lunes, 14 de abril de 2014

ENTREVISTA A ALAN MOORE EN BLATHER (3 DE 5)


Entrevista a Alan Moore en Blather (3 de 5).
(Entrevista realizada por Barry Kavanagh el 17 de Octubre de 2000. El autor le daba las gracias a Steve Moore y Alan O’Boyle.Traducida por Frog2000. Primera parte. Segunda parte.)

BK: En “Brought to Light”, en tu pequeña biografía, se comenta que hiciste algo llamado AARGH, Artists against…
...Rampant Government Homophobia. Si, eso fue... ¿en qué año fue? ¿Sobre el ‘88? La Cláusula 28.



BK: Oh, la recuerdo.
Bueno, entonces recordarás que todavía no se han librado de ella, ¿verdad? Quiero decir, todavía celebran esos grandes debates de mierda. Pensaba que había dejado de existir por completo, pero luego veo que siguen celebrando esos grandes debates en Escocia porque todo el mundo está molesto porque el gobierno quiere deshacerse de la Cláusula 28, y ven la Cláusula 28 como el único frágil baluarte entre sus preciosos hijos y ese ejército de homosexuales que quiere corromperlos, ¿verdad? Sí, pero cuando Thatcher lo sacó a colación, en el 88, en ese momento yo formaba parte de… mi esposa, nuestra novia y yo teníamos un tipo de convivencia muy abierta que era una especie de relación diferente. Duró dos o tres años. Obviamente, en aquel momento estábamos mucho más cerca de la escena lésbica y gay, y cuando apareció esa legislación pensamos que era algo bastante alarmante, porque en realidad nunca antes había existido una legislación que reglamentase específicamente en contra de un sub-grupo social en particular. Dicha legislación nazi era un poco desesperante, sobre todo cuando podías ver que entusiastas concejales conservadores decían que “gasear a los maricones” era la solución definitiva para el problema. Así que lo que decidimos hacer fue movilizar a todos los amigos famosos que pudimos conseguir y editar un libro cuyos beneficios fuesen completamente para la organización para la acción lesbiana y gay.

BK: ¿Así que lo que hiciste no era una organización?
No lo era, tan sólo era una revista. Conseguimos una gran respuesta. Conseguimos a Frank Miller, Robert Crumb, Dave Gibbons, Art Spiegelman, Howard Cruse, Brian Bolland, Hunt Emerson, a todo el mundo, Neil Gaiman, todo el mundo aportó algo y creo que recaudamos algo así como veinte mil dólares para la organización para la acción lesbiana y gay, que en realidad ni siquiera es que me gustasen mucho, porque eran como una especie de…

BK:¿Eran militantes?
Ah, eran militantes, fanáticos, unos chapuzas. Cuando al final nos encontramos con ellos ni siquiera les gustó el hecho de… quiero decir que eran Phyllis y Debbie quienes trataban con ellos… el hecho es que Phyllis y Debbie les comentaron que ellas eran bisexuales. Fue como, ya sabes, “¡Eh! Aceptad el dinero de los bisexuales!” Creo que uno de ellos las dijo: “¡La próxima vez puede que aceptemos a heterosexuales!” Sin embargo, una vez que alcanzamos los diecisiete, veinte mil dólares, lo que fuese, se portaron de forma muy diferente.

BK: ¿Empezaron a amaros?
Oh, en ese momento empezamos a gustarles. Pero mantuvimos como una especie de frío desprecio. Les dijimos “Aquí tenéis vuestro diecisiete mil, pero por favor, entended que la forma en la que nos habéis tratado a lo largo de todo esto dice mucho sobre los problemas que tenéis dentro de vuestra propia estructura y que deberíais mirarlo.” [Risas] Sí. Ya sabes. Era algo que valía la pena. Todavía tengo algunas copias de AARGH reposando en alguna parte de arriba. Tenía una bonita portada de Dave McKean.

BK: Oh, “cool”.
Era un pequeño magazine muy “cool”.

BK: Lo otro que indicaba esa biografía era que habías hecho algo con Malcolm McLaren, algo llamado Fashion Beast. ¿Era una película?
Eso fue algo magnífico. Fue la única vez que he… no tenía ningún interés en escribir el guión de una película, o en formar parte de Hollywood o algo parecido, pero Malcolm McLaren se puso en contacto conmigo y me dijo que había conseguido ser propietario de dos o tres películas que quería desarrollar, y que si me gustaría reunirme con él, elegir una de ellas y ver si podíamos sacarla adelante entre los dos. Así que me reuní con él, es un tío encantador, muy divertido e inteligente, y ciertamente supuso un buen trato para mí.



BK: Así que entonces te pagaría, ¡claro!
Me dieron todo el dinero que me prometieron, a pesar de que en realidad no llegaran a utilizar nada… es decir, al parecer, según su autobiografía, el guión que yo le entregué era justo lo que quería, pero para entonces, por circunstancias ajenas a mi voluntad o a la suya, el dinero del proyecto se había agotado desde su mismo origen, por lo que nunca se consiguió hacer. Así que eso me dio la experiencia de escribir un guión para una película, pero no sé hasta qué punto sería bueno. Probablemente era demasiado inteligente. Recuerdo que me dijo que debería dejar que el director hiciese algo, porque yo estaba escribiendo el guión de la misma forma en la que escribía para uno de mis cómics, indicando los ángulos de cámara y las composiciones, pero sí, fue muy divertido hacerlo. Principalmente lo hice porque quería trabajar con Malcolm McLaren. Es alguien al que admiro mucho, y ya sabes, también me eché unas risas. Me pagaron, pude conocer a Malcolm McLaren y pasar un rato con él y con Lauren Hutton, que es una de las mujeres más bellas y agradables (sin duda de las mujeres que son celebridades) que jamás he conocido. Es magnífica, solía ser una supermodelo.

BK: Lo que llamaban “supermodelos” entonces, o… No, no de ese estilo, quiero decir, fue alguien que luchó por los derechos de las modelos. Organizó una especie de... es alguien increíble, es muy humilde, fue muy agradable pasar la tarde con ella. Es increíblemente bella y aparentemente es completamente inconsciente de ello, lo cual me parece una rara combinación. Ella y Malcolm forman una bonita pareja. Valía la pena hacerlo tan sólo por reunirme con ellos, y el hecho de conseguir treinta mil libras o lo que fuese por escribir el guión tampoco estuvo tan mal.

BK: [Risas]... Sólo tengo el primer número de Big Numbers.
En realidad llegaron a salir dos. Sí, esa iba a ser una obra maestra, una obra magna. Sigo pensando que esos dos números están entre las mejores obras en cómic de la época. Tengo escritos los guiones de cinco números.



BK: Bien, porque me gustaría saber hacía donde discurría.
Sí, bueno, quiero decir, lo tengo todo trazado. Tengo una enorme hoja de papel A1 con toda la trama en ella, casi es como un gráfico. La idea era que íbamos a producir un buen cómic, publicarlo nosotros mismos (estábamos muy comprometidos con él) y era mi dinero el que iba a actuar como soporte de todo. Lo que sucedió fue que Bill Sienkiewicz, después de prometerme hacerlo, hizo un trabajo brillante en esos dos primeros episodios y luego me pareció que quería dejar de trabajar en la obra y todo el dinero estaba como desapareciendo por un agujero negro, porque todavía tenía gastos generales que cubrir, pero realmente todavía no habíamos conseguido sacar ningún número, porque el dibujante no podía hacerlo, y terminamos diciendo, “Mira, Bill, si no quieres hacer este trabajo, tan sólo dínoslo y ya pensaremos en otra cosa, conseguiremos a alguien que te reemplace o algo así, pero dinos algo para que no sigamos tirando el dinero por el desagüe”, y Bill todavía siguió sin ser capaz de reunir el valor de decirnos que no quería hacerlo durante algunos meses más, y llegó un momento en el que nuestra situación se convirtió en desesperada. Ahí fue cuando Kevin Eastman, famoso por las “Teenage Mutant Ninja Turtles”, intervino con su valiente pero condenada aventura editorial, Tundra, e intentó producir “Big Numbers”. Intentamos conseguir que Al Columbia, que había sido ayudante de Bill Sienkiewicz, continuase con la serie. Pero me enteré de que Al hizo un número y entonces, dependiendo de la historia que te creas, puede que destruyese sus dibujos, o que se los robaran, o no sé lo que ocurrió, pero eso significaba que habíamos tenido dos dibujantes ya que habían dado marcha atrás antes de realizar el proyecto.

BK: ¿Así que supongo que se quedará sin finalizar?
No veo que haya forma de resucitarlo como cómic. Quiero decir, ¿qué puedo hacer? ¿Debería decir “Sí, tenemos a este nuevo gran dibujante, empecemos desde el primer número, pero esta vez cómpratelo, porque esta vez sí que llegaremos hasta el número 12? Me refiero a que yo no compraría algo en lo que alguien la ha fastidiado dos veces al intentar hacer algo que dijo que iba a hacer. Así que el único futuro posible para Big Numbers sería que Alex Usborne, que está en una empresa llamada Picture Palace Productions que hizo The Acid House Trilogy, una adaptación de Irvine Welsh...

BK: ...convertida en película...
Si, es una pequeña película con tres cortos titulada The Acid House Trilogy [The Acid House, 1988], y un par de ellos, que eran muy buenos, estaban hechos por Picture Palace Productions. Actualmente Alex está trabajando conmigo. Tenemos una especie de presentación episodio a episodio que ya está bastante elaborada…

BK: ¿Para televisión?
Para “Big Numbers, la serie de televisión”. Podría ser una especie de drama enorme en doce episodios del estilo de “Our Friends in the North” o algo así.

BK: ¿Se puede hacer que transcurra en la actualidad?
Probablemente.

BK: Es que originalmente parecía estar ambientada a finales de los ochenta.
Si, no estoy seguro, podría estar ambientada a finales de los ochenta, o podría estarlo en la actualidad, realmente tampoco importa demasiado. Pero de nuevo, trata sobre la idea de la venta. Me refiero a que creo que mezclar fractales con ir de compras es una gran idea, lanzárselo a los jóvenes presentadores a la última del Channel 4, que principalmente piensan en algo como “Hagamos “Queer as Folk” de nuevo y veamos si podemos sorprender a algunos coroneles retirados en sus hogares para ver qué cifras de audiencia conseguimos”, por lo que tu conjetura de si alguna vez volverá a salir a la superficie es tan buena como la mía, pero sé que Alex sigue dispuesto a hacerla si existe alguna forma de llevarla a cabo.



BK: Un pequeño asesinato.
Si, Un Pequeño Asesinato es uno de mis favoritos.

BK: En realidad, cuando me lo leí por primera vez allá por el ‘91, no me gustó, porque el personaje principal no percibe lo más obvio, y lo encontré molesto.
Bueno, el personaje principal es un gilipollas.

BK: Si, pero la segunda vez me gustó. Eso ha sido la semana pasada. En cierto modo resulta misterioso, porque...
...es un productor.

BK: ...parece que Timothy ha estado yendo en contra de su naturaleza innata, porque obviamente esa no era la de vender bebidas alcohólicas a los rusos, y tampoco parece que fuesen los ideales que tenía en su juventud.
Eso fue algo que empezó a evolucionar cuando fue estrictamente abordado por Oscar Zarate, que se convirtió en uno de mis mejores amigos, quiero decir, me encanta Oscar, Oscar es magnífico. Es una de las personas más cálidas y sabias que conozco. Pero al principio él acudió a mí y me dijo: “Mira, ya sabes, tenemos que hacer algo juntos”, y le dije: “Sí, me parece bien,” ya sabes, me gustó mucho lo que habían hecho Alexei Sayle y él, trabajaron juntos en varias obras. Así que fuimos dando con la historia entre los dos, como si hubiese estado creciendo a partir de nuestras conversaciones. Oscar tenía una idea muy clara de qué tipo de obra quería hacer y había conseguido dar con esa imagen de alguien que está siendo perseguido por un niño pequeño, o alguien que era embrujado por un niño, y creo que esa fue la imagen que se le metió en la cabeza, no sabía nada más que eso. Y el tío me la arrojó y me dijo algo como: “Bueno, ¿qué pasaría si ese niño fuese él?

BK: Se puede adivinar incluso mirando la portada.
Si, si, eso es, es probable que me hubiese gustado enmascararlo un poco más. Pero sí, creo que es una buena obra, estoy muy satisfecho de ella y sí, en la época la gente la encontró aburrida, porque se acababan de leer Watchmen o lo que fuese, o La Broma Asesina, y fue como “Bueno, ¿cuándo va a ocurrir algo?” Y todo trataba sobre ese tío publicista que estaba obsesionado. Mientras que en realidad me alegro de que después de un período de diez años te hayas encontrado que… sé que está ambientada en los ochenta, pero en realidad, en su momento de los ochenta no fue demasiado celebrada. Ha sido algo que la gente ha empezado a comentar de forma retrospectiva.

BK: Creo que ahora existe un montón de gente como Timothy. En su forma de pensar y en su actitud ante el trabajo y ante la vida, y ante todo lo demás.
Bueno, yo me refería a que esa clase de gente estaba empezando a surgir entonces, pero tal vez no lo habían hecho con la suficiente claridad como para que la gente supiese realmente de lo que estábamos hablando. Así que sí, esta es otra que forma parte de las que lo consiguieron, “Un pequeño asesinato”, es una de mis favoritas. Pero sí, ¿y quién sabe? He hablado con Oscar para buscar otra editorial, para ver si conseguimos que se publique de nuevo.



BK: ¿Está descatalogada?
Eso creo. Eso ha pasado con un montón de mierda [sic], que tiende como a perderse su rastro. Sabes, ha ocurrido con la mayoría, ni siquiera puedo acordarme de todo, ¿sabes? Así que estaría bien si pudiésemos conseguir que esta fuese editada de nuevo, porque creo que sólo en lo que se refiere a los dibujos de Oscar es una cosa que tiene gran belleza y siempre me produce una enorme alegría.

BK: Si, un montón... Me encanta la forma del sombreado, completamente diferente a lo largo de la obra, ya sabes, hay rosas y naranjas al principio, luego, cerca del final, se convierte en verde muy oscuro. La forma en que está pintada la obra es encantadora. Y va atravesando diferentes fases....
Eso es, estoy de acuerdo, ha conseguido una de las aproximaciones al color más maravillosas que cualquier otro de los dibujantes con los que he trabajado, con la posible excepción de Melinda Gebbie.

BK: Cierto, ¿ella es…? ¿Era la dibujante de Lost…?
De “Lost Girls”.

BK: Si. Pero no, nunca he visto algún número de esa serie.
Buento, se editaron dos números antes de... Ya sabes, con Kevin Eastman, y luego Dennis Kitchen tomó el relevo de Kevin Eastman, fue cuando ambos tuvieron que dejar el negocio, y habían salido dos números de “Lost Girls”, pero luego se quedó sin hogar. Es una serie muy cara de producir, porque es a todo color. Pero ahora Topshelf la ha recogido y debería editarse a finales del próximo año.

BK: Bien, estaré atento.
Va a ser bastante buena.

BK: De acuerdo, lo siguiente es “From Hell”, donde aparece la malvada Victoria.
Mm-hmm.

BK: ¿Qué piensas sobre el hecho de que la última princesa de Gales muriese en la misma fecha que Polly Nichols, la primera víctima del Destripador?
¿Fue el 31 de agosto?

BK: Si.
Resulta interesante. Si, no me había dado cuenta. Es bastante interesante, porque es como si la Princesa de Gales estuviese conectada a todo ese diabólico pentagrama, porque claro, estaba todo aquello de que originalmente iba a casarse en la Abadía de Westminster, pero en el último momento la cambiaron por San Pablo, que por supuesto es un templo de la diosa de la luna Diana... y sí, creo que el significado místico principal detrás de la muerte de la princesa Diana es que probablemente no sea una buena idea circular rugiendo por París a ochenta kilómetros por hora cuando el conductor está encocado hasta arriba y con la cabeza totalmente ida.



BK: [Risas.] Simplemente tenía curiosidad.
Es interesante. Eso también significa que esa es la misma fecha en que la que creo que falleció John Bunyan, porque creo que su tumba está en Bunhill Fields, ¿era Bunyan, o en realidad se trata de [Daniel] Defoe?

BK: ¿Estás hablando de una que se encuentra al lado de la de William Blake?
Está justo a su lado, Bunyan o Defoe, los dos murieron… si, es la de Bunyan.

BK: Si, recuerdo el pequeño dibujo que aparecía en “From Hell” [en el capítulo cuarto] cuando visitan la tumba de Blake y se puede ver la de Bunyan en el fondo. Y en las dos aparece la misma fecha.

BK: Si, hay otra cosa interesante en referencia a Elizabeth Stride, ¿Fue su familia la que se hundió en un barco llamado Princess Alice?
Bueno, ella dijo que así había sido.

BK: Y luego Alice es…
...el nombre de la hija pequeña. Tuve que investigarlo todo. Parece que tal vez afirmase en algún momento que su familia había perecido en el desastre, uno donde el “Princesa Alice” se golpeó contra un vapor que se llamaba Bywater Castle, y no, no fue así. Creo que su marido murió de otra forma completamente diferente. Tal vez tenía la esperanza de que la indemnizaran.

BK: Claro. Es algo un poco extraño.
Sí, a lo largo de todo el caso se dan todo tipo de pequeñas conexiones extrañas, pequeñas coincidencias, los mismos nombres, ya sabes, es un zona de información algo extraña y espectral.

BK: Otra cosita que me pareció extraña fue que un peatón vio cómo arrojaban contra el pavimento a Liz Stride.
Si. Hubo un testigo ocular. Vio a un hombre que estaba forcejeando con una mujer. Parecía que el hombre estaba gritando algo que sonaba algo así como “Lipski”, que pudo haber sido una referencia a la propia judeidad del testigo. Lipski era el nombre de un chico judío que había sido, creo yo, colgado por asesinato un par de años antes y puede haberse convertido en un término general sobre el maltrato contra los Judíos. Si, eso es (alguien lo vio) y eso sucedió en un patio donde había un fabricante de cajas de embalaje que se llamaba Walter Hindley, y fue justo debajo de la ventana del Club socialista donde William Morris solía ofrecer regularmente sus lecturas. Traté de juntar todo ese mosaico tan exhaustivamente como me fuese posible y dar con cada retazo de información que existiera.

BK: Las dos Mary Kellys, como los dos Lee Harvey Oswalds, es algo que tampoco podemos desestimar.
Eso es algo un poco extraño, ya sabes, ya que Katherine Eddowes dio su nombre como Mary Ann Kelly y se marchó de la estación de policía después de dar ese nombre falso para ser asesinada a continuación.

BK: Oh, yo hablaba de las otras dos Mary Kellys. El testigo que la vio al día siguiente de su muerte.
Ah! Si, eso también es muy raro. Fueron dos los testigos que dijeron que la habían visto al día siguiente.



BK: En realidad eso te dio una dirección para el final de la historia, ¿no?
Lo hizo. Me refiero a que quería dejarlo bien cubierto. Porque claro, la simple verdad es, ¿cómo podría haberla identificado alguien que se encontraba en el número 13 de Miller´s Court? Sabes… he visto las fotografías, resulta difícil saber qué camino tomó realmente, por no hablar de si realmente sería ella o no. No existe ninguna evidencia positiva. No tenían huellas dactilares o rastros de ADN ni nada parecido en aquel entonces. Lo único que tenían era lo que dijo un novio que se encontraba en estado de shock. Dijo: “Sí, eso es María.”

BK: No había cara, por lo que...
No tenía cara. Algunas partes de ella habían sido cortadas hasta el hueso. No tenía estómago. Me refiero a que era como una especie de, um… Así que… ¿quién sabe? Y en ese momento tan sólo quería darle a la pobre mujer un final feliz, de alguna manera quería… sin tener que ir en contra de lo que era probable, sencillamente quería darle algún tipo de salida… y de hecho incluimos esa escena final, con el fantasma de la gaviota que desciende desde la cima de una colina en Irlanda, donde hay una mujer que nunca habíamos visto antes y cuatro niñas, esa es una de las escenas más poderosas del libro para mí. Hay algo escalofriante en la parte en la que ella le dice [al visitante] que se vuelva al infierno del que proviene. Hay algo que yo creo que... (me lo parece de verdad) bueno, ya sabes, que me parece emocionante.

BK: Entonces es algo parecido a una especie de cólera de escritor, ¿no es cierto?
Si.

BK: Al haber tenido que tratar con todo esto, por todos los años que has estado escribiendo sobre este asesino en serie.
Si. Eso es, diez años. Diez años vadeando a través de todo ese material, esa literatura, no sólo de Jack el Destripador, sino de todos esos hijos de puta. Todas esas pequeñas disculpas miserables hechas por seres humanos. No son superhombres. No son superhombres en absoluto. No son Hannibal Lecter. Ya sabes, son Peter Sutcliffe, que era un tipo que tenía una permanente chunga. Y sufrió alguna terrible metedura de pata en la relación que tenía con su madre o algo así. Son pequeños tipejos.

BK: De todos modos eso es lo que el estudio del FBI demostraba, ¿no es así?
Y me leí todo lo de Robert Ressler también, ya sabes, libros como “Sexual Homicide”, que probablemente sea el mejor libro que existe sobre asesinos en serie. Pero los pillé todos, todos esos terribles compendios de Colin Wilson sobre asesinos, tengo como unos treinta libros sobre Jack el Destripador, e incluso Fortean Times dejó de enviarme libros sobre el tema cuando supliqué que dejaran de hacerlo. Los dos últimos que me enviaron fueron “Jack the Ripper: a Psychic Investigation”, sobre algunas mujeres que habían decidido que iban a investigar los crímenes del Destripador desde un punto de vista psicológico; y otro de alguien que había escrito un libro sobre lo que ocurriría con Jack el Destripador si la policía de 1880 hubiese podido hacer uso de los métodos policiales de la actualidad. Es un poco desconcertante, porque tienes cosas como a Fred Abberline cogiendo el teléfono para preguntar si el informe de ADN ya ha sido realizado, y piensas: “Bueno, ¿por qué te molestas con todo esto, en lugar de coger la cámara de seguridad después del primer asesinato ¡y con eso se acabaría todo!?



BK: Si vas a llevarte todo eso hasta la década de 1880, también podrías trasladar las armas nucleares y los microondas.
¿Por qué no? Lo que pasa es que no hay absolutamente nada más que decir acerca de los asesinatos de Jack el Destripador.

BK: ¿Te has deshecho de todos esos libros?
No, nunca me deshago de ningún libro, más o menos se quedan viviendo en un pequeño espacio entre las pilas del resto de libros. No, nunca se encuentran demasiado lejos. Aún puedo ver la mayoría de ellos cuando me siento por aquí. Probablemente debería quedarme con algunos y deshacerme del resto. Hay un par que sí que guardaría. Pero mi colección de libros es de esas que nadie te robaría si alguien entrase a hacerlo. Es de ese tipo de cosas que en un reportaje en el periódico titularían “¡Tenía muchos libros sobre asesinos en serie, nazis y ocultismo!” [Risas]

BK: [Risas.] No creo que te gustase demasiado ser el objetivo de una caza de brujas.
Claro, absolutamente no. Pero sí, From Hell, estoy muy orgulloso de esa obra. Es un trabajo grande, oscuro y monumental. Victoriano.

BK: Hay un par de cosas en el trasfondo… Hay una, creo que en el cuarto capítulo, donde Gull está hablando sobre los sacrificios de niños como la usurpación del símbolo femenino y más tarde…
...¿era él? Espera, déjame pensar. Sacrificios de niños.

BK: Capítulo cuarto. Debe ser cuando él...
...cuando está con Netley dando el paseo por todo Londres. Intento acordarme. Recuerdo que decían algo sobre que el sacrificio de niños era una forma de negar el poder femenino.

BK: He encontrado la página, [es la página 24]. Dice “Las Diosas fueron sustituidas por los dioses. Luego vino el sacrificio de niños, matando en primer lugar el símbolo femenino más impresionante, que es la maternidad, su magia y su poder.”
Es algo que no tiene por qué ser cierto necesariamente, pero es en lo que pienso que podría creer Gull.

BK: Porque más tarde están hablando sobre Ratcliffe Highway, sobre los asesinatos de la familia Marr y él dice [un] niño [ha] muerto [y le pregunta si fue] “un acto ritual para dar forma a la sociedad”, es decir, [para] la creación de la fuerza policial. Me interesa ese tabú infanticida como… Bueno, lo que ocurrió fue que me di cuenta de que… probablemente existan un montón de razones para llevar a cabo el sacrificio de niños… Creo que un montón se hicieron con las mejores ventajas para la víctima en mente, eran para convertir a esas personas en algo sagrado. Al mismo tiempo se me ocurrió que sacrificar niños sería como una forma de negar el poder femenino.

BK: Al ser un tabú tan profundo provoca reacciones extremas en la sociedad.
Bueno, observa lo que ocurrió con Myra Hindley. Me refiero a que nunca va a salir de prisión.



BK: Si, o el caso más reciente en Inglaterra, Sarah Payne. Se formaron patrullas de linchamiento.
[Risas.] Private Eye sacó una tira sobre un tío que estaba siendo perseguido por una turba y gritaba “¡Pero que soy pediatra!” y diez días después de publicar ese chiste informaron, por pura coincidencia, que en algún lugar en la costa sur de Gran Bretaña, una turba de, es de suponer, completos analfabetos y subnormales lectores de Noticias del Mundo, habían acudido en manada a la casa de una pediatra y habían pintado sobre su puerta y paredes “pedófilo” y otras cosas por el estilo. Sí, no sólo se trata de los asesinatos de niños, también del sexo infantil. Sólo tienes que echar un vistazo a la cultura británica. ¿Por qué nos molestamos tanto? Quiero decir, sin duda puede que sea una coincidencia, pero por ejemplo en el periódico The Sun, el ideal de belleza femenina parece ser el cuerpo (el cuerpo excesivamente desarrollado) de una mujer núbil con la cara de alguien de ¿doce años? La pedofilia está totalmente arraigada en nuestra cultura. En los lugares en los que tienen pornografía, Suecia, Dinamarca, lugares como esos, donde se puede ver pornografía abiertamente, no tienes a niños violados, asesinados y arrojados por un canal. Es algo que aquí mantenemos cerrado como una olla a presión, y puede que digamos que deploramos toda esa mierda, pero muchas veces me gustaría ver cómo es la vida en casa de algunos de esos miembros de las turbas de linchamiento.

BK: Si, parecía como si después de que Sarah Payne hubiese sido asesinada, parecía que el lema era “Vamos a por los pedófilos”, por lo que hicieron automáticamente la conexión por sí mismos, o lo que ellos creían que era una conexión entre…
...mientras que... me refiero a que sí, que es obvio que los niños están en peligro por culpa de los pedófilos y los extraños, eso es cierto. Pero hablando con las estadísticas en la mano, peligran mucho más cuando están con sus propias familias.

BK: Si, y con las turbas de vigilantes… En realidad, el caso “del Slasher de Halifax” [1938] estuvo precedido por el asesinato de una niña de ocho años en Bradford, algo que ayudó a elevar a la superficie esa especie de percepción de ataque al azar y así sucesivamente.
Todos ellos contribuyen a provocar la histeria. Sin embargo el caso del “Slasher de Halifax” es interesante, porque no había nadie ahí. Tan sólo se originó una histeria total. Era como la histeria que se produjo con el Destripador, pero no había ninguna figura real en el centro de la misma. Sólo esa misteriosa ausencia.

BK: Bueno, también tenemos las grandes cazas de brujas, uno de los casos más importantes de todos, en donde las llamadas brujas eran acusadas de haber asesinado a niños.
Si, y los judíos. Un montón de pogromos. Me refiero a... ¿cómo era, Libelo de Sangre? Lo llaman Libelo de Sangre. Creo que en Northampton, más o menos en la década de 1300, acusamos a los Judíos de haber sacrificado a bebés cristianos en arcanos rituales cabalísticos. Básicamente, es bastante probable que les debiésemos algo de dinero y no quisiéramos devolvérselo, así que fue una buena excusa para coger a todos los Judíos y lapidarlos hasta la muerte.

BK: Hay una (el infanticido sólo es una parte)... toda una red de tabús que parecen provocar…
...Son botones que pueden pulsarse en las personas... De todos modos, toda la idea británica sobre la infancia está jodida, porque nos la inventamos en el Siglo XIX, cuando la mayoría de los pequeños bastardos estaban muriéndose de difteria en los umbrales.



BK: Pensaba que había sido antes, quizá a mediados del Siglo XVIII, ¿o la idea de infancia sólo era para los hijos de los ricos?
Probablemente fuese inventada para los hijos de los ricos. Sé que a mediados o a finales del S. XIX, los niños de los pobres se casaban a la edad de doce años. Se montaban un hogar por su cuenta, es decir, que eran expulsados del nido a la edad de diez años porque sus padres seguramente ya no podían… ya sabes, se esperaba que empezases a trabajar desde el mismo momento en el que pudieses vender cerillas o lo que fuese.

BK: Entonces “The League of Extraordinary Gentlemen”, ¿es algo más amable?
Si.

BK: Todavía no he visto nada de ella.
Oh, bueno, la recopilación saldrá en un mes o dos.

BK: ¿Es un subproducto de tus investigaciones sobre la época Victoriana...?
...En realidad no, sencillamente pensé que me gustaría hacer algunas cosas para el “mainstream”, porque si sólo haces cosas en los márgenes, realmente no produces absolutamente ninguna diferencia en el extenso campo de la cultura del cómic. Al igual que Maus nunca va a tener algún tipo de impacto en los cómics “mainstream”, porque está hecho de forma externa a ellos, en los márgenes. Así que pensé que me gustaría hacer algunas cosas interesantes dentro del “mainstream” que aún fuesen progresistas y con la suficiente visión de futuro como para que realmente fuesen un material válido y valioso, pero haciendo que formasen parte del “mainstream”, para que pudiesen tener algún impacto, y también esperando que pudiesen contribuir a la regeneración de un medio que actualmente está en depresión. De ahí surge La Liga de los Hombres Extraordinarios, porque había estado pensando en los super-héroes, en los grupos de super-héroes, y me dije, bueno, estaría bien que rebobinásemos la cinta hasta el punto anterior en el que empezaron a surgir todos los clichés sobre los super-héroes. Retomar lo que había antes del número uno de Action Comics y la invención de Superman. Y si haces eso, entonces conseguirás el material de aventuras pulp que se produjo a partir de los 30 y la literatura fantástica de finales del Siglo XIX, que fue una gran fuente de inspiración para un montón de personajes de cómic. Hulk, por ejemplo, tan sólo es como Jekyll y Hyde. Todos los personajes invisibles de los cómics le deben muchísimo al Hombre Invisible de [Herbert George] Wells, así que me pareció que tal vez se podría reunir a un grupo de personajes interesantes. En torno a la segunda pregunta, de repente pensé: “Hey, ¿qué pasaría si hiciese que cualquier personaje al que se mencione por su nombre hubiese sido un personaje de ficción?” Y pensé: “Eso podría ser muy divertido.”

BK: ¿Un personaje de ficción “real”?
Bueno, un personaje de ficción genuino, alguien que ha existido en la obra de otros escritores. Y creo que ahí fue cuando, posiblemente en el primer número, cuando de repente me di cuenta de que podía hacer que la Nana de Emile Zola fuese asesinada en la calle Morgue por Mister Hyde, y pensé, “Bueno, ¡esto es genial! ¡Esto está marchando hacia algún sitio!” Y fue entonces cuando empecé a traerme personajes de la pornografía victoriana, como la Perla, en el segundo número. De alguna manera empecé a construir a partir de ahí. Hasta tenemos apariciones de los que probablemente fuesen los antepasados victorianos de los personajes de la serie EastEnders [telenovela británica que empezó a emitirse en 1985] en el número 6. Es muy divertido.

BK: Bien, lo buscaré para leérmelo.
Si, la recopilación debería estar disponible en un mes, o en unas semanas.

BK: ¿Hay algún cómic de tus contemporáneos al que tengas un cariño especial? ¿Te gusta Sandman o algún otro título?

A.M: Sandman, había algunos números muy buenos del Sandman de Neil [Gaiman] que pensé que eran absolutamente brillantes. Hay un montón de gente que está haciendo cosas muy buenas. No sé... me gustan las cosas de Chris Ware. Los Hermanos Hernandez siguen haciendo buen material. Realmente Neil ya no está en el medio del cómic. Frank es muy bueno en lo que hace, Frank Miller.



BK: Sin City.
Pero es como si... no sé, es puramente una cuestión de gustos, no es que esté despreciando la obra de Frank o algo parecido… pero Frank suele atenerse a un único género.

BK: El “hard boiled”.
El “hard boiled”, incluso aunque tenga lugar en… como su reciente serie “300”, que se desarrolla en Esparta, ¡es como una especie de “hard boiled”! Es un “hard boiled” con espartanos. Frank es muy bueno en lo que hace, sólo que a veces me gustaría verle haciendo una historia que no tratase sobre tipos que son duros. No es que esté criticando a Frank, es muy bueno en lo que hace, pero obviamente sus gustos son diferentes de los míos.

BK: ¿Tienes unos gustos amplios?
Bueno, mis gustos son bastante eclécticos. Me gusta ver que la gente tiene algo de variedad en sus gustos. Una de las cosas de las que estoy más orgulloso es de mi variedad. Puedo hacer un montón de mierda diferente, puedo hacer de casi todo y hacerlo bastante bien.

(Continuará)

3 comentarios:

César Rodriguez dijo...

Se te ha colado de nuevo la segunda parte de la entrevista, ejjejee

frog2000 dijo...

jjajaja, ha sido una buena metedura de pezuña. Ya está arreglado!

César Rodriguez dijo...

Jajaajajja, nada grave, ya está leida y disfrutada, ahora a esperar a la siguient parte!