viernes, 16 de agosto de 2013

LOS CÓMICS "MAINSTREAM" TIENEN, A LO SUMO, VIRTUDES MUY DÉBILES: UNA ENTREVISTA A ALAN MOORE (2 DE 3)


LOS CÓMICS "MAINSTREAM" TIENEN, A LO SUMO, VIRTUDES MUY DÉBILES: UNA ENTREVISTA A ALAN MOORE (2 DE 3)

*** Realizada por Gary Groth y aparecida en Comics Journal 152 (1992). Traducida por Frog2000. Parte 1.

Groth: Me parece que lo que está ocurriendo en su mayor parte en la cultura no es tanto que los cómics se hayan convertido en algo lo suficientemente bueno como para ser asimilados por la cultura mainstream, sino que ésta ha degenerado hasta llegar al nivel de los cómics... La cultura mainstream se ha convertido en algo lo suficientemente burdo e infantil como para aceptar los cómics.

Moore: Creo que en eso tienes mucha razón. Creo que las dos líneas llevan convergiendo entre sí durante mucho tiempo. Por una parte, algunos cómics se han convertido en algo lo suficientemente bueno como para merecer la atención de un cierto tipo de cultura mainstream más amplio y que merece la pena. Cosas como Maus y algunos otros títulos. Creo que por lo general, lo que se ha conseguido es un público cinéfilo que puede que se haya visto las películas de John Ford o de Frank Capra, o de quien sea, pero que también se ha ido alimentando lentamente con una dieta de Terminators y películas cercanas a las raíces de los comic-books. Unos comics books de bajo denominador común. Terminators... todas esas grandes armas, las películas de ciencia ficción de Arnold Schwarzenegger son como comic books en movimiento. Así que hay como un pequeño paso entre Terminator y Batman. Y creo que el público lo puede dar de forma muy sencilla. Creo que otro ejemplo de la forma en la que la cultura y los cómics han llegado a converger es que ambos, a la misma velocidad, se han convertido en algo mucho más incoherente. Estuve echando un vistazo a un tomo con cómics de DC de los ´50 el otro día, y Gary, ¡me lo pasé muy bien! Realmente eran pequeñas historias idiotas y tontas, pero en realidad, vistas desde cierta perspectiva, tenían sentido. Tenían un argumento. No sólo eran secuencias de acción intensa y violenta puestas en común a través de unas cuantas viñetas que las enlazaban.


Cuando miro los pocos cómics a los que echo un vistazo en la actualidad, percibo una increíble sensación de incoherencia, incluso una sensación de que el guionista y el dibujante realmente no saben hacia donde discurre la historia, como si se hubiesen olvidado de la mayoría de los subargumentos... es como una especie de paseo a través de esta moda incoherente y sin conclusiones, un número tras otro. Puedo ver lo mismo en un montón de anuncios publicitarios contemporáneos, por ejemplo. Obtienes la impresión de que los publicistas ya no tienen ninguna idea de a qué público se están dirigiendo, por lo que tan sólo derraman esa explosión de imágenes de MTV, sonidos y colores que en realidad no significan nada. Lo hacen con la esperanza de poder atrapar algún nicho de la audiencia. Si lo recuerdas, los publicistas solían decir, "este detergente lava más blanco". Me refiero a que no es algo que sea verdad, pero por lo menos podías ver de una forma más sencilla lo que estaban intentando hacer. Era algo directo, podías entenderlo. Las historias de los cómics solían ser bastante sencillas, no eran la cosa más brillante del mundo, pero por lo menos tenían un cierta cantidad de coherencia interna.

En la actualidad, tanto los cómics como los anuncios parecen haberse internado en las tierras de nadie psicodélicas de la algarabía y la incoherencia... y creo que esa es otra de las cosas que han hecho posible que los cómics sean más aceptables para el público en general. Creo que el cerebro del público más general ha sido suavizado por el aluvión de los medios de comunicación hasta un punto en el que los cómics modernos podrían resultar bastante digeribles para ellos. Creo que por eso Mavrides está indicando algo importante de forma muy astuta.

Groth: Y entonces, ¿no te divierte un poco la forma actual que tienen los medios de representar las cosas, con esas imágenes de aspecto incoherente y fragmentado, con esas nuevas formas de comunicación que finalmente el público entiende y aprecia?


Moore: No estoy diciendo que yo lo haga en algún momento, pero me gusta la idea. Se podría pensar en una forma de construir con esas cosas más optimista ¿no?

Groth: Claro.

Moore: Bueno, ya me conoces. Soy un individuo luminoso y risueño. Me gusta pensar que esta destrucción de la coherencia que parece que se está llevando a cabo a lo largo de nuestra cultura forma parte de algún paso hacia un nuevo tipo de reintegración. Me gustaría pensar así, pero habrá que esperar un poco antes de sacar alguna conclusión. A menudo parece como un desglose completo de idiotez que arrastra los pies. A menudo no parece que vaya a tener lugar ningún tipo de reintegración. Me gusta pensar que eso es lo que finalmente ocurrirá, aunque tenga puesto un ojo en la otra opción, una que a menudo parece que será la más probable de todas. El fin de la civilización tal y como la conocemos.

Groth: Claro. Y ahora ya ni siquiera te pillas el Buyer´s Guide, ¿verdad?

Moore: No... hace mucho que no visito una tienda de cómics.

Groth: Bueno, eres alguien afortunado... Ahora se está generando una controversia estúpida. Aparentemente, en los cómics mainstream actuales hay un montón de dibujantes que se están transformando en guionistas. O en guionistas/ dibujantes. Y su valía como guionistas es algo que se está debatiendo, por lo que creo que deberías hacer algún comentario destacado. Por ejemplo, hay que tener cuidado con la panda de Image. Mi comprensión, que igual es un poco deficiente, es que ellos no guionizaban sus títulos en Marvel, pero ahora sí que lo hacen en los suyos. Dicha idea, la de que cualquiera puede guionizar una serie, o por lo menos la de que cualquiera que pueda dibujar, también puede ser capaz de guionizar una serie, me parece un poco... dudosa.


Moore: Podría parecer algo dudoso, pero por otra parte, si echas un vistazo a los cómics mainstream actuales, también es algo que parece bastante realista.

Groth: ¿Y cómo es eso?

Moore: Creo que probablemente cualquiera podría guionizar un título de Marvel. Cualquiera podría guionizar series para DC. Creo que si lo miramos bajo los términos de la industria, probablemente eso no esté demasiado alejado de la realidad. Obviamente, si hablamos en términos de guionizar una serie de verdad, claro, entonces eso es algo que estará a años luz de cualquier tipo de situación funcional. Pero por lo general, creo que cualquiera que sepa algo de cómics te podría decir que guionizar es un arte que por lo menos resulta difícil de aprender y que hay que practicarlo tanto como el dibujo. Ambos necesitan un gran número de años de paciente aplicación hasta que te conviertas en un maestro. Por supuesto, algunas veces consigues algún extraño genio que surge y que es capaz de hacer ambas cosas. Y creo que habrá unos dos o tres con esas características. Pero la idea de que porque pongas unas cuantas frases juntas te conviertas en un guionista, realmente no es más creíble que la de que yo te diga que sé cuántas patas hay que poner en mi garabato de un perro, y por eso ya sea un dibujante. Pero como decía, probablemente para los cómics mainstream sí que sea una filosofía funcional. No me causa demasiados problemas mientras de lo que estamos hablando sea de los cómic mainstream.

Groth: Pero es que esto no es una situación funcional.

Moore: ¿Y quién sabe lo que es una? Podría... los lectores podrían enfermar, ¿sabes? Si los valores de la escritura empeoraran, entonces, ¿quién sabe? Eso podría forzar las cosas y que hubiese un cambio.

Groth: Bueno, eres muy optimista.

Moore: Si, algunas veces. Cuando llegué a los cómics mainstream, los valores de escritura no eran mucho mejores. Me refiero a que había algunas excepciones, pero los valores de escritura no eran mucho mejores, y por eso el lector siempre parecía responder muy bien a mis cosas. No sé. Es una de esas cosas imponderables. Se podría estar generando algo bueno de todo esto, podría resultar una especie de situación inversa. No, por lo general creo que probablemente habrá más cómics tontos y sin inspiración en el futuro, del mismo tipo que llevamos teniendo desde hace mucho tiempo. Probablemente no serán mucho peores, pero tampoco serán mejores.


Groth: Nos están llevando hacia esa perfecta democratización del arte en donde cualquiera puede guionizar o dibujar o hacer una película o lo que sea, según el dinero y los recursos que tenga para hacerlo, pero realmente no parece que haya que tener alguna habilidad o talento en especial.

Moore: Bueno, hablando en términos artísticos, yo nunca he sido alguien elitista.... creo que si alguien se aplica de una forma lo suficientemente diligente, probablemente podrá alcanzar una capacidad de guionizar o de dibujar estándar. Si se aplican y trabajan lo suficiente. No creo que sea algo genético, o que haya dibujantes que hayan sido bendecidos por Dios. Creo que probablemente cualquiera podría hacerlo, si se preparan y trabajan una burrada durante años. Soy alguien elitista cuando alguien me viene con la idea de "Hey, ¡"soy guionista!" o "Hey, ¡soy dibujante!" o cineasta, o músico, o lo que sea, alguien que asume que sólo por decirlo ya tendrá las mismas habilidades que la gente que ha estado trabajándoselo durante años. Bajo esos términos, claro que lo soy, porque es una noción que me parece ridícula. Estoy totalmente al lado de cualquiera que esté intentando hacer lo mejor que puede para conseguir llevar adelante su arte, pero debería hacerlo en la privacidad de su salón hasta llegar a un punto en el que crean que podrán hacer una contribución útil a la cultura.

Supongo que ese será el subtexto de ese debate que ha surgido en el Buyer´s Guide sobre el tema de que el guión no es algo importante. No creo que sólo trate sobre que cualquiera es capaz de guionizar o dibujar, porque por lo general esta gente suelen ser los dibujantes preferidos por el público, y obtienen una enorme atención por sus dibujos. Supongo que lo que ha ocurrido es que se han retomado de nuevo los valores de los cómics mainstream de los setenta, o de cuando sea, los de una época en la que la gente puede que comprase los cómics por los dibujantes. Supongo que eso podría ser algo malo. Siempre se tiende a hacer las cosas de esa forma, a pesar del hecho de que he escuchado a algunos dibujantes americanos quejándose sobre lo vergonzoso que resulta que el guionista sea quien se gane toda la atención en la actualidad. Puedo recordar una larga y horrible época en la que... bueno, creo que cuando te miras una guía de precios para cómics, el nombre del guionista no aparece muy a menudo. Esta siempre ha sido una industria orientada hacia el dibujo.

Groth: Claro, y probablemente ahora más que nunca.


Moore: Claro, y podría ser algo vergonzoso, porque esos son los únicos valores de las historias que van a estar en el punto de mira. Ciertamente, los únicos avances que se han hecho en los últimos seis o siete años, en gran medida han sido avances que tienen como base las habilidades narrativas de las personas afectadas. Los cómics que han recibido la atención de los medios y han sido aclamados por la crítica no sólo lo han sido por las fantásticas habilidades del dibujante. No creo que haya sido el uso inteligente del dibujo a pluma y el zipatone de Art Spiegeleman lo que le ha hecho ganar un Pulitzer. El arte, el conjunto de guión y dibujo en los cómics, eso es la narrativa.

Groth: O solía serlo.

Moore: Solía serlo y lo será.

LA IMAGEN DEL FUTURO

Groth: Parece como si ahora el arte de contar una historia realmente tuviese una consideración irrelevante, como si fuese algo menor que el dibujo.  Probablemente no lo has leído, y yo tampoco habría tenido tiempo si no hubiese tenido que investigarlo, pero me he leído un taco de cómics del Spider-Man de Todd McFarlane. Me habré leído sobre una docena de ellos, y una de las razones de haber seguido, aparte de por la cuestión del deber, era porque quería saber qué cojones pasaba después y enterarme de cómo terminaba la historia. Llegué al final de la misma y me di cuenta de que no lo había pillado. No podría decirte qué es lo que ocurría, y no parecía tanto un final de la historia como de una parada. No había estructura, e incluso tampoco había historia o argumento que pudiese describirte. Sólo un montón de frases vertiginosas y diálogo irrelevante. 

Moore: No he leído ningún cómic mainstream desde hace un par de años, por lo que habrá un montón de nuevo material terrible que me he perdido y del que no conozco nada. Quiero decir que no me he leído el Spider-Man de Todd McFarlane. Si miro hacia atrás, hasta los títulos de los que podría hablar, podría acordarme de algunos de los cómics Marvel de la época. La gente [de Image] proviene en su mayor parte de Marvel, ¿verdad?

Groth: Claro, todos ellos.


Moore: Los valores narrativos de Marvel siempre han sido diferentes, incluso de los que tiene DC. Dios sabe que no diría que el enfoque a la hora de escribir que hay en DC estaría por encima del de Marvel como la raíz que ha engendrado el tipo de material del que estás hablando. Creo que el enfoque Marvel es del estilo de, "De acuerdo, tú haces el argumento, tú haces los dibujos, y luego tú pones el diálogo," creo que hace que los méritos de las historias se devalúen. Porque es muy diferente tener un guión completo en el que la historia está completamente elaborada, donde surgirá algo con entidad antes incluso de que se haya añadido el dibujo. Los cómics Marvel que puedo recordar consiguen situaciones en las que en un número el guionista está apegado a una idea, pero de repente piensa en introducir un nuevo subargumento terrible. En el siguiente número ya no tiene ni idea de qué hacer con ese nuevo subargumento, así que misteriosamente éste se queda fermentando en un segundo plano mientras abre otro nuevo subargumento. Entonces, en el siguiente número, el guionista se olvida de ambos subargumentos e introduce algunos más. Todo eso se parece a una hidra. Es como algo que se mantiene mientras brotan nuevas cabezas a una velocidad increíble, y el resultado final es este complicado y enredado revoltijo que en realidad no va hacia ningún lado, donde las historias no se resuelven. Quiero decir... presumiblemente hablabas sobre algún tipo de fase nueva que ha surgido de todo este proceso. 

Groth: Claro, eso creo.

Moore: Pero puedo ver muy bien de dónde puede provenir. Creo que es una excrecencia inevitable surgida del método Marvel. Si el aprendizaje para contar una historia de un dibujante sólo proviene de los cómics Marvel, entonces puedo ver por qué se ha desarrollado algo como lo que has comentado. Supongo que en muchos sentidos podría ser la serie de superhéroe definitiva. 

Groth: En realidad, todos tus guiones son como lo opuesto al método de guionizar que tiene la Marvel. Corrígeme si me equivoco, pero siempre has escrito guiones verdaderamente completos, ¿no es cierto?

Moore: Si, son cosas masivas.


Groth: Y  por supuesto, el método Marvel consiste en contarle el argumento al dibujante, y es más tarde cuando se escribe el guión. Casi parece como si fuese una combinación de pereza y espontaneidad, sin ningún lugar hacia donde ir excepto hacia abajo. 

Moore: Si, eso es. Puede que el guionista le entregue el argumento al dibujante, algo que finalmente pone un mayor peso de la narración de la historia en manos del mismo. 

Groth: Claro. Siempre y cuando tengas a un genio visual como Kirby para sacarlo adelante con éxito...

Moore: Por supuesto. Pero si tienes a gente que son verdaderamente inexpresivos... gente que dibuja enormes viñetas de superhéroes a página completa, o gente que piensa, "Bueno, me gustaría dibujar algo de maquinaria aquí", o "aquí quiero dibujar un monstruo enorme", entonces eso es lo que le llegará al guionista. Incluso los guionistas más espontáneos y que más improvisan de todo el mundo serían capaces de hacer mucho con una serie de viñetas que no tienen una verdadera lógica interna como historia. Y supongo que los dibujantes que se han criado con ese método, tenderán a pensar que lo único que es importante en la serie es el dibujo. Que lo que hacen los guionistas solo es tener ideas tardías. Supongo que si tú has hecho el trabajo artístico y se lo das a los guionistas para que les paguen por escribirlo, y ves que lo que vuelve son unos bocadillos sin sentido y poco entusiastas empastados sobre tu arte, o un gran número de innecesarios textos de apoyo relatando quién es el personaje o algo parecido, entonces se te podría perdonar por pensar que "Bueno, después de todo, el trabajo de guionizar no es para tanto. Cualquiera podría hacerlo." Creo que es eso es lo que ha ocurrido.

Groth: Cuando le preguntaron qué es lo que le gustaba dibujar, Todd McFarlane dijo que prefería "Cosas grandes y excitantes", por lo que pensé que sería un dibujante perfecto para Eros.


Moore: [Risas.] No quiero meterme con Todd McFarlane, estoy seguro de que es un tío maravilloso, pero hay un montón de dibujantes en los cómics a los que les gustaría dibujar cosas grandes y excitantes. Cuando yo empecé a guionizar cómics, me gustaba escribir sobre cosas grandes y excitantes. Mi primer material era con superhéroes, fantasía y ciencia ficción, porque realmente me gustaba hacer ese tipo de material. Creo que es porque crecí con él. Y no me arrepiento de esa fase. Admito que era una especie de tardo-adolescencia, si consideramos que yo era un humano adulto que estaba en mis últimos veinte y primeros treinta cuando estuve haciendo eso, pero no me arrepiento. Creo que fue algo por lo que pasé y que gracias a ello llegué hasta cosas mejores, pero supongo que existirá una cantidad tremenda de dibujantes que dibujarán cómics por razones similares. He oído decir a cierto número de dibujantes bastante reputados que dibujan cómics porque les gusta dibujar mujeres. Básicamente esa respuesta es como una extensión de esa especie de cartoons pajeros que hicieron cuando tenían once años y que luego arrojaron por el retrete y tiraron de la cadena. Ahora les pagan por ello. Hay un montón de gente a la que sólo le gusta dibujar mujeres. Los cómics son un trabajo donde puedes dibujar a un montón de mujeres, si estás en la serie adecuada. Cosas grandes y excitantes. Sin haber leído nada de la línea Image ni nada de la obra de Todd McFarlane, ¿crees que existirá algún caso en el que la gente esté siendo un poco más honesta en la forma de acercarse al medio que como lo hicieron algunos de los creadores en el pasado?

Groth: Claro, bueno, ciertamente no tienen ningún tipo de pretensión.

Moore: Ha habido una cantidad terrible de dibujantes y guionistas en las empresas mainstream, que si les preguntases, te dirían que les gustaba dibujar cosas grandes y excitantes, y que no creen que las historias sean importantes. Pero quizás en su momento no lo dijeron en alto, porque no era algo enrollado. No sé. No comparto sus mismos valores, pero me parece que no son tan radicalmente diferentes a los que hay ahora, que sólo son como una extensión de los valores que siempre han existido en los cómics mainstream. 

Groth: Claro, creo que estás en lo cierto. Creo que probablemente será una pendiente resbaladiza. Como has apuntado antes, incluso en los cómics de DC de los cincuenta, a los que creo que te has referido, tienen historias. Eran historias descerebradas...

Moore: Oh, ¡absolutamente! Pero eran historias. Ese es el tema. Miro esas pequeñas historias de ocho páginas del Detective Marciano y si, son artificiales, y en su mayoría están plagadas de personajes que están intentando enterarse de dónde van a golpear los criminales a continuación a partir de una serie de pistas elaboradas o que están escapando de trampas de forma elaborada. Pero a pesar de todo, cualquiera puede sentarse en la actualidad y enterarse de toda esa artificiosidad. Y a veces, como ocurre en las farsas bien escritas, la artificiosidad puede ser bastante entretenida. ¡En la actualidad sólo hay peleas! Eso es todo el meollo de la historia, la lucha. En esas viejas historias de DC de los cincuenta como mucho tienes un caballeroso puñetazo en la mandíbula. En la última viñeta puede que salga el villano entre rejas diciendo, "Maldición, me han burlado de nuevo", mientras Batman le contesta, "Lo que hiciste mal fue... blah blah blah blah blah blah blah blah". Eran más como... no diría que cerebral sea la palabra, pero las historias tenían más que ver con el pensamiento en lugar de ser simples excusas en donde la gente apaliza a otros con su increíble rayo de poder durante veinte páginas. Realmente a eso no se les puede llamar argumentos. No son historias reales. Sólo es violencia con algunas viñetas enlazándolo todo que realizan la función de historia. 

(Continuará)

1 comentario:

Onrlu Alhazred dijo...

Interesante entrevista, mas aún al leerla actualmente, donde el guionista a tomado mas relevancia que el dibujante (a ligera excepción en Marvel), sobre todo me gusto al referirse a McFarlane, pues mostró su postura que le llevaría después a trabajar con él.