miércoles, 18 de febrero de 2015

PREGUNTAS Y RESPUESTAS CON WARREN ELLIS (1999)


Entrevista con Warren Ellis centrada pen Transmetropolitan
(Mayo de 1999, para POP CULTURE CORN, entrevista por Matt Springer, traducida por Frog2000)

Nuestro amor por Transmetropolitan, la brillante sátira de ciencia ficción de Warren Ellis, ha sido bien documentado en estas páginas. Baste decir que si todavía no te has aventurado hasta tu tienda de cómics habitual y convertido en un adicto de las pruebas y tribulaciones por las que pasa Spider Jerusalem, no tienes ni idea de lo que te pierdes. Si ya eres un drogadicto de “Transmet”, probablemente entonces habrás sufrido un gran impacto al leer las ideas que Warren ha tenido para su obra maestra del cómic, tal y como nos ocurrió a nosotros. Tuvimos la suerte de poder realizarle esta entrevista a Warren Ellis por correo electrónico, tocando todos los palos, desde la censura en la industria del cómic y el proyecto “End Times” cancelado por Marvel hasta el paradero actual de Spider Jerusalem. También tuvimos la suerte de escapar con el mínimo de arañazos, golpes y chistes a nuestra costa.

¿Cuándo decidiste que querías convertirte en guionista de cómics?

Dios, no lo sé. Siempre había tenido mucho interés en los comics, en mi adolescencia había auto-editado algo y también me habían publicado alguno, pero perdí el interés hasta que cumplí los veinte años, cuando en primer lugar empecé a trabajar para un magazine de crítica de cómics, y luego cuando empecé a guionizarlos (cuando la revista para la que escribía decidió convertirse en una editorial de cómics y me atreví a presentarle algo). Todo esto ha sido un largo y horrible accidente, Matthew...

¿Cuál es la parte favorita de tu trabajo?

Poder comprar toneladas de libros y no tener que pagar impuestos. O los viajes. Tengo la suerte de que me pagan por hacer cosas como hablar sobre tebeos e internet en Universidades italianas, dar charlas en bares de Noruega, y jurar copiosamente en islandés. Nah. La mejor parte es escribir. No hay mejor trabajo en la Tierra.

¿Quiénes son algunas de tus grandes influencias, tanto de la industria como de fuera de ella?

Oh, muchas y variadas. Dentro de la industria, desde luego gente como Alan Moore, Bryan Talbot, John Wagner, Moebius, Druillet, Will Eisner, Frank Hampson, Matt Wagner, Eddie Campbell, Dave Sim... externas al cómic, la lista se hace demasiado larga: JG Ballard, Jack Kerouac, Philip K. Dick, John Brunner, James Ellroy, Raymond Chandler, Dennis Potter, Troy Kennedy Martin, Tom Wolfe, Hunter Thompson, Umberto Eco, William Burroughs, Hemingway, Orwell, Iain Sinclair ... sin duda, músicos como Lou Reed, Laurie Anderson, K Shields, Nick Cave y los Pixies afectaron la forma en la que escribo...

Vamos a pasar a hablar sobre Transmetropolitan, que podría ser uno de los títulos actuales más literales e hilarantes que se pueden encontrar en las estanterías. ¿Cuáles fueron las semillas de su creación?


¿Fueron semillas? Qué afortunado bastardo.
Stuart Moore me llamó para pedirme un título de ciencia ficción para su línea Helix... y entonces me pregunté qué diablos podía hacer con la ciencia ficción. Había escrito ciencia ficción adulta antes, pero bajo la forma de aventura-ficción tan sólo había realizado proyectos de corta duración. Sabía lo que quería hacer a gran escala, de un millar de páginas más o menos. La historia, la que fuera, necesitaba chicha para sobrevivir toda una etapa de esa envergadura. Y la ciencia ficción con la que más había disfrutado siempre, desde HG Wells, pasando por Michael Moorcock hasta llegar a Norman Spinrad, también era ficción social; ficción que hablaba de la vida tal como se vive hoy en día, no importa bajo qué parafernalia. Quería usar el futuro como una herramienta con la que destapar y examinar el presente.

Al ser una obra para los cómics comerciales, la serie tenía que estar impulsada por los personajes, lo que requería a un solo protagonista (¡especialmente después de estar años guionizando colecciones de equipos de héroes para Marvel!). Necesitaba una sola figura que pudiese funcionar como mi dispositivo para explorar dicho futuro ficticio, y por lo tanto mi visión de la actualidad. Alguien que pudiese explicar, tanto para su mundo como para mi público, lo que estaba pasando. Y eso parecía algo que mendigaba la atención de un periodista. Siempre he tenido un gran interés en el periodismo, desde el de Ben Hecht y Hunter Thompson (obviamente) hasta el de Tom Wolfe, Woodward y Bernstein, y los periodistas ingleses del pop de los años ochenta como Chris Roberts y Simon Reynolds. En cuanto a los dispositivos de la prosa narrativa del cómic, era algo que tenía mucho sentido; todo lo que tenía que hacer era intentar que funcionase en términos visuales. El mismo problema que tuvo Cronenberg en El almuerzo desnudo, hacer que el acto de escribir pareciese interesante. Resuelto ese problema, o por lo menos al haberlo intentado, me dirigí directamente hacía la escena final de “Back on the street”, donde Spider se encontraba precariamente en la esquina de la azotea de un stripclub con su ordenador portátil, observando la revuelta de abajo mientras tecleaba...


¿Te inspiraste en algunas fuentes externas para elaborar el paisaje futurista de la Ciudad?

Fue más un caso de reordenar un listado de cosas propio. Verás, la Ciudad marcha en contra de todas las ideas actuales sobre la distribución de la población en el futuro. Todo lo que resulta de mayor importancia en ella estaría bastante de acuerdo con que la palabra de moda para el próximo siglo será "descentralización", que las grandes ciudades se irán dividiendo según se vaya instalando todo el mundo en pequeñas comunidades lejos de la metrópoli. Al extrapolarlo a puros términos de ciencia ficción densa, sencillamente TRANSMET puede estar equivocada. Por suerte, nunca he querido inspirarme en nada de buena parte de la ciencia ficción a la que le gusta extrapolar esos temas, porque no resulta divertido.

Así que me lo inventé todo a medida que avanzaba. Necesitaba una mezcla cultural que no se pudiese ver en cualquiera de las ciudades actuales. Tampoco necesitaba edificios altos porque la ciudad es muy amplia. (Intentar evitar las anotaciones sobre Blade Runner formó gran parte de mi trabajo durante este tramo.) Etcétera. Necesitaba que fuese una Ciudad abierta, lo necesitaba para que estuviese llena de luz, lo necesitaba para que estuviese viva. E ignoré todas las ideas ajenas sobre ciudades del futuro para hacerlo.

¿Te aterrorizaría que nuestra realidad llegase a parecerse a tu Ciudad?

Sí y no. Obviamente, su situación política es insostenible, aún así mira la nuestra. Socialmente la Ciudad es bastante desastrosa, pero eso tampoco es nada nuevo por aquí. Pero si nosotros hemos crecido en un lugar donde se conserva la historia físicamente, allí los humanos confusos pueden derrochar milagros por la calle, es un lugar donde parece que la mayoría de enfermedades han sido erradicadas, donde se puede llamar directamente a Marte, y donde los perros son torturados y destruidos con crueldad verdaderamente justa... bueno, creo que ese no sería un mal lugar en el que vivir.


Lo que más me sorprende sobre Transmet es la forma en que es capaz de elaborar dicha sátira aguda y al mismo tiempo ofrecer personajes realistas, activos y convincentes. A veces parece como si las necesidades de los personajes y las necesidades de la sátira pudiesen no ponerse demasiado de acuerdo; es raro encontrar ficción satírica que no se limite a abandonar toda esperanza de sensibilidad e ir a la yugular. ¿Te resulta difícil hacer malabarismos con tus responsabilidades duales, por un lado elaborando sátira aguda y por otro creando personajes compasivos en tus guiones?

Nunca me ha interesado la creación de personajes compasivos porque francamente, la mayoría de la gente es horrible. Lo que siempre he tratado de hacer es crear personajes reales; personas a las que conoces, figuras que se realicen plenamente como personas completas, con el bien y el mal en su interior. Y si bien no quiero darme tanta importancia, creo que eso aparece en Transmet, y por eso la gente ha respondido bien; porque los personajes pueden ser fuertes y débiles, agradables y violentos, buenos y malos, jodida y positivamente imperfectos.
Satíricas o no, todas las historias que se precien tienen que tratar sobre la gente en última instancia. En TRANSMET las personas son lo primero, todo lo demás que aparece en el cómic es secundario, ya sea la sátira, los elementos de ciencia ficción, o lo que sea. Lo que probablemente sea el motivo de que consiga premios por parte del gremio del terror en lugar de las asociaciones de ciencia ficción.

Está planeado que Transmet concluya en el año 2002. ¿Qué tipo de viaje pueden esperar los lectores según se desarrolle la serie y llega a su conclusión? ¿Tienes previsto algún proyecto “spinoff” que surja a partir del título de Transmetropolitan?

A partir de aquí el paseo se llenará de baches. El Tercer Año verá cómo la vida se pone más áspera, y francamente, a los Cuatro Años se convertirá en una puta pesadilla. El Quinto será bastante desmadejado, aparte del número final, que ya tengo escrito.

Sólo tengo dos títulos “spinoff” en mente, precuelas de un solo número, que puede que lleguen a editarse, o no. Uno se llama “Transcontinental”, y es la historia de Spider y Royce en Europa, concluyendo con aquella terrible noche al teléfono en Praga. El otro se llama “Transoceánicas”, y es la historia de los años de retiro de Spider en Santa Lucía. Tal vez los haga, o tal vez no. De cualquier forma, estos son los dos únicos “spinoffs” que verían la luz.


¿Cuál es el estado del proyecto de la película de Transmet?

La situación es que no está en ningún estado actualmente. La otra noche estuve cenando con un actor bastante conocido y con su prometida para charlar sobre ello, los abogados están batallando, y se ha avanzado en un 60% de guión en el primer esbozo, ¡pero no existe "estado" alguno...!

Actualmente estás trabajando en una novela policíaca protagonizada por Daredevil, el personaje de Marvel. ¿Qué opinas sobre la escritura narrativa en contraste con los guiones para cómics?

Es jodidamente difícil. Los cómics van sobre cortar las cosas cuando hay que hacerlo, tratan sobre concisión y exactitud. En la prosa puedes estirar un poco las piernas, tener algo de espacio, tomarte un poco de tiempo. Me he pasado tanto tiempo bajo la disciplina de los cómics que quitarme esa rigidez me ha supuesto un duro trabajo. Pero lo estoy logrando.

Hablando de Marvel, ¿por qué se tomó la decisión de abandonar el proyecto “End Times”? El guión que puede encontrarse en tu web era fantástico, en mi humilde opinión... ¿Te supuso una molesta pérdida creativa?

Hasta donde sé, sencillamente Marvel decidió que no podían conseguir una línea de juguetes con ello o algo parecido… simplemente se desechó después de todo un año de desarrollo y de una escritura que seguía la dirección que estaba marcando Bob Harras. De nuevo, la dirección de Marvel no tuvo redaños. Supongo que la idea de hacer una serie de doce números sin superhéroes los acojonó.

Fue todo un dolor en el culo, y algo molesto, más que molesto. Pero uno se termina acostumbrando a estas jodiendas. Sigo pensando que “End Times” habría sido algo bueno para Marvel (y también para mí, ¿verdad?) Dejaría atrás todas las expectativas y produciría una poderosa (esperemos) pieza de ficción y aventura que no se basaba en ninguna de las cosas donde se han estado apoyando los cómics de superhéroes de Marvel durante todos estos años... y que, en última instancia, no estaba basada en el subgénero de los superhéroes. Pero, qué sabré yo, ¿verdad?


Parece como si hubieses sido víctima de mucha reescritura y compromisos forzados, e incluso de cierta censura, como ocurrió con el proyecto de Satana, a lo largo de tu carrera. ¿Cómo haces para lidiar con la interferencia de los editores y cómo quieren ellos que “encaje” tu trabajo?

Por lo general, mediante la creación de un clima de terror.
La mayoría, si no todas las veces, las cosas a las que te refieres provienen de mi época trabajando en Marvel. Me pasé un montón de años trabajando en Marvel, sobre todo porque no podía conseguir cualquier otro trabajo pagado en otro sitio, y ni siquiera podía irme a DC. (TRANSMET surgió como resultado de una llamada de teléfono que me hicieron ellos, en un momento en el que ni siquiera había hablado con nadie de esa empresa.) Así que me pasé el tiempo tratando de hacer que Marvel fuese la empresa que yo pensaba que debía ser, junto con otros amigos y defensores míos en la editorial como Marie Javins. Lo que significa que me reescribieron mucho y me censuraron mucho, y también me cancelaron muchas cosas de forma arbitraria.
Actualmente sufro las mínimas interferencias. Si he tenido algún problema en Vertigo, les puedo ofrecer un buen argumento para que entiendan mi postura, lo que finalmente es algo como “tengo treinta años y no voy a volver a jugar en este juego de mierda nunca más”, y así las cosas se resuelven. Vertigo y yo todavía estamos en nuestra primera etapa, aún no me conocen de verdad y necesitamos espacio y aire limpio entre nosotros. No he tenido problemas y tampoco espero que los haya. Son gente inteligente, trabajan duro y Stuart Moore y Axel Alonso son dos de los mejores editores del negocio. Vertigo es un sello muy subestimado, ¿quién demonios más se dedica de forma tan pura a editar ficción inteligente para adultos en forma de cómic? Jodidamente nadie. Creo que ahora Vertigo está en una posición en la que tan sólo puede hacerse cada vez más poderosa.

He tenido algunos problemas con Wildstorm desde que DC se hizo con ella, ya que DC pasó a alinear el contenido de Wildstorm con sus propios esquemas. La violencia se ha diluido, y parece que ahora tenga un límite para “bastardo” en cada número. Es algo irritante, pero sigo en ello por el momento. Escojo las batallas que quiero celebrar.
¿Qué sería capaz de hacer para tratar con interferencias tales como una demanda? Dejaría el trabajo. No tienes ni idea del coste que supondría.


¿Crees que existe un serio problema de censura en la industria del cómic?

Bastante serio. Incluso en Vertigo existen limitaciones por el lenguaje. Pueden ser arbitrarias y estúpidas. Algunas son propias de la cultura americana, la palabra "cunt," en Londres, se usa prácticamente como una puntuación, pero entiendo que en América esa palabra puede aniquilar a la gente.
Obviamente no estoy de acuerdo con la censura, y no me gustan las limitaciones del lenguaje. Nos hemos pasado un montón de jodido tiempo con este lenguaje, y como guionistas deberíamos poder tener acceso al mismo, poder decir desde “culo” hasta “coño”. Por así decirlo. Cualquier cosa menor me parece un crimen contra la cultura.

¿Qué podemos esperarnos de The Authority, tu nueva serie de superhéroes para Wildstorm?

Destrucción de la propiedad a escala masiva. Es un título de superhéroes en pantalla grande y con 200 milliones de dólares gastados en efectos especiales. Es una producción de Jerry Bruckheimer con guión de Sylvester Stallone, Cecil B DeMille y Timothy Leary. Es enorme y bonita y tan enloquecida como hemos podido hacerla Bryan Hitch y yo. Si los adolescentes necesitan cómics de superhéroes, entonces esto es lo que debería gustarles, pura jodida adrenalina, momentos extraños y cosas grandes explotando, ¿Por qué no?

¿Te ves a ti mismo dejando de escribir superhéroes y comics de ficción estándar?

Si, y pronto.
No soy, ni nunca lo he sido, un gran fan de los superhéroes. He tenido que aprender a guionizarlos mientras encontraba un hueco o dos del subgénero que pudiese aprovechar y divertirme con él, pero el disfrute se está desvaneciendo rápidamente. No tengo la energía juvenil suficiente que se necesita para trabajar más en el género, y no tengo la fuerza suficiente para simularla. Sospecho que para escribir satisfactoriamente títulos de superhéroes a los treinta y a los cuarenta, tienes que tener el cerebro genuinamente estropeado, me vienen a la mente Grant Morrison y Alan Moore, o ser alguien genuinamente infantil. Grant y Alan, y otro puñado de ellos, están entre los mejores guionistas de cómic de superhéroes porque están locos y esa energía enfermiza se pega a su trabajo. Muchos otros parecen cada vez más y más confusos, escritores de edad convertidos en mercenarios que imitan vampíricamente la vida de juventud. No quiero terminar siendo la versión de cómic de Art Linkletter. O de Krusty el payaso.

Durante los próximos dos años dejaré los superheroes en gran medida (tengo un par de promesas apalabradas y esas serán las únicas excepciones, ya está establecido). Entraré en el medio del comic como guionista de obras exclusivamente para “lectores adultos”, y trataré de abrirme camino de nuevo. Espero que la diferencia esta vez sea que consigo un jodido público…


¿Qué cómics actuales sueles leer?

PREACHER, THE INVISIBLES, HITMAN, BERLIN, PULP, CHANNEL ZERO... me pillo casi todo lo que hace Alan Moore, aunque me divierte más su trabajo serio como FROM HELL, más que (aunque me entretiene, no me malinterpretes) TOM STRONG o lo que sea... el SIN CITY de Frank Miller... cualquiera de las cosas que hace Bryan Talbot, cualquier nuevo Will Eisner... cuando Steven Grant guioniza un cómic de género negro, ahí estoy yo…

Piensa rápido, cinco discos que te llevarías a una isla desierta.

TRANSFORMER, Lou Reed. LOVELESS, My Bloody Valentine. MURDER BALLADS, Nick Cave and the Bad Seeds. El primer disco de THIS MORTAL COIL. BAYAKA, la música de Babenzele Pygmies.
Por supuesto, esta lista podría cambiar en el futuro. 

Y finalmente, si Spider Jerusalem viviese y estuviese escribiendo en la actualidad, ¿qué es lo que más le cabrearía? (Si, es otra de esas insípidas entrevistas.)

Ah, bueno, me has robado la primera respuesta.
La falta de agallas en la vida pública; donde incluso actualmente los activistas parecen postrarse y esperar debatir de forma cortés. Si Spider viviese hoy, probablemente lo haría en una cabaña en Colorado fabricando bombas.

2 comentarios:

imaginauta dijo...

Cual es el cómic titulado "Pulp" al que se refiere?

frog2000 dijo...

Yo creo que por la fecha de la entrevista y basándome también en que por la misma época Warren Ellis escribió varios artículos sobre manga, se refiere a la revista antológica "Pulp: Manga for Grownups".