jueves, 21 de noviembre de 2013

ART & BEAUTY - RED RIVER VALLEY


Recién completado, el último disco de Art & Beauty despide malhumorado este moribundo 2013 apoyándose en un experimento que en realidad oferta una colaboración en directo del grupo con el artista Neil Beggs grabada en el  LABoral Centro de Arte y Creación Industrial de Gijón como parte de la instalación "Red River Valley". Los drones y distorsiones que se mecen a lo largo de los tres temas del producto están ensartados por amenazadores riffs de guitarra y ritmos de batería marciales que se entrelazan en una atmósfera de calma que amenaza tormenta y que cuando termina por estallar, hiere. Además, la jugosa cooperación entre los tres creadores nos hace retroceder hasta ese futuro que nunca llegó y que aún se puede atisbar en la atemporal "space music" producida a finales del Siglo pasado, con Spacemen 3, el Metal Machine Music del fallecido Lou Reed y Sun Ra como puntales de estos renovados y renovadores Art & Beauty. Música realizada con el espíritu y registrada para los restos; para que a nadie se le olvide que los músicos multidisciplinares tienen la obligación de no detenerse nunca y seguirnos ofreciendo su ARTE, bien sea como inspiración o como distracción de una existencia que cada vez se parece más a un "cartoon" de la Warner. 

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*** Entrevista con el grupo (julio de 2013) aquí.
*** Sobre "Hot Tunes".

5 comentarios:

Un Peticionario Desesperado dijo...

Esperado giro (desde su anticipo hace ya un tiempo) en la música de Art & Beauty. O simplemente otra faceta de este curtido duo que parece tener más caras que Belmez.A mí me gusta mucho el resultado, sonidos para disfrutar con los ojos cerrados y que invitan a la abstracción. Menos planeadores que Spacemen 3, menos ariscos que Mr.Metal Machine Music y tan eclécticos (teniendo en cuenta su trayectoria anterior) como Sun Ra. A Einsturzende Neubauten no me recuerdan en nada, como también he leído en algún sitio. Nada es lo que parece y eso es siempre un acierto. Esta música (más fácil de escuchar de lo que piensas, amigo Nacho) tiene la virtud de sugerirle a cada oyente una cosa distinta y eso es lo bueno. Nada de recintos cerrados.Yo la disfrutaría más a pleno volumen y en una naturaleza bastarda,mitad bosque primigenio,mitad escombrera minera. La cerveza ya la pongo yo, pobre alma necesitada de sedación.

frog2000 dijo...

Ojalá algún día podamos escuchar escucharlo tomando una birra!!

Nacho dijo...

gracias, sois muy majos.

Nacho dijo...

que tampoco hace falta ser un niño pijo vasco o de BCN para hacer ruidismos y quedar de guay en todas las revistas de moda rockera de España con nuestro radicalismo musical. Tampoco hace falta mucho para grabar un puto disco de noise, sólo tener ganas de hacer un rato el gañán en un museo y tener un equipo caro de grabación, eso es muy importante. Soportar a los putos guays del museo de arte también tiene su aquel, no es tarea fácil, y sí, tengo una paletizadora en mi curro que suena exactamente igual que los drones del minuto 8:36 y no pasa nada, nadie se va a escandalizar con un poco de música industrial de mierda. GRACIAS POR ESAS EXTRAORDINARIAS COMPARACIONES QUE HABEIS HECHO DE NUESTRA MÚSICA. un saludo!

Un Peticionario Desesperado dijo...

Tú si que sabes, Nacho…un equipo caro de grabación y unas considerables dosis de cara dura son muy importantes en eso de la música industrial, aunque los ‘’instrumentos’’ puedan ser de saldo (que se lo pregunten si no a los barandas de Esplendor Geométrico).Ahora bien, no seas tan modesto, lo anterior no vale nada si el cocinero no tiene la capacidad de generar/manipular los ingredientes de la forma adecuada. Ahí está la diferencia entre un churro mal frito y un disco coherente como es el vuestro. En cuanto a esos jodíos guays del museo ,recuérdales lo que decía a su público uno de los popes del puto noise industrial….’’estoy aquí para divertirme, aún a costa de vuestro propio sufrimiento…’’. Y sí. La paletizadora de tu curro puede ser ambrosía para mis orejotas.