacar toda la mierda por mi garganta, en ese momento se me pondría voz del monstruo de las galletas.

PS: Asumo que no haces nada de tu antiguo material, versiones de Dead Kennedys, cuando váis de gira.


JB: Bueno, hacemos algunas versiones. Pero es una nueva banda y estamos aquí para tocar nuevas canciones. El punk siempre ha ido de hacer algo nuevo. Nunca he permitido que me limitasen todos esos géneros que las empresas han ido cortando como si fuesen rodajas de lo mismo. Pop-punk, horror-punk, street-punk, hardcore, grindcore, ya sabes.


Recojo mis influencias de todas las partes del mapa. Si quieres tener una oportunidad mejor de averiguar lo que he creado ahora, sería mejor que te fueses a una de esas ferias de discos de la WFMU en lugar de acudir a una tienda donde pudieses comprar un montón de discos de punk de la vieja escuela. Parte de la belleza de esto, y tal vez la razón por las que algunas de esas bandas siguen en pie en la actualidad, es porque en este momento ya no existe algo a lo que llamar vieja escuela. La volamos en su día. O por lo menos, en el caso de los Dead Kennedys, quemamos alegremente “Hotel California”. Ese fue uno de mis mayores logros (risas).

PS: ¿Irás a la WFMU cuando te acerques por la zona?

JB: No creo que tenga tiempo. Me parece triste que no pueda ver un montón de los lugares donde me comenta la gente que debería ir cuando estoy de gira, ya que como algunos saben, aunque otros no lo sabrán, las giras de conciertos y los viajes de placer son dos cosas muy diferentes. Tú viajas, sales, compruebas cómo son todos esos sitios, ves cosas, y conoces a la gente un poco mejor a lo largo del camino. Cuando estás de gira muchas veces todo es autopista, pruebas de sonido, el concierto, caer rendido en la cama. Incluso puedes encontrar comida a lo largo del camino, aunque espero que no sea la de Denny´s.


PS: Si no me equivoco, estaba programado que aparecieses en un show sobre estrellas del rock en uno de los “late night” de Fox News. Cualquiera que sea el infierno que fueses a hacer...

JB: Creo que ya me han botado. Lo último que me dijo George (de Alternative Tentacles), fue que nos habían cancelado.



PS: ¿Por qué?

JB: No tengo ni idea. Quizá querían a alguien más famoso. Quizá querían volver a emitir algún viejo episodio de Corey Haim, ¿quién sabe?

PS: Pero calculo que tienen suficiente tiempo de programación como para emitir las cosas en directo, o incluso si no estuvieses allí físicamente, en el plató, esa misma noche, podrían tenerte grabado y emitirlo más tarde, ¿qué coño pasó?

JB: No querían hacerlo así. No sé, ¿has visto ese programa?

PS: No. Sólo había oido hablar de él. Me dijeron que Oderus Urungus aparecía en él.


JB: Me gusta eso. He visto algunos vídeos de GWAR, cuando Beefcake y él estuvieron en el show de Joan Rivers hace unos años y ella lo pasó muy mal cuando la dijeron a la cara: “Nosotros vamos de sexo, gore, sangre y violencia. Le damos a la gente lo que realmente quiere.”


PS: En eso eran perfectos. Pero son apolíticos y tú no lo eres.

JB: GWAR se cuelan en sitios así, aunque su rollo es parecido al de los chicos que crearon South Park. Luego pasan a se conocidos por todo el mundo.

PS: Tengo la sensación de que Fox News habrá reculado por... no lo sé.

JB: Supongo que pensarían que GWAR eran menos peligrosos que yo, aunque creo que si yo hubiese acudido habrían sacado a todo un Bill O'Reilly y me cortarían cada vez que tratase de decir algo. Ese es el motivo de que no haya aparecido antes en otros programas de la Fox. ¿Cuál era la pregunta?

PS: Estuve revisando en el YouTube tu intercambio de pareceres con Tipper Gore, en el programa de Oprah, cuando sacaste el artículo de periódico...

JB: ¿Cuando la cogieron mintiendo en directo en la televisión nacional?


PS: Supongo que algo así no habría llegado a aparecer en la Fox, te habrían cortado directamente.

JB: Oh, creo que no, en absoluto. Oprah hace un gesto con la mano fuera de cámara que  utiliza para señalar quién tiene la palabra. Ella lo utilizó con eficacia la primera vez que estuve hablando con Tipper, pero la segunda vez yo sabía lo que iba a suceder, así que sabía que tendría una sola oportunidad para poder hablar, por lo que acabé diciendo todos mis argumentos, y cuando Tipper comenzó a hablar, el público la empezó a abuchear, y Oprah cortó la emisión y emitieron los anuncios.


Y eso fue lo último que se me permitió pronunciar en el show de Oprah Winfrey. Actualmente, la única manera de que pudiese volver alguna vez al programa de Oprah sería si tuviese algunos horribles problemas con medicamentos chungos, un abuso sexual de por medio y una historia de redención en la que estaría haciendo esfuerzos para seguir adelante con mi vida diciendo: “Y ahora que he pasado por todo esto, tenéis que compraros mi libro.” Y entonces tal vez podría acudir de nuevo a su show. El problema es que afortunadamente no he sufrido ninguna adicción. Mi único vicio es el vinilo. Pero por lo menos eso me ha ayudado a la hora de inspirarme a escribir algunas interesantes cosas por mi cuenta.

Los otros músicos tienen instrumentos, yo tengo mi cerebro y todo lo que sucede en él.


PS: Y tu voz.

JB: Claro.

PS: Creo que hay gente de memoria corta que asumirá que estás más cómodo con lo más fácil, al hablar de Barack Obama en este disco, si lo comparamos con su predecesor.

JB: Cuando trato con ese tipo de cosas no hago nada sencillo de una forma deliberada. Por eso todo empieza con una canción llamada “Terror Of Tinytown”, que como ya sabrás está basada en la película del Oeste con actores enanos de 1930. La vi, y pude ver que había paralelismos con la forma de hacer las cosas de la administración de Bush en Irak. Así que incluí “Terror Of Tinytown” en uno de mis discos de spoken-word, y por eso el musical “Tinytown” abre el nuevo álbum. Pero para mí, el final de la canción explica por qué esa canción está en el disco y por qué la banda se llama Guantanamo School Of Medicine. “¿Y ahora qué? / Bush no se ha ido / hasta que todos estén capturados y a disposición judicial por crímenes de guerra / Así que actua rápido o esto seguirá igual / porque antes de que te des cuenta, supongo que ¿habrán vuelto?"

Y lo que más me asusta de todos los errores cometidos por Obama es el hecho de que no hayan ido detrás del régimen de Bush por los crímenes de guerra que han cometido. Tal vez la gente de este país esté más interesado en Corey Haim o en el pene de Tiger Woods, pero en cuanto nos vamos a otros países a jugar, oímos hablar mucho sobre ello. Realmente, al mundo le hace temblar de miedo aquello en lo que podría llegar a convertirse una superpotencia torpe si la tortura y el secuestro y las guerras injustificadas continúan de la misma forma y sin que se lleve a nadie ante la justicia, tal y como ha ocurrido hasta ahora. No puedo hacer suficiente hincapié en que si estos payasos y sus neo-nazis no son llevados a juicio, será mucho más desagradables la próxima vez que suframos el régimen republicano, porque sabrán que: “Hey, ahora sí que podemos salirnos fácilmente con la nuestra sin que nos pase nada. Matemos a más gente."

Eso es lo que me rompió el corazón del Contragate. Allí teníamos a William Casey de la CIA, dirigiendo a un grupo terrorista de Contras-Cowboys que mataron a 30.000 personas en Nicaragua y que estaba financiado por operaciones de tráfico de drogas amparadas por el gobierno que dieron lugar a toda una epidemia de crack. Y hay personas responsables de ese tipo de delitos que deberían estar en la cárcel a día de hoy, en vez del regreso del que alguno de ellos ha disfrutado durante el régimen de George W. Bush. Conocemos a Oliver North, pero el número dos de la operación, que trabajó directamente bajo las órdenes de Casey como director adjunto de la CIA era Robert Gates, y en lugar de ocupar una celda de la cárcel en algún lugar de una prisión de máxima seguridad, no sólo es que sea el Preciado Secretario Payaso de Defensa de Bush, sino que es el Secretario de Defensa de Obama. ¿Qué dices sobre eso?


Por no hablar de toda nuestra economía derruida manejada por los mismos Clintonoides que han jugueteado con las leyes incluso antes de Bush y de que este se convirtiese en presidente y los pusiera de nuevo al cargo. ¿Qué puedes decir sobre eso?

Sabía que estaba pasando algo raro cuando el sector bancario al completo, que había respaldado a Bush durante las dos últimas elecciones presidenciales, estaban dando todo su dinero a Obama en vez de a Hillary o a McCain. Lo que realmente me rompió el corazón acerca de todo esto es que tuvimos la oportunidad de rescatar a los bancos y a los propietarios de las viviendas al mismo tiempo. Dale el dinero de la maldita hipoteca a los propietarios de una vivienda, ellos se lo darán a los bancos, los bancos recuperarán su dinero, y la gente se quedará en sus casas, y así los arrendatarios no llegarán un día a casa del trabajo y encontrarán todas sus pertenencias en la calle porque el propietario de la misma ha conseguido una desalojo hipotecario. Eso está ocurriendo por todas partes y nadie quiere hablar de ello. El alivio de la clase media ha sido enorme, pero ¿qué hay del alivio de aquellas personas que ni siquiera son clase media?


Lo siento, pero por eso deberíamos aumentar los impuestos. No hay otra forma de hacer las cosas. Por no hablar de que recuerdo una cita que dijo Obama durante las primarias, donde se pronunciaba en contra de un adecuado sistema de seguridad social de pago único porque decía que eso podría conducir a demasiados trabajadores desempleados a utilizar los seguros que negocian con la salud. Y mis ojos casi se me salen de las órbitas, me quedé atontado del todo: “Mierda. Ni siquiera Ron Paul diría algo así. Es como decir que no podemos acusar a John Gotti o a Al Capone porque eso podría conducir a que hubiese más gángsteres y matones desempleados.”


PS: Ese discurso formó parte del aplastamiento que hizo Lieberman de los votos a favor de la seguridad social en el Senado. Connecticut está llena de compañías de seguros y de gente que trabaja en esas compañías de seguros.

JB: Incluso antes de que Lieberman llegase al Senado, ya tenía la reputación jodidamente dañada. ¿Y quién hizo que Al Gore alcanzase la vicepresidencia? Lieberman. Justo cuando estaba en una cruzada moral tan mala o peor que la de Tipper Gore cuando ésta puso en manos de la audiencia del Senado un comité con el que poder culpar a Marilyn Manson por los tiroteos de los institutos. La gente como yo no se olvida de mierda como esa. Además, la gente me pregunta: “Bueno, Al Gore ha hecho cosas maravillosas por el medio ambiente -excepto quizás en su propio hogar- ¿no estás listo para perdonar a Tipper?" Y mi respuesta es: “Jodidamente no”. Ella nunca se disculpó por su caza de brujas contra la música.

PS: El se trajo a Frank Zappa y a Dee Snider y a todos los demás. Estaba sentado ahí como una especie de cabecilla de ese circo que había levantado su esposa.

JB: Ni siquiera los llamó a declarar, sino que les dio un codazo para que lo hicieran. El plan de Al Gore y su esposa y sus amigas de la derecha religiosa no tenía nada más que a predicadores fundamentalistas declarando que alegaban que eran expertos en música y además académicos, cuando en realidad no lo eran. Y por suerte, Frank, Dee Snider e incluso John Denver se presentaron a testificar en contra. Inmediatamente después de eso, Denver fue expulsado de RCA, a pesar de haber vendido cientos de millones de álbumes para ellos. Más concretamente, mis sentimientos respecto a Al Gore y su querencia por los temas ambientales es que me parece algo magnífico, pero, por favor, no vuelvas a meterte en política de nuevo.


PS: Bueno, los temas medioambientales son su negocio. Le interesa mucho impulsar todo el debate sobre el cambio climático.


JB: Por otro lado vivimos en un sistema capitalista a nivel mundial, a pesar de que a día de hoy estemos más cerca del feudalismo. De ahí que la canción “New Feudalism” apareciese primero en el álbum que hicimos para las protestas de Seattle. Hay algunas cosas determinadas que funcionan como soluciones de marketing y que buscan alentar a que la gente trate mejor el planeta. Incluso los dictadores chinos han empezado a entenderlo, aunque no lo suficientemente rápido. E incluso si llegasen a limpiar su propia atmósfera, ¿qué haremos entonces con sus depredaciones por todo el sudeste asiático, eliminando no ya las especies en peligro de extinción, sino las especies que ni siquiera utilizan y que no están en peligro de extinción aún, debido a que ellos quieren los corazones de los primates para su medicina tradicional o para sus bolsos de pangolín, o para lo que sea? Acabo de leer algo acerca de todo esto en uno de los periódicos británicos que me ha dejado horrorizado.

Ps: Conseguir ser alguien honorable a través del clima no parece tener mucho sentido.

JB: Eso lo sacó por primera vez a flote George Bush Sr. ¿No lo recuerdas? Fue entonces cuando escuché algo parecido por primera vez, y pensé: “Dios, ¿a qué nivel de cinismo puede llegar esta gente?”.


PS: (Risas.) El tema de que debían rescatar el aire y limpiarlo.

JB: Definitivamente, a las corporaciones les gustaría tratar el derecho de todo ser humano a beber agua como si fuese una mercancía de la que serían los guardianes. No sólo en el Tercer Mundo, sino que había un pueblo de Michigan donde creo que acababa de instalarse Perrier y puso en un pozo allí y empezó a chupar sus aguas hasta dejarlo todo seco y encima dijeron: “Muy bien, detenednos. Ya nos rescatarán." ¿Viste que los Obamatones hiciesen algo, aparte de quedarse ahí plantados?

Pero avancemos rápidamente hasta la última canción del álbum, "I Won´t Give Up”. Esa es la única canción del álbum que está específicamente dirigida a los albores de la Era Obama. La idea detrás de esa canción es: mira, hemos llegado a un punto en el que nuestros corazones se están quedando sin aliento, ¿significa eso que deberíamos tirar la toalla y dejarlo? ¿O deberíamos luchar más duramente?


Y aquí es donde los Obamatones defraudan a las estrellas de rock. No hay mucha gente ahí fuera en la calle que esté tratando de presionar para que el gobierno haga lo correcto. ¿Conseguirían seguir ocupando todas las ondas los payasos del Tea Party si hubiese una Marcha del Millón de Personas Sin Seguro a Washington? ¿Seguida de una Marcha del Millón de Personas Sin Hogar?

Simplemente no veo organizándose a la gente suficiente. O sea, la gente está tratando de hacerlo, pero no pensaba que iban a pasarlo tan mal, porque ocurre lo mismo que cuando llegó Bill Clinton. “Hey, ding-dong, el gobierno de Bush ha muerto. Ahora ya podemos dormir tranquilos." Y la gente se fue a dormir.

Y algunas de las ideas más malvadas de la primera parte del régimen de Reagan-Bush, como el tratado NAFTA y la desregulación de las ondas de radio, se llevaron a cabo bajo el mandato de Clinton. Por no hablar de la derogación de la Ley Glass-Steagall, que hizo que los bancos pudiesen tratar nuestro dinero como si fueran un grandísimo casino, además de perderlo todo al igual que ya hicieron durante la Gran Depresión. Esa ley se aprobó para evitar otra Gran Depresión, y no fue el segundo Bush quien la echó abajo, sino que fue Clinton. Y un tipo llamado Lawrence Summers y otro llamado Geithner. Quienes problablemente también deberían estar en la cárcel.


(Continuará)

miércoles, 29 de agosto de 2012

JACK KIRBY CASI DESCONOCIDO (1 de 2)

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JACK KIRBY CASI DESCONOCIDO, por Frog2000
 (1 de 2)

Ayer Kirby habría cumplido 95 años. Como homenaje a uno de los dibujantes más influyentes de la historia, aquí van las DOCE obras (como los trabajos de Hércules) que me encantaría ver publicadas en algún momento en castellano.


1-JUSTICE INC. (DC Comics, 1975) 
Conocí a la organización "Justice Inc." en los dos geniales prestigios editados por Ediciones Zinco que a su vez reeditaban el refrescante material de espionaje ideado por Andrew Helfer y Kyle Baker. A su manera era un homenaje a aquello que Jack Kirby y el prolífico Denny O´Neill se habían currado en los tres últimos números (de cuatro) de Justice Inc. y que surgió como complemento de otra colección que adaptaba a su vez a La Sombra. En realidad todo podría ser parte de un gigantesco homenaje al "pulp" a través de las décadas, pues esta corta serie del personaje de la cara ajustable (bastante parecido a otro que también portaba consigo el mismo regusto de aquellas energéticas novelas baratas, El Blanco Humano), introducía al Vengador, uno de los héroes que aparecieron en las "dime-novels" de principios del segundo cuarto de Siglo, en la empresa JUSTICIA INCORPORADA. Tanto Kirby como sus lectores pudieron disfrutar del estilo colosalista del dibujante (que terminaría amazacotándose del todo justo durante el cambio de década), y que para mí es el mejor de todos los que el autor inventó con sus lápices.


2-DEVIL DINOSAUR (Marvel, 1978)
Siempre que veo películas del estilo de "Cuando los dinosaurios dominaban la Tierra" (Val Guest, 1970) me imagino cómo sería la versión en celuloide de DEVIL DINOSAUR, una de las epopeyas del dibujante neoyorquino que aquí, quizá alentado por esas mismas películas y por el "monstruoso" pasado de la Timely de Marvel, inventaría una tierra paralela ("DINOSAUR LAND") en la que conviven humanos animalizados, alienígenas espaciales y todo tipo de recurrentes elementos salidos de la imaginación más desbocada y salvaje. Diversión pura con el Tiranosaurio Rex protagonista, uno de los más mortífero de su estirpe, y Chico Luna, el co-protagonista que lo rescata de una muerte segura y que intentaría durante nueve números salir con vida de una de las colecciones con más topetazos, golpes y violencia sana que se haya visto nunca.


3-YOUNG ROMANCE (Prize Comics, 1947-1950)
Seguro que más de uno se carcajeará de una de las muchas modas que inventaron Joe Simon y Jack Kirby cuando estaban asociados, funcionando como una locomotora creativa encabritada. Los Cómics de Amor vendían toneladas de papel, y no sólo los compraban jovencitas que aún no habían descubierto el instinto sexual, sino también hombres talluditos que quizá los escondiesen dentro de su periódico diario con la misma aprensión con la que ocultarían una revista pornográfica. En los guiones, dibujados espléndidamente por Kirby (porque para él ningún trabajo fue nunca "menor"), había la suficiente tensión sensual no resuelta y todo el análisis de la psicología humana que podría hacer un joven Joe Simon que acababa de ser padre por segunda vez.


4-CAPTAIN AMERICA (Timely, 1941-1942)
¡La colección que lo empezó todo! ¿Quién no querría comprar, en pleno 2012, un tomo con aquella famosa portada del Capitán América arreándole un buen buchantón a Hitler? En castellano creo que sólo hemos visto publicado el origen de ocho páginas del Espíritu de la Manzana, pero tan empequeñecido y tan en blanco y negro que quedaba feo. Necesitamos una edición (por supuesto, completa) similar a la que se apareció recientemente de "Fighting America". Algo grande, en color, épico, mayestático. Algo que haga percatarnos a todos los lectores de Marvel que las aceleradas primeras historias del futuro Vengador merecen mucho más la pena cuando se pueden leer de la misma forma con la que fueron concebidas en un primer momento.


5-DESTROYER DUCK (Eclipse Comics, 1982-1983)
Cuando Steve Gerber batalló contra Marvel y perdió su litigio por los derechos de Howard, el Pato, Eclipse Comics le dio la oportunidad de, como mínimo, vengarse. Y Jack Kirby, que durante la misma época aspiraba a que le devolviesen sus originales (algo lógico que no precisa de discusión) se unió a la fiesta en cinco de los siete números que duró ésta colección. "Destroyer Duck" era un proyecto con el que sacar suficiente dinero como para seguir manteniendo el caso del Pato en los tribunales, pero también fue un tebeo graciosamente amargo donde Gerber y Kirby cargaron contra muchos de los "intocables" de la industria, como fue el caso del personaje de Stewart The Rat, que en realidad era un trasunto de Stan Lee.


6-SILVER STAR (Pacific, 1983)
Explotación de "Captain Victory and the Galactic Rangers", otra de sus colecciones para Pacific, aquí Kirby pudo jugar con su propio Silver Surfer (Silver Star) sin tener que rendir cuentas a ningún Stan Lee que le cortase su compulsión de hacerlo todo "más fuerte, más rápido, más brutal". En anteriores capítulos de su obra ("Cuarto Mundo", "Los Eternos", "Nuevos Dioses"), pudimos asombrarnos con la querencia que tenía el artista por Carl Sagan y por todas esas teorías conspirativas que impregnaron el Mundo durante finales de los Sesenta y principios de los Setenta, mientras que en esta colección asistimos a la consolidación mental (y su tosco traspaso al papel) de dichas teorías, una mutación capaz de producir uno de los super-humanos más puros de Kirby. Y así, en "Estrella Plateada" podremos ver cómo un antiguo agente del gobierno se transformará científicamente en un "homo-geneticus" que será capaz de realizar hazañas sin cuento así como de repartir tremendas palizas a sus enemigos. 

(Continuará)

RUTA 66, NUMERO TREINTA Y CINCO

 
RUTA 66, NUMERO TREINTA Y CINCO (Diciembre, 1988)
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Nota: es necesario utilizar Google Chrome para poder bajar el archivo.

El número treinta y cinco de Ruta 66 es uno repleto de obsesiones: Pixies, Nick Cave, Screaming Tribesmen, John Cale, Chills, Vince Taylor, Sex Museum. Pero también aparece otra tan gigantesca como Honeymoon Killers, retratados de forma discutible (como todo) por Jaime Gonzalo:

"Después de fabricar ese monstruo [From Mars], que en su desarticulado amateurismo encuentra su mejor cualidad, son abandonados por sus dos comparsas, a los que sustituye una tal Sally, y graban "Love American Style" (Fur 1985). Conservan algunos rasgos de su feo debut en la portada (una pareja dialoga relajadamente mientras toma café, pero al lado de las tazas, sobre un charco de sangre, una cabeza y una mano mutilada rompen la armonía chillonamente), en esa versión maquiavélica de "Batman", en la referencia a "Star Trek" con que se abre el disco y en esa sensación de histeria disecada que transpiran los surcos. Desafortundamente son los únicos puntos en común con su anterior barbaridad. Grabado con mejores medios y con una producción ortodoxa sustituye lo absurdo por lo solemne, lo espontáneo por lo pretencioso y lo caótico por lo ordenado. Alguien afirmó que era el equivalente a lo que Herschell Gordon Lewes hizo con el gore cinematográfico, pero creo que se encuentra más próximo a Stephen King (por usar un simil comprensible). A pesar de que parecen querer demostrar que son buenos músicos, a pesar incluso de que sus imitaciones (Sonic Youth, Scientists, Yoko Ono) son civilizadas cuando antes eran salvajes, resulta un artefacto altamente tóxico. Algo queda de su inicial anarquía en el mamut eléctrico que corretea por "Pain Is Easy", en la apocalíptica y malsana unión de Velvet/Cramps/Stooges que celebran en "Motor City", en ese maníaco blues que merodea por "Good ´n´Cheap" o en el peligroso reactor metalúrgico que guardan en "Night After Night". Lo que ocurre es que ya empiezan a tomarse en serio ellos mismos."

Nota: no os perdáis los estupendos enlaces a algunos de los mejores discos de la historia que va desperdigando Koolthing BCN en los comentarios de cada Ruta 66.

martes, 28 de agosto de 2012

FREE KITTEN - PUNKS SUING PUNKS EP


Free Kitten ‎– Punks Suing Punks EP
(Kill Rock Stars, 1995)


1-Kitten Bossanova
2-Punk V. Punk
3-Coco's Theme

AQUI.

lunes, 27 de agosto de 2012

ENTREVISTA CON TERRY GILLIAM EN COMICS JOURNAL (3 de 3)



ENTREVISTA CON TERRY GILLIAM EN COMICS JOURNAL (3 de 3)
(Comics Journal 182, Noviembre 1995. Realizada por Paul Wardle y traducida por Frog2000. Parte 1, parte 2.)

AL DETALLE

Paul Wardle: No puedo imaginar ninguna película en la que las cosas marchasen peor que en Munchausen, aunque parecía como si todo el mundo hubiese intentado que salieran bien, empezando por ti mismo.

Terry Gilliam: Sé que al final, la gente que ha trabajado en mis películas siempre se ha quedado satisfecha, sin importar lo horrible que haya sido trabajar en ella, porque puede verse el trabajo que han hecho en pantalla. Como director me interesan todos los elementos de una película, así que la gente reacciona positivamente al hecho de que yo me preocupe incluso del departamento de vestuario.

Wardle: Acabas de responder otra de mis preguntas. ¿Te divierte involucrarte en los aspectos técnicos de las películas, o en su lugar eres un tejedor de sueños que deja que la gente maneje sus propios departamentos?

Gilliam: Hay un montón de directores que suelen salirse con la suya porque su inteligencia y habilidades reposan en la gente tan válida que contratan, ye les dejan hacer lo que ellos quieran. En realidad, a mí me gusta también contratar gente válida, y quiero que haya un ambiente en el que si ellos aportan alguna buena idea para la película, yo aporte otra incluso mejor. Y entonces a ellos se les ocurrirá otra mejor aún, y de esa forma estaremos yendo hacia delante todo el tiempo, y así es como se estimula la imaginación de otra persona. Si quiero ser un buen director, entonces tendré que ser bueno en todas las áreas. Tengo que ser capaz de diseñar el vestuario. Tengo que ser capaz de diseñar los difererentes escenarios. Tengo que saber cosas sobre iluminación. Y si no puedes hacer todas esas cosas, entonces no creo que estés haciendo bien tu trabajo. Mi idea es que no creo que pueda hacer esos trabajos mejor que la gente a la que he contratado. Porque eso sería peligroso. A veces podré hacerlo mejor, pero otras veces me gustaría saber que esa persona está haciendo las cosas mucho mejor que como yo las haría alguna vez.


Wardle: Ese fue el motivo para contratarlo, ¿no? [Risas.]

Gilliam: Claro. A veces pienso: “Bueno, podría hacerlo mejor.” Pero no suele ser así, porque no quiero que el equipo se vea arrastrado por esa sensación de “Oh, Mr.-Lo-Sabe-Todo-Ya-Lo-Hace-Todo-El-Mismo”. En realidad, según envejezco, cada vez me encuentro más cansado, hasta el punto de que no quiero hacerlo yo todo. Gracias a Dios alguien ha elegido el rosa como color de un traje, y yo no he tenido que tomar esa decisión. La gente sabe qué tipo de películas hago. Tu reputación y tu trabajo te preceden, algo que es bastante útil, porque saben que siempre tengo un ojo puesto en los detalles. Incluso en aquellos que no me conciernen mucho, la gente suele tenerme en mente, porque ya han visto mi trabajo. Hace un tiempo me interesaba cada detalle. Pero ahora me interesa más delegar algunas cosas. Todos creen que pienso que tengo que vigilarlo todo, así que trabajan dos veces más duro, lo cuál me parece bien.

Wardle: En el libro daba la impresión de que durante la filmación de “Las Aventuras del Barón de Munchausen”, realmente Eric Idle mantuvo te apoyó moralmente en todos aquellos oscuros días.

Gilliam: Eric era magnífico. Esos eran los momentos en los que Eric me caía muy bien. A pesar de toda su terquedad, egoísmo y sus atrocidades, Eric era alguien magnífico. Aguntaba un montón de mierda de todo el mundo y se quedaba allí plantado, soportándola. Creo que realmente hicimos cosas que tenían bastante valor.

Wardle: Cuando vi la película por primera vez pensé: “Me quito el sombrero frente a alguien que haya podido dirigir esto y siga cuerdo”.

Gilliam: Esa parte de que sigo cuerdo es cuestionable. [Risas]. Me resulta difícil juzgar las cosas, porque mientras la estaba haciendo, todo salió mal, y al verla, eso sigue rondando mi cabeza, pero creo que es una película jodidamente extraordinaria. Lo que creo que es muy interesante es que parece que fue una película desagradable para tanta gente diferente. Tuve respuestas críticas muy fuertes, algo que realmente me alegró mucho. A algunos les puede resultar aburrida, pero me encanta el hecho de que o la ames o la odies sin término medio. Para mí “El Rey Pescador” ha sido la más fácil de hacer de todas. Y aún así tuvo críticas negativas de Siskel y Ebert, y de Alexander Walker, que aquí son grandes críticos. La tiraron por los suelos. Me parece interesante que alguien tenga ese tipo de reacción. Conseguir ese tipo de veneno es...


Wardle: Por lo menos conseguiste algún tipo de reacción. Significa que no se quedaron dormidos viendo la película.

Gilliam: Lo que me gustaría saber es qué es lo que los enfadó tanto.

Wardle: Quizá lo que querían era que fueses alguien con un solo truco en la manga y que siguieses haciendo películas oscuras y perturbadoras como Brazil. “El Rey Pescador” tiene un final feliz.

Gilliam: El final feliz ya estaba en el guión. Munchausen tenía un final feliz, así como “Time Bandits” (Los Héroes del Tiempo). Brazil tenía un final que era coherente con el resto de la película. No te puedes inventar un mundo como ese y...

Wardle: ...no ser consistente.

Gilliam: Claro. La ausencia de consistencia es lo que realmente me perturba. Brazil fue una reacción a muchas de las películas de Hollywood, especialmente a Blade Runner. Fue una película maravillosa, y entonces, el final te decía “Que os jodan a todos vosotros. Tenemos un final feliz.” ¡El final era horrible! Creamos un androide y le dijimos al espectador que todos tenían la vida limitada, y entonces, al final le decíamos: “Oh, pero hay uno que no.” Ese es el tipo de cosas que me vuelven loco. Por lo menos hay que ser consistente e intentar confiar en tu propia obra. Es lo que intenté hacer en Brazil. Y aún así, cuando se proyectó, Rex Reed [crítico de cine] la hizo pedazos.


¿DE QUE SE TRATA?

Wardle: Cuando lanzaste Brazil un montón de gente tuvo ideas muy diferentes acerca de cuál era su significado. Bajo tu propia perspectiva, ¿de qué trata realmente la película?

Gilliam: En un principio se iba a llamar “The Ministry”. Iba a tratar sobre cómo una organización se convertía en un organismo que se auto-abastecía y que haría cualquier cosa para mantenerse con vida. Así es como realmente empezaba todo, y después lo mezclaba con cosas como el “Principio de Peter”, que alude a esa gente que va promocionándose hasta una posición que está por encima de sus posibilidades y luego se quedan plantados ahí. Por lo tanto las organizaciones siempre están pobladas por empleados que trabajan pésimamente. Me interesaba mucho Sam, porque es un personaje inteligente, alguien que evita ser promocionado más allá de sus capacidades, porque así tiene un montón de tiempo libre para poder soñar y fantasear sin tener que hacerse cargo de ninguna responsabilidad de la organización.

Wardle: Incluso se comenta que en muchos trabajos, algunos empleados trabajan demasiado rápido. Y hacen quedar mal a todo el mundo.

Gilliam: Bueno, así es el personaje de Buttles. Hace quedar mal a todo el mundo porque es muy bueno en su trabajo. Es bueno arreglando cosas. Realmente todo trata sobre cómo funciona una empresa, y sobre la gente que está dentro de ella. En mitad de todo tenemos a esta persona, alguien inteligente que elige no involucrarse, pero desafortunadamente lo hace al encontrar el amor. Enamorarse le hace humanizarse más, y al final eso lo destruye. En realidad, Sam es torturado al final, porque elige no responsabilizarse de ninguna de sus acciones.

Wardle: Es igual que lo que ocurre en el mundo corporativo. Nadie quiere admitir que ha cometido un error, nadie quiere asumir la culpa de nada.

Gilliam: Culpan al sistema. Quieren culpar a algún otro. Recoges todos los beneficios del sistema, su tecnología y juguetes, pero eso te hace atarte a esos grandes tubos umbilicales del sistema. Había una imagen que no incluí en la película que transcurría en la casa de Buttles. Su hogar estaba ubicado en un entorno desolado, pero tenía un cable enorme de unos cuatro metros de largo que se extendía por todo el desierto hasta allí. Recuerdo que yo estaba en Chicago, en la Universidad que tienen allí, dando una lectura, y todos esos chavales me pregutaban por qué había en la película tantos conductos y cables. ¿No se daban cuenta de que la sala en la que se encontraban sentados estaba completamente asediadas por cables y por conductos? Todo lo que podemos ver es una delgada fachada de apariencia. Su otro lado es ese complicadísimo entorno de cables y conductos, que hacen que te enganches a la red. Me pareció bastante divertido, porque estuvimos hablando sobre explosiones, y les dije que tan sólo hacía falta dinamita. Los sistemas pueden explotarse. Aunque no tenían suficiente como para comprarla. Luego nos pusimos a caminar por ahí y ¿qué es lo que estaban emitiendo en TV en ese momento? El “Challenger” explotando. Dije: “De eso es de lo que os estaba hablando, colegas.” Sam es un personaje muy interesante. Por lo que al sistema se refiere, al final, al matar a su novia, le convierte en un héroe. Matándola. No tiene ninguna espada ni alas, pero es capaz de manejar ordenadores. Se suponía que al principio ella estaría diseñada de forma mucho más elaborada. Mucho más. De nuevo recalco que ella también es alguien inteligente. En vez de pillar un curro en la oficina elige conducir un camión , porque así tiene libertad la mayor parte del tiempo, en su camión, a su manera. Es una persona que está verdaderamente aislada, porque no se quiere involucrar con el resto de personas. Ambos están viviendo en su propio mundo y entonces un día se conocen. En la película acabada, lo que hice básicamente fue cortar unas cuantas cosas hasta hacer que ella pareciese otro fragmento de su imaginación, pero se supone que no al principio sería diferente, una persona más elaborada, aunque me di cuenta de que no habría funcionado.


Wardle: Tu nueva película se va a llamar “12 Monos” y en ella aparecen...

Gilliam: Bruce [Willis], Brad [Pitt] y Madeleine Stowe.

Wardle: ¿De qué trata la película?

Gilliam: Ese es el problema, que no lo puedo decir. Hasta que no la veamos el miércoles, realmente no diré de qué trata. No sé si todas las partes y trozos que ya he visto son lo suficientemente buenos. Hay que juntarlos. El guión está escrito por Dave y Jan Peoples. Dave escribió el guión de “Sin Perdón” (1992) y Blade Runner (1982) y para esta le inspiró mucho una película francesa de los Sesenta. Una que duraba 27 minutos y que estaba hecha completamente con imágenes fijas en blanco y negro. Básicamente, la película que voy a hacer trata sobre un tío que vuelve del futuro para detener un virus antes de que éste nos haga mutar a todos. Ese virus se liberará en el planeta en 1996, y los pocos supervivientes que han quedado viven bajo el suelo, y eventualmente se han montado su vida allí.

Wardle: Por lo que, ¿tiene algo que ver con ese virus de mono del que tanto se está oyendo hablar ahora?

Gilliam: Bueno, parece que todo está gestionado para que coincida. En realidad creo que todo ese gran rollo con el virus es parte de una estrategia de marketing que ha hecho la Universal, publicidad sobre que gente infectada. Es como un anuncio de la película. La pregunta que realmente hemos de hacernos sobre la película es si el personaje protagonista está loco o dice la verdad. Y luego también tenemos a una psiquiatra a la que él rapta, mientras ella intenta convencerle de que todo lo que está ocurriendo es algo producido por su mente.

Wardle: ¿Y eso lo va a lanzar la Universal? ¿No los odiabas después de todo lo que te hicieron pasar con Brazil?

Gilliam: Claro, pero todo es incluso un poco más irónico, porque el productor se ha casado con Dawn Steele, que era quien estaba en Columbia cuando hicimos allí Munchausen.

Wardle: ¿Por qué esa gente querría seguir trabajando contigo si pensaban que suponías todo un problema?


Gilliam: Me dije: “¿Ya he quemado todas las naves con Hollywood?” Me parece que eso sería algo muy difícil de hacer. Los responsables del estudio han cambiado. La persona que ahora es el presidente allí, un tío llamado Casey Silver, es un gran fan mío. Hizo algo muy valiente al permitir que la bestia entrase de nuevo al recinto.

Wardle: ¿Fue idea tuya que Bruce Willis y Brad Pitt participaran en la película?

Gilliam: No eran mi primera elección. Casi dejo la película, porque pensaba que no iba a ningún lado. Durante un tiempo creí que no se haría nunca. El productor era alguien muy tenaz y no quiso abandonarla. Llegamos a un punto en el que el estudio quería utilizar a una estrella, porque no querían que fuese una película artística. Querían tener algún gran nombre desesperadamente, y surgió el de Bruce. Pensé que podía ser una buena posibilidad, porque lo conocí cuando estaba rodando “El Rey Pescador” y me cayó muy bien. Es un actor mucho mejor de lo que parece, y da el pego en pantalla.

PERCEPCION Y PERVERSIDAD

Wardle: Cuando vuelva a casa y la gente escuche que estuve preguntándote qué es lo que estás haciendo actualmente, y les responda que estás filmando una película con Bruce Willis y Brad Pitt, dirán “¿Qué!?...”

Gilliam: No entienden la perversidad. Es algo magnífico. Además, me parece que es otro de los motivos para hacer la película. Si todos mis fans pensaran que no debería hacerla, bien ¡que los jodan! Es lo que exáctamente tengo que hacer. El hecho de ajustar constantemente la percepción es algo que me parece verdaderamente importante.

Wardle: ¿Te refieres al hecho de reinventarte a ti mismo?

Gilliam: Claro, y también a reinventar las percepciones de la gente acerca de quienes son Bruce y Brad. Eso es algo que me intriga mucho, porque en realidad interpretan algo que es totalmente opuesto a todo lo que yo había hecho anteriormente. El gancho definitivo para hacer la película era que llevaba unos cuatro años sin rodar desde la última vez que había estado detrás de la cámara. Acabé “El Rey Pescador” en 1990 y luego estuve muy crispado, porque todos los proyectos en los que estuve trabajando no llegaban nunca a buen término por una gran variedad de razones. Me fui deprimiendo cada vez más. Sencillamente quería tener algo que hacer. Este era un guión que realmente me gustaba mucho, porque era muy complicado. No es una película de Hollywood en ninguno de los sentidos. Bruce está realmente entusiasmado con esta oportunidad de poder cambiar su carrera, porque el cine de acción es una vía muerta. En los últimos años habrás podido ver que ha hecho un montón de pequeños papeles e interpretado a una gran variedad de personajes. Brad estaba desde el principio a bordo, y no estoy muy seguro de que yo quisiera que estuviese. Al final su entusiasmo me conquistó. Siempre he sido un mamón con esas cosas, y por eso elegí a Brad, para que haga algo que no había hecho anteriormente. Si alguien quiere hacer algo realmente y demuestra mucho entusiasmo, lo mejor es apostar por él.

Es como... “¿Qué quieres ser, actor o estrella?” Bruce es uno de esos tíos que se convirtieron en estrellas rápidamente. Saltó de la pantalla de TV al cine y ¡bingo! Se quedó atrapado de inmediato. Por otra parte Brad no era todavía “el hombre más sexy de América” cuando lo fichamos. ¡El estudio no podía creerse la suerte que había tenido!

Uno de los mayores problemas que tuvimos fue que como habíamos estado filmando durante todo el invierno, y todavía no habíamos decidido si filmaríamos o no con la nieve recién caída (porque había un montón de exteriores), tuvimos que tomar la decisión de si queríamos incluirla o no. Decidí que, sin importar qué aspecto tuviesen las localizaciones durante el primer fin de semana que estuvimos filmando, las haríamos con nieve, y por supuesto, ese fin de semana fue la última vez que nevó.


Wardle: ¿Así que tuviste que usar nieve falsa?

Gilliam: Claro, tuvimos que cubrirlo todo, lo que nos costó un montón de dinero y además nos llevó mucho tiempo.

Wardle: Y comparándola con la nieve real, ¿la falsa daba el pego?

Gilliam: Bueno, tendrás que ver la película y decírmelo. Pero no, en pantalla no queda tan bien como yo quería. Hay un montón de cosas que me resultaron frustrantes. Tuvimos un equipo de fútbol cojo. Tuvimos una mezcla de gente verdaderamente buena y gente muy mala. Ese problema no lo tuve cuando hice Munchausen. Ahí trabajé con gente buena, pero aquí tuve a ingleses e italianos y no se llevaban muy bien entre ellos. ¡Los italianos eran brillantes! Pero lo que era pésimo era la producción. La coordinación y organización de todo fue un verdadero desastre, y además teníamos a un brillante operador de cámara que era bastante lento iluminando, Peppino [Giuseppe] Rotunno. Sólo podía trabajar a su ritmo y yo no fui capaz de cambiar eso. Casi me dejó tirado. En un momento determinado me dije: “Es él o yo”, pero la idea de despedirle habría sido como la de despedir al padrino. No puedes hacerlo. De eso van las películas. Te metes en ese tipo de situaciones que en realidad son cosas bastante problemáticas. Esto no funciona de otra forma. Tienes que elegir el reparto y el equipo de la película cuidadosamente, porque si no lo haces así, al final pagarás el precio.

Una de las razones por las que hice “El Rey Pescador” después de Munchausen fue para demostrarle a todo el mundo que yo era alguien responsable. Nos metimos en la película sin hacer ningún corte final, y yo puse dinero de mi bolsillo como garantía. Entonces tuve que hacerlo de nuevo para esta [12 Monos], porque la compañía de seguros quería un porcentaje para contingencias que me parecía ridículo. Estaban actuando de esa forma porque decían que siempre me pasaba con el presupuesto, y en la siguiente película que hice quedé muy por debajo. Dijeron: “Esa no cuenta. Esa era una producción para un estudio. Esta es una producción independiente.” De nuevo tuve que probarles quién era yo. Así que esta película la he hecho ajustándome al presupuesto, y sería mejor que esto fuese el final de toda esa mierda. Si oigo algo parecido otra vez, mataré a alguien. Sólo existen un par de compañías de seguros ahí fuera, y la otra es una con la que trabajé en Munchausen. ¡Y ahora creo que no me haría ningún seguro!


Wardle: [Risas.] Y aún así has trabajado otra vez con la Universal.

Gilliam: En “El Rey Pescador” los productores estaban por ahí, diciendo que ellos iban a ser los que contendrían a la Bestia. Que les gustaría ser los únicos que pudisen controlar ese talento rebelde y ponerlo a producir cosas.

Wardle: ¿Realmente crees que eres alguien tan díscolo?

Gilliam: No, soy alguien muy determinado, y hago lo que tengo que hacer. Siempre digo cosas que en el momento nadie cree. En “El Rey Pescador” me senté con la gente del estudio y los productores y les dije: “Yo trabajo de esta forma. Vosotros (el estudio) tenéis la película. Ponéis a los productores. Entonces ellos me producen, yo consigo los actores y la filmamos. Después, al final del rodaje, yo me desharé de los actores y vosotros intentaréis deshaceros de mí y yo no os lo permitiré.” Se lo dije al principio de todo, antes de hacer la película, y luego, cuando ocurrió lo que yo decía que iba a ocurrir, ¡se volvieron locos!. Les dije: “Os dije que pasaría esto”. [Risas.]

WATCHMEN

Wardle: ¿Por qué te han estigmatizado siempre como alguien que supuestamente hace películas “demasiado anglosajonas”? “Time Bandits” [Los Héroes del Tiempo] fue todo un éxito en EE.UU.

Gilliam: Esa es la letanía estándar en Hollywood. “Es demasiado “British”. No sé si entenderán esa palabra.” Probablemente habrán dicho que “Cuatro Bodas y un Funeral” era demasiado inglesa, o “Juego de Lágrimas”. No lo pillan. Realmente son muy aprensivos, muy conservadores, gente demasiado preocupada. Les aterroriza dar el salto. Puedes ver que en Hollywood la gente va escalando puestos hacia arriba utilizando ese sistema. Empiezan con cosas frescas y repletos de ideas, y según van ascendiendo todo queda recortado.

Wardle: Un montón de películas tuyas están hechas a partir de lo que hay dentro de tu mente. ¿Volverás a hacerlas así?


Gilliam: Claro, estoy intentando retomar ese sistema. Estoy trabajando para adaptar Don Quijote. No es una historia mía, sino que es mi adaptación personal, será de la forma que yo la quiera hacer. Hay otra más, que es en lo que realmente debería estar trabajando, llamada “The Defective Detective”. Ese guión sí que es mío, lo escribimos entre Richard La Gravanese y yo. Trata sobre un detective de mediana edad que tiene una crisis nerviosa y acaba dentro del mundo fantástico de un chaval. Hay un montón de cosas autobiográficas en ella. Hemos intentado hacerla despegar, pero todo el mundo tiene miedo porque será un proyecto muy caro.

Wardle: Otra película que se suponía que ibas a hacer en alguna ocasión era la versión del comic book de Alan Moore, Watchmen. ¿Qué es lo que ocurrió?

Gilliam: Joel Silver, el productor de “La Jungla de  Cristal” y “Arma Letal”, me dijo justo después de terminar Munchausen que había un proyecto que era perfecto para mí llamado Watchmen.

Wardle:  ¿Te habías leído el comic-book?

Gilliam: No, todavía no lo había leído. Cuando lo pillé, pensé que era increíble. El “Guerra y Paz” de los cómics. Lo que ocurrió fue que Sam Hamm escribió el guión, pero en él se perdía lo que era la obra a muchos niveles. Todo estaba demasiado condensado. Entonces Charles McKeown y yo lo reescribimos. El problema de condensarlo tanto era que, una vez que quitabas todos los detalles, toda la idiosincrasia personal y los elementos que lo hacían ser tan peculiar, tan sólo parecían una pandilla más de super-héroes. En ese momento Joel estaba haciendo “La Jungla de Cristal 2”, y el presupuesto se había disparado, y yo aún estaba terminando Munchausen. Los dos éramos unos chicos malos que íbamos arrastrando por ahí esa historia tan oscura. Ellos se pensaban que Batman era oscura. Si lo comparabas con Watchmen, Batman era algo brillante y despreocupado. No fuimos capaz de conseguir el dinero, así que tuvimos que dejar el proyecto aparcado. Tengo bastantes dudas sobre cómo se podrían trasladar los comic-books correctamente a la pantalla.


Wardle: Tendrías que pensar bien, porque es el único medio visual aparte de las películas que utiliza palabras y dibujos enlazados, con lo que se podría conseguir una adaptación fluida, aunque sería algo bastante raro.

Gilliam: Algunos de los cómics alternativos son muy crudos y violentos. Si pusieras eso en pantalla durante dos horas, probablemente el público terminaría vomitando al final. En la página se puede controlar. Te puedes revolcar en ello o no. En algunos cómics te encuentras de repente que algunos diálogos suenan tontos cuando los pones en boca de gente de la vida real.

Wardle: Ocurre lo mismo cuando a la misma gente real le pones un disfraz.

Gilliam: Por eso me resulta interesante la aparición de alguien como Schwarzenegger. Es parecido a un dibujo de Marvel. Tiene músculos. No me sorprendió tanto que de repente hubiese ese gran renacimiento de los cómics en pantalla, al mismo tiempo que el que disfrutaban los Schawarzeneggers de este mundo. Bruce Willis también estaba metido en el mismo saco. Realmente creo que “La Jungla de Cristal” es como la adaptación de un comic-book. “La Sombra” se desplomaba y moría, y Dick Tracy era muy poco convincente. Estaban hechas por gente bastante alejada de lo que es la cultura. Los cómics tienen que ser crudos y ásperos y desagradables. Mi etapa como “dibujante de tiras” es uno de los motivos de que mis películas tengan ese estilo tan concreto. Estuve observando cómo mi hijo de siete años, Harry, estaba viendo Brazil sin sonido. Es como un comic-book. Suelo usar lentes de gran angulación, que dan un efecto parecido al del dibujo de los cómics. Hay un montón de sombras, y son rápidas y furiosas. Watchmen es muy interesante, porque está dibujado de forma muy minuciosa. El estilo de dibujo no me interesaba mucho al principio, pero según te ibas adentrando en la historia, veías que daba exáctamente en el clavo. Gráficamente es una obra muy buena. No es ostentosa, pero chico, te cuenta muy bien la historia. Definitivamente, a la hora de hacer la película pensé que si la cortábamos hasta las dos horas de duración sería un gran error. Quiero decir, ¡nos perderíamos al Comediante! Robin Williams quería interpretar a Rorschach.


DIBUJANDO

Wardle: ¿Has seguido dibujando?

Gilliam: No, en serio no lo he hecho. Siempre he dibujado postales de cumpleaños, tarjetas de San Valentin. Lo hacía para la familia. Estoy garabateando todo el rato, pero ya no dibujo ninguna historieta de verdad, tal y como solía hacer antes. Siempre hay alguien que quiere un dibujo o una tarjeta de felicitación. Me gusta pensar que quiero ser alguien como Will Elder, que ha acabado haciendo pintura al óleo.

Wardle: ¿Lo haces como una especie de terapia? ¿Te relaja dibujar? Ahora estás diciendo que sí con la cabeza...

Gilliam: Me gusta dibujar, pero realmente me gustaría poder volver a hacerlo en serio. Aún dibujo bastante bien. Al final de cada película hago una tira sobre la misma y la firmo, y le doy una para cada miembro del reparto. Eso es todo lo que hago en la actualidad.

Wardle: ¿En qué otras películas te vas a involucrar en un futuro cercano?

Gilliam: Estuve trabajando en una adaptación de Dickens, “Historia de Dos Ciudades”. Es lo que más me gustaría mostrar ahora mismo. Es un buen guión, pero el final es como “Lo que el viento se llevó” (que es una grandiosa epopeya dramática) escrito por Charles Dickens.

Wardle: ¿Qué otros directores han influido en tu obra?

Gilliam: Soy alguien muy ecléctico: Kurosawa, Fellini, Bergman, Buñuel, Walt Disney, ¡Walt Disney! Me encantan sus películas. Pinocho, y cosas así. Orson Welles, como a todo el mundo. Kubrick fue uno de mis grandes héroes durante mucho tiempo. No descubrí su obra hasta los 16 o 17 años. Acababa de empezar a ir al cine. Cuando hicimos “El Rey Pescador” fui al Instituto Sundance, esa cosa que lleva Robert Redford. Le enseñamos la película a los estudiantes de cine, y uno de los veteranos que estaba allí era Stanley Donen, que había hecho “Siete Novias para Siete Hermanos”, “Una cara con ángel”, “Cantando Bajo la Lluvia” y todos esos grandes musicales. Revisé un montón de aquellas películas y me di cuenta de que debía dedicarles “El Rey Pescador”, porque habían tenido una fuerte influencia sobre mi estilo. Nunca lo había reconocido antes, porque tan “sólo” eran las películas a las que a ver al cine cuando era joven. Me encantan, pero las había descartado porque en aquella época estaba descubriendo todo el cine...

Wardle: Y estas te parecían una bobada.


Gilliam: Claro, y había empezado a ver “El Séptimo Sello” y “Fellini, ocho y medio”, ya sabes, esos trabajos europeos en blanco y negro. Esas eran las obras que pensaba que me habían influido mucho, pero éstas otras también lo habían hecho. Harvey Kurtzman y Willy Elder me enseñaron a dirigir a través de sus historietas. Me encantaban los gags visuales de Willy. Creo que me parezco algo a todos esos chicos, porque alguna de mis características se parece mucho a las de Harvey. Era alguien que intentaba controlarlo todo y dejarlo todo definido claramente. Harvey era un genio. Me encuentro dividido entre ambos. Mi otro lado es de Elder. “¡Arrójalo todo dentro! ¡Que lo jodan! ¡Eso es lo que me hace reír!” Harvey era una persona no muy impresionante para ser el dios que era. [Risas.] Alguien muy dulce.

Wardle: Además de los chicos de Mad, ¿qué otros historietistas o animadores te influyeron cuando empezaste como dibujante de cómics?

Gilliam: Tex Avery, Chuck Jones, todos esos. Es algo insuperable.

Wardle: Ya sabía que eras fan de Tex Avery.

Gilliam: Al principio no sabía quienes eran Tex Avery o Chuck Jones. Sólo conocía sus dibujos animados. Lo que me parece magnífico son los laser discs que han editado. Puedes pillar la colección compelta de Tex Avery. A mi hijo le encanta. Es más surrealista que lo que han hecho la mitad de los artistas surrealistas.

Wardle: Y al igual que en tus películas, sé que los directores de las secciones de dibujos animados de los estudios no tienen sentido del humor y no entienden bien a los Averys y a los Clampetts.

Gilliam: Lo más importante que hay allí es el hecho de conseguir trabajo. Como con mi película [12 Monos] con la Universal. Les dije que la haría solamente si yo era el responsable de la mezcla final. No es algo con lo que me machacasen mucho durante el proceso, pero les dije: “No quiero vuestras interferencias, así que sólo haré la película si yo soy quien hace la mezcla final.” Cuando vas al cine, a veces acudes al mismo para entretenerte, otras para alterar tus perecepciones, y otras quieres elevarte. Hay un millón de razones por las que ir, pero la mayoría de gente va a buscar entretenimiento, porque trabajan como burros durante la semana. A mí eso no me supone ningún problema. Así que les dije al estudio que lo que tenían que hacer es lo mismo que hace la industria editorial de libros. Ahí tienes a gente como Stephen King, que vende toneladas de libros, pero sus editores también venden libros de poetas de poca monta y gente similar. Haz tus “Junglas de Cristal” y tus “Jurassic Park”, pero deja también espacio para los poetas y para la gente que hace cosas diferentes.


Wardle: ¿Y qué hay de Hand Made Films? No he oído hablar de ellos desde hace mucho tiempo.

Gilliam: Ahora están parados. Originalmente, Hand-Made eran George Harrison y su manager, Dennis O´Brien, Y los Python. La compañía se creó con la intención de hacer “La Vida de Brian”, y Dennis era el que se encargaba de sacarla adelante. Era el contable / abogado / manager y también se convirtió en el manager de la “troupe” de los Python. Hicimos “La Vida de Brian” y “Los Héroes del Tiempo” y una pila más de películas. Lo que ocurrió fue que teníamos a un tío como Dennis, que es alguien con un talento increíble para los negocios y que además tenía las cosas mucho más claras que nosotros. Nosotros, chicos con talento, no teníamos muy claro qué es lo que queríamos hacer, lo que puede que estuviese bien o mal, y  tropezábamos unos con otros, pero nos dábamos cierta maña, y entonces él nos miraba y decía: “Tengo tanto talento como vosotros. Pero soy capaz de tomar mejores decisiones que vosotros.” Así que empezó a interferir cada vez más en las películas. Los Python lo dejaron básicamente por ese motivo. Mike Palin hizo un par de películas allí, pero realmente eran una operación apartada del resto.

Wardle: No parece que “Los Héroes del Tiempo” tuviese un verdadero éxito financiero.

Gilliam: Fue uno de los mayores éxitos de la compañía. Dennis estuvo interfiriendo y jodiendo las cosas todo el tiempo. Yo no quise involucrarme en la compañía, y es una verdadera pena, porque podría haber sido una buena operación. Sólo que empezó a colapsarse durante los dos o tres últimos años. Ahora todo se ha vuelto un poco más complicado. George ha demandado a Dennis.

Wardle: Pero George no ha perdido mucho dinero, ¿verdad?

Gilliam: Ese es el motivo de la denuncia. Cree que [Dennis] le ha timado.


PROYECTOS DE LOS PYTHON

Wardle: ¿Tienes planeado algún nuevo proyecto con alguien de la vieja cohorte de los Python?

Gilliam: Si estuviese haciendo una película en la que hubiese espacio para Mike o John o Terry o Eric, segurísimo, estarían dentro, porque son muy buenos. Terry Jones ahora está haciendo “Wind In the Willows” (El Viento en los Sauces, 1996) y sé que le encantaría hacerla como si fuese una película de los Python, porque todas las partes que tiene ese cuento son perfectas para ello, pero finalmente parece que no lo hará de esa forma. John pilló a Mike para hacer “A Fish Called Wanda 2: Death Fish”, o como sea que se llame. Pero tampoco creo que vaya a poder verse a todo el grupo junto, porque no funcionaría bien.

Wardle: Supongo que es algo parecido a lo que ocurriría con los Beatles. Se pasaron una gran cantidad de tiempo juntos y por eso no quisieron reunirse de nuevo.

Gilliam: Excepto que los Beatles acaban de sacar dos nuevas canciones. Tendría que mirar esta misma tarde si podría hacer un video-clip para ellos. [Risas.] No sé si lo haré. Es algo que encuentro divertido, porque aún no han liberado por ahí la canción. Tendré que irme a la oficina para poder escucharla.

Wardle: No sé cómo tomármelo. Es lo mismo que hicieron con Nat King Cole, ya que Natalie Cole hizo un dueto con su padre fallecido. Drew Friedman hizo una viñeta muy cáustica en la que la mostraba a ella sentada en el estudio al lado del esqueleto de su padre, y la gente se indignó muchísimo. Pensaban que era algo de muy mal gusto, pero ¡creo que fue ella quien hizo algo de muy mal gusto! ¡Creo que ese chiste era todo un acierto!

Gilliam: Y por esa razón iré a hablar con ellos, porque no sé qué idea subyace detrás de hacer algo como lo que acaban de hacer. Si van a ser demasiado mojigatos con todo el asunto, no saldrá nada bueno de ahí, pero si lo que realmente quieren es divertirse... Es como cuando hicimos el festival del 25 Aniversario de los Python el pasado Octubre en Los Angeles. Fue una noche dedicada a Graham [Chapman]. Entonces, al final de todos los clips y el resto de sketches, dimos un tiempo al público para que nos hiciese preguntas, y el moderador dijo: “Es una lástima que Graham no pueda estar aquí con nosotros,” y su novio cuando estaba vivo, David Sherlock, respondió: “Pero es que está aquí”, y abrió un sobre lleno de cenizas y roció al público con él. [Risas.]


Wardle: ¡Oh, dios mío!

Gilliam: La gente flipó. No creo que mucha gente se creyese que realmente era Graham, pero ¡realmente lo era! [Risas.]

Wardle: Es como cuando Cleese, en el funeral, dijo: “Graham Chapman, el co-guionista de “The Dead Parrot Sketch”, ya no está entre nosotros.” “Ha dejado de ser. Ha fallecido y se ha reunido con su hacedor...”, y siguió recitando el “speech” completo. Si hubiese estado cualquier otra persona le habría parecido de mal gusto, pero sabemos que si Graham nos estuviese viendo desde allá donde estuviese, se estaría partiendo de risa.

Gilliam: Claro. Mike también dijo algo muy gracioso. Dijo: “Resulta duro pensar que Graham no esté. Como siempre, llega tarde.”

ESTIRANDO LAS COSAS

Wardle: ¿Has pensado en escribir un libro para niños?

Gilliam: Si, tengo un par de ideas rondando por mi cabeza que tengo que escribir.

Wardle: Quizá cuando te retires.

Gilliam: Eso es. Tienes que estirar más las cosas. Esa ha sido siempre mi teoría. No quieres hacerlo todo de una vez. Yo tengo un par de buenas historias. En este momento las cosas se están volviendo raras, porque tengo que tomar muchas decisiones. He alcanzado un punto en el que ya no sé qué historia quiero contar. Después de “El Rey Pescador” enloquecí un poco. Estaba desesperado, porque de repente tenía cincuenta años y sabía que no podría contar las películas que quiero hacer durante el resto de mi vida con los dedos de una mano. Me volví un maníaco intentando hacer rápidamente la siguiente, y eso se convirtió en el mayor espacio de tiempo que haya trancurrido entre dos películas mías.

Wardle: ¿Por qué no has actuado en más películas?

Gilliam: Porque me encontraba demasiado ocupado intentando dirigir mis propias películas.


Wardle: ¿Te han preguntado a menudo si te gustaría aparecer en películas de otra gente?

Gilliam: Si, siempre lo hacen. En realidad aparezco en “Spies Like Us” (Espías como nosotros, 1985) ¿Recuerdas la película de John Landis con Chevy Chase y Dan Aykroyd? En realidad creo que fue una actuación sobresaliente. Yo era un doctor suizo que estaba en Afghanistan. Hice una serie para la BBC que aparecerá a principios de este año, una en cinco partes sobre los principios del cine. Así que en realidad he estado interpretando a diferentes personajes, aunque aún no he hecho ninguno que sea magnífico. Realmente no me lo paso tan bien actuando en la actualidad.

Wardle: Cuando hablas sobre los personajes que has interpretado en las películas de los Python, suena como si te lo hubieses pasado bastante bien.

Gilliam: Lo hice, pero eran papeles cortos, para el momento. Nadie me querría para actuar en serio, no creo. Hubo unos franceses que quisieron que fuese uno de los actores de una película que estaban realizando, y estuvimos hablando sobre mi aparición en ella. No fue algo demasiado cómodo. Me escondí detrás del maquillaje y el resto de atrezzo. No quería salir pareciendo que era yo.

Wardle: ¿Cuál opinas que es el mayor error que cometen contigo como cineasta?

Gilliam: Para serte sincero siempre lo he pasado mal sabiendo cómo soy percibido. Háblame de alguna de esas ideas preconcebidas. [Risas.]

Wardle: Supongo que eres alguien irresponsable con el dinero, odias a las figuras autoritarias, odias trabajar en un sistema de estudios.

Gilliam: Uno de los errores habituales es el de que soy alguien irresponsable con el dinero, y eso es algo que totalmente erróneo. Todo lo que tienes que hacer es mirar lo que he filmado y verás que la mayor parte se hizo con una fracción de lo que le costaría a otro. Respecto a la resistencia a la autoridad, claro, es cierto por completo, y no creo que sea una equivocación. Creo que es algo absolutamente cierto, porque la gente con autoridad es gente a la que no respeto. Si fuesen gente a la que respetase, serían diferentes de como son.

Wardle: Es como la gente que hace trampa con los impuestos. Si ven que el Gobierno hace cosas buenas con su dinero, no deberían engañar al mismo.


Gilliam: Estamos viviendo una época muy divertida. Históricamente, el recaudador de impuestos ha sido siempre el enemigo. Jesús y María también huían de él.

Wardle: Incluso en las parábolas: “¿Por qué debería almorzar con un recaudador de impuestos?”

Gilliam: Ahí lo tienes. Lo más estrambótico de la democracia es que de alguna forma se supone que siempre todos pagamos nuestros impuestos. Por lo que somos buenos ciudadanos, ¡y una mierda! [Risas.]

Wardle: Mientras tanto cogen tu dinero, se forran y luego se van a reparar las calles o lo que sea.

Gilliam: Claro. Esa creencia de que la democracia es lo que cortaría de raíz todas esa mierda, el engaño, la corrupción. De eso trataba “Brazil”. No importa qué sistema tengamos, siempre estará corrupto. Las teorías de Mao sobre la revolución constante probablemente sean lo que está más cerca de mi forma de pensar. Constantemente tienes que estar desechando a la gente, porque todos son corruptos, y luego tendrás que poner a alguien nuevo, para luego desecharlo. La Democracia no se creó para que funcionase de ese forma. La idea es que con la elecciones puedes obtener algo que se le parece, pero lo que no se tuvo en cuenta fue todo el asunto con la administración pública, el hecho que ahí tenemos a la burocracia, así que todos los sistemas están algo jodidos y tú eres quien tiene que preocuparse de echarlos abajo para empezar de nuevo. Pero la mayoría de la gente no quiere hacerlo.

Wardle: Durante los años de Eisenhower existía el sentimiento de que se suponía que no tenías por qué criticar al gobierno. Se suponía que tenías que aceptarlo.

Gilliam: En realidad se puede vivir agradablemente sin él. Quiero decir, dejé de leer periódicos durante un par de años y no me supuso ninguna diferencia. Has de seguir adelante con aquello que quieres hacer. Y eso es algo especialmente difícil si te han educado para estar preocupados por lo que está sucediendo, si te han educado para ser una de las personas que intenta hacer del mundo un lugar mejor. Se supone que debemos preocuparnos de lo que está ocurriendo en Ruanda y Bosnia. El hecho es que te puedes quedar totalmente abrumado por lo que ocurre en el mundo. Yo solía estar completamente deprimido porque fui entrenado para coger esa información e intentar hacer algo con ella, y todo lo que sentía un día tras otro era impotencia, porque no podía hacer nada y ¡eso me enloquecía! Se suponía que tenía que preocuparme por ese niño que tenía hambre, y yo no podía hacer nada al respecto. Y me dije: “¡Que lo jodan! No me preocuparé nunca más.” Me preocupo por aquello que es más próximo y urgente e intento luchar por resolverlo. Creo que ese es uno de los efectos negativos de tener a la televisión atacándote de frente un día tras otro. La gente debería empezar a alejarse de ella.

Wardle: Antes de la televisión tan sólo conocías las noticias que se producían en la zona donde vivías. Si ves a un vagabundo puedes ayudarlo. Pero cuando ves el problema con la pobreza que existe a nivel global...

Gilliam: Ese es el problema de vivir en una comunidad global. Existen problemas a muchos niveles, pero no puedes tratar con ellos. Ese es el motivo de que existan tantos movimientos separatistas por todos lados, porque la gente intenta volver a la comunidad, algo que tenga algún significado para ella. Todo ese rollo comunista sobre deshacerse de la familia y que el Estado eduque a los niños, ¡no funciona! Las familias aún siguen siendo la mejor unidad de todas. El problema que tienen las familias es que ya no nos las podemos permitir. El mayor problema de todos es el número de gente que existe en el planeta, así que ¿por qué deberíamos preocuparnos por las enfermedades y las guerras? Me gustaría alentarlas. Eso es la naturaleza intentando cortar por lo sano. ¡Lucho porque haya más guerras y enfermedades! [Risas.]

Wardle: No puedes decirle eso a la gente. Creerían que eres alguien insensible.

Gilliam: Ese es el motivo de que los pro-vida estén tan equivocados. El mayor problema es que hay demasiada vida en el planeta. La inviolabilidad de la vida humana está siendo destruida por la cantidad de vida humana. Me encanta cuando los pro-vida bombardean clínicas donde se aborta. Y eso es porque, según envejeces, te vuelves más y más... no diría que cínico, sino que me gusta más la ironía que supone vivir. [Risas.]


Wardle: Una última pregunta: ¿Crees que llegará alguna vez un momento de tu vida en el que seas o demasiado viejo o en el que has tenido demasiado éxito como para no seguir sintiéndote como un estúpido?

Gilliam: [Risas.] Espero que no. El membrete de mi empresa es Poo Poo Pictures. Sigo pensando que maduraré en algún momento, pero es algo que todavía no ha ocurrido. No lo he intentado en toda mi vida. Espero conseguir algunas respuestas antes de morir. Este año cumpliré 55 años. Creo que mi idiotez me mantiene joven. Mike Palin y yo siempre solíamos decir que lo mejor es sentarse detrás del todo en clase y carcajearte. Nosotros éramos de esa clase de gente. Una vez estaba en un programa de radio en Dallas, después de lanzar Munchausen, y alguien que la había visto ya llamó a la cadena y arrastrando las palabras con su acento sureño dijo [imita el tono del Sur de los EE.UU.]: “era magnífica, Terry. Me reí totalmente con asombro.” Esa frase describe perfectamente mi actitud. Es tan jodidamente maravilloso no tener que doblegarse y tratar las cosas solemnemente... todo lo que tienes que hacer es partirte de risa. Quiero que lo pongan en mi tumba: “Terry Gilliam... se reía totalmente asombrado.”