miércoles, 23 de octubre de 2013

COMENTARIOS SOBRE CRUMB 19: LESLIE CABARGA


COMENTARIOS SOBRE CRUMB. Varios autores ofrecen sus impresiones sobre Robert Crumb y su trabajo. Artículo aparecido en Blab nº3 (1988). Traducido por Frog2000. 

1. JAXON
2. KIM DEITCH
3. JOHN THOMPSON
5. JOEL BECK
6. TRINA ROBBINS
7. HARVEY PEKAR
8. ACE BACKWORDS 
9. SAVAGE PENCIL
10. TOM VEITCH
11. SPAIN RODRIGUEZ 
12. JOSH ALAN FRIEDMAN
13. BETO HERNANDEZ
14. GEORGE HANSEN 
15. DON DONAHUE 
16. BOB BURDEN
17. JUSTIN GREEN
18. DANIEL CLOWES

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19. LESLIE CABARGA [Lo primero que publicó Cabarga en su vida, cuando tan sólo contaba 19 años, fue "The Fleischer Story", la historia del estudio de animación de Max Fleischer. Y desde entonces no ha parado: en torno a cuarenta libros llevan su firma, desde un manual de rotulación hasta un tomo donde resolver 24 misterios creados a base de puzzles, pasando por el tomo "Amorosas Chicas en Topless Veraniego; Una guía para el Caballero sobre Mujeres, Relaciones y Tetas" (y no, aún no está publicado en castellano.) También se convirtió en uno de los ilustradores (con dibujos tan irreverentes como divertidos) más solicitados de New York. Respecto al cómic, Leslie ha diseñado las recopilaciones de la editorial Archie (rescatando historias de Richie Rich o Casper) y magazines como Dope Comics (Kitchen Sink) o Comix Book (¡con el apoyo de Stan Lee y Marvel Comics en un descarado intento por apropiarse de la cuota de mercado del cómic underground!) Web del autor.]
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Tenía trece años cuando me encontré el Head Comix de R. Crumb en la librería Brentanos, en New York. No me podía creer lo que había encontrado: "¡Guau, no voy a tener que volver a dibujar musculitos en calzones nunca más!" Eso es lo que me dije. Durante años había estado aspirando a dibujar cosas de super-héroes, ya que las tiras de periódico parecían estar fuera de mi alcance, y cómics como Archie o Richie Rich no eran de mi gusto. Inmediatamente empecé a hacer "tiras de cómic underground" estrafalarias, irreverentes, guarras y algo inmaduras; finalmente edité mi propio cómic: Fungus, y lo vendí en mi Instituto. Estaba lleno de cosas impactantes (desnudos, palabrotas, racismo, anti-religiosidad, lo normal), pero nadie excepto mi abuelo me puso objección alguna. Creía que el director y los profesores iban a quedarse lo suficientemente impresionados ante mi esfuerzo empresarial, pero pasaron por alto el desagradable cómic que había hecho.

En aquellos días, como todo el mundo, intentaba dibujar como Crumb. Utilizaba esa técnica difuminada con el rapidógrafo que Crumb hacía mejor que cualquiera. Finalmente, Don Lewis, el director artístico del East Village Other, me enseñó que el trazo de Crumb parecía estar "vivo" porque lograba una ancha variedad en sus líneas al usar un rotulador flexible, mientras que el mío era frío, estéril y parecía un garabato. Que lo que tenía que hacer era conseguir mi propio estilo...

Había empezado a dejarme caer por el East Village y encontré el primer comix underground en una de las "head shops" que aún existían en 1969. Me compré mi primer puñado de Zaps. Me reuní con Kim Deitch (el entonces director de Gothic Blimp Works) en una convención de cómics y debido a que le dejé impresionado al saber cómo hacer separaciones de color, me publicó mis primeras tiras a color en el Blimp. ¡El color era lo mejor que tenían esas tiras! Después de eso empecé a ir al East Village Other y a hacer algunas cosas para ellos. Solía escalar entre sus pilas de material y empecé a coleccionar los primeros números del EVO, que estaban llenos de obras de Bodé, Crumb, Deitch, Trina y Spain. ¿Quién sabía entonces que crecería hasta convertirme en el padre del hijo de Kim y de Trina, aunque yo mismo fuese poco más que un niño?



Un día estaba en una librería en el Village y quería comprar un manojo de comix underground, pero no tenía dinero, por lo que le ofrecí al vendedor una copia del primer número del EVO a cambio de sus comix. Me dijo: "¡Oh, Dios, esta noche he soñado que iba a pillar el primer número del East Village Other!" Por algún giro peculiar del destino, hice que el sueño del vendedor se convirtiese en realidad. Cuando giré sobre mis talones y salí fue un momento esencial para mí. ¿Me habría levantado con el pie derecho? Después de seguir a la pandilla de artistas underground hasta San Francisco, me pasé casi todos los siguientes años escribiendo "The Fleischer Story", que ahora ha sido reeditado por Da Capo Press en una nueva edición revisada (233 Spring St. NYC 10013, o envíame 19 dólares al 316 W. Chelten Ave. Filadelfia, PA 19144 para conseguir una copia autografiada.) Y así, también yo estuve dibujando unos cuántos comix underground. Entonces pude comprobar que como ilustrador podía hacer diez veces más dinero que como dibujante underground, así que me cambié de profesión. De todas formas no estaba demasiado interesado en contar historias. Prefería trabajar más en una ilustración que en hacer cientos de dibujos medio acabados para contar una historia. A lo largo de los años que estuve en San Francisco pude estar en compañía de Crumb algunas veces, y siempre me hubiese gustado conocerlo mejor, porque creo que teníamos muchos intereses en común, como la música antigua y los viejos estilos de rotulado, por ejemplo. Pero siempre me repugnaron los mugrientos coleccionistas que había conocido y que siempre estaban cambiando y vendiendo cosas a "Robert", por lo que nunca me acerqué más a él. Porque no soy una "groupie".

Algunos dibujaban tan bien como Crumb. ¡Pero él dibujaba como un cabrón! Su agudeza e ideas, su dibujo y rotulado, su comprensión de los diversos estilos siguen sin rival. También me encanta la forma que tiene de dar sombras. Una vez, Gary Arlington me enseñó algunos de los sketchbooks originales de la infancia de Crumb. Entonces pude ver que Crumb ya estaba algo perturbado por culpa de una mala infancia. Pero incluso entonces dibujaba correctamente, sin lápiz preliminar, y era un condenado buen dibujante. Demasiadas cosas malas con su hermano, supongo.




Hasta el día de hoy he seguido teniendo un gran respeto y admiración por la obra de Crumb, pero creo que se ha extraviado en el camino antes de conseguir desarrollar completamente su potencial. Quizá fuese por culpa de la fama. ¿No es cierto que lo primero que hizo es mejor y que después parece estar parodiándose a sí mismo? Una vez mi Padre me señaló sabiamente que mientras que muchos historietistas tradicionales hacían caricaturas graciosas de gente masculina al estilo cartoon, normalmente dibujaban a las mujeres de forma más realista (como ocurre en Jig´s Daughter, Tillie the Toiler, Toots and Casper, Polly and her Pals, etc) ¿O me equivoco? Sin embargo, Crumb era consecuente con su estilo, y las mujeres que dibujaba encajaban con los personajes masculinos.

Volviendo a aquel 1969, al East Village Other, creo que había cierta magia en el aire mientras estaba buscando los comix de Crumb en las "head shops". Había una cierta cantidad de magia en los primeros setenta en San Francisco, cuando estuve viviendo con los historietistas underground. Pero ahora... ¿el comix underground? Eeeejem.

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