jueves, 26 de julio de 2012

ENTREVISTA CON MIKE ALLRED EN THE COMICS JORNAL (2 de 2)

 
Entrevista con Mike Allred en The Comics Journal nº 164, diciembre de 1993. Traducida por Frog2000. Parte 1.

PARTE II: DE “DEAD AIR” A DARK HORSE

Ryder Windham: ¿Podrías contarnos cómo surge “Dead Air”?

Allred: Una vez, en “60 Minutes” comentaron que puede que Roseburg (Oregon), donde yo había estado trabajando de disc jockey, fuese el lugar más seguro del mundo en caso de guerra nuclear, por la ausencia de objetivos militares y a la forma tan natural de discurrir que tiene el aire por el valle, además de algunas otras cosas. Me dije que el hecho de que Roseburg pudiese ser un lugar seguro era bastante interesante. Así que cogí la semilla de esa idea y escribí una historia de fantasía sobre un pueblo que era devastado y en el que todos los medios de comunicación se han quedado detenidos para siempre, de ahí el título de “Dead Air”. Todo el mundo supone que ha sido por culpa de una Guerra Nuclear. Entonces, un pequeño grupo de gente se pone a buscar a sus familiares y amigos, abandonan el pueblo y se encuentran con que, de hecho, se ha producido el fin del mundo, pero no ha sido por la mano del hombre, sino por culpa de Dios, aunque su pueblo se ha quedado apartado de lado sin consecuencias. Finalmente, Dios se empieza a poner al día con ellos.

Windham: Ese fue el primer comic book que dibujaste. ¿Fue un intento deliberado de alejarte de otros géneros? Aunque aparecen algunos elementos fantásticos no es un cómic de superhéroes al uso.

Allred: No. La verdad es que no incluye ningún elemento super-heróico. Cuando volví a interesarme por el medio del cómic me quedé cautivado con obras como Love & Rockets, Mister X y Maus. No tenía ninguna prisa por hacer superhéroes (por no decir que no me sentía nada inspirado.) Creo que “Dead Air” es lo que podría suceder si alguna vez ocurre lo que todos los grupos religiosos dicen que va a pasar algún día: El Segundo Advenimiento, o el Fin del Mundo bíblico. ¿Qué es lo que ellos piensan que ocurriría? Sencillamente filtré toda esa información a través de mi propia forma de estructurar una historia y ofrecí mi versión personal de todas esas ideas.
Windham: En Graphique Musique aparece una serie titulada “it was…” protagonizada por Calvin Lennox, el protagonista de “Dead Air”. Supongo que ese personaje te interesa mucho… ¿por qué aparece de nuevo en “it was…”?

Allred: Creo que en aquella época estaba bastante influenciado por una entrevista que había leído con los hermanos Hernandez, donde hablaban apasionadamente sobre que era mejor introducir experiencias personales en las obras de creación propia. También comentaban que les parecía bastante necesario deshacerse de los típicos géneros cultivados por el comic book. Me sentí tan inspirado como para hacer algo seudo-autobiográfico, así que utilicé el personaje de Calvin Lennox como alter-ego, con la intención de retomar mis propias experiencias vitales y de nuevo, filtrarlas a través de una especie de cedazo de seudo-ciencia ficción casi-religiosa, para ver qué ocurría. Fue como intentar capturar toda una vida, así que llevé al personaje de Calvin Lennox hasta el comienzo de los eventos que ocurrían en “Dead Air”.

Windham: Además, en Graphique Musique hay otra serie titulada “Citizen Nocturne” en la que presentas a un vampiro, Max Morrisey. Es interesante, tanto “Dead Air” como “Citizen Nocturne” tratan sobre un hombre muerto o un vampiro (que está buscando a su esposa), que podría estar muerto o no. Y me pregunto… ¿es deliberado, un tema recurrente en el mundo de Michael Allred?

Allred: No, en realidad no. Lo que quería hacer en “Dead Air” lo tenía bastante claro, tanto en la historia como a nivel artístico, aunque no estuviese demasiado seguro de cómo tenía que hacerlo. Mis habilidades artísticas se encontraban más cerca del dibujo artístico, la escultura y la pintura. Así que cuando salté al medio del cómic, al principio no estaba muy seguro de qué es lo que quería hacer. Me refiero desde el punto de vista técnico. Hasta que no empecé con Graphique Musique no estaba muy seguro de lo que estaba haciendo. Todavía no había encontrado mi propio nicho y no estaba contento con nada de lo que hacía. Empecé con “it was…” y entonces pensé “Nadie va a querer publicar esto”, así que cogí esa serie y la intercambié por una del género de horror / vampiros con la esperanza de que alguien me publicase en algún momento. Finalmente ambas terminaron siendo publicadas, agrupadas en un comic book. Eran bastante similares. De hecho, el aspecto de los personajes principales se parece mucho. Así que supongo que me estaba moviendo en círculos, por lo que cuando finalmente conseguí que Slave Labor me editase, publicaron todo de una vez. No sé si fue buena idea o no. [Risas.] Puede que después haya hecho algunos “remakes” de mi propia obra, pero ha sido porque a partir de “The Everyman” me sentía más centrado, era lo primero que he hecho que realmente parecía estar bien enfocado, sabía la dirección exacta en que debía discurrir mi obra.

Windham: ¿Puedes hablar sobre “The Everyman”?

Allred: De nuevo, es una obra que trata sobre la vida, sobre lo que hacemos con nuestras vidas, ¿cómo podríamos intentar sacar el máximo provecho de nuestra vida en caso de que no estemos contentos con ella? El protagonista de la historia es una mujer que acaba de ser asesinada. Cuando ella y algunos otros espíritus del cementerio se enlazan todos juntos en una sola entidad, empiezan a competir entre ellos por hacerse con el control del cuerpo con la intención de cerrar todos los comienzos de las situaciones sin finalizar que habían escogido experimentar cuando estaban vivos y que se terminaron truncando con su muerte. Ese Everyman, la entidad, es un vehículo que pueden utilizar para hacerlo. Es como si tuviesen una segunda oportunidad.

Windham: Parece que es un tema recurrente en tus cómics. En “Dead Air” aparecía un hombre que se encuentra con otro mundo después de un desastre mundial. Incluso aunque es un poco más comercial, “Citizen Nocturne” está protagonizado por un vampiro muerto. Por su parte, en “The Everyman” regresa una especie de brujo bajo la forma de un hombre, y en Madman podemos leer la historia de un cadáver reanimado. ¿Por qué siempre surge una temática similar, Michael? ¿Estás interesado en la vida después de la muerte?

Allred: Muchísimo. Soy alguien que está bastante hecho polvo. Puede que sea por culpa de mi educación, aunque realmente no sé de dónde proviene esa sensación, pero me encuentro desgarrado entre vivir mi vida al límite y tomar decisiones que respondan a mis propios términos éticos. Así que mi gran pregunta personal es la siguiente: ¿hay vida después de la muerte? Y si es así, ¿qué necesitamos hacer ahora para que esa vida sea la mejor posible? Si el caso es al contrario y no hay vida después de la muerte… ¿deberíamos vivir nuestras vidas tan intensamente como nos resultara posible? De esa pregunta es de donde proviene todo, de esa gran pregunta: ¿Qué es la vida? ¿Por qué estamos aquí? ¿Qué se supone que tenemos que hacer con nuestras vidas? ¿Deberíamos concentrarnos en el momento y vivir intensamente? ¿Hasta qué punto debería preocuparnos el futuro? Y en cuanto a nuestras relaciones personales… ¿dónde se puede dibujar la línea de separación entre nuestra capacidad de influir en los demás y acatar nuestras propias creencias? ¿Deberíamos hacerles estas preguntas a otras personas con la intención de desarrollar nuestras propias creencias? ¿Cómo sabemos que algo es verdad cuando escuchamos el razonamiento de alguien? Y podría seguir y seguir con muchas preguntas parecidas. Son las grandes preguntas acerca de nuestra existencia. Sencillamente no puedo obviarlas, pero por lo menos en Madman he sido capaz de romper con esa angustia existencial, con esa obsesión, y he podido empezar a divertirme con el personaje.
Windham: Ciertamente, “The Everyman” parece una historia mucho más obsesiva que Madman, porque obviamente éste último está más cerca de lo que podría ser un cómic de aventuras. Creo que escribiste el guión de “The Everyman” antes de Madman Adventures, ¿no es cierto?

Allred: Claro.

Windham: ¿Hay algún motivo por el que no hayas continuado con “The Everyman”?

Allred: Claro, la razón principal fue que Epic no promocionó demasiado el cómic, sólo estaban interesados en editar un “one-shot”. Bernie Mireault (que hizo conmigo el tebeo) y yo queríamos continuar con la saga. Se me ocurrió la idea para esa historia, y entonces empezamos a darle vueltas los dos (ese es el motivo por el que en los créditos no se especifique quién es el responsable del guión y del dibujo, o del entintado y del coloreado. Simplemente aparece “Mike y Bernie”.) “The Everyman” surge de un esfuerzo equivalente entre ambos. Teníamos la intención de que fuese una serie de continuará, en la que en cada número, un nuevo espíritu controlaría el cuerpo principal, pudiendo ofrecer así diferentes historias. No había límite de hasta dónde podríamos haber llegado, porque la trama dependía del personaje que habitaba el cuerpo. Así que era una serie que estaba conducida por el personaje, pero finalmente nos quedamos bastante chafados cuando se negaron a continuarla.

Windham: Con Madman retomaste el personaje de Frank Einstein que habías presentado en la historia “For The Record”, de “Creatures of the Id”.

Allred: Claro.

Windham: En Grafik Muzik también volviste a retomar algunos personajes (Calvin Lennox e incluso a Max Morrisey.) ¿Fue porque después de observar deliberadamente tu trabajo anterior te preguntaste cuál de los personajes encajaría mejor en el molde de Madman? ¿O fue más bien porque Frank Einstein te empujó en esa dirección?

Allred: Realmente todo empezó con la ciudad, Snap City, en donde se entremezclaban todos esos personajes y géneros (historias “hardboiled” y misterios policíacos y romances.) Me gustan los antiguos cómics “románticos”, y también me gustan muchos elementos de terror y ciencia ficción, y quería tener la oportunidad de poder usar todos esos géneros a la vez. Esa es la razón de que en Grafik Muzik apareciese una serie titulada “Ghoulash” (arrojé todo a una cazuela como si fuese un goulash, e incluí el elemento fantasmal [ghoul], y de eso trataba la temática del primer guión.) Así que empecé a construir a partir de ese punto. Quería tener esa especie de mundo, uno donde pudiese ocurrir de todo, donde pudiese tener lugar cualquier tipo de historia, dependiendo del personaje que utilizase en un momento determinado. Aparte de todo esto, el personaje que más me gustaba era Frank Einstein, porque es como un crío (tiene buenas intenciones, aunque es capaz de hacer cosas que pueden ser sorprendentes, cosas violentas y desagradables… además de algunas otras cosas más amables. Me lo imagino como alguien de muchas facetas. En el fondo su naturaleza es dulce y leal, fue el primer personaje al que le cogí cariño. Cuando lo retomé, me dije: “¿Qué quiero hacer con él realmente? ¿Qué podría hacer para que mi obra no tuviese ese tono “artie-pedorro”? Y me pareció que vestir a Frank con el traje de Madman era la elección perfecta.
Windham: ¿Has tenido en cuenta personajes “cliché” del campo de los superhéroes u otras influencias con las que hayas podido ir modificando a Madman? ¿Algún dibujante en concreto o algún personaje?

Allred: Por supuesto. Una de mis series favoritas, si no la que más me gusta de todas, es el Plastic Man de Jack Cole. Ese material es muy actual. Lo que logró hacer el autor logró durante esa etapa es magnífico. Adoro esa obra. Hay un montón de cosas que me gustan. A pesar de que en realidad no se puede enmarcar en el mismo género, el Johnny Comet de Frazetta tenía una especie de tono aventurero. Es un trabajo que me apasiona. Me gusta un montón Tintin. También el Spirit de Eisner y la obra de Moebius, porque algunos de sus personajes aparecen vestidos de forma muy extraña. Hay algunos más. Me encanta lo que logran los hermanos Hernandez en Love & Rockets cuando eligen el género super-heróico.

Windham: ¿Hay algún aspecto de los superhéroes que hayas intentado ignorar de forma deliberada?

Allred: Claro. Todo ese aspecto enmarañado del continuará. Y la ultra-oscuridad.

Windham: El Madman Oscuro.

Allred: [Risas.] La verdad es que no podría soportar toda esa tremenda oscuridad sin aflojar la presión un poco. Porque es como una canción de un solo acorde. Hay un montón de títulos que parecen tener la actitud de “cuanto más duro es el personaje, mejor es el título”, y los disfraces y conceptos que aparecen en ellos no tienen ninguna profundidad. Me gusta cuando puedes saber cómo será capaz de reaccionar un personaje ante una situación concreta, porque significa que conoces bien al personaje. De eso es de lo que realmente deberían tratar las historias (necesitas incluir a los personajes y relacionarlos entre sí durante la trama, para que formen parte de ella, para que tomen partido en lo que ocurre en la historia.) Con sólo mirar todos esos trajes voladores sin fin… me entra dolor de cabeza.

Windham: [Risas.] De acuerdo. Hasta ahora, de Madman hemos podido ver una serie de tres números coloreada en dos tonos, y luego tres números más a color. Aquello lo editó Tundra, después estuviste en Kitchen Sink, y ahora te vas a mudar a Dark Horse Comics. ¿Puedes decirnos por qué se han ido produciendo todos estos movimientos?

Allred: Cuando estaba trabajando en Europa y decidí dedicarme al cómic a tiempo completo, me mudé a Oregon con mi familia porque era mi lugar de nacimiento y había allí pasado la primera etapa de mi vida. Además, en realidad me encanta Oregon, así que me parece que era la elección natural. Felizmente, Dark Horse tiene allí su base, y ellos fueron muy amistosos conmigo cuando llegué de nuevo, así que al principio de mi etapa en los cómics a todo color, conocí y me cayó bien y empecé a confiar en Mike Richardson. Además, he pasado muy buenos momentos saliendo de marcha con los colegas de Dark Horse. Después de la situación con Kitchen Sink / Tundra, varias empresas diferentes me empezaron a ofrecer publicarme (había bastante curiosidad sobre lo siguiente que iba a hacer con Madman) y Dark Horse hizo la mejor, la más conveniente, la oferta más jugosa. Lo mejor de mi estancia en Tundra fue trabajar con Kevin Eastman; me gusta mucho su política de “primero el creador” y estoy encantado con lo que había logrado montar de la nada, a pesar de que también me encantase Kitchen Sink, (no tengo nada más que respeto por Denis Kitchen y por aquellos con los que estuve trabajando en esa editorial). Dark Horse era prácticamente el siguiente paso que tenía que dar, porque además me parece una editorial magnífica. Creo que mi decisión de no continuar con Kitchen resultó bastante dura, porque publican todo lo de Charles Burns, Harvey Kurtzman, Will Eisner y Mark Schultz. Después de hablar con Kevin sobre todas estas preocupaciones, me pareció como si Dark Horse me hubiese ofrecido algo que sería muy tonto no aceptar. Por lo menos sigo manteniendo una buena relación con Kevin, y he empezado otra con Denis Kitchen. Además, con ellos he podido sacar dos recopilaciones con las dos primeras trilogías de Madman y algunos proyectos especiales. Así que me siento bastante afortunado. Tuve que tomar una decisión muy difícil, pero se hizo más fácil cuando me comentaron que querían seguir teniendo una buena relación conmigo. Eso hizo que todo encajase.
Windham: En el primer número del Madman coloreado en dos tonos, el personaje le sacaba un ojo a un tío y se lo comía, y en el tercero Madman descabezaba a alguien. Aunque no me imagino a nadie que quiera alentar esas acciones [risas], creo que era más violento que cualquier cómic de superhéroes “mainstream” de los que he leído. Desde la perspectiva del lector, parece que comparado con el resto de comic books estaba fuera de lugar. ¿Qué puedes comentar sobre el nivel de violencia que querías mostrar, y sobre las reacciones de los lectores?

Allred: Me preocupaba mucho su reacción. Un montón de gente me comentó que casi no habían pasado de las primeras páginas del primer número por culpa de esa escena en la que el personaje saltaba un ojo de una cuenca, pero que estaban contentos de haber proseguido, porque con ese acto se podía aprender qué tipo de conciencia tenía el personaje, quién era y también nos dábamos cuenta de que él tampoco sabía demasiado bien quién era. En su interior se pueden encontrar partes profundas y oscuras que en los momentos más frustrantes e incontrolables salen a la luz. Me dije que era importante mostrar que podía ser alguien peligroso, que tenía esa parte de su personalidad que podía llegar a atemorizar, que podía hacer ese tipo de cosas cuando estaba lleno de rabia y frustración. También quería enseñar ese tipo de mentalidad de comic book mediante la que parece que cuando matas a un tío, no te lo piensas dos veces, simplemente reaccionas de esa forma. Una de las razones por las que Madman lleva un uniforme es porque uno de los recuerdos que le quedan es haber leído el cómic “Mr. Excitement” durante su juventud. Así que me parecía importante que se pudiesen ver ambas caras. Si eres violento, entonces serás responsable de tus actos violentos. Esa es la idea que intentaba mostrar. Además quería hacerlo justo en las primeras páginas del primer número. Hacia el final de la serie mostraba cómo alguien se podría poner violento con otra persona por culpa de cosas poco importantes. En el caso del tercer número de la serie original (cuando Madman descabezaba a otra persona), lo hacía simplemente porque le había mentido y el personaje aborrece a los mentirosos. Así que entonces tomaba la decisión moral de castigarlo. De nuevo, después se daba cuenta de lo que había hecho. Está un poco relacionado con algo que me ha sucedido hoy mismo. Estaba conduciendo por la zona de Hollywood, y empecé a pensar que cuando te quedas atascado por 219º vez, empiezas a imaginarte lo que sería sacar el corazón del pecho de la gente, te gustaría atropellarlos a lo largo de toda la autopista. Es interesante observar dónde dibujamos la línea sobre lo que podemos soportar de otras personas antes de responder. Sam Peckinpah abordó el mismo tema en “Perros de Paja”, en donde Dustin Hoffman interpretaba a un matemático de mediana edad que era empujado una y otra vez hasta el límite, para finalmente convertirse en alguien totalmente desapegado de la realidad y descubrir sus instintos violentos. Supuestamente está defendiendo a su casa y a su esposa, pero podemos ver que al final empieza a regocijarse en la atracción que le suscita la violencia. ¿De dónde provienen los límites morales? No digo que yo haya tenido mucho éxito mostrando todas esas ideas, pero siempre he intentado ser sutil con las cosas que incorporo en mi obra, para que la gente reflexione sobre ellas y tome sus propias decisiones. Algunas personas suelen pillar lo que les intento comunicar (he recibido algunas respuestas optimistas). Otros se quedan completamente helados, y es entonces cuando siento que he fallado miserablemente, cuando pienso que en realidad en los comic books no hay espacio para este tipo de cosas. Volviendo sobre Madman Adventures, tomé la decisión consciente de crear un cómic que fuese para todas las edades. Definitivamente quiero que mis cómics funcionen a muchos niveles. En el último número de Adventures un personaje era asesinado de forma muy violenta y yo dejaba claro, al menos creo que lo hacía, que no era un ser humano. No he recibido ningún tipo de reacción todavía, así que no sé qué pensar. Supongo que estoy intentando luchar contra mis propias limitaciones y con lo que creo que me parece o no apropiado.
Windham: Entonces, ¿el Madman que va a editar Dark Horse también está pensado para todos los públicos?

Allred: Esa es la intención. Estoy intentando no ponerme ninguna barrera en esta etapa de mi vida, porque me fijo en cómo van creciendo mis hijos y quiero crear algo con lo que podamos divertirnos tanto ellos como yo. No veo que se puedan encontrar demasiadas obras pensadas para todos los públicos. Esa es la dirección en la que estoy intentando empujar mi trabajo. Espero tener éxito, no porque sienta que haya necesidad de que exista algo parecido, sino porque realmente es lo que quiero hacer en este momento.

Windham: Además has tomado la iniciativa y también te has empezado a centrar en el merchandising de Madman: existen desde planeadores de madera de balsa hasta yo-yos. ¿Era algo que tenías pensado con anterioridad, desde la época en la que se editó la primera colección, o está relacionado con tu interés personal por los juguetes? Nunca había visto que se editasen a tanta velocidad tantas cosas divertidas relacionadas con un personaje. ¿Fue algo que te sugirió alguien o lo has impulsado tú mismo?

Allred: Cuando tomé la decisión de crear un personaje con disfraz, repentinamente dejé atrás un montón de presión. Antes sentía que mi obligación como historietista era promover el progresismo en el cómic, hacer obras autobiográficas o dramas humanos que pudiesen ganar el Pulitzer o lo que fuese. Cuando decidí hacer un personaje uniformado, todo se volvió mucho más sencillo. Toda mi nostalgia por mi infancia y por lo que me encantaba cuando era un chaval volvió de nuevo a mi vida. Mi mayor influencia fue lo divertido que me resultaba de niño ver la serie original de televisión de Batman. Había todo tipo de merchandising del personaje, desde gomas de borrar hasta plastilina, lanzadores aéreos, y marionetas y pistolas de agua. Batman estaba por todas partes y hacía que todo fuese mucho más divertido, podías leer el cómic y ver la serie de televisión, etc. Así que me dije, “eso es lo que quiero hacer. Quiero un cómic que sea divertido y que dé una sensación de arte pop. Mi intención era disfrutar un montón, así que también quería todo tipo de baratijas relacionadas con la serie. Sencillamente, todo es más divertido si puedes jugar con lanzadores aéreos y tienes cajas para llevar el almuerzo al colegio y bolígrafos y pósters, y marionetas para los dedos y postales y frisbees. También resulta muy divertido diseñarlo todo (me encanta diseñar cosas y pensar en las nuevas. ¡Y mis hijos lo devoran con los ojos!) Me anima a seguir intentando hacer cosas nuevas. Por lo que podría estar haciendo esto para siempre.
Windham: Entonces… ¿llegaremos a ver alguna vez una película o el móvil de Madman?

Allred: ¡Seguro! Empezaré a trabajar en ello mañana mismo. [Risas]. Nunca es tarde.

Windham: Me gustaría retomar el tema de Madman, pero antes será mejor charlar sobre tu trabajo en Vertigo. Primero hiciste The Geek, que estaba guionizado por Rachel Pollack, y también trabajaste en un guión de Peter Milligan, una historia de Shade para Vertigo Jam. ¿Te proporcionaron los guionistas o la editorial el guión completamente acabado?

Allred: Claro, esos dos guionistas, y también Neil Gaiman para Sandman. Eran muy concisos. Descripciones de las viñetas, argumentos completos, también dejaron un pequeño espacio para mis ideas. Pero en la mayor parte de los casos creo que todos nos quedamos bastante contentos con los resultados obtenidos.

Windham: Relacionado con tu trabajo para los títulos de Vertigo, ¿prefieres trabajar a partir de un guión completo de otro guionista o en uno tuyo? En Madman, ¿guionizas todo al empezar o haces que todo vaya encajando según va avanzando la trama?

Allred: Primero guionizo todo muy por encima, hago una descripción en términos generales, un argumento, y luego empiezo a dibujarlo, y es entonces cuando me doy cuenta de que hay cosas concretas que van a cambiar según estoy trabajando en ellas, es algo de este trabajo que me parece bello en sí mismo. No tengo que llamar a nadie para preguntarle si le parece bien que cambie algún aspecto del guión. Me topo con cosas que me había perdido en un principio o con otras que puedo añadir en ese momento con la intención de dar una profundidad mayor a la trama. Me parece bien ser mi propio jefe. También suelo divertirme mucho cuando colaboro con alguien, y cuando lo he hecho, he aprendido un montón de cosas útiles que incorporar en mi propia obra, pero si tuviese que elegir, elegiría siempre hacer mi propia obra. Resulta bastante satisfactorio. Sé lo que tengo en la cabeza, y sé cuando he tenido éxito traspasándolo a la hoja con mis propias manos. Cuando he colaborado con alguien nunca he estado completamente seguro de haber tenido éxito al dibujar lo que ellos esperaban que dibujase.

Windham: ¿Hay algún otro guionista o personaje que sea propiedad de una compañía con los que te interesaría trabajar o con los que ya lo hayas hecho?

Allred: En realidad no. Los personajes que me gustan suelen ser la visión personal que su creador ha puesto en ellos. Por ejemplo, Will Eisner con su The Spirit, o Jack Cole en Plastic Man, o Alex Toth en El Zorro. He visto algunos intentos de retomar el trabajo de otra gente que han tenido bastante éxito y otros que lo han tenido menos. El único personaje que creo que realmente podría considerar hacer alguna vez sería Batman, y lo haría por razones puramente nostálgicas. No hay razón alguna para que quiera hacerlo. No hay nada que se pueda decir del Cruzado de la Capa que no se haya dicho antes. Sencillamente querría hacer mi propia versión para satisfacer al niño que hay en mí.
Windham: ¿Y por qué no Plastic Man?

Allred: No podría hacer Plastic Man, no podría hacer toda una historia del personaje. Creo que es porque lo que hizo Jack Cole es magnífico. Plastic Man es Jack Cole, así como Love & Rockets son los hermanos Hernandez. Como mucho, haría un “pin-up” o algo parecido. Creo que siempre me ha gustado ver las interpretaciones de otros dibujantes. Cada portada de Madman está hecha por un dibujante diferente. Son bastante explosivas.

Windham: ¿Qué podremos ver próximamente en el título de Madman? ¿Será ilimitada la próxima serie de Dark Horse?

Allred: La he planeado de esa forma. Me he prometido que intentaría sacar 101 números de forma bimensual. Ya veremos si realmente lo consigo o no. Se llamará Madman Comics, será bimensual, y veremos más a los habitantes de Snap City. Utilizaré a Madman como una excusa para poder ver al resto de personajes. De nuevo, espero poder jugar con varios géneros y hacer que colisionen con Madman para ver qué ocurre. Me lo estoy pasando muy bien y espero poder mostrar ese espíritu en la colección, quiero que la gente se dé cuenta de ello cuando esté leyendo el cómic y que pase un buen rato. ¡Y espero que eso sea todo! Estoy muy entusiasmado. Siento como si el concepto creciese en cada nuevo número y no hay ningún lugar que no pueda visitar. Sé que como dibujante y guionista tengo un largo camino que recorrer, pero si cada número es mejor que el anterior, entonces seguiré adelante. Hay otras cosas que he planeado hacer en mi carrera, no todas están relacionadas con Madman. En cuanto responda a las respuestas que estoy buscando con el personaje, me moveré hacia otro lugar. Pero mientras tanto, llevaré hasta el final lo que tengo planeado.
Windham: ¿Eso significa que existe un final? [Risas].

Allred: Claro, definitivamente habrá un final donde se responderán todas las preguntas. Creo que lo tengo claro en un 80%. El resto de respuestas se irán respondiendo a medida que continúe la serie. Aparte de eso, supongo que existe el riesgo de que me cataloguen como el dibujante que hace Madman, así que creo que después de haber completado Madman haré alguna otra cosa. Será todo un desafío. Puede que explore algunos otros aspectos de mi dibujo, o puede que me meta en otro medio, ya veremos qué ocurre. Pero por lo menos para el futuro cercano, sé que los cómics siguen siendo mi medio favorito de expresión.

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