viernes, 5 de septiembre de 2014

TODO SOBRE LA ALIENACIÓN: ALAN MOORE CHARLA SOBRE LOVECRAFT Y PROVIDENCE


Por Nick Talbot, 31 de Agosto de 2014 para The Quietus. Traducido por Frog2000.

Como ampliación de una reciente entrevista, Nick Talbot habla con Alan Moore sobre el lenguaje y la filosofía de HP Lovecraft y sobre su próxima obra centrada en los mitos de Cthulhu dividida en diez partes titulada "Providence".

Cerca del final de una reciente entrevista con Alan Moore que trataba sobre su relación con Iain Sinclair, nuestra conversación derivó hacia otro tema, la siguiente obra Lovecraftiana de Moore titulada "Providence". Una gran cantidad de escritores que incluye a Ramsey Campbell, Colin Wilson, Steven King y Robert Bloch, han contribuído a los "Mitos de Cthulhu", el mundo de ficción compartido creado por H.P. Lovecraft, en la estela de la tradición que el propio Lovecraft alentó a través de la voluminosa correspondencia que mantuvo con sus jóvenes acólitos. Como resultado de su creativa generosidad, Lovecraft mantiene el raro estatus de escritor cuya visión ha desarrollado vida propia por sí misma. 

Si bien gran parte de las obras escritas sufren un golpe minimizador cuando se ven sometidas a una adaptación, al retomar los elementos del mundo de Lovecraft de forma respetuosa a través de nuevos cómics, juegos y películas, estos han ayudado a su expansión, por lo que cada año los Mitos de Cthulhu se arrastran cada vez más hacia el interior de la cultura popular.

Sin embargo, Lovecraft raramente ha sido juzgado como un buen escritor, y las muchas décadas de burlas por parte de la crítica (a menudo objetando su tendencia a utilizar adjetivos barrocos), lo han relegado al estatus de excéntrico mercenario de un género ya muy encajonado. Pero a medida que el culto a Cthulhu se ha ido convirtiendo en algo demasiado popular como para ser ignorado, durante la última década se ha visto un flujo cada vez mayor de cautelosos teóricos culturales en pos del Zeitgeist que han publicado obras analíticas centradas en varios de los elementos de la vasta imaginación del escritor, y por fin se está empezando a tomar en serio a Lovecraft como un escritor con ideas.

Después de que el cuento corto de Alan Moore publicado en 1994, The Courtyard, fuese transformado en un intenso y crepuscular comic book dibujado por Burrows, el resultado fue Neonomicon, una polémica obra en cuatro partes admirada por la crítica. Moore está trabajando actualmente en una obra sobre los Mitos de Cthulhu en diez partes titulada Providence, programada para ser editada durante este año. En la siguiente entrevista Moore explica cómo "Providence" se ha visto enriquecido por los numerosos estudios que existen sobre Lovecraft, y durante la charla el autor también desgaja algunos conceptos erróneos muy comunes acerca de Lovecraft, la persona.

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Disfruté mucho con Courtyard.

AM: ¿Has leído Neonomicon?

Aún no.

AM: Realmente Neonomicon es jodidamente terrorífico.

Leí una reseña en Amazon que decía lo mismo.

AM: Pero es una obra verdaderamente buena, y... bien, ya sabes... así que hice otra. Así como Neonomicon es una continuación de The Courtyard, Providence es a su vez una precuela y una secuela de Neonomicon. Está completamente ambientada en 1919, o por lo menos los diez primeros números lo están, y he investigado una barbaridad para hacerla. Por lo que una de las cosas de las que me he dado cuenta es… Tendré cerca de dos estanterías llenas únicamente con material crítico sobre Lovecraft (Lovecraft y la Filosofía, Lovecraft y El Declive de Occidente), y eso ha cambiado mi opinión acerca de la crítica literaria, porque supongo que después de venir de un trasfondo autodidacta, con mi periplo escolar cercenada a una edad brutalmente temprana, y al no haber ido a la Universidad, he tenido que educarme a mí mismo, y eso me ha hecho desarrollar una especie de esnobismo invertido respecto a cierto lenguaje académico. Y empecé a pensar "Todas estas personas son unos ególatras, porque no saben sobre lo que están hablando, no saben nada acerca de las consideraciones prácticas de la escritura", etc Pero la lectura de alguno de estos textos sí que ha cambiado por completo mi forma de pensar. No todos ellos, porque algunos básicamente dicen muy poco con tantas palabras como les resulte posible, aunque esa no sea la descripción más objetiva para muchos de ellos.

¿Te gustó el libro de [Michel] Houellebecq sobre Lovecraft?

AM: ¿Se llamaba “Against Nature, Against The World”?

Algo parecido. [“Against The World, Against Life”. (Contra el mundo, contra la vida, Siruela)]

AM: No, ese es uno de los no me gustaron. No decía nada que fuese demasiado novedoso, y remarcaba mucho la misantropía de Lovecraft. Bueno, vale, puedes demostrarlo con un montón de citas de Lovecraft, porque Lovecraft escribió, creo que es lo que se estima, unas cien mil cartas a lo largo de su vida. Y al menos una de ellas tenía setenta páginas. Así que no es muy difícil encontrar alguna nota de Lovecraft que apoye ese punto de vista de que era alguien que odiaba la existencia, o que odiaba a su prójimo, o que era una especie de existencialista como por ejemplo, el Jean Paul Sartre de Nausea. Pero si lees más extensamente sobre este chico podrás darte cuenta de que amaba a sus amigos, que amaba Providence, que amaba el paisaje del lugar donde vivía, que no era una persona fría; sino que posiblemente era un neurasténico. Y es probable que a veces lo fuese muchísimo; como cuando andaba cerca de los treinta años y hablaba de sí mismo como si fuese un inválido... y no había nada malo en él. En realidad era alguien robusto, un hombretón que se iba con otra gente a dar largas caminatas por los alrededores de Providence y que seguro que dejaría sin aliento a las personas más jóvenes, jadeando en busca de aire, y sin embargo siempre estuvo insistiendo en que era un inválido y que realmente no disponía de lo adecuado para la existencia.

Lo que ocurre es que de todas formas Houellebecq suele escribir sobre sí mismo, ¿no crees?

AM: Creo que probablemente tengas razón. Había otras cosas que descubrí que eran fantásticas, como en “Lovecraft y la Filosofía”,  que trataba sobre el “Realismo Especulativo”. No hablaba sobre la filosofía de Lovecraft, sino sobre Lovecraft desde el punto de vista de la filosofía. En particular desde este punto de vista que tengo entendido que es un movimiento bastante reciente, el realismo especulativo. Resultaba fascinante; hablaba sobre la forma en la que Lovecraft creaba un “extrañamiento existencial”. Como cuando tenía que describir a Wilbur Whateley en El Horror de Dunwich, cuando el cuerpo de Wilbur se está desintegrando sobre el suelo. Lo describe magnificándolo, lo cuál es una de las cosas que la gente dice que forma parte de los errores de Lovecraft, pero no es así: él describe un poco la espalda, que tiene una especie de piel amarillenta, con ciertas manchas marrones que se parecen a la piel de una jirafa; y luego están las peludas piernas, aunque se articulan como las de un dinosaurio, y los ojos se encuentran en las caderas... Lo que dicen es que todo esto se parece a la forma de pensar de David Hume, el filósofo, que no hablaba tanto sobre la existencia de objetos o entidades como de manojos de cualidades; no existe el plátano, sino un montón de cualidades como “curvado”, “dulce”, “blando” y otras cosas por el estilo. Lo que estaba haciendo Lovecraft era coger el cuerpo de Wilbur Whateley y diseñar un montón de cualidades que no era posible que estuviesen atadas en el mismo fardo; estaba intentando enumerar los aspectos que tiene el cuerpo de Wilbur Whateley como algo conceptual a través de todas estas cosas que no es posible que puedas colocar juntas en una imagen. No funcionarían. Y [los autores] ofrecen un argumento convincente que trata acerca de ese intento deliberado por parte de Lovecraft de aumentar el “extrañamiento”.

Intentaba escribir lo inescribible, ¿no es cierto? Constantemente estaba intentando comprender el lenguaje para poder escribir las cosas que sentía que no podía escribir.

AM: Si.

Me encanta la forma en que utiliza repetidamente palabras como “ciclópeo”...

AM: Todo trata sobre la alienación. La forma en la que habla sobre los monstruos... en su primera descripción de Cthulhu te ofrece una lista formada por cuatro cosas a las que Cthulhu no se parece. ¡Algo que me parece brillante! Creo que es una estrategia y no una debilidad. Pero por referirnos a lo que estábamos hablando antes, me he dado cuenta de que… yo no lo llamaría psicogeografía, eso estaría mal. Pero en historias como “El Caso de Charles Dexter Ward”, que está ubicada por completo en Providence y describe la historia de la ciudad... creo que probablemente en la época de Lovecraft le habrían dado el término de “regionalismo”. Y no parece ser un mal término. Y lo que creo que intenta hacer Lovecraft en obras como “El Caso de Charles Dexter Ward” es integrar lo cósmico en lo local. Estaba escribiendo sus historias en el amado paisaje de Nueva Inglaterra de su entorno, le encantaba su Historia, le gustaba la forma que tenía, le encantaba todo lo relacionado con el mismo. En ese sentido era una persona muy provinciana. Se dio cuenta de que su estancia en Nueva York le resultaba insoportablemente horrible. Pero al mismo tiempo se mantuvo al día acerca de los progresos científicos. Y comprendió las implicaciones de la ciencia; comprendió las implicaciones de la relatividad; comprendió también las implicaciones de la física cuántica; quizá sólo vagamente, pero entendía cómo es capaz de descentralizar la visión que tenemos sobre nosotros mismos. Ya no era una visión del universo donde teníamos algún tipo de importancia especial, sino esta enorme, esta inimaginablemente vasta extensión de estrellas esparcidas al azar, en donde tan sólo somos la más pequeña de las partículas en un remoto rincón de una galaxia relativamente poco importante, una entre cientos de miles, y era esa alienación la que él estaba intentando encarnar a través de su Nyarlathoteps y sus Yog-Sothoths.

Y ese es el verdadero corazón del terror, ¿verdad? El punto de vista antropocéntrico que él quería cambiar.

AM: Si, se dio cuenta de que el punto de vista antropocéntrico del Mundo había desaparecido. Y creo que en una ocasión dijo de forma muy elocuente que sus entidades no debían ser vistas como el mal. Dijo que cosas como "bien", "mal", "amor" u "odio", que todos estos son conceptos humanos que no significan nada para los vastos infinitos. Pero como persona era alguien que amaba el mundo que le rodeaba. Y en él encontró un gran significado y una enorme calidez. Como intelectual entendía que esa zona donde vivía tan sólo formaba parte de un gigantesco universo caótico y sin sentido. Y creo que con sus historias de horrores transcodificados que se materializan en los parajes de Nueva Inglaterra estaba intentando cerrar la brecha entre el mundo humano íntimo y personal tal y como lo conocemos y el vasto e inhumano cosmos tal y como lo conocemos. Sin embargo, eso no es psicogeografía, sino algo que se encuentra a un millón de millas de distancia de ella.

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Está planeado que Providence aparezca a finales de este año en Avatar Press como una serie de diez partes.

4 comentarios:

Ace dijo...

Sin duda Moore aún cree en lo que hace. No había pasado nunca por este blog con detenimiento, que gran trabajo, enhorabuena!

frog2000 dijo...

Muchas gracias!!

hijodelanoche dijo...

Muy buena traducción de la entrevista a Alan Moore, con excepción de la palabra "alineación" que se tradujo de la palabra "alienation" pero que deberia traducirse a "alienación". Buen trabajo y bonito blog.

frog2000 dijo...

Tienes toda la razón del mundo y por eso lo he cambiado, gracias!!