lunes, 12 de agosto de 2013

LOS CÓMICS "MAINSTREAM" TIENEN, A LO SUMO, VIRTUDES MUY DÉBILES: UNA ENTREVISTA CON ALAN MOORE (1 DE 3)

Entrevista realizada por Gary Groth para The Comics Journal nº 152 (1992). Traducida por Frog2000.

Alan Moore charla sinceramente sobre los erosionados valores de los cómics mainstream... 

Después de ejercer una larga temporada como uno de los creadores más influyentes e inteligentes (gracias a títulos tan aclamados como Watchmen, la Cosa del Pantano y el popular número único de Batman, "The Killing Joke"), Alan Moore se ha retirado de los dominios de Marvel y DC para desarrollar otro tipo de valores más sólidos en su trabajo, que cada vez se aleja más del género superheróico: From Hell es un vistazo de Moore a la leyenda de Jack el Destripador, y Big Numbers es un recuento contemporáneo sobre la lucha personal, moral y financiera. En esta entrevista Moore no repasa su obra reciente, sino que en su lugar se centra en el deterioro del mainstream y se pregunta sobre sus valores y capacidades para producir un material que posea méritos duraderos.

Entrevista realizada por Gary Groth.

"MAINSTREAM CONFIDENTIAL"

Gary Groth: Me gustaría hacerte una pregunta a la que creo que no te habrás podido anticipar. ¿Puedes decirme si crees que los cómics mainstream tienen algún tipo de virtud?

Alan Moore: Creo que los cómics mainstream tienen, a lo sumo, virtudes muy débiles. Sería muy deshonesto por mi parte tratar como basura al conjunto del cómic mainstream, porque mi aprendizaje, o lo que considero como tal, ha sido trabajando en él. Fue allí donde aprendí la mayoría de las técnicas narrativas y formas de utilizar el medio que actualmente suelo emplear en lo que considero mi obra más seria. Las utilizo porque creo de verdad que hay algo bastante útil en esas sólidas fechas de entrega y en el resto de fórmulas estructuradas, y además sé que resultan útiles para intentar educar a los nuevos creadores. Por otra parte, deberíamos preguntarnos qué es lo que significa exactamente la palabra "educar". No sé, puede parecer que cuando la mayoría de los creadores están trabajando en los cómics y han alcanzado cierto nivel de competencia, siguen adelante sin utilizar los rudimentos y conocimientos que poseen. Es como si ya no quisieran seguir elaborando sus conocimientos narrativos para intentar crear obras que merezcan la pena. Parece como si muchos creadores pasaran a estar completamente absorbidos por una mentalidad "superheróica" mediante la que se convencen de que lo único que resulta conveniente es producir cómics de superhéroes durante el resto de su vida.

Groth: ¿Crees que esa fecha de entrega ["deadline" en el original] tiene algún otro significado?

Moore: No, eso es todo. Me refería a que en mi caso, trabajar en el cómic mainstream sí que me ha reportado ciertos beneficios. Me doy cuenta de que también le ha ocurrido lo mismo a algunos otros creadores. Por otra parte, supongo que cuando te fijas en los artistas que trabajan fuera del campo del cómic mainstream (me refiero a autores como Dan Clowes y los hermanos Hernández), que han estado produciendo cosas que van mucho más allá de los cómics mainstream sin haber recibido el aprendizaje al que he aludido, te empiezas a preguntar cuáles son los verdaderos valores que puede poseer el mainstream. Err... no lo estoy dejando demasiado bien, ¿verdad?
Groth: Supongo que estarás defraudando muchas esperanzas.

Moore: Sigo pensando que después de todo sí que posee algunas virtudes. Te aseguro que no estoy preparado para desecharlas por completo y al cien por cien, porque creo que algunos otros creadores y yo le debemos algunas cosas a los cómics mainstream. Además, supongo que cuando te fijas más detenidamente en la obra de gente como Dan Clowes y los Bros., te das cuenta de que ellos también le deben algo a los cómics mainstream, incluso aunque sean cómics antiguos del mainstream o aunque sólo les pudiera parecer una influencia negativa. 

Groth: Bueno, Art Spiegelman le debe algo al Holocausto, pero no tiene por qué validarlo necesariamente...

Moore: [Risas.] Nunca sería capaz de comparar el cómic mainstream con el Holocausto... Creo que es obvio que en el material que hacen los Bros. se puede ver la influencia de Kirby, Ditko, Gil Kane, los cómics de Archie... mientras que en el estilo de Dan Clowes y su forma de afrontar el medio hay un montón de destilado de comic books de los cincuenta. A veces se pueden utilizar viejos cómics mainstream como influencia, o pueden ser útiles para saber qué es lo que no se debería hacer. No creo que suponga un rasgo lo suficientemente positivo como para seguir prolongando su existencia, pero hace que posean cierto valor. Creo que en su mayor parte, sus virtudes son involuntarias. Han existido un puñado de creadores muy buenos que han trabajado en los cómics mainstream, pero es probable que no sea el mejor motivo como para que continúen superviviendo. Si hubiese un Dios, Gary... espera, debería pensar lo que voy a decir de forma más cuidadosa... [Risas.] Si tuviese el poder de eliminar algunas formas de vida y algunos organismos de la faz de la Tierra, entonces los cómics mainstream deberían empezar a vigilar qué ocurre a su alrededor. 

Groth: Justo después de haberlo hecho con la administración Bush...

Moore: Justo después de haberlo hecho con la administración Bush, eso dalo por descontado. 

Groth: Bueno, ya sabes, es interesante, porque si te fijas, y es probable que estés de acuerdo conmigo, muy pocos de los creadores que empezaron trabajando en el cómic mainstream se han terminado moviendo artísticamente hacia otro lado. Tú eres una de las pocas personas que ha demostrado tener ambiciones más allá de los cómics mainstream, y de hecho, incluso has llegado a alcanzar el éxito.

Moore: Si, puede que esté de acuerdo contigo.
Groth: Si me pongo a buscar a alguien que juegue en tu misma liga, un autor que haya hecho algo parecido después de trabajar en el mainstream, sé que tendré serios problemas.

Moore: Bueno, hay algunos. O eso espero. Por ejemplo, ahí tienes a Neil Gaiman. Creo que es un buen guionista que está intentando hacer cosas diferentes. Me gustan algunos de sus proyectos para Spider-Baby, y otros como "Signal To Noise" y "Violent Cases", que parecen fundamentarse en una poderosa ambición por ir más allá de la acogedora rutina dorada de la novela gráfica de Batman habitual.

Pero en su mayoría estoy de acuerdo contigo. Parece que la mayor parte de los creadores prefieren quedarse apegados a la industria del cómic mainstream tradicional. Aunque tampoco se les puede culpar a todos, Gary. Sé que algunas veces me he quedado un poco decepcionado con la promoción del ´85 o el ´86 o la que sea. Algunos han elegido escoger una dirección más progresista para su obra. Pero en realidad, tampoco los condeno por no haberlo hecho. No hay ningún motivo por el que alguien debería hacer lo mismo que he hecho yo. Quiero decir, entiendo que un montón de gente, como Dave Gibbons por ejemplo, sientan un profundo amor por los cómics mainstream. Son los cómics con los que han crecido y se divierten un montón trabajando en los cómics de género. Creo que es probable que Frank Miller tenga un enorme apego por la aventura. Y si eso es lo que les gusta hacer de verdad, tampoco voy a maldecir a nadie por hacerlo, además, a su manera lo hacen muy bien. Sólo que para mí, los cómics mainstream no son el espacio que más me interesa ahora, ni siquiera remotamente. No me siento cualificado para realizar esta entrevista, la verdad. He de admitir que aparte de un par de números de Sandman que Neil me ha enviado cuando se lo pedí, durante los últimos dos o tres años no he leído cómics mainstream. Tengo tal sobredosis de los mismos en la actualidad, que cuando entro en una tienda de cómics a buscar Bola Ocho o algo así, inmediatamente siento una gran cantidad de radiación vertiéndose desde los títulos "X", entorpeciéndome la visión y provocándome migrañas, por lo que tengo que salir apresuradamente de la tienda. Sencillamente no puedo quedarme plantado frente a las estanterías repletas de productos sin sentido. 

Groth: ¿Puedes expresar cuál es la diferencia entre un buen cómic mainstream y uno malo, en la medida en la que seguramente ambos estarán producidos por gente que ama el medio?

Moore: Un buen cómic mainstream... bueno, déjame echar un vistazo al pasado cercano, como ese número de Mister Miracle realizado por Mark Evanier y Steve Rude. Era un tributo a Jack Kirby. Era, creo, un tributo a Kirby afectuoso y bien ejecutado. Parecía como si se lo hubiesen pasado muy bien al hacerlo. En realidad no tenía mensaje alguno, ni ninguna carga de profundidad o algo parecido, pero me parece que estaba hecho con buenas intenciones y que estaba bien ejecutado. Para mí ese es un buen ejemplo de cómic mainstream. Ciertamente es superior a todo ese cínico material que cada mes fabrica la gente de Marvel y DC, incluyendo parte de ese material pretencioso que aspira a estar en la cúspide del mercado mainstream. Así que si el título tiene un aspecto más intelectual o si el título parece material estúpido para niños, sólo dependerá de las intenciones del dibujante y del guionista. Ya sabes, puede ser una descripción muy vaga, y en parte está elaborada en base a mi ignorancia. Básicamente no existe el suficiente material bueno en el cómic mainstream que me haga dar un respingo y salir a buscarlo cada mes. Sin embargo, a veces me cruzo con algunos títulos que me hacen pensar: "Bueno, si, puede que este sea un buen comic book, un título fundamental, decente, honesto, perspicaz, y que la gente que lo ha realizado lo haya hecho con todo el oficio del que ha sido capaz durante el proceso." Creo que esa es la única regla que soy capaz de aplicar. 

Recuerdo que cuando estuve trabajando en el cómic maintream junto con Steve Bissette y John Totleben y el resto de gente con la que trabajaba, me esforzaba muchísimo cada mes para producir un título que yo mismo encontrase entretenido e interesante. Cada mes. Si cualquier creador hace las cosas de forma parecida, entonces, claro, es muy probable que en algún momento se produzca un cómic mainstream que sea genial. Pero si no lo hace, y muchos creadores no lo hacen, entonces se obtiene esa especie de escoria que prolifera por todas partes. 
Groth: Bueno, "proliferar" parece ser el verbo más adecuado, porque como acabas de decir, el cómic mainstream se está llenando de basura, y es peligroso, porque el problema no es que haya cómics de mierda en las tiendas, sino que hay tal cantidad de ellos que están dominando profundamente el medio. 

Moore: Bueno, tiene mucho que ver con la percepción. Creo que si echamos un vistazo al mundo más amplio en el que Art Spiegelman ha ganado el Pulitzer, entonces el mundo de Superman y Batman, el de X-Force y todo lo demás parece tan chapucero como insignificante.

Pero para aquellos de nosotros que seguimos dentro de esa chapuza, o que acabamos de escalar unos peldaños para dejarla atrás, creo que seguimos tendiendo a ver esa chapuza como si fuese todo nuestro mundo. Y ciertamente, cuanto más lejos llegues en la industria del comic book, más profunda será tu percepción de que el mundo de los cómics de superhéroes contiene todo el mundo de los cómics, y el resto del material (Odio, Eightball y los demás) sólo son algo marginal. Mis cosas, las de Art Spiegelman, eso sólo te parecerá material marginal. Como si los cómics de verdad solo se estuviesen haciendo allá donde se está haciendo Spider-Man.

Groth: Bueno, cuantitativamente puede ser cierto.

Moore: Tiene que haber algo más para juzgar un medio que la cantidad, ¿no crees? Me refiero a que dentro de cincuenta años su cantidad no importará mucho. Lo importante dentro de cincuenta años no será cuánto vendía cada número de Spider-Man en concreto, sino si era un buen o un mal cómic. Creo que el valor que poseerán los cómics que van a perdurar, necesariamente no tendrá que ver demasiado con la cantidad. Por eso, han aparecido algunas series bastante oscuras que han acabado teniendo una influencia masiva años más tarde y que no es proporcional a lo que vendieron en su día. Por ejemplo, los títulos de E. C. Comics. Estoy seguro de que vendería bastante bien, pero no tanto como lo hacían los cómics DC de la misma época.
Groth: Tienes razón. Pero creo que principalmente han influido en los cómics underground, que siguen siendo marginales. 

Moore: Supongo que todo depende de cómo lo mires, Gary. Para mí los cómics son una forma de arte, pero también es una industria, ¿no es cierto? Sólo estoy interesado en ellos como forma de arte, los autores underground no me parecen marginales de ninguna forma. Son como un bloque de construcción muy importante que ha hecho que el medio sea lo que es hoy. Si hablamos en términos de éxito comercial, si, son marginales. Pero no sé... Mi interés principal en los cómics es más estético que comercial. Sólo me interesa la forma artística, así que las cifras de ventas de algún nuevo título de superhéroes no me afectan para nada. Ahora, supón que yo estuviese involucrado en el medio de la misma forma que tú, por ejemplo, publicando cómics considerados como marginales por una vasta cantidad del público comprador, aunque sin embargo también estén considerados como la vanguardia por parte de los entendidos. Supongo que si tuviese que tratar con los efectos de esa masiva cantidad de basura que está drenando los dólares de los compradores y cortando el oxígeno al material que vale la pena, la situación me parecería diferente. Supongo que entonces me sentiría de forma diferente. Creo que ese es el principal efecto humillante del mainstream. Se ha convertido en algo parecido a la hierba kudzu (que crece y crece y anega el suelo y tapa la luz a todo lo demás.) Entonces sería mi principal problema. 

Groth: Creo que estuviste en esa misma posición durante semana y media, cuando te convertiste en editor.

Moore: Si, claro que estuve. Y pude fijarme cómo crecía la kudzu. No, en serio, lo que ocurrió en realidad con Big Numbers fue un bonito y auto-contenido número de circunstancias que hicieron que no consiguiésemos un número de pedidos más extenso. Durante un par de semanas vendimos realmente bien, una cantidad gigantesca de ejemplares. Parecían unas ventas muy, muy saludables. Pero hubo otros factores que jodieron Big Numbers del todo. Pero en general, sigo conectado al plano editorial a través del material que hago para Tundra, y todavía espero establecerme alguna vez junto a otras personas, para poder tener una base desde la que hacer cómics que merezcan la pena y que se encuentren alejados del circo superheróico.
Groth: Si tomamos como definición de "editores mainstream" a Marvel y DC, parece que un número cada vez mayor de los auto-proclamados editores independientes están intentando convertirse en editores mainstream, ¿coincides conmigo?

Moore: Oh, probablemente tengas razón. Creo que la culpa es de las fuerzas económicas del mercado, que hacen que la gente tienda a utilizar el mismo tipo de fórmula que suelen usar las grandes empresas. Creo que para poder supervivir los editores están haciendo lo mismo que les está haciendo ganar dinero a los tipos grandes. Quiero decir, creo que en tu caso, Gary, te honra que sólo edites un montón de series pornográficas en lugar de agachar la cabeza para editar un montón de cómics de superhéroes. 

Groth: (risas) Mierda...

Moore: Deberías considerarlo como un elemento a tu favor. Necesitas algo que genere los pavos y lo puedo entender. Creo que en lugar de buscar una forma original y controvertida de generar dinero, la mayoría de editores de cómic independiente tienden a hacer la misma fórmula superheróica. Y me parece que lleva funcionando de esa forma desde el principio de los así llamados "cómics independientes". Si volvemos al momento en que aparecieron First, Pacific y Eclipse, los retóricos del momento empezaron a hablar sobre que estaban produciendo nuevas y audaces visiones que llevarían a los cómics hasta espacios donde nunca habían estado antes, pero los cómics que acabaron editando, como he dicho antes, se parecían mucho a los estándares de Marvel o DC, con cierta, mínima, cantidad de variaciones.

Groth: Me parece muy interesante, porque Pacific, que supongo que fue el primer editor independiente de la escena alrededor del ´81, ´82 u 83, reclutó a la mayoría de sus talentos entre los cómics mainstream (como Mike Grell, e incluso Kirby. Me parece que Eclipse también lo hizo con Don McGregor y...)

Moore: First contrató a Howie Chaykin y otros parecidos. Supongo que los cómics independientes estaban buscando un título que pudiese vender más que los X-Men. Como hizo Eclipse con sus DNAgents (un título básico de superhéroes que intentó competir de tú a tú en ese mercado). Supongo que como la economía era ligeramente diferente a la actual, las independientes tenían menos que perder, y consiguieron que algunos proyectos bastante agradables y peculiares apareciesen en el mercado. Pero es probable que sólo supusiera un pequeño beneficio para el medio, porque en realidad lo que hicieron todas fue añadir en gran parte otro montón más de series de Colegas-X al mercado.
RUMBO HACIA EL DESASTRE

Groth: En los últimos años las independientes se han convertido en mucho más dependientes. Esto significa que Fantagraphics se ha convertido en una editorial que depende de la pornografía, Tundra no sólo depende, sino que es el resultado de las Tortugas Ninja, Dark Horse depende de 20th Century Fox, y así sucesivamente. Parece una situación bastante desesperada.

Moore: Oh, estoy de acuerdo, estoy de acuerdo.

Groth: Es como si simplemente el material bueno no pudiese sostenerse por sus propios méritos.

Moore: Yup, pero la gente lo sigue intentando. Se puede seguir comparando con lo que ocurría en los inicios. Me refiero a que tenemos la esperanza de conseguir títulos capaces de afectar a los cómics durante el próximo Siglo. Estamos esperanzados. Me refiero a que con lo que está editando Fantagraphics, con lo que yo estoy intentando hacer y con lo que otros creadores más están intentando hacer, como la gente de Drawn & Quarterly, los canadienses, tengo la esperanza de estar produciendo material capaz de afectar la forma en que los cómics van a ser vistos y producidos en el futuro. Pero si tal y como parece, las editoriales independientes de cómics parecen mantenerse gracias a sus lazos fílmicos o publicitarios u otras cosas parecidas, quizá también estemos en una situación desesperada. Dicho esto, no creo que necesariamente eso signifique que la situación sea desoladora o apocalíptica. No creo que necesariamente signifique que al final las independientes se van a terminar convirtiendo en esclavas completas de las cosas más comerciales que tendrán que hacer para sobrevivir. No creo que haya evidencias suficientes que aseguren que la línea Eros está trabajando en detrimento de Fantagraphics. No encuentro nada que parezca tan comprometedor. Quizá tu buzón de correos sugiera que existe cierta terrible vergüenza en todo esto, pero en mi caso, editar Eros no me parece negativo. Creo que hace poco se celebraron unos premios concedidos por una radio de Nueva York. Uno de ellos era el premio "La Paja del Grano", que ganó Eros Comics, en otra ocasión el beneficiario fue Tundra por convertir los pavos ganados con las Tortugas Mutantes en cómics de calidad.
Groth: ¿Cómo se llaman esos premios?

Moore: Eran los premios CAC-UP, de la "Comic-Art-Commentary-Useless and Pointless". Suelen comentarlos dos o tres veces en un programa de radio de Nueva York. Si, también tienen el premio "Alan-Moore-Os-Ha-Jodido-Marvel-Y-DC" para la gente que ha empezado su propia aventura auto-editándose y otros parecidos. Eros, Tundra: ese es el de "La Paja del Grano". Me parece una forma muy saludable de enfocar las cosas. No es una carga vergonzosa. Ciertamente, no creo que exista ningún problema con que el dinero que generan las Tortugas Ninja sea la base para editar Big Numbers, From Hell o cualquier otro proyecto. Si esas fuentes se pueden usar para algo bueno, entonces hay que estar orgulloso. 

El problema es cuando esas cosas se convierten en un fin en sí mismas. Cuando decides: "Mierda, estoy haciendo demasiado dinero editando Eros, ¿por qué debería seguir con Love and Rockets, Odio, Eightball y el resto de títulos parecidos?" Si empiezas a pensar así, entonces puede que sí que tengas un problema.

Groth: Si, aunque desgraciadamente no es ese el caso. 

Moore: Claro, es lo que pensaba. Tampoco creo que Dark Horse vaya a volcar toda su producción en la línea Terminator-Robocop-Depredador. También hay gente interesada en editar buenos títulos. Depende de cómo lo veas. Si lo consideras como la base de la batalla mensual en las estanterías de cómics, entonces sí, todos esos millones de títulos cínicamente reduccionistas que están editando las grandes resultan bastante siniestros, y es cierto, a menudo lo hacen para echar del negocio a las editoriales más pequeñas. Es una perspectiva bastante terrible. Al mismo tiempo tenemos material de calidad (hay más que nunca.) De alguna forma, cuando miras al pasado te das cuenta de que nos encontramos en la mejor época para el comic-book de todas las que recuerdo. Se pueden encontrar más buenos cómics que los que ha habido nunca.

Groth: Resulta extrañamente paradójico: por citar por millonésima vez el cliché, es la mejor de las épocas, pero también la peor. Hablando de algo poco prometedor, fui a ver "Batman Returns" la otra noche y me recordó una reflexión escrita por Paul Mavrides para un editorial de Rip-Off Comics. Decía que el sentir popular era el de que los cómics se estaban convirtiendo en productos cada vez más realistas, pero él pensaba que era al revés: que la vida real se estaba convirtiendo cada vez más como la que se puede ver en los cómics.

Moore: Ese Paul es un hombre muy sabio y astuto.

(Continuará)

1 comentario:

Onrlu Alhazred dijo...

Al leer esto, me siento sorprendido del poder analítico que tiene Alan Moore sobre la industria del cómic, lo cual a evolucionado (en el Underground más que en el Mainstream) y a la vez teniendo buenos autores que han decidido estancarse con los superhéroes en vez de durar artísticamente y ni pensar de las técnicas comerciales actuales de las portadas variantes actuales, que en aquella epoca de la entrevista apenas espesarían a surgir.