De la columna “Come In Alone” número 22, escrita
por Warren Ellis. Aparecida el 28 de Abril de 2000 en Comic Book Resources.
Traducida por Frog2000.)
A raíz de sufrir una enfermedad bastante grave a comienzos
de este mes que me impidió entregar cualquier trabajo durante un tiempo, y por
la que tuve que pasarme una semana recuperándome de la cura que necesité, creo
que he dejado colgada una obra a medio hacer. Las opciones que tengo son o bien
realizar su segunda mitad o joderla terriblemente para siempre, o ponerme a
hacer otra cosa. Espero que lo que sigue a continuación sea suficiente. Está
escrito hace unos años, pero no ha sido publicado con anterioridad. Lo retomé
hace unos días, después de que unas buenas nuevas me recordasen que lo había
escrito alguna vez. Parte de lo que planteo aquí son mis suposiciones sobre el
lenguaje utilizado por los niños, y está basado en una experiencia real. Ahora
mismo está siendo investigado impacientemente por los científicos, cuyos
primeros descubrimientos parecen darme la razón. Otra vez voy por delante de mi
época. Es difícil ser un puto genio.
Esto fue escrito a partir de la sección de correo de
“DRUID”, una serie de cómics que escribí para Marvel. Fue cancelada en su
cuarto número, ya que sólo estaba vendiendo más del 95% por encima de sus
compañeros de estantería naturales, la línea Vertigo de DC. “DRUID” trataba
sobre Anthony Ludgate, un expatriado inglés que creía ser el último druida
verdadero. Ser un druida consistía en aficionarse a cosas como clavar las
entrañas de la gente a un roble, agitar un montón los brazos y ser un poco hijo
de puta. Me lo pasé maravillosamente escribiendo la serie, y espero que os
guste este pequeño trozo de libro perdido. Lo que sigue es un monólogo de
Anthony Ludgate, alguien que estaba completamente loco y poseído por fuerzas
mayores que el Hombre, mientras se encontraba a los pies de su residencia en la
ciudad de Nueva York:
Fertilidad... ah, los enlaces entre la fertilidad y el
culto a la luna, ya sabes, la luna es un símbolo de fertilidad... Los druidas
adoraban al gran roble golpeándolo con muérdago, la fruta de los dioses. Tal
vez lo hiciesen de forma literal. Si los dioses vinieron desde más allá de la
luna, entonces sus "frutos" bien pudieron haber sido esperma sagrado.
La adoración a la luna, sin embargo, es muy anterior al druidismo. Dicha
adoración era algo puro, posiblemente sin ningún precedente en las Islas
Británicas (aunque no hay ninguna evidencia de que no pudiese surgir a partir
de un Culto A Los Muertos nacido en África), pero su expansión y sofisticación
son la marca de un cerebro evolucionado. Esto también podría posiblemente
explicar el cómo y el porqué de la mitología griega... una sofisticada
expansión sobre un culto genérico a la luna introducido por otra cultura. ¿Qué
otra cultura? La de la Atlántida, como se la conoce popularmente. Platón puso
nombre a esa cultura, aunque el verdadero se ha perdido. Puede que a través de
Creta, su vecino del norte, se ocupasen terrenos de la isla, Santorini, que aún
continuaba en pie. Cuando el volcán de Santorini explotó en el año 1500 antes
de Cristo, se llevó ese trozo de tierra con él, probablemente acabando en gran
parte en Creta y provocando una diáspora. Puede que dicha diáspora hacia Grecia
se llevase consigo esa adoración "Atlanteana" a la luna, donde sin
duda, los refugiados atlantes buscarían refugio. Pero, ¿cómo podría ocurrir
algo similar entre África e Inglaterra? Si la Atlántida hubiese sido tan
avanzada como nos quieren hacer creer, entonces se podría haber logrado
viajando en una excelente nave marítima. De hecho, la navegación a larga
distancia había sido establecida por las civilizaciones conocidas por nosotros
quinientos años antes de todos estos hechos. Cuando José de Arimatea partió a
Europa después de la crucifixión no estaba adentrándose en ningún nuevo
territorio. Y el druidismo se estableció doscientos años antes de Cristo.
Sin embargo, la Atlántida no era más que el extremo de cola
de una sociedad muy eficiente y compleja. Antiguas cartas de navegación del
mar, copiadas en el Siglo XVI, muestran la costa de la Antártida libre de
hielo. Se sabe que la Antártida se congeló en torno al año 4000 antes de
Cristo. Cartas del mismo origen muestran un puente terrestre a través del
Estrecho de Bering, que no había existido durante los 30.000 años anteriores.
Durante miles de años antes de la Historia, hubo hombres y mujeres que se
sentaban a horcajadas en la tierra e infectaban lugares remotos con patrones de
culto que hoy consideramos como genéricos. Tal vez el patrón del Rey Sol, que
alcanzó su apoteosis con Jesucristo (él mismo fue ligado deliberadamente a la
iconografía del dios solar Mitra por el Emperador Constantino) se inició en el
corazón de África, la cuna de la vida en la Tierra.
Esto plantea otra pregunta: ¿cómo podría esa raza de
Primeros Viajeros haber comunicado sus ideas al resto?
Dos cuestiones: en primer lugar ... ¿alguna vez has
escuchado hablar a los niños mientras están solos? Es una experiencia realmente
espeluznante. Cuando todavía vivía en Londres, solía visitar a una mujer que
cuidaba de tres niños. Uno de ellos tenía un año de edad y aún no podía hablar
de forma comprensible. Otro tenía más o menos dieciocho meses. El tercero tenía
casi tres años. Solos, mientras pensaban que nadie más podía oírlos,
balbuceaban felices en lo que podríamos llamar lenguaje de bebé. Todos se
comprendían entre sí. Perfectamente. A veces, el más joven me balbuceaba
algunas incoherencias. El mayor podía traducirme lo que me estaba diciendo el
bebé. Yo me sentía como un alienígena... o tal vez fueran ellos los
alienígenas. Hablaban con confianza un idioma prehumano. Tenía expresiones
limitadas, pero definitivamente era un idioma.
En segundo lugar, ha quedado establecido que todas las
lenguas del mundo provienen de una docena de sonidos raíz. Dicha docena de
sonidos, ligeramente corrompidos, podrían tener, esencialmente, el mismo
significado en todos los idiomas del mundo. Recuerda también que el lenguaje
está determinado por la cultura, las fuerzas sociales, y no por una mítica
Babel.
Cuando crecemos, nos olvidamos de ese lenguaje pre-humano...
las rígidas leyes y las fuerzas sociales suprimen el idioma base y lo suplantan
por uno más amplio, más vívido, una variante moderna infinitamente corrupta.
Nuestros Primeros Viajeros no estuvieron sometidos a esa
re-educación. Hablaban el idioma con el que nacieron como si fuesen
computadoras con el software precargado. Y a medida que viajaban por el mundo,
mientras se dirigían hacia el Puente de Bering y paseaban por las orillas
suaves cubiertas de hierba de la Antártida, se iban comunicando con todos los
seres humanos que conocían.
Toda una tierra de sueños que se ha perdido para nosotros.
Puedes ver cómo, al tratar de construir tus propios sueños, estos han sido
prefigurados durante siglos de esperanzas similares. Por supuesto, no creo que
este pequeño ritual erróneo con pollos y ropa interior haga funcionar bien el
truco. Más bien lo que conseguiré es un desastre. Hay sangre en mi traje.
Ven conmigo. Tus entrañas y mi roble tienen una cita
ineludible.


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