lunes, 25 de septiembre de 2017

INTENTEMOS CAPTAR SU MENTE: UNA ENTREVISTA CON RICHARD CASE (1 DE 3)

Por Joseph Torres para Amazing Heroes nº 190 (1991). Traducida por Frog2000.

AMAZING HEROES: Empecemos con la historia de tu vida, cuéntanos tu origen secreto.

RICHARD CASE: Nací el 14 de julio de 1964 en Trenton, Nueva Jersey. Crecí en un pueblecito que se llama Pitwell, muy cerca de Trenton y he estado viviendo allí la mayor parte de mi vida.

AH: ¿Fuiste a la Escuela de Arte?

CASE: Fui a un instituto donde daban una sólida formación artística. Podías estudiar cursos de impresión y dibujo. En mi caso supuso toda una influencia, aprendí un montón y tuvo mucho que ver en que más tarde eligiese estudiar cursos de arte. Por eso escogí la Escuela de Diseño de Rhode Island y me gradué como ilustrador. 

Mientras estaba estudiando tuve la suerte de poder conocer a Walter Simonson. Supongo que todavía estaría en mi primer año. Un día se pasó por la clase para ofrecer un pequeña lectura de los pros y los contras que suponía trabajar en el medio del cómic. Algunos de mis amigos y yo estuvimos charlando con él un buen rato y conseguimos que nos invitase a pasarnos por su estudio de Nueva York en cuanto nos pasásemos por la ciudad. En el programa podíamos escoger para la temporada invernal trabajar como becarios, así que me dije: "Oh, qué demonios. Aunque todavía no estoy seguro de si quiero trabajar en los cómics, voy a llamar a Walt a ver qué pasa." 

AH: En esa época todavía no estabas convencido de querer trabajar en el medio.

CASE: Claro, la verdad es que estaba barajando un montón de cosas. Estuve pensando en trabajar como ilustrador en general, de libros infantiles, para el género fantástico. No estaba seguro de...
AH: ¿Qué es lo que te decidió?

CASE: Fue después de trabajar con Walt. Cuando lo llamé, su asistente acababa de dejar el puesto. Así que tuve la oportunidad de pasarme seis semanas de becario donde me dio tiempo a dibujar mi propia tira, que guionicé y dibujé.

AH: Cuéntanos de qué trataba.

CASE: El protagonista de la serie era un personaje que se llamaba Rombus Zeebler que había creado cuando estaba en el instituto. No era un superhéroe ni nada parecido. Solo un tío que estaba cabreado con el mundo e intentaba dejar todo atrás convirtiéndose en una máquina para no tener que volver a sufrir emociones nunca más. 

AH: ¿Qué cómics solías leer en esa época?

CASE: Leía lo que todo el mundo, X-Men... pero cuando todavía suponía una lectura decente, Claremont y Byrne estaban haciendo su mejor trabajo. También leía el Daredevil de Miller. Fueron mis primeras influencias, al igual que más tarde lo serían el Thor de Simonson y el American Flagg! de Chaykin.

AH: ¿Qué ocurrió después de ese período como becario?

CASE: Después de graduarme estuve trabajando para Walt cerca de tres meses como asistente. Dejé aparcado mi propio material, aunque cuando llegaba a casa seguía trabajando en mi portafolio...

AH: ¿Qué hacías para Walt?

CASE: Me puso a hacer bastantes fondos. En ese momento estaba haciendo Factor-X. Creo que dibujé varios edificios, paisajes urbanos, pasillos y otras cosas parecidas. Le eché una mano en algunos números, del 11 al 15 de Factor-X.

AH: Tu trabajo no aparece acreditado en esos números.

CASE: Oh, claro. Es lo habitual. Ahora yo también trabajo con un asistente. También suele posar para algunos dibujos. De hecho, en uno de los números de Factor-X aparecía un trabajador de un hospital que se parece un poco a mí. He olvidado el número, pero salgo empujando una camilla. [Risas.]

AH: Supongo que una de las recompensas de trabajar como asistente de Walt Simonson fue poder hacer un cameo en Factor-X. ¿Qué hiciste después?
CASE: Durante un tiempo estuve trabajando en mi portafolio. Y en cuanto a cómo pagaba el alquiler, bueno, todavía vivía en mi casa de toda la vida [risas]. Así que para ganar algo de dinero me puse a trabajar en una tienda de materiales artísticos. Fue un paso en la buena dirección, porque de esa forma tuve la oportunidad de hacerme con materiales con el descuento para los que trabajaban en la tienda. Así que estuve trabajando a tiempo completo mientras seguía trabajando mi estilo y lo iba mostrando por aquí y por allá. Al final conocí a algunos chicos de Eternity en una convención de Nueva York a los que les gustó mi trabajo. Nunca había oído hablar de esos tíos antes. En ese momento solo habían editado un par de títulos.

Poco después empecé a trabajar en Pellestar, que estaba guionizado por Peter Palmer y Chris Anderson. La mayoría de los chicos de Eternity eran de Brooklyn, aunque el respaldo financiero provenía de California. Así que me mudé a Brooklyn y empecé a trabajar en sus series.

AH: ¿Te refieres a la Eternity de Malibu Graphics?

CASE: Claro, aunque en ese momento todavía no pertenecían a Malibu. Fue poco después. Hice un par de Pellucidar, aunque se suponía que iba a ser una miniserie de cuatro números. Lo dejé después de esos dos porque no me pagaban. Al final conseguí que lo hicieran, pero había encontrado otro trabajo. En parte me pagaron porque sabían que me iban a perder. Pero ya era demasiado tarde, porque había conseguido trabajo en Marvel. Me ofrecieron dibujar Strange Tales. 

AH: Entonces, ¿tu primer trabajo acreditado fue para Eternity?

CASE: El material del Doctor Extraño apareció antes. En realidad, mi primera obra acreditada fue el número 3 de Steelgrip Starkey, que había ayudado a colorear. Eché una mano en ese único número, pero no esperaba que me acreditasen. Fue toda una sorpresa. Un día acudí a la tienda de cómics y vi allí el ejemplar, "oh, en este número les eché una mano con el color". Lo abrí y "¡Hey!", allí estaba mi nombre.

AH: ¿Te pagaron bien?

CASE: Si, lo hizo Jim [Sherman]. En realidad gané más dinero con Jim que cuando estuve trabajando con Walt, pero la de Walt fue una experiencia mucho mejor. [Risas.]
AH: Hablemos sobre el Doctor Extraño. ¿Cómo es que te llamaron para ese proyecto?

CASE: Mark Badger, uno de mis amigos, me presentó a Carl Potts, así que le enseñé mis dibujos, incluido el material de Pellestar. Tres días después me llamó. En ese momento estaba pintando la casa. Recuerdo la desastrosa escena, cuando de repente me llamó Carl Potts: "¿Te gustaría intentar dibujar un número del Doctor Extraño?" Y le dije: "Oh, creo que sabría bien cómo manejarlo."

AH: [Risas.] En realidad, estuviste trabajando una buena temporada en el personaje...

CASE: Hice nueve números de Strange Tales y cuatro de su serie. Tuve la suerte de que decidieran seguir adelante con el mismo equipo creativo después de la transición entre un título y otro.

AH: Empezaste haciendo once páginas al mes y luego, de repente, te pusiste con veintipico. ¿Te produjo alguna dificultad?

CASE: Aunque el primer número tenía 28 páginas, la serie del Doctor Extraño era bimensual. Así que solo tuve que hacer catorce páginas al mes. Era un poco más de trabajo, pero a Carl le gustaba ir sobre seguro con las fechas de entrega, así que es probable que tuviese algo más de tiempo. Fue en esa época cuando mi esposa y yo decidimos mudarnos. Estábamos viviendo en Pensilvania, y acabamos mudándonos a Carolina del Norte, pero antes de hacerlo me pasé por DC porque pensé que sería mejor hacer algunos contactos antes de irme de Nueva York. 

AH: ¿Qué les dijiste?

CASE: Básicamente les dejé a dos editores algunas fotocopias de mi trabajo y apreté algunas manos. Eso fue todo.

AH: ¿Y quién fue el que finalmente te llamó para robarte a la Marvel?
 - 
CASE: Me llamó Bob Greenberger. En realidad, me envió un correo donde me decía: "Estamos intentando localizarte, por favor, llámanos." Fue dos semanas antes de que me mudase al sur. Fue como una especie de situación elegante. Y entonces les devolví la llamada y me dijeron: "¿Te interesa encargarte del dibujo de una serie mensual que se titula Doom Patrol?" En ese momento todo lo que conocía de la Doom Patrol eran los primeros números de su nueva serie. La verdad es que no me había fijado mucho porque creía que su aspecto era aburrido. Así que les dije: "Bueno, le echaré un vistazo". Nunca había oído hablar de Grant Morrison, pero al día siguiente me enviaron su propuesta por correo. 

(Continuará)

lunes, 11 de septiembre de 2017

BRAINPOWERED 26: NEBLINA GRIS, por Warren Ellis

Estos días los tebeos parecen haberse convertido en un lugar inquietantemente reservado. He aquí algunas cosas de las que quiero dejar constancia en lo que de otro modo se habría quedado enterrado en la neblina gris del tiempo:

Blankets de Craig Thompson acaba de aparecer sin causar mucho alboroto. En mi caso no disfruto demasiado de su obra y no soy capaz de sintonizar con el trabajo de Thompson. Sé que soy una minoría, y la gente decente suele mirarme como si fuese una especie de bocazas horrible cuando lo digo. BLANKETS tiene seiscientas páginas, es posible que sea la mayor novela gráfica original publicada hasta la fecha (al principio el tomo de FROM HELL se publicó serializado). Es una historia de amor autobiográfica, y una importante obra creada con un tremendo compromiso y habilidad. Creo que por algún sitio todavía se puede echar un vistazo previo.

Me acabo de enterar de que Fantagraphics ha publicado una excelente retrospectiva del dramático autor de cómic Bernard Krigstein, a quien muchos de nosotros seguimos robando material. Su dibujo para el relato titulado "Master Race" es uno de los pináculos de la inventiva formal. En algún momento vamos a necesitar ampliar nuestra cobertura de trabajos sólidos del medio, y sospecho que este debería ser el primero a incluir en la pila.

Dave Sim está en la recta final de su berserk, el magnum opus CEREBUS, un serial de trescientos episodios que ha tardado cerca de veintisiete años en completar. Comenzó como una parodia de la fantasía de los setenta, intercambiando a Conan El Bárbaro por un sádico aardvark capaz de aplastar fuertemente los huesos del género al estilo de Howard, el Pato. Durante el transcurso de sus miles de páginas también ha sido una detallada novela política, una comedia de Corte Imperial, un drama acerca de la Iglesia, una búsqueda de la visión personal, una biografía de los últimos días de Oscar Wilde, varios ataques profundamente extraños contra el feminismo y las mujeres en general, y una exégesis de la propia extraña toma de conciencia personal de Sim sobre la religión. En todo caso, resulta fascinante, porque Sim es un fabricante de páginas absolutamente brillante, un dibujante sublime que posee un completo control de la forma... y porque durante la progresión de la obra se puede ver claramente su mente desmoronándose bajo la presión de la inmensa empresa y los veinticinco años de soledad cada vez mayor que le ha cercado y que solo ha podido expresar ante el mundo mediante la intervención de un oso hormiguero. Es una pena que las grandes recopilaciones de 500 páginas no incluyan las notas personales que llenan los comic books en los que la obra ha sido publicada inicialmente, donde Sim detalla la totalidad de la vida en la Tierra como una guerra contra el mal provocado por las mujeres y proclama que "si aprendes a dejar tu pene quieto, aprenderás a vivir solo". Durante un tiempo, la gente estuvo apostando si Sim se suicidaría inmediatamente después de que CEREBUS estuviese completo.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)

lunes, 4 de septiembre de 2017

BRAINPOWERED 25: NOTAS SOBRE EL FUTURO, por Warren Ellis

Matt y Kelly Sue se han comprado futurephones. Lo mismo mi amiga Lauren. Todo esto empezó cuando el otro día me llegó un correo electrónico de Matt donde me indicaba: "mi teléfono es espacial", con una foto de Kelly Sue y él adjunta. Por lo general, en Gran Bretaña los llaman picturephones, teléfonos móviles con cámara incorporada y un poco de algo que te dejar enviar imágenes por correo. Más sencillamente, se denominan 'futurephones'. Desde hace tiempo, Jean Snow suele insertar fotos en su web desde Tokio. Joi Ito lleva haciéndolo desde hace mucho. La chica de L.A., Xeni Jardin, acaba de empezar, y hasta ahora ha fotografiado cosas bastante buenas. Hemos podido ver a un mecánico que se comunica con el ordenador de un coche mediante su laptop, geeks enloquecidos mangando acceso wifi a un vehículo al que engañan utilizando tecnología extraña, un raro avistamiento de Phil Spector envuelto en una capa negra de terciopelo.

Yo no tengo un futurephone. Y eso me pone triste. Si pudiese conseguir hablar con mi ordenador de mesa a través de mi laptop, probablemente podría fingir que tengo algo parecido, pero mis bits no se quieren comunicar entre ellos.

Una de las cosas que me gustan de las novelas gráficas es que se publican de forma relativamente rápida. El autor de ciencia ficción Cory Doctorow alucinó cuando le dije el domingo pasado que había escrito el prólogo de ORBITER en febrero y que el cómic se iba a imprimir en abril. "Si hubiese hecho lo mismo con un libro, no se habría impreso hasta 2008".

Futurephones y ordenadores inalámbricos significan publicación instantánea. La web de Jean Snow es un indicativo personal del futuro con tres líneas de publicación diferentes, desde el diario de texto, pasando por la fotografía de alta resolución hasta llegar a las fotografías tomadas con su teléfono. Creo que Kelly Sue quiere hacer algo similar y está configurando su futurephone para poder publicar en una de las barras laterales de su web, una deslizante donde va a indicar dónde está y qué es lo que está viendo en un momento determinado.

El tema de los weblogs alimentados por móvil ya tiene nombre: "moblogging", una palabra jodidamente horrible. Pero a medida que más gente creativa e inteligente se va haciendo con esta tecnología, más posibilidades habrá de desarrollar su inmenso potencial.

Buena parte de los creadores que aparecen nombrados en esta columna comenzaron fotocopiando su trabajo como mini-libros y vendiéndolos al día siguiente donde los dejaban. Era la forma más rápida, en su momento bastante jodidamente impresionante. Recuerdo cuando las fotocopiadoras eran del tamaño de una mesa de comedor. También recuerdo cuando se redujeron hasta el tamaño de una caja de embalaje y empezaron a aparecer en las tiendas de la esquina, donde digamos, por cinco peniques te hacían una copia. A los cinco minutos, Eddie Campbell estaba allí con su nuevo mini-cómic, intentando hacer un trato con el viejo detrás del mostrador para sacar doscientas copias. Luego se pasaba toda la noche montándolas a mano con una pequeña grapadora con la que presionaba en el centro de las hojas sobre una plancha de poliestireno, sacándolas a continuación y doblando los extremos de las grapas con los pulgares. En los mercados de cómics de Londres, donde se vendían por mediación de Paul Gravett y en Fast Fiction, el puesto de Peter Stanley, habría como cincuenta personas de pie con sus pulgares hechos polvo, intentando no dejar caer sus pintas de cerveza.

(Y Alan Moore, que llevaba un traje blanco inmaculado y un sombrero de seda blanco, se compraba una copia de todo y le animaba a todo el mundo para que siguiese adelante.)

Era gente creativa que aprovechaba una tecnología que había llegado al nivel del consumidor, el mismo sitio donde están ahora los futurephones.

Publicar en una web vuelve a ser interesante. Puede que no sea útil para mi medio en particular, pero ciertamente las posibilidades espolean mi mente. Y siempre existe la posibilidad de que si se puede sacar una imagen de uno de estos teléfonos del futuro e insertarla en una web, entonces tal vez en un futuro no muy lejano se puedan sacar imágenes de un sitio web e insertarlas en un teléfono...

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)

lunes, 21 de agosto de 2017

BRAINPOWERED 24: SALVEMOS FANTAGRAPHICS, por Warren Ellis

La mayoría de los que trabajan en el negocio de la novela gráfica occidental acaban de recibir un comunicado de prensa de Fantagraphics Books esta misma semana. Comienza:

"Fantagraphics Books necesita tu ayuda, ¡Comprad nuestras obras, mantenednos vivos!"

Fantagraphics lleva 27 años en el negocio, se formó en torno a la revista de crítica The Comics Journal. Como ellos mismos dicen: "estamos orgullosos de nuestro compromiso a largo plazo con los cómics como forma artística y nuestra obstinada determinación de empujar la excelencia por las gargantas de todo el mundo".

Como te podrás imaginar, no se han llegado a enriquecer con esto, y la actitud editorial enojada y desafiante les ha ganado muchos enemigos. Conozco guionistas tolerantes e inteligentes que nunca se van a comprar obras de Fantagraphics, a pesar de que estén publicando algunos de los mejores trabajos en el medio anglófono, simplemente por su odio a los editores Gary Groth y Kim Thompson no conocen límites. Y si te soy honesto, entiendo a sus enemigos. La pasión y el compromiso que ha conseguido que el Journal sea tantas veces esencial también lo ha convertido en impulsivo, infantil e incluso desagradable. Ellos parecen ser muy conscientes y considerarlo el coste de un determinado elitismo. El precio que tienen que pagar en su búsqueda de la excelencia.

"Todo lo que hacemos es muy bueno y de primera, pero no significa mucho cuando afrontas la economía a cara perro, el muro de la economía brutal que hemos intentado resquebrajar es demasiado duro. Por culpa de un par de importantes obstáculos financieros que hemos sufrido estos últimos dos años, estamos pasando dificultades."

Lo mismo ocurrió con Top Shelf, que sufrió una fuerte tensión financiera el año pasado. Sus problemas comenzaron cuando un distribuidor de sus obras a minoristas se declaró en quiebra hace dos años. Se evaporaron setenta mil dólares.

Top Shelf apeló por internet a la comunidad para conseguir ayuda. Nombraron una cantidad específica que debían alcanzar para seguir adelante, ofrecieron descuentos y rezaron para que lloviese. Recuerdo que consiguieron su objetivo en menos de veinticuatro horas. Durante cinco minutos he estado pensando si debería escribir lo siguiente, porque es probable que me haga sonar como un mamón narcisista. Completa divulgación: eso es lo que hice en mi caso. Envié mensajes a todos mis contactos, y te aseguro que sigo manteniendo una lista de correo electrónico de unas 5000 personas, porque quería que la gente se movilizase para echar una mano. En Artbomb también pusimos unos cuantos miles de dólares en su bolsillo. Top Shelf es un editor distinguido y necesitábamos que siguiese adelante fuese como fuese. Lo mismo ocurre con Fantagraphics.

Tal vez te resulte interesante saber que me enteré que Fantagraphics despreciaba lo que había hecho Top Shelf mediante comentarios negativos que se preguntaban qué significaba hacer negocios a través de la caridad. El Journal llegó a publicar un insolente artículo meses después. Por lo que no sé qué más añadir.

Fantagraphics pidió varios préstamos para cubrir el déficit que ahora les han vencido. Y no pueden pagarlos. Se aliaron con el prestigioso distribuidor de W W Norton, que está haciendo un excelente trabajo colocando su producto en librerías. Tanto es así que Fantagraphics ha sobrecargado con entusiasmo su catálogo de libros, un exceso de copias sobre la demanda actual con la intención de satisfacer la esperada demanda futura. Este es el gran mantra del negocio de las novelas gráficas. Es un mercado joven, con pocos precedentes en los que apoyarse e imitar, y parece como si W W Norton no hubiese tenido la sabiduría suficiente para saber cómo hacerlo.

"...de hecho, nuestro beneficio anticipado se encuentra aposentado en nuestro almacén en forma de tomos. Tenemos que pagar los préstamos en efectivo, no en tomos. La única forma de salir de este agujero que nos hemos cavado es venderlos. Que es cuando, esperamos, entráis vosotros. "

Fantagraphics es una empresa de unas treinta personas, algunas de las cuales han sido despedidas en búsqueda del equilibrio financiero. Evidentemente, también han considerado cerrar su publicación activa y cortejar la ayuda de algunos inversionistas.

No es la primera vez que Fantagraphics se golpea contra una pared. A finales de los ochenta, cuando se hizo evidente que las obras de novela gráfica para adultos no iban a tener el éxito glorioso augurado, Fantagraphics lanzó una línea de cómics porno que en el mercado formado por las tiendas de cómics se acogieron con el entusiasmo suficiente como para mantener a flote a la editorial. El impresionantemente ávido de sangre Gary Groth parecía estar muy contento de que le etiquetaran como pornógrafo. Groth lleva investigando la publicación de tomos como modelo durante más tiempo que cualquiera, y era muy consciente de que los gigantes literarios fueron editores pornógrafos en sus comienzos.

"Si hasta ahora respetas lo que Fantagraphics representa y lo que hemos hecho por el medio, si has disfrutado de nuestras obras, y si te quieres asegurar de que esta orgullosa tradición continúa en este nuevo y ominoso siglo, te preguntamos si te gustaría ayudarnos en este momento de especial necesidad comprando alguno de nuestro tomos. Por decirlo claramente, deberíamos recaudar cerca de 80.000 dólares por encima de nuestras ventas habituales durante el próximo mes, y la única manera de hacerlo es convertir nuestros tomos en dinero en efectivo".

Ahí tienes la cantidad. Es enorme. Si no recuerdo mal, es cerca de cuatro veces lo que Top Shelf necesitó para seguir con vida. Pero Top Shelf son dos personas, y quizás una década de catálogo. Como he señalado antes, Fantagraphics lleva veintisiete años y son treinta personas.

"Sabemos que tenemos decenas de miles de lectores leales: incluso si solo una fracción de vosotros reacciona ahora, si últimamente has estado pensando en comprar aunque sea una obra, creemos que finalmente podremos salir del atolladero." 

O como una figura bien conocida en los cómics estadounidenses me dijo ayer por correo electrónico: "Gary y Kim son unos cerdos, pero no se merecen esto." 

No conozco a ninguno de los dos, pero sin ellos, el trabajo de Robert Crumb se habría desvanecido en el aire años atrás. Probablemente nunca se habrían publicado obras de Chris Ware. Ni de Jaime y Gilbert Hernández. Ni de Daniel Clowes. Hay una lista inquietantemente larga de autores a los que no conocerías sin Fantagraphics, porque en esos momentos cruciales nadie más los habría apoyado. "Vendemos por correo, así que aunque sea un cliché, nuestros currantes están listos. Puedes echar un vistazo a nuestro catálogo online. Puedes hacer tu pedido llamando a nuestro número 800 u online en nuestra propia web."

Algunos minoristas que tienen tiendas de cómics se preguntan por qué no les han ofrecido una forma de ayudar, ¿por qué Fantagraphics acude directamente a los lectores y no al mercado directo? La respuesta es muy simple, y también explica la situación actual de Fantagraphics: las tiendas de cómics nunca han apoyado a Fantagraphics. La gran mayoría nunca ha adquirido las obras de Joe Sacco, o las hermosas reproducciones de KRAZY KAT o LITTLE NEMO, o cualquier otra cosa. Por eso desde el principio sus editores empezaron a echar mierda sobre el comic book. Por eso intentaron meterse en el mercado de las librerías generalistas con tanta energía. Es donde están sus lectores. Por eso me he encontrado la nueva obra de Joe Sacco en la sección de nuevos lanzamientos de una librería, no enterrado en una sección medio olvidada de la "novela gráfica" en el piso de abajo donde están los gruesos libros de bolsillo de Fantasía. Siempre tuvieron una visión más amplia del mercado que como un negocio del hobby, por lo que este nicho de mercado no tiene derecho a sentirse herido ni resentido. Si alguien tiene el derecho a estar enfadado, ese es Fantagraphics, que ha luchado a su manera extraña e idiosincrásica durante tres décadas para mejorar el medio, sólo para que le digan que no le importa a nadie. Compráos un par de tomos de Fantagraphics esta semana.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)

miércoles, 16 de agosto de 2017

BRAINPOWERED 23: MANHWA, por Warren Ellis

Manhwa es el término autóctono para cómic en Corea del Sur, al igual que los cómics japoneses son conocidos en su hogar como manga y los franceses como BD.

En la ciudad de Bucheon se puede visitar el Museo Coreano de los Comics, el Centro de Información del Cartoon (una planta industrial en desuso reutilizada para almacenar más de 40.000 novelas gráficas catalogadas y referenciadas), y es la ubicación de un festival del cómic anual. He leído que el gobierno creó una Asociación Coreana de Contenidos Culturales destinada a apoyar la difusión de manhwa en todo el mundo. Diablos, incluso existe una Asociación de Caricaturistas de Corea. Su mercado era conocido antes por el manga que se vendía de contrabando (lo que al parecer sigue siendo una gran parte del volumen de publicación anual), pero el resurgimiento general de las disciplinas artísticas en Corea del Sur también parece haber reanimado el cómic. Hay miles de tiendas de alquiler de novelas gráficas, y se han empezado a desarrollar cómics online para aprovechar los Cafés con conexión ("Sala de PCs") en auge.

Los cómics coreanos están empezando a introducirse en el mercado anglófono mediante algunas ediciones traducidas. Creo que Curtis Comics y Comicsone han empezado a editar manhwa en América.

Pero ahora me apetecía echar un vistazo a lo que tienen disponible en las tiendas de novelas gráficas de Corea del Sur. Alguien muy amable llamado Pat Spacek, que vive y trabaja allí en la actualidad, estuvo examinando un montón de material esta semana para enviarmelo. Una serie cómica. Un "melodrama" centrado en el béisbol, un cómic romántico para chicas y algo llamado "Deerger", del que Pat dice: "es mi favorito, no tengo ni idea de qué demonios puede ser".

Considéralos instantáneas de otro mundo.

Y gracias por todo, Pat.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)







lunes, 7 de agosto de 2017

BRAINPOWERED 22: PUNTO DE INFLEXIÓN. LECCIÓN DE ANATOMIA, por Warren Ellis

Fue el segundo episodio de la etapa de los ochenta de Alan Moore en la venerable serie de terror propiedad de la DC, SWAMP THING, dibujada por Steve Bissette y John Totleben con ayuda de Tatjana Wood. La historia se titulaba "Lección de Anatomía", y era la primera vez que se aplicaba una sensibilidad posmoderna en los cómics comerciales. Un remix frío y denso con los viejos personajes. Una nueva y áspera nitidez. Una corporación se encarga de la custodia del cadáver del personaje epónimo, un científico empapado en su propio compuesto acelerador del crecimiento de las plantas al que prendieron fuego y arrojaron en los pantanos de Luisiana, sólo para volver como una pesadilla de tejido humano transformado en vida vegetal. Ahora está muerto de un buen tiro en la cabeza, y lo están desmontando para que la corporación pueda recuperar el suero. Pero el cadáver parece no tener sentido. El cirujano encargado del procedimiento (un viejo "supervillano" de DC con naturaleza similar semejante a la de una planta) se da cuenta de que simplemente el cuerpo no funciona. El "cerebro" sólo es una masa de pulpa sin sinapsis conectadas. Los pulmones son bolsas que inspiran y espiran sin cilios respiratorios. Es la parodia de un cuerpo.

Cuando el cirujano empieza a leer un viejo periódico sobre gusanos turbelarios, que después de diseccionarlos cada parte aprende a escapar de un laberinto por sí misma, comprende horriblemente lo que ocurre.

Al jefe de la corporación no le gusta mucho el informe, porque en él se asegura que Alec Holland, el hombre que se ha convertido en La Cosa del Pantano, no es el cadáver que está en la morgue. La investigación relata que empapado de la fórmula del crecimiento acelerado, Holland cayó en el pantano lleno de gusanos, plantas y microbios, que comenzaron a digerirlo (e infectarlo en esos momentos cruciales) con una poderosa y traumatizada inteligencia que no se da cuenta de que ha fallecido.

Y entre la mugre le crecieron pulmones capaces de inspirar y espirar, porque eso es lo que sabía que los pulmones tenían que hacer. Y un esqueleto de madera. Un poderoso cerebro con la inteligencia de Alec Holland distribuida uniformemente por todo el cuerpo. Alec Holland ha muerto. Alec Holland siempre ha estado muerto. Lo que reside en la morgue es un fantasma de malas hierbas que no sabe lo que es.

El jefe echa al cirujano antes de que le explique lo mejor. Y ahora, de noche, sabiendo que el jefe ha empezado a recorrer su imperio, el cirujano se agazapa y espera.

Porque sabe que no puedes matar una verdura disparándole en la cabeza.

Y esta noche va a despertar.

El jefe se encuentra la cosa que pensaba que era Alec Holland en su oficina, leyendo el informe del cirujano. Sudando profusamente, riendo nerviosamente de terror, el jefe le espeta lo primero que le viene a la cabeza:

"¿Te ha gustado?"

Esta historia fue la primera salva lanzada por lo que podríamos llamar la sensibilidad británica contra los cómics estadounidenses. Al utilizar el monólogo del cirujano como una narración, el guionista evita toda la prosa borrosa que de otra manera caracteriza gran parte de la temprana obra británica en los cómics estadounidenses (incluyendo algunos del propio Alan). MIRACLEMAN precedió a este cómic, pero "Lección de Anatomia" fue la primera vez que se le mostraba a un amplio público de los cómics modernos un personaje que conocían de sobra y le decían que todo lo que sabían hasta ahora estaba equivocado. Ahora es un cliché. Entonces fue explosivo.

Estructuralmente es intocable. Ritmo perfecto, una historia corta completa impulsada por el nervio y la comprensión repentina de Moore de las posibilidades que tienen los panfletos de 24 páginas. Su trabajo como guionista en Inglaterra había restringido su prosa a las historias de 6 a 8 páginas. Esta vez fue como si de repente un inteligente flautista tuviese acceso por fin a toda una orquesta.

Trabajando en equipo, rara vez Bissette y Totleben volvieron a ser mejores que en este momento de páginas atmosféricas y profesionales, poniendo su genialidad al servicio de un complejo guión. En el cómic utilizaron métodos experimentales para la secuenciación de las viñetas y la composición de página, agregando nuevas páginas enteras al vocabulario del cómic mainstream. El ejemplar rezumaba vida gracias a su invención visual: como en el desparrame de líneas en las viñetas de ambientación interior donde el director corporativo golpeaba los puños contra el cristal ensangrentado, convirtiéndolos en tintes impresionistas de negro y rojo, líneas que nos guiaban hacia el realismo sombrío del cirujano que estaba considerando todas las posibles vías que llevarían al inminente asesinato de su jefe.

Es una de esas historias que dejó al medio sin ser el mismo. Menos mal que hay más por el estilo.

"The Anatomy Lesson" se puede leer en la primera recopilación de DC [ECC en España] de las historias de La Cosa del Pantano de Alan Moore.

-Warren (artículo publicado en algún momento entre 2002 y 2004.)

viernes, 4 de agosto de 2017

TEENAGE TREATS VOLUME 10

Various ‎- Teenage Treats Vol. 10
(Xerox, 1999)

A1-Cheeky - Don't Mess Around
A2-Disco Zombies - Top Of The Pops
A3-Fulham Furies - These Boots Are Made For Walkin
A4-Jeep - Wild Rover
A5-Tunnelrunners - Colours
A6-White Car - Cinema Girl
B1-Funboy Five - Life After Death
B2-Thin Yoghurts - Girl On The Bus
B3-Merciful Release All-Stars - Esther's Not On The Phone
B4-Telegents - Get Out
B5-AD' 80 - The Sound Of London Town
B6-Bozos - Weekend Girl

AQUI.

NUEVA YORK EN EL DAREDEVIL DE FRANK MILLER

"Investigué mucho para hacer un buen trabajo. Si me pedían que dibujara una cascada, iba hasta una y la dibujaba. Esto es algo que a...