jueves, 14 de agosto de 2014

ELECTRONES EN MOVIMIENTO, por Warren Ellis

Artículo de "Desde el escritorio", volumen II. Avatar, 2000. Traducido por Frog2000.

"Recuerda, recuerda, 
el cinco de noviembre, 
el complot de la pólvora y la confabulación. 
No existe motivo 
para el olvido de la pólvora 
y la traición" 

(antiguos versos ingleses)

"Y la próxima vez usaremos
bombas jodidamente más grandes"

(un perro viejo inglés)

Últimamente he estado dedicando buena parte de mis pensamientos a Internet. Me sigo esforzando para en algún momento poder subir algunos cómics online, porque creo que cada vez se parece más a una actividad maldita. (Hace poco contactó conmigo una gran empresa con la intención de convertir en digital uno de mis proyectos terminados pero nunca publicados, pero la falta de respuestas directas a mis sencillas preguntas, la falta de contacto con las personas que realmente deberían haber hablado conmigo y el tratamiento mierdoso en general, lo convirtió en irrealizable. Vergonzoso.)

Por supuesto, Internet supone todo tipo de cosas para todo tipo de personas. Como farfullé en la conferencia que ofrecí en la Universidad de Trieste, la gran belleza que posee la red es que es un igualador instantáneo, el pequeño Johnny de la calle de abajo puede conseguir tener en la net el mismo peso escénico que un director de la Corporación GranPene. Como punto com, no existe una diferencia apreciable entre el tamaño de mi órgano y el de IBM. La diferencia aparece cuando miras el número de personas que te visitan y el contenido que les impulsa a clickear en tu página. El contenido es la clave, tal y como pudieron apreciar los visitantes del Forum, donde estuvimos hablando sobre Internet y el Contenido como alimento del pequeño pero ahora claramente visible renacimiento del periodismo en los cómics. Está ocurriendo en la net ahora mismo. Es una reacción directa a la escasez de buenos textos en la prensa física sobre cómics. En la red todo se está igulado, y los nuevos magazines sobre cómic seudo-profesionales (definidos de esta forma por su presentación y control de calidad, y por su ausencia de beneficios y de sueldo) ocupan el mismo "espacio en las estanterías" virtuales que Wizard o The Comics Journal. De hecho, dos revistas sobre cómic en papel que se han derrumbado, Submedia y Tripwire, han renunciado al espacio de verdad en los estantes y han empezado a aparecer únicamente en la web.

Sequential Art y PopImage, de entre las seudo-profesionales, parecen hacer las cosas en paralelo. Comic Book Resources ha empezado a llevar a cabo innovadores planes financieros que les permitirá empezar a cerrar el círculo hasta llegar a una situación profesional completa. Recientemente Psycomics [parece que ya no existe] ha comenzado a extenderse como un lugar de periodismo sobre cómics totalmente profesional, haciéndose un hueco en Mania, cuya joya central es la columna Newsarama de la industria, el Variety de Mike Doran.

Gracias a sus sólidas credenciales, todas son recomendables. En Mania contamos con Mike Doran. Sequential Tart posee algunas de las críticas y textos en general más apasionados y transparentes del campo de los cómics, y si vas a hacer caso a este manifiesto (y te sugiero que lo hagas), debería ser tu primera parada. Popimage es otra de las nuevas, está cuidadosamente diseñada, y su temática gira en torno a las características de cada edición física, creando en apariencia una experiencia de lectura muy completa. Recomiendo muchísimo leer lo último que han publicado, porque cuenta con un excelente grupo de artículos-satélite en torno a una poderosa entrevista con Bryan Talbot.

Considerando que he empezado a escribir una columna semanal en Comic Book Resources el uno de diciembre, espero que confíes en lo que he mencionado sobre esta página. Te diré por qué me lo tomé tan en serio cuando me ofrecieron la oportunidad: porque proporciona nuevos contenidos diariamente, y porque esos contenidos son diversos y sólidos, y además la web está claramente consolidada. Porque la columna de noticias de Yarborough -dos veces semanal- ha establecido rápidamente su propia identidad y el escritor está haciendo su trabajo condenadamente bien. Ya os he comentado que deberíais leeros "Steven Grant´s Master Of The Obvious", pero también Rob Worley parece estar haciendo muy bien su especializado trabajo en su Comics2Films (aunque me temo que todavía no lo puedo asegurar del todo). Augie DeBlieck se ha convertido en el mejor escritor de todos los tiempos, y Dios me ayude, Gail es una cabrona retorcida, pero me hace sonreír. La página todavía no es completamente perfecta, pero está llena de vida. Y para mí eso es lo que marca la diferencia.

Psycomic también está viva, pero da la impresión de que necesita agitarse un poco. Me parece que su página inicial resulta casi indescifrable, está demasiado abarrotada y ocupada. Creo que en cuanto lo reformen, el sitio resultará más convencional y fácil de leer, triunfando de alguna forma en el terreno entre los cómics comerciales y los cómics alternativos más accesibles del que Hero se estuvo ocupando durante su último año de publicación, y además creo que podría superarlo. El actual gran activo de Psycomic son los críticos que se encargan de los cómics en Usenet, Siskel y Ebert, además de Randy Lander y Don McPherson. De alguna forma son frívolos, pero también buenos escritores, claramente enfocados y perceptivamente inteligentes. Sus textos son una lectura entretenida.

Estos son los sitios donde los críticos asqueados con la pobre prensa amarilla están cogiendo las cosas con sus propias manos y tratando una vez más de construir un periodismo sobre los cómics esforzado e inteligente. Habrá más como ellos. Hay que mantenerse vigilante. No me he puesto a repasar muchos de los cómics online, pero cada vez leo más y más periodismo sobre cómics en la web. Quizá antes estábamos apostando al caballo equivocado. 

O tal vez es que todo estaba señalizado con neones y no nos habíamos dado cuenta. Después de todo, el correo electrónico es la aplicación más asesina de la red. La web está hecha para charlar.

Sin embargo, el otro día un foro de Compuserve me produjo cierto interés (lo sé, suena que son términos contradictorios.) El guionista escribió un piloto para un show en directo online para una empresa. Mierda, ni siquiera estoy seguro de que siga existiendo, aunque los seriales online explotaron en la cara del Pueblo hace ya tiempo. De todas formas... tiene preparación en todo lo que se refiere a la tecnología digital, etcétera, lo que limita un poco el atractivo de lo que será capaz de hacer, pero aún así... decidió que de todos modos quería filmar el episodio piloto. 

Así que se hizo con un equipo de actores y durante tres días los estuvo grabando con una cámara digital, alquiló un micrófono y una mesa de mezclas para poder pre-mezclar el sonido antes de que entrara por la cámara, lo metió en su ordenador personal a través de un puerto Firewire y lo editó con el ordenador. Su esposa grabó la música, que metieron en la máquina con una DAT portátil, etcétera. Por un coste en total de setecientos dólares yanquis.

A pesar de tener la suerte y la tecnología disponible de su parte, y toda su habilidad, me dejó fascinado. Porque ha sido capaz de arruinar todas las barreras existentes a la hora de filmar. No tengo ni idea de qué tipo de conexión se necesitará para ver este tipo de contenido en la web (aunque ahora tengo algún acceso ocasional a los 56k de velocidad en el PC que le compré a mi hija, porque todo lo que tengo en mi oficina es un malhumorado 486 con un una conexión aún peor de 28,8, que es con lo que estoy escribiendo esto, y un ordenador portátil P120 destrozado y sin RAM suficiente que corre a 33,6.) Me gustaría averiguarlo. Supongo que el aumento de velocidades a 33,6 y 56k estará revitalizando el concepto de difusión por Internet. Me llama mucho la atención, porque todas las restricciones de formato de la televisión y el cine van a desaparecer. Todo se convertirá en algo mucho más fluido, un poco como un programa de radio británico, donde tu historia puede tener 90 minutos seguidos de duración, o sesenta, o treinta, o quince minutos por noche durante dos semanas, o diez minutos cada noche durante una semana.

Ya sabes, podría ser muy interesante. Un serial en directo emitido online cuyos episodios son de diez minutos cada uno, la historia entera en cinco o diez episodios... es raro para el mercado inglés, alienígena para los EE.UU., una invitación a un paseo subversivo por el corazón del "monocultivo" para los anglófonos de cualquier otra parte del mundo...

Southend, Londres

15 de Noviembre de 1999

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