lunes, 7 de abril de 2014

ENTREVISTA A ALAN MOORE EN BLATHER (2 DE 5)

Entrevista a Alan Moore en Blather (2 de 5). Entrevista realizada por Barry Kavanagh el 17 de Octubre de 2000. El autor le agradecía su ayuda a Steve Moore y Alan O’Boyle. Traducida por Frog2000. Primera parte.

BK: Hace un minuto has mencionado a Marvelman, también conocido como MiraclemanEstá completamente agotado en el mercado, nunca he visto uno de sus números.

Uh, sí, es una historia demasiado liosa como para empezar con ella.

BK: ¿Nunca se habló de recopilarlo o algo así?

Oh, Eclipse Comics sacó un recopilatorio. Y luego se fue a la quiebra. En ese momento creo que yo era el dueño de una tercera parte de Marvelman, pero estaba tan harto de todos los tiras y aflojas con el personaje que directamente se lo pasé a Neil Gaiman y le dije: “Mira, si lo quieres te regalo esta tercera parte de la propiedad del personaje.”

BK: Y guionizó algunos números.

Guionizó algunos números, pero Eclipse se declaró en quiebra, y por alguna razón Todd McFarlane compró la totalidad de Eclipse, y ahora mismo lo único que sé es que Todd McFarlane y Neil Gaiman tuvieron una relación bastante controvertida, pero sólo son cosas que he… ya sabes, yo ya cumplí con lo que me había propuesto, y aunque tengo copias del título en alguna parte, no recuerdo exactamente dónde.

BK: Pero en la actualidad tu etapa en La Cosa del Pantano también es inencontrable.

Oh, sé que van a editarla de nuevo, han empezado a reeditarla en América en tomos a color.

BK: Oh, ¿en serio? Porque recuerdo que Titan Books editó como una docena de ellos.

Si, editó la serie en blanco y negro, pero en América han empezado a editarla en volúmenes a todo color y aparentemente van a sacar toda la serie.

BK: De acuerdo, me parece bien. ¿En qué número empezaste?

¿En el 21? ¿O fue en el 20?

BK: ¿Y cuántos llegaste a escribir?

Estuve hasta el 65 o algo así, es probable que también hiciese un par de anuales de cerca de cuarenta páginas o lo que sea.
BK: En su momento leí una parte, pero no tengo copias, por lo que será como descubrir ese material por primera vez.

Si, era una obra experimental, fue la primera vez que disponía de una serie en color y veinticuatro páginas con las que jugar. Así que tuve la oportunidad de derrochar y hacer un par de cosas que sólo había sido capaz de soñar cuando hacía material en blanco y negro.

BK: Watchmen. Como en “V de Vendetta”, no aparece narrador objetivo y todos los personajes tienen filosofías muy diferentes.

Bueno, de alguna forma se podría decir que Watchmen nace a partir de Marvelman, porque es un verdadero punto de vista distópico sobre el mundo super-heroico. Si hablamos de técnica, probablemente naciese a partir de V de Vendetta.

BK: Si, es lo que me parece, de nuevo aparecen todas esas “capas” en la obra.

Están ahí, pero Watchmen es mucho más compleja que V de Vendetta. Cuando hago inútiles comparaciones de ambas obras, lo que suelo decir a menudo es que probablemente Watchmen tenga más cabeza e inteligencia, o lo que sea, que V de Vendetta, pero V de Vendetta contiene más pasión.

BK: Oh, ¡claro!

V de Vendetta es muy inteligente, tal vez no tenga esa especie de capas múltiples, el brillo cristalino de algo como Watchmen, pero creo que tiene más pasión. Creo que tiene más corazón, hay más emoción en ella. Dicho esto, son dos obras de las que estoy muy orgulloso. En su momento Watchmen impactó en el medio del cómic super-heroico “mainstream” más allá de lo que podía haberme imaginado. Parecía que iba a llevarlo hasta algún lugar que se salía completamente de los mapas.

BK: Si, en esa época me dije: “Bueno, esto es el final del género,” ¿Sabes?

Bueno, creo que en ese momento era más vanidoso: “Oh, bueno, nadie va a ser capaz de superar esto, todos van a tener que dejar de producir cómics de superhéroes y hacer algo más gratificante con su vida”, pero no, en realidad acababa de empezar todo un género de cómics pretenciosos o desgraciados, e incluso se podía ver… si nos fijamos en los cómics de Image de los noventa… se podía ver que personas que eminentemente eran dibujantes de superhéroes y no tenían buenos conocimientos de guión, empezaron a utilizar los puntos más anecdóticos de Watchmen, de Dark Knight, ya sabes, de las obras de mediados de los ochenta. Era como mirar a tus nietos bastardos deformes o algo parecido. Sí, creo que en una ocasión David Bowie se describió como: “El rostro que irradió mil presunciones”, y de alguna forma pude sentir algo parecido cuando observé el verdadero efecto que había tenido Watchmen en los cómics, [algo que] probablemente fuese una especie de efecto perjudicial, aunque supongo que no es tan sorprendente. A menudo los mejores trabajos de cualquier medio tienen un efecto más negativo que positivo. Es paradójico, pero fíjate en algo como los cómics MAD de Harvey Kurtzman de mediados de los cincuenta, que en mi opinión... si tuviese que elegir un único cómic que fuese el mejor comic book de todos, ese sería el MAD de Kurtzman, pero la cosa es que a pesar de que era genial, nos ha condenado a sesenta años de cómics de humor titulados con algún tipo de aberración o enfermedad mental.
BK: ¿Cracked?

Cracked, Sick, Bug Fuck. En realidad no había ninguno titulado Bug Fuck, pero siempre he pensado que debería haber existido. Y en todo ellos aparecían parodias de películas, pero no eran muy divertidas porque sólo seguían los pasos de Harvey Kurtzman, sólo cogían sus ideas, y los que las hacían no eran tan graciosos como Harvey Kurtzman. Casi siempre ocurre lo mismo, hay buenas películas capaces de condenar al resto. Si se estrena una buena película de ciencia ficción, sabes que durante los siguientes diez o quince años el género se va a ir directamente por el desagüe, porque lo único que va a hacer todo el mundo es copiar religiosamente esa película en particular.

BK: Si, siempre ocurre lo mismo.

Ocurre. Provoca una situación en la que cuando algo es bueno u original, supone malas noticias. [Risas]. Te ha condenado a diez o quince años de cosas que ni son buenas ni originales.

BK: En cuanto a los personajes de Watchmen: había leído que están basados en personajes del Universo DC, pero sé muy poco sobre esos antiguos superhéroes.

Bueno, supongo que tiene poca importancia, pero al principio, Dave [Gibbons] y yo habíamos tenido una idea para hacer un tipo de historia de superhéroes que nos dimos cuenta de que necesitaba toda una continuidad nueva para los personajes, aunque no una continuidad enorme, pero si te fijabas en la continuidad del conjunto de personajes, como que nos dimos cuenta de que si cogíamos a superhéroes que habían protagonizado los cómics de antiguas compañías difuntas, podríamos utilizarlos a nuestro antojo y contar una historia que partiese de la muerte de uno de ellos, en lugar de coger a superhéroes conocidos que se hubiesen pasado de moda y llevarlos en una dirección completamente nueva. Ahora bien, en ese momento Dick Giordano estaba trabajando para DC Comics. Pero Dick había estado trabajando para una empresa que se llamaba Charlton Comics. Mientras estaba en Charlton había supervisado la creación de una serie de personajes que todavía eran recordados con un vago cariño nostálgico por los lectores y los fans de los cómics. Muchos de esos personajes habían sido creados o co-creados por Steve Ditko, incluyendo a Blue Beetle, The Question, que era como una especie de vigilante de moral extremista moldeado por el Steve Ditko de la época, un personaje nuclear llamado Capitán Atom, y otro personaje que se llamaba Thunderbolt, un hombre que había conseguido controlar completamente diez décimas partes de su capacidad cerebral y de esa forma era capaz de realizar asombrosas proezas físicas y mentales. Ya sabes, todos ellos eran superhéroes bastante olvidables, pero…

BK: ¿…cuál era el tío que llevaba un sombrero y una gabardina?

Había uno que llevaba sombrero y gabardina, y ese era The Question, que era muy similar a otro personaje aún más de derechas de Steve Ditko, Mister A, demasiado de derechas como para sacarlo en los cómics tradicionales, pero Ditko había publicado algunos episodios en alguno de los cómics independientes de la época. Mister A era una locura fascista absoluta, pero estaba hecha de forma absolutamente impecable. Así que al principio [Dick Giordano] nos dijo que podíamos hacer la historia con los personajes de la Charlton, porque DC acababa de adquirir los derechos de los personajes de esa editorial, y Dick Giordano nos preguntó si podíamos hacer algo con ellos. Así que Dave y yo presentamos una especie de propuesta sobre lo que queríamos hacer con los personajes. A pesar de que les gustó mucho la idea, acababan de pagar para adquirir los personajes de Charlton, por lo que no les gustaba tanto que al final de la serie un par de ellos hubiesen muerto y otro par hubiesen quedado en tan mal estado que en realidad sería imposible seguir trabajando con ellos, así que me dijeron: “¿Por qué no lo haces con tus propios personajes?” Así que les dije que sí, y cogí a los personajes de la Charlton como punto de partida, lo que supuso la solución perfecta, porque el Capitán Atom era un superhéroe nuclear, ¡pero estaba bastante lejos de ser tan interesante como el Doctor Manhattan!
BK: Absolutamente, no me lo puedo imaginar de esa guisa.

En Dr. Manhattan nos permitimos incluir la conciencia cuántica.

BK: Y el hecho de que había cambiado el mundo, y mucho más.

¡Claro! Nos permitimos todo tipo de cosas, así que sí, las cosas salieron mejor, aunque en la serie había como una especie de semilla de los personajes originales de la Charlton evolucionada. El Mister A y el Question de Steve Ditko convertidos en Rorschach, que es como una especie de extensión lógica de esos personajes, aunque estoy seguro de que Steve Ditko nunca se lo hubiese imaginado. De hecho, he escuchado que alguien entrevistó a Steve Ditko, y le preguntó si había leído Watchmen y se había fijado en ese personaje que se llamaba Rorschach, y contestó: “Oh, sí, lo conozco, lo único que sé es que se parece a Mister A, ¡excepto que Rorschach está loco!” [Risas.] Y me dije, bueno, sí, ¡eso es lo que me esperaba! Bueno, presumiblemente no era Mister A. Si, lo que hicimos fue coger a esos personajes algo ordinarios y llevarlos un paso más hacia la izquierda o hacia la derecha, ¡sencillamente los retorcimos un poco!

BK: Hablando de Rorschach, al final se quita la máscara antes de encarar su muerte. No me había dado cuenta hasta una reciente relectura de la serie. ¿Tiene algún tipo de epifanía psicológica o…?

No estoy seguro, la verdad es que no lo sé, pero me pareció que encajaba. Es decir, sencillamente, muchas de esas cosas… Como que sentía que era lo que tenía que hacer. No sé, no sé por qué lo escribí de esa forma. No sabría decirte por qué el personaje tenía que hacerlo, pero en ese momento sentí que es lo que encajaba. Al final no es la máscara la que habla, no es Rorschach, sino el ser humano real que se puede encontrar en algún lugar por debajo.

BK: Sí, es increíble que aparezca justo en ese momento, porque como que se puede pensar que esa persona está muerta en vida, ¿sabes?

Pero sigue viva en el interior. Todavía es ese chico que ha sufrido momentos horribles viviendo en hogares infantiles. Y en el momento en el que va a morir dejar salir esa personalidad a primer plano o algo así. No sé, no sería capaz de explicarte por qué lo hice, simplemente parecía que es lo que yo mismo haría si estuviese en la piel de Rorschach, y esa es la única forma en la que realmente podría justificar las acciones que han llevado a cabo cualquiera de los personajes.

BK: En Watchmen vemos algunos microcosmos interesantes, como el de “El Navío Negro”. El protagonista se pregunta: “¿Cómo he llegado a esta situación horrible por amor, con tan sólo el amor como guía?”, mientras, en la historia principal alguien comete un genocidio para salvar el mundo.

Sí, incluso hay un momento al final donde creo que Adrian Veidt dice que últimamente ha tenido “sueños inquietantes, donde nadaba hacia…”, y luego dice: “No, no importa, no es importante”, pero parece bastante obvio que ha estado soñando que está nadando hacia un gran Navío Negro. Sí, creo que hay un claro paralelismo. La narrativa del pirata fue otro elemento que surgió por accidente… emergió por accidente en el tercer número… y sin embargo, lo hizo por un comentario casual entre Dave y yo. Estábamos intentando definir la textura de este mundo y nos empezamos a preguntar: “Bueno, ¿y qué tipo de cómics tendrían? Si los superhéroes forman parte de la vida real, probablemente no les interesarán demasiado los cómics protagonizados por ellos, y me parece que David dijo: “¿Qué tal los cómics de piratas?” y le contesté: “Sí, me parece bien”, así que metimos algunos títulos de cómics de piratas en la mezcla, incluyendo “Tales of the Black Freighter", porque soy un gran fan de [Bertolt] Brecht.

BK: ¿Te gusta la Opera de los Tres Centavos?

Si, la Pirata Jenny. En el tercer número, cuando habíamos empezado a hacer que sucediesen un montón de cosas diferentes al mismo tiempo, se me ocurrió la idea de que podíamos poner al vendedor de periódicos a charlar, podíamos incorporar a alguien que estuviese atornillando el símbolo de radiación en un refugio atómico de la calle justo a su lado, ver el cómic que lee el chaval que estaba sentado y apoyado de espaldas en la toma eléctrica cercana al puesto del vendedor de periódicos, y podíamos hacer que toda esa especie de mierda estuviese ocurriendo en diferentes niveles, intentando que saltasen chispas de significado entre uno y otro…

BK: ...si, los comentarios de uno hablan sobre lo que ocurre en el otro nivel.

Sí, y de repente me di cuenta de que esa narración pirata incrustada era tremendamente beneficiosa para la narrativa en general, algo que se podía consultar y utilizar como contrapunto. Quiero decir que sí, que finalmente terminaba siendo la historia de Adrian Veidt, pero hay momentos en la historia del pirata relacionados con Rorschach y su captura, donde se hacen referencias al auto-aislamiento del Dr. Manhattan en Marte, que se utilizan como contrapunto de todas estas partes diferentes de la historia. Después de terminar [Watchmen] se ha ido manifestando cada vez más en mi obra. No es que esté intentando que la gente se de cuenta de la estructura, sino que me ha supuesto un esfuerzo personal mayor, me refiero a que en “Big Numbers” insertamos como dos o tres microcosmos, en “Lost Girls”, que se editará el próximo año…

BK: ¿Ya está acabada?

Le falta poco, cinco capítulos, cerca de cuarenta páginas. En esta obra aparece otro microcosmos, porque en el hotel donde tiene lugar la acción principal se habla sobre un libro pornográfico que se llama “El Libro Blanco” y que parece estar dibujado y escrito por un grupo de grandes dibujantes y escritores, gente como Beardsley, Egon Schiele, Oscar Wilde. Es un libro paródico, pero de nuevo podríamos utilizarlo como contrapunto de la narración principal. Así que sí, es un truco al que me he aficionado bastante.

BK: Te quería comentar otro tema… tal vez sea sólo cosa mía, pero en ese tercer número de Watchmen aparecía una viñeta en la que creo que se podía ver el microcosmos de toda la obra. Es la primera vez que vemos al tío de “Gordian Knot Lock Co”, porque todo ese tema, lo del plan de Veidt, ¿no es como un Nudo Gordiano?

Sí, más o menos.

BK: Usar la fuerza para solventar algo.

Cuando le puse ese nombre [a la empresa], pensé que necesitábamos a un cerrajero, Rorschach estaba destrozando cerraduras por todos lados, por lo que necesitábamos un cerrajero, y se me ocurrió: “¿Cuál sería un buen nombre para una cerrajería? “The Gordian Knot Lock Co.”, "¡Nunca se podrán deshacer de este mamón!”, y fue como una especie de broma de segunda. Creo que lo usamos. “Nunca se podrán deshacer de este mamón” era como el eslogan de la empresa, y entonces empecé a comprender la fijación de Veidt/Alexander por lo que hacía, y por supuesto, en realidad toda la historia funciona como una especie de nudo.

BK: Si, pero cuando aparece por primera vez el cerrajero, Janey Slater dice sobre él: “Una vez rotas, algunas cosas no se pueden volver a arreglar”, que se parece a lo que al final le decía Jon a Veidt: "Nada termina nunca.”

“Nada termina nunca,” si.

BK: O cuando al final vemos a Seymour a punto de coger el diario.

Si, “está todo en tus manos.”

BK: Bueno, como que esa viñeta...

Oh, supongo que si. Bien, lo que intentamos hacer en Watchmen fue ofrecer una verdadera estructura cristalina, como una especie de joya con cientos de facetas y casi cada una de ellas está reflejando algo sobre las otras. A través de cada una de las facetas puedes captar el diamante entero y afrontar una lectura coherente. Si, hay viñetas e imágenes únicas que van enlazando el resto de la obra.
BK: Si, estoy seguro de que la próxima vez que me la lea podré ver algunos detalles que se me han escapado. 

Mi hija lo disfrutó mucho. Me refiero que está hecho a medida para dar un curso universitario, por todos los niveles y pequeños detalles de fondo que aparecen, las pequeñas conexiones ingeniosas y referencias que los estudiantes podrían estar desgranando durante años.

BK: Lo que me parece gracioso es que casi al final aparece un pequeño póster de un programa doble de Tarkovsky y las películas se titulan “Nostalgia” y “El Sacrificio”. Me parece muy divertido.

Si, pensamos que después de la reconciliación, en Estados Unidos empezarían a proyectar películas de directores rusos.

BK: Los dos títulos son muy apropiados.

Si, “Nostalgia”, porque la palabra aparece durante todo el desarrollo de la historia. Creo que cuando estábamos llegando al final nos dijimos: “De acuerdo. ¿Qué es lo que el público iría a ver al cine donde previamente se han estado proyectando películas americanas de catástrofes de los cincuenta?”, y pensamos: “Bueno, ahora proyectarían películas rusas.” Creo que fue Dave quien sugirió a Tarkovsky, me dijo: “Mira, tiene un par de películas, “Nostalgia”... y “El Sacrificio”. Muchas cosas parecían caernos solas en el regazo. Me refiero a que no sabíamos que existiese un “smiley” en Marte. Lo descubrimos a medio camino, no sabíamos que había un cráter en Marte que parecía un “smiley” gigante. Y cuando decidimos utilizarlo, tampoco sabíamos que un mes después de que se editase Watchmen aparecería el informe de la Tower Commission sobre el Iran-Contragate y que utilizarían la cita de Juvenal: “Quis custodiet ipsos custodes” como epigrama. Esa “época Watchmen” fue un poco rara, todo se puso un poco fantasmagórico, en la realidad empezaron a producirse grandes coincidencias con la obra y repentinamente su imagen central empezó a aparecer en todas esas camisetas acid-house por todos lados, así que una cosa que hasta ese momento sólo estaba en la cabeza de Dave y en la mía empezó a hacer aparición por toda la cultura, lo que nos produjo algo de desazón.

BK: Y entonces cogiste e hiciste Batman: the Killing Joke.

Si, mientras estaba con Watchmen, o justo después o algo así, no estoy seguro del todo porque fue muy próxima a Watchmen. Brian [Bolland] hizo un trabajo asombroso con el dibujo, pero creo que no es una buena obra. No dice nada demasiado interesante.

BK: Bueno, el tema principal es la simbiosis que existe entre Batman y Joker. ¿Era algo que ya existía en los cómics de Batman o empezaste a indicarlo en este cómic o...?

Oh, no sé. En realidad creo que fue algo que se presentaba por primera vez de forma tan explícita.

BK: ¿Y el origen del Joker? ¿Había tenido uno antes?

Había tenido uno bastante turbio. Contaron que había sido el jefe de un grupo criminal que se llamaba la Mafia de la Capucha Roja y que mientras estaba intentando escapar de Batman se había zambullido en un río lleno de productos químicos.

BK: ¿Y eso era todo?

Eso era todo. Apareció en una historia como de finales de los cincuenta o algo así, así que me dije: “De acuerdo, no quiero contradecirlo”, porque creo que hay que trabajar bajo las reglas del material existente, aunque le des un pequeño giro.

BK: Pero diste uno bastante grande.

Al fin y al cabo Watchmen trata sobre el poder, V de Vendetta sobre el fascismo y la anarquía, y La Broma Asesina sólo trata sobre Batman y el Joker… y en realidad no simbolizan nada real, en el mundo real sólo son personajes de cómic.

BK: Y luego hiciste “Brought to Light”, que es mucho más “real”.

Si, esa es una de mis obras con la que me quedé más complacido. Está bastante elaborada.

BK: Debe ser muy difícil hablar sobre su historia y todo eso.

Bueno, si, dímelo a mí, tenía como cuarenta o cincuenta años de historia de la CIA que cubrir y treinta páginas para hacerlo.

BK: ¿Sigues interesado en ese tipo de material?

Um, bueno, ya sabes, hasta cierto punto. Cuando empecé a investigar todos los entresijos supuso toda una revelación... bueno, no, no fue una revelación absoluta, porque al haber crecido en los sesenta, he estado expuesto a teorías conspiratorias de lo más bizarras, aunque esta no era una teoría, sino una realidad conspiratoria. Fue todo un reto artístico reunirlo todo. Me quedé muy satisfecho con el resultado final. He escuchado una anécdota agradable sobre un director de cine que quería hacer una película basada en las memorias de un espía que había formado parte de la mayoría de esas compañías de las que hablábamos en “Brought to Light”, incluyendo todas las anécdotas sobre Miami y todas las cosas de Vietnam o la Operación Phoenix y el resto de cosas, ese tío era veterano de esas compañías. El director de la película le dio una copia de “Brought to Light” y le dijo: “Mira a ver qué es lo que opinas,” y según me contó el director, el tío volvió a la mañana siguiente casi en estado de shock. Algunas de las cosas que sabíamos y habíamos sacado en papel le habían sorprendido mucho, pequeñas anécdotas como el espionaje llevado a cabo por parte de la CIA en Australia que se suponía que nadie tenía que saber y el papel que tuvieron en el derrocamiento del gobierno laborista de Gough Whitlam. Pero lo que más le sacudió fue la caracterización que hicimos del Águila [americana]. Sencillamente dijo: “Así somos nosotros. Eso es todo lo que somos nosotros, los chicos. ¡Así somos!”
BK: ¿Crees que lo dijo para parecer malvado, o algo parecido?

No, creo que le había estremecido porque era cierto.

BK: ¿Crees que le sorprendió que hubiéseis conseguido retratar su personalidad?

Bueno, de alguna forma estos chicos desafían aquello en lo que creen y luego terminan suicidándose, les ocurre a muchos. Son tan desafiantes que creen estar haciendo lo correcto para el Mundo, que su forma de hacer las cosas es la única forma realista de proceder políticamente, y luego [se suicidan] porque deben haberse sentido bastante jodidamente bien consigo mismos durante todo el tiempo, ¿y por qué no deberían? Ya sabes, son gente real, incluso tienen cáncer. Está bien, conozco a un montón de gente que tiene cáncer, pero hay cierto espectro de personas que dan miedo, gente que ha hecho jodidas cosas apestosas durante toda su vida, y que tienen un montón de demonios en su interior, por lo que creo que “Brought to Light” fue la sátira más exitosa que se haya hecho alguna vez sobre el tema. Sátira en el viejo sentido, sátira en el sentido de pintar un retrato grotesco y poco favorecedor sobre alguien, que además es tan cierto que incluso cualquiera de ellos podría estar de acuerdo.

BK: Cuando te lo comentaron tuvo que ser magnífico.

Ciertamente lo fue. Me refiero a que incluso llegaron a joder a los del Christic Institute.

BK: Al final el Christic Institute les denunció y perdieron, ¿no?

Bueno, se terminó por desestimar la demanda, porque el juez afirmó que no había conseguido pruebas suficientes. [Risas]. En realidad sí que había conseguido pruebas suficientes. [Risas]. Había todo un aeródromo repleto de pruebas, pero el juez tenía otro tipo de agenda. Cuando fui a visitarlos, no sé si fue en el ‘85 o en el ‘86, o cuando fuese, al día siguiente de irme a Washington hicieron explotar el coche del director del Chritic Institute, que creo que era un tipo que se llama Padre Bill Ryan, hicieron estallar su coche. Aproximadamente una semana antes de que yo llegase allí alguien había abierto un agujero en la pared usando explosivos militares en medio de la noche y se había llevado algunos archivos. Ya sabes, fue como… esto está ocurriendo de verdad. Sus litigios con la CIA podían hacer que los eliminasen de la existencia. Una vez recibimos una carta… ya ves, la convertí en una canción junto con un músico electrónico que se llama Gary Lloyd, que había estado haciendo algunas cosas con Iain Banks…

BK: Te refieres a que era un “spoken Word” junto a…

Era un “spoken word” con música. Gary hizo la música. Lo sacamos a través de un sello llamado Codex, creo que sigue disponible. Codex era una editora de discos de Brighton, y allí fue donde sacamos esa pieza de “spoken word” donde narrábamos “Brought to Light” al completo. Sé que en algún momento Gary estuvo hablando con Jello Biafra, el cantante de los Dead Kennedys, y creo que Gary tenía en mente sacar el disco a través del sello de Jello.

BK: ¿En Alternative Tentacles?

Si, Alternative Tentacles. Nos llegó un agradable comunicado de Jello Biafra que más o menos indicaba: “Mira, creo que esto es genial, pero la CIA acaba de pisotear el Christic Institute, los ha destruido a base de causas judiciales. Si pueden hacerle eso al Christic Institute, ciertamente también se lo pueden hacer a Jello Biafra”, por lo que el tío declinó hacerlo, aunque a regañadientes, era una patata demasiado caliente como para poder manejarla. Así que Codex lo sacó aquí. Creo que la revista Bizarre lo recomendó como uno de los CDs del milenio, lo que me parece genial. Sí, así que ya sabes, la información sigue estando ahí fuera. Y me pregunto si en la actualidad alguien tendrá echado el ojo a lo que está haciendo la CIA y el resto de servicios de inteligencia mundiales. Si es así, no creo que sea una mirada por encima. Me imagino que es probable que casi cualquier mierda de las que suceden tenga detrás de todo el montaje a uno de esa especie de tíos mierdosos de UNCLE. Ya sabes, una de las cosas más importantes que aprendí al investigar para “Brought to Light” es que sí, que existe una conspiración en marcha, pero en su mayor parte la conspiración la está llevando a cabo gente que es corrupta y estúpida. Sólo tienes que mirar los planes de la CIA para deshacerse de Castro. No es que estén intentando hacer las cosas de la forma más realista.
BK: Puros que explotan.

También planearon poner en escena La Segunda Venida en Bahía de Cochinos mediante un castillo de fuegos artificiales y un altavoz que estaría emitiendo como si fuese Jesús hablando a los cubanos, creyendo si ninguna duda que son supersticiosos y retrasados y que Jesús los guiaría y que tendrían que renunciar a Castro.

BK: ¡Jesús!

Creían que eso les iba a funcionar. Era lo mismo que lo de los puros explosivos. Querían que explotasen y esparcieran productos químicos que harían que a Castro se le cayese la barba, robándole así su virilidad ante los ojos de los habitantes de Cuba, ¡y todos estos eran planes que iban en serio! Así que sí, claro que existe una conspiración. Existen un montón de conspiraciones.

BK: Pero también hay corrupción en el sistema, porque la policía contrata informadores y puede terminar protegiendo a bandas de delincuentes y así sucesivamente. Y entonces hay agentes dobles y triples y todo termina en un caos total.

¡Ya puedes decirlo! La verdad es que eso es exactamente lo que es: un auténtico caos. Si tienes en marcha una única conspiración que está salpicando el mundo, entonces solo te tienes que preocupar de una cosa, pero si esa conspiración tiene un par de sub-conspiraciones dando vueltas en su interior, probablemente al final habrá más facciones que gente involucrada. Es una situación caótica. Nadie tiene el control real. No estamos hablando de una teoría de la conspiración, estamos hablando de matemáticas fractales. [Risas] Cuando las matemáticas son lo suficientemente complejas, entonces se convierten en una especie de caballo salvaje que nadie es capaz de domar con éxito, ¿sabes?

(Continuará)

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