lunes, 24 de septiembre de 2018

¡LA ESPECTACULAR RESEÑA DEL TREINTA Y TANTOS CUMPLEAÑOS DE 2000 AD! (5 DE 6)

Artículo de Tucker Stone y Joe McCulloch para The Comics Journal (página web, 2015). Traducido por Frog2000. Parte 1parte 2parte 3, parte 4.

Hewligan’s Haircut
Por Peter Milligan y Jamie Hewlett

TUCKER: Bueno, esta sí que te gusta, ¿verdad? Véndemela, Joe. Siempre he pensado que no tenía demasiada sustancia o que era tan divertidísima como dicen, así que, ¿qué me estoy perdiendo?

JOE: Eh... a decir verdad, "Hewligan’s Haircut" no es el mejor cómic de Peter Milligan, ese sería Enigma, aunque si me preguntas, el mejor cómic del que ha formado parte el escritor es Rogan Gosh, pero probablemente es en este donde más se confiese sin tapujos: es como una gran metáfora nerviosa sobre una vida creativa en un mundo con el que no te identificas especialmente. La verdad es que no es fácil de tragar, no. Al tratarse de un tomo centrado en un artista sensible e incomprendido que sabe que su mierda es mejor que la de nadie, constantemente está coqueteando con transformarse en una fuente de irritación, tambaleándose entre la auto-compasión y la arrogancia apenas disfrazada, por no hablar de su dulcemente espinosa amalgama de chica de ensueño que existe únicamente para despertar al héroe / autor y que descubra su propio potencial bombástico... es como una historia escrita por un adolescente, completada por risibles rellenos como "personas mentalmente enfermas prisioneras de una sociedad convencional" y untuosas jeremiadas contra amenazas culturales tan importantes como Andrew Lloyd Weber y el Pop Art. Te lo juro por Dios, es como el primer cómic de género sobre un preso condenado a cadena perpetua al que le he visto expresar incluso una leve admiración por Roy Lichtenstein y que debería haber recibido una carta de recomendación para la Medalla de la Libertad Presidencial, estadounidense o no...

Oh dios, entonces es lo mismo que "The Sculptor", [El Escultor, Scott McCloud] ¿no? ¡Es la misma maldita cosa!

Pero de la misma forma que un Future Shock de un guionista prominente puede ser interesante porque resume sus obsesiones posteriores sin refinar, este tomo recoge la mayor parte de las preocupaciones de Milligan -cuestiones sobre la identidad, la ambivalencia de la cultura popular- destiladas en una especie de grito juvenil lo suficientemente inmediato como para que los lectores jóvenes se interesen en lo que le resulta interesante a los mayores, trazando todo su mapa psíquico mediante una estructura compacta, juegos de palabras, y alusiones a Joyce y todo. Y dado que la interpretación de Milligan sobre la "locura" se traduce esta vez en ver el mundo como literatura interpretable, es lógico que arriesgue más, y su forma de contar historias posea cierta opacidad que ni siquiera se le ha visto en sus trabajos psicodélicos más auto-conscientes. Supongo que para algunos fans de Grant Morrison, Zenith funcionará de la misma forma, aunque esto no es específicamente juvenil, solo inusualmente crudo e inmediato, y te deja sin protección, lo cuál me parece que marca una diferencia. (Dejaré que los historiadores cataloguen los problemas de "The Sculptor", con lo que ya tienen su trabajito.)

Además tenemos el dibujo de Jamie "Gorillaz" Hewlett, la (admitámoslo) única razón por la que esto no es algo que te darían gratis con un número de Judge Dredd Megazine. Hewlett disfrutó de una estancia breve y extraña en 2000 AD en torno a '89 -'90, casi siempre como co-artista o como un reemplazo tardío de Brendan McCarthy. Hewligan’s Haircut fue su única serie original, y en ella desparrama sus habilidades artísticas de una manera que nunca he visto en otro sitio. Hay collages de fotos, dibujos que imitan cuadros, pinturas elaboradas, excelentes trazos en blanco y negro... No creo que sea más que algo anecdótico, pero sin embargo parece alentador ver que es capaz de hacer algo así, te lo concedo, aunque al año siguiente Simon Bisley le quitó los grilletes a los procesos de color con Slaine: El Dios Cornudo [Norma]. No, no era una pálida imitación con hombres musculosos. Las dos series no tienen nada que ver.
Harry 20: On The High Rock [Editado en castellano en 2000AD presenta números 2 a 9, MC Ediciones]. Por Gerry Finley-Day y Alan Davis

TUCKER: Para aquellos que no tengan un interés serio y purificador en el trabajo de Alan Davis, esta historia sobre una estación espacial que es una prisión fuera del mundo puede ser una versión mediocre de un relato que se ha contado mejor al menos en otras cincuenta versiones, la más obvia en ese básico de las reposiciones para la televisión de pago, "The Shawshank Redemption" [Cadena Perpetua, 1994]. Esa película (y la historia corta en la que se basa) no tienen más pretensiones de innovar que Harry 20, pero al menos se pueden trasegar en menos de 180 minutos sin sentir que no se les está prestando la debida atención. Por qué esta serie se seleccionó para su distribución estadounidense está más allá de mi comprensión. Más que en el caso de la mayoría de lo que 2000 AD ha sacado últimamente, con esta tenemos más que suficiente.

JOE: Sin embargo, la historia es divertida. Cuando he mencionado que 2000 AD "tiene" que usar cada guión por el que ha pagado en un momento determinado, esta fue la historia en la que específicamente estaba pensando, ya que Alan Grant terminó reescribiendo gran parte del guión original para convertir el trabajo de Finley-Day en algo que se pudiera publicar. El serial apareció entre el '82 y el '83, pero definitivamente, los guiones originales eran más antiguos. Me gusta Finley-Day, Invasion! es mi top de lo irresponsablemente divertido y con garra de los setenta, pero aparentemente su aptitud compositiva era lo suficientemente cuestionable como para que parte de la jerga del astronauta, como "scrotnig", fuese culpa de los errores ortográficos que se podían encontrar en los guiones que había enviado. En Thrill-Power Overload, Finley-Day escribió una historia en la que una nave espacial persigue a otra a través del espacio, y el piloto de la nave de enfrente rompe la ventana del lado del conductor y empieza a disparar a través...
Leviathan
Por Ian Edginton y D'Israeli

TUCKER: Uno de los nuevos seriales editado recientemente por S&S [en '03 -'05], Leviathan fue bien recibido y trata sobre un enorme barco que desapareció a finales de los años 20. Después de un breve noticiario que detalla su inauguración, la trama salta veinte años en el futuro y se limita a centrarse en los desafortunados pasajeros y contar una historia de asesinato. No es que sea demasiado predecible, aunque es probable que ya hayas adivinado que el asesinato conducirá al descubrimiento de por qué el barco desapareció en primer lugar. Tampoco es muy sorprendente que esta historia tuviese cierto éxito en 2000 AD, porque es mucho más audaz que algunas de los otros trillados seriales de la revista, pero aparte de ese contexto de "no parece Juez Dredd o Rogue Trooper", resulta difícil decir algo especial al respecto. Esta recopilación incluye dos historias posteriores derivadas, ambas ambientadas antes de los eventos de la principal, y ninguna es demasiado interesante. El distintivo dibujo de D'Israeli, negro, blanco y gris, tiene sus encantos, pero sigue siendo un cómic de un "buen soldado", el tipo de dibujo que respetas, pero que no engancha.

JOE: Los '20, ¿eh? Mis propias experiencias con Ian Edginton, un perro verde en el sentido de que antes de su obra para 2000 AD disfrutó de una prolífica carrera en los superhéroes norteamericanos y los cómics vinculados a los media, lo ubican como un tipo 'de época': proyectos como Stickleback (también con el invaluable D'Israeli) y Ampney Crucis Investigates se deleitan desplegando jerga antigua y la solemnidad pasada de moda, aunque aderezadas con imágenes de terror violentas. "Es más audaz que muchos" puede ser una buena forma de etiquetarlo. Curiosamente, lo que he leído de su primera serie, más larga -la ahora concluida "The Red Seas", con Steve Yeowell- es insulsa en comparación, tal vez por empezarla sin haber aprendido todavía a nadar.
Brass Sun: The Wheel of Worlds [publicado en castellano por ECC como Brass Sun, la rueda de los mundos]. Por Ian Edginton y I. N. J. Culbard

JOE: Para los norteamericanos, probablemente en la actualidad este sea el trabajo más destacado de Edginton como guionista, ya que Rebellion lo publicó el año pasado como una miniserie de cómics con las miras puestas en el Direct Market. Además S&S lo distribuyó en un tomo de tapa dura. He leído Brass Sun dos veces, primero como una serie semanal y luego como un cómic, y es bastante fácil ver por qué está recibiendo tanto impulso: se lee como la gran entrada de 2000 AD en terrenos contemporáneos, con una heroína encantadoramente amarga al estilo Adèle Blanc-Sec, conocedora de una sabiduría secreta y competente más allá de sus pares, que se lanza a luchar contra las fuerzas autoritarias y finalmente revela los secretos del mundo de mecanismo de relojero en el que viven varios de sus nuevos amigos y ella. Si no fuese por el estallido ocasional de sangre derramada, podría haber rivalizado con The Phoenix, aunque el colorido dibujo extremadamente suave de Culbard no sea su mejor baza, esta es una nave muy robusta y eficiente, y supongo que la familiaridad con sus situaciones y temáticas en futuros volúmenes, harán que tenga cada vez más resonancia.
Rogue Trooper: Tales of Nu Earth 01-02
Ro-Busters: The Disaster Squad of Distinction
Durham Red: Bitch
Sláine: Book of Invasions 1
The Ten Seconders: American Dream
Button Man: Get Harry Ex
All-Star Future Shocks
Tharg's Creepy Chronicles
Por varios guionistas y varios dibujantes. [Kraken ha editado en castellano cinco tomos que recogen los inicios de la saga de Rogue Trooper. Button Man está editado por ECC. Sláine está parcialmente editado por Norma y Yermo, algunos Future Shocks se pueden encontrar en un tomo de Kraken titulado "Future Shocks, lo mejor"]

JOE: Así que aquí tenemos la inevitable miscelánea de tomos que Tucker nunca llegó a revisar, y que ni tengo ni he leído lo suficiente en otros sitios como para comentar con demasiada autoridad. Los dos tomos de Rogue Trooper recogen la mayoría de los cómics de la saga de infantería espacial de principios y mediados de los ochenta guionizados por Gerry-Finley Day, y dibujados en gran parte por Dave Gibbons, Cam Kennedy, Colin Wilson y Brett Ewins; hay dos volúmenes más en el Reino Unido que se pueden importar. Ro-Busters fue un robot primerizo escrito por Pat Mills para ABC Warriors, que Rebellion recogió en su día en un recopilatorio; la edición de S&S, de 112 páginas, parece ser un poco más delgada que la del Reino Unido. Durham Red tiene la dudosa distinción de ser el único personaje editado por S&S que hicieron los creadores de Juez Dredd, John Wagner y Carlos Ezquerra, hasta que empezaron con su cazarrecompensas mutante Strontium Dog. Sin duda, la sexy heroína vampiro cogió confianza en esta historia de 1987 escrita por Alan Grant. El de Sláine es el primer tercio de la saga de bárbaros célticos de 2003-2006 guionizado por Pat Mills que no parece tener programado un segundo o tercer tomo. Es notable el arte digital neo-photosófico increíblemente llamativo de Clint Langley. The Ten-Seconders es una colección de cómics sobre sobrehumanos de 2006-2008 guionizada por Rob Williams, uno de los escritores más fiables de 2000 AD. En su mayoría está dibujada por Mark Harrison, que es bastante bueno. Solo he leído un tomo posterior, que (en su mayoría) estaba dibujado por Edmund Bagwell, y que también es bastante bueno, aunque el cómic en sí era un poco aburrido. Tal vez fuese mejor antes. Button Man es en realidad una serie de John Wagner y Arthur Ranson (propiedad de sus creadores) que salió expulsada de Toxic!, una revista rival que Wagner había co-fundado; es una historia de crímenes extremadamente violenta, notable por sus terroríficos dibujos hiperrealistas, que solo alientan el apetito de Wagner por la violencia. Frazer Irving dibujó una historia posterior que no se ha recopilado en este tomo. All-Star Future Shocks es una antología personalizada de S&S que repite muchas cosas de la recopilación de Rebellion de 2008 titulada The Best of Tharg's Future Shocks (es decir, muchas historias de Peter Milligan, Grant Morrison y Neil Gaiman), mientras elimina a gente como John Smith en favor de nombres más reconocidos como Mark Millar. Tharg´s Creepy Chronicles también tiene algo de Millar, su serial ultra-oscuro de 1990 Silo con el artista Dave D'Antiquis, pero el evento principal es Storming Heaven, una alegoría de Gordon Rennie y Frazer Irving de 2002 sobre adolescentes contra-culturales de los ´60 que obtienen super-poderes al tomar LSD, y que parece estar hecha exactamente con el mismo pegamento de contacto en el que Zenith ha seguido insistiendo.
Sláine: Warrior’s Dawn
Por Pat Mills, Massimo Belardinelli, Angie Kincaid, Mike McMahon

TUCKER: Las historias originales de Sláine pueden recordar el estilo de Conan, pero no pasa mucho tiempo antes de que las señales visuales desaparezcan, dejándole a uno con la sensación de que está leyendo el proyecto final de un fan de Dungeons & Dragons adicto a la cafeína más que un remix del mundo de Howard. Pero cuando el control cae en las manos de Mike McMahon, la serie ofrece un buen argumento para revisar únicamente sus imágenes. Un estilo que más tarde afirmó haber inventado con la certeza absoluta de que Sláine se debería dibujar de otra manera, incluso si eso significaba llevarse la serie por la fuerza lejos de su co-creadora (Kincaid, quien resultó ser la esposa del guionista) en ese momento. Sláine parece tan vital en estas páginas que es difícil criticar lo rudimentario que resulta todo lo que está haciendo. Básicamente, no te importará que no te importe, y para cuando lo hagas, habrás alcanzado la etapa de Simon Bisley, que es cuando de todos modos la historia empezó a estar muy bien.

(Finalizará)

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