miércoles, 4 de febrero de 2015

GERRY CONWAY Y EL ORIGEN DEL CASTIGADOR


GERRY CONWAY Y ORIGEN DEL CASTIGADOR (Marvel Age Special: The Punisher Anniversary, 1994. Traducido por Frog2000.)

En los inicios:

desde que Steve Saffel me llamó hace una semana y me preguntó si quería escribir unos cuántos párrafos sobre "cómo creé al Castigador", he  intentado redactar una docena de borradores de dicho artículo y ninguno de ellos me ha parecido el adecuado.

Tengo sentimientos encontrados sobre aquellos días, hace unos veinte años, cuando escribí el Amazing Spider-Man número 129. Recuerdo aquella época y no me apetecía demasiado escribir sobre ella, porque me resulta bastante doloroso (y eso no se debe a los guiones que escribí para los cómics. En aquel entonces yo tenía veinte años. La vida le resulta dolorosa a mucha gente cuando se tiene dicha edad.) Mis recuerdos han empezado a desvanecerse y me he tenido que parar y empezar a recordar de nuevo, porque había mezclado cosas y añadido otras posteriores aquí y allá. Supongo que en realidad no quería hacerlo, pero le dije a Steve que lo intentaría, así que aquí está.

Los cómics eran un negocio diferente en los años 1973-74. Realmente sólo había un par de editoriales, Marvel y DC, y Marvel aún era la Número Dos (aunque venía pisando fuerte). En Marvel, Stan Lee era el director y Roy Thomas era el único editor para todas las cuarenta y pico series que se publicaban. No existían los editores individuales y cada guionista se hacía cargo de su propia serie sin demasiada supervisión directa. En aquellos días la editorial era una empresa que estaba siendo impulsada por los guionistas, al igual que el negocio del cómic en general. Pero los escritores de Marvel tenían una inusual cantidad de libertad porque en realidad también eran sus propios editores.

Como el resto de guionistas que trabajaban en Marvel en aquella época, Steve Gerber, Len Wein, Doug Moench y Steve Englehart, yo también controlaba casi todo lo que escribía para cada número (aunque eso afectase a los personajes principales de una forma permanente, como cuando decidimos colectivamente matar a Gen Stacy). Así que cuando se me ocurrió la idea para "The Punisher", no se lo había aclarado ni tampoco había discutido con nadie sobre cómo iba a escribir dicha historia. Sencillamente cogí y la escribí. Inicialmente El Castigador fue concebido como un personaje menor, un esbirro del villano "principal" del número, el misterioso Chacal. Pero mientras estaba haciendo los argumentos y el guión, el propio personaje empezó a parecerme más atractivo, y me di cuenta de que necesitaba un nombre mejor que el que había acuñado en un principio (creo que lo había bautizado como El Asesino.) Le pregunté a Roy por un nuevo nombre y Roy le pasó la pregunta a Stan, que sugirió "The Punisher". Luego me fui con John Romita (el Director Artístico de la editorial) y le entregué el sketch que había dibujado a lápiz para el traje del Castigador, un mono de color negro con una pequeña calavera humana en el pecho. John aumentó el símbolo del cráneo hasta llenar todo el pecho del Castigador y lo fusionó con su cinturón, y el resto, como solemos decir engañosamente, es historia. 

Si te lees la primera historia del Castigador ya aparece todo el concepto principal del personaje en ella: la contradictoria nobleza de este hombre, su proscrito punto de vista sobre la justicia, su pasión desbordante por hacer lo correcto, su complacencia al utilizar la violencia para alcanzar sus objetivos. Yo tenía una relación de amor y odio con el personaje desde el mismo momento en el que pronunció sus primeras palabras. (Él las dijo, yo simplemente las tecleé.) Me encantaba su convicción, su entrega. Lo odiaba por la facilidad con la que utilizaba la violencia y el homicidio. En la idea inicial que se me había ocurrido esta persona era un villano, pero probablemente The Punisher fue el primer héroe del cómic mainstream que cruzaba habitualmente la línea entre el bien y el mal. (Antes que él hubo otros héroes que "parecía" que cruzaban dicha línea, pero realmente él sí que lo llegó a hacer. Este tío asesinó a gente, habitualmente mala gente, pero los mató, y hasta donde sé él fue el primer "héroe" del cómic moderno que se hizo un nombre tirando de gatillo.) Su popularidad instantánea marcó un punto de inflexión en los cómics y abrió la puerta para toda una generación de héroes moralmente ambiguos (por decirlo amablemente) similares. Fue el producto de una época determinada, de la misma en la que apareció Harry, el Sucio [Dirty Harry, 1971], El Ejecutor [The Executioner, 1970] y el Watergate y Vietnam, pero The Punisher ha llegado hasta la actualidad y ahora se comunica con toda una generación de lectores que no habían nacido cuando él lo hizo. 

Veinte años es mucho tiempo (la mitad de mi vida). Hace veinte años Nixon aún era el Presidente y los Estados unidos no se habían retirado completamente de Vietnam. George Lucas todavía no había rodado Star Wars [La Guerra de las Galaxias, 1977] y Steven Spielberg seguía dirigiendo películas para la televisión. No había vídeos, ni ordenadores personales, ni televisión por cable. Rob Liefeld era un querubín. Me asombra que algo que escribí cuando era un chaval siga teniendo este efecto sobre los lectores actuales, particularmente cuando recuerdo el caos en el que se encontraba sumergida mi propia vida privada mientras lo estaba escribiendo. Estoy asombrado, orgulloso y agradecido más allá de lo que se pueda decir con palabras. 

-Gerry Conway