viernes, 9 de mayo de 2014

LA ENTREVISTA CON AL FELDSTEIN EN COMICS JOURNAL (1 DE 6)


La Entrevista con Al Feldstein en Comics Journal (1 de 6)
(Para The Comics Journal 177 (1995), por Steve Ringgenberg. Traducida por Frog2000. Parte 1.)

En esta entrevista que S. C. Ringgenberg le hizo a Al Feldstein para The Comics Journal 177 (Mayo de 1995), el autor le cuenta los entresijos de Mad, EC, el negocio y más aún.

Al Feldstein es uno de los verdaderos pioneros del negocio de los cómics, un guionista, editor y dibujante polifacético que ha sido imitado durante los últimos cuarenta años. A pesar de su talento y de su indiscutible creatividad, Feldstein ha permanecido en un relativo y cómodo desconocimiento.

La producción de Feldstein es impresionante: durante la época que estuvo en EC produjo cientos de expertos guiones bien escritos, así como también dibujó decenas de portadas y cientos de páginas interiores, todo ello provisto de su rígido, pero gráficamente potente estilo. Cuando EC cerró la tienda a mediados de los años 50, quedándose Gaines con la revista Mad como única publicación, fue Feldstein quien la mantuvo viva. E incluso hizo más que eso; presidió la transformación de Mad hasta convertirla en uno de los iconos de la industria editorial.

Feldstein ha sido entrevistado en escasas ocasiones. Esta es una de las entrevistas más largas hasta la fecha. Pude darme cuenta de que Feldstein era franco, abierto y divertido. Su profundo conocimiento de la época de la EC y de la historia de Mad lo convierte en un invaluable recurso histórico.

Por S. C. Ringgenberg.

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STEVEN RINGGENBERG: ¿Cuándo empezaste a interesarte por los cómics?

AL FELDSTEIN: Yo asistía al Instituto de las Artes y la Música, y estudiaba para convertirme en un buen dibujante, porque en ese momento quería trabajar como profesor de dibujo artístico y necesitaba el dinero. Eso fue al finalizar la Depresión. Mis padres apenas podían permitirse el lujo de darme dinero para el billete de metro, tampoco había dinero para los cumpleaños, así que tuve que buscarme la forma de ganar dinero. Había oído que uno de los chicos de la escuela estaba haciendo dibujos para cómics y que pagaban muy bien, como a 20 dólares por página, lo que me parecía un montón de dinero en ese momento. Nunca había leído un cómic, así que me dejaron un par. Pedí prestado un par de cómics a alguien y compuse un muestrario que poder enseñar y me fui a buscar trabajo. Conseguí un trabajo en una agencia artística [en realidad una "comic shop"], un estudio que estaba trabajando para varias editoriales.

RINGGENBERG: ¿Era el “Iger Studio”?

FELDSTEIN: Era el “S.M. Iger studio”. Originalmente lo llevaban Eisner y Iger, y cuando llegué allí acababan de romper y Will Eisner se había ido por su cuenta. Jerry Iger todavía estaba atendiendo a diversas [editoriales]. Fiction House y tebeos de la Quality y algunas otras como ésas. Conocí a algunos de los verdaderamente grandes dibujantes durante el tiempo que estuve trabajando allí. Empecé borrando el lápiz en las páginas y haciendo recados y, finalmente trabajé entintado los fondos y después dibujándolos y entintándolos, y con el tiempo me encargué de entintar las figuras. Era una especie de cadena de montaje.

RINGGENBERG: ¿Cuántos años tenías cuando empezaste?

FELDSTEIN: Cuando empecé tenía quince e iba allí algunas horas después del colegio y ganaba cinco dólares a la semana, les hacía recados y borraba el lápiz y otras cosas. Luego estuve trabajando durante los veranos, y finalmente empecé a ir al Instituto. Cuando me gradué tenía una beca para estudiar en la “Liga de Estudiantes de Arte”, y me había hecho a la idea de que quería ser profesor de arte, porque los profesores de Música y Arte vivían una vida bastante buena, y pensé: "Vaya, vaya, son 10.000 dólares al año." Como verá, durante el día iba a la Universidad de Brooklyn, por la noche a la “Liga de Estudiantes de Arte” y trabajaba durante los veranos en aquel estudio artístico, y luego llegó el espanto de ser llamado a filas. Eso fue durante los años 40, así que me alisté en la Fuerza Aérea. Cuando salí de allí quise volver a estudiar para convertirme en profesor de Arte y cogí un trabajo de forma provisional hasta que comenzar el semestre, y empecé a ganar más dinero que como profesor de Arte, así que después de eso dejé a Jerry y comencé a trabajar de forma independiente. Volví al lugar de trabajo de Jerry Iger por un tiempo, y luego comencé a trabajar como “freelance”.

RINGGENBERG: Cuéntame, ¿crees que trabajar para Iger fue una buena forma de aprendizaje?

FELDSTEIN: Fue excelente, porque todo lo que hacías era dibujar o fijarte en los dibujos de otras personas.

RINGGENBERG: ¿Con quiénes estuviste trabajando?

FELDSTEIN: Bueno, veamos. Estaba Bob Webb, que hacía Sheena, y también estaba Reed Crandall.

RINGGENBERG: ¿Así que conociste a Reed Crandall antes de que empezase a trabajar para EC?


FELDSTEIN: Oh, sí. Cuando Reed apareció para trabajar en EC, yo estuve encantado de poder contar con él. Ya sabes, muchos de los nombres se me escapan. Estamos hablando de hace 45 años.

RINGGENBERG: Hace mucho.

FELDSTEIN: Pero allí estaban un montón de los buenos.

RINGGENBEBG: ¿Trabajaste alguna vez con Matt Baker?

FELDSTEIN: Sí, trabajé con él. Cuando regresé del servicio militar, Matt estaba en el estudio de Jerry. Estuve trabajando con Matt y con Jack Kamen. Matt fallecíó, pero Jack se vino a trabajar a EC conmigo.

RINGGENBERG: ¿Habías trabajado alguna vez con Graham Ingels antes de trabajar en EC?

FELDSTEIN: No. Conocí a Graham cuando me vine con Bill Gaines.

RINGGENBERG: ¿Ya estaba trabajando Graham para Bill?

FELDSTEIN: Sí, allí estaba.

RINGGENBERG: Hacía “Westerns”, ¿no es cierto?

FELDSTEIN: Sí, es cierto. Eso es lo que yo hacía al principio… Después de la guerra, cuando empecé como “freelance”, terminé encargándome de los títulos para niños de la Fox, y estuve haciendo una revista titulada Junior y otra llamada Sunny, y luego también estuve haciendo la adaptación de un guión para la radio, para una revista llamada Corliss Archer. Eran títulos para adolescentes, pero yo estaba bastante descontento con la Fox. El mercado adolescente realmente no estaba tan bien. El padre de Bill Gaines había fallecido en un accidente con una moto acuática en Lake Placid, mientras que Bill estaba en el colegio. En la empresa había un gerente llamado Sol Cohen que buscaba formas de continuar el negocio de la familia y que me dijo a través de mi rotulista que quería hablar conmigo sobre un título que estaría enfocado en los adolescentes. Así que fui allí y conocí a Bill y a Sol, y Bill redactó un contrato. Yo iba a hacer una revista para ellos titulada “Going Steady With Peggy”. A continuación, las ventas del mercado para adolescentes empezaron a debilitarse. Es algo sobre lo que ya volveré, pero supuso todo un problema para la industria. Había 600-y-pico títulos en ese momento. Esto fue antes de la televisión y de las investigaciones del Senado, y como que le hizo bastante daño al negocio. Lo que sucedía es que alguien como Simon y Kirby aparecían con una revista de romance, o Bob Wood lanzaba “Crime Does Not Pay” de Lev Gleason, y comenzaban a vender mucho, y todo el mundo se subía al carro y hacía un título sobre crímenes o uno de romance, o uno adolescente como Archie, ¿sabes?

Así que era una industria con algunos que innovaban y una gran cantidad de gente que los copiaba. De todos modos, cuando llegué allí Sol quiso seguir esa tendencia para adolescentes, y por supuesto, la tendencia estaba empezando a morirse, porque en aquel entonces los líderes se quedaban arriba, pero los imitadores comenzaban a despeñarse, porque había todo un torrente de ellos. Así que le dije a Bill: "Bueno, rompamos el contrato", por lo que se quedó muy agradecido. Me refiero a que me puso a trabajar guionizando y dibujando todo lo que yo pudiese hacer. Y comencé a hacer guiones que habían recibido anteriormente, pero les dije: "Oye, yo puedo escribir mis propios guiones mejor que esto."

Así que hice “Westerns” y de crímenes y un día fui a su oficina y le dije, “Mira, Bill, ¿por qué seguimos a esos idiotas, y cuando la tendencia se muere nos quedamos atrapados? ¿Por qué no hacemos algo innovador, algo que haga que el resto nos siga a nosotros?” En aquella época éramos muy buenos amigos. Solíamos pasarnos por la pista de patinaje y él solía llevarme en coche hasta casa, porque ambos vivíamos en Brooklyn. Durante el camino a casa charlábamos y estuvimos hablando sobre lo que nos gustaba cuando éramos críos. Bill era un fan de la Ciencia Ficción y el Terror, y yo era fan de las películas de terror, y le dije, “¿Por qué no lo intentamos con el Terror?” Le recordé “La Historia de la Bruja” que aparecía en “Lights Out”, las cosas que hacía Arch Oboler para la radio.


HISTORIA DE LA VIEJA BRUJA

RINGGENBERG: ¿Esa “The Witch’s Tale” de la radio fue lo que te inspiró para hacer la “Vieja Bruja” de la EC?

FELDSTEIN: Sí, algo así, por supuesto. Bueno, en realidad, lo que ocurrió fue que la usamos como inspiración para el Guardián de la Cripta. Luego Bill quería a más de dos, así que hicimos al Guardián de la Bóveda, y luego a la Vieja Bruja.

RINGGENBERG: ¿Así que fuiste tú quien creó a esos personajes?

FELDSTEIN: Me dijo, “De acuerdo, intentémoslo. Saquemos tus historias de terror en Crime Patrol. Así que me inventé lo que yo llamaba “The Crypt of Terror,” o “The Crypt Keeper.” Escribí una historia y la dibuje y luego sugerí que la intentásemos sacar en War Against Crime. Así que para War Against Crime hicimos “The Vault of Horror.” De repente la revista empezó a mostrar pequeños signos de que se estaban incrementando sus ventas. Incluso con las pequeñas comprobaciones, no con el resultado de las ventas finales, y me dijo, “Vamos a cambiar el título.” En aquel momento, las revistas estaban siendo distribuidas por el correo de los Estados Unidos a través de algo llamado Second Class Entry, que era la forma específica de enviar revistas a través del correo. Para utilizar Second Class Entry debías acatar ciertas condiciones, tenías que pagar para empezar a hacer uso de ello. Para evitar tener que lanzar un nuevo título y pagar una nueva cuota, todo lo que podías hacer era cambiar el título de uno de los antiguos y así seguías manteniendo el posicionamiento en Second Class Entry, por lo que War Against Crime se convirtió en The Vault of Horror, y Crime Patrol se convirtió en The Crypt of Terror durante unos números, y luego se cambió a Tales from the Crypt.

Él me dijo, “Hagamos toda una revista.” Creo que fue cuando empezamos con The Vault of Horror. Primero la llamamos The Witch’s Cauldron y luego al final cambió a The Haunt of Fear, que era la revista de la Bruja. Originalmente hice las tres, pero luego, por supuesto, llegué a un punto en el que no podía encargarme de todos los dibujos y de escribir también las historias, por lo que Bill empezó a entusiasmarse y también comenzó a diseñar las historias cuando se dio cuenta de que era capaz de escribirlas. Quería trazar el argumento de las mismas hasta el final. Tenía problemas para dormir porque estaba constantemente a dieta y tomaba Dexedrinas, y las Dexedrinas lo mantenían despierto durante toda la noche. También mataban su apetito, pero lo mantenían despierto por la noche, por lo que se ponía a leer. Cuando llegaba por la mañana (y por así decirlo, eso se convirtió en el modus operandi), venía por la mañana con lo que él llamaba los "springboards" [argumentos], que eran pequeñas notas sobre algunas de las historias o sobre las cosas que había leído. 

RINGGENBERG: ¿Cómo eran de largas? ¿Quizá tendrían una frase o dos?

FELDSTEIN: [Risas.] Incluso sólo tenían una frase. O ni una. Y por supuesto, intentábamos todo lo que podíamos no plagiar todas las historias por completo, ya sabes, pero todas se convertían en “springboards”. Charlábamos acerca de lo que queríamos hacer con ese tipo de ideas, e intentábamos variarlas, y finalmente empezábamos a hacer el argumento. Yo empecé a guionizar cuatro historias por semana, bueno, al final eran siete los títulos que estaba escribiendo. Al quinto día puede que los editásemos. Lo que ocurría es que hacíamos el argumento por la mañana, y luego nos íbamos a Patrissy y nos tomábamos una gran comida italiana. Luego volvíamos al estudio, que al principio estaba en la oficina principal, pero más tarde me dieron un estudio escaleras arriba, así que pude tener la suficiente privacidad y ya no me molestaban. Escribía la historia directamente sobre la mesa de dibujo. Y me gustaba empezar haciendo los bocadillos unas líneas por debajo del borde de la viñeta, después de haberlos montado. Entonces Jim Roten rotulaba los bocadillos, y así es como él podía trabajar a gusto, porque le había dejado espacio. Pero todo esto sólo era como una especie de técnica.

RINGGENBERG: ¿Por qué escogiste el rotulado “Leroy”?

FELDSTEIN: Bill lo había estado usando antes. Particularmente a mí me daba igual. Especialmente porque estaba haciendo mucho hincapié leyéndome el material de los asistentes, y pensaba que las letras en negrita eran demasiado grandes. Cuando Harvey llegó para trabajar con nosotros e hizo Frontline Combat, se negó a usar letras “Leroy”. Creo que tenía razón. Creo que las cosas de EC habrían tenido mucho mejor aspecto sin esas letras, pero nos quedamos atrapados con ellas, y Jim era un amigo, y le teníamos aprecio. Y Bill siempre fue leal, así que sencillamente nos pusimos de su parte.


RINGGENBERG: OK, así que estuviste haciendo los cómics de terror, y luego…

FELDSTEIN: Los de terror y luego los de Ciencia Ficción. Eso fue lo siguiente, ya que Bill era fan del género. Aunque nuestras revistas de Ciencia Ficción, Weird Science y Weird Fantasy… cuando las lanzamos nunca llegaron a tener el mismo éxito que las de terror. Como ejemplo, te puedo decir que [las ventas de] las de terror apoyaban a las otras hasta que cerraron. Nunca alcanzaron los niveles de venta que tuvieron las de terror... pero nos encantaban.

RINGGENBERG: ¿Generaron algún dinero?

FELDSTEIN: Oh, sí. No perdíamos dinero con ellas. Pero sus ventas no eran tan buenas como las de terror. Nos divertíamos con ellas, y después de un tiempo empezaron a llamar la atención, ya que llegó ese período donde empezaron los avistamientos de ovnis y las cosas se pusieron interesantes. La Ciencia Ficción se estaba volviendo un poco más popular, así que estábamos haciendo bien esas dos. Entonces inventamos dos revistas de tipo criminal, pero no eran del estilo de Crime Does Not Pay, sino con finales sorprendentes, justicia poética, historias del tipo “O´ Henry” [de finales chocantes, o con un giro inesperado] en el lugar del crimen. Fueron Crimen SuspenStories y Shock SuspenStories.

RINGGENBERG: El material de esas tenía una ambientación más dura, creo, porque eran más realistas que los cómics de terror.

FELDSTEIN: Sí, bueno, de hecho, ahí es donde colocamos un montón de sermones, sobre mucha cosas, ya sabes. Tocamos el tema de la droga, el tema racial, cosas así. Ese fue mi gran amor, porque yo era un ultra-liberal cuando era joven, una persona con conciencia social que había crecido durante la Depresión y que había visto cómo mis padres perdían su casa, etcétera. Así que esta era una buena salida para algunas de las cosas que quería hacer, tenía algo de comentario social, y fue una precursora de la crítica social que aparecería en Mad.

Mientras tanto, un día un joven entró en mi oficina, y en ese momento yo me encontraba saturado. No podía escribir más, y ni siquiera estaba haciendo tantos dibujos. Estaba haciendo portadas y ocasionalmente algunas de las historias principales. Así que Bill me estaba pagando una cuota editorial en lugar de una tarifa como dibujante, lo cuál era lo que mantenía mis ingresos. Así que Johnny Craig se hizo con Vault of Horror. Bueno, él se hizo cargo de la historia principal de todos modos, con "The Keeper Vault", y Graham se hizo cargo de "The Old Witch." Pero nosotros escribíamos el resto de las historias. Bueno, en realidad Graham no escribía sus historias. Todas las de Graham las escribíamos nosotros, pero Johnny escribía las suyas.

RINGGENBERG: ¿No fue Craig quien editaba finalmente Vault of Horror?

FELDSTEIN: ¿Vault of Horror? Un poco también, sí. Aunque igual la editaba Bill. Pero [Craig] sólo escribía la historia principal. Bill y yo escribíamos el resto de las historias de la serie. Así fue como terminó siendo nombrado editor, porque se encargaba de la historia principal.


(Continuará)


Al Feldstein falleció el 29 de Abril de 2014 con 88 años. En nuestro país ha sido recordado por un buen número de páginas webs y blogs, haciéndose eco de la importancia que tuvo uno de los guionistas de cómic más olvidados de la época dorada del cómic. 

Algunos enlaces de interés con Al Feldstein de protagonista:

*** En Mandorla se recuerda la historieta "El Rey de los Espacios Grises."

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