ENTREVISTA EN COMICS JOURNAL A GRANT MORRISON (4 de 4)
Entrevistado por Nick Hasted para The Comics Journal número
175 (Abril de 1995).
EL MISTERIO RELIGIOSO
Hasted: El diálogo entre el Diablo y el detective
martirizado que aparecía en “El Misterio Religioso” era verdaderamente
llamativo. ¿De qué lado estabas tú?
Morrison: De ninguno de los dos, en serio. Porque en
realidad, recientemente acabo de escribir un diálogo parecido (acabo de
guionizar el quinto número de Los Invisibles), y hay un diálogo entre Byron y
Shelley en donde exactamente hablan de lo mismo, así que, obviamente, todo esto
seguía rondando por algún lugar de mi cerebro. Aún no he decidido por quién
decidirme. De nuevo, creo que es muy probable que todo el diálogo tenga más que
ver con tu particular forma de pensar cuando haces frente a lo que ves. Algunas
personas son más optimistas y avanzadas y otras son todo lo contrario. El
Diablo que aparecía en “El Misterio Religioso” intentaba tomar el punto de
vista de Nietszche (la Naturaleza sólo existe para ser ordenada y manipulada
por la voluntad del hombre). Sin embargo, el personaje del detective tenía un
punto de vista más romántico. Para él, los humanos tienen libre albedrío y
pueden elegir, y también tienen capacidad de alterar las cosas.
Hasted: La idea de imponer un orden sobre las cosas más
débiles ya existía incluso en el último episodio de Animal Man, en donde
mencionabas que esa es la forma de actuar de un montón de gente.
Morrison: Sencillamente, creo que ambos puntos de vistas son
ciertos de una forma equivalente, todo depende de lo que te ocurra en la vida.
Hasted: Retorcer las cosas hasta darles una forma que te
agraden, tal y como se acusa en la historia del detective, es algo que
obviamente podría aplicarse a tu trabajo, y también a tu forma de ver el mundo.

Morrison: Bueno, mi punto de vista es que no sé lo
suficiente como para ser un experto en nada. Te presentas en el Mundo con todo
un conjunto de circunstancias y tienes que intentar entenderlas. Prefiero hacer
algo con lo que sea feliz en vez de algo con lo que me sienta miserable, y creo
que es algo tan sencillo como eso. Obviamente, estamos sufriendo una catástrofe
ecológica, hay demasiadas personas, hay demasiadas guerras y puedes pensar que
el Mundo está condenado, y eso me puede hacer gemir durante el resto de mi vida
o puedo decidir que en realidad existe alguna escapatoria a dicha situación,
pero, ¿por dónde he de empezar? ¿Con quién debería hablar? ¿Cómo encuentro una
salida? Intento vivir una vida que me haga feliz, en vez de una que me haga
sentirme miserable. Básicamente, eso es todo lo que puedo decir.
Hasted: ¿Te gusta que las cosas encajen?
Morrison: Bueno, claro, pero no quiero que siempre encajen
de la misma forma, porque entonces te quedarías atrapado en una percepción en
particular. Así que, obviamente, existen cosas en las que creo y cosas que me
gustaría que fuesen ciertas, pero eso no significa que lo sean para ti y puede
que tampoco lo sean para nadie.
Hasted: ¿Crees que Dios ha muerto?
Morrison: Si y no. [Risas]. Incluso de joven intuía lo que
Jesús quería decir cuando hablaba de que todos estábamos en el Reino de los
Cielos. Y creo que eso es lo más importante. Aunque también pienso que
cualquiera que juzgue de forma muy severa a los humanos debería estar muerto, o
deberíamos asesinarlo nosotros mismos.
Hasted: La mayor parte de la religiosidad que puede verse en
tu trabajo trata sobre el infierno, y sobre que ese infierno en realidad se
puede encontrar en el interior de las personas.
Morrison: Eeeh...
Hasted: Hay unas cuantas ocasiones en las que has mencionado
dicha idea.
Morrison: [Pausa] Debo ser alguien verdaderamente pesimista.
Supongo que lo que en realidad intentaba decir es que en lugar de culpar a
fuerzas externas, deberíamos... Supongo que ahora me pondría en el lado del
detective, porque estoy diciendo que, si lo miras bien, te darás cuenta de que
todo lo que sientes es en realidad algo que te auto-infliges. Y que lo que para
ti puede ser un día horrible y pesadillesco por culpa de la muerte de tu madre,
para otra persona puede ser el día más feliz de su vida. Es el mismo día, pero
todo depende de las particulares impresiones y sensaciones que tengas. Y eso no
significa que el mundo sea malo en sí mismo.

Hasted: Cuando diseñas y juntas los elementos de tus
historias, ¿tratas de dejarlos completamente fijados? ¿O en realidad, lo que
haces, es ir encajando las cosas de una forma extraña, combinando las piezas de
la misma forma que lo haría el detective de El Misterio Religioso, sin dar la
sensación de que, definitivamente, las cosas están conectadas entre sí?
Morrison: Oh, por supuesto. Creo que lo hago así bastante
deliberadamente. Es una técnica fundamental del surrealismo, como cuando
Leautremont hablaba sobre la oportunidad de juntar una máquina de coser, un
paragüas y una mesa de disección. Tomas ideas u objetos que no pegan entre sí y
los combinas todos de forma que la mezcla comente cosas sobre la naturaleza de
esos objetos o ideas. Pero sin que haya ninguna otra finalidad detrás.
Hasted: Realmente, el detective es alguien anti-surrealista
y además se opone a tu forma de ser, porque quiere combinar las cosas sin
yuxtaponerlas entre sí, quiere dejarlas fijadas y dejarlo todo claro y
determinado, para a continuación poder seguir adelante con su vida.
Morrison: Bien, es alguien que intenta buscar un sentido a
las cosas, y a mí me interesa mucho dicho sinsentido, porque de esa forma todo
se puede entender mejor.
Hasted: Hay algo referente a la estructura en los cómics que
aparece más a menudo en este medio que en otros, y Kid Eternity es un buen
ejemplo de ello, porque en esa obra tenemos como una especie de fragmentación y
retazos de narrativa intercalada, como en una película de Nicolas Roeg. ¿Te
gusta hacer las cosas de esa forma, te gusta que la fragmentación sea la
conductora de toda la obra?
Morrison: Claro. Simplemente es una forma de hacer las
cosas, y, de nuevo, parece que a la gente le moleste mucho. Parece que la gente
prefiera una especie de narrativa de película, aunque obviamente puedes hacer
cualquier cosa combinando palabras y dibujos. Esta obra en concreto estaba
basada en lo que hace Nicolas Roeg, y también acababa de leerme a James Joyce.
Por el contrario, creo que “Bible John” fue una forma completamente diferente
de combinar palabras y dibujos, y tenía otras cosas diferentes.
HECHO EN INGLATERRA
Hasted: ¿El hecho de haber escrito tanto para el mercado
americano ha afectado a tu trabajo?
Morrison: Supongo que completamente, en el sentido de que me
he dado cuenta de que tengo un público que sigue todo lo que hago, y eso me da
la suficiente seguridad como para hacer determinadas cosas. Pero eso es todo.
No tengo miedo de que mi público sea específicamente americano o que yo tenga
que tratar con temas específicamente americanos. Y parece ser que realmente les
gusta que no lo haga. Supongo que es algo que se parece a las películas de
Merchant/ Ivory, es fácil tener éxito ahí fuera escribiendo cosas sobre
Inglaterra, porque para los lectores americanos es un lugar extraño y exótico.
Hasted: Estarás interesado en América, porque cuando pienso
en lo que escribes y en el hecho de que esté ambientado en América, creo que
has de tener en cuenta que ese lugar está lleno de super-héroes y que parece
ser lo único que tienen bien definido. ¿Hay más cosas que te interesen del
país?
Morrison: No creo que esté interesado en Estados Unidos de
la misma forma que alguien como Garth Ennis o Dave Gibbons. Particularmente,
nunca me ha gustado la música norteamericana, siempre he preferido la inglesa.
Y nunca me ha atraído mucho el concepto de las hamburguesas y los Cadillascs de
la misma forma que sí que lo ha hecho para otra gente. En realidad prefiero el
punto de vista de Morrissey y Phillip
Larkin sobre Inglaterra, porque para mí es algo mucho más bizarro. Supongo que
será porque es donde he crecido y eso te ata mucho más a las cosas. Realmente
no tengo la necesidad de ampliar mis horizontes.
Hasted: Obviamente, “St. Swithin´s Day” es el más localmente
centrado de todos tus trabajos. Es muy cercano a Morrissey en el sentido de que
destila una sensibilidad británica concreta. ¿Es lo que realmente intentabas
conseguir con la obra?
Morrison: Bueno, ese tebeo proviene del momento en el que me
encontré de nuevo con un montón de diarios que escribí cuando tenía 19 años.
Hasted: Así que, ¿es algo que trata sobre ti mismo?
Morrison: Claro. Básicamente lo que ocurrió fue que cuando
estuve haciendo algo de dinero con aquel material de DC Thompson que escribí,
viajé alrededor de Inglaterra con la intención de encontrarme a mí mismo. Tengo
los diarios de aquella etapa, y sencillamente no puedo ni creer lo ridículos
que suenan ahora, en realidad eran como las canciones de los Smiths. Y pensé:
“Bueno, claro, podría usar todo esto.” Verdaderamente me gusta el tono con el
que están escritos, porque esa es la forma de pensar de la gente cuando tiene
19 años, o como de todos modos suele pensar un montón de gente. Los diarios son
muy obsesivos, dan la sensación de que quien los ha escrito es una persona
incomprendida, y pensé que podrían funcionar muy bien en forma de historieta.
Así que inicialmente tan sólo es algo que está basado en
esos diarios. Pero además, en los diarios aparecían mis reacciones frente a la primera vez que Thatcher fue elegida
en 1979, y realmente me sorprendieron mucho, porque había oído decir a todos
los comerciantes lo fantástico que sería dicha elección para el país. Y de
repente, el hecho de encontrar ese material diez años después arrojó una cruel
luz sobre todo ello. Así que en lugar de escribir algo que tan sólo estaba
basado en mis diarios, algo que podría ser bastante aburrido, quise abarcar
más, y así es como se me ocurrió el argumento sobre un asesinato. Un montón de
gente pensó que era una obra política, pero no creo que fuese política del
todo. El tema político tan sólo era algo con lo que conducir el relato. El
material más importante de la obra consistía en toda esa atmósfera que flotaba
alrededor de alguien de 19 años, y ese ambiente tan favorable para hacer que la
gente pensara de esa forma determinada.
Hasted: ¿Has querido tener en alguna ocasión una actitud más
directamente política?, ¿o eso habría sido algo bastante reduccionista?
Morrison: ¿Cuándo escribo algo? Bueno, creo que ya la tuve.
Tuve una etapa específica durante 1989 en la que sencillamente me volví loco
con el tema, porque sentía que no estaba haciendo lo suficiente, porque mis
padres habían sido activistas políticos bastante radicales. Así que hice “Las
Nuevas Aventuras de Hitler”, que era una obra mucho más abiertamente política y
también hice una obra de teatro con una gran cantidad de contenido muy
político. Y entonces me di cuenta de que no tenía sentido, porque lo que estaba
haciendo eran cosas que tenían fecha de caducidad. Específicamente eran cosas
en contra de Margaret Thatcher. Así que creo que aunque ahora también incluyo
contenido político en mis cómics, estos se basan en algo mucho más amplio. En
realidad ataco los cimientos de las políticas malvadas, en vez de atacar a sus
figurantes.

Hasted: Creo que a los ingleses les ha supuesto muchas
dificultades creativas, y en todos los medios, el hecho de que los Tories
detenten el poder en la actualidad. Cosas como tu obra “Really and Truly” me
recordaban a Happy Mondays o Stone Roses y a toda esa escena musical hedonista
de principios de los noventa, y lo que parecía ser una reacción mucho más
positiva, algo que parecía tan agradable que podías olvidarte de las personas
que están actualmente en el cargo.
Morrison: Claro. Así de negativas se han vuelto las cosas.
La gente se ha dado cuenta de que no pueden articular ningún tipo de respuesta
política, así que lo mejor que puedes hacer es tomar un éxtasis, ponerte a
bailar y esperar a que cuando vuelvas de donde quiera que te hayas ido, los
Tories ya se hayan marchado.
Hasted: ¿También fue Dare parte de esa actitud más política?
Morrison: Por supuesto. Lo hice durante el mismo período, y
obviamente era muy anti-Thatcher. Y de nuevo, creo que tenía añadida la fecha
de caducidad.
Hasted: En Dare hay una frase que me gusta mucho, en la que
comentas que la Inglaterra que sólo existe en la mente de Dare es una que el
Estado no puede tocar. ¿Tienes una idea parecida a la cuál te mantienes fiel?
Morrison: Bueno, supongo que sí. Mi Inglaterra se compone de
gente que viste con ropas fantásticas y que se patea el Támesis arriba y abajo,
y en donde el sol siempre está resplandeciente y todo el mundo se lo está
pasando bien. Pero no sigo una agenda política concreta con la que poder llegar
a conseguirlo. Realmente no creo que se pueda llegar a crear un lugar parecido
de una forma política. Actualmente creo que más que la política, lo que se
debería hacer es usar más la imaginación, y que la gente debería ejercitar más
su imaginación, porque es en la imaginación donde se crean todas estas cosas y
donde son intocables.
Hasted: ¿Y para ti, la política es relevante de alguna
forma? ¿O es irrelevante frente a la imaginación?
Morrison: Es irrelevante, porque la política no puede
manipular mi imaginación. Aún no han inventado la máquina con la que puedan
meterse en la mente y robar tus ideas. Así que no afecta nunca a mi trabajo,
excepto con algo como la censura. E incluso entonces, tampoco afecta mucho a
mis ideas. No afecta a mi obra.
Hasted: ¿Crees que otras obras que son directamente
políticas como V de Vendetta quizá están equivocadas?
Morrison: No creo que sean un error, porque creo que los
sentimientos que hay detrás de su creación son muy fuertes. Lo que haces cuando
ves al país convertirse en algo cada vez más y más desagradable, y cuando ves
que está siendo administrado por gente que obviamente es incompetente o
malvada, es intentar dar alguna especie de respuesta desesperada, pero estás
demasiado aterrorizado como para ir y volar el Parlamento, porque todo lo que
eres realmente es un guionista. Así que puedo entender ese tipo de obra. Creo
que V de Vendetta es un gran cómic. De nuevo, tiene elementos que parece que
hayan envejecido mal, pero tampoco creo que importe mucho, porque era la
respuesta de Alan a lo que sentía en ese momento, y era lo único que podía
hacer. Supongo que hubiese sido mejor si hubiese cogido unos cócteles Molotov y
hubiese tomado al asalto el Parlamento, pero creo que eso es algo bastante
improbable...
Hasted: ¿Guionizar imaginativas series de cómic se parece al
acto de tomar éxtasis?
Morrison: Bueno, creo que lo que solemos hacer es crear esos
mundos en los que las cosas que quieres que ocurran, ocurren, y luego las pones
en un cómic. Y en realidad creo que... Quiero decir, originalmente escribir era
algo mágico, y William Burroughs aún cree que lo sigue siendo, y esa es la idea
básica que existe detrás de mis obras, algo que puede producir verdaderos
cambios. Y creo que hay una posibilidad de que lo haga. Si sacas buenas ideas,
esas buenas ideas pueden infectar a otras personas, y así obtendrás más y más
buenas ideas, y prefiero ver muchas buenas ideas en vez de muchas malas ideas.
Así que como guionista esto es todo lo que puedo hacer.
Hasted: ¿No hay como una especie de equilibrio en toda tu
obra?
Morrison: Por supuesto. Sencillamente intento que las buenas
ideas superen a las que son terribles.
Hasted: Creo que a lo largo de toda tu obra se respira como
una especie de verdadero afecto por Inglaterra, aunque quizá un poco menos en
“El Misterio Religioso”, ¿crees que me equivoco?
Morrison: No, claro. Me encantan las cosas más ridículas de
este país, como la Blackpool Tower y las nubes de algodón y el “Carry On”, con
George Formby. Y para mí todas esas cosas parecen resumir exactamente todo lo
que siento por Inglaterra. Y todo el mundo trata de someter esas cosas y tiene
la intención de esclavizarlas, pero de alguna forma vuelven a salir a la
superficie, porque siempre nos hacen sonreir.
Hasted: “El Misterio Religioso” parece ser un tebeo
verdaderamente diferente. Es otra obra sobre Inglaterra bastante localista,
pero todo parece como que está fuera de tiempo, y creo que es por el dibujo.
Todo parece estático y frío.
Morrison: Bueno, “El Misterio Religioso” fue una especie de
cierre de etapa, creo, porque sentía como si no tuviese que volver a hacer ese
tipo de material nunca más, porque era algo demasiado oscuro. En aquella época
me gustó mucho escribirla, y cuando la he vuelto a leer seguía teniendo muchas
cosas que me interesaban, pero las sentía como si no fuesen mías. Sin embargo,
parecía como si estuviese acabando con algo, porque volví sobre el repetitivo
tema de la muerte de Dios, o de matar a una figura autoritaria. Y actualmente prefiero
lo que hago ahora, porque tiene un poco más de humor.
Una de las cosas que más me gustan de lo que estoy haciendo
ahora, algo que la gente cree que es superficial, es ese material de Big Dave
para 2000AD. Para mí resume muy bien cómo son las cosas, o cómo podrían llegar
a ser.
Hasted: ¿Es algo en lo que realmente estás interesado?
Morrison: Bueno, es una descripción de Inglaterra, pero
también muestra al hombre pro-Thatcher triunfante (a esa monstruosa figura
desclasada y desatada.) Además intento sugerir que en Gran Bretaña también
tenemos cosas buenas: aquí hay montones de cosas que deberían ser tomadas más
en cuenta, en vez de permitirse que la gente las pisotee. En realidad creo que
es una de las cosas más fundamentalmente serias que he hecho, pero me gusta
porque parece como un revolcón del que nunca hubiese disfrutado, debido a que
incluyo todo ese grosero humor negro.
Hasted: ¿Crees que será entendida por la mayoría de la
gente?
Morrison: Bueno, creo que tampoco importa mucho, porque de forma
similar podríamos empezar a pensar por qué funciona la política, y por qué ésta
le gusta o no a la gente, y por qué algo tiene motivos políticos escondidos. Y
creo que la gente que lo ha leído se ha reído y que además, al mismo tiempo, en
la serie aparecen un montón de ideas extravagantes, como cuando masacran a la
Familia Real, o cuando señalamos un montón de cosas oriundas del país. Pero
como el punto de vista es el de este personaje más grande que la vida, entonces
la gente también se ríe con ello, y no creen que les estemos dando ningún
sermón. También intento hacer algo parecido en Los Invisibles, de forma que el
lector reciba las ideas sin que éstas generen ninguna polémica.
Hasted: Creo que Inglaterra es el único lugar en el que tu
trabajo podría provocar algún tipo de conmoción. ¿No te causó algunos problemas
“St. Swithin´s Day”?
Morrison: Bueno, The Sun hizo un artículo en el que el
titular era “¡Muerte al Alboroto Provocado por el Libro de Maggie!”, y
aparentemente el Tory MP Teddy Taylor pilló una copia y pensó que era algo
ignominioso que ese tipo de cosas pudiesen estar a la venta por ahí, una cosa
en lo que se describía cómo se podía asesinar a su amado líder. Finalmente no
ocurrió nada de nada, excepto que vendimos algunas copias más. Y “Las Nuevas
Aventuras de Hitler” causaron un impacto incluso menor en su época, pero de
nuevo, fue por los motivos equivocados.
Hasted: Cerraron una revista a cuenta de esa obra, ¿verdad?
¿Cómo te sentiste por ello?

Morrison: Bueno, era una revista llamada “Cut”. El
columnista principal era un tío llamado Pat Kane, que también tocaba en la peor
banda del Universo, “Hue and Cry”. Y siempre me pareció que era alguien que
había leído muchos libros en la Universidad y que todo lo que era capaz de
hacer era regurgitar las ideas de otras personas. El creía que era una especie
de socialista liberal, y la verdad es que era alguien que no sabía de lo que
hablaba. Así que se leyó el título y no leyó nada más, y dio por sentado que
era una especie de glorificación del fascismo y lo rechazó de inmediato. Además
de él, teníamos al editor de la revista y a un par más del personal de
producción. Pero la verdadera historia oculta era que a Pat Kane le habían
ofrecido un trabajo muy bien pagado en el periódico The Scotsman, así que
estaba ansioso por marcharse. Un mes después la revista fue desmontada
completamente. Además, al editor de la revista también le ofrecieron un sueldo
mucho mejor en alguna revista del sur. Así que básicamente, toda esa gente
usaron la polémica como excusa para mudarse a otro sitio, mientras se atribuían
a sí mismos una especie de superioridad moral. Fue algo que no tenía nada que
ver con la obra, porque ni siquiera se la habían leído.
Hasted: ¿Hubo algunas consecuencias debido a todo eso? ¿Hizo
que la gente malinterpretase los temas de la obra, incluso cuando ésta fue
acogida por Crisis? ¿Crees que la gente tenía ideas preconcebidas?
Morrison: Bueno, creo que en el momento en que la serie
entró en la revista Crisis ya no le importaba mucho a nadie. Los periódicos
también tuvieron su parte de culpa en aquella época. Hubo un montón de personas
que me llamaron por teléfono y me acusaron de ser el líder de los camisas
pardas de 1935, algo ridículo. Y en realidad, ni siquiera nadie se molestó en
leer el tebeo. En la época en que se editó, creo que nadie se molestó en
hacerlo.
Hasted: ¿Y sigues creyendo, a causa de haber tenido dicho
pequeño impacto entre el público, que se puede llegar a conseguir lo que
comentaste una vez al NME el año pasado, el hecho de que un cómic tenga la
misma repercusión que "Anarchy in the UK"?
Morrison: Claro, creo que es algo bastante probable.
Hasted: ¿Puede que lo consigas con Los Invisibles?
Morrison: Obviamente, a mí me gustaría que tuviese el mismo
éxito, pero no puedo decir nada hasta que se empiece a editar. No sé, no sé si
la gente realmente estará tan interesada en los cómics como para que llegue a
tener algún impacto. Pero voy a intentar conseguirlo.
Hasted: ¿Es ese tu mayor anhelo? ¿Es lo que realmente buscas
con Los Invisibles?
Morrison: Claro, esa es la idea. Ahora mismo es lo más
importante de mi vida, es el cómic que siempre he querido hacer. Siento que la
música pop ha abdicado de su responsabilidad a la hora de hablar de este tipo
de cosas, y debería ser el foro central. Pero está por ver si hay suficiente
gente interesada en los cómics como para convertir este tebeo en un foro, no
sé. En la serie he intentado incluir todo aquello en lo que estoy interesado.
Tiene elementos del Prisionero y de todo ese tipo de series británicas. La idea
de tener a ese héroe en concreto, alguien que no tiene particularmente una
buena educación, significa que puedo presentar varias ideas sin ser acusado de
pretencioso y hace que se más fácil tratar con grandes ideas políthace o
filosóficas. Aunque como todo esto está narrado a través de un joven matón de
Liverpool, tengo que ser un poco más preciso con lo que digo.
Hasted: ¿Crees que lo leerá la gente de Liverpool?
Morrison: Me gustaría pensar que sí. No sé cuánta gente
leerá cómics allí, aunque si esto fuese un video-juego... Creo que si hubiese
la suficiente gente interesada, si lograse que los periódicos se indignasen con
este cómic, entonces mucha más gente podría darse cuenta de que existe. Creo
que es el tipo de producto que la gente podría pillarse para leer.
Hasted: ¿Está hecho así deliberadamente? Si se te ocurriese
alguna forma de indignar a los periódicos, ¿podrías hacerla para intentar
cabrearles?
Morrison: Claro.
Hasted: ¿Lo has hecho con Los Invisibles?
Morrison: Bueno, aún no he empezado ninguna campaña
publicitaria, pero la haré. Y veremos qué pasa.
Hasted: ¿Cuál es el mayor efecto que podría conseguir la
colección?
Morrison: Sencillamente inspirar a la gente a destruir los
pupitres de las escuelas. [Risas.]
Hasted: ¿En serio?
Morrison: No sé. Eso es todo lo que espero. No creo que vaya
a tener un gran impacto social, porque no creo que los cómics puedan producirlo
actualmente. Pero recuerdo cuando tenía 14 años y salió el “School´s Out” de
Alice Cooper. Y simplemente, una canción en la que un tipo decía “¡No queremos
más profesores, ni queremos más colegio!”, nos convertía en alumnos más
difíciles. Y creo que eso está bien, porque necesitas dar alguna especie de
salida a todos esos sentimientos. Prendíamos fuego a los pupitres y
aterrorizábamos a los profesores y escalábamos por la ventana y desaparecíamos
en mitad de las clases. Si a la larga todo eso ha tenido alguna importancia o
no, no lo sé, pero de nuevo, hacer que la gente sienta algo en lugar de no
sentir nada, que no se queden adormecidos o muertos, creo que es suficiente.
Para mí lo es.