martes, 15 de abril de 2014

COSAS EN LOS CÓMICS QUE PROBABLEMENTE NUNCA LLEGARÉ A HACER, por Warren Ellis


Cosas en los cómics que probablemente nunca llegaré a hacer, por Warren Ellis. (Incluido originalmente en "Desde el Escritorio de Warren Ellis, Volumen II", Avatar, 2000. Traducido por Frog2000.)

Guionizar una historia de Batman para Steve Ditko.
Quiero decir, ya he trabajado con The Batman y todo eso, no me estoy refiriendo a que vaya a tener náuseas si tengo que guionizarlo de nuevo, pero ¿no crees que existe una completamente jodida conexión entre Steve Ditko y The Batman? Posiblemente ellos sean el dibujantes Urbano y Neurótico definitivo, y el personaje urbano y neurótico definitivo. Me parece algo evidente.

Uno de esos viejos proyectos "de crossover".
Ya sabes, las cosas que llevan semanas y meses desarrollándose, como Tangent o The Kingdom, o lo que sea que es su equivalente en Marvel (probablemente algún gran evento con los X-Men.) Particularmente no me gusta ninguno de esos cruces "blockbuster", no creo que sean buenos para nadie en particular, y nunca he leído que alguien haya disfrutado con ellos, pero como desafío para un guionista me parecen algo fascinante.

La JLA.
Así que ya podéis dejar de enviarme cartas preguntando si la escribiré cuando Grant deje el título, ¿podéis hacerlo?

Algunas de las cosas que aún espero hacer en los cómics:

Trabajar de nuevo con Jim Lee.
Jim Lee lleva la locura consigo. Sólo por eso merecería la pena trabajar de nuevo con él, si no fuese también por su inventiva, generosidad y dedicación en cada página. Me lo pasé muy bien viéndole trabajar en uno de los números de Stormwatch que hicimos juntos. 

Trabajar de nuevo con George Perez.
Seré claro, no disfruto de la mayor parte de lo que hace George. Sus embellecimientos para Dan Jurgens en el título de los Pequeños Titanes fueron encantadores, pero aún así, para mí era un título de superhéroes muy escueto y genérico. Su trabajo en los Vengadores es igual de bonito, pero toda esa estética soap opera al estilo de los Setenta que están haciendo entre Kurt [Busiek] y él me resulta completamente ajena y muy poco atractiva. Pero George es un gran dibujante de cómics. Su narrativa es maníaca, única. Sencillamente es como un rugido jodidamente sangriento, pero tan limpia como el cristal. Aún sigo cogiendo y mirando ese único proyecto que hicimos juntos, el crossover entre Ultraforce y Vengadores, tan sólo para maravillarme de cómo sus páginas siguen funcionando tan bien, por no mencionar algunas de las extravagantes demandas que me hizo para el guión. Fue un extraño paseo por el cómic de superhéroes, y quizá esto tan sólo sea un prejuicio personal, pero creo que su trabajo en general eclipsa lo que vendría después. Su creación personal al guión y dibujo, Crimson Plague, fue algo igualmente intenso y bien llevado. De nuevo, me encanta el trabajo de George por razones puramente egoístas: así podría dirigirlo de nuevo y aprovecharme de su enorme inventiva y su trazo como el diamante en una de mis historias: ¿lo ves? claro que es algo egoísta.

Convertirme en editor.
En un par de años me gustaría usar algunos de mis ahorros para abrir una pequeña operación editorial al estilo de una "boutique", reimprimiendo novelas gráficas que (yo considero que) es un material importante que debería estar de nuevo a la venta. Cuatro tomos por año, digamos que uno por cada estación, con el apropiado respaldo promocional. Ah... algún día, algún día...

Stabursvik, que se aseguró de que llegásemos hasta allí y de tener cervezas cuando las necesitaba, como suelen hacer los mejores editores; el traductor de Transmet, editor de verdaderos títulos y gran amigo mío, Iselin Evensen, que aún sigue estando loco y es guapo y me hace sonreír, y los grandes hombres y mujeres de la tienda de cómics Avalon, que me trataron mucho mejor de lo que me merecía. Además, la maravillosa gente de La Capella Underground de Trieste, la hospitalidad de Arild Waerness y la panda de Raptus, y Petur (lo siento, no puedo poner los acentos con este teclado), Gisli y los héroes de Nexus-6 en Reikiavik, todos ellos me han mimado hasta la podredumbre últimamente...

Southend, Londres
27 de Enero de 1999

No hay comentarios: