viernes, 7 de septiembre de 2018

¡LA ESPECTACULAR RESEÑA DEL TREINTA Y TANTOS CUMPLEAÑOS DE 2000 AD! (1 DE 6)

Artículo de Tucker Stone y Joe McCulloch para The Comics Journal (página web, 2015). Traducido por Frog2000.

La historia de 2000 AD en Estados Unidos es la siguiente: han publicado parte de su producción de cómics de estos 35 años en varios formatos, y no hay suficientes personas que se lo compren como para que resulte rentable, así que desaparecen por un tiempo, y luego regresan y lo intentan de nuevo. En algunos casos, los fans estadounidenses incondicionales (los obsesivos de Nemesis, los adictos a Rogue Trooper o a Dredd como Douglas Wolk, Joe McCulloch y yo) son capaces de subsistir gracias a los intercambios importados de Rebellion que se venden en todo el Reino Unido. De lo contrario, estar al día con los progs (así es como llaman a sus entregas, porque los británicos tienen sus propios nombres cursis para todo) es un asunto de si-lo-pillas-lo-consigues, ya que a menos que hayas dibujado un par de historias para ellos y formes parte de la lista de entregas gratuitas, tendrás que plantearte un gasto masivo de efectivo, realizar una suscripción y pagar por esa suscripción para que te envíen el material. Una vez hubo un corto período de tiempo (que concluyó el año pasado) en el que Diamond Comics distribuía las publicaciones impresas a las tiendas estadounidenses, aunque llegaban muy tarde, de forma intermitente y en más de algunos casos aislados, no llegaban en absoluto. Ahora han vuelto a meter los tomos en bolsas de plástico y se envían por correo cada cuatro a cinco semanas, pero la serie, que sigue siendo financieramente estable en el Reino Unido, está inconstantemente disponible y resulta imposible leerla de alguna forma... a menos que, por supuesto, te la leas online. Después de subirse al carro de las ediciones digitales cuando el mercado de los Estados Unidos todavía se estaba desesperezando y hacía una mueca ante el concepto de lo digital como si fuese algo absolutamente desagradable, 2000 AD estaba tan disponible para leer online como su edición impresa para nuestros compañeros capitalistas del otro lado del estanque. (¡Sí, estanque! ¡Porque es un Océano!) Barruntando su madurez con mucha menos vergüenza de la que cabría esperar para un cómic construido a base de partes violentas y sentimentalismo, 2000 AD sigue avanzando, sigue adelante como una revista de cómics impresa y de gran tamaño en un mar muerto de cancelaciones y abandono.
The Comics Journal ya había analizado antes la revista 2000 AD, y curiosamente para un magazine que en su mayoría (y no inmerecidamente) se asocia con el elitismo, la reconoció, al igual que la reimpresión de sus clásicos, con gran afecto. Justo en el período en el que Brian Bolland estuvo dibujando nuevas portadas para las reimpresiones de calidad de Dredd y otras historias seudo-populares, el número 122 de The Comics Journal estuvo dedicado casi por completo a los cómics británicos. Detrás de una portada de Brian Bolland que representaba qué les parece Estados Unidos y cuánto le gusta a Gran Bretaña bromear para quitarle hierro a la poca gracia que nos hace todo, el Journal se limitó a alabar el cómic y comentó que era lo mejor que los británicos habían producido. En ese momento no se equivocaba, y aunque la escena británica del arte y los cómics alternativos ciertamente se ha convertido en una fuerza a tener en cuenta, 2000 AD es algo que los ciudadanos (sean quienes sean) pueden sostener como un excelente ejemplo de cómics que suponen puro entretenimiento.

A partir de 2010, Simon & Schuster asumió el papel de publicar recopilaciones de material de 2000 AD con la esperanza de hacerse con un público en los EE. UU. Lo que sigue es un intento de dar a este trabajo un cierto de contexto, crítica, fomentar la charla y / o obtener alguna respuestassssssss * ss * sSSsssssssss * ss * Ssssssssssssssssssss * ssss * SSsssssssss
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SSsSSSSssSSsSSSSssSSsSSSS, lo siento, sobre el tema.
Hola, soy Joe McCulloch. Puede que me conozcas de los tesoros de sabiduría que imparto cada semana en la columna de la lista de compras en otro lugar de esta web, pero hoy me dirijo a ti desde una encrucijada temporal.

Por lo que sé, el texto anterior se escribió en algún momento de 2011. En ese momento, el autor, Tucker Stone, aún no era un columnista activo del Journal, aunque su gran interés por 2000 AD, junto con su formidable trabajo como blogger y columnista externo, había empujado a los editores de esta web (aún no había transcurrido ni un año desde su actual encarnación) para sugerirle que escribiese una descripción general de las ediciones recopiladas de 2000 AD que Simon & Schuster había empezado a publicar en Estados Unidos el año anterior. Este esfuerzo editorial sigue siendo un trabajo en progreso, al igual que este ensayo, hasta la mismísima fecha actual [en 2018 Simon & Schuster siguen publicando tomos recopilatorios].

En 2013, Tucker habló conmigo con la idea de convertir su visión general en un diálogo entre nosotros dos. No poseía (y no poseo) muchos de los tomos de S & S, que, en pos de la claridad, a veces son nuevas recopilaciones de cómics de 2000 AD realizadas ex profeso para el mercado norteamericano, pero a menudo son ligeras variantes de las ediciones del Reino Unido reimpresas en Estados Unidos, o incluso lo que parecen ser las ediciones del Reino Unido importadas por algunas librerías de los Estados Unidos, pero por mi parte había leído alguno de los tomos importados. No sé si fue con la intención de acelerar el proceso, pero basta con decir que involucrarme en algo así no fue tanto una cuestión de dejar al zorro al cuidado del gallinero como de cocinar los pollos para luego servírselos directamente a un zorro que se acaba de poner el babero.

Durante meses (años) manejamos un documento de Google, mientras Simon & Schuster seguía publicando recopilaciones. Para que no lo olvidemos, 2000 AD siguió publicando un nuevo número de la revista casi todas las semanas. Tucker suspendió su columna en el Journal, se convirtió en editor de cómics, aceptó un trabajo en la industria y su familia creció; la vida siguió adelante. Por mi parte, permanecí en un absoluto estancamiento personal y profesional, lo que hizo inevitable que mis manos de bebé y yo terminásemos aquel manuscrito.

Ten la seguridad de que detrás de todo esto hay un concepto bastante pretencioso. En la historia oral de David Bishop sobre la revista titulado Thrill-Power Overload, se menciona varias veces que durante mucho tiempo, 2000 AD estuvo sujeta al requisito de que de alguna manera utilizase cualquier guión que hubiese encargado, incluso si dicho trabajo fuese la orden de completar una serie sustituyendo al guionista original. Es por continuar con este espíritu de "que alguien que se ocupe de esa maldita cosa" por el que me acerco hoy a vosotros, aunque me he negado a seguir los pasos conceptuales adicionales de volver a reescribir las contribuciones de Tucker o eliminar su firma, porque que le den a todo eso. En cambio, lo que vas a leer es una mezcla de (1) cosas que Tucker escribió en solitario, (2) cosas que Tucker escribió después de charlar conmigo, y (3) cosas que simplemente pretenderé que surgen a partir de un diálogo con Tucker, aunque los dos estemos escribiendo con casi media década de diferencia. Tal vez de esta forma nos las arreglemos para captar parte de la sensación incómoda que producen estos cómics seriales, nacidos como algo efímero e impresos en mal papel, y ahora empaquetados en duraderas recopilaciones para estantería. Demonios, ¿te acuerdas de aquella estrategia de edición digital que Tucker mencionaba más arriba? Hoy en día, la gran mayoría de los nuevos tomos que S&S ha intentado lanzar para el mercado estadounidense se pueden descargar directamente desde Rebellion, la editorial británica de 2000 AD, por lo que se podría decir que están acabando con el objetivo de este artículo.

Cuando todo esto comenzó, 2000 AD había cumplido 35 años. Ahora tiene 38.

Splundig Vur Thrigg [expresión habitual de la "mascota de 2000 AD", Tharg], y que Dios se apiade de The Comics Journal.
Tharg's Terror Tales Presents: Necronauts & A Love Like Blood
Por Frazer Irving, Gordon Rennie, John Smith

TUCKER: presumiblemente publicado debido a la (en el momento de su publicación) reciente obra de Irving para DC en colecciones como Xombi y Batman and Robin, estas dos historias son un ejemplo de lo que se le da bien a 2000 AD además de sus populares narraciones largas a base de trocitos: historias de terror en escenarios de fantasía.

JOE: Desafortunadamente, esta es la única vez en todo el artículo que mencionaremos a John Smith, uno de los guionistas favoritos de 2000 AD... tal vez único, que ha publicado casi todos sus cómics en la revista y en el resto de revistas relacionadas, pasando de realizar la tradicional migración después de forjarse una carrera en los cómics británicos para luego escribir colecciones de género y superhéroes estadounidenses "más avanzados". De hecho, la mayoría de la obra estadounidense de Smith, encaja en dos largos periplos: (1) la por alguna razón subestimada serie de Vertigo en los noventa, Scarab; y (2) una etapa en Vampirella a principios de 2000 bastante triste, aunque aplaudida por la crítica, porque aparentemente hubo mucha injerencia editorial. Su único número de Hellblazer (el 51) fue el mejor de todos.

Pero de todos modos, digo "desafortunadamente" porque A Love Like Blood no es tan representativo de las historias que le dieron reputación a Smith de ser un escritor con tendencia a experimentos serios y teñidos de terror capaces de producir un shock literario. En Thrill-Power Overload lo catalogaban como una de las cosas más comerciales y altamente conceptuales que había hecho jamás: CHICO VAMPIRO + CHICA LOBO = AMOR CONDENADO, y el resultado era como el de uno de esos proyectos de Grant Morrison como Action Comics, donde había jurado que iba a dejar de provocar y simplemente ponerse a hacer cómics 'divertidos', y todo terminaba generando un gran alboroto y mucha discusión. (Por otra parte, Smith también sugiere que la obra finalizada se condensó significativamente por sugerencia editorial, ¡pero quién sabe!) Sería mejor rastrear las dos recopilaciones de Indigo Prime disponibles en otros sitios.

Aún así: ¡Frazer Irving! ¿Te puedes creer que esta fue la primera vez que coloreaba una serie entera él mismo? Te aseguro que su estilo ya estaba totalmente formado... y adentrarse en el mundo digital lo llevaría mucho más allá.
NEMESIS THE WARLOCK, PRIMER VOLUMEN
Por Pat Mills, Kevin O'Neill, Jesús Redondo, Bryan Talbot

TUCKER: De todos los recopilatorios de 2000 AD que actualmente está lanzando Simon & Schuster para el mercado estadounidense, pocos son tan grandiosos como Nemesis. En base a su descuidado concepto inicial, merece mucho la pena leer los cómics de ciencia ficción con cruda protesta e influencia musical del punk, y si examinamos en lo que se convirtió de inmediato, ese "vale la pena" pasa a ser un "es necesario". Eso sí, no es el cómic más fácil de leer: Kevin O'Neill, Jesus Redondo y Bryan Talbot mantienen un diseño híper-denso y excesivamente detallado que no se parece a otra cosa que no sea Nemesis the Warlock, y el lector de hoy en día tendrá que tener en cuenta que va a tener que encarar una curva de aprendizaje. La historia es directa y simple: un cabronazo alienígena llamado Nemesis lidera una revolución contra los humanos y su maldad, pero las pesadas dosis de sátira y sinceridad hacen que parezca una lectura mucho más compleja. Por culpa de sus bajas ventas, parece que el mercado estadounidense no verá la edición del Segundo Volumen, aunque debería tenerse en cuenta que Nemesis (como Judge Dredd y Rogue Trooper) se ha puesto a disposición del público estadounidense varias veces durante los últimos veinte años, así que si quieres, todavía se puede encontrar.

JOE: Además, hay tres ediciones de Nemesis disponibles en importación que cubren la totalidad de la historia principal (1980-99), más una en tapa dura titulada "Deviant Edition" que recoge páginas y rarezas alternativas. Estoy enamorado de Nemesis hasta las trancas, tanto por constituir una de las uniones más perfectas de las tendencias duales de Mills hacia la sátira socio-política ácida y la imaginación narrativa infantil aparentemente incontrolada, y -en la medida en que ambas tendencias se pueden volver tediosas en un período tan largo como el que duró esta serie- por ser una de las relativamente pocas historias largas (largas) (laaaaaaargas) de 2000 AD que ha mantenido una identidad visual coherente y sorprendente en el transcurso de sus varios cambios creativos. Sin embargo, es una pena que John Hicklenton no apareciese hasta el vol. 2... Estados Unidos necesita un héroe así.

(Continuará)

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