jueves, 20 de noviembre de 2014

THE BEASTIE BOYS - LICENSED TO ILL, por Don Howland (SPIN - 1987)


The Beastie Boys - “Licensed to ill”
(Def Jam)

Artículo escrito por Don Howland para SPIN (febrero de 1987), traducido por Frog2000.

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Una de las cosas que más perplejidad ha provocado durante los últimos años ha sido la reluctancia de los blancos a la hora de recoger lo más intenso del hardcore rap post-Run D.M.C., especialmente si consideramos el entusiasmo que han tenido los blanquitos a la hora de hacerse con los estilos de la comunidad negra a lo largo de la historia. Podrías pensar que con sus poderosos beats y sus discos-mutilados-gracias-a-sus-turntables, el hardcore rap podría atraer a la pandilla del artcore, o incluso a la propia del hardcore. Pero obviando a los quarterbacks del deporte y a los mamones hipsters empedernidos, ha habido muy pocos malditos hurtos al rap (algunos divinos) desde el lado de Caucasia.

Excepto por el caso de los Beasties, por supuesto. Pero los Beastie Boys son algo más que una demorada buena idea. Sin duda, este es el primer álbum de una banda blanca que logra el éxito utilizando consecutivamente rock de gran impulso y una bombástica ampulosidad. Quizá sea el primer álbum de todos. Por supuesto, RUN D.M.C. ya hicieron pruebas en el apartado del metalrap en la época de “Rock Box”, con su primer y auténtico crossover, el exitoso “Walk This Way”. Pero los Beastie Boys, con sus temas basados en riffs cercenados tan cercanos a AC/DC y al estilo de todos los ejércitos de baterías típicamente impresionantes de la marca "Def Jam", violan, esto…, ripean la veta principal de rap rock de una forma que merece mucho la pena.

Ahora que estoy viviendo lejos de la gran ciudad, ya no puedo ver lo que impulsa estos beat boxes de un simple vistazo por la ventana. Así que tan sólo puedo conjeturar el recibimiento que habrá tenido Licensed en el ghetto. La parodia de rap forajido de los Beasties, “Paul Revere” (que cuenta la historia de cómo se conocieron), es condenadamente graciosa. Los diestros scratchs mangados de los temas de Mr. Ed, el “Down on the Corner” de la Creedence y “P.S.K.” (de hecho, se alude a Schoolly-D en varias ocasiones) indican totalmente de dónde provienen los componentes del grupo. Pero dejando aparte los chistes y el odiosamente hilarante histrionismo (este también es un disco de punk rock), el grupo pone de manifiesto sus técnicas, soltando enojadas frases al micro tan bien como podría hacerlo cualquier otro grupo que pudieses nombrar.

Las tres ocasiones en las que he visto tocar al grupo frente a un público negro (una de ellas formó parte de sus treinta segundos en la película Krush Groove), los abucheos y aplausos fueron bastante equilibrados, y yo soy lo suficientemente blanco como para hacerme una idea de lo que eso significa.

¿Pero qué ocurre con Caucasia? Llevo ya mucho tiempo convencido de que toda esta fuerza motriz de los pioneros del hardcore rap podría encontrar una gran audiencia blanca antes de que se convierta en algo diseñado por los creadores de tendencias. Me parece bien escuchar “Walk This Way” en la radio o ver el tema en MTV. He podido observar con mis propios ojos que en algunas escuelas públicas que se encuentran en vecindarios poco pudientes, los adolescentes blancos se quedan fascinados por el groove que puede encontrarse en el rap hardcore. Quizá te pueda sorprender lo bien que “Rock the Bells” da paso a “Highway to Hell” en el coco de un rockero.

Por fin el rap está saliendo de los suburbios.

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