viernes, 16 de julio de 2021

RESEÑA DEL PRIMER NÚMERO DE LA REVISTA 1984 EN THE COMICS JOURNAL

Solo consigues algo remotamente placentero en cada bocado, o por qué los cómics pueden provocar caries, artículo de Raimond Orkwis para The Comics Journal (1978). Traducción: Félix Frog2000.

Revista 1984, 1 de junio de 1978.

Una revista Warren

Diseño: Bill Dubay

Guionistas: Richard Corben, Nicola Cuti, Bill DuBay, Jim Strenstrum, Wally Wood

Dibujantes: Alfredo Alcalá, Luis Bermejo, Richard Corben, Esteban Maroto, Rudy Nebres, Alex Niño, José Ortiz, Jim Stenstrum, Joe Vaultz, Wally Wood

Los dentistas y nutricionistas nos advierten de los peligros de los dulces. El azúcar refinado puede convertir fácilmente tu boca en un Angkor Wat de dientes arruinados y tu cuerpo en un basurero hiperactivo de calorías inútiles. Pero es tan tentador... helados, trufados de menta, barritas de chocolate con leche cremosa, galletas, pasteles, tartas... la boca se me hace agua con solo pensar en dulces tan deliciosos. Pero, ¿qué hay debajo de la capa de chocolate de una barrita? Más azúcar. Somos una nación de adictos que anhelan las soluciones baratas que nos proporciona la cultura de consumo. Lo hacen todo por nosotros. Danos algo exitoso y lo perseguiremos.

Televisión, drogas, religión organizada, cómics, Star Wars, Star Trek, Encuentros en la Tercera Fase, pornografía, música disco... Todo es dulce. Todo son excitaciones baratas de nuestros hastiados deseos. Agujeros en nuestros dientes producidos por el dulce, agujeros en nuestras cabezas que hay que repasar con hilo dental. El azucarado y resbaladizo shlock de la cultura popular va refinando poco a poco nuestras mentes. Entretenimiento cohibido y vacío que satisface nuestros antojos. Sin valor nutricional alguno. Sin elaboración. "Ahí tienes un tonto, ahora a callar y a ver la tele".

Aunque vivimos en una cultura audiovisual, no hay excusa para disfrazar la vacuidad con bonitas imágenes. Es lo que hace exactamente Star Wars, también Encuentros en la Tercera Fase. Y los comic-books: son un fantástico grupo de imágenes proyectado en las paredes de la caverna, todo un acontecimiento para la retina, pero hay un mundo más allá. O eso solíamos creer.

1984 se acerca cada vez más. 1984, ese siniestro símbolo del tiempo futuro se está haciendo presente. No será como predijo Orwell. La suya fue la pesadilla de un siglo XX socialista y recién estrenado que no comprendía del todo el alcance del dominio tecnológico (por eso 1984, el libro, no es ciencia ficción). Sin embargo, nos queda recordar su fecha. 1984 es una forma de abordar la realidad.

Lo último en proyectar imágenes irregulares en las paredes es la Warren Publications. Seis años antes de la fecha de marras, acaba de llegar 1984. 1984 es una revista de historietas al estilo Creepy que nos trae "el mundo de la ficción ilustrada del mañana". El editor DuBay la ve como un regreso a "los buenos viejos tiempos" cuando el espacio era un estado mental y la imaginación un pasatiempo maravilloso. Con las "especulaciones adultas sanas del mañana" se nos invita a "recuperar el espíritu de una época que no se tomaba a sí misma tan en serio". Tilda la revista de "subidón cerebral de comida basura".

Warren es hábil, metódico y profesional. La iniciativa está formada por muchos ilustradores importantes: Richard Corben, Alex Niño, Rudy Nebres, Esteban Maroto, Wally Wood, Alfredo Alcalá (todos aparecen en este primer número). Se trata de artesanos de gran calibre, maestros de la tinta y el dibujo que producen maravillosas visiones que impactan nuestra visión para transportarnos a mundos imaginarios en algún lugar más allá de la página.

La brillante utilización de la luz y el color de Richard Corben es insuperable. Sus viñetas resplandecen con un suave impresionismo que trasciende el contenido adolescente de las historias. El medio es, de hecho, el mensaje.

Alex Niño esparce hacia el mundo filigranas en forma de trazos que bailotean como gusanos mareados en el corazón de una galaxia lejana. Es el dibujante de historietas en activo más abstracto de la actualidad.

Por hermosas que sean estas formas y colores, existen principalmente para hacer de armazón a la historia. Simple contexto para el contenido. Con una belleza tan distractora, se puede olvidar fácilmente el aspecto más sutil del contenido del cómic. Las historias pasan a segundo plano. Se convierten en escenografía pura, fachada barata y condescendiente. Estamos tan acostumbrados a los personajes de cartón y a la acción plástica que no nos damos cuenta de la superficialidad, así que saludamos a Star Wars como un regreso al entretenimiento, un resurgimiento de los buenos valores de toda la vida. Pero la mierda con cualquier otro nombre seguirá atrayendo a las moscas.

Zumbando a través de la versión de "la-locura-que-está-por-venir" de Warren, que de alguna manera tiene lugar en "el único universo sano que queda", notamos en las historias una afectación peculiar. Alguien de su camarilla parece haber descubierto que se podía salir con la suya con bromas de "caca, culo, pedo, pis" y "estampas de tetas". Es una afectación tan obvia que rápidamente nos entra la vergüenza, y eso que no voy a hablar del resto de rasgos infantiles. Hay formas más divertidas y menos crudas de ser gracioso.

En la historia principal, "Last of the Really Great, All-American Joy Juice", resulta que un viejo y su tullido (adivina de qué carece) sidekick transportan un cargamento con el último semen estadounidense, rescatado antes de las "Guerras de la esterilización". Una pandilla de mujeres hambrientas de sexo ataca la nave espacial con la esperanza de mantener relaciones sexuales con el viejo, que las elude y destruye su carga seminal, llamándolas "pervertidas Empuja-felpudos". Y en la cabecera indica "Fantasía ilustrada para adultos".

"Once Upon Clarissa" está protagonizada por una heroína destrozada por unos trenes fuera de control, y restaurada a continuación por frívolos médicos en una mezcolanza de órganos internos embotellados externamente. Lo que se podría haber convertido en una historia especulativa interesante (¿dónde reside el yo?) se transforma en cambio en una broma estúpida y tonta. En la conclusión, el amado corresponsal invisible hasta ese momento de Clarissa es conducido para que "conozca" a Clarissa, y le llevan a un sótano hasta "un frasco marcado con una V". No solo es estúpido, sino insultante.

Bueno, puede que me digas, si estas cosas te ofenden, o simplemente no te gustan, ¿por qué te molestas en leer cómics? ¿Por qué te los tomas tan en serio? Después de todo, son simple diversión escapista.

Me molesto en leer cómics porque me gusta la buena diversión dibujada. Me gustan las ilustraciones bonitas que impulsan mi propia imaginación, pero exijo inteligencia, mis realidades alternativas deben ser reales y relevantes. Por toscos que parezcan ahora los viejos cómics de la EC, siguen siendo superiores al 90% de los tebeos actuales. Por mucha fantasía que tuviesen, de alguna manera se relacionaban con la vida que llevaba cuando los coleccionaba. Eso es lo que hizo que fuesen tan poderosos. Claro que no creía que los cadáveres se podrían levantar algún día para vengarse, pero, aún así, ¿y si lo hicieran? Miradas con el paso del tiempo, esas historias moralistas son simplistas, pero me sonaban auténticas, y también para otros chavales. Nos aterrorizaban, cambiaron nuestras realidades. Nos hicieron pensar y sentir. Como en la actualidad lo hacen muy pocas visiones.

El motivo por el que me tomo en serio la basura de 1984 es que su existencia destruye las alternativas, al igual que Star Wars también lo hizo. ¿Heavy Metal? De nuevo, bellas imágenes que usurpan el contenido. ¿Comic-books en cuatricomía? A excepción de Howard, el Pato, que a pesar de sus fallas trasciende el medio, los cómics son calculadamente infantiles. ¿Los comix underground? A veces funcionan, pero carecen de la delicadeza de las revistas más pulidas. Y la mayoría de sus historias son igualmente pobres (la saga de Jaxon protagonizada por indios es una excepción reciente y digna de mención).

Igual pido demasiado. Alguien me dijo que no puedes tener una serpiente y un Edén a la vez. Pero me molesta que me subestimen. Me molesta que sean unos listillos. Me molesta que masturben mi sentido de la maravilla, que conviertan en papilla mis emociones. Detesto la mediocridad. Si estos son los buenos viejos tiempos, entonces mejor nos vamos a un nuevo lugar. ¿Alguien conoce buenos restaurantes?

sábado, 10 de julio de 2021

ENTREVISTA CON HARLAN ELLISON EN THE COMICS JOURNAL (5 de 6)

Entrevista realizada por Gary Groth para The Comics Journal nº 53 (1980). Esta versión es la que está recogida en la página web de The Comics Journal en 2018, año en el que falleció Harlan Ellison. Traducción: Frog2000. Parte 1parte 2parte 3, parte 4.

GROTH: ¿Has leído la historia de Jonah Hex donde Fleisher hizo que al final el personaje matara a alguien y lo embalsamara?

ELLISON: [Risas.] Me parece fascinante. Fleisher es interesante por el mismo motivo por el que Robert E. Howard era interesante y nadie más puede imitarlo. Porque Howard estaba loco como un cabra. Loco. Era un hombre gigantesco con tremendas fantasías oníricas acerca de bárbaros y guerreros poderosos y sus matrimonios, celtas y vikingos cabalgando por el desierto de Arabia y Almuric, Conan, Kull y todas estas extrañas y extravagantes palabras. Vivió en Cross Plains, Texas, en mitad de la Depresión, y nunca se alejó más de 20 o 30 millas de su casa. Vivía con su madre hasta que su madre murió, y luego él bajó, se sentó en su coche y se voló los sesos. Vale, era un enfermo. No era una persona feliz y adaptada. Se puede ver en su obra. Si quieres, puedes leerte una historia de Conan en lugar de... me refiero a que aunque Fritz Leiber sea tan bueno, parece seguir una lógica, parece alguien cuerdo, es un buen hombre. Mira todos esos escritores menores, todos los tipos que hacen las copias e imitaciones de Conan, que son una basura, porque todos son unos fracasados. No son capaces de imitar a Howard porque no están locos. Solo son escritores que escriben historias porque admiran a Howard, pero no entienden que tienes que estar jodido para escribir de esa forma. Lovecraft: puedes contar una historia de Lovecraft en cualquier historia de Ramsey Campbell, en la de todos los demás shlobos que intentan imitarlo, en la de todos los yutzes sin nombre que chillan imitando a Lovecraft, pero a los que les falta su mentalidad lunática. Y lo mismo ocurre en el caso de Fleisher. Está loco de verdad. Y probablemente por eso sea el único guionista interesante. Lo que hizo en el Espectro me parece escalofriante, como se suponía que debía ser. Quiero decir, realmente escribió bien al personaje, tío. Por primera vez desde los años 40, esa maldita serie era dinamita. Y la primera vez que revisaron lo que estaban publicando, se dijeron: “Dios mío, hemos soltado a este lunático en el mundo”, y lo echaron. Y me parece una lástima, porque Fleisher debería haberse mantenido en el Espectro para siempre. Para él, era la cosa macabra más perfectamente nauseabunda.

 [Risas.] Qué jodido manicomio es toda la industria.

GROTH: ¿No te alegra no formar parte de ella?

ELLISON: ¡Sí! Quiero decir, estoy escribiendo una historia de Batman para Julie Schwartz...

GROTH: Llevas seis años con ella, ¿no?

ELLISON: Lo sé. Planeo acabarla antes de que Julie se retire. Me he puesto en serio. Pero cada vez que me relaciono con estas personas, cuando estoy en Los Ángeles y me invitan a su mundo de artisteo en el gremio del cómic, echo un vistazo, conozco a algunos autores y me digo a mí mismo: ¿En serio quiero estar sentado en una habitación con estas personas?"

GROTH: Están todos un poco locos, ¿verdad?

ELLISON: Oh, sí.

GROTH: ¿Has conocido a algún profesional de la industria que en comparación te haya parecido normal y que se adapte sin problema a la sociedad en la que vive?

ELLISON: Sí.

GROTH: Denny [O'Neil] es bastante normal.

ELLISON: Denny es bastante normal. Pero también tiene sus rarezas. La imagen que tiene Denny de sí mismo es la de Orson Welles en "La dama de Shanghai". Un irlandés negro. Eso es lo que se cree que es. Para un hombre de su edad, está un poco loco.

GROTH: ¿Quiénes crees que son más anormales y cuáles son sus rasgos particulares?

ELLISON: Creo que cualquiera que trabaje para Jim Warren es un chiflado y que se le debería descartar de...

GROTH: Hay una gran animosidad entre Warren y tú, por lo que tu opinión probablemente sea un poco...

ELLISON: Bueno, la animosidad se debe a que él me jodió. Y es un tío de mente bastante simple.

GROTH: Tampoco es alguien que carezca de inteligencia, ¿verdad?

ELLISON: Bueno, espera un minuto. Existe una diferencia entre la astucia y la inteligencia. Es un hombre astuto, un hombre inteligente, lo suficientemente articulado como para satisfacer sus propias necesidades. Incluso cuando es muy generoso, es como los santos y pecadores que no cuentan más que bromas escatológicas y luego le ofrecen algo de leche a los niños para poderse justificar. Jim Warren vive para él mismo, siempre lo ha hecho, si fuese sincero al respecto debería admitirlo. Tampoco me gusta su ética empresarial, me parece un absoluto mentiroso. A mí me ha mentido. Me ha jodido. Y no tenía ninguna necesidad de hacerlo. Verás, es lo que suelen hacer las personas estúpidas. Hay cierta gente a la que no tienes por qué joder, porque sé muy bien que te puedes meter en problemas. Porque van en serio. Es mejor dejarlos en una zona neutral o mejor no llamar su atención que convertirme en su enemigo. Gratuitamente, por unos centavos o por rencor, quién sabe, Warren me jodió a mí. Eso se lo concedo, se salió con la suya. Es uno de los pocos que se salió con la suya. Pero, como consecuencia, me convirtió en un terrible enemigo para toda la vida. Y le he hecho un flaco favor del que no sabe nada, que nunca va a saber, y que le ha costado miles de dólares, miles. Cuando las compañías cinematográficas han venido a preguntarme por él, les he dado una respuesta absolutamente sincera. Podría haber sido más neutral y simplemente decir: "No sé nada sobre esa persona". Pero les dije la verdad. No les mentí. No esquivé la pregunta. Estoy en esa posición de... hay algunas personas que se cruzan en tu camino, y si las jodes, en algún momento te la devolverán, ni siquiera por una cuestión de malicia, simplemente porque no has sido lo suficientemente generoso con ellos. Y yo no tengo ninguna razón para ser amable o generoso con Warren. Así que no lo soy.

GROTH: Solo estaba cuestionando la validez de tu afirmación de que cualquiera que trabaje para Warren es un estúpido. Eso es como decir que todos los que trabajan en televisión son estúpidos.

ELLISON: No. Diría que no me parece ético. Por Dios, ¿conoces a alguien que haya trabajado para Jim Warren que no se haya apartado de la relación diciendo que le habían jodido? ¿Alguno? Nómbrame uno solo que no lo haya hecho. [Silencio.] Rich Corben. Will Eisner.

GROTH: No, no voy a defender a Jim Warren.

ELLISON: Es casi imposible.

GROTH: Solo digo que parece una persona inteligente. Un taimado intrigante tal vez, pero un hombre inteligente.

ELLISON: En la inteligencia hay niveles. Tú mismo eres un hombre mucho más inteligente de lo que jamás lo será Jim Warren. Quiero decir, sabemos que posee astucia, ferocidad animal, una forma de hacer negocios concreta, pero es que eso no me parece inteligencia. No lo es. La inteligencia te empuja a tener ideales más elevados y a ampliar tu mundo y a intentar mejorarlo junto al resto de personas. Por Dios, mira su 1984. Es lamentable.

GROTH: Verdadera pornografía.

ELLISON: Sí, exactamente, verdadera pornografía. Es una revista de historietas llena de sexo y violencia de lo más ofensiva. Cuando vi la portada del número 2 no me lo podía creer. Era de Rich Corben. Horrible. Aparecía un cohete. Una perspectiva vista desde arriba de un cohete V-2, uno de esos grandes cohetes fálicos, y también aparece una mujer desnuda con pechos enormes y bulbosos, como si estuvieran llenos de celulosa, como grandes globos redondos, con pezones gigantes y protuberantes, todo muy detallado, y todo esto en una especie de dibujo tridimensional para que parezca real pintado a aerógrafo. Y ella está atada con cuerdas o cadenas a la mayor parte del cohete, cerca de la punta, y estás mirando ese dibujo desde arriba y... me refiero a que las implicaciones sexuales son... Ni siquiera abrí la revista, ¿tenía esa portada algo que ver con alguna de las historias del interior?

GROTH: No, pero dentro todo era peor, me refiero a las historias. Incluso a mí me ofendieron.

ELLISON: ¿Todavía publica Warren esa revista?

GROTH: Sí. Su público debe estar compuesto por idiotas.

ELLISON: No, no, no. Son niños pequeños que han entrado en la pubertad, por el amor de Dios, y que están empezando a tener sus primeros orgasmos.

GROTH: No lo sé. Creo que Warren ha realizado encuestas de marketing y la edad promedio de sus lectores puede ser de unos 18 años.

ELLISON: ¿No crees que los adolescentes son retrasados que...? Esa es exactamente su edad, por el amor de Dios. Dieciocho años. Dios sabe por qué no estarán comprando Penthouse en lugar de eso.

GROTH: Probablemente lo sean.

ELLISON: Seguro que les resulta más difícil conseguir la Penthouse.

GROTH: No para un chaval de 18.

ELLISON: No, para chavales de 18 no. ¿Habéis hecho algún reseña de 1984?

GROTH: Oh, sí. [En The Comics Journal # 40]. ¿No la recuerdas?

ELLISON: No la he leído. No la he visto. ¿Cómo lo justifica Warren? ¿Hablaste con Warren antes de escribir el artículo?

GROTH: No. Lo entrevisté una vez hace muchos años y le pregunté por qué publica tanta basura y su posición fue básicamente la de "Tú dices que es una mierda, pero nuestros lectores no, entonces, ¿quién eres tú para decir lo contrario?" No hay mucho más que decir al respecto.

ELLISON: Es como la idea que tendría la Liga de Bolos polaca del material de un Hugh Hefner venido a menos. Lo que más me sorprende es... me refiero a que Bill DuBay tiene que ser tan sórdido como él. ¿Quieres que te diga algo? Amo The Spirit y a Will Eisner. Como sabes, escribí el guión para la película de The Spirit. Fue increíblemente doloroso para mí comprar The Spirit cada mes. No podía no hacerlo, pero juro por Dios que me fastidiaba darle dinero a Jim Warren. Pero, cuando quería archivadores o carteles de The Spirit, no lo pagaba. En su lugar llamaba a un amigo que trabajaba en Warren y le decía: "Pssstt, los sacas y me los envías", y eso hicimos. Por supuesto, si alguna vez averigua quién fue, seguro que lo despide, así que no puedo nombrarlo. Jim Warren es la única persona que conozco que deja un rastro húmedo allá por donde camina. Es un Napoleón mezquino que ha tenido suerte con su pequeña idea de editorial. Ha encontrado una forma de sacarles a los adolescentes el dinero del almuerzo vendiéndoles máscaras de monstruos y otra basura inútil. Forma parte de esa gran tradición de la obsolescencia estadounidense. Puedes imprimir todo lo que digo sin problema. Y en lugar de sobrellevarlo con un poco de humildad, se comporta como Billy Rose. Se cree que está dirigiendo Ziegfield Follies o algo así cuando, de hecho, todo lo que tiene son esas revistas tontas e idiotas donde aparecen imágenes de monstruos enloquecidos. Cualquiera que se gane la vida publicando fotografías de personas con pústulas y llagas en la cara no está en posición de hablar de arte ni de nada. Si en realidad balbucea como una especie de Elmer Gantry de Kansas que trafica con sus propias heces. [Risas.]

GROTH: Es algo así como el personaje de Saturday Night Live interpretado por Gary Busey, capaz de sumergirse en un montón de mierda por 25 centavos y luego cobrar 50 dólares antes de irse. Es como un salta-mierdas.

ELLISON: [Risa incontrolada.] ¡Qué gran analogía! ¡Me encanta! ¡No dejes de imprimirlo! Si quieres pon que he sido yo. Si a ti te da vergüenza, ¡pon que he sido yo! ¡Es maravilloso!

Es un tío tan repugnante. Jodidamente repugnante. Es como un grano que te sale una y otra vez.

GROTH: ¿Dirías que es más repugnante que Stan Lee?

ELLISON: Oh, me gusta Stan Lee. De verdad, me gusta Stan. Lo siento, tío, me gusta Stan.

GROTH: ¿Por qué? Se ha montado ese conglomerado gigante que muele idioteces cada mes y que no deja de contaminar el medio. Una fábrica de basura insípida.

ELLISON: ¿Es más insulso que la mierda que se publicaba en 1940 cuando solo era guionista de la empresa?

GROTH: No, pero eso es irrelevante.

ELLISON: ¿Lo es?

GROTH: Para nuestra evaluación de Stan Lee como ser humano, creo que sí.

ELLISON: Está bien. Déjame contarte cuál es mi evaluación de Stan Lee como ser humano. Para mí Stan Lee es un buen hombre. Stan Lee nunca me ha tratado con nada más que respeto y cortesía mutuas. Las pocas veces que he estado en las oficinas de Marvel, Stan... puede que sea porque tengo una especie de representante, así que siempre se porta bien conmigo. Sé que le gustan las personas con reputación. ¿Cómo me va a desagradar alguien que nunca me ha hecho nada malo?

GROTH: No me refiero a que te desagrade personalmente.

ELLISON: Tampoco hay nada que me desagrade en su producción. No te entiendo.

GROTH: Echa un vistazo a sus cómics.

ELLISON: Sí.

GROTH: ¿No te estremeces?

ELLISON: ¿Cómo?

GROTH: Creí que lo dabas a entender.

ELLISON: Bueno, yo me compro...

GROTH: ¿Crees que el último número de Godzilla supone algún logro cultural en particular?

ELLISON: No, pero tampoco me gustaba Super Friends. Recuerdo Prez. ¿Cómo se llamaba esa otra cosa tan maravillosa?

GROTH: ¿Geek?

ELLISON: [Risas.] Brother Power, The Geek, cierto. Lo recuerdo muy bien. Fue el momento más bajo del cómic. Es incluso peor que el último número de Scooby-Doo. [Risa estridente.] Apestaba. Era increíble. No puedo ni describirlo. Simplemente increíble. No tenía ningún sentido. ¿Cómo se las arreglaron para sacar ese número? Eso es todo lo que publicaron, un número. ¿Y Prez llegó al segundo? El dos o el tres. Seguro que tuvieron que revisar el primer número y decirse: "¿Qué diablos es esto?" Es como cuando te despiertas por la mañana y tu mano se ha convertido en una garra y dices: "¿Qué diablos pasa?" [Risa incontrolada.] Cortas con el problema de inmediato, no sigues adelante. Lo más interesante es que si se atreven a publicar ese tipo de cosas, ¿te imaginas las que no publican?

Pero estábamos con Stan...

GROTH: Stan no ha demostrado tener un pensamiento serio en los 40 años que lleva en la industria del cómic.

ELLISON: No sé contra qué estoy defendiendo a Stan Lee. ¿De qué se le acusa?

GROTH: Bueno, está en la cima de esa pirámide que edita demasiada basura cada mes. Es el Freddy Silverman de los cómics.

ELLISON: ¿A diferencia de las cosas maravillosas que salen en DC?

GROTH: Para nada.

ELLISON: Bueno, ¿dónde está la excelencia? Hasta donde sé, solo hay dos empresas.

GROTH: Hay muchas editoriales alternativas. ¿Conoces la obra de Craig Russell?

ELLISON: Sí.

GROTH: El Parsifal de Russell es un buen ejemplo de excelencia.

ELLISON: Sí, pero no es un trabajo importante.

[NOTA: más tarde en la entrevista se hizo evidente que Ellison estaba pensando en Arik Khan: como resultado, sus comentarios sobre Parsifal se deben leer teniéndolo en cuenta].

GROTH: Eso no importa. ¿A qué te refieres con "importante"?

ELLISON: Veo muchos cómics underground y, hasta donde sé, todos me parecen basura.

GROTH: Tienen momentos brillantes, ciertamente están a años luz del Increíble Hulk.

ELLISON: Están bien en su mayoría, pero, ¿durante cuántos años puedes seguir haciendo esa especie de pezones protuberantes de Robert Crumb, los funny-animals y más chorradas sobre la vida en el interior de las ciudades? No hay más. No soy una de esas personas que fue un enrrollado en los años 60 y todavía sigue dando la chapa [con voz senil]: “Sí señor, desfilé junto a Martin Luther King”, como un viejo tambaleante de los años 20 que dice [con voz senil]: "¡Sindicalista, sindicalista para siempre!" Los tiempos pasados ​​han pasado.

Para mí Star*Reach no ofrece gran cosa.

GROTH: En Star*Reach se han publicado cosas interesantes.

ELLISON: Bueno, sí, siempre hay cosas interesantes en todo lo que se ha publicado en algún lugar, lo cual está bien, pero no me parece un gran avance artístico.

GROTH: Comparativamente hablando, lo es.

ELLISON: Andromeda es una revista bastante buena. Han publicado cosas inteligentes e ingeniosas y me compraron una historia hace 900 años. Hasta hacen cosas del estilo. Nunca se sabe. Siguen publicando a grandes como Walter Miller y James Tiptree y Arthur Clarke, los pesos pesados. Tal vez no contraten basura de rango inferior...

GROTH: ¿De qué estábamos hablando?

ELLISON: Estábamos hablando de Stan Lee y que ha coronado la cima de la mierda. Sí, supongo que tus comentarios me deberían molestar. Porque no son ciertos.

GROTH: Suponía que pensabas lo mismo porque también has arremetido contra la televisión, una industria que muestra un tipo de sensibilidad similar.

ELLISON: Supongo que sí. Pero los cómics no me cabrean tanto porque a) no me los tomo tan en serio, y b) son para gente que lee. Leer cualquier cosa es mejor que sentarse y mirar "Drone Tone". Supongo que esa es la diferencia. Igual no debería hacerla, pero la hago.

En cuanto a Stan, personalmente... nunca le he dicho esto a Stan porque no estoy seguro de que Stan y yo hayamos llegado a conversar seria y significativamente...

GROTH: Es que igual es imposible.

ELLISON: Bueno, la verdad es que no lo sé. Estoy seguro de que Stan habla con su esposa o habla con con quien sea: todo el mundo quiere desenmascarar a los demás. Stan Lee nunca ha sido nada más que amable conmigo, cortés, elogioso, no solo en privado, sino en plataformas públicas donde no tenía nada que ganar. Actuó de esa forma porque, según tengo entendido, tenía ganas de hacerlo.

Déjame acotar todo esto con algo: en varias ocasiones, no en una ni en dos, sino en varias, de repente me he fijado en el público formado por universitarios que ha venido a mis conferencias, y he visto a Stan Lee sentado entre la gente, solo, sin nadie más. Puede que su esposa estuviese con él, puede que estuviese solo, puede que con un amigo, pero allí estaba Stan, escuchando mi conferencia. Y me he preguntado: "¿Qué diablos estará haciendo Stan Lee? ¿Por qué se desviaría de su camino para venir a escucharme hablar a mí?" Bueno, Stan también suele dar charlas. Gana mucho dinero haciéndolo. Se me ocurren dos cosas. Stan Lee viene a escucharme porque le gusta observar cómo lo hago, o quizá Stan Lee ha venido para aprender alguna variación, otra forma de ofrecer una conferencia. Porque yo tengo una forma particular de dar las charlas, y me desenvuelvo muy bien con el público. Quizá a Stan le interesaba verlo desde un punto de vista técnico, o puede que fuese una combinación de ambos. Pero en cualquier caso, es un gran cumplido. Seguro que mi ego es tan grande como el suyo, aunque puede que no se manifieste de la misma manera. Entonces, ¿cómo puede no gustarte alguien a quien le caes bien? Eso es todo lo que necesitas para gustarme. Si yo te gusto, tú me gustarás a mí. Si me jodes, te perseguiré hasta la tumba. O si jodes a uno de mis amigos... soy una persona muy leal.

Recuerdo la primera vez que subí a las oficinas de Marvel por lo que fuese. Había quedado con algunos chicos, unos amigos que trabajaban allí. Puede que fuese con Gerry Conway. Y Stan escuchó que yo estaba en el edificio. Ni siquiera sabía que él sabía quién diablos era yo. Me invitó a su oficina, me ofreció asiento, charlamos un rato. Fue muy amable. Por lo tanto, no me puedo cabrear con Stan Lee por el producto que publica, porque no creo que su producto sea particularmente dañino.

GROTH: ¿No es la banalidad dañina de alguna forma?

ELLISON: Absolutamente, absolutamente.

GROTH: Aquí tenemos a un hombre que corre de un campus universitario a otro comparando a Shakespeare con su grupo de guionistas, deslumbrando a universitarios impresionables que se tragan su rollo.

ELLISON: Vamos, tío, en su mayor parte la universidad está llena de idiotas y lo sabes. Están ahí porque no quieren engrosar el mercado laboral. Y si son lo bastante tontos como para sentarse y escuchar a un hombre que guioniza cómics y deja que les cuente cosas sobre Shakespeare, para empezar, no valen un pimiento.

GROTH: No creo que con eso se pueda excusar el comportamiento de Stan.

ELLISON: ¿Y cuál es su comportamiento? Es un tío que, para bien o para mal, para bien o para mal, ha cambiado el rostro del cómic. Sin lugar a dudas, ha sido una influencia germinal. Ha escrito cosas que no se habían hecho antes. Sí, eso fue hace 20 o 25 años, o cuando sea, los tiempos cambian. Pero también fue el primero en contratar a estos chavales. Otra cosa más a su favor. No veo que esas revistas sean mejores o peores que la mayor parte de lo que se publica. Sí, hay algunas cimas: Andromeda, algunas cosas de Star*Reach, y "Harlan the Duck", que posiblemente sea la obra de excelencia literaria más maravillosa de nuestro tiempo, eclipsada solo, tal vez, por "El Arco Iris de la Gravedad", "Huckleberry Finn" y "Moby Dick". Aparte de esas, "Harlan the Duck" es la primera en mi lista.

Pero detecto algo en tus comentarios. La misma animosidad contra Stan Lee que la que yo tengo contra Jim Warren.

GROTH: No conozco a Stan Lee. Lo he visto solo una vez y muy brevemente.

ELLISON: ¿En serio? Interesante. Te diré la verdad, me gustan mucho más los cómics de Marvel que los de DC. Y eso me duele porque me gustan más los personajes de la DC.

GROTH: En Marvel parece haber más vitalidad que en DC.

ELLISON: Por supuesto. Siempre me gustó la Sociedad de la Justicia, y Dios sabe que estuvo muy bien el tratamiento de Gerry [Conway]. Siempre me gustó Batman, siempre me han gustado Aquaman, Flash, El Espectro, Dr. Midnight, Hourman, Starman. Me he criado con todos, y verlos de vuelta, incluso en su forma alterada, bastarda, corrupta, miserable, lisiada y parapléjica es un pequeño placer. Pero también me doy cuenta de que no soy capaz de leer esas malditas cosas. Son simples imbecilidades. Las leo y me digo: "Oh, Dios". Y lo que más me molesta es que se esfuerzan de forma paranoica, patológica, para integrarlo todo, para que todo encaje. Ya sabes, en todas las historias se puede leer: "Ese villano aparecía al fondo de la tercera viñeta en el "World's Fair Comics" de 1939, que luego se ha convertido en "World's Finest", ¡y ahora ha vuelto! ¡El villano que pensabas que nunca volverías a ver!" Quién iba a pensar que este villano, El Meados, iba a volver después de 40 o 50 años para combatir a su vieja némesis, [ronquido]. Pero, ¿quién necesita algo así?

GROTH: Tu actitud laxa hacia los cómics me parece extraña, porque siempre has atacado a los de segunda categoría o a los más mediocres. Los cómics mainstream son banalidades tan repetitivas que tus comentarios sobre ellos me parecen un poco contradictorios.

ELLISON: ¿Si? ¿Me contradigo? Me contradigo. “Soy grande. Contengo multitudes". Walt Whitman, "Song of Myself".

GROTH: Si te opones a las cosas de segunda, a la falsedad, la vulgaridad, ¿por qué disculparlas cuando aparecen en un cómic?

ELLISON: Bueno, porque hay que lidiar con una serie de realidades. Desde el principio, la televisión tuvo el potencial para ser la mayor herramienta para la educación de las masas que el mundo ha conocido. Como todas las cosas para las masas, se hundió hasta el mínimo común denominador y a toda velocidad. Se hundió por completo. Si hubiese tenido patines, habría ido mucho más rápido. Ahora está haciendo mucho daño, mucho daño de una forma activa, a diario, día tras día, hora tras hora. Mientras estamos sentados, la televisión está destruyendo a la raza humana. Lo creo de verdad. Tal vez me parezca un poco a una Anita Bryant mesiánica, pero lo creo de verdad. La televisión está causando daño de forma activa, día y noche, a las mentes de las personas, lo que eventualmente terminará provocando la licuación del acervo genético de una forma tan completa que nos hundiremos bajo los pantanos como los dinosaurios.

Por otro lado, respecto a los cómics, a pesar de que son absolutamente banales, absolutamente inútiles, cuando los niños crecen superan esa etapa. Y crecen muy rápido. Muy pocos niños se quedan en los cómics para siempre. Hay muy pocos como nosotros. [Risas.] La gente viene a mi casa -soy un adulto, tengo 45 años- y en la pared ven un Hundertwasser y más allá un Rothko, y en esta pared una estatua de Brancusi, y justo al lado hay una estantería llena de cómics. Y preguntan: "Vaya, ¿coleccionas cómics?" Y yo les respondo: "Sí, todavía lo hago, pero ya no me los leo. Solo de vez en cuando". Lo que no saben es que los compro porque quiero comprarlos, porque siempre he comprado historietas y siempre he tenido historietas en casa, y siempre he creído en el medio. Somos excepciones. Excepciones. La mayoría de los niños normales superan muy rápido el período de los cómics. Quizá porque se interesan por otra cosa, lo que es de esperar. Y de esa forma los cómics se convierten en algo bueno para su aprendizaje. Aunque sean banales, son una forma de ver palabras y enseñar la construcción de frases, con elementos didácticos muy positivos, que en el cómic siempre han funcionado. Dependiendo del tipo que sean, los cómics son muy positivos para los niños. Por muy malo que sea, Godzilla no es muy problemático. Ni tampoco van a aprender nada realmente malo al leerlo. Excepto lo que aprenden en otras partes de la sociedad de una forma igual de fácil, ese vocabulario compuesto por juros e insultos. O quizá que puedes resolver todos tus problemas arrojando al malo contra una pared. Bueno, si no aprenden eso en los cómics, lo aprenderán en las películas, y si no lo aprenden en las películas, lo aprenderán en la televisión, y si no lo aprenden en la televisión, lo aprenderán en cualquier otro sitio. Lo aprenderán en el patio del colegio. Por lo tanto, estoy seguro de que no será tan mala lección.

Con esto no quiero dar a entender que los cómics son destructivos para los niños.

GROTH: No, excepto si hablamos sobre su banalidad y mediocridad.

ELLISON: Por supuesto, los adultos leen esos cómics infantiles.

GROTH: Son adultos que ya están perdidos. No se puede hacer nada por ellos. Cualquier adulto que lea cómics...

ELLISON: Uno de mis más queridos amigos es Arthur Byron Cover. Arthur es un hombre asombroso. Su libro más reciente, "East Wind Coming", es una especie de pastiche de Sherlock Holmes. Es un escritor fabuloso, un joven escritor brillante. Lee cómics, los lee fielmente. Cuando termino con mi The Comics Journal del mes, se lo paso de inmediato. Se lo lee y lo archiva. Arthur lee los cómics de la misma manera, literalmente, que lee a Dostoievski. Es una autoridad en literatura rusa. Alguien con un intelecto que funciona a un elevado nivel literario. Hablamos de "Los Demonios", de "El Idiota", de Turgenev, de Chéjov, de gente así. Al mismo tiempo, no se pierde ni un número de un cómic de DC o Marvel. Se los lee todos. No lee los cómics de amor ni bélicos, pero se lee todos los cómics de superhéroes, todos y cada uno, de cabo a rabo. Y te puede decir cualquier cosa sobre ellos. Así que le pregunto: “¿Por qué, Arthur, por qué lo haces? Me refiero a que me gustan los cómics como a ti. Los encuentro muy divertidos". Tengo la necesidad voraz de saberlo todo. Tengo una casa con 37.000 libros. En un mes determinado quizá me lea Science News, Scientific American, Playboy, Atlantic, Harper's, Time, New York, New West, American Film, Armchair Detective, TV Guide, Partisan Review, National Review, New York Review of Books, Intellectual Digest, que lamentablemente ya no se publica, Esquire, Omni, National Geographic y otro puñado más.

GROTH: ¿The American Spectator?

ELLISON: ¿Qué es eso?

GROTH: Una revista de la derecha, como el National Review.

ELLISON: Oh, no. A veces me leo National Review para estar al tanto de cómo son esas personas, no porque me guste. Además, algunos artículos están muy, muy bien escritos, y en la revista hay mucha gente interesante que no es necesariamente de su palo político.

Pero, de todos modos, compro cómics de la misma manera: porque necesito saberlo todo. Lo necesito. Supongo que estar a la última o alguna tontería parecida es una necesidad destructiva.

GROTH: Los lees más para saber qué contienen que para...

ELLISON: ...que por placer, sí. Me mantengo al día con los cómics por eso. Además, cuando voy a un campus universitario, es bueno poder mencionar lo que está sucediendo ahora mismo. Durante mucho tiempo, Howard, el Pato fue una buena forma de presentarme en mis charlas en universidades. De todos modos, quieres ganarte a la audiencia, así que hablas de lo que sea que estén haciendo en su vida, y dado que solo toman droga y cerveza, ¿de qué diablos puedes hablar? Es difícil lograr que la gente confíe en ti cuando estás dando una conferencia. Seguro que te escuchan y tal vez crean lo que dices, pero no van a confiar en ti, y yo opero por medio de la confianza.

Así que cualquiera que se tome los cómics en serio de adulto, me parece que ya está bastante perdido. Yo no me los puedo tomar tan en serio. Cuando hablamos de que son mediocres, siempre digo: "Sí, pero siempre lo han sido". Los pocos que no lo fueron eran cosas como Doll Man, los cómics de Lev Gleason, The Spirit de Eisner...

Verás, The Spirit de Eisner es una verdadera cima. Puedo retomarlo y releerlo una y otra vez. No solo es intelectualmente válido y enriquecedor, sino visualmente sorprendente. ¡Las técnicas cinematográficas que utiliza! Cuando empecé a escribir el guión para la película de The Spirit, hablé varias veces con Will Eisner y le describí la escena inicial. La escena de apertura es tremenda: la cámara entra en un plano general, avanza a lo largo de un río invadido por la niebla. En lo alto, entre la oscuridad, se puede ver un puente que lo cruza de izquierda a derecha. La cámara comienza a subir, está justo al nivel del agua, atravesando la niebla, y sube hacia el puente, y el puente está muy alto, sería como si estuvieras bajo el puente de Brooklyn, mirándolo desde abajo, y la cámara empieza a subir. Cuando la cámara se acerca, se mueve muy rápidamente en el aire hacia el puente y allí arriba se pueden ver dos figuras. De repente se produce un destello de luz, uno de ellos ha encendido un cigarrillo. Le entrega unos papeles al otro. El otro rompe los papeles, los arroja por el puente, los papeles comienzan a caer a medida que sube la cámara. Los papeles pasan flotando; la cámara se dirige hacia las dos figuras, y entonces, el que ha roto los papeles levanta repentinamente al otro tipo y lo arroja por el puente. La cámara se queda fija un momento mientras el cuerpo cae. La cámara lo acompaña. A medida que el cuerpo va cayendo, la cámara busca los papeles, los encuentra, y en ellos se lee “The Spirit” deletreado entre los pequeños trozos de papel. La cámara sigue al cuerpo mientras cae al agua, seguido del cigarrillo, que cae y se apaga en el agua. Esa es la escena inicial.

Sabes que en la página de presentación de Eisner siempre indica "The Spirit" de una forma divertida, ¿no? Pues en una de ellas dibujó papeles cayendo. Se lo dije a Will y me dijo que le encantaba. Me dijo: "¿Cómo has ideado esa secuencia de apertura?" Le dije: “Bueno, fue muy fácil. Tú dibujaste a Fellini. La película tiene que ser de su estilo. Tú dibujaste a Fellini y yo escribiré un tratamiento de la película al estilo Fellini". Y por un momento tocamos el cielo hasta que Friedkin se volvió loco. Es un verdadero asqueroso. Y tiene tantos proyectos en marcha que no fue capaz de sacar este adelante, no quería hacerlo; es como una mariposa, siempre revoloteando. Dejó al pobre Will venga que te espera. Así que Will finalmente recuperó los derechos. De todos modos, era un buen guión. Aparecían políticos corruptos, todos con nombres divertidos. Uno se llama George Jerrymander, ese tipo de cosas. Hay un extraterrestre, uno de los graciosos extraterrestres calvos de [Eisner]. Aparece una mujer fatal, también Ebony. No solo Ebony, sino el otro niño con una piruleta que siempre deja ver su cara en una esquina. Dolan y Ellen. Hay una escena maravillosa protagonizada por Dolan en la que alguien entra por la puerta y amenaza a Dolan con un arma. Es muy divertida. Dolan lo golpea con una lámpara. Y The Spirit es él tal cual. Es Jim Garner hace 20 años con su expresión irónica. Es Terence Hill sin acento. No sé quién más podría hacerlo. Es un guión maravilloso. Me encanta.

GROTH: ¿Qué te ha parecido la nueva obra de Eisner, "Contrato con Dios?

ELLISON: Extraña, muy extraña. Es una obra importante. De verdad. Creo que es una obra importante. Eisner es uno de los pocos hombres de los que se puede decir que posee una visión individual con toques de genialidad. Y además es un buen hombre. Pero, Dios mío, su ego es tan grande como el de Stan Lee. Es una vieja figura muy querida. Ya no se pasa tanto por la zona, así que no nos vemos tanto, pero la verdad es que Will tiene un ego bien desarrollado.

(Finalizará)

viernes, 9 de julio de 2021

¿CÓMO ADQUIRIR FANZINES A TUTIPLÉN CON ESTE CALOR? EN LA MARIPEPA DE MADRID MAÑANA MISMO

 

El sábado 10 de julio participo en la 
FERIA DE FANZINES Y BASURA + SESIÓN SIMBIÓTICA DE LIBERACIÓN
uno de los primeros contactos post-pandemia de la autoedición underground de Madrid con el público.

Será de 18 a 22 en La Maripepa (c/ Jesús nº 7, Huertas), donde llevaré ejemplares de BESTIARIO KIRBY, 
GG ALLIN: FRACTURANDO NORTEAMÉRICA y ARCADE PUNK.
¡No dejéis de acudir para combatir el infierno veraniego! 






martes, 29 de junio de 2021

ENTREVISTA CON HARLAN ELLISON EN THE COMICS JOURNAL (4 de 6)

Entrevista realizada por Gary Groth para The Comics Journal nº 53 (1980). Esta versión es la que está recogida en la página web de The Comics Journal en 2018, año en el que falleció Harlan Ellison. Traducción: Frog2000. Parte 1parte 2, parte 3.

GROTH: Hasta le han dedicado artículos con dibujos al tema.

ELLISON: No me importa mucho que pienses que soy un idiota, Gary. Pero me molesta cuando me hablas como si pensaras que lo soy.

GROTH: Si escribes una reseña acerca de Spider-Woman, sea a favor o en contra, es lógico que la ilustres con un dibujo de Spider-Woman.

ELLISON: Sí, si lo entiendo. ¿Tienes una copia de la revista contigo?

GROTH: No.

ELLISON: Sencillamente no hay... [Risas.] Resulta que sabemos que en cada número aparece un gran Goliat verde derribando la pared. A las pruebas me remito. Porque los niños quieren ver una imagen de Hulk. Eso es complacer al público. Es posible que te guste poner una imagen de Hulk, y no me parece mal. No te menosprecio por eso. Solo digo, y no te pongas tan arrogante con esa actitud de mi-mierda-no-apesta, que particularmente cuando hablo de Byron Preiss, que no es menos complaciente que tú...

GROTH: No creo que mis críticas a Byron se vean mitigadas por tus críticas a The Comics Journal.

ELLISON: No es mi intención. Hay ciertos paralelismos que...

GROTH: No estoy seguro de qué es lo que quieres decir.

ELLISON: Te he comentado que ciertas cosas se hacen por razones comerciales o por conveniencia, y tú me contestas: "Bueno, no creo que sea una razón válida para hacerlo", y luego, cuando te lo he recordado, me has dicho: "Pero tengo que ganarme la vida con esto". Así que veo ciertos paralelismos entre ambos.

GROTH: Pero de esa forma, tu punto de vista no es válido ni siquiera cuando me atañe a mí.

ELLISON: Mientras lo entendamos y no adoptes una actitud elevada hacia mí, todo irá bien. A esto se le llama debate legal.

GROTH: Hablemos brevemente sobre The Illustrated Ellison. Tengo una pregunta general que en realidad se refiere a toda la recopilación. La intención era la de que sus historias cortas encajaran en un número acordado de páginas. Así que se cortaron oraciones y párrafos enteros. ¿No hay un modismo particular en la forma de los cómics que requiere que la historia se escriba para ese medio en concreto? Las palabras, y lo sabes muy bien, poseen patrones rítmicos, de eso estoy seguro, hay un patrón en las oraciones, en los párrafos, en la historia como un todo. Así que cuando cortas la historia, ¿no la convierte en algo estéticamente peor?

ELLISON: Por supuesto. Las versiones impresas de las historias de The Illustrated Ellison son clara y obviamente menores que sus originales. Por supuesto. Mi esperanza es que las ilustraciones encajen en ese espacio vacío de la historia, donde se han recortado las cosas, de modo que las ilustraciones proporcionen información adicional... No se llama cómic, se llama The Illustrated Harlan Ellison, lo que significa que son historias ilustradas de Harlan Ellison, y de hecho solo son eso: historias ilustradas, manteniendo todo el texto posible.

GROTH: ¿Cuál es, entonces, el propósito de publicar algo que es un producto inferior? Tus propias historias eran superiores en su forma original y en cierto modo, formas parte de la conspiración para sacar una versión inferior.

ELLISON: Bueno, no se co-conspira para hacer un producto inferior. Uno co-conspira, (me encanta la palabra "co-conspirar", porque no es demasiado recargada), sino que te unes a un proyecto que se espera que sea una versión igual pero diferente. Si al final es inferior, no hay razón para hacerlo. Eso sí, algunas de las historias son inferiores y me parecen un fracaso. Un par, quizá más de dos, son superiores en un par de formas. Particularmente, sigo orgulloso de "Estoy buscando a Kadak". Me parece que está muy bien editada por Byron. Nada más enviármela la empecé a revisar, pero me resultó doloroso comprobar que habían abandonado mis textos. Si no hubiese creído que resultaba necesario para la historia, nunca habría dejado que lo hicieran.

Pero los dibujos de Overton Loyd son tan extraordinarios que le aportan una dimensión extra. Es cierto. Creo que merece mucho la pena. “Deeper Than the Darkness”... Dios sabe que tu crítico la hizo trizas, y también Dan Steffan [en Thrust nº 12]. Me gusta. Tienes que entenderlo. Las historias elegidas por Byron, a excepción de, déjame comprobarlo... [Ellison pasa páginas a una copia de The Illustrated Harlan Ellison] para no pasar nada por alto. [Pausa.] “Arrepiéntete, Arlequín” está plasmada casi al completo. Ahí no la cagaron.

GROTH: Si. Busqué bien, y parece que no se recortó nada.

ELLISON: Puede que se hayan eliminado un par de cosas superficiales, pero básicamente está entera. Es una forma de presentarla como una historia ilustrada. Se ha mantenido prácticamente todo.. “Shattered Like a Glass Goblin” y “Croatoan” son dos de mis historias más serias. Pero lo que ocurre es que... aquí lo tienes, no estoy contento con ninguna de las dos por una serie de motivos, entre ellos porque las tuvieron que recortar. Tampoco me gusta el dibujo de "Croatoan". Sencillamente no me gusta. No me gustaba cuando apareció en Heavy Metal, me hizo sentir miserable, particularmente porque publicaron la última página como la primera, una locura. Bil Stout se volcó en “Shattered”. Le importaba mucho. Incluso cogió e intentó encontrar la casa de la que le había hablado. [Su versión] simplemente no encajaba con mi gusto estético particular. Me hubiese gustado que la dibujase Bernie Wrightson. Creo que Bernie hubiese sido perfecto. Pero, de nuevo, el dibujo está bien. Es un buen dibujo. No creo que artísticamente sea mala. En "Shattered Like A Glass Goblin" hay alguna cosa que... en particular en la página... Las páginas no están numeradas. Me acabo de dar cuenta.

GROTH: Byron no numera las páginas. También me quejo de eso.

ELLISON: Seguro que estás bromeando. Ni me había dado cuenta. Jesús. Hay una especie de tríptico donde se ve a un hombre caer, como si emprendiese un viaje de ácido. Es una imagen inspirada. Absolutamente inspirada.

GROTH: También me lo pareció a mí.

ELLISON: Y hay más cosas a lo largo de toda la historia. Es lo que dijo Gully Jimson en "A Horse's Mouth": "No es el sueño que tuve" o "No es la visión que tuve", lo que significa que el dibujo no es del estilo que me habría gustado. Pero como Bernie no pudo hacerla, o no quiso, o no pudo hacerla, pasase lo que pasase, Bil Stout me parece una buena elección. Y se lo curró mucho. La verdad es que la historia no es muy profunda. No es una de las grandes obras literarias de nuestro tiempo. Tampoco lo son "Más profundo que la oscuridad", "Los descartados" o "Montar en el tren oscuro". O incluso "Kadak". "Estoy buscando a Kadak" es un entretenimiento espléndidamente bien hecho. En cuanto al resto, tampoco estamos hablando de mutilar a los grandes clásicos de la literatura. Estamos hablando de historias como "The Discarded", que por el amor de dios, es una de mis primeras historias. Puede que “Deeper Than the Darkness” fuese la cuarta historia que vendí en mi carrera. Fue una de las razones por las que la elegimos, porque era más fácil de adaptar. “Adrift Just Off the Islets of Langerhans” o “The Deathbird” serían más difíciles. Son obras serias, altruistas y con intenciones serias, y adaptadas parecerían peores. “Deeper Than the Darkness” es una fábula sencilla. "The Discarded" es básicamente una historia de aventuras. Tampoco me cabrea que las recortasen un poco. Las quitaron algo, pero porque sospecho que se podía hacer sin problemas. Era lo más apropiado.

No son versiones inferiores de las historias originales. En cierto modo, son una introducción a mi trabajo en otro formato, y una presentación que está bien para personas que quizás no conozcan mi obra. Por ejemplo, Byron no tuvo que cortar gran parte de la historia de los Dillon, el "Tapiz de Ellison". Admira mucho sus dibujos, y los Dillons y yo nos conocemos bien: han hecho muchas portadas para mí y yo he escrito muchas cosas sobre su estilo. Son cumplidores. Nada complacientes. No hay nada en su historia que pueda molestar a nadie. La reproducción me parece impecable. Es como si estuviese impreso en Suiza. ¿Responde esto a tu pregunta?

GROTH: No estoy seguro. ¿Recuerdas cuál era?

ELLISON: Sí, la pregunta era: "¿Por qué participar en un proyecto que va a publicar versiones recortadas o menores de mi trabajo?" Hay un puñado de historias que merecen mucho la pena, entre tres o cuatro, y que hay no hay por qué meterse con ellas. El resto tampoco le puede molestar a nadie.

GROTH: ¿Cuál es el valor de una historia ilustrada que de alguna manera se las arregla para truncar la historia original?

ELLISON: El motivo para hacer un libro ilustrado es el mismo por el que se han hecho libros ilustrados para niños o adultos a lo largo de la historia. Acabo de comprar una nueva edición de Guerra y Paz ilustrada por Feliks Topolski. Lo habré leído tres o cuatro veces, ¿y qué diablos voy a sacar de nuevo en una edición ilustrada por Topolski? Pues porque quiero la visión de otra persona de lo que algún otro escribió. Eso sí, es sin recortes. Guerra y Paz al completo.

Pero si aceptamos el subtexto implícito de lo que estabas diciendo, eso de que es no válido hacer una versión ilustrada de una historia que se va a tener que recortar, también significa que no podemos hacer películas a partir de los libros. Es el mismo caso. Algunos libros se han convertido en películas que fueron un desastre. Antes nombrábamos a Ridley Scott. Ridley Scott voló desde Inglaterra para preguntarme si quería guionizar una película que estaba a punto de dirigir. La película era "Dune". Le dije que no quería ni tocarla. Y fue por varios motivos, entre ellos que no creo que "Dune" se deba convertir en película. Tampoco "Moby Dick". Algunos libros son libros, se escribieron como libros, y no hay forma posible de capturarlos de otra forma sin cambiarlos. Orson Welles hizo "Ante la ley" de Kafka. Ciertamente no era "Ante la ley de Kafka", sino "Ante la ley de Orson Welles", que es muy diferente, así que la gente odia la película. Algunos libros deberían dejarse tal y como están. Pero somos una especie a la que le gusta los fotogramas en movimiento. Creemos que una imagen vale más que mil palabras. Es un disparate. Una tontería absoluta. Según los idiotas, las películas que te conmueven deberían tener un millón de palabras por lo menos. No es mi caso. Pero, si quieres criticar algo como The Illustrated Ellison, me parece que también deberías negar el cine.

GROTH: Hablas solo de películas que se basan en libros.

ELLISON: Sí. Las originales como "Apocalypse Now" me parecen bien. Aunque creo que también se basa en un libro.

GROTH: Su temática se basa en un libro.

ELLISON: Sí, claro. Cogieron "El Corazón de las Tinieblas" y se dijeron: perfecto, esto es lo  que haremos.

GROTH: No sé si Coppola acertó tanto como Conrad.

ELLISON: "Apocalypse Now" me dejó alucinado, me parece una obra maestra. No tiene nada que esté mal. Es perfecta. No es "El Corazón de las Tinieblas", y tampoco estaba destinada a serlo. Es una interpretación de su temática en su sentido más verdadero, es [un caso de] retroalimentación literaria. Es un artista entregando algo a otro artista, mientras le dice: "Está bien, coge esta idea y haz tu propia versión". Es muy diferente de "El Corazón de las Tinieblas". No hay plagio. Es un verdadero homenaje.

GROTH: El horror.

ELLISON: Sí. "El horror, el horror". En la boca del demonio. Pero, incluso "Apocalypse Now" se basa en un libro. Así que no te gustará. Lo único que puedes hacer es un original, escrito para la pantalla y destinado a ser una película. ¿Y qué es lo que obtienes? En el mejor de los casos "Ciudadano Kane". En el peor, "Love Story". Hay que darle una vuelta.

Pero, ¿por qué hacer un libro ilustrado? Un libro ilustrado que te guste. Si te gusta la historia, ahí tienes la versión ilustrada. Si te sientes estafado porque cambian un poco la historia, retoma el original, léelo y luego fíjate en los dibujos. Para mí, los libros del tío Wiggley no serían libros del tío Wiggley sin los maravillosos dibujos de George Carlson. La obra los necesita.

GROTH: ¿No deberían las ilustraciones embellecer la historia, agregar algo más? En muchos casos, los dibujos casi parecían superfluos. Por ejemplo, en "Shattered", Bill Stout agregaba cuatro viñetas en la parte inferior de una página que ni siquiera se insinuaban en la historia original.

ELLISON: Oh, ¿cuáles? Enséñamelas. Ah, está muy bien. Estoy descubriendo cosas que no sabía. [Groth le muestra la página.]

GROTH: Es una escena de flashback. Al parecer, se ambienta en la época en la que el protagonista estuvo en el Ejército, aunque no está sacada del texto original.

ELLISON: ¡Eh! Me pregunto cuál es. ¿Qué diablos…?

GROTH: Es como si presagiara algo que luego nunca continúa.

ELLISON: Oh, no, ya me doy cuenta. Mira. Es muy interesante. Está mirando a la policía.

GROTH: La autoridad.

ELLISON: Sí. Son los mismos dibujos. Está recordando el Ejército, recordando. Responde a la policía y se despide. Se enfrenta a ellos porque no pudo hacerlo en el Ejército, supongo que significa algo así. Ahí arriba está la referencia al Ejército, y abajo están obviamente los recuerdos, porque no hay nada encima. No, no aparecía en el original, pero me parece bien que el artista se tome alguna licencia. Es interesante. No es que me haya vuelto tonto, entiendo por qué hace lo que hace. En realidad, cuanto más lo reviso, más me gusta. Como al principio me esperaba a Bernie Wrightson, no he sido lo suficientemente justo con Bill Stout, que es un buen dibujante y un buen hombre. Es un amigo. Seguro que estos comentarios no le van a gustar. Insisto en que solo he dicho lo que he dicho porque me imaginaba a Bernie Wrightson primero...

GROTH: [ojeando The Illustrated Harlan Ellison, dejando que las páginas caigan al azar una tras otra, sosteniéndolo en su mano y posándolo en el suelo mientras se deshoja.] Esto es lo que se llama una encuadernación perfecta.

ELLISON: Bueno, si, ¿qué puedo decir? ¿Has ido alguna vez a Baronet Publishing?

GROTH: Nunca. No creo que quieran ni verme.

ELLISON: Dáselo a Byron.

GROTH: No, tan solo bromeo.

ELLISON: No, no, no. La encuadernación perfecta se llama encuadernación perfecta porque las páginas no se deben caer. Que conste en acta. Byron, sé que vas a leer la entrevista: este tío, mientras está sentado aquí hablando conmigo, sostiene un libro con una "encuadernación perfecta", pero las hojas se le han caído de la mano. No están bien unidas. Maldita sea, si vas a vender algo como "perfectamente encuadernado", será mejor que lo esté. Quiero que se reemplacen todas y cada una de las copias defectuosas de todos los que compraron uno de estos. De todos: por la presente tienen mi permiso para enviárselos de vuelta a Byron Preiss, así que les daré la dirección, que se publicará junto con la entrevista, se los enviaré a Byron y yo también quiero una nueva copia. [Risas.]

Es como hablar con una gran audiencia invisible. Sabes que está ahí fuera... Si hay alguien que está más loco que los fans de la ciencia ficción, son los fans de los cómics. Me refiero a que están chiflados del todo. ¿Hemos acabado?

GROTH: Oh no. Esto solo era una parte. Ahora continuamos...

ELLISON: Oh, ahora vamos al meollo. Sabes, llevamos ya... Han dado la una. La hora de echar un polvo.

[Descanso. Ellison se va a servir un trago. A medida que se reanuda la cinta, le explica la naturaleza de The Comics Journal a un amigo que ha venido con él a la entrevista. Su pregunta: "¿Es como ´The Armchair Detective´?"]

En cierto sentido. Excepto que The Armchair Detective es mucho más literario y tiene algo más de sustancia. Quiero decir, de lo que hablan es básicamente de cómics. Comic-books. Si, de hecho, Hulk es una representación moderna de la leyenda de Fausto. O Spider-Woman, y hablo en serio, Spider-Woman representa mucho mejor la búsqueda de auto-identificación y autorrealización de la mujer contemporánea que la imagen tradicional de Wonder Woman. Les va ese tipo de cosas. O también se ponen a hablar de Steve Gerber: "Por qué me echaron de la serie de Howard el Pato".

Steve Gerber está más loco que una cabra.

GROTH: ¿Lo está?

ELLISON: Sí. Está loquísimo. Y si no es así, lo está Mike Fleisher. ¿Viste la reseña de Publishers Weekly [del nuevo libro de Fleisher, "Chasing Hairy"] de la que te hablé?

GROTH: No, la verdad es que no fui capaz de pillar el maldito número.

ELLISON: Se la leí a Len y a Marv cuando nos vimos. Se les erizó el pelo. Te voy a decir algo... La reseña de Publishers Weekly decía: “Es el producto de una mente enferma. Es tan retorcido y nauseabundo que no tiene absolutamente ningún valor social redentor". Es un libro sobre un par de tipos a los que les gusta pegar a mujeres y hacer que se la chupen. Al final, recogen a una mujer, una hippy o lo que sea que sea, y le prenden fuego, y a ella le gusta tanto que les hace una mamada. Eso es lo que decía la reseña del libro. Decía: “Este libro es tan jodidamente retorcido que no tiene ni sentido hablar sobre él. Absolutamente inaceptable". ¿Quién es el editor?

GROTH: St. Martin's.

ELLISON: Son una editorial de primera. Quiero decir, no serán los mejores, pero tienen buena reputación. Cuando Fleisher estaba haciendo The Spectre, y supongo que también Aquaman... ¿no?

GROTH: No, creo que no. El de Aquaman era Steve Skeates.

ELLISON: Fleisher se encargaba del Espectro y de algo más.

GROTH: Y de Jonah Hex, que es verdaderamente retorcido.

ELLISON: Oh, sí, cierto, cierto. Así es el tío, como mirar las pinturas de Giger. De mentalidad genuinamente retorcida, fascinante de ver. Tengo entendido que es un hombre muy agradable y tranquilo.

GROTH: Yo tengo entendido que parece un contable.

ELLISON: ¿No son todos los francotiradores de las torres tejanas parecidos? [Con acento redneck:] “Iba a la iglesia todos los domingos. Amaba a su madre. No tengo ni idea de por qué cortó a esas 135 personas en pedazos y repartió sus pedazos entre otras muchas. No sé por qué haría algo así. Pero era un buen chico, un buen chico cristiano". Fleisher: te lo certifico sin dudarlo. Quizá me denuncie, aunque lo digo con humor. Tampoco lo conozco en persona. Pero lo que veo en su obra y en la de Giger... me refiero a que Giger está claramente trastornado. Mira [su obra]. Enséñasela a cualquier psiquiatra. Sus dibujos para Alien son de naturaleza sexual y psicosexual. Todos. Infinitas vaginas y trompas de falopio y penes ardientes, y todo tipo de cosas fascinantes que hacen que la vida merezca la pena. Pero está genuinamente loco. Y en su vida personal. Tiene guardado en su casa el esqueleto de su segunda amante. Eso da miedo. Dan O'Bannon me contó que [Giger] reclamó el cuerpo [de su amante]. Aparentemente, nadie más lo había hecho, así que reclamó el cuerpo. Ante eso, solo te puedes decir: “Está bien, la amaba. Así que la quiere enterrar". No, no la ha enterrado. Cogen el cuerpo y le quitan la carne. ¿Sabes cómo lo hacen? Con escarabajos de alfombra. ¿Sabes qué son los escarabajos de las alfombras [derméstidos]?

GROTH: ¿Comen carne?

ELLISON: Comen carne. Los museos los utilizan para limpiar la carne de los esqueletos. Y llegan hasta el hueso. Se parecen a las pirañas. Así que Giger utilizó escarabajos de alfombra para limpiar el cadáver y ahora lo tiene guardado en su apartamento como si fuese un artefacto. Bonito. Muy bonito.

(Continuará)

jueves, 24 de junio de 2021

¡HEY, UNA COLUMNA SOBRE LOBEZNO! (2 de 2)

Por Tegan O´Neil para The Comics Journal 2018. Traducción: Frog2000. Parte 1.

En algún lugar de la historia hay una nota oculta donde se indica que todo esto tiene lugar antes de Uncanny X-Men nº 249, el número en el que el equipo finalmente se desintegró y se dispersó por los cuatro vientos. Lobezno fue el único mutante que no cayó a través del portal y se borraron sus recuerdos, y por meterse en líos fue crucificado en el desierto y sobrevivió únicamente gracias a la ayuda del sensacional personaje Júbilo, todo un hallazgo de 1989.

¿Por qué es tan importante esa nota? Porque estos siete números de Lobezno (17 a 23) contienen un crossover con "Actos de Venganza". Si la has olvidado, el truco de esta saga fue tan simple como efectivo: los villanos se unían e intercambiaban antagonistas, enviando a malotes incompatibles contra los desprevenidos héroes. (Si te ayuda a recordarlo mejor, fue la historia en la que Spider-Man se convertía en Capitán Universo). Como en ese momento todo el mundo cree que los X-Men han muerto, nadie va tras ellos en todo el crossover, pero Lobezno se encuentra con otro de los villanos incompatibles de la historia: la némesis de Namor llamada Tiburón Tigre, que intenta asesinar a una nueva superheroína, La Bandera, de Cuba. Entre Lobezno y ella acaban con Tiburón Tigre antes de que el primero continúe su aventura.

Pero aquí es donde las cosas se confunden un poco... porque el crossover de "Actos de Venganza" tiene lugar durante los números de Uncanny X-Men 256 a 258. Por lo que, si aún me sigues, fijémonos en los eventos de X-Men nºs 249 a 255, que ocupan una cantidad significativa de tiempo en la historia, el tiempo suficiente para que los X-Men se dispersen y Lobezno casi muera crucificado en el desierto australiano. ¿Entiendes a lo que me refiero?, los eventos de X-Men nºs 249-255 tienen lugar en su totalidad durante el crossover de "Actos de Venganza". ¡Pero eso no tiene sentido! ¡Porque en realidad, no transcurre el tiempo suficiente de historia durante el resto del crossover como para justificar la enorme cantidad de tiempo entre los dos crossovers separados de "Actos de Venganza" en Lobezno!

¡Pensaba que era capaz de entender este universo! Creía que era real y que me sabía lo más importante... de niña tenía el orden de lectura de "Actos de Venganza" totalmente resuelto en mi cabeza, incluso me sabía hasta el número de Capitán América que transcurría entre las viñetas de un número de los Cuatro Fantásticos. Ahora no recuerdo los detalles porque, como he dicho antes, ya sabes, soy Libra y eso significa dos cosas: soy la leche de indecisa y mi cumpleaños está a la vuelta de la esquina. Y han pasado muchos cumpleaños desde que disfruté de las largas tardes sentada en casa intentando averiguar en qué orden debía leerme mis cómics.

¿El motivo por el que todo esto me importa ahora mismo? Esa nota sobre dónde encajan los Lobeznos 17 a 23 en la continuidad de Uncanny (antes del número 249, que sería absolutamente necesario, ya que la historia comienza en la base australiana antes de la disolución del equipo) aparece justo al comienzo del número 21 de Lobezno... Mientras pensaba en esa secuencia de acontecimientos, me he dado cuenta de que me perdí el número. Me compré la mayoría de cómics en el quiosco y ese se me pasó. No me importaba tanto la historia como para volver y ponerme al día con uno de los capítulos que me faltaban.

Hay una parte de mí que se alegra mucho al recordar lo suficiente como para preocuparme por la cronología interna de un crossover de hace treinta años. Todavía recuerdo cuando estas cosas eran lo más importante del mundo, aunque es probable que hayan dejado de serlo.

De todos modos, en el transcurso de los primeros años de la serie centrada en Lobezno, Chris Claremont y Peter David escribieron para John Buscema durante el primer año, y cambiaron la existencia de la colección, y luego, en el número 17 apareció el nuevo equipo creativo compuesto por Archie Goodwin, John Byrne y Klaus Janson. Aquí es donde me vas a escupir, porque de alguna manera me las he arreglado para enterrar esta información 2200 palabras después... y no es que las esté contando ni nada.

Hay un motivo por el que nunca he escrito gran cosa sobre John Byrne. No es que no me gustara, y tampoco es que no creciese leyendo absolutamente todo lo que podía encontrar de él, porque sí que lo hice. No es que algunos de sus trabajos no hayan envejecido mejor que otros, lo mismo que en el caso de cualquiera. Me encantaba gran parte de lo que hizo, y también me disgustaba otro tanto. Estaba demasiado metida, de tal manera que me resulta difícil articular algo sobre su trabajo desde una perspectiva crítica aparte de poder asegurar: oh sí, me leí muchas cosas suyas cuando era más joven.

Pero aprendí mucho leyendo a Byrne de niña, y creo que una de las cosas más admirables de su trabajo, teniendo en cuenta sus tensiones con sus contemporáneos (me refiero a que la progresión Claremont-David-Byrne sería una maldición en cualquier serie), es que homenajeaba directamente sus influencias de una manera que alentaba a los lectores a aprender más, tanto para comprender lo que veneraba e imitaba como lo que rechazaba y pasaba por alto. Al menos ese era el efecto que producía en mí. Era un autor cuyo estilo, incluso en 1989, había cambiado mucho a lo largo de su carrera en la industria, de una manera que fui capaz de rastrear y comprender incluso de niña.

Aunque me gustaba casi todo lo que caía de él en mis manos, sin embargo, no me gustó cómo encaró a Lobezno. Para empezar, ni guionizó, ni entintó la colección, y en ese momento Byrne estaba haciendo unas tintas muy buenas, primero en sus Vengadores Costa Oeste y en Hulka, luego en su Namor (hasta el día de hoy es la única vez que me ha preocupado ese personaje). Sin embargo, esta historia no está hecha para Byrne. El guionista era Goodwin, y mientras retomaba el status quo del Madripur de Claremont, en cuanto se le presentó la oportunidad, ni se lo pensó en enviar a Lobenzo en un viaje en barco por la mitad del mundo, desde el sudeste asiático hasta América Central, en busca de un científico loco nazi que había secuestrado a su sparring habitual Camorra. Es una historia realizada de forma muy suelta, de esa forma en que solían ser las colecciones cuando los arcos se estructuraban menos formalmente y había más acumulaciones de subtramas formándose y disipándose en el transcurso natural de los eventos, con ritmos más orgánicos.

Como he mencionado antes, se produce un cruce con "Actos de Venganza" que dura un par de números en donde se nos presenta a La Bandera, una mutante que libra una guerra contra las bandas de narcotraficantes con la capacidad de inspirar a los demás. (Me gustaba el personaje y me pregunté qué había sido de ella; resulta que murió en un último número del Capitán América de Gruenwald, una pena, ya que es un buen hallazgo con bastante potencial. Ah, bueno, con Gruenwald ya existen ejemplos previos de los que aprender, porque tenía mucho peligro de matar a personajes infra-utilizados para buscar la espectacularidad a corto plazo, o algo así). La poco convincente trama funciona porque mantiene al personaje moviéndose de un entorno a otro, con un nuevo matón o monstruo con el que luchar cada diez páginas más o menos. Así que tarareemos una canción.

Lobezno nunca ha sido mi personaje favorito, porque el entorno que arropaba sus historias en solitario no me parecía demasiado interesante. En el caso de las ficciones de género, nunca he ocultado mis preferencias por la ciencia ficción y la fantasía antes que por el crimen y las historias bélicas. Muchas historias de Lobezno (y esta no es la excepción) tienden a centrarse en él luchando contra muchos tipos con uniformes militares o trajes baratos armados. Y eso está bien, pero no era mi favorito de pequeña, y sigue sin serlo. Los cómics solían ser mucho más asequibles, y en ese ecosistema era más fácil justificar el gasto de 1.50 dólares en un personaje que solo te gustaba un poco pero que era perfectamente legible gracias a un equipo creativo decente.

Eso sí, aún no he mencionado a Janson... y si te soy honesta, cuando se publicaron estos números fue todo un bajón. Ahora he cambiado significativamente y he aprendido mucho a lo largo de estos últimos años, así que sé que es mejor no decir que no me gusta Klaus Janson. Bromeo, pero solo un poco. Byrne entregó unos lápices sueltos, porque, sinceramente, se me ocurren pocas cosas más inútiles en las que podrías pasar tu tiempo que pasándole unos lápices muy acabados a Klaus Janson, porque Janson convierte sus lápices en algo propio, tal y como suele hacer. Hay muchas imágenes impactantes en la saga, momentos en los que Janson alcanza altas cotas... y luego pasajes en los que oscurece parte de la anatomía básica de Byrne mediante trazos descuidados.

Algunos primeros planos y secuencias de acción parecen haber salido directamente de las páginas del Daredevil de Miller, lo cuál dice mucho sobre por qué estos cómics se leen de la forma en que lo hacen. El propio entintador logra que John Byrne nos transmita la sensación de ser Frank Miller. Janson toma el volante en todas sus colaboraciones, pero no siempre he sido una fanática de su enfoque. Con algunos artistas funciona mejor que con otros. Hay pasajes, principalmente secuencias de acción, donde los diseños y las tintas parecen estar disgregados uno del otro. Muchas secuencias en las que la combinación de la puesta en escena de Byrne y el embellecimiento de Janson no funciona tan bien. Janson es un colaborador de alto riesgo, aunque también de alto rendimiento, y el problema es que, me temo, el riesgo y la recompensa suelen aparecer juntos.

Pero yo era una niña, ya sabes, y sabía quién era Byrne, pero no me gustaban las tintas de Janson, y seguro que tampoco tenía ningún contexto histórico de por qué valía la pena coger un cómic al azar creado por Goodwin, Byrne y Janson. Son cómics muy casuales, sí, pero son casuales solo cuando te fijas en lo que te ofrecen tres creadores experimentados que se montan básicamente una película de Lobezno en la que este persigue a un cyborg nazi hasta Sudamérica y termina luchando contra un monstruo diabólico hecho de cocaína.

No bromeo, sencillamente sucedió que los Celestiales hicieron alguna mierda loca en los días primordiales de la Tierra que tuvo como consecuencia que en cierta ladera de América Central infestada con un extraño poder cósmico fuese creciendo una cocaína mágica que convierte a la gente en súper-monstruos furiosos que despotrican sobre vengarse contra los dioses cósmicos desde antes de los albores de los tiempos. Es una de esas historias. Al estilo Faulkner se podría decir.

¿Sabes por qué ahora me han gustado tanto estos cómics, de una manera que en realidad de niña no supe apreciar? Te lo diré sin eufemismos. Si tuviera que decir algo importante sobre esta saga, supongo que es que me parece ligeramente cruda y cínica. Creo que el tono buscado en la colección, dirigida durante uno o dos años a un público ligeramente mayor que el lector promedio de Marvel (con un poco de la libertad otorgada a las series editadas en papel Baxter en ambas editoriales, incluso en algunas como Lobezno, con distribución en quioscos de prensa) era más grindhouse y al estilo de un primerizo Schwarzenegger. Ahora mismo me parece que ese tono tiene bastante sentido.

Cuando yo estaba en el meollo, si no te gustaba Lobezno, estabas un poco fuera de onda. En su momento me parecía irritante, porque, como he dicho, no odiaba a este tío, pero tampoco era mi favorito. Me parecía un símbolo no solo de la masculinidad, sino de la masculinidad tal y como la fetichizan los adolescentes: misteriosa, amargada, violenta. Para mi yo de la época, la masculinidad daba miedo, y no podía leer más allá de los obvios y francamente espeluznantes cumplimientos de los deseos de los niños mayores y adolescentes que aspiraban a ser, bueno, una especie de mamón.

¿Recuerdas que antes de que Lobezno se convirtiese en un estoico maestro samurái, siempre miraba lascivamente y sonreía cuando se sumergía entre montones de matones antes de empezar a ensartarlos? Cuando era más joven, el personaje no me preocupaba demasiado, porque era omnipresente y popular solo por ser aparentemente un idiota.

Pero ya sabes cómo va esto. Envejecemos.

Te parecerá gracioso, pero ahora me gusta más Lobezno que de niña. Obviamente he madurado, pero también lo ha hecho Lobezno, es algo que sucede cuando la gente se niega a dejar de lado lo que le gustaba en su infancia e insiste en querer que las sagas envejezcan con ellos. La gente tuvo que seguir haciendo cómics del personaje, por lo que tuvo que seguir encontrando historias protagonizadas por este tío. Algunas hasta han sido bastante decentes.

Lobezno nunca desapareció, y lo siguiente que se sabe es que aparece en películas, y de repente todo el mundo en el planeta sabe cómo suenan los "SNIKT", y eso que aún estamos hablando sobre un personaje creado por Len Wein junto a Roy Thomas y John Romita, Sr. como saco de boxeo de Hulk en 1974. Chris Claremont no creó a Lobezno, pero lo fue elaborando desde muy al principio, y la razón por la que se quedó con él en primer lugar es que Byrne se enamoró del pequeño tipo canadiense. Barry Windsor-Smith apareció un año después de que se imprimieran estas historias y redefinió el personaje en Arma-X. Necesitó su tiempo.

Ahora aprecio más a Lobezno porque veo que debajo de las capas de violencia había un personaje que, lenta pero inexorablemente, fue definido por sus sucesivos autores en oposición directa a las representaciones más tóxicas de masculinidad que se podían ver en los medios de comunicación. Después de todo, si se sabe algo sobre Lobezno es que se esfuerza constantemente para no perderse a sí mismo en el salvajismo de su furia berserker. Está sufriendo de por vida las secuelas de un trauma, un trauma específicamente derivado de haber sido un peón del complejo militar-industrial durante la Guerra Fría. Lobezno se pelea mucho con todo el mundo, pero he notado cuántas de estas antiguas historias tratan sobre el personaje peleando consigo mismo. Ahora respeto de una manera mucho mayor de la que era capaz de niña que Lobezno sea un personaje definido por la moderación y la superación personal.

¿Suena cursi? No lo sé. Como ocurre en Arma-X, parte de la caracterización aún estaba por llegar, pero el marco estaba bien establecido: Lobezno es un buen tipo que, sin embargo, sigue un poco jodido. No se lanza en paracaídas sobre América Central para jugar a ser el salvador blanco o el tipo de los Vengadores, sino que se embarca en esta misión para poder salvar a un conocido y termina ayudando a algunas personas que también lo ayudan a su vez. No intenta resolver los problemas del mundo real del tráfico de drogas a base de garras de Adamantium, y la utilidad de sus filos solo se pueden ver en la pelea final contra la bestia cósmica de cocaína. Ayuda a la gente, aunque no sea su país. (Si quieres, seguro que podrías hacer alguna objeción sobre los pueblos indígenas de Tierra Verde que parecen haber sido localizados directamente en la misma National Geographic que han usado todos los demás artistas para referirse a los pueblos indígenas de América del Sur entre 1955 y 1990, aunque solo aparecen en la serie durante un puñado de páginas).

Uno de los motivos por los que escribo estas columnas de la forma en que lo he estado haciendo es que he querido rastrear con absoluta y escrupulosa honestidad mis procesos de pensamiento mientras volvía a aprender el arduo trabajo de escribir sobre cómics. A veces dudo sinceramente si alguna vez habré sido buena haciéndolo... no porque no lo haya intentado, sino porque es endiabladamente difícil. No hay nada más que haya hecho durante tanto tiempo o con tanta constancia durante toda mi vida adulta... Después de todos los cambios mencionados, me ha parecido raro mirar lo que quedaba de mi vida y darme cuenta de que escribir sobre cómics todavía me parece increíblemente importante. En realidad, no me he tomado nada más tan en serio en toda mi vida, pero aún así sé que no me lo he tomado tan en serio como podría haberlo hecho.

Tres décadas es mucho tiempo. Ahora aprecio a Lobezno porque es un tipo con un montón de mierda en su pasado que a veces se esfuerza por contener un temperamento extremadamente violento y, hey, también hay algo bastante gracioso sobre eso... Incluso después de luchar durante años con el género, las enfermedades mentales, la pobreza, el resultado final para mí sigue siendo una racha autodestructiva gigantesca. Ira y orgullo. Un temperamento que requiere dedicación constante. Décadas de resentimiento y odio hacia una misma y sentimientos de insuficiencia y celos, el valor de toda una vida de bilis mental y pus que a veces parece que nunca se puede drenar... y el arrepentimiento. Es difícil no mirar hacia atrás, a todos esos años vacíos y no fijarme en las oportunidades perdidas y los errores. El cambio no borra las secuelas a menos que te esfuerces a tope.

¿Y quién tiene la culpa de todo esto? ¿Lobezno? No, él se esfuerza tanto como el resto de nosotros.

Durante años evité a Byrne como tema de conversación (aunque no del todo), en parte porque durante mucho tiempo sus fans tuvieron, digamos, una reputación mucho peor que mala en las discusiones. Ahora es 2018, y por supuesto, la idea de meterme en una pelea online con algunas personas me parece absolutamente pintoresca. Hay peores destinos, peores infiernos vacíos y peores diablos sueltos por el mundo en estos días. Quizás he sido una cobarde. Pero si es así, soy cobarde porque estoy harta de luchar, absolutamente asqueada.

Muchas historias de Lobezno se centran en la idea de que somos tan buenos como lo que duremos desde nuestro anterior estallido destructivo. Es una noción sencilla que probablemente no me funcionaba de niña porque, bueno, era una niña. Luego crecí.

De todas formas... ¿Sabes que hay muchas chicas guapas en Australia? Le doy muchas vueltas. Después de toda una vida de arrepentimiento, autodesprecio, depresión, inseguridad y miedo, el mejor consejo que le puedo ofrecer a cualquiera es el siguiente: dedica todo el tiempo que puedas a pensar en chicas bonitas (o chicos bonitos, o no binarios, si es lo que te gusta), no pierdas tanto tiempo obsesionándote con los cómics y sal más al exterior.

Oh sí, y trabaja tu temperamento. Eso que no se te olvide...

NUEVA YORK EN EL DAREDEVIL DE FRANK MILLER

"Investigué mucho para hacer un buen trabajo. Si me pedían que dibujara una cascada, iba hasta una y la dibujaba. Esto es algo que a...