martes, 23 de febrero de 2021

ENTREVISTA CON MIKE BARON CENTRADA EN THE PUNISHER (1988). PARTE 1 DE 2.

Entrevista a Mike Baron realizada por Dwight Jon Zimmerman para David Anthony Kraft´s Comics Interview nº 63 (1988). Traducción: Frog2000.

DWIGHT JON ZIMMERMAN: Mike, la serie limitada del Castigador ha tenido mucho éxito, así que te han pedido que escribas su serie regular. ¿Cómo te hace sentir eso?

MIKE BARON: Muy bien.

DWIGHT: (Pausa.) ¿Podrías extenderte un poco?

MIKE: Bueno, siempre está bien que soliciten tus servicios. [Risas.]

DWIGHT: Cuando Carl Potts se reunió contigo, ¿qué cualidades crees que pudo ver en tu forma de escribir para que te eligiese como el chico que iba a guionizar la serie?

MIKE: No sabría decirte, mejor que se lo preguntes a Carl. No es que esté intentando librarme de la pregunta, pero tampoco suelo analizar tanto mi propio trabajo.

DWIGHT: Bueno, seguro que te dijo algo.

MIKE: Hablamos sobre Badger, que él solía leer. Fue el motivo principal: mientras leía Badger pensó que yo podría escribir The Punisher

DWIGHT: ¿Qué elementos de Badger crees que le tocaron la fibra?

MIKE: Supongo que lo principal fue el hecho de que ambos personajes han elegido arbitrariamente las causas en las que ven un desequilibrio de la justicia y se han propuesto corregirlas. Pero hay muchas diferencias. Por supuesto, en The Badger hay cierto componente absurdo y un humor negro y salvaje, es una especie de cruce entre Sam Peckinpah y Chuck Jones. Para mí, The Punisher es una serie mucho más seria y con una apariencia y un tono más coherentes.

DWIGHT: He escuchado que las aventuras de Punisher están basadas en experiencias de la vida real.

MIKE: ¡No en las mías! La mayoría de historias se inspiran en crímenes históricos o contemporáneos, cosas que pasan cada día. Me parece que la mayoría de guionistas también se inspiran en las noticias diarias y en los acontecimientos de cada día. Intento no estar tanto a la última, pero por otro lado, si se produce un suceso criminal interesante, muy bien podría ser la base de una buena historia, y si el criminal que lo comete es interesante de por sí, podríamos tener una buena historia entre manos. Muéstrame un buen crimen, y podré convertirlo en una historia del Punisher sin problemas. 

DWIGHT: ¿Es el motivo por el que los superhéroes y los supervillanos del Universo Marvel parecen estar ausentes en la serie?

MIKE: No, en realidad no. La razón principal es que para mí, Punisher es un personaje muy realista, posiblemente el personaje más realista de los que está publicando ahora Marvel. Es un personaje que estoy intentando incorporar a situaciones reales sin cargarme la credulidad del lector. Intento conseguir un tono específico de filme noir, un ritmo muy cínico y arraigado en la realidad. Porque creo que en realidad, los superhéroes no encajan en la serie. Punisher tiene mucho más que ver con la textura criminal de la América actual, con su realidad, así que arrastrar a un superhéroe en la historia para hacerla más interesante, me parece superfluo. No lo necesitas, la vida ya es lo suficientemente interesante.

Por supuesto, de esta forma reestructuramos el dramatismo habitual, pero para mí, The Punisher ya resulta fascinante en el plano donde se mueve, intento dejarlo en un plano criminal que parezca realista, y para eso, me fío de informes y ensayos que se acaban de publicar. Por ejemplo, para escribir las historias estoy leyendo un libro titulado "The Trade", en el que se investiga el cártel de drogas internacional que mantiene el flujo de la droga actual en nuestro país: opio, heroína, cocaína, desde donde sea hasta que se introduce aquí. La mayoría de la información ha ido apareciendo en noticias de actualidad, en especial las revelaciones acerca del General Noriega y las conexiones que sea que tuviese con la C.I.A., que se ajustan del todo para que yo las adapte en la serie. Es una información que casa con todo, como en la película "Por encima de la ley", donde queda muy bien. Pero para mí, The Punisher es una serie de corte realista, no hay necesidad de meter superhéroes. Eso no significa que no tengamos otros personajes del Universo Marvel, por ejemplo, en la guerra de cuatro números contra Kinpgin y, por supuesto, aquel cruce con Daredevil. Pero para los que necesitan mezclar a Punisher con mutantes, deberían leer Punisher War Journal [risas].

DWIGHT: ¿Crees que las acciones de Punisher tocan cierta fibra sensible en el lector, que dado que nuestro sistema legal parece ser impotente contra...?

MIKE: Absolutamente, absolutamente. Creo que ese es el principal atractivo de Punisher, el hecho de que el ciudadano medio siente que el sistema de justicia penal en realidad no funciona para las personas que obedecen la ley. Simplemente no parece funcionar, no funciona para los que nos comportamos bien. Funciona para las personas que abusan de la ley, que utilizan cada una de sus lagunas para retrasar la justicia, para conseguir lo que quieren; funciona especialmente para los delincuentes, que no son como los ciudadanos comunes, no les preocupa todo eso de "no quiero perder mi posición en la comunidad, no quiero perder todo lo que tengo, no quiero recurrir al crimen o hacer el bandarra". Un criminal no sufre todas esas preocupaciones. Entonces parece que la vida no es justa, como si estuviese más escorada a favor del criminal, ¡y el motivo es que a él no le importa una mierda!

A la gran mayoría de estadounidenses les indigna que los delincuentes sean capaces de escabullirse de este sistema judicial. Les indigna la incapacidad de este país para imponer penas de muerte y ejecutarlas. Así que creo que encuentran liberación en cosas como The Punisher, en las películas de Clint Eastwood, las de "Harry el sucio" y en las de Sly Stallone. No es que me identifique con la política de ninguno de estos chicos o con los personajes que retratan, y menos con los de Sly, aunque si te fijas, Punisher y ellos tienen mucho en común. Estos personajes hacen referencia a la indignación del ciudadano medio por el fracaso de la sociedad a la hora de castigar el mal.

DWIGHT: ¿Es posible que en lugar de abordar el problema refuerce más su percepción subjetiva?

MIKE: Es algo que espero plasmar en la serie. He hecho que Punisher se vuelva cada vez más loco y... Marvel ha rechazado alguna de mis ideas para las historias, puedes preguntarle a Carl. Mi versión de Punisher es demasiado intensa para Marvel, siguen censurándome algunos temas difíciles. Pero no me parece mal, creo que lo que consigo publicar funciona muy bien y es lo suficientemente intenso. Pero... ¿qué me habías preguntado? He perdido el hilo.

DWIGHT: En lugar de reflejar la sociedad...

MIKE: Oh, sí, ¿no estaré reforzando una percepción equivocada? Bueno, en realidad no me importa, mi objetivo número 1 es entretener al lector. Es lo más importante, y si no lo hago, no estoy haciendo bien mi trabajo. Estas historias son simplemente historias que elijo porque el personaje me las exige. No estoy diciendo que personalmente no lo respalde en algunas misiones, o que no disfrute de la misma emoción indirecta que sienten los lectores cuando ven a Punisher ahuyentando a los malos, pero no abogo por lo que hace, solo intento entretener. Simplemente es mi forma de interpretar al personaje. ¡Pero creo que el sistema de justicia penal de este país está jodido y necesita una gran reformarse a lo grande! [Risas].

DWIGHT: ¿Cuál es el coste psicológico para Punisher por hacer todo lo que hace?

MIKE: He intentado reestructurarlo hasta convertirlo en un héroe existencial. Podemos ver algunos de sus pensamientos en el Diario de Guerra que escribe, pero la mayoría de sus emociones son deliberadamente inaccesibles. Mantiene un estricto control sobre las mismas: lo veo como un fanático del control y una persona obsesivo-compulsiva. Lo que sabemos sobre su personalidad tenemos que adivinarlo por cómo reaccionan los demás. No quiero meterme en su cabeza y enseñar lo que piensa realmente. Sería un gran error, en plan: "tengo miedo... he cumplido 19 años... estoy escondido en la selva... y tengo mucho miedo". No, nada de eso, no sería nada bueno. Mejor adivinar lo que piensa por su forma de actuar y por los pocos pensamientos que deja caer en su Diario de Guerra.

DWIGHT: ¿Qué has planeado para el futuro?

MIKE: Varias historias emocionantes, una acerca de la corrupción en el boxeo contemporáneo. Por supuesto, Punisher es demasiado mayor para hacer de contendiente serio, pero podría ir a un gimnasio y ser el saco de boxeo de algunos de estos tipos que empiezan; y entonces vemos la historia de un joven boxeador con un futuro tremendo que se entera aterrorizado que tiene que participar en una pelea amañada. Y luego he planeado otra historia que se ocupará de la responsabilidad que han de tener los que nos venden sus productos, y que tratará sobre criminales de cuello blanco. Pero el cielo es el límite.

Para mí la tentación es seguir adelante y hacer una gran guerra de bandas al estilo de lo que está ocurriendo en Los Ángeles, descrito en la película "Colors: Colores de guerra", que aún no he podido ver. Me siento tan atraído por esa historia que tengo que esforzarme por no empezar ya. Aún no quiero hacerlo porque hay demasiados tipos luchando contra el tráfico de cocaína en los cómics, y The Punisher ha hecho más de lo que le corresponde. Así que intento salirme por la tangente, busco crímenes contemporáneos inusuales que afecten a la gente para que él pueda ir tras los malos. Son dos de las cosas que tengo pensadas, pero estoy abierto a sugerencias.

DWIGHT: ¿Qué tal el abuso infantil? ¿Se meterá The Punisher en el tema?

DWIGHT: Uh... no lo había pensado. No quiero que esto se convierta en el "tema del mes", nunca haré algo parecido. No es que no sea un delito grave, pero es uno de esos jugosos temas morales sobre los que otros cómics se han abalanzado de un modo que creo que chirría demasiado, y preferiría alejarme de ese tipo de cosas. Quiero desviarme en direcciones menos obvias. Pero si a la gente le interesa la buena ficción sobre el abuso infantil, hay un libro titulado "Strega" de Andrew Vachss, que es un abogado de Nueva York que se ocupa de casos de abuso infantil. Es una buena ficción al estilo hardboiled, y este es mi pequeño anuncio complementario. [Risas].

DWIGHT: Punisher principalmente funciona como un personaje solitario, con su equipamiento y lo demás. ¿De dónde saca el dinero?

MIKE: Se lo quita a los ladrones. Le hemos visto un par de veces reventando cajas fuertes, o cogiendo dinero en efectivo, y como siempre atrapa a los grandes, con frecuencia se encuentra con montones de dinero en efectivo que superan los 100.000 dólares.

DWIGHT: ¿Y no le crea ningún problema moral?

MIKE: No le gustan los dilemas morales, Dwight. Este tío sabe bien lo que ha decidido hacer, así que no, no ve nada de malo en robar dinero a estafadores. Ni tampoco yo.

DWIGHT: ¿Te gustaría hacer una historia de Punisher en forma de novela gráfica, libre de restricciones...?

MIKE: Es gracioso, porque ya la estamos haciendo. He escrito todo el guión, y algunas cosas son muy fuertes, pero no traspasamos ninguno de los tabús de Marvel. Estoy bastante seguro de que si lo hiciésemos, la echarían para atrás, sea novela gráfica o no. Por ejemplo, nunca me dejarían enseñar a Badger ejerciendo de chulo de una prostituta en una novela gráfica. Puede que me equivoque, y si me dejan hacer otra, intentaré hacerlo, a ver si lo logro.

DWIGHT: Perdona, pero has dicho "Badger".

MIKE: The Badger, si, me refería a Punisher. Perdona, los personajes luchan por el control de mi mente. [Risas.]

DWIGHT: Considerando lo que es Badger, podría ser una idea muy divertida.

MIKE: Cierto. [Risas]. Pero volviendo sobre Punisher, tampoco creo que me dejen usar la palabra "hijo de puta", sea una novela gráfica o no. Pero no necesitamos irnos al extremo para contar una historia, aunque... bueno, ya veremos.

DWIGHT: ¿De qué trata la novela gráfica? ¿Quién es el dibujante?

MIKE: Bill Reinhold, y es genial. Me voy a explayar, porque tiene algunas cosas muy potentes. Se llama The Intruder y trata sobre una organización secreta del gobierno que ataca a los criminales que trafican con drogas, pero invaden la casa equivocada y terminan matando a algunas personas inocentes. Ahí es donde da comienzo la historia, y Punisher se interesa por el tema. Está siguiendo la pista del mismo contrabandista que también persigue esa organización. Estoy muy emocionado, y si quieres saber qué aspecto tiene, echa un vistazo a "Hexbreaker", la novela gráfica de Badger que ya está a la venta. Bill es su dibujante y es absolutamente impresionante. 

DWIGHT: ¿Te gustaría escribir una novela literaria protagonizada por Punisher?

MIKE: Oh, no, creo que Don Pendleton ya ha hecho muchas. [Risas]. Las protagoniza The Executioner, y no olvidemos que a todos los efectos, el Castigador es The Executioner. Es bastante obvio. Gerry Conway creó The Punisher, pero se había leído muchas novelas de The Executioner, varias de las cuales también he leído yo, era un personaje cuyo momento había llegado.

DWIGHT: ¿Qué tipo de lecturas, además de revisar delitos de la vida real, utilizas como trampolín para tus historias?

MIKE: Bueno, estoy suscrito a International Combat Arms y leo libros de investigación criminal como The Fix o The Yakuza, y muchos ensayos sobre crímenes reales, libros sobre investigación criminal y manuales técnicos. Estoy pensando en suscribirme a Assault Weapons, pero sería un poco excesivo. Me refiero a que tampoco necesito leer lo último sobre tecnología todos los meses, ya tengo suficiente con International Combat Arms. Pero intentamos reflejar bien la tecnología, nos parece importante.

DWIGHT: Teniendo en cuenta el tipo de persona, físicamente activa, etc., que es Punisher, ¿Es Mike Baron alguien que haya participado en actividades en plan survival?

MIKE: No, yo no, pero Carl sí. Soy bastante activo, pero no hago nada de supervivencia ni nada parecido. De vez en cuando me voy a la casa de un amigo en el campo, y hacemos alguna marcha y le pregunto por las armas, intento aprender algo, pero nada en plan survival. Carl sí que lo ha hecho. ¿Te ha contado algo?

DWIGHT: Sí, hablamos sobre la gente que ha conocido, algunos bastante intensos.

MIKE: Bueno, conozco a todo tipo de lunáticos, incluidos a dos del tipo survival, ¡pero ninguno de una organización ni nada parecido! [Risas]. De esos no, gracias.

DWIGHT: ¿Alguna vez han asaltado a Mike Baron en la calle?

MIKE: No, nunca, aunque lo han intentado.

DWIGHT: ¿Cómo? ¿Podrías explicarte mejor?

MIKE: Preferiría no entrar en detalles. Digamos que llevo entrenando en artes marciales desde hace años, y que cuando llegó el momento, funcionaron. Pero no soy un mal tipo, no busco problemas, y a veces, en el pasado he pasado mucho miedo. Pero es bueno sentir que tienes cierto control sobre tu destino, y eso es lo que se aprende en ese tipo de situaciones. Por otro lado, también te pueden hacer daño. [Risas.]

(Continuará)

martes, 16 de febrero de 2021

PROFUNDIZANDO EN PALOMAR, UNA ENTREVISTA CON BETO HERNANDEZ (3 DE 5)

Gilbert Hernandez charla sobre su trabajo en Luba y Love & Rockets. Entrevista realizada por Chris Knowles y transcrita por Jon B. Knutson para Comic Book Artist nº 15 (2001). Traducción: Frog2000. Parte 1, parte 2.

CHRIS: Lo de los surfistas y toda la violencia, las armas y los skinheads empezó a aparecer en el punk rock en 1980 o 1981, ¿os hizo alejaros de la escena?

GILBERT: Bueno, sí, yo lo hice porque era un poco más mayor, y la escena estaba empezando a llenarse de gente más joven, así que me aparté a un lado. La verdad es que no me gustaba toda esa violencia, y tampoco las bandas. Algunas sí, como Black Flag, pero la mayoría eran bastante genéricas, y no valía la pena que te pateasen el culo por ir a ver una banda genérica, ¿sabes? Se podía saber dónde estaba el concierto punk porque los helicópteros de la policía los estaban sobrevolando. Si no sabías dónde se iba a celebrar, ¡tan solo tenías que seguir los helicópteros! [risas] ¡Las cosas se pusieron muy feas! Mejor olvidarse y no volver más, ¡todo se había vuelto bastante ridículo!

CHRIS: ¿La violencia era contra la policía o entre los propios chavales? Te lo pregunto porque en esa época yo estaba metido en la escena de Boston, y diría que había varias facciones que rivalizaban unas con otras, en plan: los de Huntington Beach contra los de Long Beach.

GILBERT: Eran como pandillas. Todo eso que decían de "solo autóctonos", "somos la gente de esta playa, ¡así que somos muy chungos!", o lo de “bueno, nosotros somos de esta otra, y nos gusta pegar a los que llevan el pelo largo", era muy negativo y nada divertido. Idiotas violentos y nada más, a todos nos tocó sufrirlo. Jaime y mi hermano menor estaban más metidos en la escena, pero tampoco les gustaba la violencia.

CHRIS: ¿Había muchos hispanos?

GILBERT: De hecho, sí. Supongo que porque la escena punk se focalizó en Los Ángeles, así que había un montón.

CHRIS: Love and Rockets no tardó en empezar a montar un gran revuelo, haciéndose notar de inmediato. ¿Os pilló por sorpresa? ¿O fue más en plan: "¡Vale, allá vamos, a ver qué pasa!", con la intención de llamar la atención de todo el mundo? ¿Quizá os fue calando más lentamente, porque aún os encontrábais relativamente aislados en vuestro pequeño mundo?

GILBERT: Bueno, fue más parecido a lo que les estaba ocurriendo a algunas de las mejores bandas punk de Los Ángeles, como X. Por lo general se quejaban: "¡Recibimos todas esas excelentes críticas, y seguimos sin ganarnos la vida con esto!" Fue bastante similar, pero al menos estábamos haciendo lo que queríamos.

CHRIS: Supongo que vivíais en casa de la familia, ¿no?

GILBERT: Sí, porque simplemente no me podía permitir hacer Love and Rockets y mantener un trabajo. En ese momento estábamos poco capacitados para ser disciplinados y finalizar nuestra obra, así que nos llevaba un montón... los primeros cuatro números de Love and Rockets, los de 64 páginas, nos costó hacerlos un año cada uno.

CHRIS: ¡Oh, dios mío!

GILBERT: Sí. Por eso dejamos de hacer 64 páginas y los redujimos a 32. Así que le pregunté a Gary Groth: "¿por qué demonios les has pedido a dos historietistas inexpertos que hagan un cómic de 64 páginas?" Y nos dijo: “Oh, es que a mí me gusta con ese grosor, así hay más dibujo” [risas].

CHRIS: La cadencia de Love and Rockets era anual [risas].

GILBERT: Sí, era anual porque tampoco estábamos capacitados para hacer una obra tan larga y laboriosa. ¡En ese momento nuestras habilidades no daban para más! ¡Y seguimos sin tenerlas! Le pregunté a Gary Groth: "¿Por qué tuvimos que hacer cómics tan largos cuando no estábamos capacitados para ello?" ¡La verdad es que no es nuestro punto fuerte!" Y me dijo: "Oh, es que pensaba que era lo mejor para vosotros" Y le dije: "¿Quieres decir que durante todo ese tiempo, lo único que te teníamos que haber dicho para no seguir haciendo las cosas de esa manera, era decirte: No, ¿no queremos hacerlo así"? Y me dijo: "Sí". [risas] Bueno, de alguna forma nos ayudó a aprender.

CHRIS: Supongo que fue como un bautismo de fuego.

GILBERT: ¿Cuatro cómics en cuatro años!? ¡Es que parece ridículo!

CHRIS: Tampoco es que perjudicase vuestra reputación.

GILBERT: Al final hasta nos ayudó. Me refiero a que era un cómic gigante con un montón de historias, y los lectores respondieron muy bien, les gustaba poder comprar una vez al año un ejemplar tan extenso. Originalmente, se suponía que era como una lectura veraniega, ya sabes, como cuando eres un niño y te compran el anual de verano de Superman o de cualquier otro cómic, solíamos tener presente ese formato, el de las "80 Page-Giants". [Risas.] Nos decíamos: "Oh, es tan bonito", aunque no nos dábamos cuenta de que la crítica también se iba a poner de nuestra parte.

CHRIS: Supongo que uno de los motivos por los que el título fue tan bien recibido era que en la mezcla había de todo: punk rock, dinosaurios, existencialismo, surrealismo... ¡estaba claro que habíais pasado mucho tiempo en la biblioteca! [risas] leyendo sobre las formas de arte de principios del Siglo XX y todo lo demás. En vuestras historias sucedían muchas cosas, había un montón de... casi es como si estuviéseis imprimiendo en papel vuestros sueños. Me da miedo preguntar, pero, ¿necesitábais escapar de algo? [risas].

GILBERT: Bueno... ¡claro! [risas.] Leímos mucho sobre el arte de principios de Siglo y todo eso, y nos dijimos, "¡venga, todo para adentro!" Tampoco es que tuviésemos... no había ningún plan, queríamos sacar un cómic divertido y ya está. Pero lo más importante era que nos gustase a nosotros según lo íbamos haciendo. Es uno de los motivos por los que tomamos esa dirección en concreto.

CHRIS: Digamos que para el primer número, teníais ese... casi parece que... igual te parece un insulto, pero casi parece como si te hubieses fijado mucho en Jim Starlin o algún otro, tienes ese tipo de línea, como de trazo de fan.

GILBERT: ¿En mi dibujo?

CHRIS: Si, me refiero al primer número.

GILBERT: Seguramente sí. Es lo que se respiraba en ese momento. Creo que Warlock empezó en el ´74. Oh, sí, leí todo eso. Tampoco me avergüenza reconocerlo. ¡Me lo leí todo! Buscaba ese tipo de material, ¿sabes?

CHRIS: ¿Con qué entintabas entonces?

GILBERT: Oh, con un Crow Quill, un rotulador.

CHRIS: Así que empezaste con un Crow Quill tan pronto.

GILBERT: Muy pronto. No empecé con el pincel hasta más tarde, quizá para el Love and Rockets 13 o 14.

CHRIS: ¿Y qué hay de Errata Stigmata? Parece que hubieses utilizado un pincel.

GILBERT: Bueno, igual era un rotulador de punta fina.

CHRIS: ¿En serio? [risas].

GILBERT: No te vacilo, en serio. Como sea, tampoco tenía el bagaje necesario para hacerlo de una forma "apropiada". Usaba lo que había por casa, lo que me resultase más cómodo para hacer las cosas rápidamente, porque éramos muy lentos. Así que hice el lápiz de una historia de Errata Stigmata, y la acabé con un Crow Quill, y me dije: "Bueno, igual va más rápido con un rotulador". Ahora las páginas originales son un poco horribles.

CHRIS: El entintando ha envejecido muy mal.

GILBERT: Si, y es un poco confuso. Bastante malo.

CHRIS: ¿Cuándo crees que se empezó a asentar Love and Rockets?

GILBERT: A la altura del número 6 o 7, es cuando empezó a ser más sólido, y empezamos a ganar más dinero. Pero seguíamos yendo con cautela, seguíamos viviendo en nuestro hogar de siempre.

CHRIS: Oh, ¿en serio?

GILBERT: Si, durante un tiempo seguimos viviendo en casa. Tal y como me prometí: ¡Maldita sea, me voy a ganar la vida con esto!" 

CHRIS: El gran historietista punk que vivía en casa.

GILBERT: Si, en casa de mamá. Fue mi elección, porque había dejado de salir tanto de fiesta, y la mayor parte del tiempo me concentraba en el cómic. Es lo que hacía la mayoría del tiempo.

CHRIS: ¿Seguíais tocando en Nature Boy?

GILBERT: ¿En ese momento? No, estaba en un par de bandas con Jaime, pero se separaron [risas].

CHRIS: No estaban destinadas a durar.

GILBERT: No lo estaban porque no teníamos el impulso de liderarlas. Siempre nos uníamos a otro grupo sin empezar uno propio. Poníamos más pasión en el cómic que en la música. No teníamos esa cosa a lo Lennon & McCartney / Strummer & Jones que nos hiciese seguir adelante. Simplemente carecíamos del impulso.

CHRIS: Yo siempre estaba intentando formar una banda, pero cuando eres dibujante, sueles hacerlo todo tú mismo, y sigues tus propios impulsos, pero en una banda hay un montón de gente que quiere hacer las cosas a su manera. Así que... incluso cuando me empecé a tomar más en serio la música, me pasé un montón de tiempo en un estudio casero a mi rollo. Es muy difícil pasar de esa autonomía absoluta, especialmente si estás haciendo algo como Love and Rockets, donde dibujáis y lo entintáis todo vosotros, a estar en un grupo, donde tienes un montón de novias con las que lidiar [risas].

GILBERT: ¡Y con los baterías!

CHRIS: Oh, ¡los baterías son lo peor!

GILBERT: Por alguna razón, nunca tuvimos suerte con ellos. No sé. Creo que muchos de los baterías con los que probamos eran líderes de banda frustrados. Odiaban el hecho de que dos o tres chicos estuviesen frente a ellos recibiendo toda la atención, así que intentaban llamarla a su vez de todas las formas posibles. 

CHRIS: Cuando estáis en cualquier evento, sois como la créme de la créme del mundo alternativo. Estuve charlando con Scott McCloud sobre el tema, y le conté mi teoría de que en el cómic había una zona a la izquierda, otra a la derecha, y en el centro estarían títulos como Zot y Nexus mientras que las Secret Wars de Marvel se quedarían en el lado derecho [risas], y Love and Rockets en el izquierdo. Pero todo esto de una forma más natural de lo que parece. Tampoco me da la impresión de que estéis intentando ser deliberadamente oscuros o snob. Sencillamente, hacéis las cosas de forma diferente, de forma natural, no para diferenciaros, aunque mucha gente del mainstream ha empezado a veros de esa manera.

GILBERT: Seguro que piensan en nosotros como esos chavales que no quieren jugar a la pelota con nosotros. Sí, todo parte de nuestras personalidades y de nuestra insistencia en usar el medio como algo mejor, para hacer algo más real y personal.

CHRIS: Véamoslo de esta manera. Estamos en octubre de 1983: entras en una tienda de cómics bien surtida, ¿y qué títulos sientes más próximos? Sé que algunos se inspiraron más tarde en vosotros, pero a principios de los 80, ¿había algo en las estanterías con lo que te pudieses identificar?

GILBERT: Aunque no necesariamente con sus historias, solía fijarme en Elfquest y Cerebus, era estimulante ver lo que se podía hacer en el cómic, te enseñaban que te podías alejar del mainstream. Y al menos había una gran base de fans para hacerlo. Pero cuando iba a comprar algo a la tienda, me interesaban sobre todo dos cosas: la revista RAW... que era la única que se centraba en nuevas formas de hacer cómic, y las reimpresiones del Spiderman de Steve Ditko.

(Continuará)

martes, 9 de febrero de 2021

EL CINE DE MIKE LEIGH REVISADO POR ROGER EBERT (y 5): ENTREVISTA CON MIKE LEIGH EN TORONTO, LA TRANSCRIPCIÓN COMPLETA (2008)

Entrevista del 9 de septiembre de 2008 en el Festival de Cine de Toronto. Traducción de Frog2000.

Roger Ebert: Tu trabajo me atrae mucho. Nadie más está haciendo algo parecido, y desde que empezaste, ya hacías gala de todas tus particularidades.

Mike Leigh: Bueno, he de decir que si alguien sabe de eso, ese eres tú, y además me gusta ponerte al día de mis cosas, porque tu reseña de “Bleak Moments” ["Momentos Sombríos", la primera película de Leigh] es una de las experiencias fundamentales de mi vida. La originalidad... la conexión y continuidad entre "Bleak Moments" y "Happy-Go-Lucky" [Happy, un cuento sobre la felicidad]..., sé a lo que te referías en tu reseña. Tiene completo sentido.

Roger Ebert: Ya me había fijado en Sally Hawkins, pero nunca la había visto interpretar a un personaje como este. ¿Qué te llevó a pensar que era la elección adecuada para un papel tan difícil?

ML: Lo que suelo hacer es empezar a colaborar con los actores para que vayan creando a los personajes, y de alguna manera, un par de cosas encajaron de inmediato. La primera fue que, después de haber trabajado con Sally Hawkins en las dos últimas películas y llegar a conocerla muy bien, sentía que había llegado el momento de hacer una película en la que fuese la protagonista para intentar crear algo extraordinario. La otra fue que quería hacer una película que se pudiera catalogar como una "película contra lo miserable". Una película celebratoria, porque en 2008 están pasando una gigantesca cantidad de cosas que nos pueden hacer sentir bastante mal. Pero también hay personas que se llevan bien con los demás, entre ellos los profesores, que por definición aprecian y nutren el futuro. Sabía que entre Sally y yo podríamos crear un personaje explosivo, enérgico y positivo. Y además, cada vez que hago una película intento, dentro de mis limitaciones... intento hacer algo diferente. Cada vez que te invito a cenar, no me gusta servir el mismo plato. Así que sentía que después de haber hecho “Vera Drake” y “Todo o nada”, pensaba que en realidad había llegado el momento de hacer una película más positiva y optimista, una especie de celebración de la vida. Así que por un lado está la conjunción de esas dos cosas, y por otro, la idea de poner a Sally en el centro y aprovechar su propia energía, humor y espíritu incuestionables. Me dije que era lo más adecuado.

RE: Su personaje va evolucionando hasta tener que lidiar con esa poderosa confrontación con Eddie Marsan, pero esencialmente no nos damos cuenta de sus progresos , no sé si lo vemos venir, pero cuando llega, la protagonista parece conducirse de la forma más cabal.

ML: Por supuesto, cuando llegan los problemas nos damos cuenta de que era inevitable. Mucha gente sigue diciendo que creía que iba a pasar algo terrible y que los personajes iban a estrellarse sin salvación. Hasta cierto punto, mucho tiene que ver con las expectativas de los espectadores que suelen ver películas de Hollywood. Lo importante es que ella sepa cómo lidiar con lo que le ocurre. Nos podemos preguntar: ¿por qué diablos sigue yendo a las clases de conducir? Hay un momento en la película en el que alguien le dice: "Siempre puedes escoger a otro instructor". Y ella contesta: "Bueno, ya veremos qué tal va". Su espíritu más terrenal y su generosidad hacen que le otorgue al profesor el beneficio de la duda. Y su propio sentido del humor se apodera de ella, porque como ocurre con todas las personas con un sentido del humor muy desarrollado, entre las que podemos contarnos, cuando conoces a alguien que carece totalmente de sentido del humor, saca lo peor de ti. Ella lo sabe. Por eso, cuando se vuelve un poco más atrevida, en realidad está intentando ser amable. Simplemente no puede evitarlo. Pero cuando resulta obvio que él la ha empezado a acosar fuera de su hogar, las cosas se ponen más serias. Lo importante es que finalmente ella sabe cómo lidiar con la situación, porque ya hemos visto que sabe cómo lidiar con los niños, y básicamente él es un niño. Es un hombre muy inmaduro y ella se da cuenta de lo que ocurre.

RE: Eddie Marsan lleva mucho tiempo en el negocio, y es conocido como comediante. Sin haber visto todo lo que ha hecho, me parece que en "Vera Drake" fuiste el primero, sin duda uno de los primeros, en utilizarlo en un papel serio.

ML: Sí. No sé si será cierto en el caso de algunos actores. Me refiero a que Eddie encarnaba papeles menores en "Gangs of New York" y "21 Gramos"… conmigo estuvo después de... Bueno, de todos modos, ¿cuál era la pregunta?

RE: Tú siempre lo has visto como un buen actor para papeles serios.

ML: De hecho, es un gran actor. Dicho sea de paso, como persona es un hombre extremadamente divertido, al igual que Sally Hawkins. Pero, chico, ¿sería capaz de presionarlo para que encontrase las interioridades del personaje? Fue todo un hallazgo. En "Vera Drake" [donde es el tímido pretendiente de la hija] actúa de una forma extraordinaria, ¿no es cierto? Es un buen ejemplo de mi forma habitual de trabajar, me pongo en contacto con un actor y aunque no tenga ni idea de lo que vamos a hacer, sé que va a ser un festín de posibilidades y que daremos con algo extraordinario.

Para mí, eso es lo que merece la pena de este negocio de las películas: emprender ese viaje, descubrir por mí mismo qué es lo que busco, con todas las sorpresas concomitantes. Sally y el resto de personas, sin excepción, son auténticos actores que se lo trabajan mucho, son intransigentes y no dejan pasar ni una oportunidad. Ahí están las escenas de las clases de conducir. Al principio, las improvisaciones que hicimos implicaban utilizar un coche de verdad, y conducíamos por las calles e improvisábamos la situación desde el principio, sin que los actores conocieran cómo eran sus respectivos personajes. Yo iba recostado en el asiento trasero y lo que estaba sucediendo en el coche me parecía tan hilarante que tenía que intentar controlarme la risa, pero es cierto que las terribles calles de Londres no son lo mejor para la suspensión trasera de un Ford Focus. Trabajamos a fondo para corregir esas complejas escenas. Y estos chicos no dejaron piedra sin remover. Es como si su actuación se hubiese materializado en ese mismo momento. Son como 'momentos' de verdad.

RE: Cuando empezaste en el cine, eras el clásico "outsider". Ahora se te considera uno de los mejores directores británicos y te han concedido la Excelentísima Orden del Imperio Británico. Sin embargo, al principio tuviste incluso problemas para exhibir tus películas en el Reino Unido. ¿Nos enseña esto alguna lección?

ML: Con el debido respeto, sencillamente esa pregunta no tiene respuesta. No sé si el O.B.E será muy relevante. Me siento obligado a decírtelo, y a menos que haya algo que tú sepas y yo no, y seguro que Ken Loach podría decir lo mismo, y probablemente lo haya hecho, sigue siendo bastante difícil estrenar nuestras películas en las pantallas británicas. En el caso de "Happy-Go-Lucky" las cosas no funcionaron tan mal como antes. Pero tampoco han funcionado de la misma forma en que las películas de Hollywood suelen dominar el mercado, porque ese cine nos ha colapsado. Es un problema internacional. Hay tantas películas en cartelera, que además son blockbusters, que es muy difícil aguantar poco más que un tiempo mínimo, lo cual es una pena. Las películas pasan a editarse en DVD mucho más rápido y antes de lo que solían hacerlo.

Pero por responder tu pregunta, es probable que yo haya progresado un poco, de ser un "outsider" de entre los típicos "outsiders", puede que haya pasado a ser una especie de "outsider" interior". Y me parece bastante saludable. No es que lo buscase especialmente, aunque suelo tomar decisiones que probablemente, sea de forma consciente o no, me garantizarán que siga siendo un "outsider". Solo hago proyectos en los que no haya interferencias en el casting y en el resto del proyecto. Y por eso pago un precio. Sigo sin poder conseguir presupuestos más allá de una determinada cifra. Por lo tanto, hacemos películas que comparativamente tienen buena pinta gracias a actores muy capacitados. Sigo siendo extraordinariamente austero, y la verdad es que me encantaría pintar sobre un lienzo más grande. La única vez que lo hice fue en "Topsy-Turvy". Se podría argumentar que hasta cierto punto, también en "Vera Drake". Incluso "Topsy-Turvy", que rodé hace 10 años, costó solo 10 millones de libras, que es muy poco dinero.

Tengo en cartera algunos proyectos específicos. Me gustaría desesperadamente hacer una película sobre J. M. W. Turner, el gran pintor, un personaje fascinante. Sería un tremendo despliegue cinematográfico. En realidad, en el caso de "Topsy-Turvy" empezamos con un presupuesto mayor, pero mientras la estábamos rodando, el presupuesto se fue reduciendo particularmente debido a la crisis del sudeste asiático, y las cosas se terminaron por desplomar, así que nos quedamos con un millón y tres cuartos de libras menos mientras estábamos en pleno rodaje. Tuvimos que aceptar una serie de compromisos. En “Topsy-Turvy” prácticamente no hay exteriores, y los que ves (creo que hay tres) se construyeron de una manera muy barata en la parte trasera de un edificio en alguna parte. Es una película muy de interiores.

En una película sobre el gran Turner, que se golpeó contra un mástil de un barco para poder pintar a su perro, no funcionaría de la misma manera. Turner viajó a Venecia y a un montón de lugares del Mediterráneo y pintó paisajes marinos. Si hiciésemos una película sobre su vida, no podríamos recortar tanto en exteriores. En Inglaterra no puedes rodar en exteriores ni por un segundo. Es muy caro. He empezado a mostrar el proyecto en varios sitios, aunque en realidad, nadie, pero nadie, está aún interesado, porque insisto en que quiero rodar mis propios guiones, sin interferencias, etc., etc., lo cual no suele ser negociable. Cuando lo consigo me quedo en una curiosa posición donde puedo actuar con absoluta libertad pero con recursos limitados. En cierto modo se podría argumentar que... quizá tú mismo, Roger Ebert, dirías que... bien, en realidad, no está tan mal, porque me ha hecho ser medianamente disciplinado a la hora de hacer mis películas. Y es cierto, pero sin embargo, he cumplido 65 años y seguiré haciendo películas mientras pueda físicamente... ¿cuántos años tienes?

RE: Sesenta y seis.

ML: Sesenta y seis. Entonces, sabes bien que seguiremos manteniendo la llama, que debemos continuar, pero que el tiempo se acaba y no hay vuelta de hoja. Pero si podemos hacerlo, hay que seguir adelante con estas cosas.

RE: Nuestra amiga común londinense, Gillian Catto, se pasó años intentando poner en pie una película sobre Turner protagonizada por su vecino de al lado, Peter O'Toole, que habría encarnado al padre de Turner, mientras que Bob Hoskins habría sido Turner.

ML: Oh, ¿en serio? Bueno, lamento que no lo consiguiera, pero también me alivia un poco, porque odiaría que esta película no fuese uno de mis objetivos. Que otra persona haya tenido la misma idea que yo es muy interesante.

RE: Durante los años que te pasaste exiliado del cine convencional, estuviste trabajando constantemente en el teatro, y has dirigido muchos de tus guiones para televisión. ¿Contribuyó dicho período a que finalmente te convirtieses en director cinematográfico, o más bien retrasó tu carrera?

ML: No, la verdad es que no me supuso ninguna demora. Quiero decir, en ese momento, como tantos otros, me pasé mucho tiempo sentado lamentando el hecho de no estar rodando películas. Ciertamente, si en 1971, cuando hice "Bleak Moments", alguien me hubiese dicho que iba a rodar mi próximo largometraje dentro de 17 años, me habría sentido extremadamente angustiado. Quizá habría saltado desde el puente de Waterloo. Pero, por supuesto, lo cierto es que durante ese período me habría resultado imposible hacer más largometrajes.

Antes de nada, era imposible hacerlos, me refiero a rodar en el Reino Unido largometrajes autóctonos, independientes y serios. Nadie podía. Pero incluso si hubiese existido una forma de hacerlo, tampoco creo que me hubiese metido en muchos problemas, porque al sistema no le hubiese importado la forma en que hacía las cosas. Por supuesto, estuve trabajando de forma intermitente y como autónomo haciendo teatro y también haciendo películas para televisión, como has apuntado, durante 12 años. Y lo que ocurría con la BBC, porque ahí es donde se concentraba todo, es que entonces, como sabe todo el mundo, era una organización totalmente progresista. Entrabas allí y te decían: "Bueno, estas son las fechas, este es el presupuesto, cinco semanas, seis semanas, el rodaje, lo que sea, coge y haz la película". Y cuando empecé a hacer cine fue el final de toda esta etapa.

Así que cuando apareció Channel 4 a principios o mediados de los 80, cambió todo el panorama, porque se podía llevar a cabo la idea de producir teatro financiado por la televisión. Para entonces, yo tenía un portafolio lleno de ideas, y decidí que ese tipo de trabajos eran viables. Pero aparte de todo esto, aparte de la economía y la política, me había pasado mucho tiempo desarrollando, creciendo y aprendiendo el oficio y haciendo películas sin interferencias de ningún tipo, y es en serio, cada vez era mejor. Y cometí mis errores, y algunos fueron peores que otros, así que cuando te pones con series como "Grown Ups" [para la BBC], lo haces de forma muy elaborada. No hay duda de que la realidad es justamente como tú la has descrito, y esa es que, absolutamente, si hubiese empezado directamente haciendo uno o dos largometrajes fuera de la BBC, hubiese rodado menos películas. No sé cómo las podría haber hecho, pero si fuese así, habría sido una experiencia mucho menos enriquecedora y, ciertamente, el mero hecho de haber rodado (me parece que) nueve películas o algo parecido en poco más de una década, es el equivalente a haber estado haciendo lo que suelen hacer los artistas, salir al exterior con su cuaderno de bocetos. Es lo que estaba haciendo realmente con mi cámara, no quedarme sentado en las oficinas de cineasta, soñando, postergando el momento, y cada vez más amargado y frustrado. Me refiero a que hice cosas como "Abigail's Party", bastante avanzadas.

RE: Qué contento me puso su recopilación en DVD.

ML: ¿Has visto la colección en DVD? ¿Tienes la caja? ¿El set británico en caja? Sí, no me refiero a la edición pirata americana, sino a la británica.

RE: Si, tengo un reproductor que vale para todas las zonas.

ML: Oh, bien. Así que tienes el original británico. Es que se ha comercializado otro...

C: ¿Pirata?

ML: Oh, en Estados Unidos siempre sale la edición pirateada. Hace años que permitimos que lo hagan, para que al menos la gente pueda ver las malditas películas. Pero ahora las están reemplazando por nuestra nueva colección británica de precio medio. Y el próximo año saldrá otra recopilación con todas las películas de televisión remasterizadas, para las que he hecho comentarios, así que se podrán conseguir mis obras completas. Estoy muy contento, porque, ya sabes, puede que ruedes estas películas y luego se hundan en la oscuridad y todo ese esfuerzo se desperdicie.

RE: Cambiando un poco de tema, me parece que Timothy Spall es tu actor ideal, capaz de crear un hombre que en cierto grado se ríe por fuera y llora por dentro. [Leigh colaboró con Spall en “Life Is Sweet” (La vida es dulce, 1991), “Secrets and Lies” (Secretos y mentiras, 1996), “Topsy-Turvy” (1999) y “All or Nothing” (Todo o nada, 2002).]

ML: Absolutamente. Es un actor con una profundidad emocional increíble y una gran compasión frente a los sentimientos dolorosos, junto con un gran sentido del humor. Es un gran actor. Y aún no he terminado con él.

RE: Algunos críticos aseguran que sueles convertir a tus personajes en blancos de la condescendencia. A mí nunca me lo ha parecido. Creo que aceptas los defectos y complejidades de los personajes, y por eso los amas.

ML: Bueno, tú lo sabes y yo también, y estamos totalmente de acuerdo, que quizá esos críticos a los que te refieres cuenten más sobre ellos mismos en sus reseñas que sobre mi trabajo. En cierto modo, está bien que el personaje sea capaz de producir esa reacción en una minoría. Al ver 'Happy-Go-Lucky', parte del público suele reaccionar de una manera inequívoca: "No soporto a esta mujer. Me gustaría matarla." Fue el comentario de un buen montón de críticos británicos, y aquí en Toronto también lo han dicho algunos. Simplemente no lo entiendo. Ese sentimiento proviene de una forma de ver las películas que se centra más en observar el lenguaje cinematográfico que en fijarse en la gente y el mundo. Es muy insular y cínico.

RE: Poppy [el personaje de Sally Hawkins en "Happy-Go-Lucky"] tiene una gran empatía. Por ejemplo, con el niño a su cargo.

ML: Lo importante, y para mí fascinante y significativo de ella, es que el personaje es muy empático, abierto, se para a escuchar a los demás. En una escena va caminando por la calle a su aire, escucha un extraño canto y se topa con un vagabundo, pero no lo juzga, sino que se pone en su piel.

RE: Me encanta esa escena. Poppy le deja hablar y le pregunta si tiene hambre. No tiene miedo, sino que está genuinamente preocupada por él. Creo que él es consciente y por eso se tranquiliza al final. Seguro que nadie ha hablado en días o semanas con él.

ML: Absolutamente. De nuevo, un puñado de personas me dijeron: "Simplemente no entiendo la escena. No encaja con el resto de la película. Es como una trama postiza". Intentaron que la cortara, lo cuál me resulta increíble, pero sigue en la película. En esa escena pasan cosas muy importantes. Ves caminando al personaje por una especie de parque. Va a lo suyo, parece un lugar tranquilo. Entonces se encuentra con ese tipo, le pregunta cómo está, vuelve a su apartamento, y se guarda para ella el encuentro. Ni siquiera es una especie de trama argumental. Es solo que algunas cosas hay que mantenerlas en privado, son sucesos a los que simplemente te aferras y que se convierten en algo íntimo.

RE: Es una escena fundamental.

ML: También yo lo creo. Además, aparte de cualquier otra cosa, ese hombre es otro actor notable, Stanley Townsend, un actor irlandés, que hizo algo extraordinario. ¿Te he dicho dónde está rodada? La filmamos en las entrañas de la antigua central eléctrica de Battersea, ¿conoces ese edificio en el río Támesis? Es un edificio extraño con cuatro chimeneas situado en South Bank, y nadie sabe qué hacer con él, pero es un edificio protegido, un gran edificio art déco, y allí está y cuesta una fortuna mantenerlo. Por lo general no le suelo decir a la gente dónde filmamos, pero me gusta mucho esa escena. Me di cuenta de que si Poppy se cruzaba con él en el parque a plena luz del día, no tendría el mismo empaque y enfoque, así que le dije al diseñador de producción que tenía que ser en algún sitio donde en realidad no supiésemos dónde nos encontramos, ya sabes, así que filmamos allí, y no sabrías decir dónde estás. De alguna forma, quería sacar subliminalmente a la audiencia de su zona de confort. 

lunes, 1 de febrero de 2021

PROFUNDIZANDO EN PALOMAR, UNA ENTREVISTA CON BETO HERNANDEZ (2 DE 5)

Gilbert Hernandez charla sobre su trabajo en Luba y Love & Rockets. Entrevista realizada por Chris Knowles y transcrita por Jon B. Knutson para Comic Book Artist nº 15 (2001). Parte 1. Traducción: Frog2000.

CHRIS: Después de ver sus dibujos, ¿te arrepentiste entonces de no ir a las mismas clases de arte?

GILBERT: ¿Sabes qué? Al final terminé por ir, pero el que tiene talento es Jaime y no yo. Nadie en nuestra familia se acerca siquiera a lo que él es capaz de hacer.

CHRIS: Precisamente quería charlar sobre el tema. Cuando la gente se refiere a Love and Rockets, lo habitual es decir que Jaime es mejor dibujante, y tú mejor guionista, pero me parece muy absurdo. Me refiero a que los dos hacéis cosas igual de buenas, pero trabajáis con estilos diferentes. 

GILBERT: Tienes razón, aunque también estoy de acuerdo con lo que dicen [risas.] Jaime tiene el toque, como Moebius o Jack Kirby. Roy Crane también lo tenía, todos tienen algo que yo no [risas.] Algo que se derrama desde sus cerebros hasta sus manos, y no importa lo mucho que aprendamos el resto, nunca seremos capaces de igualarlo. En mi opinión, Jaime tiene el toque y yo no. Así que mis cosas parecen más elaboradas, dibujar se me hace más cuesta arriba, y sin embargo, a él le salen las cosas con los ojos cerrados.

CHRIS: Bueno, tú pareces ser más prolífico que él. A veces me pregunto si en tu caso dibujar te supone un esfuerzo. 

GILBERT: Bueno, acepto lo que tengo. En cuanto a nuestra habilidad para el dibujo, ser el segundón no me preocupa. Conozco mis limitaciones, sé qué partes del dibujo van a resultar más difíciles, cuáles serán más sencillas, ese tipo de cosas.

CHRIS: Así que eres como Avis [risas.] 

GILBERT: Soy el segundón, pero me sigo esforzando. Dibujar no me complace tanto como a Jaime, pero aunque me tenga que esforzar el doble, sigo mi camino. Puede que sea tan prolífico por esa misma razón.

CHRIS: De acuerdo, retomemos la época de finales de los setenta. Descubres el punk rock, y empiezas a moverte por la escena. Poniendo como ejemplo lo que le hicieron los cómics a tu sensibilidad, ¿cómo crees que te afectó el punk?

GILBERT: Bueno, es interesante, porque Star Wars se estrenó a la vez, en 1977, e incluso aunque no era tan buena película, me gustó mucho que pusiera de moda cosas como Flash Gordon entre el gran público, lo que me hizo mirar el mundo con arrogancia y exclamar: "¡Nah, nah, nah, yo tenía razón y vosotros estábais equivocados! ¡Flash Gordon y todas estas cosas molan un montón!" Por supuesto, de repente me quedé completamente quemado, porque Star Wars se convirtió en un fenómeno ridículo que dejó arruinado el cine para siempre y blah, blah, blah, Pero antes, yo iba por la vida en plan: "¡Si! ¡El rollo Flash Gordon es lo mejor de lo mejor! ¡Se ha enfrentado a la mismísima "Annie Hall" y ha salido indemne!" Los adultos tenían su película, pero los fans también tenían la suya, y esa idea me hacía muy feliz.

CHRIS: Si lo piensas bien, fue una época diferente a todo, porque se estrenaron muy pocas películas de ciencia ficción y de aventuras. Más bien fue un período de cine para adultos.

GILBERT: Claro, esa película de ciencia ficción era de las nuestras, ¡y era la leche! Y cada vez fue adquiriendo más fama, y entonces te quedabas en plan: "¡Vaya, qué bien!" Pero luego, su popularidad me empezó a aburrir rápidamente.

CHRIST: "Es muy fácil hacer algo así" [risas.]

GILBERT: Si, desafortunadamente, influyó mucho en mi forma de dibujar, y además, también empezaron a editar la revista Heavy Metal. La verdad es que ese año tiene su miga, porque en el ´77 surgieron un montón de cosas.

CHRIS: Fue un año importante en muchos sentidos. Se cruzaron muchas fronteras.

GILBERT: Así que Heavy Metal salió a la venta, y luego sobrevino el fenómeno Star Wars, por lo que irremediablemente perseguía ese tono de ciencia ficción con mis dibujos. Dibujar naves espaciales es muy divertido, es mejor dibujar cohetes que cadillacs... es más fácil dibujar un alienígena que un caballo... o un robot que un fogón. Mi imaginación lo absorbía todo como una condenada, pero no tenía dónde volcar lo aprendido. Porque, como has dicho, me gustaba el punk, pero mezclado con ciencia ficción no funcionaba tan bien: lo de Star Wars / Heavy Metal simplemente no encajaba en el punk. Aún así, en los primeros números de Love and Rockets aparece mucha ciencia ficción. 

CHRIS: ¿Quizá porque aún no la habías podido purgar de tu sistema? 

GILBERT: Claro, no la había purgado, lo más fácil era utilizarla. "¿Qué hago, dibujo al personaje conduciendo una furgoneta o mejor una nave espacial? Bueno, si dibujo la nave, nadie me acusará de que esté mal dibujada." [Risas.] Tenía su lógica.

CHRIS: Entonces, ¿cuándo empezó a tomar forma lo que terminó siendo Love and Rockets?

GILBERT: En algunas historias ya aparecían personajes que más tarde se convirtieron en personajes de Love and Rockets. Ideé a un par de protagonistas femeninas de ciencia ficción, pero me interesaban más sus problemas personales, su personalidad. Dibujé sus historias para mí, pero también pensaba que, con suerte, las podría publicar algún día. 

CHRIS: Charlemos sobre ese espacio a medio camino en el cómic, entre el underground y el mainstream: Cerebus, Elfquest, Sabre, First Kingdom, el tipo de material que hacíais vosotros.

GILBERT: Para nosotros estaba claro: "Bien, no tengo por qué inclinarme y hacer Spiderman, o no tengo que hacer nada en plan ciencia ficción a lo Heavy Metal". En mi caso, me decía: "Hay espacio para otras cosas, todo parece diferente". Se podría decir que en esas series la caracterización era lo que más importaba. Cuando empecé a hacer mis propias historias ya era una lección aprendida. Fue algo así como un cometa, como un meteorito que choca contra la Tierra. Mario tuvo la oportunidad de imprimir gratis lo que quisiera en el instituto, podía sacar un título imprimiéndolo gratis, y nos dijimos: "Bueno, ¡no hay problema, si esto lo hace más gente!" [Risas.] No sabíamos qué demonios estábamos haciendo, pero juntamos todo lo que teníamos. En ese momento, Jaime no tenía gran cosa, así que empezó directamente con Maggie y Hopey, también teníamos una reserva de historias de ciencia ficción que habíamos dibujado antes listas para imprimir.

CHRIS: Teníais todo el material de ciencia ficción que necesitabas publicar en ese momento.

GILBERT: Claro, y por algún sitio tenía lista la historia de "BEM", así que me dije: "Bueno, pues también la metemos." No es que hubiésemos planeado conquistar el mundo con un nuevo estilo de cómic ni nada así, solo queríamos empezar a hacer lo que fuese. Nos gustaban los cómics, y queríamos que nos leyese la gente. Eso era todo. Sin planear nada.

CHRIS: Así es como empiezan las revoluciones [risas.]

GILBERT: Por fortuna, las habilidades de Jaime eran de primera, y se volcó del todo, con una tira completamente nueva protagonizada por Maggie y Hopey. A mí me llevó un poco más llegar a Sopa de Gran Pena, así que en el primer número de Love and Rockets empecé usando el material de ciencia ficción que había ido acumulando, y en cuanto apareció el primer número, la reacción a la obra de Jaime fue rapidísima. Al principio, la gente se quedaba prendada de su dibujo, y luego de los personajes. Y yo me dije: "Bueno, ¿por qué sigo haciendo esta mierda de material? Quiero empezar con los personajes realistas que siempre he querido hacer."

CHRIS: ¿Te refieres al primer número de Love and Rockets publicado por Fantagraphics, o al que os autoeditásteis vosotros?

GILBERT: Bueno, supongo que hablo del de Fantagraphics. 

CHRIS: ¿Llegó a las tiendas el que vosotros os publicásteis?

GILBERT: Solo un puñado. Vivíamos en Ventura County, y allí solo había una tienda especializada, Ralph´s Comic Corner. Ralph es un tío muy majo, y nos dijo: "Claro, lo vendemos, sin problema, traedme copias".

CHRIS: Y ahora cuestan como un zillón de dólares.

GILBERT: Bueno, ya no. Es el problema de las reimpresiones, que ya no pueden especular más.

CHRIS: Hay algo que nunca he tenido claro: ¿es el material de la versión Fantagraphics el mismo que el de vuestro ejemplar autoeditado?

GILBERT: Si, la mitad de la versión Fantagraphics. En su mayoría es el mismo.

CHRIS: Charlemos un poco sobre cómo encaja el punk rock en vuestra obra. Solíais ir a ver grupos como los Germs, X...

GILBERT: The Go-Go´s... lo creas o no, en aquel entonces las Go-Go´s eran una banda punk.

CHRIS: Vísteis a The Bags, The Avengers y The Zeros en directo...

GILBERT: Si, eran las bandas que había que ver.

CHRIS: Así que la primera ola de California punk era mucho más artie y bohemia que la segunda, que fue más violenta y surfera y...

GILBERT: Pero desafortunadamente, también fue más significativa [risas]. Lo del punk fue como llegar a una encrucijada. Por supuesto, nos seguían gustando los cómics como medio, pero nos interesaba más la música y salir de fiesta.

CHRIS: Por así decirlo, tuvísteis que arreglároslas para mezclar ambos mundos. Podías investigar en ese campo del punk artístico y bohemio, y por otro lado estábais a la última en cosas menos enrolladas, más geek, que eran los cómics.

GILBERT: Empezamos una banda de punk rock, pero sabíamos que no éramos tan buenos como los Clash o los Ramones, y nos dijimos: "Guau, estos tíos... me encantaría ser como ellos, pero no somos capaces. Igual es mejor probar otra cosa." Así que prestamos mayor atención a los cómics, nos metimos en el tema con toda nuestra energía, y Jaime metió el rollo punk directamente en su obra, y fue en plan: "Bueno, si juntamos estas dos cosas, igual podemos innovar un poco", y por eso introdujimos el punk en el cómic, porque por lo que sé, durante mucho tiempo el rock and roll había sido tan denostado como los comic books.

CRHIS: ¡Como en el cómic de Alice Cooper! [risas.]

GILBERT: A veces, en los cómics de Superman algún dibujante cincuentón bienintencionado tenía que dibujar a los Beatles o a otros grupos parecidos.

CHRIS: ¡Y ni siquiera sabía cómo era una guitarra!

GILBERT: "¿Por qué en ese dibujo hay siete cuerdas?" [risas.] Pero esos tebeos me chiflan.

CHRIS: Son tan encantadores como naif.

GILBERT: En realidad no son fallos, el dibujante trabajaba por contrato. Nosotros sabemos de música, hemos estado en bandas, siempre estábamos viendo grupos en directo, sabíamos cómo era la cosa.

CHRIS: Sabes diferenciar entre una Stratocaster y una Les Paul.

GILBERT: Claro. Y los diferentes estilos de rock n´roll. Y la otra mitad de la serie viene del hecho de que somos hispanos. Sencillamente cogimos y nos dijimos, supongo que bastante ingenuamente: "Deberíamos hacer cómics con personajes hispanos."

CHRIS: En Latinoamérica siempre se han editado cómics, pero quizá nos los conocías entonces.

GILBERT: Oh, sí que los conocíamos, pero muy poco. Queríamos llamar la atención, no editar nuestro cómic y que lo ignorase todo el mundo.

CHRIS: Queríais llegar a todos.

GILBERT: O al menos meternos en el mundillo, que se nos conociese un poco, llamar la atención. Aunque hubiésemos fallado, por lo menos lo habríamos intentado: "Hey, mira, ahí está ese tebeo sobre punk rock y personajes hispanos. Parece nuevo y diferente a los demás."

CHRIS: No era como el personaje de "El Tigre"... o el que sea, "La Tarántula" [risas.]

GILBERT: Claro. Los cómics sobre wrestling. Bueno, en ese entonces Jaime hacía un poco de wrestling. Pero nos lo tomamos con esa actitud punk de: "Voy a hacer esto, y te lo voy a enseñar, fíjate en mi cómic."

CHRIS: Lo más irónico es que se podría decir que el antecedente inmediato de este material son los cómics underground. Creo que esos cómics eran poco hippies y muy punks, y traer eso de vuelta, pasarlo por el filtro del punk rock y meterlo en el cómic de nuevo, parecía absolutamente natural. No sé si estarás de acuerdo.

GILBERT: En muchos sentidos tienen la misma energía.

CHRIS: Vale, quizá no tenga la misma inmediatez física, porque, por supuesto, cuando estás dibujando cómics, ¡tienes que quedarte quieto! [risas].

GILBERT: Puedes formar parte de una banda punk en un mes, pero convertirte en historietista lleva años.

CHRIS: Mucho más esforzado.

GILBERT: Nosotros llevábamos dibujando desde que éramos críos, así que cuando llegó el momento de sacar nuestro cómic punk, estábamos listos.

CHRIS: ¿Cuándo empezásteis a dibujar los flyers de bandas como UXA , Middle Class y el resto?

GILBERT: Supongo que a finales de los setenta, principios de los ochenta.

CHRIS: ¿Cómo ocurrió? ¿Érais amigos de las bandas? "Hey, yo te puedo dibujar esos flyers, pásamelos". ¿Os lo pidieron ellos? ¿Cómo empezásteis a colaborar?

GILBERT: Por lo general eran para conciertos que se celebraban por la zona, y en ellos solían tocar bandas como UXA, así que las bandas locales eran los teloneros, y ellos nos pedían que hiciésemos los flyers. Aunque no hicimos los flyers para grupos como Fear, dibujamos algunos para las bandas de la zona que tocaban con ellos. Nunca llegué a conocer a la gente de Fear o al resto de bandas más importantes de la escena, pero sí que aparecen en los carteles que dibujamos.

(Continuará)

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