(De la columna “Come In Alone” número 5, escrita por Warren
Ellis. Aparecida el 31 de Diciembre de 1999 en Comic Book Resources. Traducida
por Frog2000. Nota: el título es una invención, la columna original no disponía
de ningún encabezado.)
INSTRUCCIONES: Lee “Projections 10: Hollywood Film-makers on
Film-making”, de Mike Figgis (Faber & Faber, 1999), escucha “Brought To
Light”, la dramática lectura de Alan Moore de dicha novela gráfica, producida
por Gary Lloyd (Codex, 1999), y entra en el blog de Norman Spinrad (y díle que te envío yo y dale las buenas
tardes). La novela gráfica recomendada de hoy es “BRYAN
TALBOT'S BRAINSTORM: The Complete Chester P Hackenbush And Other Underground
Classics”, de Bryan Talbot (Alchemy, 1999). Ahora
márchate.
Tengo muy poco tiempo, así que haré que esto vaya rápido.
Las últimas columnas parecen haber desencadenado una gran
cantidad de correo en el que se me pide, una vez más, "cómo se podrían
salvar los cómics." Qué hacer, tal y como dijo alguien, para conducir a la
industria "hacia el camino correcto".
Así que aquí tenemos algo que, otra vez, hará que la mitad
de mi audiencia piense que he vuelto a perder la cabeza.
Los cómics no necesitan ser salvados.
Verás, cuando dicen “el camino correcto”, más o menos se
refieren a que quieren restaurar el punto más alto en el que el medio consiguió
estar al comienzo de década. Esa época en la que todo el mundo se hizo rico y
los gigantescos cheques por los “royalties“ le consiguieron una casa a Fabian
Nicieza y unos dientes a Scott Lobdell.
Ahora Grant Morrison clama que ese nuevo “boom” está de
regreso. Con sus cartas astrológicas, sus informes de actividad obtenidos de
las manchas solares y las vísceras de animales atropellados propiciaremos un
sangriento borrón y cuenta nueva que demostrá que realmente existe un ciclo de
riqueza y éxito en este negocio hacia el que actualmente nos estamos moviendo,
que estamos en marcha en la fase ascendente de la curva hasta que llegaremos a
un nuevo pináculo un poco mejor. En pocos años todo el mundo nos saltará encima
de nuevo, la gente aparcará camiones cargados de dinero a nuestras puertas,
conseguiremos vender más unidades del CHICO SIN PIERNAS en una semana que todos
los CDs que venderá la jodida Shania Twain en un año, y todos viviremos como
reyes.
Pero para serte franco, Grant se droga.
No habrá ningún nuevo “boom”, tíos. Actualmente, un “boom”
supondría que tendríamos acceso a un público más amplio. Y el único público que
tenemos ahora, el único público al que llegamos actualmente, son a las personas
que están dispuestas a traspasar la puerta de una tienda de cómics para comprar
directamente el producto. Y ya no hay tantas tiendas de cómics como las que
hubo en la época en la que se originó ese “boom” anterior. Tenemos algo así
como la mitad de visibilidad de la que tuvimos entonces.
De acuerdo. Sé lo que viene ahora. Habrás leído sobre mis
cabreos en otros lugares durante los últimos años, y eso siempre me vuelve de
regreso. Tenemos que llegar a un nuevo público a través de nuevos canales de
distribución. Puestos de periódicos, librerías, tiendas de discos. (Dejo
constancia de que Tower ha tenido una novedosa
iniciativa con el tema de las novelas gráficas.) Sí, lo haremos. Pero la
simple verdad es que esto no sucederá a corto plazo.
Sencillamente, Marvel y DC no están interesadas en abrir
totalmente los canales de distribución. Han invertido demasiado en la
supervivencia del mercado directo. Han tenido innumerables posibilidades de
reabrir negociaciones con el mercado en quioscos y las negociaciones nunca han
acabado bien. Demonios, DC ha forzado de forma activa a que las ventas se muden
del quiosco al mercado directo. Marvel asesinó mi SATANA para que toda su línea
editorial fuese consideraba como algo completamente seguro para su
comercializaciónen K-Mart y en otros almacenes de entretenimiento para toda la
familia. No he estado en un K-Mart norteamericano recientemente, pero he tenido
las cifras de los “royalties” de los títulos para todas las edades que he hecho
desde entonces para ellos, siguiendo las disposiciones generales de la
compañía. Y tampoco parece que haya sido la hostia de bueno para las ventas,
¿verdad? Creo que las series de Archie siguen vendiendo su triste irrealidad en
supermercados y similares, pero esas personas son el Enemigo, y deberían ser
insultadas, perseguidas y condenadas a muerte. Supuestamente, Dark Horse trató
de penetrar en el mercado del quiosco con STORYTELLER, de Barry Windsor-Smith,
y maldijo todo lo que les ocurrió. He oído dos versiones del por qué de dichos
insultos: una contaba que Dark Horse finalmente no tenía ni personal ni
recursos para conseguir el éxito en esa tarea (una que admito que es enorme), y
la otra versión contaba que DH simplemente no se esforzó lo suficiente, con
STORYTELLER en particular y con el resto en general.
Verás, tú y yo no tenemos ni la influencia, el dinero o el
personal para hacer que se hagan las cosas como han de hacerse, para obligar a
que los cómics lleguen a esos nuevos puntos de venta y conseguir que las obras
estén justo enfrente de las personas adecuadas. Todo lo que tú y yo tenemos
ahora es el mercado directo, porque eso es todo lo que les interesa apoyar a
las grandes empresas.
Por lo tanto, nos corresponde a nosotros reforzar el sistema
del mercado no directo si queremos seguir vendiendo cómics con la estructura
que hay montada en la actualidad. Y me gustaría que siguiese funcionando,
porque me gustaría poder seguir pagando mi casa y todas esas cosas. Y eso
significa cambiar la cultura que existe detrás de la tienda de cómics.
Eso significa que hay que deshacerse de los Jar Jar Binks
que se quedan hablando frente a la entrada de la tienda. Eso significa que hay
que arrojar las cosas de Culos y Tetas a otro lugar. Eso significa que hay que
centrarse más en las novelas gráficas que en las cubetas de números atrasados.
Eso significa que se han de enseñar los cómics en el escaparate, sin jodidos
juguetes de por medio, y hacer que a lo largo del espacio de la tienda se
puedan encontrar cómics y novelas gráficas, sin estúpidas figuras de estaño
pretendiendo representar a jodidos elfos que sirven para los juegos de rol. Eso
significa hablar con los clientes, no sólo con una posición de brazos cruzados
o mirando por encima con aires de falsa superioridad. Eso significa hablar con personas
que trabajan y administran la tienda y decirles qué es lo que piensas sobre las
obras que compras, y decirles lo que te gustaría leer más. Eso significa tener
secciones divididas por creador, porque todas las tiendas de cómics que conozco
que lo han probado, han descubierto que funciona muy bien, ya que las personas
que no provienen de la cultura de las tiendas de cómic, entran en ellas para
buscar no un título cualquiera, sino el nuevo Neil Gaiman, o el nuevo Alan
Moore, o el nuevo Frank Miller.
Básicamente, si vamos a tratar de impulsar a que nuevos
lectores potenciales se vayan a las tiendas de cómics, no queremos que las
arcadas por el olor humano y el manga porno barato les azoten al minuto de
entrar en la tienda. Tenemos que proporcionar un ambiente de madurez acorde con
el que ya existe en las librerías y en las tiendas de discos. Tener un relajado
sentido de la profesionalidad. Diseñar un entorno en donde te enorgullezcas de
vender estos productos en lugar de encubrirlos con miles de cajas de Magic o
colocando de forma descarada (o descuidadamente) feas y efímeras cosas del
“mainstream” en primera fila y ocultando las cosas buenas en la segunda.
Noticias de última hora: y si entra en la tienda algún nuevo interesado en el
mundo del cómic por primera vez, hay una gran cantidad de probabilidades de que
no vaya a querer EL INCREIBLE HOMBRE FROTADOR de ese mes.
Este es el problema que necesitamos resolver. Por cada Comix
Experience, Page 45 o Nexus-VI, hay diez “Saco Escrotal” Comics que lo único que
desean es venderle Spider-man a las mismas cuarenta personas de siempre,
mientras pagan el alquiler de todo un año con Pokemon. El número de tiendas que
no tienen miedo de vender cómics y que apuestan por nuevos productos e intentan
atraer a gente ajena a la cultura del cómic a la tienda para enseñarles buenas
obras son superadas en número.
Pero aquí tenemos algo interesante. Las tiendas habituales
se quejan de que los beneficios siguen reduciéndose, pero en realidad, Comix
Experience de San Francisco (una ciudad con mayor cantidad de tiendas de cómic
de lo que sería justo) ha mantenido un aumento de beneficios contínuo. ¿Cómo lo
consiguen el dueño de la tienda, Brian Hibbs, y su personal?, ¿cómo han sido
capaces de hacerlo?
Haciendo su trabajo.
Mientras leas esto estaré en Hamburgo, Alemania, celebrando
el Año Nuevo con mi familia en mitad de un festival que se celebra por toda la
ciudad con música y que rematará el Milenio con un espéctaculo de rayos láser y
fuegos artificiales durante la medianoche. Lo veremos desde los lagos del
centro mientras escuchamos a un coro de 2.000 voces. Sí, tú y yo sabemos que el
Paso al Nuevo Milenio no se producirá hasta el próximo año, pero todo el mundo
piensa que es este año, y a partir de ahora la gente preguntará "¿Qué
estabas haciendo en el cambio de Milenio?" Y quería que mi hija tuviese
preparada una buena respuesta.


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