lunes, 21 de mayo de 2012

TIEMPO DE LIMPIEZA / MARKETING DE GUERRILLA, por Warren Ellis

Entrega nº 36 de la columna “Come In Alone” escrita por Warren Ellis. Aparecida el 4 de agosto de 2000 en Comic Book Resources. Traducida por Frog2000. Nota: el título es una invención, la columna original no tenía ningún encabezado.

Últimamente he estado haciendo un experimento en “The Warren Ellis Forum”. El foro es un lugar enorme (este mes ha habido como medio millón de entradas) y hay un montón de gente que está dispuesta a hablar de lo que suele comprar. Así que cada semana de este año he estado hablando con algunos de los asiduos para que me comenten lo que compran en su tienda habitual, y lo he dividido en dos categorías que me he inventado. Las dos categorías se han ido repitiendo de forma casi similar: por ejemplo, “Orgulloso De Que Me Vean Con” frente a “Avergonzado De Que Me Cojan Con”. Las dos categorías se han ido incrementando al mismo ritmo hasta que la última semana se han dividido en: “Cosas Que Debería Guardar” y “Lo Que No Debería Comprar”. La culpa la tiene que las semanas anteriores se destapase la existencia de un hábito generalizado de compra rutinaria (por lo general de cómics de superhéroes propiedad de grandes compañías). Son títulos que se han convertido en compras repetitivas arraigadas, un acto que ya no se basa en el placer.

Ya sabes, no tienes derecho a quejarte de la calidad de los cómics comerciales cuando sigues apoyando lo peor de ellos como si fueses un robot. Pero se sigue haciendo con excusas peregrinas como "llevo comprando esta serie desde hace años" o "estoy esperando a que sea buena de nuevo" o "sigo a los personajes en lugar de las historias" o todas las otras excusas mierdosas que no son capaces de explicar tu predisposición a entregar dinero a cambio de una ficción de mierda.

El 26 de julio, el hilo de opinión del Foro mostró que una gran cantidad de personas empezaban a etiquetar una burrada de títulos con la categoría de “Lo Que No Deberían Estar Comprando”.

Y entonces yo les dije: quitáos de esta mierda de una vez, hijos míos. Ha llegado el momento de la limpieza. Todo lo que aparezca como “No Se Debe Comprar”, dejad de comprarlo.

Ahora.

Provocad la ruptura aquí y ahora. Sea lo que sea, si te dices que no deberías comprarlo, toma la decisión ahora mismo y deja de tirar tu dinero.

En su lugar intenta probar con algo nuevo.

Como “Berlin” de Jason Lutes.

Utiliza mejor el dinero que has ahorrado gracias a tu negativa a apoyar basura que insulta tu inteligencia e intenta arropar uno de esos títulos marginales, de “ventas escasas” de los que hemos estado hablando habitualmente en esta columna o en el foro. Quizá nunca hayas visto el trabajo de Jason Lutes, o el de Lea Hernandez, o el de Eddie Campbell, o el de Enki Bilal. Deja que el dinero se vaya apilando durante algunas semanas y luego prueba con algunos tomos y novelas gráficas originales de la talla de las que hace Larry Young, Peter Kuper o Chris Ware. Si no te gustan, entonces ya sabes... por lo menos lo habrás intentado. En realidad no has malgastado tu dinero, sino que es lo que habrías hecho si hubieses continuado comprando cómics que sabes positivamente que no te gustan. Me imagino que también conoces a alguien que te puede dejar todas esas obras. Demonios, si no te has meado en sus páginas o has roído las esquinas, entonces incluso podrás cambiarlos en tu tienda por alguna otra cosa. 

Traspasa el dinero de la mierda que ya ni se merece que le prestes tu atención a lo que sí que necesita tu dinero para que se siga publicando.

Es una forma muy básica y vital de activismo. Se le denomina votar con tu billetera. Consiste en utilizar tu dinero para diseñar el tipo de medio que te gustaría que existiese, matando de hambre a los contaminantes culturales.

Lo que se interpone entre otros siete cómics de superhéroes cutres y condenados al fracaso de DC y otro título de Carla Speed ​​McNeil (o de Harvey Pekar, o de David Mack, o de rellena esto con tu propio título) son exactamente tus tres dólares o su equivalente.

Es la hora de la limpieza. Coge el negocio del cómic occidental y moldéalo a tu imagen.

Adelante. Lo único que impide que empieces a hacer de este medio uno mejor eres tú mismo.

Y envíale una carta a los editores, diles lo que está pasando, qué es lo que editan que sigues leyendo y por qué lo haces. Los correo de odio que me enviáis me indican que todos vosotros sabéis escribir, y algunos incluso sois capaces de deletrear. Ellos necesitan saber lo que está empezando a crecer en el exterior. Sin embargo, me parece importante hacerles saber qué títulos suyos todavía os estáis leyendo, o cuáles son los que habéis escogido en su lugar. Esto hará que el mensaje sea constructivo y les ofrezca una información sólida sobre las tendencias existentes entre su base de lectores. Cuando les lleguen doscientos correos electrónicos amables explicando que HOMBRE EN CALZONCILLOS GENÉRICO va a ser desechado en favor de GENTE SEXY VIOLENTA Y DROGADA o que incluso GENTE SEXY VIOLENTA Y DROGADA será objeto de abandono por MUJER CONSIDERADA BASTANTE INTELIGENTE, entonces se enterarán de una vez que hay Algo Que Está Poniéndose En Marcha. Y que deberían empezar a actuar en consecuencia.

MARKETING DE GUERRILLA

Cómo Hacerte Un Nombre Tú Mismo Con Muy Poco Dinero.

Inmediatamente después del corto cursillo que presenté aquí mismo sobre cómo guionizar cómics, he recibido una gran cantidad de correo pidiéndome consejos sobre cómo generar y mantener un perfil de renombre con el fin de conseguir trabajo y poder vender tu obra.

Te daré un anticipo diciéndote que si te vas a auto-editar, en realidad deberías disponer de un capital sensato, eso incluye dinero para poder comprar anuncios. Larry Young te puede echar un mano con este tema, echa un vistazo a sus columnas en Savant Mag. y así no tendrás que encajar demasiados golpes.

Sin embargo, soy consciente de que tu pasión por tu trabajo es capaz de superar a tu instinto por los negocios. Y eso te ha llevado a una situación en la que un cómic tuyo aparece listado en el PREVIEWS, aunque tu nombre no lo conozca nadie. No sólo se aplica a aquellos que se auto-editan, sino que la gente que trabaja para hacer dinero para otros también está subida en tu mismo barco, y debería considerar realizar acciones similares. Es el marketing de Guerrilla.

1) Ten en cuenta que ya posees la mejor herramienta disponible de todas. El acceso a la Red. Cuando estaba empezando, habría matado por tener algo parecido. Recuerda, en la red todas las cosas son iguales. Conectado en línea, mi órgano es tan grande como el de Rupert Murdoch. Warrenellis.com tiene exactamente los mismos bienes que Disney.com. El uso inteligente de la red hará maravillas por ti.

2) Consíguete tu propio dominio. Hay lugares que venden dominios baratos. Hay lugares que te venden barato el alojamiento. Echa un vistazo a tu alrededor. Lo más probable es que seas capaz de encontrarlo tú mismo un día o dos después de empezar la búsqueda. Por el momento no necesitas anunciar tu web electrónica a bombo y platillo. (Y si lo haces, vete a un sitio que sea de bajo mantenimiento para siempre.) Tu primer objetivo es intentar ser visible, ya sea tú mismo o tu título. En el modelo de marketing de guerrilla moderno, este será el mayor gasto en marketing que vas a llevar a cabo.

3) Comienza a construirte tu propia listado de prensa. Para hacerlo, intenta descubrir cuáles son las direcciones de todas las publicaciones que existen actualmente sobre cómics. Siempre que sea posible te gustará tener disponible los nombres de los editores de noticias y los de escritores de reseñas. La mayor parte se puede encontrar en la red. Cuando yo era niño tenía que ir a la tienda de cómics local con un lápiz y un papel para copiar las direcciones de los índices de las revistas. Actualmente puedo hacer mis comunicados sobre mis cómics a la prensa simplemente a través del e-mail. Por supuesto, para hacerlo necesitas aprender cómo escribir un comunicado de prensa de aspecto profesional. Es bastante fácil. Tan sólo tienes que encontrar un comunicado de prensa profesional en algún lugar de la red y copiar el mismo formato. Puedes saber cuáles son los profesionales porque todos terminan con # # # ó con -30 -.

Continuaremos este trabajo buscando en la tienda de un proveedor de cómics que esté decentemente surtido, así como una tienda de cómics que también trabaje con revistas de ciencia ficción o de terror. Lo más probable es que el contenido de tu trabajo pueda llamar la atención de esa gente especializada. Así que necesitas apuntar los títulos y direcciones de esas revistas, y también deberías identificar cuáles son sus editores correspondientes. Eso sí, tienes que esforzarte lo máximo posible. Si tu título está en una estantería, cualquier mamón se lo podrá leer, y a ese mamón también le podría apetecer probar con un cómic que refleje sus intereses personales, incluso si lo que más le gusta es estrangular pollos.

Has de ser consciente de lo fácil que es conseguir que te reseñen en ciertos sitios. La gente del cómic nunca se aprovecha de dicha circunstancia. Yo le estuve mendigando a DC la oportunidad de hacerlo (pero maldita sea, finalmente no tuve tiempo). La principal publicación de noticias de la comunidad de ciencia ficción es LOCUS. Si quieres leer en profundidad sobre la materia, píllate LOCUS. Aunque a veces solo resuman comunicados de prensa. Incluso tienen una sección en la que listan qué libros y con qué editores han publicado cuáles autores. Si estás escribiendo una miniserie de ciencia ficción para una editorial, entonces que lo jodan, envía a LOCUS un fax o un correo electrónico con un comunicado de prensa declarando que Joe Bloggs ha editado una novela gráfica serializada en tres partes titulada GUTBUSTER para Vertigo de DC, una división de AOL Time-Warner, y que se va a publicar a lo largo de la temporada invernal.

Consigue que te reseñen. Consigue que tu nombre se imprima en algún sitio.

4) Construye tu página. Tu página ha de ser tu kit de prensa flotante y la red el lugar donde atraparás a tus lectores surtidos de gruesos fajos de billetes. Incluye alguna fotografía tuya, asegúrate de que no es el garabato de un retrasado hecho por tu primo, el que tiene daño cerebral (o una caricatura de tu persona realizada por Steve Pugh que tenga insertada conejos por todos lados), y si es una foto asegúrate que sales medio agraciado en ella. Si tienes suerte la gente la cogerá de la página web para utilizarla en artículos y otras cosas similares. Es tu tarjeta de identificación. Asegúrate de que podrás vivir con ella. (En ese sentido, nunca dejes que WIZARD saque tu fotografía. Confía en mí. Y por favor, por amor de Dios, mantén tus dedos cruzados para que Rolling Stone te haga una sesión de fotos...)

Sube tu trabajo a la red. Incluye cosas que la gente pueda leer tranquilamente y, si es posible, cosas que la gente pueda mirar. Utiliza cosas que hagan que la gente se quede un rato curioseando. Que el diseño sea limpio, porque si no es así, nadie sabrá nunca quién eres. Si fueses Neil Gaiman, la gente estaría esperando sin descanso a que se cargasen los gráficos y a que los archivos flash fuesen desenrrollándose. Pero no lo eres y la gente no tolerará esperas de cinco minutos para ver quién eres y por qué diablos deberían molestarse en entrar en tu página. Por lo general, mi página siempre ha estado conducida por el texto en la mayoría de sus encarnaciones, pero ahora ya sabes el motivo.

5) Primera publicación. Tienes que empezar a realizar una obra y ponerte plazos. Es necesario que la gente sepa que estás ahí. Has seguido las revistas y sabes lo que quieren, necesitas mandarles cosas para que te las reseñen. Ahora te contaré un secreto, las revistas de cómics te aman. No, en serio. Tienen que llenar cada pulgada de columna de texto. Para ello necesitan muchas noticias y otros materiales. Y tú los tienes. Ellos no son los que hacen los cómics. Por lo tanto te aman. Especialmente revistas como COMICS INTERNATIONAL, a la que le encanta que tus dibujos sean claros y en blanco y negro, porque pegan bien con sus comunicados de prensa. A nadie le gusta mucho leerse página tras página de texto puro. Necesitan dibujos con los que poder romper esa monotonía. Dales buenos dibujos y acabarás duplicando tus posibilidades de conseguir alguna reseña. ¿Y qué te va a costar hacerlo? Dinero en fotocopias, algunos sellos y un sobre con tu remite. El marketing de Guerrilla solo cuesta unos centavos. Brian Bendis logró ser reconocido en Hollywood después de realizar un envío de sus cosas que le costaron no mucho más de cuarenta jodidos dólares. Simplemente piénsalo un rato.

Las revistas de noticias online como Newsarama y el propio CBR también necesitan alimento, pero recuerda que todo el mundo en línea también está alimentando a estos chicos. En comparación, algunos lugares como COMIC SHOP NEWS están famélicos de contenido. Intenta ser lo más cabal que puedas.

A estas alturas has conseguido tener acceso a un escáner con el que subir tus dibujos a tu página web. El mismo sitio web estará repleto de contenido, con la remota posibilidad de que las revistas listen tu dirección web junto con tu artículo. Así que cuando envíes tus comunicados de prensa por correo electrónico menciona también que tienes archivos de dibujo disponibles que puedes enviar junto con el correo, y que también se pueden descargar desde tu página web. Deja lista la oportunidad de que la gente vuelva a entrar en tu sitio.

Ve a Usenet y anuncia tu obra con el prefijo [HYPE] en el título de tu primer post. Busca la forma de dirigir la atención hacia tu web en varios de los foros online (donde los mensajes básicos HYPE tienden a ser menos bienvenidos). Mira el número de visitas de tu página web y el historial de referencias, y descubre qué es lo que funciona y lo que no. Y a medida que la conciencia se vaya elevando lentamente...

6) Es hora de empezar a jugar más duro. ¿Qué es lo que a la gente profesional del mundo de los cómics le gusta de tu trabajo? Búscalos. La mayoría de ellos estarán en la red. Pregúntales si estarían dispuestos a echar un vistazo a tu trabajo finalizado, porque está acabado pero aún no se ha impreso. Pregúntales si les gustaría darte su opinión. Luego le enviarás la obra digitalizada. Y en cuanto la consigas, inserta su opinión en la web, ponla en tu correo electrónico y en tus “solicits” del PREVIEWS y en la propia obra. Nota: cuantas más personas famosas externas del mundo del cómic consigas que digan unas palabras sobre tu título, mejor lo estarás haciendo. A ellos también los puedes encontrar. Los actores tienen empresas de producción, y hay varias formas de rastrear a los actores, porque las oficinas también están online. He aquí un par gratis, Nicolas Cage, dueño de Saturn Films y Patrick Stewart, co-director de Flying Freehold Productions. A Patrick le gustan From Hell y TRANSMET. Nicolas Cage es un gran fan de los cómics declarado, y sus asistentes se dignaron a ir hasta Los Angeles para conseguir que Darick firmase algunos números de TRANSMET para él.

En primer lugar, envía una carta o un e-mail, sé amable y explica bien tu situación, pregunta si te pueden echar una mano, pregunta cuál es el protocolo correcto si lo has roto de forma inadvertida, lo que sea.

Consigue sus declaraciones. Consigue las palabras que sean capaces de sugerir de forma creíble a la gente que merece mucho la pena gastarse un par de pavos en tu producto.

Porque ese es el truco, hay que hacerse notar por los editores y los compradores potenciales. Has de crear la sensación de que si alguien famoso se atrevería a arriesgar unos cuantos dólares en tu obra, entonces con toda seguridad todos podemos hacerlo.

4 comentarios:

WOLFVILLE dijo...

Bufff, verdades como puños. La primera parte me ha llegado al alma, porque es la misma crisis que tuve hace un año o así y que me llevo practicamente a dejar de comprar mierda superheróica.

Un saludo!!

frog2000 dijo...

Pues yo sigo mirando con lupa mis compras, pero el dinero sigue saliendo de mi bolsillo con fluidez (ahora estoy con Tardi...). Dices que casi has dejado los super-heróes ¿pero compras cosas como Cap America, Factor X o 4Fantásticos?

Macdonald dijo...

En mi caso, superhéroes, lo que se dice superhéroes, sólo los 4F y los X-Force que me están gustando mucho, la verdad. Y puede que me anime con el Batman de Scott Snyder que tiene buena pinta. El resto, ni catarlo excepto alguna cosilla clásica que me pueda interesar en algún momento puntual.

WOLFVILLE dijo...

El capi de brubaker por recopilatorios y factor X de prestado, jajaja. Yo era de los de comprarme DC religiosamente mes a mes, pero tuve la epifania que comenta Ellis: estaba apuñalando a un muerto. Ahora tiro para Vertigo y otras editoriales.

Seguiré comprando algun tomo de superhéroes, pero de los 90 para abajo, por el factor nostalgia. Quizás soy el viejo gruñon que grita "los comics de mi época eran mejores!!!"