viernes, 11 de octubre de 2013

COMENTARIOS SOBRE CRUMB 15: DON DONAHUE


COMENTARIOS SOBRE CRUMB. Varios autores ofrecen sus impresiones sobre Robert Crumb y su trabajo. Artículo aparecido en Blab nº3 (1988). Traducido por Frog2000. 

1. JAXON
2. KIM DEITCH
3. JOHN THOMPSON
5. JOEL BECK
6. TRINA ROBBINS
7. HARVEY PEKAR
8. ACE BACKWORDS 
9. SAVAGE PENCIL
10. TOM VEITCH
11. SPAIN RODRIGUEZ 
12. JOSH ALAN FRIEDMAN
13. BETO HERNANDEZ
14. GEORGE HANSEN 

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15. DON DONAHUE [Fundador de la editorial Apex Novelties, puede que Don Donahue fuese el editor más importante e influyente del movimiento de comix underground. Se atrevió con el Zap de Robert Crumb, además de con otros títulos como las antologías "Jiz" y "Funny Aminals" (en ésta última Art Spiegelman haría sus primeros pinitos),  así como con el "Snatch Comics", también de R. Crumb, o "Terminal Comics." En Comics Comics le homenajearon después de que un cáncer se lo llevara en 2010.]
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Conocí a Crumb en 1967 en San Francisco, la ciudad donde nací, cuando él tenía 24 años y yo tenía 25. Yo ya estaba involucrado en la escena de publicaciones underground, y llevaba en ella bastante tiempo, porque fui un beatnik de 17 años que había sacado en su día una revista de poesía. En 1967 estaba trabajando en el "Barb" de Berkeley.

Crumb había llegado a principios de ese año desde Cleveland. Había un periódico underground en Filadelfia llamado Yarrowstalks que había sacado algo de material suyo. De hecho, el tercer número estaba hecho completamente por él, y como había tenido mucho éxito, el editor de Yarrowstalks, Brian Zahn, le preguntó si quería hacer un comic book. Crumb quería dibujar un cómic desde hacía mucho tiempo antes, pero era la primera vez que alguien le ofrecía publicárselo. Diseñó dos cómics completos, el Zap Comix número 1 y el 2, y se los envió a Zahn. Entonces, Brian Zahn (al que podría llamarse el padre del comix underground) hizo algo sorprendente. Cogió los dibujos y desapareció. Alguien de su oficina dijo que se había marchado a la India. (Pasarían siete años hasta que el abogado de Crumb rastreara a Zahn y recuperara los dibujos).

Yo ya había visto el material que Crumb había hecho para Yarrowstalks y "The East Village Other". Aunque había otros historietistas underground (los más notables eran Joel Beck, Gilbert Shelton y Spain), cuyo trabajo aparecía aquí y allá, Crumb se había convertido en un estilo propio que era reconocible de forma instantánea. Su estilo de dibujo arcaico capturaba la esencia de los dibujos de los primeros días del cómic, sin imitar a ningún otro dibujante. Por otra parte, el contenido era post-LSD. El resultado final era el de un genio.

Cuando conocí a Crumb aún se estaba preguntando qué es lo que le habría ocurrido a Zahn, y tenía un comic book sin editar que se suponía que sería el segundo número de Zap. Sentí que si lo imprimíamos haríamos historia, así que se lo dijimos a ese editor y tiramos para adelante. Por lo que el Zap número 2 se convirtió en el primer número.

Alquilé los servicios del impresor Charles Plymell para imprimir la portada y las páginas interiores. No podía pagarle, porque no tenía ningún capital, así que le ofrecí a cambio una grabadora de cinta. Los ejemplares fueron reunidos, plegados y grapados por Robert, su esposa Dana, algunos otros amigos y por mí. Las 4.000 copias se vendieron rápidamente a través de la red de distribución underground, aunque no hicimos demasiado dinero con su precio facial de 25 centavos.

Plymell decidió mudarse a Canadá, así que me hice cargo de los pagos de su imprenta y del resto del equipo y empecé a aprender cómo imprimir. Mi primer trabajo fue una segunda impresión del primer Zap (5.000 copias), que me fueron pagadas por adelantado por el legendario librero de Berkeley, Moe Moscowitz, en nombre de su amigo Don Shenker, propietario de Print Mint. Print Mint había empezado como una tienda de cuadros y se había convertido en la mayor distribuidora de pósters de rock y periódicos underground.



Gracias a un increíble golpe de suerte, Crumb hizo fotocopias del primer número original de Zap (el que estaba perdido) para enviárselas a un amigo de New York. El amigo se las devolvió y Crumb las retocó, por lo que pude usarlas para imprimir el número a partir de ellas. Volviendo al momento en el que Plymell estaba impriendo el primer Zap, Crumb me preguntó si quería poner el nombre de alguna empresa en la portada, y yo pensé en Apex Novelties. Cuando redibujó la portada del Zap número cero, Crumb también creó el logo del corazón dentro de una bombilla.

Así que ya llevaba siendo impresor todo un mes y aún estaba aprendiendo cómo hacerme cargo de la imprenta, y ya tenía más trabajo del que podía manejar. Mientras tanto, otros tres artistas fueron captados en el acto: los dibujantes de pósters Victor Moscoso y Rick Griffin, y también S. Clay Wilson (que acababa de llegar desde Kansas). Juntos se encargaron del Zap número 2, de 52 páginas, que se suponía que yo iba a imprimir. Esto era un ambicioso objetivo que sobrepasaba la capacidad de mi pequeña imprenta, que sólo podía imprimir dos páginas a la vez. Sin embargo lo intenté, pero me llevaba demasiado tiempo, y los dibujantes se impacientaban y Don Shenker estaba esperando entre bastidores con dinero suficiente como para pagar por una impresora del centro que pudiera hacer todo el trabajo en un par de días. Así que ocurrió lo inevitable: los dibujantes me informaron disculpándose de que se iban a ir con Shenker, algo que al escucharlo me partió el corazón.

Afortunadamente para mí, Crumb ya estaba trabajando en otro proyecto, uno que se ajustaba perfectamente a mi capacidad. Este era Snatch Comics, el desafío definitivo (en aquella época) a la censura: un libro de tamaño bolsillo que era demasiado caliente como para que Print Mint se hiciese cargo de él. Así que me convertí, durante un tiempo, en editor de pornografía. Edité el Snatch 1, 2 y 3, el Jiz y el Cunt de Rory Hayes, todos impresos y distribuidos bajo una atmósfera de secretismo y precaución.

Dado que no había ningún enlace comercial que se encargara de ellos, estos títulos fueron ensamblados por varios hippies a destajo. Venían con maletas donde metían las páginas y portadas, y luego volvían con los comic books completos, que eran vendidos a varios negociantes que venían a mi loft. Algunos de esos títulos acabaron bajo el mostrador de las "headshops", algunos fueron vendidos en las calles metidos en los abrigos de alguna gente, y por supuesto, la gran mayoría acabaron extendiéndose por todo el país (e incluso por el Mundo) a través de varios canales underground.

A lo largo de la primera mitad de los setenta mantuve mi negocio de impresión y ocasionalmente edité cómics como Mr. Natural (con Gary Arlington), Your Hytone Comix, Funny Animals, Black & White y otros. Tambien pósters y agendas. Pero para mí, lo más excitante de todo fueron esos dos primeros años inmerso en el comix underground.

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