viernes, 27 de septiembre de 2013

DICTADORES AMISTOSOS 31: HASSAN II por Dennis Bernstein, Laura Sydell y Bill Sienkiewicz.

HASSAN II.
Rey de Marruecos.

Al igual que su antiguo aliado el Sha de Irán, el rey Hassan II de Marruecos no escatima para disfrutar de su propio deleite terrenal. Dispone de siete palacios principales, mantiene 260 caballos en sólo uno de sus muchos establos, que hospedan en su mayor parte camellos, avestruces y cebras junto con sus 945 cabezas de ganado, además de poseer una granja lechera de 1.500 hectáreas y un par de harenes. Mientras tanto, la tasa de desempleo en Marruecos es de más del 20% y el 85% de la población vive en la pobreza extrema alojándose en cabañas improvisadas en las cada vez más inflamadas ciudades del país.

Citando lazos históricos dudosos, en 1975 Hassan metió a su nación en una guerra con el Sáhara Occidental que está costando al país más de 1 millón de dólares diarios. Aunque la Corte Internacional de Justicia dictaminó que Marruecos no tiene derechos históricos sobre el territorio, los EE.UU. siguen apoyando a Hassan diplomática y financieramente en su guerra para anexionarse dicha zona. Los Estados Unidos también han tenido un papel activo bloqueando los intentos de magnicidio contra el rey. De acuerdo con un disidente, la CIA le entregó a Hassan una cinta de vídeo que le permitió atrapar a los conspiradores antes de que pudiesen llevar a cabo la acción. El favor fue devuelto cuando Hassan visitó Washington en 1982, y el presidente Reagan y él acordaron que los EE.UU. podrían utilizar Marruecos como base para las emergencias que pueda sufrir su aviación.

Aunque Hassan ha sido menos represivo durante los últimos años, los miembros de la oposición siguen siendo detenidos y torturados. Pero a medida que su pueblo empieza a hacer conexiones entre el creciente coste de vida y la guerra en el Sáhara, las críticas han ido aumentando, e incluso la CIA ha admitido que Hassan no va a ser capaz de mantener cerrada la tapa de la disidencia durante mucho más tiempo.

No hay comentarios: