lunes, 19 de agosto de 2013

MUJERES EN LOS CÓMICS: SIMONSON Y NOCENTI HABLAN SOBRE MARVEL Y EL GÉNERO EN LOS CÓMICS

Entrevista con Ann Nocenti y Louise Simonson realizada por Josie Campbell para Comic Book Resources , 2013. Traducida por Frog2000.

Para celebrar el Mes de la Mujer, CBR se centrará en creadoras tanto del pasado como del presente de la industria que ayudaron a hacer del mundo del cómic lo que es hoy. ¿Y quién mejor para dar inicio a nuestra serie que dos de las más conocidas guionistas femeninas de cómic de superhéroes: Ann Nocenti y Louise Simonson?

Los comienzos de Simonson en el cómic fueron trabajando como editora para Warren Publishing, aunque finalmente dio el salto a Marvel Comics, donde pronto pasaría de editar a guionizar títulos protagonizados por jóvenes como Power Pack, X-Factor y Los Nuevos Mutantes. Para muchos fans de DC Comics Simonson sigue siendo más conocida por su carrera en "Superman: The Man of Steel" junto con el artista Jon Bogdanove, convirtiéndose en una de los artífices de la historia "La muerte de Superman". En los noventa dejó DC, y durante los últimos años ha escrito cómics de forma más esporádica, sobre todo miniseries como "X-Factor Forever" para Marvel.

Contratada en un principio como editora asistente por Simonson, Nocenti también hizo despegar su carrera como guionista en Marvel. Siguiendo a Frank Miller en Daredevil, Nocenti probó ser el recambio adecuado del guionista favorito de los fans. Durante su estancia en Marvel, Nocenti contribuyó al Universo Marvel con personajes longevos como María Tifoidea, Longshot y Mojo. Nocenti dejó los cómics en los noventa para escribir artículos sobre viajes y otras materias, editó "High Times" y "Prison Life Magazine", además de escribir para "Utne" y "The Nation." Recientemente ha vuelto a los cómics y en la actualidad se encuentra escribiendo "Catwoman" y "Katana" para DC.

Nocenti y Simonson (o "Weezie", tal y como se la conoce entre los amigos) estuvieron charlando con CBR acerca de sus experiencias como mujeres trabajadoras en el medio de los cómics en los ochenta y noventa, sobre las pequeñas fobias de la industria relacionadas con la contratación de mujeres, y sobre las desventajas de forjarse una carrera escribiendo superhéroes.

CBR News: Antes de hablar acerca de vuestros inicios en Marvel, charlemos sobre vuestros verdaderos orígenes, porque ambas teníais experiencia en el mundo de la escritura y la publicación antes de empezar vuestra carrera en Marvel. ¿Qué es lo que os resultaba atractivo de trabajar en los cómics frente a cualquier otra forma de publicación?

Louise Simonson: Me gustan las historias, me gustan los dibujos, y en el cómic se juntan ambas cosas. Por otro lado, tampoco era un trabajo que estuviese buscando concretamente. Estaba dispuesta a trabajar en cualquier tipo de publicación en papel. En aquel momento estaba trabajando en una editorial de revistas, y uno de mis amigos me dijo que había una puerta abierta en una empresa de cómics ¡donde pagaban más que en el trabajo que tenía en ese momento! [Risas.] Pero estaba haciendo cosas que sabía bien cómo llevarlas a cabo. En cuanto llegué a esa empresa de cómics (que era una pequeña editorial que publicaba en blanco y negro, una de las primeras compañías independientes, Warren Publishing), en cuanto llegué allí, me di cuenta de lo divertido que era el trabajo. Y además también podía seguir ejercitando mis habilidades.

Ann Nocenti: Creo que mi historia es bastante similar, porque no es que llegase a Nueva York vociferando: "¡quiero trabajar en los cómics!" De hecho, provengo de una familia en la que no se nos permitía leer cómics. Ya sabes, católica. [Risas.]

Simonson: ¡Yo también, Ann! ¡Nuestras historias son parecidas! Nos dejaban leer los cómics del Pato Donald. Eso era todo.
Nocenti: Recuerdo cuando empecé a trabajar con Weezie por primera vez. Me dijo que tenía una teoría católica no practicante mediante la que todos nosotros, los católicos reprimidos a los que no se nos permitía leer cómics, ¡queríamos explotar nuestra creatividad cuando finalmente se nos presentaba la oportunidad de trabajar en el medio! [Risas.] En ese momento yo era una profesional independiente que estaba escribiendo una novela de terror para otro escritor, también solía escribir diferentes artículos para revistas. Todo eso me dejaba aislada. Recuerdo que visité Marvel Comics después de responder un anuncio en el Village Voice para ocupar una posición editorial (aunque no decían para qué tipo de publicación era, tan sólo indicaban "editorial"). Así que me dije: "Bueno, esto va a ser algo relacionado con la pornografía". [Risas.] Les llamé, y no sé el motivo, pero a pesar de que les dije que ni siquiera sabía lo que era un cómic, me dejaron entrevistarme con Jim Shooter. Tan pronto como llegué al edificio pude ver el enloquecido bullpen que tanta sorpresa me produjo. Todo el mundo parecía estar divirtiéndose y había un montón de cómics de colores por todas partes... me enganché al instante.

Simonson: Tengo que decir que me caíste bien en cuanto te vi por primera vez.

Nocenti: Bueno, gracias, ¡tú a mí también! [Risas.] Además, yo pensaba que estaba capacitada para el trabajo. Primero estuve trabajando con Jim Shooter, y dejando a un lado cualquier cosa negativa que se pueda decir de él, te aseguro que era alguien obsesionado con la estructura básica de argumento aristotélico: presentar un personaje muy visual, introducir un conflicto, ¿cuál es la temática de la historia? Creo que sus fundamentos para narrar historias eran buenos. Luego estuve trabajando con Al Milgrom, y estaba muy bien lo que hacía: cogía las páginas que iban entrando, las ponía un pedazo de papel de calca encima e iba esbozando mejoras sobre el dibujo de los artistas para enseñarles cómo progresar. Más tarde, cuando estuve trabajando con Weezie, aprendí (esa es una de las cosas más importantes que aprendí de ti, Weezie) cómo conseguir lo que quería de los guionistas y de los dibujantes. Ella era capaz de hacer que saliesen de la oficina meneando la cola, ¡sin que se dieran cuenta de que tenían que volver a hacerlo todo!

Simonson: [Risas.] Eso solo puede ser una leyenda. ¡No me lo creo!

Nocenti: ¡Eras capaz de hacerlo! Te sentabas y les decías: "esto es realmente bueno, este argumento me parece magnífico, pero deberías asegurarte de repasarlo", y ellos cogían y decían: "¡Oh, por supuesto!" ¡Y luego se iban a casa y volvían a revisar todo el guión! Solíamos decir que el super-poder de Weezie era que podía nublar la mente de los hombres.

Simonson: Me acuerdo de que la gente solía decirlo, ¡pero nunca llegué a creerlo! Formaba parte de una leyenda que se habían inventado... aunque me parece una buena leyenda. ¡No me quejo! [Risas.]

Nocenti: Creo que una de las cosas buenas que tenía el bullpen de Marvel era que en aquel entonces el personal de la redacción era increíble. Si necesitabas algún tipo de referencia técnico militar, o lo que fuese, entrabas en la oficina de Larry Hama y él cogía y te pasaba unas fotocopias, tenía archivadas fotocopias de Wally Wood para estudiar su narrativa, y también podías acudir a Denny O'Neil y Archie Goodwin. Con nosotros trabajaban Gruenwald, Ralph Macchio y Peter Sanderson, que conocían la Historia de cabo a rabo. No había ni un solo editor allí que no tuviese una gran talla intelectual. Me parece que gran cantidad de la creatividad que fue surgiendo a lo largo de los ochenta respondía a que en la editorial estaba trabajando un equipo muy vigoroso.
Simonson: Tienes toda la razón. Era un personal increíble.

En aquel entonces la política de Marvel era la de que sus editores también tenían que guionizar, que es como vosotras dos comenzásteis vuestra carrera de guionistas. Sin esa política, ¿creéis que alguna vez os habríais pasado al lado más creativo de los cómics?

Simonson: ¡Supongo que sí! [Risas.] Solía resistirme a las propuestas de Shooter para que escribiese cosas o hiciese argumentos de forma "freelance", porque pensaba que ya tenía a guionistas cuyo sustento dependía de los títulos que estaban haciendo, por lo que me parecía que no les iba a sentar bien que les quitase su trabajo. Yo ya tenía un trabajo. Pero entonces Shooter contrató a un nuevo lote de editores, y mi carga de trabajo se redujo a la mitad. Me empecé a aburrir, y entonces me dije que igual era mejor empezar a escribir más historias en lugar de quitar uno de los puestos de trabajo que estaban funcionando, así que le propuse la idea de "Power Pack" a Shooter. Al final le encantó, y así es como intenté ser guionista. Me pareció más difícil que editar, pero también era mucho más divertido, porque como llevaba editando desde hacía mucho tiempo creo que me parecía demasiado fácil.

Nocenti: Me parece que un día Denny O'Neil se presentó en mi oficina y me dijo: "¿Podrías escribir alguna historia para "Aventuras Bizarras?" Por lo general solía ocurrir que no llegaban a la fecha de entrega, por lo que necesitaban a alguien más para que les escribiese argumentos, y oye, ¡ahí mismo me tenían como víctima propiciatoria! Un día Mark Gruenwald entró en mi oficina (algo de lo que me he acordado años después) y me dijo, "¿Podrías hacer un número de "Spider-Woman"? porque tenemos que matarla y nadie quiere hacerlo." Me encanta Mark, nos divertimos mucho trabajando en Spider-Woman, pero creo que sabía bien que los lectores tenían vínculos profundos con los personajes. ¡Y claro, matarlos no era demasiado divertido!

Simonson: ¡Claro!

Nocenti: Mark había creado a los personajes, había creado a Daddy Longlegs y a todos esos otros personajes tan divertidos. Así que me dijo: "Cuatro números y luego te la cargas." Se me ocurrió un final y le dije: "¿Y si la enviamos al Plano Astral? De esta manera, cuando la matemos, cuando queramos la podemos traer de vuelta." Y luego nos llegaron todas las cartas de los fans que nos decían cosas como: "¿Por qué?" Y me dije, oh, tío, ¡no voy a volver a matar a ningún personaje más! [Risas.] Weezie, probablemente también lo recuerdes. Yo estaba escribiendo esas increíblemente grandes y densas Biblias para ese personaje que se me acababa de ocurrir, Longshot, y había hecho demasiadas páginas de escritura que nadie se molestó en leer nunca. Entonces, un día nos enseñaron unas muestras en las que aparecía la Bestia lavando unos platos. Nos fijamos en esos lápices azules y nos quedamos en plan: "Oh, Dios mío, mira todo este talento." Weezie lo planeó todo, nos juntó a Art Adams y a mí y convenció a Jim Shooter para que hiciésemos una miniserie de seis números. Creo que fue un comienzo demasiado ingenuo en los cómics. La última cosa que quiero decir al respecto es que creo que estar a ambos lados de la barrera es importantísimo. 

Simonson: Estoy totalmente de acuerdo.
Nocenti: Como editor tienes que conseguir un producto que poder llevar a la imprenta. Tienes que tomar decisiones difíciles, despedir gente, lograr ventas. Pero como profesional independiente te quedas en casa y te sientes solo y tienes que guionizar cosas en solitario. Te entra pánico y no sabes lo que pensará toda la gente de la empresa que está por encima tuyo. Creo que si has estado en ambos lados, serás mejor editor y mejor profesional independiente.

A muchos lectores, especialmente a gran cantidad de lectores más jóvenes, los ochenta y noventa nos parecen puntos de inflexión, tanto por el tipo de cómics que se hicieron en esa época, como porque por fin se pudo ver que algunas mujeres empezaron a tomar posiciones más prominentes en la industria. ¿Estábais en esa época al tanto de las actitudes que existían en cuanto a las mujeres creadoras y sobre las seguidoras de las series?

Simonson: ¡Todo me resultaba totalmente ajeno! No sé, ¿tú también desconocías esas cosas, Ann?

Nocenti: ¡Me resultaba extraño incluso que fuese un tema importante! [Risas.] Por un lado teníamos a Marie Severin, que era una persona muy enérgica, a Jo Duffy, a María Wilshire... en ese momento parecía que en Marvel había muchas mujeres fuertes. No creo que llevásemos la cuenta. Sí, claro que se hacían menos cómics dibujados por mujeres, pero en ese momento creía que estaba en un mundo hecho para chicos y me parecía bien. Era como ir a un campo de fútbol, ¿por qué debería una chica acudir a ese sitio? Estoy segura de que decir esto sonará muy anti-feminista, pero no recuerdo que pensara: "¡Oh Dios mío, hay que conseguir que haya más chicas en el medio!"

Simonson: Yo tampoco lo pensé nunca. De hecho, "Power Pack" estaba dibujado por June Brigman, una mujer, y hace como cinco años alguien me dijo: "Oh, así que era como un cómic realizado completamente por mujeres." Hasta entonces nunca lo había pensado. No elegí a June porque fuese mujer, sino porque me parecía que dibujaba unos niños magníficos. Era la persona perfecta para la serie. Me gustaba que en la oficina hubiese más mujeres, pero nunca fue un objetivo prioritario. De alguna forma, tal vez fuese consciente del papel de las mujeres que estaban trabajando en los cómics, como cuando alguna entraba en el negocio y no era demasiado buena en lo que hacía, y entonces la despedían. Y luego todo el mundo decía: "Las mujeres no son buenas haciendo cómics." Así que supongo que era consciente, porque odiaba cuando alguien hacía un mal trabajo o no era de fiar. Me quedaba en plan, ¡no, no, no! ¡Quiero más chicas como Ann Nocenti!

Nocenti: [Risas.] Era una cosa orgánica. Trabajábamos muy duro, era un medio creativo y divertido... ¡teníamos un equipo de softball! ¿Lo recuerdas?

Simonson: ¡Recuerdo el equipo de voleibol!

Nocenti: ¡Nos íbamos a ver películas juntos! No creo que el hecho de que hubiese muchos chicos en los cómics fuese poco natural, porque sentía que ellos [los cómics] estaban hechos para los chavales, y los chavales los dibujaban y se los leían. Tal vez no fuese feminista todavía, pero no sentía que mi misión fuese lograr que las mujeres entrasen en el mundo de los cómics. Mary Jo Duffy estaba escribiendo "Star Wars", nos enseñaron algunas pruebas que había hecho Cynthia Martin y pensé que formaban un gran equipo. Hicieron grandes historias de "Star Wars" juntas. Pero nunca pensé: "Oh, es un cómic realizado por dos chicas."

Simonson: Yo tampoco.
Nocenti: Los otros editores siempre me trataron muy bien. Trabajaba con chicos con mucho talento que nunca se hicieron los machitos conmigo. Solían alentar mucho a las mujeres. Nos animaban para que hiciésemos guiones y dibujásemos. Nunca me perjudicaron en nada.

Ann, cada vez que se habla de aquel período de tiempo, cuando se hace referencia a las mujeres que trabajaban en los cómics, se suele decir que María Tifoidea casi es uno de los primeros personajes femeninos que surgieron...

Nocenti: Sin un buen dibujante, el cómic no puede ser bueno. Cuando creé a Longshot, nadie excepto Art Adams podría haberlo dibujado: fue él quien le otorgó la inocencia y ese espíritu increíble al personaje. Creo que [en "Daredevil"] John Romita Jr. dio un paso increíble. Todo lo que yo le proponía, lo transformaba en algo increíble. Hicimos la historia en la que nos llevábamos al personaje al Infierno y se encontraba con Mefisto, y también creamos a Corazón Negro, y todo lo creamos a la par. ¡Creo que el aspecto de María Tifoidea estaba basado en una chica con la que él estaba saliendo! [Risas.]

John Romita Jr. es un buen hombre, sus padres me parecen impresionantes. Era capaz de conseguir que un personaje femenino pareciese una virgen y una zorra, una feminista y alguien que no lo era. Me decidí a construirla en base a todos los diferentes estereotipos de las mujeres. ¡Realmente era como un triple estereotipo! John acababa de llegar a la ciudad con su chica, y tan pronto como hizo el primer dibujo de María Tifoidea, me dijo: "Sé que esto va a funcionar." La había pillado pero bien. Metió su propia experiencia en el personaje.

Otro grupo del que siempre se habla en las discusiones sobre superheroínas son los X-Men y lo inclusivo que ha sido el equipo gracias a todas las mujeres de fuerte carácter que han ido apareciendo en el mismo, además de todas las minorías. En esa época, cuando vosotras estábais editando los títulos X, Tormenta era la líder del equipo, y luego, Louise, tú estuviste trabajando en "Los Nuevos Mutantes", ¿creéis que era un objetivo totalmente consciente? ¿Por qué los X-Men era un grupo más inclusivo que el resto de superhéroes?

Simonson: Ya sabes, no me debería llevar el crédito por eso. Porque ese rasgo surgía del propio Chris Claremont. Todos sus personajes tenían personalidades muy fuertes, y supongo que no es de extrañar que sus personajes femeninos fuesen tan fuertes como los machos. Le encantaba trabajar con personajes femeninos. Tal vez por eso eran más fuertes que algunos de los chicos.

Nocenti: A él le gustan las mujeres como personas. Creo que Chris solía escuchar ópera mientras estaba escribiendo...

Simonson: ¿Si? ¡Se me había olvidado!

Nocenti: ...y el tono de su trabajo siempre ha sido muy dramático. Era operístico y al mismo tiempo muy personal. Se tomaba la relación de Kitty Pryde y Coloso de forma muy personal, también metía todas esas aventuras repletas de acción, pero en la base se podía ver lo mejor de las telenovelas, los deseos personales de la gente. Escribió personajes como Tormenta, Pícara y Kitty Pryde, así como a Lobezno y Cíclope. Lo que hacía era espectacular, ¡porque le gustaba jugar con esas muñecas Barbie! [Risas] Nunca creí que Chris pensara cosas en plan: "Esta es una mujer, este es un hombre." Le encantaban sus personajes. Una vez me dijo: "Vamos a hacer un personaje negro", y no sentí que fuese con una intencionalidad políticamente correcta.
Después de dejar Marvel y seguir con vuestra carrera, ¿alguna vez habéis sentido algún tipo de reticencia por parte de los fans o de la industria por el hecho de ser mujeres? ¿O quizá siempre se suelen centrar en vuestro trabajo?

Simonson: ¡Sip! [Risas.] ¡Yo sí que me centraba en mi trabajo! No sé si alguna vez he pensado conscientemente en el género de los personajes. Tal vez un poco cuando estuve haciendo Superman, aunque por lo general había estado evitando los personajes femeninos o que me pasaran series protagonizadas por mujeres... en parte porque sentía que era una buena forma de conseguir estereotiparme como escritora encargada de personajes femeninos, y eso es todo lo que me seguirían ofreciendo. Pero me encantó encargarme de "Red Sonja"... Mary Wilshire y yo hicimos una historia de seis números.

Nocenti: ¡Era una historia preciosa!

Simonson: Trabajar con Mary fue magnífico y me lo pasé bien haciendo a una superheroína, porque eso es lo que es Red Sonja. En esencia, lo que hicimos fue una historia de hadas rusa. Escribimos juntas el guión, fue gloriosamente divertido. Fue la excepción que confirma mi regla, porque me encantaba Red Sonja. Cuando empecé con Lois Lane, también me gustó mucho escribirla. Aprendí a relajarme y a no volver a seguir mis reglas, pero es probable que fuese la única vez que fui consciente de ello. 

Nocenti: Si nos fijamos en las estadísticas de toda la industria, hay hechos que resultan innegables. Se suelen contratar muchas menos mujeres, sus salarios son más bajos, y creo que estadísticamente se puede decir que las mujeres no reciben un trato justo en todas las industrias. En la industria del cine, en la industria editorial en general... es una especie de problema universal. No soy historiadora, pero sé que en tiempos de guerra, cuando los hombres se marchaban las mujeres volvían a tener la oportunidad de trabajar, pero cuando los hombres regresaban de la guerra eran expulsadas de nuevo de sus puestos de trabajo. Así que desde una perspectiva histórica feminista existe una especie de prejuicio inherente contra la mujer en todas las industrias. Ese es el motivo de que crea que hicimos algo parecido a esquivar una bala. Yo tuve bastante suerte.

Simonson: Ambos la tuvimos, Ann. Hasta donde sé, mi sueldo era tan bueno como los de los chicos que me rodeaban.

Nocenti: En realidad yo no tenía ni idea, ¡porque no sé lo que hacía el resto! [Risas.] Pero la verdad es que creo que he regresado al cómic por culpa de los estereotipos. Creo que en alguna Convención se ha disparado la controversia, pero te aseguro que yo no seguí en su momento en la industria porque estaba fuera haciendo otras cosas, y cómo hasta ahora no ha habido demasiadas mujeres en los cómics, recibí una llamada y me dijeron: "Necesitamos mujeres en los cómics." Así que he regresado al medio porque soy una hembra simbólica, ¡y me parece bien! ¡Metámonos en el medio!
Simonson: Además, Annie, te llamaron porque creo que les gusta ver caras femeninas en los vídeos y todo eso. ¡La gente siempre me pregunta si me pueden entrevistar en vídeo! [Risas.] ¡Me parece divertido!

Nocenti: He de admitir que cuando me encargaron "Green Arrow" no le pillé el truco. Me esforcé un montón. Era un joven y rico playboy vestido con un traje blindado. Me gustaba el antiguo Flecha Verde, el hombre sabio, furtivo y cruzado social. El Green Arrow de Denny O'Neil. Este era un Flecha Verde diferente y no llegué a conectar con él. Ahora voy a hacer "Katana" y "Catwoman". No tengo ni idea de si se habrá celebrado una reunión en la que alguien ha dicho: "Vamos a darle a esta guionista títulos protagonizados por chicas", ¡pero los personajes me interesaron de inmediato! Escribir mujeres es divertido.

Simonson: Te escucho, ¡y estoy de acuerdo!

Nocenti: Estuve haciendo Daredevil durante años. Escribí personajes machos durante años. Escribí al Castigador, pero no sé si alguna vez había escrito antes una protagonista femenina. Me pareció delicioso. Estaba al cargo de algo que entendía del todo.

Simonson: ¡Es muy divertido! He de decir que lamento bastante no haber ido más en esa dirección cuando era más joven, porque resulta muy divertido. Pero sueles hacer lo que tienes que hacer.

Nocenti: La historia sólo se puede entender en retrospectiva. Mientras estoy manteniendo esta conversación contigo, en este mismo momento también estoy pensando: "Oh, yo no era demasiado feminista entonces, ¿qué era de mí?"

Simonson: Pero ya sabes, Ann, creo que si en ese momento cualquiera de nosotras hubiese elegido hacer sólo personajes femeninos, no habría durado tanto como lo hicimos en el negocio, porque por un lado los títulos protagonizados por personajes femeninos no parece que duren demasiado tiempo. Fue otra de las razones por la que tomé las decisiones que tomé, porque esas colecciones duraban seis meses o tal vez un año y medio, y luego se acababan.

Nocenti: También creo que algunos personajes son sencillamente geniales. Daredevil es un cristiano influenciado por una monja que viste con un traje de diablo y que también cree en ser un vigilante y en la justicia ciega. Está lleno de tantas contradicciones que cuando Daredevil entra en una habitación hay millones de historias que se pueden contar. No es un tío de una sola nota, de un solo truco.

Simonson: Tienes razón acerca de todas sus contradicciones... en realidad eso es lo que hace que los personajes resulten interesantes, sus conflictos internos.

Nocenti: Ese es el motivo por el que ha durado tanto tiempo, por eso a la gente le encanta escribirlo. A veces te pones a hacer un personaje y no funciona, no eres capaz de ver las capas múltiples. Pero hay un motivo por el que se han originado todos esos personajes legendarios. Y es porque son grandes arquetipos. Catwoman me parece un gran modelo a seguir.
Simonson: Lo es. Y Daredevil nos lleva de nuevo a la teoría católica no practicante. ¡Hombre, incluso se podría hacer una lista! La primera generación estaba formada por una gran cantidad de judíos que hacían cómics. Fueron la verdadera fuerza creativa detrás de los comic books. Cuando llegaron los católicos, fue como una tercera oleada, ¡es muy interesante! [Risas.]

Nocenti: ¡Tienes razón, eso es lo que ocurrió! [Risas.] La verdad es que me gustaría encontrar una forma de lograr que hubiese más mujeres trabajando en los cómics, pero me parece que de todas formas irá sucediendo de una forma orgánica.

Simonson: Creo que ya está sucediendo, porque existen muchas más opciones para hacer diferentes tipos de cómics. Cuando Ann y yo empezamos a hacer cómics, se estaban vendiendo cientos de miles de ejemplares. Ahora ya no es así. Pero existen un montón de pequeñas editoriales que están ofreciendo otra clase de cómics que no sólo son directamente cosas de superhéroes, ciencia ficción o western. El medio parece mucho más abierto de lo que era antes. Creo que los cómics de superhéroes son una opción más de tantas.

Nocenti: Creo que con todo el concepto de cómic realista, estemos hablando de "American Splendor" o de lo que suele hacer Robert Crumb, las personas están abriendo la puerta a lo que sea que esté dando vueltas por su cabeza, y resulta muy interesante. Ahora hay algunas mujeres muy talentosas en la industria, como Carla Speed McNeil y Alison Bechdel. Muchas mujeres jóvenes trabajando en el medio que hacen cómics muy personales. Hay sitios como "Activar", una página web donde la gente puede leer y probar si les gusta el cómic realista, y si les atrapa, seguir atrapados. ¿Sabes quién está escribiendo cómics de primera? ¡Elaine Lee! Nos olvidábamos de Elaine Lee!

Simonson: ¿Cómo olvidar a Elaine Lee?

Nocenti: ¿Cómo olvidar a Elaine Lee? Es una fuerza femenina fantástica. Hizo aquella gran novela gráfica, "Starstruck". ¡Era genial! Tiene un hijo que está haciendo un cómic titulado "Strong Female Protagonist", ¡y es muy bueno! También estamos consiguiendo que haya fuertes creadoras en la prensa alternativa y en el underground.

En este momento, los fans de los cómics de superhéroes parecen estar más comprometidos que nunca con las mujeres que trabajan en el medio del cómic, y con la necesidad de que haya más mujeres creadoras y de que existan más personajes femeninos. Aunque no fuese una consideración primordial para vosotras dos, ¿creéis que esos debates ayudan? ¿Logran conseguir algo de verdad o hay otras cosas que deberíamos hacer cuando nos ponemos a charlar en serio sobre la participación de las mujeres en la industria?

Nocenti: Por lo que a mí respecta, no creo que se pueda tener ninguna conversación acerca del papel de la mujer en el cómic sin hablar sobre Karen Berger. Cuando empezó hace años, cuando comenzó la línea Vertigo, creo que fue una de las fuerzas más importantes en el medio del cómic. Nunca he mirado cuántos hombres y mujeres trabajaron allí, pero tengo la perspectiva de que tuvo que ser algo muy positivo, porque el género entró dentro del medio para quedarse.

Simonson: Si el título es lo suficientemente bueno no hace falta ni hablar de género.

Nocenti: Por las cosas que he visto, creo que hay una fuerte voz de cómic femenino que está emergiendo ahora mismo. Tampoco tengo una perspectiva completa. No sé lo que hay a menos que me caiga en las manos, pero sé que está sucediendo. Siento que cada vez hay más voces femeninas en el medio.

Simonson: Por supuesto. Actualmente hay más voces femeninas, ¡eso es muy cierto!

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Mundo Independiente: la revolución femenina (artículo en Zona Negativa)

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