viernes, 13 de septiembre de 2013

DICTADORES AMISTOSOS 5: HUMBERTO BRANCO, por Dennis Bernstein, Laura Sydell y Bill Sienkiewicz.

GENERAL HUMBERTO BRANCO
Presidente de Brasil.

En 1961 la revista Time declaró la política interna de Brasil como "confusa" y dijo que el país también "se encontraba a la deriva en asuntos exteriores". Parecía que Times estaba intentando referirse a que las políticas del presidente brasileño João Goulart eran inaceptables para los EE.UU. Goulart estaba intentando comerciar con las naciones comunistas con el apoyo del movimiento obrero, y había limitado las ganancias que las multinacionales podían llevarse fuera del país. Aunque el personal de inteligencia estadounidenses de alto rango, como el Agregado de Defensa (y más tarde Director Adjunto de la CIA), Vernon Walters, niegue la participación de EE.UU. en el derrocamiento de Goulart en 1964 por el general Humberto de Alencar Castello Branco, tampoco hay pruebas para pensar lo contrario. Por ejemplo, justo antes del golpe de Estado, los funcionarios estadounidenses enviaron a Washington una solicitud por cable para que les proporcionasen petróleo a los soldados de Branco en caso de que las tropas de Goulart volasen las refinerías.

El régimen de Branco fue corto pero brutal. Los sindicatos fueron prohibidos, las críticas al presidente se convirtieron en un acto ilegal, y miles de "sospechosos comunistas" (incluyendo niños) fueron detenidos y torturados. Al igual que en Paraguay, Argentina y Bolivia (ver entregas 12, 8 y 6), robaron la tierra de los indios nativos y su cultura fue destruida. A los traficantes de drogas, muchos de ellos funcionarios del gobierno, se les ofertó protección, porque velaban por "los intereses de la seguridad nacional". Brasil formó lazos con la WACL [World Anti-Communist League] (ver entrega 17) y ayudó al General Videla en su toma de posesión de Argentina (ver entrega 8). Cuando Branco dejó el cargo en 1967, también dejó atrás una Constitución en la que se había incrementado enormemente el poder militar y ejecutivo, debilitando así los esfuerzos de Brasil por restaurar la democracia.

2 comentarios:

WOLFVILLE dijo...


Me esta encantando esta serie, que desconocía. Aunque el tema de los dictadores bananeros desde luego es fascinante y da mucho juego.

Y que grande el señor Sienkiewicz!

frog2000 dijo...

A mí también me gusta mucho. Es algo que descubrí hace un tiempo, y estuve buscando los jodidos cromos ni se sabe, pero los precios son prohibitivos: entre cien y doscientos dólares...