lunes, 26 de agosto de 2013

LOS CÓMICS "MAINSTREAM" TIENEN, A LO SUMO, VIRTUDES MUY DÉBILES: UNA ENTREVISTA CON ALAN MOORE (3 DE 3)

Entrevista realizada por Gary Groth para The Comics Journal nº 152 (1992). Traducida por Frog2000. Parte 1parte 2.

Groth: Me parece que en su mayoría, esas historias de DC que yo también he leído son sólidas gracias al ingenio y oficio con el que están hechas. Supongo que si no tienes el talento suficiente, cuando se pone de manifiesto que no hay nada más, entonces resulta inevitable esa especie de degeneración de la que hemos estado hablando.

Moore: Si, probablemente tengas razón. Quiero decir, es obvio que esas historias de los cincuenta no eran tan buenas.

Groth: Eran buenas si las comparamos con las actuales.

Moore: En realidad es la única comparación que estaba intentando hacer antes. Quizá las historias de los 50, 60 y 70 no se puedan comparar demasiado con las de hoy en día, pero si las actuales fuesen mejores, entonces no sentiríamos la necesidad de coger y cambiar las cosas. Obviamente, en aquellas historias había muchas cosas que eran estúpidas y que se han quedado obsoletas. Cuando empecé a escribir cómics, intentaba hacerlo de forma que fuesen mejores que los que se habían hecho antes, porque lo que se podía encontrar en esos títulos anteriores no era suficiente. Resulta inevitable que esas tranquilas y encantadoras historias de misterio no sean capaces de mantener cierto número de lectores en la actualidad. Y además, a lo largo de la historia del medio se ha intentado ser más sensacionalista que antes, por eso de los 50 se pasó a los 60, y luego a los 70 y a los 80, hasta que finalmente acabamos con la carnicería en la que la mayor parte de los personajes de los cómics parecen estar empapados actualmente hasta los codos, toda esa glorificación del sadismo y la violencia. 

Groth: Me figuro que si empiezas a describir la resbaladiza pendiente de la cultura pop en general, en última instancia nos llevará hasta Terminator.

Moore: Bueno, creo que toda la cultura pop parece propensa a una espiral ascendente de histeria. Brian Eno dijo algo parecido sobre los vídeos musicales. Comentaba que la mayor parte de los vídeos musicales implicaban una imagen impactante que se quedaba enganchada en la mente del espectador, y así, de esa forma también se quedaba fijada la canción. Decía que en los primeros vídeos musicales tan sólo aparecían planos de la banda, y que con eso era suficiente. A continuación se empezó a presentar a los músicos insertos en paisajes surrealistas, y ahora hemos llegado al exceso total, con mujeres desnudas vestidas con uniformes nazis, flamencos gigantes... porque tienes que quedarte en shock, porque la cuota de impacto visual tiene que aumentar cada vez. Así que acabas metiéndote en una espiral de histeria que no lleva hacia ninguna parte, donde las cosas continuamente se están volviendo incoherentes. Supongo que el equivalente en los cómics podría ser lo que hace la gente de marketing, la gente que toma decisiones en las empresas y que piensan: "Bueno, este cómic ha funcionado muy bien y tenía 15 páginas de 24 dedicadas a la violencia, así que un cómic con 18 páginas dedicadas a la violencia podría funcionar incluso mejor." Al final se consigue algo parecido a esa pieza satírica de Scott McCloud, "Destroy". No sé si te acuerdas de ella, pero probablemente fuese definitiva. No tenía nada más que violencia, sin historia detrás, sólo violencia desde la portada hasta la contraportada. Supongo que lo interesante sería preguntarse, ¿y a partir de esto hacia dónde podríamos tirar? Tiene que haber un punto de saturación absoluta, y creo que debemos estar cerca. ¿No crees? Debemos estarlo. Porque los cómics no pueden seguir siendo cada más incoherentes, más y más violentos, más histéricos, más y más espectaculares. Debe existir algún punto donde se saturen las cosas, tiene que existir un momento en el que se alcanzará la locura e histeria violenta al cien por cien. Y entonces, ¿qué es lo que ocurrirá después? Supongo que esa es la mejor pregunta que nos podemos hacer, ¿verdad?
Groth: Es probable que aparezca alguien con una idea rompedora y nos metamos en un nuevo ciclo. 

Moore: Podría ocurrir, ¿no crees? Claro, alguien del departamento de marketing o del de merchandising que se diga: "Espera, ¿por qué no hay ninguna historia?" Creo que debemos estar acercándonos a una especie de punto apocalíptico en el medio. Sencillamente no veo que esto pueda continuar de igual forma. A este ritmo, en dos años los cómics de superhéroes más importantes se convertirán en algo así como el Rapeman japonés, alguien que viola a sus víctimas y que quizá luego se las coma. Si, seguirá la pista a los criminales, luego los violará y se los comerá. Puede que algo así funcione estupendamente.

Groth: Depende de lo insensato que sea el público. Aunque es poco probable que lleguen a un punto en el que de repente se vuelvan sensibles de nuevo a los requisitos artísticos. Es como si pareciese que ya no hay ninguna forma de sacar al público de ese estado de estupefacción. Odio ser tan apocalíptico, pero... 

Moore: Parece un panorama bastante oscuro. Dudo mucho que se pueda describir a la actual generación de buitres culturales de forma más infrahumana que las anteriores. No sé si lo serán o no. Si echas un vistazo a la cultura podrías imaginarlo, pero... 

Groth: Es una decisión muy difícil de tomar.

Moore: Supongo que depende de muchas cosas. Soy optimista. Me refiero a que tampoco tengo una fe ilimitada en el espíritu humano. Pero me parece muy preocupante que estas personas puedan terminar tan insensibilizadas que no haya posibilidad alguna de ejercer cualquier tipo de rescate cultural. Aunque lo que suele ocurrir en estos casos es que de repente la siguiente generación pugna por llevar las cosas hacia el lado contrario. 

Groth: Bueno, no estoy tan seguro.

Moore: En su mayor parte, los años cincuenta americanos fueron una década de aburrimiento terminal. En los sesenta la tendencia era la de la reacción violenta contra lo anterior... Las dinámicas culturales son bastante extrañas. Algunas veces no sólo es una línea recta que se dirige hacia el desagüe. Algunas veces las cosas son capaces de precipitar otras. Movimientos contra-culturales y otras cosas parecidas. No sé. Probablemente estés en lo cierto, Gary. Probablemente las cosas se pondrán peor y luego todos nos moriremos. Pero yo aún mantengo una brizna de esperanza.

Groth: ¿Crees que ha empezado a surgir esa diferencia y que ese grupo de artistas que ha abandonado Marvel y comenzado su propio sello ha iniciado alguna especie de cambio radical (para mejor)?

Moore: Sí que me lo parece. Admiro lo que están haciendo. No me refiero a su material... ni tampoco estoy hablando sobre sus valores estéticos, porque no podría hacerlo. Creo que no tienen ninguno. Probablemente porque no me gusta el aspecto de sus dibujos, pero muy bien podría ser porque no me gustan los cómics de superhéroes. Necesariamente tampoco es que diga nada sobre la calidad de lo que están haciendo. Al mismo tiempo, por lo menos existe un potencial y puede que termine por surgir algo interesante. Aunque sólo sea, por lo que he oído, porque han reducido la porción de mercado de Marvel hasta el 48 por ciento. Y la de DC hasta un 17 por ciento. Eso es lo que he oído.

Groth: Podría ser. No conozco las cifras. Me sorprendería mucho si redujesen la cuota de Marvel más allá de ese punto.

Moore: Puede que sea muy optimista, pero he oído que están jodiendo de forma significativa a las dos grandes.

Groth: Claro, creo que han conseguido cosas por el estilo, quiero decir, sin ninguna ayuda de nadie, que es algo así como un logro: cuantitativamente tal vez hayan conseguido un dos por ciento del mercado. Lo cual será bueno para cinco o seis dibujantes.

Moore: He oído que probablemente hayan acojonado a Marvel más de lo que lo había hecho nadie en mucho tiempo.

Groth: ¿Y hacia dónde crees que se dirigen, crees que hacia algo bueno?

Moore: Depende. Me parece magnífico que haya creadores que también son propietarios de su obra, incluso aunque sus cómics se acaben convirtiendo en algo tan malo o incluso peor que los cómics Marvel, pero incluso aunque sean tan malos o estúpidos como los cómics Marvel, por lo menos serán cómics malos y estúpidos al estilo Marvel que pertenecen a sus creadores y con los que no les han jodido. Para los creadores marca una gran diferencia. No sé si marcará una gran diferencia para el público en general, o para el lector de cómics, pero es una diferencia de la hostia para los creadores. Lo apoyo completamente. Aplaudo cada paso que den en su camino por haberlo hecho. Además, supongo que eso significa que al ver el éxito que tienen los cómics de Image, la siguiente generación de creadores que trabajen para Marvel y para DC pueden pensar que también ellos podrán hacer algo parecido. Porque creo que cualquier cosa que debilite el dominio del mercado de las dos grandes y monolíticas compañías es algo positivo, porque esos tíos [Marvel y DC] han estado haciendo horas extraordinarias para tratar de reducir la cuota de mercado que le corresponde a cualquier editorial independiente. Se han cargado todo el material bueno editando cínicamente todos esas series con 15 portadas diferentes y hologramas, todas esas cosas del merchandising, todos esos artilugios. Creo que algo como Image... afrontémoslo, tiene cierto potencial. Creo que uno de los tíos que está involucrado es Jim Valentino. No he leído ningún cómic suyo desde hace un tiempo, pero recuerdo a Jim Valentino con afecto. Hizo Normalman y algún otro material magnífico en Dope Comix, donde aparecía aquella historia sobre una belladonna.
Groth: ¿Has visto su "Guardianes de la Galaxia"? Te tengo que enviar algunas copias. Para que lo valores de nuevo.

Moore: No sé nada de sus últimas obras. Pero me gusta pensar que tiene potencial. O que... aunque ninguna de las personas que actualmente están trabajando en Image tuviese la chispa que creo que se requiere para hacer cómics, no se puede descartar que dentro de seis meses aparezca alguien más valiente que empiece a trabajar con ellos y que puede que se convierta en el nuevo Frank Miller o el nuevo Steranko, o alguien capaz de hacer algo igual de bueno con los cómics de superhéroes y el mainstream. Es posible.

Groth: Me parece que ahora Frank está haciendo los cómics de Robocop vs. Terminator. 

Moore: Si, bueno, a Frank siempre le ha gustado la aventura. No es mi género favorito, pero como he dicho antes, creo que el mundo en general podría molar más y ser más guay si todos pensaran como yo. 

Groth: También lo pienso, si.

Moore: Sabemos bien que podríamos alcanzar la Utopía si todo el mundo hiciese lo que jodidamente le dicen, pero al mismo tiempo tuviese gustos diferentes. Debo admitir que cuando más me gusta Frank es cuando empuja las fronteras, pero todo el mundo tiene que tomar sus propias decisiones. Además, creo que a Frank le gusta ese tipo de material. Supongo que le gusta de verdad. Comento lo de Image fundamentándome en las cosas tan interesantes que hacía antes Frank. Apareció en Marvel de la nada e hizo algunos cómics como Daredevil. Algo muy interesante en ese punto. Me refiero a que tú siempre has sido crítico y constantemente miras hacia atrás y vuelves a valorar las cosas a la luz de las últimas obras que han ido más lejos o que han funcionado mejor. Pero en esa época, lo que estaba haciendo Frank en Daredevil era muy innovador. Así se presentó en el Journal. Se le dedicó un montón de texto en columnas. Creo que en esa época era una de las cosas más excitantes del momento, e inspiró a otra gente a hacerlas y fue un buen indicativo de que fuera del mainstream podía surgir un artista que valía mucho la pena. Lo mismo podría ocurrir en Image. Ciertamente, me parece una buena oportunidad para que ocurran cosas que en una compañía propiedad de Warner Brothers o de... quien sea el propietario de Marvel en este momento sería imposible. No puedo comentar nada sobre la calidad de las series, pero me gustaría pensar que si los cómics de superhéroes estúpidos dominan el mercado, considerando bien las cosas, será mejor que sean cómics de superhéroes estúpidos propiedad de sus creadores. Sólo por eso, diría que sí, que es un paso adelante muy significativo, y si llevase sombrero me lo quitaría ante ellos. 

Groth: Por una parte tengo una perspectiva bastante pragmática del tema, y por eso me revuelco en la mierda todos los días. Déjame sugerirte mi visión de cuál será el escenario más previsible y luego lo comentamos. Asumamos que cada vez que Marvel crea una super-estrella mediante el método de colocar a un creador en un título de Spider-Man o en uno de Lobezno, esa estrella gravita finalmente hacia Image, o hacia una editorial parecida, así que finalmente Marvel se convertirá en una granja de forraje para Marvels más pequeñas. Cada vez que Image u otra compañía del estilo coge un par de puntos del porcentaje de Marvel, también están cogiendo...

Moore: Algunos puntos del porcentaje de Fantagraphics...

Groth: Y de Kitchen Sink y de Drawn and Quarterly y del resto. Y mientras que Marvel se puede seguir manteniendo con un porcentaje diferente, ganando únicamente unos beneficios de 50.000.000 dólares al año... en lugar de 60.000.000...

Moore: Si tú pierdes un par de puntos, estás muerto.

Groth: Entonces, ¿qué te parece ahora el asunto?

Moore: No sé cómo funcionaría a nivel real, más práctico, pero me imagino que...

Groth: No, sus ventas están acaparando las de todo el mundo, no sólo las de Marvel.
Moore: Sólo me preguntaba hasta qué punto se podría aplicar lo que dices. Seguramente la gente que lee Hate y Love and Rockets y material parecido... Me refiero a que si eres alguien que te lees series de Marvel, puedo ver que sí, que claro, si te ofrecen otro grupo de superhéroes que es incluso más nuevo y resplandeciente, y que acaba de aparecer en el mercado, podría ser que te lo leyeses en lugar de leerte las series de Marvel. Pero he de pensar qué pasaría con los lectores hardcore de Fantagraphics y Kitchen Sink... seguramente se les discriminaría mucho más, o quizá, en primer lugar, no podrían volver a leer sus títulos habituales. Puede que ya no se pudiesen comprar Hate. Me refiero a que no creo que se compren Hate, Eightball, Love and Rockets o Naughty Bits como una inversión, ¿no?

Groth: No, no, pero verás, estás asumiendo los errores de los pequeños vendedores, que están intentando tener disponible lo que quiere el consumidor.

Moore: Si, por supuesto, qué tonto soy, si. Bueno, gracias por habérmelo recordado. Por supuesto, en realidad estamos hablando de los pedidos que hacen los pequeños vendedores, ¿verdad?

Groth: Si. Y si ellos ven que pueden vender cien unidades de algo que se parece a Spider-Man, en lugar de diez Eightballs, que les supone una especie de riesgo... creo que se puede ver bien lo que van a hacer.

Moore: Si, puedo verlo. puedo ver el feo y preocupante escenario que puede surgir, si. No sé, Gary, realmente no lo sé. Visto desde esa perspectiva, creo que supone toda una desventaja.

Groth: No creo que la cuestión sea la de que Marvel pueda seguir creando super-estrellas o no. No sé muy bien lo que harían si sus super-estrellas empezaran a abandonarlos a perpetuidad para crear sus propios superhéroes idiotas. A pesar de que de vez en cuando resulta muy gratificante poder ver cómo patean a Marvel, tengo la sensación de que a largo plazo no será demasiado gratificante para ninguno de nosotros.

Moore: Ahora estoy pensando en voz alta, Gary, sin mucha premeditación o de forma lógica, pero cuando has preguntado: "¿Cómo respondería Marvel?", puede que Marvel empiece a responder de alguna forma, ¿verdad? Si yo fuese Marvel, lo más lógico sería producir series que perteneciesen a sus creadores. Algo que detuviese esa especie de...

Groth: Esa me parece una buena idea, por lo que no creo que debamos imprimirla [risas]. La guardaremos en secreto.

Moore: Si, de acuerdo, sellaré mis labios.

Groth: No, estás en lo cierto, estás en lo cierto.

Moore: Es lo que yo haría. No estoy diciendo necesariamente que lo hiciese si fuese Marvel, pero es lo que haría cualquier persona sensata. 

Groth: Si, creo que estás en lo cierto. Sería como construir un corral para los más recalcitrantes... 

Moore: Hasta cierto punto.

Groth: ...y mantenerlos bajo su propio techo.

Moore: Además, Image es una editorial nueva. ¿Cuántos títulos han sacado hasta ahora?

Groth: Ahora mismo tienen tres, y supongo que a partir de ahora sacarán uno o dos cada mes.

Moore: Presumiblemente no podrán seguir creciendo para siempre.

Groth: No, no lo creo.

Moore: Y uno de ellos, el primero de ellos, ¿es el que ha vendido un millón de copias?

Groth: Bueno, veamos, el primero vendió algo así como 800.0000, fue Youngblood, y creo que más tarde el título de Todd McFarlane vendió 1,3 millones. El tercer título ha vendido lo mismo, en un rango entre 1,3 y 1,5 millones. Es la sensación del mes y lo que más está destacando. 
Moore: Ese es el nuevo Spider-Man número 1, ¿verdad?

Groth: Si, en efecto.

Moore: Parece que cada mes hay algún título que se convierte en un hype tan grande que llega un punto en el que esos fans... dudo que haya 1.000.000 de fans del cómic, me imagino que tiene que ser una cantidad algo menor que se compra cinco números con la vana, extraña, retorcida y desamparada esperanza de que algún día vayan a costar un poco más que el precio de portada. Entiendo lo que quieres decir, si las cosas continúan de la misma forma podrían llegar a dañar el mercado del cómic alternativo. Tiendo a pensar que existe una ruta a medio camino, Gary. Creo que hasta cierto punto la histeria del público se irá apaciguando, y probablemente Marvel tomará cartas en el asunto para comprobar cómo evolucionan las cosas. También podría ponerse peor, pero...

Groth: Una de las cosas que hemos comprobado que ha ocurrido con la llegada de Image, y con cualquier cosa parecida que pueda surgir en el futuro, es que cuando combinas Marvel con Image, lo que finalmente se consigue es una gran cantidad de mierda.

Moore: Si, es muy probable.

Groth: Y resulta inquietante.

Moore: [Risas.] Si, bueno, no me atrevería a decir que es algo que solo ocurre con Image en particular, porque la mayoría de las compañías independientes, la mayoría de los cómics, acaban siendo una enorme cantidad de mierda. Da igual de dónde provengan. No todos los cómics no superheróicos son buenos.

Groth: Pero cuantitativamene hablando son todo un salto cuántico. Aunque algunos pequeños editores independientes sólo produjesen sin parar ese pedazo de basura estandarizada que comentas, creo que nunca llegarían a vender esos 1,5 millones de copias.

Moore: No, es cierto, tienes razón. No sé, Gary, como has dicho antes, estoy hablando de oídas. Me siento incómodo hablando mal de los cómics de Image sin haber visto ni uno solo de ellos. Probablemente estarás en lo cierto, pero sin haberlos visto antes no puedo asegurar nada. 

Groth: Debería enviarte unos cuántos, y así podrías escribirnos comentándolos. 
Moore: Si, quizá sea lo mejor, Gary. Me doy cuenta de que existen tanto elementos positivos como negativos. Todo lo que haga dar un paso significativo en favor de los derechos del creador me parece un aliciente, incluso teniendo en cuenta algunos de los aspectos negativos. Dependerá de lo negativos que sean esos aspectos, ¿no es cierto? En realidad, todo depende de lo que ocurra cuando por fin podamos observar qué escenario nos encontramos, si finalmente el mercado se embarranca con los superhéroes en detrimento de todo lo demás, o si las cosas cambian de una vez. No lo sé. Deberías enviarme algunos, Gary, y entonces me convertiré en un experto. 

Groth: Te enviaré un par por lo menos, quizá así tus comentarios sean más concisos o algo parecido.

Moore: Pues hazlo. Tan sólo envíamelos, Gary, y más tarde te haré una llamada y puede que te ofrezca comentarios más concisos.

Groth: Entraré en alguna tienda para coleccionistas y los compraré al precio que estén, como unos 10 dólares la copia, o algo así.

Moore: Cuando lo hagas, Gary, llévate puesta una máscara.

Groth: Por supuesto.

Moore: Una bolsa en la cabeza o algo. Nunca sabrán quién eres. 

Groth: La máscara estándar del fanboy, con una sonrisa impresa en mi camiseta. 

Moore: Esperaré para saber de lo que hemos estado hablando durante toda esta última hora.
[Postscript: Enviamos copias a Moore de los primeros números de Youngblood, Spawn y Savage Dragon. Lo que sigue es su reacción.]

Habiendo leído una breve representación de la línea Image, lo primero que quiero comentar es que encuentro que sus títulos son tan malos o incluso peores que el cómic de superhéroes mainstream típico. Dicho esto, detecto una diferencia, o si quieres, una evolución respecto a todos los títulos mainstream de hace algunos años, con los que estoy más familiarizado. 

Por hacer una analogía con la química, se podría catalogar el cómic de superhéroes clásico representado por Plastic Man o Capitán Marvel como algo parecido a la hoja de coca: no es tan terriblemente excitante como una droga, y sin embargo es sumamente estimulante y sobre todo inofensivo gracias a ciertos alcaloides que equilibran los efectos más negativos de sus compuestos. Si hablamos con los términos propios del medio, estos alcaloides serían el argumento, la imaginación, los personajes y otras cosas parecidas.

Cuando se refina la hoja de coca se eliminan esos alcaloides y se consigue la cocaína. El subidón es más fuerte, pero también más crudo y causa más daño. Si de nuevo lo describimos mediante los términos del cómic, el equivalente podrían ser los cómics de superhéroes que proliferaron durante los setenta y ochenta, orientados hacia la acción constante que te dejaba sin aliento con una historia que simplemente estaba diseñada para llevarte de una escena de lucha hasta otra, un salvaje y anfetamínico viaje en tobogán. 

Si refinas aún más la cocaína puedes obtener crack. Hago hincapié en que esto no es una metáfora social, sino meramente química. Ni por un momento he pensado en sugerir que los modernos comic books puedan tener efectos adversos comparables con los de las drogas de primer nivel. Tan sólo trato de llamar la atención sobre un proceso de refinamiento que ha sido, tal vez, inevitable desde el principio. Sin duda, el público será quien deba hacer lo que quiera con su mente y quien acabe diciendo SI o NO a las drogas tal y como lo considere oportuno.

4 comentarios:

Juan O. dijo...

Y, sin embargo, trabajó para Image.

Mo Sweat dijo...

Impresionante la comparación entre el cómic mainstream y la cocaína que realiza Alan Moore... Sin desperdicio.

La verdad es que Gary Groth ha realizado entrevistas interesantísimas en Comics Journal, a pesar de que a veces se le vaya la olla y que en alguna que otra ocasión, como por ejemplo hablando sobre John Buscema, personalmente lo hubiera agarrado y estampado contra la pared... Supongo que es lo que tiene ser tan radical.

Saludos.

frog2000 dijo...

A mí Gary Groth suele caerme bien, pero también me irrita mucho, porque es el crítico de libro al que nada le parece bien...



Embryagados dijo...


Buenísimo, no solo tenemos en esta trilogía la opinión pre-lectura de Moore sobre Image, sino encima la post-lectura; con esa metáfora impagable.