jueves, 28 de junio de 2012

VOLTAIRE BROTHERS - I SING THE BOOTY ELECTRIC


Voltaire Brothers ‎– I Sing The Booty Electric
(Fall Of Rome, 2003)

1-The Mother Ones
2-I Sing The Booty Electric
3-Which One
4-Funky Motion
5-Transparabolicwobblemegatronicthangamabutylspasmotickryptorumpalistics (a.k.a. Siege Of The Booty Chirren)
6-Trouble Man Everyday

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miércoles, 27 de junio de 2012

RUTA 66, NUMERO VEINTICUATRO


Ruta 66, NUMERO VEINTICUATRO (Diciembre, 1987)
BAJAR AQUI.

"Arrgh. ¡Qué ignominia! Batman idealiza uno de los conceptos más beatos de la justicia. Pero la difusión de su personaje en España ha sido injustamente irrisoria. Unos cuantos tebeos (su medio originario, pero el menos significativo de su impacto en la cultura de masas), un serial de dibujos animados (emitido hace un par de años por TV3) y el largometraje "Batman: The Movie" (se proyectó en los cines españoles hará una década, actualmente está disponible en formato de vídeo pirata) han sido sus únicas apariciones en estos desolados parajes. Muy pocas pistas para deducir que, como ocurre en su versión televisiva, Batman es genuninamente UNICO. Siendo como es carne de cómic, su adaptación al contexto de la TV impidió que la crítica "seria" del tebeo lo diseccionase con saña intelectual sustrayéndole su primigenio valor de simple pasatiempo. Muy al contrario reforzó con calculada sutilidad su condición frívola, insosteniblemente naif y brutalmente absurda. Viendo a Batman en la pequeña pantalla descubrimos el verdadero angst del superhéroe. Un tipo mojigato y unidimensional que depende más de su entorno que de su persona. Batman es sencillamente algo IDIOTA, algo completamente idiota. Su maniática dependencia de la virtud le hace incompatible con los úlitmos mil años de historia humana (no se entera, en un episodio es desafiado por el Acertijos. "Yo robaré esos diez millones de dólares Batman, serán para mí", le dice. Y Batman, apesadumbrado, le responde "sí, pero recuerda que con ese dinero no podrás comprar amigos"). Y Robin, su extensión teenager, es un botarate crónico que lleva hasta sus últimas consecuencias la mentalidad del boy-scout. Son, en conjunto, un prodigioso y subliminal monumento a lo ridículo que distorsiona las pústulas de moralismo e hipocresia que anegan a nuestra moderna sociedad. Oh, lo siento, ya he caído en la trampa de exponer una lectura crítica de "Batman". La verdad es que lo único que cuenta es su frescura, su capacidad para hacer de lo estúpido un arte, el hecho de que sintetiza mejor que ninguna otra incursión televisiva el espíritu de la Cultura Pop -o la estética y filosofía del pop art si lo prefieres- y que recoge la ingenua espontaneidad de los 60 con más fidelidad que la más gamberra de las bandas de garage."

Jaime Gonzalo disecciona durante cuatro páginas al mítico Batman televisivo de los Sesenta, mientras sus compañeros de revista hacen lo propio con los adorados Flamin´ Groovies,
Peter Hammill, Crime and the City Solution o Herman Brood. En la sección de discos, The Smiths sobresalían con su póstumo "Strangeways, Here We Come" y lo único que delataba que eran las Navidades de 1987 era el aumento de páginas de la revista. La nueva maquetación con la que venía disfrazado el número veinticuatro era la que se impondría durante más de cinco años. Fue con la que yo conocí el Ruta y me atrapó mucho más que el resto de mutaciones faciales de las que ha disfrutado la publicación a lo largo de todos estos años.
 
Próximo número: especial Detroit.


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lunes, 25 de junio de 2012

ENTREVISTA CON GRANT MORRISON EN THE COMICS JOURNAL (4 de 4)

Por Nick Hasted para The Comics Journal nº 175 (abril de 1995). Traducida por Frog2000. PARTE 1, PARTE 2, PARTE 3.

EL MISTERIO RELIGIOSO

Hasted: El diálogo entre el Diablo y el detective martirizado que aparecía en “El Misterio Religioso” era verdaderamente llamativo. ¿De que lado estabas tú?

Morrison: De ninguno de los dos, en serio. Porque en realidad acabo de escribir (en el quinto número de Los Invisibles) un diálogo parecido entre Byron y Shelley que trata exactamente sobre lo mismo, por lo que parece obvio que todos esos temas han seguido rondando por algún lugar de mi cerebro. Sigo sin saber por quién decidirme. De nuevo, es probable que cuando empiezas a leer el diálogo, te decantarás por una opción u otra dependiendo de tu particular forma de pensar. Algunas personas son más optimistas y avanzadas y otras son todo lo contrario. El Diablo que aparecía en “El Misterio Religioso” intentaba tomar el punto de vista de Nietszche (la Naturaleza sólo existe para ser ordenada y manipulada por la voluntad del hombre). Sin embargo, el punto de vista del detective era más romántico. Para él los humanos tienen libre albedrío y capacidad de elección. También tienen la capacidad de alterar las cosas.

Hasted: La idea de imponer un orden sobre los elementos más débiles existía incluso en el último episodio de Animal Man, donde mencionabas que esa es la forma habitual de actuar de un montón de gente.

Morrison: Sencillamente, me parece que ambos puntos de vista son equivalentes, todo depende de lo que te ocurra en la vida.

Hasted: Retorcer las cosas hasta darles la forma que más te agrade, tal y como aparecía en la historia del detective, es algo que obviamente también se puede aplicar a tu trabajo, además de a tu forma de ver el mundo.
Morrison: Bueno, creo que no sé lo suficiente como para considerarme un experto en nada. De repente eres arrojado en el mundo con todo un conjunto de circunstancias a tu alrededor y tu misión es intentar entenderlas. Prefiero hacer algo con lo que sea feliz en lugar de sentirme miserable, y creo que es algo tan sencillo como eso. Obviamente, estamos sufriendo una catástrofe ecológica, hay demasiadas personas, hay demasiadas guerras y puedes pensar que el Mundo está condenado, y eso me puede hacer gemir durante el resto de mi vida o puedo decidir que en realidad existe alguna escapatoria a dicha situación, pero, ¿por dónde debo empezar? ¿Con quién debería hablar? ¿Cómo se puede encontrar una salida? Intento vivir una vida que me haga feliz, en lugar de una que me haga sentir miserable. Básicamente, eso es todo lo que puedo decir.

Hasted: ¿Te gusta que las cosas encajen?

Morrison: Bueno, claro, pero tampoco quiero que siempre encajen de la misma forma, porque entonces te quedarías atrapado en una percepción en particular. Así que obviamente existen cosas en las que creo y cosas que me gustaría que fuesen ciertas, pero eso no significa que para ti lo sean, y puede que tampoco lo sean para nadie más.

Hasted: ¿Crees que Dios ha muerto?

Morrison: Si y no. [Risas]. Incluso de joven intuía lo que Jesús quería decir cuando hablaba de que todos estábamos en el Reino de los Cielos. Creo que eso es lo más importante. Aunque también me parece que cualquiera que juzgue de forma muy severa a los humanos debería estar muerto, o deberíamos asesinarlo nosotros mismos.

Hasted: La mayor parte de la religiosidad que puede verse en tu trabajo trata sobre el infierno, y sobre que ese infierno en realidad se puede encontrar en el interior de las personas.

Morrison: Eeeh...

Hasted: Hay unas cuantas ocasiones en las que has mencionado esa idea.

Morrison: [Pausa.] Debo ser alguien verdaderamente pesimista. Supongo que lo que en realidad intentaba decir es que en lugar de culpar a fuerzas externas, deberíamos... Supongo que ahora me debería poner en el lado del detective, porque si te fijas bien, te darás cuenta de que todo lo que suele sentir cualquiera en realidad puede ser auto-infligido. Y lo que para ti puede ser un día horrible y pesadillesco por culpa de la muerte de tu madre, para otra persona puede ser el día más feliz de su vida. Es el mismo día, pero todo depende de las particulares impresiones y sensaciones que tiene cada uno. Y eso no significa que el mundo sea malo en sí mismo.
Hasted: Cuando diseñas y mezclas diversos elementos en tus historias, ¿tratas de dejarlos completamente fijados? ¿O en realidad lo que haces es ir encajando las cosas de una forma extraña, combinando las piezas de la misma forma que lo haría el detective de El Misterio Religioso, intentando no dar la sensación de que, definitivamente, las cosas están conectadas entre sí?

Morrison: Oh, por supuesto. Creo que lo hago de forma bastante deliberada. Es una técnica fundamental del surrealismo, como cuando Leautremont hablaba sobre la oportunidad de juntar una máquina de coser, un paraguas y una mesa de disección. Tomas ideas u objetos que no pegan entre sí y los combinas todos de forma que la mezcla sea un comentario sobre la naturaleza de esos objetos o ideas. Pero sin que haya ninguna otra finalidad detrás.

Hasted: Realmente, el detective es alguien anti-surrealista y creo que además se opone a tu forma de ser, porque quiere combinar las cosas sin yuxtaponerlas entre sí, quiere dejarlas fijadas y dejarlo todo claro y conciso para a continuación poder seguir adelante con su vida.

Morrison: Bueno, es alguien que intenta buscar un sentido a las cosas, y a mí me interesa mucho ese sinsentido, porque de esa forma todo se puede entender mejor.

Hasted: Hay algo referente a la estructura de los cómics que aparece más a menudo en tus obras que en otras, y Kid Eternity me parece un buen ejemplo de ello, porque en ese título se puede observar una especie de fragmentación y algunos retazos de narrativa intercalados, como en una película de Nicolas Roeg. ¿Te gusta hacer las cosas de esa forma, te gusta que la fragmentación sea la conductora de toda la obra?

Morrison: Claro. Simplemente es una forma de hacer las cosas, pero de nuevo, parece que a la gente le molesta mucho. Parece preferir una especie de narrativa de película, aunque obviamente puedes hacer cualquier cosa combinando palabras y dibujos. Esta obra en concreto estaba basada en lo que hace Nicolas Roeg. Además acababa de leerme a James Joyce. Por el contrario, creo que “Bible John” fue una forma completamente diferente de combinar palabras y dibujos, utilicé otros elementos para contar la historia.
HECHO EN INGLATERRA

Hasted: ¿Crees que el hecho de haber escrito tanto para el mercado americano ha afectado a tu trabajo?

Morrison: Supongo que absolutamente, en el sentido de que me he dado cuenta de que tengo un público que se compra todo lo que hago, y eso me da la seguridad suficiente como para intentar hacer determinadas cosas. Pero eso es todo. La verdad es que no me da miedo que mi público sea específicamente americano o que yo tenga que tratar algunos temas específicamente americanos. En realidad parece que no les gusta que lo haga. Supongo que será parecido a las películas de Merchant/ Ivory. Si escribes sobre Inglaterra es fácil tener éxito en el extranjero, porque a los lectores americanos les parece un lugar extraño y exótico.

Hasted: Supongo que estarás interesado en América, porque cuando me fijo en lo que escribes y me doy cuenta de que suele estar ambientado en América, creo que también tienes que tener en cuenta que ese sitio está lleno de superhéroes y que parece ser lo único que tienen bastante claro. ¿Hay más cosas que te interesen de ese país?

Morrison: No creo que esté interesado en Estados Unidos de la misma forma que alguien como Garth Ennis o Dave Gibbons. Particularmente, nunca me ha gustado la música norteamericana, siempre he preferido la inglesa. Tampoco me he sentido atraído por conceptos como las hamburguesas y los Cadillacs de la misma forma que lo ha hecho otra gente. En realidad prefiero el punto de vista de Morrissey y  Phillip Larkin sobre Inglaterra, porque me parece mucho más bizarro. Supongo que es porque nacieron cerca de donde yo estuve creciendo y eso te ata mucho más a las cosas. En realidad no necesito ampliar más mis horizontes.
Hasted: Obviamente, “St. Swithin´s Day” es el trabajo más localmente centrado de todos los que has escrito. Parece muy cercano a Morrissey en el sentido de que destila una concreta sensibilidad británica. ¿Es lo que intentabas conseguir con la obra?

Morrison: Bueno, ese tebeo proviene del momento en el que me encontré de nuevo con un montón de diarios que había escrito cuando tenía 19 años.

Hasted: Entonces, ¿trata sobre tu vida?

Morrison: Claro. Básicamente lo que ocurrió fue que cuando estuve haciendo algo de dinero en DC Thompson, me fui de viaje por Inglaterra con la intención de encontrarme a mí mismo. Conservo los diarios de aquella etapa, y sencillamente no puedo ni creer lo ridículos que suenan en la actualidad, en realidad son como las canciones de los Smiths. Y me dije: “Bueno, claro que podría usar todo esto.” Verdaderamente me gusta el tono en el que están escritos, porque es la forma de pensar de la gente cuando tiene 19 años, o como de todos modos suele pensar un montón de gente. Los diarios son muy obsesivos, dan la sensación de que quien los ha escrito es una persona incomprendida, y pensé que podrían funcionar muy bien en forma de historieta.

Así que al principio sólo era algo basado en esos diarios. Pero además, en los diarios aparecían  mis reacciones sobre la primera vez que Thatcher fue elegida en 1979, y me sorprendieron un montón, porque había escuchado decir a todos los comerciantes lo fantástico que sería esa elección para el país. De repente, el hecho de encontrar ese material diez años después arrojó una cruel luz sobre todo lo que había ocurrido. Así que en lugar de escribir algo que tan sólo estaba basado en mis diarios, algo que podría ser bastante aburrido, quise abarcar más cosas, y de esa forma se me ocurrió la idea de un asesinato. Había un montón de gente que decía que era una obra política, pero no lo era del todo. El tema político tan sólo era un elemento con el que conducir el relato. El material más importante de la obra consistía en la atmósfera que parecía flotar alrededor de alguien de 19 años, y ese ambiente es muy favorable para lograr que la gente piense de una forma determinada.

Hasted: ¿Alguna vez tu actitud ha sido más abiertamente política? ¿O crees que habría sido algo bastante reduccionista?

Morrison: ¿Algo de lo que he escrito? Bueno, algunas de mis cosas lo son. Pasé por una etapa específica en el 89 en la que sencillamente me volví loco con el tema, porque sentía que no estaba haciendo lo suficiente, porque mis padres habían sido activistas políticos bastante radicales. Así que hice “Las Nuevas Aventuras de Hitler”, que era una obra mucho más abiertamente política, y también escribí una obra de teatro con una buena cantidad de contenido muy político. Y entonces me di cuenta de que no tenía sentido, porque lo que estaba haciendo eran cosas con fecha de caducidad. Específicamente eran cosas contra Margaret Thatcher. Creo que aunque ahora también incluyo algo de contenido político en mis cómics, están basados en rasgos mucho más amplios. En realidad me parece que suelo atacar los cimientos de las políticas malvadas en lugar de atacar a sus figurantes.
Hasted: Supongo que a los ingleses les habrá supuesto bastantes dificultades creativas, y me refiero a todos los medios en general, que los Tories detenten el poder en la actualidad. Cosas como tu obra “Really and Truly” me recordaban a los Happy Mondays o Stone Roses y a toda esa escena musical hedonista de principios de los noventa. Parecía una reacción mucho más positiva, tan agradable que podías olvidarte de las personas que están al cargo de las cosas. 

Morrison: Claro. Así de negativas se han vuelto las cosas. La gente se ha dado cuenta de que no pueden articular ningún tipo de respuesta política, así que lo mejor que puedes hacer es tomarte un éxtasis, ponerte a bailar y esperar a que cuando vuelvas de donde quiera que te hayas ido, los Tories se hayan marchado.

Hasted: ¿También formaba parte Dare de esa actitud más política?

Morrison: Por supuesto. Lo escribí en el mismo período, y obviamente era muy anti-Thatcher. De nuevo me parece que tenía añadida la fecha de caducidad.

Hasted: En Dare aparece una frase que me gusta mucho que dice que la Inglaterra que sólo existe en la mente de Dare es una que el Estado no puede tocar. ¿Se parece a tu forma de pensar?

Morrison: Bueno, supongo que sí. Mi Inglaterra se compone de gente que viste con ropas fantásticas y que se patea el Támesis arriba y abajo, es un lugar en el que el sol siempre está resplandeciente y todo el mundo se lo está pasando bien. Pero no tengo una agenda política concreta con la que poder llegar a conseguirlo. En realidad creo que no se podría llegar a crear un lugar parecido a través de la política. Actualmente creo que más que la política, lo que se debería hacer es utilizar más la imaginación, la gente debería ejercitar más su imaginación, porque es en la imaginación donde se crean todas estas cosas y donde son intocables.

Hasted: ¿Te parece relevante la política? ¿O más allá de tu imaginación no tiene sentido?

Morrison: Me parece irrelevante, porque la política no puede manipular mi imaginación. Todavía no han sido capaces de inventar la máquina con la que puedan meterse en la mente y robarte las ideas. Así que nunca afecta a mi trabajo, excepto cuando utilizan algo como la censura. E incluso entonces tampoco afecta mucho a mis ideas. No afecta a mi obra.
Hasted: ¿Crees que otras obras que son directamente políticas como V de Vendetta quizá se equivocan?

Morrison: No son un error, porque me parece que los sentimientos detrás de su creación son muy fuertes. Es lo que haces cuando ves al país convertirse en algo cada vez más y más desagradable, y cuando ves que está siendo administrado por gente que obviamente es incompetente o malvada, e intentas dar alguna especie de respuesta desesperada, aunque estás demasiado aterrorizado como para ir y volar el Parlamento, porque todo lo que eres realmente es un guionista. Así que puedo entender ese tipo de obra. Creo que V de Vendetta es un gran cómic. De nuevo, me parece que algunos de sus elementos han envejecido mal, pero tampoco importa mucho, porque era la respuesta de Alan a lo que sentía en ese momento y era lo único que podía hacer. Supongo que hubiese sido mejor que hubiese cogido unos cócteles Molotov y hubiese tomado al asalto el Parlamento, pero era bastante improbable...

Hasted: ¿Guionizar imaginativas series de cómic se parece a tomarte un éxtasis?

Morrison: Bueno, creo que lo que solemos hacer es crear esos mundos en los que las cosas que quieres que ocurran, ocurren, y luego las pones en un cómic. Me parece que... Quiero decir, originalmente escribir era algo mágico, y William Burroughs sigue creyendo que lo es, y ese es el que me parece el núcleo de mi obra: creo que es capaz de producir verdaderos cambios. Me parece que existe alguna posibilidad de que lo haga. Si se te ocurren buenas ideas, esas buenas ideas pueden infectar a otras personas, y así obtendrás más y más buenas ideas. Prefiero ver muchas buenas ideas en vez de muchas malas ideas. Así que como guionista eso es todo lo que puedo hacer.

Hasted: ¿No hay como una especie de equilibrio en toda tu obra?

Morrison: Por supuesto. Sencillamente intento que las buenas ideas superen a las que son terribles.

Hasted: Creo que a lo largo de toda tu obra se respira como una especie de verdadero afecto por Inglaterra, aunque puede que algo menos en “El Misterio Religioso”, ¿me equivoco?
Morrison: No, claro. Me encantan las cosas más ridículas de este país, como la Blackpool Tower y las nubes de algodón y el “Carry On” de George Formby. Y para mí todas esas cosas parecen resumir exactamente lo que siento por Inglaterra. Todo el mundo intenta someter esas cosas con la intención de esclavizarlas, pero de alguna forma vuelven a salir a la superficie, porque siempre nos sacan una sonrisa.

Hasted: “El Misterio Religioso” parece ser un tebeo verdaderamente diferente. Es otra obra sobre Inglaterra bastante localista, pero todo parece como que está fuera de temporalidad, creo que es por el dibujo. Todo parece estático y frío.

Morrison: Bueno, “El Misterio Religioso” era una especie de cierre de etapa, porque sentía como si no tuviese que volver a hacer ese tipo de material nunca más, porque era demasiado oscuro. En aquella época me encantó escribirlo, y cuando lo he vuelto a leer seguía teniendo muchas cosas que me interesaban, pero también las sentía como si no fuesen mías. Sin embargo, parecía como si estuviese acabando con algo, porque volví sobre el repetitivo tema de la muerte de Dios, o de matar a una figura autoritaria. Actualmente prefiero lo que estoy haciendo en este mismo momento, porque incluye algo más de humor.

Una de las cosas que más me gustan de lo que estoy haciendo ahora, aunque la gente dice que es superficial, es ese material de Big Dave para 2000AD. Para mí resume muy bien cómo son las cosas, o cómo podrían llegar a ser.
Hasted: ¿Te interesa mucho?

Morrison: Bueno, es otra descripción de Inglaterra, pero también muestra a un triunfante hombre pro-Thatcher (la típica y monstruosa figura desclasada y desatada.) Además intento sugerir que en Gran Bretaña también se pueden encontrar cosas buenas: aquí hay montones de cosas que deberían ser tomadas más en cuenta, en vez de permitir que la gente las pisotee. En realidad creo que es una de las cosas más fundamentalmente serias que he hecho, pero me gusta porque parece como un revolcón del que nunca había disfrutado antes. Me encanta todo ese grosero humor negro que todavía no había utilizado.

Hasted: ¿Crees que lo entenderá la mayoría de la gente?

Morrison: Bueno, tampoco me importa mucho, porque de forma similar podríamos empezar a pensar por qué funciona la política, y por qué le gusta o no a la gente, y por qué las motivaciones políticas de algunos están ocultas. Creo que la gente que lo suele leer se ríe un montón, y además, al mismo tiempo en la serie aparecen un montón de ideas extravagantes, como cuando masacran a la Familia Real, o cuando señalamos un montón de cosas oriundas del país. Pero como el punto de vista es el de este personaje más grande que la vida, entonces la gente también se ríe mucho, y tampoco creen que les estemos dando ningún sermón. También intento hacer algo parecido en Los Invisibles de forma que el lector reciba las ideas sin que se genere ninguna polémica.

Hasted: Creo que Inglaterra es el único sitio en el que tu trabajo podría provocar algún tipo de conmoción. ¿No te causó “St. Swithin´s Day” algunos problemas?

Morrison: Bueno, The Sun hizo un artículo en el que el titular era “¡Muerte al Alboroto Provocado por el Tomo de Maggie!” Aparentemente el Tory MP Teddy Taylor se pilló una copia y pensó que era ignominioso que ese tipo de cosas pudiesen estar a la venta, una cosa en la que se describía cómo se podía asesinar a su amado líder. Finalmente no ocurrió nada, excepto que vendimos algunas copias más. “Las Nuevas Aventuras de Hitler” causaron un impacto incluso menor en su época, pero de nuevo, fue por los motivos equivocados.

Hasted: Creo que cerraron una revista a cuenta de esa obra, ¿verdad? ¿Cómo te sentiste por ello?
Morrison: Bueno, era una revista llamada “Cut”. El columnista principal era un tío que se llama Pat Kane, que también tocaba en la peor banda del universo, “Hue and Cry”. Siempre me pareció que era alguien que había leído muchos libros en la Universidad y que todo lo que era capaz de hacer era regurgitar las ideas de otras personas. El se creía una especie de socialista liberal, y la verdad es que era alguien que no sabía ni de lo que hablaba. Así que se leyó el título y no continuó, le bastó con eso, dio por sentado que era una especie de glorificación del fascismo y lo rechazó de inmediato. Le respaldaron el editor de la revista y otro par del personal de producción. Pero la verdadera historia oculta era que a Pat Kane le habían ofrecido un trabajo muy bien pagado en el periódico The Scotsman, así que estaba ansioso por marcharse. Un mes después la revista fue desmontada al completo. Además, al editor de la revista también le ofrecieron un sueldo mucho mejor en alguna revista del sur del país. Por lo que básicamente toda esa gente utilizó la polémica como excusa para mudarse a otro sitio, mientras se atribuían a sí mismos una especie de superioridad moral. Era algo que no tenía nada que ver con la obra, porque ni siquiera se la habían leído.

Hasted: ¿Hubo alguna consecuencia más? ¿Hizo que la gente malinterpretase los temas de la obra, incluso cuando fue acogida por la revista Crisis? ¿Crees que la gente tenía ideas preconcebidas?

Morrison: Bueno, me parece que cuando la serie terminó en la revista Crisis ya no le importaba mucho a nadie. Los periódicos también tuvieron su parte de culpa en aquella época. Hubo un montón de personas que me llamaron por teléfono y me acusaron de ser el líder de los camisas pardas de 1935, algo ridículo. En realidad, ni siquiera se habían molestado en leer el tebeo. En la época en que se editó, creo que nadie se molestó en hacerlo.
Hasted: ¿Crees que gracias a conseguir cierto impacto entre el público se podría lograr lo que comentaste una vez en el NME el año pasado, que un cómic tuviese la misma repercusión que "Anarchy in the UK"?

Morrison: Claro, me parece bastante probable.

Hasted: ¿Crees que lo vas a conseguir con Los Invisibles?

Morrison: Obviamente, a mí me gustaría que tuviesen el mismo éxito, pero no puedo decir nada hasta que se empiecen a editar. No sé. No sé si la gente realmente estará tan interesada en los cómics como para que llegue a tener algún tipo de impacto. Pero voy a intentarlo.

Hasted: ¿Es tu mayor anhelo? ¿Es lo que realmente buscas con Los Invisibles?

Morrison: Claro, esa es la idea. Ahora mismo es lo más importante de mi vida, es el cómic que siempre he querido hacer. Siento que la música pop ha abdicado de su responsabilidad de hablar de este tipo de cosas, y debería ser el foro central. Pero está por ver si hay suficiente gente interesada en los cómics como para convertir este tebeo en un foro, no lo sé. En la serie he intentado incluir todo aquello en lo que estoy interesado. Tiene elementos del Prisionero y de todo ese tipo de series británicas. La idea de tener a ese héroe en concreto, alguien que no tiene particularmente una buena educación, significa que puedo presentar varias ideas sin ser acusado de pretencioso y creo que hace que se más fácil tratar con grandes ideas políticas o filosóficas. Aunque como todo esto está narrado a través de un joven matón de Liverpool, creo que debería ser un poco más preciso con lo que digo.

Hasted: ¿Crees que lo leerá la gente de Liverpool?

Morrison: Me gustaría pensar que sí. No sé cuánta gente leerá cómics en esa ciudad, aunque si esto fuese un videojuego... Creo que si hubiese la suficiente gente interesada, si lograse que los periódicos se indignasen con este cómic, entonces mucha más gente podría darse cuenta de su existencia. Creo que es el tipo de producto que la gente podría pillarse para leer.

Hasted: ¿Está hecho deliberadamente de esa forma? Si se te ocurriese alguna forma de indignar a los periódicos, ¿podrías llevarla a cabo para intentar cabrearlos?

Morrison: Claro.
Hasted: ¿Lo vas a intentar con Los Invisibles?

Morrison: Bueno, todavía no hemos empezado ninguna campaña publicitaria, pero la haremos. Y ya veremos qué pasa.

Hasted: ¿Cuál es el mayor efecto que podría tener la colección?

Morrison: Sencillamente inspirar a la gente a destruir los pupitres de las escuelas. [Risas.]

Hasted: ¿En serio?

Morrison: No lo sé. Eso es todo lo que espero. No creo que vaya a tener un gran impacto social, porque no creo que los cómics puedan producirlo en la actualidad. Pero recuerdo cuando tenía 14 años y se editó el “School´s Out” de Alice Cooper. Sencillamente, en esa canción un tipo decía: “¡No queremos más profesores ni queremos más colegio!”, y de esa forma tan sencilla nos convirtió en alumnos más difíciles. Me parece que está bien, porque necesitas dar alguna especie de salida a todos esos sentimientos. A veces prendíamos fuego a los pupitres y aterrorizábamos a los profesores y escalábamos por la ventana y desaparecíamos en mitad de las clases. Si a la larga todo eso ha tenido alguna importancia o no, no lo sé, pero de nuevo, hacer que la gente sienta algo en lugar de no sentir nada, que no se queden adormecidos o muertos, creo que es suficiente. Por lo menos lo es para mí.

domingo, 24 de junio de 2012

SPECTRUM - (I LOVE YOU) TO THE MOON AND BACK 7"


Spectrum - (I Love You) To The Moon & Back 7"
(Silverstone Records, 1991)

1-(I Love You) To The Moon And Back
2-Capo Waltz (Live)

AQUI.

sábado, 23 de junio de 2012

BLUES EXPLOSION - SHAKIN´ ROCK N´ ROLL TONIGHT


Jon Spencer Blues Explosion - Shakin´ Rock n´ Roll Tonight CD-sg
(Mute, 2002)

1-Shakin' Rock 'N' Roll Tonight
2-Over and Over (Techno Animal Mix)

3-She Said (The Tremolo Beer Gut Mix)
4-Money Rock 'N' Roll (Sub Species Mix)
5-Over and Over (Barry Adamson Mix)

AQUI.

BLUES EXPLOSION - BURN IT OFF


Blues Explosion - Burn It Off  (CD-sg)
(Mute Records, 2004)

1-Burn It Off
2-Fed Up And Low Down (Edit)
3-Cold, Cold Eyes (Demo Version)

AQUI.

viernes, 22 de junio de 2012

CERDOS LIVE EN EL MATADERO


CERDOS Live en el matadero
(Cassette, Triquinoise, 1991)

1-Soy Tuyo Soy Sucio
2-Sci-Fi Blues
3-Sonia Super (Celia Super)
4-Porcuno (Parte I)
5-Matanza Acústica
6-7-Porcuno (Parte II) - Carne Fresca
8-Su Trigo Limpio (Parte I)
9-Cola De Cerdo
10-Blues Pizza
11-Fundación De Cerdos
12-Salado Blues
13-Su Trigo Limpio (Parte II)
14-Sonia Super (Jaime Super)
15-Siete
16-Epílogo

AQUI.

INFO SOBRE EL GRUPO.

miércoles, 20 de junio de 2012

UNSANE + BIG BUSINESS MADRID 21/06/2012


UNSANE (NYC) + BIG BUSINESS (miembros de Melvins)

 21:30 - 21 Junio 2012 - Boite LIVE - Calle de Tetuán 27 - Madrid


"Hacer el disco "Wreck" (RUINA) ha sido increíblemente catártico. No sólo musicalmente, sino a nivel personal", comenta [Chris] Spencer. "Escribir con Dave y Vincent siempre es algo genial, y después de haber estado juntos tanto tiempo, eso hace que sea más fácil concentrarse en lo musical y resumir en las letras lo que ha ocurrido durante este período de tiempo. Son grabaciones sobre la vida urbana moderna. El ruido constante, la confrontación, el estrés y la alienación que supone, y las formas disfuncionales con las que la gente trata de lidiar con esa vida. La muerte, las drogas, los intentos de suicidio y los comportamientos totalmente degenerativos que nos rodean realmente nos dejan marca. Francamente me sentía como que tenía que sacar esto de mi sistema. Hay algunos momentos de redención, pero la mayor parte de las veces las cosas no terminan nada bien. A medida que la población mundial alcanza los siete mil millones es imposible no sentir el hacinamiento."
 
 
 
 

DAVID PEEL & DEATH - KING OF PUNK



David Peel & Death ‎– King Of Punk
(Orange Records Ltd, 1978)

A1-The Devil's Prayer
A2-King Of Punk
A3-Uptight Manhattan
A4-Marijuana
A5-Murder Burgers
A6-Punk Rock
B1-In The Beginning
B2-The Master Race
B3-Who Killed Brian Jones
B4-He's Called A Cop
B5-A Mother Mother F.
 
AQUI.

RUTA 66, NUMERO VEINTITRES



Ruta 66, NUMERO VEINTITRES (Noviembre, 1987)
BAJAR AQUI.
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Discos que estuvieron sonando en mi ordenador durante el fin de semana en el que estuve escaneando este número de Ruta 66:
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-13th Floor Elevators -Bull Of The Woods LP (Canción: Street Song
-The Stranglers - Aural Sculpture LP (Canción: No Mercy)
-Elliott Murphy– Night Lights LP (Canción: Diamonds By The Yard)
-The Music Machine - (Turn On) The Music Machine LP (Canción: Talk Talk)
-The Jesus and Mary Chain - Darklands LP (Canción: About You)
-Replacements - Please To Meet Me LP (Canción: Alex Chilton)
-Buffalo Springfield – Last Time Around LP (Canción: Questions)
-The Cars - Door To Door LP (Canción: Go Away)
-Los Negativos - Piknik Caleidoscópico LP (Canción: Pasando El Tiempo)
-Bevis Frond - Triptych (Canción: Old Man Blank)
-Ritchie Valens - Donna 7" (Canción: Donna)



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martes, 19 de junio de 2012

ENTREVISTA CON GRANT MORRISON EN THE COMICS JOURNAL (3 de 4)

Por Nick Hasted para The Comics Journal nº 175 (abril de 1995). Traducida por Frog2000.  PARTE 1, PARTE 2.

ARKHAM ASYLUM

Hasted: ¿A quién se le ocurrió la idea de Arkham Asylum?

Morrison: A mí.

Hasted: ¿Y cuál era la intención de la obra?

Morrison: Bueno, cuando se me ocurrió iba a ser completamente diferente. Me imaginé que el proyecto lo iba a dibujar alguien como Brian Bolland y vislumbré la obra de una forma tan hiper-real que dolía a la vista. El guión también era bastante parecido a lo que yo creía que iba a ser el dibujo. Pero luego, cuando finalmente se encargó Dave McKean, se convirtió en algo muy diferente, porque él quería que todo fuese mucho más abstracto. Creo que en muchos sentidos, las diferentes aproximaciones que teníamos pensadas para la obra se cruzaron en un punto intermedio.

Hasted: ¿Crees que con efectos positivos?

Morrison: No siempre. Creo que la obra habría resultado mucho más asequible al lector si hubiese sido un poco más concreta. Pero terminó convirtiéndose en una lectura un poco más difusa, y como algunas partes del guión son tan simbólicas, y Dave también metió sus propias ideas repletas de simbología, al final parecían dos sistemas simbólicos peleándose alegremente entre sí, por lo que era el lector el que tenía que intentar darle sentido a todo el conjunto. Creo que acabó siendo un poco problemático. Además, otro problema añadido que se nos presentó fue que los lectores no estaban realmente preparados para buscar por sí mismos las cosas importantes de la obra y que hacían que cobrase sentido... quiero decir, la gente comentaba: “Me he leído la historia en cinco minutos, es un montón de mierda”. Pero en realidad, si buscas un poco mejor, empiezas a encontrar cientos y cientos de capas. Por otro lado, supongo que no debería haber esperado que la gente investigase nada por sí misma. Si quieres decir algo concreto, entonces es mejor que lo digas en lugar de ocultarlo, porque la gente no suele arriesgarse. Por eso, creo que incorporar varias capas terminó siendo un gran fallo. En cuanto si para mí tuvo efectos positivos, por supuesto que los tuvo, y me hizo reflexionar un montón sobre mi forma de hacer las cosas. Terminé dándome cuenta de que finalmente la obra era capaz de mantenerse por sí misma, por lo que en cuanto a mí respecta, me sigue gustando mucho el resultado final.
Hasted: ¿Cuáles te parecen los elementos más importantes de “Arkham Asylum”? 

Morrison: Por aquella época me gustaban mucho las diferentes capas de información, y los diferentes métodos que podían aplicarse para interpretar la obra, sobre todo su estructura. Pero como he dicho antes, nadie parecía estar prestando atención a todas esas cosas. Si lo pienso mejor, me parece que mi intención era hacer la obra tan extrema como me resultara posible. Cuando estaba escribiendo el guión solía empezar a las cuatro de la mañana y seguía durante horas y horas, tomando drogas para poder seguir trabajando, intentando encontrar una nueva forma de pensar, una nueva forma de ver las cosas. Tenía la intención de dejar por escrito lo que realmente quería dejar por escrito.

Hasted: Cuando por fin acabaste la obra, ¿creías que habías tenido éxito?

Morrison: Claro, por supuesto. Cuando la acabé me encantaba. Pero cuando la gente empezó a criticarla  tuve que dar varias pasos hacia atrás para mirarla desde otra perspectiva.

Hasted: Como consecuencia del choque que se produce entre texto y dibujo, ¿no crees que la obra parece un poco imprecisa?

Morrison: Bueno, es posible. Sencillamente, en aquella época me encantaba el trabajo de Dave. Creo que es un artista magnífico. Ahora, cuando vuelvo a mirar sus dibujos me doy cuenta de que la historia hubiese sido mejor si el cómic fuese capaz de comunicar el hecho de que Batman se estaba moviendo por un lugar específico, y tal y como está dibujada no da esa sensación. Quería que el lector pudiese ver cada trocito de suciedad colgando en las paredes. Pero no es así y el lector no tiene sensación alguna de que el personaje se esté moviendo a través de un espacio arquitectónico en particular, que es como yo me lo imaginaba. Por lo que creo que desperdiciamos la ocasión de poder hacerlo.

Hasted: Mientras estabas ocupado con el guión, ¿sabías que estaban produciendo una película de Batman?

Morrison: Al principio no lo sabía, pero después, según nos íbamos acercando a la fecha del estreno, esa película empezó a causarnos algunos problemas.

Hasted: Los de la Warner no las tenían todas consigo en cuanto a vuestra obra, ¿no es cierto?

Morrison: Bueno, en realidad me telefonearon y me dijeron: “No nos gusta nada la idea de que el Joker aparezca vestido como Madonna, porque si te dejamos hacerlo, la gente asumirá inmediatamente que Jack Nicholson es un travestido.” Justo en medio de las dos partes de esa frase existía una enorme falta de lógica que, sencillamente, yo no era capaz de comprender. Pero ahí la tenías. Me vi obligado a eliminar la parte que los molestaba. Además, al principio todo el proyecto fue cancelado durante un período de dos meses. A mí eso me machacó por completo, porque iba a ser lo más grande que había hecho nunca e incrementaría mi faceta como autor y permitiría que tuviese un perfil de trabajo mucho más elevado con el que poder empezar a hacer cosas más personales. Parecía como si todo se hubiese acabado justo nada más empezar.

Hasted: ¿Sentías como si te hubiesen traicionado?

Morrison: Aah... Traicionado... no tanto, porque obviamente, la editora que trabajaba con nosotros, Karen Berger, se sentía tan mal como nosotros. Esta orden venía de mucho más arriba, era una de esas enloquecidas decisiones corporativas que siempre está haciendo esa gente. Parecía como si no pudiésemos hacer nada. Pero entonces escribí esa gigantesca y larga carta a Jenette Kahn donde intentaba esbozar mis objeciones a su prohibición. Y finalmente pudimos seguir adelante, excepto que tuvimos que quitar la palabra “fuck” y eliminar la parte en la que el Joker aparecía vestido como Madonna. Así que sentí como si hubiese ganado esa batalla.
Hasted: Parece raro que te permitiesen escribir esa historia para la franquicia de una corporación, especialmente con la película que se avecinaba. En términos musicales sería como si Morrissey hubiese hecho un disco de los Guns n´ Roses. Era como un lío muy extraño.

Morrison: En realidad fue inexplicable. Creo que jamás volverá a pasar algo parecido.

Hasted: ¿Crees que después de todo lo que ocurrió con Arkham Asylum volverán a cometer un error parecido?

Morrison: Bueno, me parece que no, por todo lo que ocurrió entonces y también porque ahora Batman se ha convertido en una propiedad mucho mayor. Creo que ahora está mucho más bajo el control editorial. En aquella época estaban encantados con la idea de poder hacer cómics más adultos. “Dark Knight” había tenido mucho éxito y Watchmen también. Creo que ahora se han dado cuenta de que no tienen por qué hacer ese tipo de material. Que ese material sólo atrae a muy poca gente durante un corto espacio de tiempo, y que tiene mucho más sentido que Batman aparezca golpeando al Joker como siempre.

Hasted: Pero ahora estarán encantados con el hecho de que Batman les esté haciendo ganar tanto dinero...

Morrison: Claro, y eso está bien. Me parece bien que sea lo suficientemente icónico. De todas formas, los iconos tienden a ser administrados por otra gente. Pero que me permitiesen cogerlo y dañarlo de esa forma... me hace feliz.

Hasted: ¿Hacerle daño era una de las cosas que tenías en mente?

Morrison: Claro. Ya sabes, me gusta Batman tanto como a cualquiera, pero mi idea era exponerlo a todo lo que hace que el personaje parezca ridículo. Si ahora hiciese Batman, me gustaría que fuese más parecido al de la serie de TV, porque era muy divertida. Es algo que me parece mucho más apropiado en una época en la que Batman se ha convertido en ese salvaje lunático con un bate de béisbol. Las cosas se han transformado en algo demasiado desagradable y opresivo, y todos esos personajes han acabado convirtiéndose en cosas que no puedes distinguir de los villanos, por lo que si ahora me ocupase del personaje, sería mucho más radical, porque volvería a aparecer la Batcueva y el traje de Robin.
Hasted: Cuando apareció Arkham Asylum no lo leí porque me parecía el último proyecto explosivo en la misma línea que todas esas series pretenciosas originadas a partir de Frank Miller: otra sobrecargada obra más de Batman. ¿Estabas al tanto de los temas de los que que trataban todas esas series? ¿Intentaste escribir una historia que no estuviese en la misma onda?

Morrison: Bueno, tan sólo conocía el “Dark Knight”. Supongo que también me había leído “La Broma Asesina”. Pero esas cosas no formaban parte del mismo escenario. Estaba intentando hacer una historia que no se pareciese a nada y terminé siendo acusado de haber escrito la obra sobre Batman más pretenciosa de todas. Pero nuestro enfoque del personaje sugería que no queríamos que pareciese real, porque nos parecía ridículo. En lugar de vestirlo con su traje y sacarle a combatir contra criminales, lo que hicimos fue coger la imagen de esos personajes y hacer que fuesen elementos simbólicos de la mente humana, así como la idea de que el “Asylum” había surgido de la mente de alguien. Estructuramos todas esas cosas de forma compleja para que se produjese una fricción entre ellas. Nuestra intención no era la de ser amables. Queríamos decir que definitivamente Batman no era alguien real. Que sencillamente representaba alguna parte de la mente o de la imaginación.

Hasted: ¿Y en qué sentido se parecía al “drama de la Pasión”, tal y como se ha descrito?

Morrison: Bueno, a lo largo de la obra se puede captar una especie de tonalidad cristiana. Una de las capas trataba sobre la celebración de un juicio y un rito iniciático. Finalmente Batman derribaba todas las puertas, se suponía que el lugar donde entraba era el infierno en todo su horror, rememorando a un Jesús que derribaba la puerta del infierno y les decía a las almas que se encontraban allí: “Sois libres de marcharos”. Realmente, el elemento de “la Pasión” lo incluyó Dave McKean, y puede que fuese una idea mejor aún que la mía. Pero en la obra aparecen un montón de niveles de simbología religiosa que parecen bastante obvios. Como cuando Batman carga con la lanza en un costado, y la pose de crucifixión de Killer Croc, además de que la lanza se clava justo en su costado, lo que también recuerda a Moby Dick y a la idea de Jung de que la imagen alquímica de la serpiente crucificada en el árbol representaba al hijo crucificando a su madre. Todo esto aparecía representado en la obra. Son cosas que cualquiera puede investigar, pero que nadie ha estado tan loco como para hacerlo. Ahora veo todo eso como algo muy lejano.
Hasted: Después de diseñar la obra con todos esos niveles y de empujarte a seguir hacia delante durante todas esas noches de trabajo, ¿crees que fue demasiado mal recibida? ¿Su acogida te supuso una decepción?

Morrison: Claro, por completo. Creo que fue absolutamente incomprendida. Pero no debería haber esperado mucho más del tipo de público que sabía que se la iba a comprar. En aquella época me seguía embriagando la idea de que la gente podía estar interesada en un cómic repleto de capas simbólicas. Obviamente, la mayoría de la gente no tenía la suficiente educación como para poder pillar la mayoría de la simbología que aparecía en la historia. Lo que no quiere decir que no fuesen gente con educación. Yo no fui a la Universidad, pero he leído un montón, así que asumí que todo el mundo también lo había hecho, y no es así. Así que hay muy poca gente que pille que el momento en el que Killer Croc cae por la ventana es un símbolo jungiano. Y no puedes esperar que todo el mundo se de cuenta del truco. Por eso aprendí que no debería hacer lo mismo otra vez.  

Hasted: ¿Puede que fuese demasiado ambiciosa? ¿Eras capaz de solapar esa ambición con lo que estabas escribiendo?

Morrison: Bueno, es posible, porque sencillamente en aquella época me parecía como si todo estuviese encajando, e incluso algunos elementos que esperaba que no lo hiciesen terminaron enlazándose a través de algún extraño texto alquímico salido de alguna parte. Todo el simbolismo que aparecía sobre la luna estaba conectado con el resto de cosas de formas que ni siquiera me podría haber imaginado hasta que me leí un libro en particular, cuando empecé a investigar un poco más. Más tarde, cuando casi nadie se dio cuenta de toda esa profundidad y empezaron a decir: “esto es una basura, me lo he leído en cinco minutos", me quedé hecho polvo.

Hasted: ¿Piensas que las críticas estaban equivocadas? ¿Te parecía que el hecho de que la obra dispusiera de cientos de capas era estupendo porque crees que logran que la historia funcione mejor?

Morrison: Bueno, no lo sé. Ahora me parece que si quieres comunicar algo al lector, deberías hacerlo de forma muy clara. No tienes por qué esperar que la gente vaya a buscar las cosas por sí misma, en especial si no saben dónde hacerlo o qué es lo que deberían buscar. Así que sencillamente, parece que he cambiado mi forma de hacer las cosas. Me han llegado cartas que me han alegrado un montón, porque la gente ha terminado entendiendo un montón de cosas. Pero cuando una obra sólo puede ser entendida cuando descodificas todos sus secretos, parece como si... bueno, ¿por qué molestarse en hacerla?

Hasted: ¿Crees que no estabas preparado para la recepción que tuvo el tebeo, quizá porque te olvidaste que era un cómic de Batman y que eso podía condicionar la forma en que iba a ser recibido?
Morrison: No, sabía bien que era una historia de Batman. Pero pensaba que Batman era tan poderoso como para soportar lo que le estaba haciendo. Hubo un montón de gente que dijo que no era el personaje de verdad, pero en realidad sigo creyendo que Batman es un tremendo icono mundial, y si no puede soportar material de este tipo, ¿cuál es el que puede soportar? No importa lo humilde que sea su origen, porque hemos llegado a un punto en el que prácticamente cualquiera es capaz de reconocer este símbolo y todo el mundo puede hacerse una idea de lo que representa el personaje. Para mí es un importante símbolo a nivel mundial.

Hasted: Entonces, ¿crees que se parece a alguien como Elvis? ¿Se puede hacer cualquier cosa con él?

Morrison: Claro, por supuesto. O por lo menos, aparentemente se podría hacer, aunque obviamente no funcione de esa forma.

Hasted: Sé que en tu fuero interno crees que tu versión de Batman no fue un error, pero, ¿y si nosotros no nos diésemos cuenta? ¿Y si no fuésemos capaces de ver el maleable icono mundial que representa el personaje?

Morrison: Bueno, es cierto que podría ocurrir, pero también creo que el lector es... Si esa obra se hubiese editado como una pequeña pieza de arte más modesta, y se hubiese vendido a una audiencia más específica, entonces todo el mundo habría querido comprárselo. Pero no fue así. Se editó como un magnífico, espléndido y caro libro de tapa dura. Y se lo compraron unas 200.000 personas. Creo que es muy poco usual que una cosa como esa venda tanto, tampoco creo que hubiese vendido tanto si la gente hubiese sospechado lo que había dentro.

Hasted: ¿Tienes la impresión de que se lo compraron 200.000 personas y que 190.000 se lamentaron de ello?

Morrison: Se lamentaron 199.000. [Risas.]

Hasted:¿Qué puertas creías que te iba a abrir?

Morrison: Bueno, básicamente lo que esperaba es lo que terminó ocurriendo, que era hacerme un nombre. He pasado de ser un autor escocés vagamente interesante a escribir Animal Man, y de ahí a estar entre los grandes con una novela gráfica que se vendió muchísimo. Hay mucha más gente que ha podido enterarse de quién soy. Pero desafortunadamente, mucha más gente aún se pensó que yo era un zoquete pretencioso. Así que se pusieron en mi contra.

Hasted: Aunque supongo que el dinero te resultó bastante útil, ¿verdad?

Morrison: Oh, claro, el dinero es fantástico. El dinero me permitió dejar mi apartamento y comprarme una casa, y también me pagó las vacaciones y me permitió viajar y hacer todo tipo de cosas. Desde ese punto de vista, estoy contento de lo que hice.
Hasted: Un año o dos más tarde hiciste “Batman: Gothic”, que parecía el deliberado intento de escribir un cómic de Batman completamente normal.

Morrison: Claro. Lo único que me resultaba interesante de ese cómic era que estaba intentando hacer algo al estilo de la novela gótica del S. XVIII, por lo que utilicé un montón de elementos y decorados relacionados. Pero tienes razón. Me quedé tan anonadado por la mala recepción de Arkham Asylum que quería demostrarle a todo el mundo que también era capaz de escribir una historia más normal.

Hasted: ¿Crees que claudicaste un poco al hacerlo?

Morrison: Claro. Oh, definitivamente.

Hasted: Cuando escribiste Dredd también ocurrió algo similar. Tu guión para Dredd era muy bueno, pero eso es todo lo que era.
Morrison: Es casi el mismo caso, porque acababa de dejar la serie de Doom Patrol. De nuevo, por lo general Doom Patrol fue recibida de una forma pésima...

Hasted: ¿Durante toda tu etapa?

Morrison: Bueno, empezamos francamente bien, y entonces la gente empezó a decir que yo era muy pretencioso, y eso me desconcertó bastante, porque en realidad me parecía una serie muy divertida. Sencillamente, para mí era un título de superhéroes. Pero parecía que la gente se la estaba tomando de forma equivocada y empezó a decir que quizá había cosas que no entendían, cuando ni siquiera había gran cosa que tuviesen que entender. No había ningún secreto, no había simbolismo alguno en la Doom Patrol. Creo que la gente lo pensaba porque me había construido cierta reputación, y por eso no se lo leían fijándose en sus valores intrínsecos, como cuando coges un tebeo y dices: “Bueno, aquí tenemos a Galactus y aquí está Silver Surfer”, en vez de eso, se decían “¿Qué es lo que podría representar todo esto? Debo ser un idiota porque no me estoy dando cuenta.” Doom Patrol no representaba nada. Era lo que era. Pero la gente empezó a creer que tenía codificadas ideas intelectuales que no eran capaces de pillar. Y su acogida fue bastante mala. Así que, como he dicho antes, tuve que echar el freno y decir: “Bueno, mirad, también puedo escribir cosas de acción más frívola. Y puedo hacerlo bastante bien.” Así que intenté sacudirme la etiqueta que me habían puesto de Surrealista de los Cómics.

Hasted: Entonces, ¿te parecía que los lectores tenían razón? ¿Estabas tan desconcertado como para intentar no volver a ser el guionista que la gente se pensaba que eras?

Morrison: No. En realidad, en lo referente a Doom Patrol me parecía que la recepción no había sido la mejor, porque era la inseguridad del propio lector lo que le hacía criticarla. Sigo creyendo que Doom Patrol es un cómic muy sencillo. Sigo creyendo en él. Sigo pensando que es magnífico.

Hasted: Aún así, ¿por qué estabas tan preocupado como para empezar a escribir de forma más básica, como hiciste en Juez Dredd?

Morrison: Porque no quería que la gente acogiese mis siguientes obras con una actitud similar. Lo mejor que podía hacer de forma provisional era una obra más superficial y orientada hacia la acción, para intentar impedir que la gente se creyese que yo era la persona que había escrito “Doom Patrol”. Porque podía tener un reflejo equívoco en las obras que iba a guionizar en el futuro.

Hasted: Así que durante todo ese tiempo, ¿estabas al tanto de lo que pensaba tu público? ¿Era importante conseguir la mayor audiencia posible?

Morrison: Claro, eso es. Obviamente, prefiero comunicar mi trabajo al mayor número de personas. Una de las razones por las que hago cómics en lugar de escribir novelas es porque ya nadie se compra libros. Si se te ocurre una buena idea y haces un cómic que vende un millón de copias, es mejor que hacer un libro que vende 2.000 copias y en el que haya un montón de buenas ideas.
DECADENCIA

Hasted: Una de las cosas que se pueden ver a lo largo de tu obra es la idea de la decadencia. Tanto en “Sebastian O” como en tu relato corto “La Enciclopedia Braille” y en la obra teatral “Depravity”, además de en algunas escenas e imágenes individuales de varios de tus cómics, como la mujer cubierta de cuchillos que aparece en Kid Eternity. Para ti, ¿qué significa toda esta decadencia?

Morrison: Es algo que me inspira, [risas].

Hasted: ¿Cuál? ¿El ser tan decadente como te resulte posible?

Morrison: Obviamente, siempre solemos basar nuestra propia personalidad en algunos elementos. Las cosas que más me interesan de la Historia de la Humanidad es la gente que ha empujado las fronteras de la consciencia de cualquier forma que haya sido posible. Por eso me interesan tanto los poetas Románticos, independientemente de sus excesos, porque captan mi atención acerca de cómo debería ser la imagen que ha de proyectar un escritor. Además, el movimiento Decadente se produjo en 1890, y el movimiento Beat en 1950, todo parece estar en la misma línea en la que me gustaría ser incluido. Sencillamente intentamos buscar un modelo en el que basar las experiencias por las que vamos pasando por nuestra vida. Y yo me fijo en ese tipo de personas porque me doy cuenta de que les preocupaba cosas parecidas a las que me preocupan a mí y se interesaban en algunas disciplinas y elementos parecidos a los que me atraen a mí.

Hasted: ¿Has intentando convertirte en un Decadente?

Morrison: Oh, por completo. Me he pasado años con la cabeza ida gracias a las drogas, el sexo bizarro y todo ese tipo de cosas que te puedes suponer.

Hasted: ¿Y te ha servido de algo?

Morrison: Oh, por supuesto que sí [risas]. Ha sido muy divertido. Me pasé la mayor parte del año 1993 haciendo ese tipo de cosas, viajando y encontrándome a mí mismo en lugares exóticos, expandiendo mi mente con una u otra cosa. Creo que que cualquier cosa que hagas obviamente expandirá tus horizontes, pero al final tienes que volver y ponerte a trabajar. Que es lo que estoy haciendo ahora.

Hasted: ¿Te atrae la imagen de la aristocracia?

Morrison: Claro.

Hasted: ¿Fue ese tipo de imagen la que intentaste adoptar?
Morrison: Bueno, quizá en algunas ocasiones. Ha ido variando un poco. Pero sí, porque siempre he sido pobre hasta hace muy poco, y me gusta la idea de ser rico. Creo que sólo a la clase media le preocupa ser rica.

Hasted: Con el personaje de Sebastian O rememorabas tanto las series de televisión de los sesenta como la literatura de 1890. Esa idea de dandismo realmente forma parte del pop Británico.

Morrison: Y también proviene del material del viejo Michael Moorcock, porque obviamente Jerry Cornelius es un dandy. Como pude leerme sus libros cuando tenía diecisiete años y no tenía muy decidido cómo quería ser, poco después de que empezase el punk empecé a vestir con levitas de terciopelo y con camisas de volantes, porque nadie más lo hacía. Me sigue gustando la moda y estoy obsesionado con la apariencia, por lo que Sebastian O fue mi intento de convertir todo eso en un estilo de vida y en una estética, al igual que hacían los chicos de 1890.

Hasted: En tu trabajo hay momentos de crueldad que casi pareces paladear como en “La Enciclopedia Braille” y en la escena de la monja violada de “Gothic”. ¿Crees que es como si formase parte de una “estética de la crueldad”, de la decadencia?
Morrison: Bueno, me parece que sí, porque intento que esas escenas tengan una apariencia bella. Incluso la mujer que aparecía en Kid Eternity que has mencionado antes, la que aparecía colgada boca abajo atravesada por cuchillos. Le pedí a Duncan Fegredo que la dibujase de forma que pareciese una especie de escultura fantástica. Que aparezca colgando boca abajo comunica de forma muy poderosa que la imagen que estás viendo es muy violenta. No sé cómo se me ocurrió hacerlo de esa forma, porque para ser honesto, no estoy particularmente interesado en la violencia.

Hasted: Cuando estás creando algo como esa mujer de la que brotan cuchillos, ¿tienes alguna sensación de horror o sientes algún tipo de excitación al ver lo poderosa que resulta ser la imagen?

Morrison: Eeeh... ¡En realidad creo que voy a ser condenado! [Risas.] No sé, a veces ni siquiera siento nada. Algunas veces sientes horror y tienes que expresarlo de alguna forma para poder sacártelo de encima. Pero además tienes que recordar que escribir es sólo un trabajo (en muchos sentidos), por lo que deberías saber exactamente qué botones tienes que de pulsar para poder causar un efecto específico en el lector. Lo que intentas hacer es tu propia versión de las cosas. En parte es bastante calculado, y en parte tampoco tiene por qué ser una expresión necesaria de algún tipo de profunda necesidad psicológica que bulla en mi interior.

Hasted: Pero cuando una imagen se te aparece de forma tan poderosa, ¿crees que es más excitante que terrorífica?

Morrison: Por lo general suelo terminar eyaculando, [risas]. Siempre es de agradecer que algo que se te haya ocurrido a ti mismo funcione. Por otra parte, si algo se encuentra profundamente enraizado en tu subconsciente y logras arrancártelo y hacer uso de ello, incluso aunque sea terrorífico, entonces te seguirá pareciendo interesante, porque te empezarás a preguntar cómo has llegado hasta ahí, cómo has logrado quitártelo de encima.

Hasted: ¿Y de dónde provenía esa imagen en particular?

Morrison: Sencillamente, esa imagen se me ocurrió porque estaba guionizando un cómic de terror. Y cuando estás escribiendo un cómic de terror, hay ciertas cosas que sabes que van a funcionar. Pero como he comentado antes, no estoy particularmente interesado en el terror. Desde que escribí esas dos historias, la gente sigue llamándome para pedirme que escriba alguna historia para antologías de terror, y lo he intentado y sencillamente no soy capaz de escribir ese tipo de material. Me aburre la hostia. Cuando hice esas historias estaba intentando resolver el hecho de que nunca había escrito algo parecido, y me pareció tan aterradoramente sencillo que ahora estoy más interesado en hacer otras cosas.
Hasted: En Zenith utilizaste brevemente algunos nazis como recurso del decadentismo y el ocultismo. También sé que siempre se ha afirmado que existía cierta conexión entre Aleister Crowley y los nazis. En tu caso, ¿ejercían algún tipo de atracción?

Morrison: Bueno, supongo que Hitler siempre ha sido una figura fascinante. Pero la verdad es que cuando yo era niño, no podía ver cuál era la diferencia entre Hitler y Chaplin. No sabía que eran dos personas diferentes. Ambas parecían la misma, y cuando veía las películas de Charlie Chaplin en televisión me parecía estar viendo a Hitler, y además, en todas las imágenes aparecían los dos en blanco y negro. Obviamente, en algún nivel sabía que eran personas diferentes, pero definitivamente en mi cabeza las dos imágenes estaban fundidas de alguna forma. Siempre he pensado en Hitler como si fuese una especie de persona ridícula, porque fui lo suficientemente afortunado de no vivir en su misma época o de tener que experimentar algo que tuviese que ver con él. Así que realmente no siento nada especial sobre su persona. Para mí es alguien que tiene bastantes rasgos cómicos.

Hasted: ¿Y qué es lo que te atrae de Crowley? [Un famoso ocultista de principios del S. XX, conocido como “La Gran Bestia” y “El hombre más perverso del mundo.”]

Morrison: Sencillamente, creo que es una de esas personas que se alinean en las fronteras de la expansión mental. Y me gusta la idea de que fuese visto como un charlatán, porque creo que no lo era. He leído sus libros y he intentado probar sus técnicas, y me he dado cuenta de que esas cosas también resultan válidas. Creo que en realidad la gente que lo acusa de charlatán está demasiado atemorizada como para intentar probar esas técnicas y ver si funcionan o no. Obviamente, fue un hombre monstruoso en muchos sentidos, pero sin embargo transitó algunas áreas que nadie había explorado antes, e hizo un mapa de ellas y también descubrió un método mediante el que la gente podía acceder también a los mismos lugares. La gente habla sobre él como si fuese un incorregible adicto a las drogas, pero durante la época que se supone que eso era cierto, estaba escalando montañas en el Himalaya. Me gusta la idea de que esparciese todo tipo de rumores sobre sí mismo, algo que hizo que pareciese mucho más espantoso y terrorífico de lo que era en realidad.

Hasted: Obviamente, eso también está relacionado con lo que has comentado sobre ti mismo, que se han esparcido varios rumores sobre ti y que ahora te ven como una figura charlatana, por las declaraciones que tú mismo has ofrecido en algunos sitios y también por lo que otros han comentado sobre tu persona y tu trabajo.

Morrison: Y hasta cierto punto creo que está bien, porque la gente termina por atacar tu personaje público y no a tu persona. Así que al final funciona como escudo.
Hasted: En dos de tus imágenes más horripilantes no tuviste que usar casi nada de tu decadente imaginación. Las fotografías del periódico de “Bible John” y de “The Mistery Play” parecen bastante escandalosas. ¿De dónde crees que provienen?

Morrison: Ah, las fotos de los periódicos...

Hasted: O quizá sólo me lo parecía a mí.

Morrsion: ¡Deberías ver a un doctor! [Risas.]

Hasted: En realidad, ¿querías escandalizar y por eso las incluiste? Esas fotos de gente muerta y ese papel sepia...

Morrison: Bien, si concretamente te estás refiriendo a Bible John, en donde intentábamos representar a un asesino al que nunca llegaron a detener y del que aún se sigue viendo su imagen por todo Glasgow en carteles de “Se Busca”, ese dibujo fue pura recreación del dibujante, porque trabajó sobre vagas descripciones del personaje realizadas por testigos oculares que ni siquiera puede que retratasen bien al personaje real. Nos interesaba mucho conectarlo todo, hasta la forma con la que pintó la policía las líneas blancas alrededor del lugar donde se había encontrado el cadáver. Buscábamos la forma de mostrar cómo es la ausencia de una persona, sea por fallecimiento o por desaparición, o porque no ha podido ser encontrada, y también la forma en que la gente intenta volver a ordenar las cosas después de esa ausencia, para intentar que vuelvan a tener sentido. Toda la serie trataba sobre cómo se ordena la información, la forma en que la gente se va adaptando a los prejuicios. Así que recogimos información básica sobre los asesinatos cometidos por Bible John y la reordenamos de una docena de formas diferentes, para hacer que significase cosas diferentes. Nos las arreglamos para reordenarlo de forma que, por ejemplo, mostrábamos que Bible John actuó de acuerdo con las reglas que rigen el ritual Thugee, que tiene la intención de aplacar a Kahli. Y eso es tan válido como el resto de teorías que se les fueron ocurriendo a los investigadores durante su investigación del verdadero asesinato. No sé... también podríamos hablar sobre cosas como las imágenes del periódico, personas que eran como una horripilante galería de caras, donde aparecía gente que había sido fotografiada en fiestas, en bailes de colegio y en otros lugares por el estilo...
Hasted: Gente que no sabe qué es lo que les va a ocurrir.

Morrison: Exacto. Es como si te estuviesen vigilando, porque de repente te ves rodeado por ese suceso, o lo que sea que está ocurriendo, y sigue pareciendo como si sus caras fuesen de una época completamente diferente, aunque obviamente estarán pensando en otras cosas. Definitivamente, hay algo misterioso y asombroso en todas ellas. Pero aparte de eso, no estaba intentando que representaran nada más, sencillamente podían ser capaces de evocar determinadas sensaciones en algunas personas.

Hasted: Algunos asesinos parecen estar bien enraizados en Gran Bretaña, como tú mismo sugieres con Bible John, y también en parte de “The Mistery Play”, o como ocurre con Myra Hindley [notoria asesina de niños de la zona de Yorkshire Moors durante los primeros sesenta y que aún sigue en prisión. Fue protagonista de la canción de los Smiths “Suffer Little Children” y de la novela de Gordon Burns “Alma Cogan”]. La imaginación de la gente suele llenar los vacíos y la ausencia de información.

Morrison: Es obvio que la gente se excita y regocija con esos hechos, y aunque muchas personas lo niegan, es cierto. Cuando ocurrió el caso Dennis Nielsen [un reciente serial killer británico al que han encarcelado], estaba ansioso por saber qué estaba pasando exactamente, y lo que guardaba bajo las tablas del suelo. No sé qué es lo que despertará en otras personas, pero siempre se suelen decir cosas como “hemos sobrevivido”, ¿sabes?, “¿No es fantástico?”, pero ¿quién demonios era ese tío, cómo pudo hacer eso, qué tenía en la cabeza? “¿Qué diferencia existe entre él y yo?”

Hasted: De alguna forma, también es una forma de reaccionar a Glasgow. Hay una especie de “glamour” en el horror.

Morrison: Bueno, como comentábamos en Bible John, en Occidente se ha perdido la dimensión mítica de las cosas, por lo que en realidad los asesinos nos las siguen proveyendo, porque realizan actos tan irracionales como extremos. Ya he hablado sobre lugares aborígenes donde sus habitantes enlazan toda suerte de historias interesantes a un pedazo de roca por aquí o a un árbol por allá, o a un pozo. Nosotros hemos perdido completamente esa tradición, pero intentamos rellenar el vacío de alguna forma. Creo que la gente sigue necesitando algo parecido, necesitan esa especie de dimensión mítica. Y lo que nos enseña nuestra cultura es la forma en que él [Nielsen] transformó su casa en algo con el mismo glamour que un matadero, porque allí fueron tapiadas quince personas. Le ofrece un significado que no tiene el resto de cosas y que creo que realmente todos solemos buscar.
Hasted: Además, a los asesinos les solemos dar nombres míticos antes de ser atrapados. Recuerdo a Black Panther [un asesino de principios de los setenta que mató a tres funcionarios de Correos y a una rica heredera] y también al Destripador de Yorkshire, que hizo de las suyas cuando yo era un crío. Con esos nombres parecía como si fuesen supervillanos.

Morrison: Claro. Les otorgamos nombre extraños, arquetípicos.

Hasted: Y cuanta más gente asesinan, más cosas parecen ser como las que hemos leído en la ficción.

Morrison: Claro.

Hasted: Hay algo más que atraviesa toda tu obra, por ejemplo en títulos como Kid Eternity e Invisibles. ¿A qué se deben esos chorros de frases e imaginería elíptica, a menudo tan sensual?

Morrison: Sencillamente responde al tipo de escritura que me gusta. Prefiero escribir el tipo de cosas que la gente llamaría visionarias, que para mí es lo que ocurre cuando te sientas y no dejas que nada se te interponga en tu camino. Ese es el motivo de que me interesen los poetas Románticos, o los escritores Beat, porque ellos se decían: “Adelante, dejemos fluir el subconciente sin cortar nada.” Mucha gente asegura que esa técnica no funciona, pero a mí me atrae mucho. Me gusta ese tipo de imaginería, me gusta cómo te va impregnando. Creo que cuando la gente la utiliza y tú lees lo que han hecho, es como si te estuvieses tomando una droga, es un tipo de narrativa muy sensual. Simplemente intento utilizarla tan a menudo como me sea posible.

Hasted: Hay un término freudiano con el que me he topado la semana pasada: “condensación”. Es cuando los sueños se convierten en una colección de imágenes sensoriales y escenas visuales, algo que a mí me suena a cómic. ¿Suena de la misma forma que tú te imaginas cuando escribes tus cosas?

Morrison: Bueno, sí que lo hace. En realidad, suena perfecto. “Condensación” podría incluso ser una gran frase, porque te imaginas que es como si las cosas estuviesen formándose en algún lugar exterior, por ejemplo en el alfeizar de la ventana. [Risas]. ¡A ver qué se te ocurre!

Hasted: Goteando desde tu cerebro...

Morrison: Claro. Y como he dicho antes, en realidad no me gusta demasiado el trabajo más reduccionista. La mayor parte de lo que aprecio (la obra de Alan Moore, e incluso la de Neil Gaiman), me gusta mucho, y entiendo por qué le gusta a la gente, pero prefiero cosas que en realidad provengan directamente del inconsciente.
Hasted: Pero en su mayor parte, ¿no te gustaría que tu trabajo tuviese una respuesta sensual?

Morrison: Claro, claro que sí. Más que una respuesta intelectual, que es probablemente la razón de que me frustrara tanto por la respuesta intelectual que recibieron obras como Arkham Asylum. Y por eso he intentado dejar de hacer ese tipo de material en el que todo parece estar calculado y estructurado de forma obsesiva. Lo que más me interesa hacer ahora mismo es abrir mis compuertas tanto como me sea posible, divulgar mis cosas tanto como me sea posible, sin incluir significados ocultos. Por ejemplo, en “The Mistery Play” la gente ya ha empezado a enviar cartas diciendo que es otra de esas cosas simbólicas mías, algo que no entiendo demasiado bien, porque no sé qué símbolos podría esconder. Sólo hay una o dos cosas que podría decirse que son simbólicas, pero creo que la historia funciona tal cual está hecha. No suelo incluir todas esas cosas por ninguna razón en especial, al igual que un abrigo no significa nada, excepto el significado que tú quieras darle.

Hasted: Simplemente es un elemento que se puede encontrar en la historia.

Morrison: Y que está abierto a la interpretación. No hay ningún reglamento que explique de qué tiene que ir la historia. Pero creo que la gente busca algo parecido, y es porque probablemente las cosas tienden a estar bastante reducidas, e intentar explicar las cosas en los cómics suele ser lo habitual. El público de los cómics quiere las cosas masticadas, quieren saber cuál es el origen secreto, quieren saber cómo funcionan las cosas. Eso distancia bastante mi trabajo del lector habitual.

Hasted: Por lo que, ¿crees que es como si tu imaginación estuviese en contra del medio en el que estás trabajando?

Morrison: Claro.

Hasted: Además quieres conseguir una respuesta sensual, lo que es bastante inusual en Inglaterra. Se parece mucho a la forma en la que los escritores Decadentes trabajaban contra la Sociedad en la que vivían.

Morrison: Bueno, eso es. Me gustan poetas como Philip Larkin, que se ocupan del mundo rutinario de todos los días, que es el mundo de los fregaderos y de las paradas de autobús. Y eso me parece bien. Pero yo necesito una dimensión extra, y para mí el mundo de todos los días está repleto de significancia y significado. Una parada de autobús puede significar mucho más, incluso aunque no signifique lo mismo todo el tiempo. Lo que quiero hacer es tratar de mostrar esas cosas de una forma que las recargue con algún nuevo tipo de significado y poder, en vez de tan sólo hacerme eco de ellas, o reducirlas a algo más inteligible.

Hasted: Hay otra cita de Breton que descubrí la semana pasada que dice: “Prescindid de vuestro genio, talento, y del genio y talento de los demás, y poned toda vuestra fe en la de la inagotable naturaleza del murmullo.” [Morrison sonríe] ¿Suena como u na mierda, o suena parecido a todos esos fraseos de palabras que se pueden encontrar en tu trabajo?

Morrison: Secundo la segunda opción.

Hasted: ¿Te puede ser de ayuda? [Riendo.]

Morrison: Bueno, a partir de ahora tendré fe en los murmullos, claro.

Hasted: ¿Has logrado pensar alguna vez en imágenes de forma automática? ¿Las has podido transmitir?

Morrison: Lo hago todo el tiempo. “El Misterio Religioso” está lleno de cosas que... se me ocurrió el argumento básico y luego simplemente empecé a pensar: “Bueno, vamos adelante con esto”. Trato de no forzar las cosas. Las ideas empiezan a surgir como si un chico estuviese diseccionando un insecto, o como un burdel repleto de muñecas. Y eso me encanta, porque no me lo esperaba. Me gusta trabajar de esa forma. Se convierte en el motivo por el que trabajo. Sé que Alan Moore está muy interesado en la estructura y en ordenar las cosas, y en diseñar esas gigantescas construcciones arquitectónicas. Obviamente, eso es lo que a él le funciona y le hace feliz. Pero lo que hago yo me hace sentirme como si estuviese bastante conectado con la fuente de la imaginación.

Hasted: ¿Es como cuando entrabas en esas calles extrañas de niño, confiando en ti mismo porque es como si tuvieses esos otros lugares y dimensiones a tu disposición y pudieses hacer uso de ellos cuando quisieras?

Morrison: Claro, y como he comentado, además me gusta mucho hacer las cosas de esa forma, porque al final termino por sorprenderme. Y se me ocurren cosas que ni siquiera hubiese sospechado que estaban ahí, cosas que ni siquiera habría dado con ellas si me hubiese sentado a pensar para que se me ocurriesen a propósito.
Hasted: ¿Has utilizado alguna vez drogas para alcanzar esos estados? ¿Lo has hecho para guionizar de una forma en particular de forma consciente?

Morrison: Aaah, no demasiadas veces. En el pasado... la gente solía decirme que cuando estaba haciendo Doom Patrol debía tomar drogas duras, y a lo largo de toda la etapa en la que estuve haciendo la colección no tomé drogas ni una sola vez. No me interesaban. Pero ahora supongo que lo hago de vez en cuando. Como ocurrió con el primer número de Invisibles. En realidad, cuando escribí la secuencia de dos páginas de John Lennon, estaba realmente colgado de ácido. Y la experiencia que aparecía (reflejada en la página) realmente era una que había experimentado yo mismo. Porque hice un ritual mágico para invocar a John Lennon como si fuese un dios.

Hasted: ¿Y se te terminó apareciendo?

Morrison: Claro, básicamente lo que ves en el cómic es lo que me ocurrió a mí. Y para mí, eso es autobiográfico, pero díselo a cualquiera y pensará que estoy tarado. [Risas.] Intenté mostrar las cosas que yo había visto, un mundo que incluía dimensiones místicas en lugar de... Quiero decir, creo que el mayor error de los dramas caseros de los cincuenta era ese, a pesar de que capturaban bastante bien la vida real, negaban el hecho de que las personas también tenían una vida imaginativa, y se perdían todo lo que tenía que ver con los sueños y la imaginación de la gente, y las extrañas experiencias que cualquiera que conozcas puede haber tenido en un momento determinado. Así que para mí, el tipo de cosas que estoy haciendo en Invisibles es lo más cercano que podría hacer a una obra dramática sobre la vida real. Pero también incluyo el resto de elementos que más me interesan.

Hasted: Todavía me impresiona que de alguna forma hayas conocido a John Lennon. ¿Cómo ocurrió?

Grant Morrison: Bueno, básicamente, lo que decidí hacer fue aplicar técnicas mágicas para poder invocar a alguien con... atributos suficientes, que no tuviesen nada que ver con los de una persona real, probablemente alguien que podría ser un dios. Porque básicamente, toda la idea alrededor de la magia ceremonial trata acerca de que has de hacer acopio del tipo de perfume, sonido y estimulación visual correcta que te pueda sugerir ese dios, y que trates de identificarte con esas cosas tanto como te resulte posible. Así que eso es lo que hice para intentar invocar a Lennon, me puse a escuchar “Tomorrow Never Knows” una y otra vez, y como Lennon estaba obsesionado con el número nueve, investigué todas las correspondencias de ese número. En mi opinión, el perfume de sándalo es específico del número nueve, y  además, la deidad Ganesha, que era el escriba de los Dioses Indios, es un número 9. Así que junté todas esas cosas diferentes y empecé a meditar. También tomé ácido, porque decidí que ese era el sacramento de Lennon. Y sin que resulte nada sorprendente, entré en un estado en el que se podía ver un espacio gigantesco con motivos orientales y arabescos, sin dimensiones, y en él había flotando una cabeza gigantesca de John Lennon que rotaba en el espacio y emitía música. Tuve la oportunidad de hablar con ella y hacerle algunas preguntas.
Hasted: La forma en la que reaccionaste a esa experiencia y tu forma de escribir sobre ella fue... muy honrada. No la describes de una forma compleja o intentas adornar lo que ocurrió. Dices: “Estos son los hechos, y ocurrieron de esta forma.”

Morrison: Sencillamente, lo que intenté hacer era representar la realidad, sin decir que esa realidad era un simbolismo de nada, o que tenía algún tipo de significado más allá de lo que era en realidad. Y estoy seguro de que aún así la gente lo habrá malinterpretado, porque se pensará que de alguna forma se puede encontrar algún simbolismo oculto.

Hasted: ¿Crees que no están dispuestos a pensar en la imaginación como si fuese una cosa real?

Morrison: Claro. No están dispuestos a aceptar que un sueño es igual de real que ir de compras. Porque tú lo experimentas, y tiene efecto sobre ti.

Hasted: Otra cosa que se puede ver en tu trabajo, concretamente en “El Misterio Religioso” y en “Invisibles”, es la sensación de que existe una conexión y una conspiración cósmicas. ¿Proviene en parte de tu propia concepción de las capas de la realidad, o tan sólo es un recurso argumental?

Morrison: No, creo que es más probable que se deba a varias cosas. Básicamente surge a partir del todo. Como decía antes, Bible John tenía mucho que ver con la forma en la que ordenamos la información. Me empecé a fijar mucho en algo que quería explorar con más detenimiento. Me interesa mucho la forma en la que ideamos nuestras propias conspiraciones, y más concretamente, he empezado a explorar esas ideas en Los Invisibles. No estoy convencido de que las conspiraciones que sospecha la gente que existen, existan de verdad. Obviamente suelen suceder muchas cosas a nuestro alrededor, pero creo que un montón de ellas las genera nuestra imaginación, para inducirnos un estado de miedo e ignorancia, o lo que sea. Los Invisibles trata sobre cosas que se muestran como conspiraciones desvaídas y que podremos descubrir del todo según vaya avanzando la trama, además estoy intentando disolver las fronteras y categorías entre los protagonistas de la historia, convirtiéndolos en algo bastante diferente a cómo los habíamos visto en un principio.
Hasted: También se pueden ver conspiraciones en otros títulos que has creado anteriormente que lo enlazan todo. Me resulta extraño, porque además también estás interesado en la libertad y en la anarquía.

Morrison: Claro. Pero un montón de las así llamadas conspiraciones también están consagradas a la libertad y a la anarquía. Los así podados Rosacruces o Illuminati se ocupaban ostensiblemente de la liberación de la Humanidad. Pero yo sigo esperando ver qué es lo que ocurre a continuación.

(Continuará)

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