lunes, 20 de octubre de 2014

12 SAGAS DE LOS 4 FANTÁSTICOS IMPORTANTES, por Félix Frog2000

Ahora que Marvel-Disney se los carga por problemas de derechos cinematográficos (así no le da publicidad a cualquier producto para la gran pantalla que surja de otros estudios que no sean los suyos), aquí van: 

12 SAGAS DE LOS 4 FANTÁSTICOS IMPORTANTES
por Félix Frog2000



1-Los Cuatro Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby. 

La joya de la corona, uno de los tebeos más importantes de la historia, hay que leerlo antes de morir, etcétera. En mi humilde opinión esta etapa supone la mejor colección de super-héroes en general, y creo que aún no ha sido superada.

(Disponible en tres tomos editados por Panini: La edad dorada, A través del Universo, El largo camino a casa, aunque Panini aún nos debe un par de Marvel Gold con los primeros 43 números, algún crossover y un par de anuales para tener toda el periplo de Lee & Kirby en una edición digna.)



2-Los Cuatro Fantásticos de John Byrne.

El antiguo genio del mainstream recogió la primera versión del equipo y la actualizó con la sensibilidad artística absorbida durante los veinte años transcurridos desde que apareció el primer número, produciendo el tebeo de supergrupos en el que se fijaba todo el mundo, tanto en la competencia como en el interior de la propia Marvel, mientras además llevaba a cabo uno de los mejores homenajes que un ser humano enamorado del Arte -artístico, conceptual- de Jack Kirby puede hacer dentro del medio.

(Agotada en todos lados la edición de Forum en veinticinco endebles entregas coleccionables, puede que el próximo año disfrutemos por fin de esa "edición para guardar para siempre" que merecemos todos los sufridos coleccionistas de Marvel.)



3-Los Cuatro Fantásticos de Stan Lee, Archie Goodwin, Roy Thomas, John Buscema y John Romita.

Kirby se marchó con su inconmesurable talento a otra parte mientras Stan Lee hacía frente a una de sus colecciones favoritas rodeándose de los mejores artistas de los que disponía la editorial tras la marcha del Rey. Roy Thomas siguió la estela de Lee sin mucho esfuerzo, echando mano de hallazgos anteriores con alguna capa de maquillaje para ocultar la repetición de conceptos e inventándose novedosas situaciones que extrañamente parecían más vetustas que las que habían aparecido en los ciento y pico ejemplares anteriores.

(El final de la etapa de Lee y el principio de la de Thomas se encuentra disponible en el tomo "¿Quién detendrá a Mente Suprema?" editado por Panini.)



4-Los Cuatro Fantásticos de Walter Simonson. 

Cualquier cosa que caía en las manos de Simonson en los ochenta se convertía en un éxito. Y no sólo por las dinámicas promocionales del cómic "mainstream" de la época, que también, sino que todo el mundo que estuviese a la última en el medio era capaz de reconocer el talento del autor de Star Slammers, talento que convirtió a la colección del cuarteto en una epopeya de Ciencia Ficción (Simonson es un gran fan de la misma) que trascendía algunas de las anteriores etapas más lúdicas y convertía a los personajes en super-aventureros científicos metidos en super-problemas tales como viajes en el tiempo, ucronías o choques espléndidos entre el actual (el de la época) ejército de los Estados Unidos y un rebaño de feroces dinosaurios (otra de las pasiones del autor.)

(Etapa reeditada por completo en un solo tomo por Panini.)



5-Los Cuatro Fantásticos de Jonathan Hickman y un montón de dibujantes.

Le llamaron el arquitecto de Marvel, y no sin razón. Hickman convirtió la colección en un camino denso y lleno de aristas (algunos dicen que plúmbeo, no es mi caso) hacia su triunfo personal. Antes de sus CF, Hickman aún no era nadie, después fue aupado a la comercialísima colección de los Vengadores justo cuando la estaba abandonando el autor más comercial y exitoso de la Casa de las Ideas: Brian Michael Bendis. En los 4F Hickman se acordó del noventa por ciento de los conceptos que más molaban de la añeja serie y los colocó en su justo lugar como si estuviese resolviendo un puzzle, e hizo que nos gustasen a todos de nuevo. Algunos, como Nathaniel Richards, habían sido infrautilizados, otros, como el Doc Muerte, estaban demasiado quemados. Después de Hickman y exceptuando a los fans más cínicos, todos adoramos sin remedio a esos niños tan plastas que ahora conforman la Fundación Futuro. Eso sí, Hickman se fue pero no pudo dejar suelto a su personaje más fascinante: Reed Richards.

(La mejor forma de conseguir esta etapa es comprando los números 29 a 65 del séptimo volúmen de los Cuatro Fantásticos más los dos nºs de "Los Cuatro Fantásticos: Reinado Oscuro" editados por Panini, o esperar a que la reediten en cómodos tomos.)



6-Los Cuatro Fantásticos de Rafael Marín, Carlos Pacheco y Jesús Merino.

A pesar de la fallida intentona de los autores por convertir una colección genérica-y-mainstream en una de autor-aunque-mainstream (Marvel cercenó sus esfuerzos cuando les impuso que cierto autor americano revisara sus argumentos y diálogos), los Cuatro Fantásticos urdidos a cuatro manos entre el bregado escritor Rafa Marín y el cogolludo dibujante Carlos Pacheco (con importante labor en el dibujo de Jesús Merino) es una de las encarnaciones más vitales del grupo de la Marvel. Imbricada completamente en la continuidad de los FF gracias al conocimiento experto por parte de dichos autores del discurrir de la editorial, su saga es tan corta como amplio el deleite que produce, y eso a pesar de las políticas editoriales comentadas al principio. ¿Cómo habría sido esto sin cortapisas? Los guiones originales que corren por la red nos sugieren un producto aún superior.

(Panini editó la etapa completa en tres tomos -ya agotados- en su serie Best of Marvel Essentials, aunque se olvidó de la novela gráfica complementaria "Los Inhumanos" editada por Fórum, con guiones de Rafael Marín y dibujos de José Ladronn.)



7-Los Cuatro Fantásticos de Mark Millar.

Bien puede decirse que la etapa en los Cuatro Fantásticos de Mark Millar con dibujos de Brian Hitch, que además forma parte de una vigorosa trilogía junto con “Old Man Logan” y “1985”, supuso el canto del cisne del guionista escocés como escritor capaz de producir con sus comic books altas dosis (colmadas la mayoría de las veces) de expectación. A partir de aquí la repetición, los finales endebles, los guiones de anécdota mínima y el excesivo apoyo en el dibujante hype de turno han sido las señas de identidad de Mark Millar. Sus Cuatro Fantásticos, por otra parte, suponen un excelente ejercicio de “ultimatización” del concepto de la Primera Familia, redundante en cuanto a que ya había jugado brevemente con ellos de forma muy parecida durante su etapa en el Universo Ultimate. Tan divertidos y espectaculares como cualquier otra cosa de la época “clásica” del autor (Ultimates, Authority), las desventuras contra los zombies de sus 4F “definitivos” o el enfrentamiento con el monstruo al estilo Cthulhu de sus 4F “auténticos” son etapas que han de aparecer necesariamente en cualquier catálogo que presuma de atesorar lo mejor de la colección.

(Los Cuatro Fantásticos “normales” de Millar y Hitch fueron recopilados en los Marvel Deluxe, “Los Mejores del Mundo” y “El Maestro de Muerte” editados por Panini. La aventura de los Cuatro Fantásticos ”Ultimate” de la que hablo se puede encontrar en Marvel Deluxe ULTIMATE FANTASTIC FOUR: el Cruce (Panini.)



8-Los Cuatro Fantásticos de Grant Morrison y Jae Lee.

"Mi familia es una ecuación: altera una parte de esa ecuación y ya no dirá la verdad. Fallaste desde el principio. No puedes cambiar nuestra naturaleza esencial, como no puedes cambiar la fórmula E=MC2." Reed Richards le escupe al Doctor Muerte frases parecidas en un tebeo sobrecargado de conceptos peculiares y diferentes que no termina de funcionar del todo debido a que Grant Morrison esboza todas sus reflexiones acerca de la Primera Familia de forma apresurada y en menos espacio del que razonablemente debería haber tenido disponible. De todas formas, este análisis de Reed, Sue, Johnny y Ben embellecido por el dibujo de Jae Lee merece la pena gracias a ciertos elementos que conocíamos de antaño pero que nunca se habían mostrado tan elegantes, como la batalla intelectual entre los enemigos más encarnizados que haya dado jamás el cómic de superhéroes, la sin par belleza del combate entre la Antorcha Humana y las criaturas surgidas de las entrañas terrestres, el beso cinematográfico que disfrutan Namor y la Mujer Invisible, cargado de electricidad, o la representación paradójica de La Cosa, que en esta ocasión solapa dureza y debilidad de forma equilibrada.

(Recopilado en el tomo “Los Cuatro Fantásticos: 4, 3, 2, 1” (Forum.)



9-Los Cuatro Fantásticos de Chris Claremont y Jon Bogdanove.

No sé si fue en la revista Urich, pero una de las teorías más certeras sobre la serie de los 4F que he podido leer alguna vez formulaba aquello de que la serie se tambaleaba peligrosamente en los momentos en los que Reed Richards intentaba curar a Ben Grim de su maldición. ¿Cuántas veces ha estado el científico a punto de resolver el problema de La Cosa, el alma de la serie, para terminar fracasando miserablemente? ¿Pero no era éste el tipo más inteligente caminando sobre la faz de la Tierra? (No, según Dan Slott, ese es Hank Pym.) Si llevamos un paso más allá dicha amenaza para la estabilidad de la colección, tal y como hizo Chris Claremont, entonces obtendremos una estupenda serie limitada en la que los Cuatro Fantásticos se lían a tortazos con la Patrulla X, y donde los amigos de Richards descubren que ni siquiera pueden confiar en su adorado “pater familias”. Por si fuera poco, la aventura se beneficia del dibujo del que fue uno de los grandes dibujantes de la Casa de las Ideas de los Ochenta, Jon Bogdnove (no te pierdas su versión de Franklin Richards, que por primera vez aparentaba ser el niño que los guionistas intentaban hacernos creer y que los trazos de otros torpes dibujantes nos escatimaron.)

(Saga recopilada en el tomo Cuatro Fantásticos Vs. X-Men y Vengadores, Panini.)



10-Los Cuatro Fantásticos de Mark Waid.

Mark Waid es un guionista que siempre ha sido bastante comedido. Sus pretendidamente ingeniosas ideas son propias de un escritor con oficio que nunca se ha atrevido a dar el siguiente paso y convertirse en un avatar de lo cool como su amigo Grant Morrison o Warren Ellis, quedándose en una confortable barrera desde la que poder aportar una de cal y otra de arena sin sacrificar su reputación de guionista consolidado. Dejando aparte aspectos estrafalarios de cualquier jaez, Waid es muy capaz de construir guiones sólidos que sustenten una colección durante varios números que bascularán indefectiblemente entre lo trepidante y lo plomizo. En sus Cuatro Fantásticos continúa con el patrón que idearon férreamente anteriores equipos creativos, y sin moverse un ápice del mismo (Doctor Muerte, Zona Negativa, Lo Cósmico, algún nuevo enemigo, -para que no se diga- que recuerda anteriores hallazgos) construye aventuras para todos los públicos justificando lo de siempre con una idea que parece tan novedosa como obvia: sus Cuatro Fantásticos no son superhéroes sino Imaginautas, una suerte de científicos que utilizan como motor de búsqueda la curiosidad innata de los seres humanos. Unos buscadores de lo imposible que lo que necesitan, como cualquiera, es escapar de la rutina diaria y adentrarse en los retos desconocidos que se pueden encontrar ahí fuera.

(La etapa completa apareció en los 34 ejemplares de Los Cuatro Fantásticos, vol. V, editado por Planeta DeAgostini en su sello Comics Forum.)



11-Los Cuatro Fantásticos de Roberto Aguirre-Sacasa.

Ahora ya lo han hecho más veces, e incluso en 2004 no era algo tan fresco como me supuse al leerlo en aquel momento. Un concepto similar había aparecido hacía tiempo en Daredevil Born Again: el superhéroe que lo pierde todo y empieza desde abajo. Importantes en la Marvel experimental de principios de Siglo, los Cuatro Fantásticos de Roberto Aguirre Sacasa y el Steve McNiven pre-fama y fortuna (muchos de los dibujantes posteriores de la serie rozaron lo deleznable) entraban en bancarrota, perdiendo su estatus vital como superhéroes ricos y famosos y no quedándoles más remedio que mudarse a un apartamento infecto, buscar trabajo y afrontar un desesperanzado futuro tan sólo –que no es poco- con la fuerza que puede aportar el núcleo familiar. Estos Cuatro Fantásticos son mucho más underground de lo habitual, sobre todo porque en la serie aparecen situaciones extraídas de nuestra realidad, como ladrones que roban bolsos porque hace tiempo que no tienen ni para comer o padres que se olvidan de los hijos debido a que se han convertido en unos “workalcoholics”. Por si esto no fuera suficiente, el humor sutil y las situaciones heroicas resueltas a toda prisa, como si fueran poco importantes frente a las excelentes escenas de diálogo que jalonan cada ejemplar (al estilo de lo que hizo Ann Nocenti en su Daredevil), consiguen que tengas que suspender la credulidad un poco menos de lo habitual.

(Panini editó los primeros números de la colección en “Marvel Knights: 4”, serie compuesta por 6 números, y el resto aparecieron como complemento del ¿sexto? volumen de los Cuatro Fantásticos de Panini.) 



12-Los Cuatro Fantásticos de James Sturm y Guy Duvis.

Otro de los ejemplos perfectos para callarle la boca a aquellos que pregonan que la editorial de cómics más importante de New York edita con plantilla. En la tradición de los tebeos, generalmente en forma de series limitadas, que expanden las ideas añejas de la editorial en nuevas direcciones (Hombre Cosa, Spiderman de Peter Bagge, Morlocks), en Moléculas Inestables tenemos a dos popes del tebeo alternativo, James Sturm y Guy Davis (con una ayudita de Robert Sikoryak en las escenas de Vapor Girl), reimaginando el “mes-menos-uno” de los Sturm, un trasunto de los componentes humanos de los Cuatro Fantásticos que puede que lleguen a transformarse en algo más. O puede que no. Radiografía de los primeros Sesenta, en estas páginas no aparece ninguna super-pelea de papel cuché sino una historia realista sobre las emociones y tensiones de nuestro comportamiento en sociedad que bien podría etiquetarse como “slice of fake life”.

(Forum/ Planeta editó la serie limitada en el tomo “Moléculas Inestables”.)

4 comentarios:

Fer1980 dijo...

He leido todas las etapas que mencionas,salvo la limited de Moleculas Inestables. Mis grandes huecos con los 4F son la etapa de DeFalco/Ryan (aunque ahora puedo conseguir parte de ella no estoy seguro de que merezca la pena) y la de Englehart.

Por lo demás decir que me gusto mucho el comienzo de la etapa de JMS aunque al final quedo en nada y la etapa de McDuffie me pareción tremendamente entretenida y superior a la de Marín/Pacheco. Los números finales de Claremont/Larroca tampoco estban mal, aunque el principio es bastante flojo.

frog2000 dijo...

A mí la de DeFalco y Ryan me gusta a veces, es tan larga... y la de Englehart es malísima, pero divertida. Coincido con lo que comentas de la de JMS, y la de Claremont la considero una saga más de los muties... Me apunto la de McDuffie, que la leí en una mala época y la recuerdo vagamente. Ya tengo relectura para esta semana!!

Raúl Peribáñez dijo...

"(Los Cuatro Fantásticos “normales” de Millar y Hitch fueron recopilados en los Marvel Gold, “Los Mejores del Mundo” y “El Maestro de Muerte” editados por Panini."

Fueron recopilados en Marvel Deluxe (no Marvel Gold).

frog2000 dijo...

Cierto, corrijo, ¡gracias!