lunes, 30 de agosto de 2021

MECÁNICAS DEL AMOR, ENTREVISTA CON JAIME HERNANDEZ (3 de 3)

Entrevista de Chris Knowles para Comic Book Artist nº 15 (2001), transcrita por Jon B. Knutson. Traducida por frog2000. Parte 1, parte 2.

CHRIS: ¿Fue algo así como si un tío que engaña a su mujer sale escaldado, y por eso, más tarde se convierte en un esposo amoroso y entregado? [Risas.] ¿Te ocurrió algo parecido?

JAIME: Bueno... ¡es que ni se me había ocurrido algo así! [Risas.]

CHRIS: Bueno, os salisteis del redil y no...

JAIME: En realidad, no encajaba demasiado bien con lo que estábamos haciendo, así que lo que hicimos fue retomar lo que sabíamos hacer y era nuestro.

CHRIS: ¿Os llamaron de Marvel o DC, o de First y Eclipse, de parte de algún otro editor? La audiencia veía tu trabajo como lo más destacado de la revista Love and Rockets. ¿Quiso alguien capturar un poco de esa magia?

JAIME: Lo que querían era hacerse con la propia Love and Rockets. ¡Les importaba bien poco que la hiciésemos nosotros! [Risas.] Solo querían el nombre. Esa es la impresión que me dio al hablar con la mayoría de los que nos preguntaron; venían y nos decían cosas en plan: "De acuerdo, Love and Rockets, queremos Love and Rockets. ¿Quiénes serán estos? ¿Quiénes son estos tíos?"

CHRIS: Pero, ¿llegaron a contactar alguna vez con vosotros? ¿Intentaron hablar con vosotros en las Convenciones de cómics?

JAIME: La mayoría sí, en las Convenciones, puede que alguno nos preguntara: "¿Habéis pensado alguna vez en cambiar de editor?", o también, "¿Habéis pensado alguna vez en hacer esto o lo otro?" Nos lanzaban preguntas, y nosotros les respondíamos: "Bueno, puede que sí, ya hablaremos del tema", y entonces, cuando se iban, me ponía de nuevo con Love and Rockets. [Risas.]

CHRIS: ¿Nunca te ofrecieron hacer Wonder Woman o algo así?

JAIME: No. De vez en cuando me decían: "Oh, nos encantaría hacer algo contigo", y yo les decía: "de acuerdo, pero mejor más adelante". [Risas.]

CHRIS: Ni se te pasaba por la cabeza que fuesen en serio.

JAIME: No, no es que contuviese el aliento ni nada, porque como he dicho, tampoco los necesitaba. No es que estuviese quemando todos los puentes, era un rollo más en plan: "Mira, si te gusta mi cómic, ¡déjame ser libre para seguir haciéndolo!" [Risas.] Ese era mi punto de vista.

CHRIS: Así que era una situación al estilo Hollywood, como si Love and Rockets fuese la película independiente de moda, y de repente la gente te empezase a ofrecer los recursos de Pauly Shore. Era parecido, ¿verdad?

JAIME: No, aunque no sé si la gente hablaría del tema a nuestras espaldas. No lo sé. Hollywood nos llevaba llamando desde hacía años, comimos con gente poderosa más veces de las que puedo recordar, pero al final todo se quedó en nada, porque no sabían qué hacer con nosotros: "Nos encanta vuestra obra, pero, ¿de qué va?" [Risas.] Y nosotros nos quedábamos en plan: "bueno, somos los únicos que lo sabemos".

CHRIS: Simplemente es una buena narración a la antigua.

JAIME: Supongo que eso es lo que más les confundía. [Risas.] No había trucos, ni un gran concepto detrás. Como has dicho, se trata de narrativa básica.

CHRIS: Y entonces empezaron a aparecer algunos cómics alternativos más, aunque no causaron tanta impresión, y luego llegamos a un año clave como fue 1986, cuando empezaron a ocurrir ciertas cosas. Una fue que el Regreso del Señor de la Noche y Watchmen aparecieron en el mainstream, y todo el mundo empezó a hablar sobre el medio del cómic, y de forma simultánea, Gilbert y tú empezasteis a entregar el mejor trabajo que habíais hecho hasta el momento. En tu caso la saga de "La muerte de Speedy Ortiz", y Gilbert con su "Human Diastrophism". Así que cuando los cómics "se pusieron de moda", y empezaron a llamar la atención de la prensa de fuera, aparecieron artículos en revistas como la Rolling Stone, Spin y en otras, ¿crees que afectó a vuestra obra? Os solían incluir con otro material con el que tampoco teníais mucho que ver.

JAIME: Si, sé que me puedo ganar enemigos con esta entrevista, pero la verdad es que no viajábamos en el mismo barco. Siempre pensé que nosotros íbamos por otro lado, me parece que no hacíamos lo mismo.

CHRIS: Los cómics siempre se han visto desde fuera como un género en sí. Compararos con El Regreso del Señor de la Noche era como compararos con Judas Priest.

JAIME: Si, resultaba frustrante, porque durante toda nuestra carrera en el cómic, siempre nos colocaron al lado de...

CHRIS: ...tíos con los que no queríais que se os asociara.

JAIME: Y no es que tuviésemos nada en su contra, pero nosotros intentábamos decir algo más, ¿sabes? Lo que hacíamos no se parecía a lo suyo. Puede que lo mirase y me dijera: "Bueno, sí, todos son cómics, es maravilloso, que sigan saliendo". Pero éramos muy diferentes.

CHRIS: Bueno, ¿cómo reaccionasteis en la época? Frank Miller era un gran fan de vuestro trabajo, Alan Moore también. Lo más potente de la industria os estaba promocionando. ¿Os parecía raro? ¿Era una posición incómoda?

JAIME: Voy a decir la primera cosa humilde de toda la entrevista. [Risas.] Estaba muy agradecido. Me resultaba muy agradable. Pero intentaré explicarlo hasta donde pueda, ¿vale? Quiero decir que... [risas]. Supongo que siempre me ha parecido que nosotros estábamos aquí y ellos allí, en plan: "De acuerdo, nosotros sigamos con nuestro rollo, y vosotros seguid con el vuestro, y ya veremos." No sé, No quiero que parezca como si no me importaran, pero yo no... ¡nosotros no hacíamos lo mismo que ellos! [risas.]

CHRIS: ¿Había algún material que os gustara? ¿Por lo que fuese?

JAIME: Me gustaban algunas cosas. No diré nombres, porque igual me dejo alguno [risas], pero en su mayor parte prestaba atención al boom alternativo, porque hablaban el mismo lenguaje que yo.

CHRIS: Tíos como Peter Bagge, Daniel Clowes... llena los espacios vacíos, dime nombres. Seguro que cuando empezó a aparecer un verdadero movimiento alternativo, os disteis cuenta de que muchos de esos tíos estaban siguiendo las pautas de Love and Rockets. Quiero decir, ¿cuál de ellos os hacía pensar: "está bien, este es de los nuestros"?

JAIME: En su mayoría los que has mencionado... Chester Brown cuando estaba haciendo Yummy Fur. Esos tres y algún otro... vale, me he quedado en blanco. Había unos cuántos, pero no todos tenían su propio título. Sacaban historias cortas aquí y allá. Odio no acordarme de los nombres, pero siempre que me preguntan me quedo en blanco. Había cómics que me encantaban y tampoco quiero buscar una polémica en plan: "los cómics alternativos que me gustan contra esos otros cómics alternativos", pero parecía como si se estuviese consiguiendo algo. Creo que sus cómics hablaban nuestro mismo lenguaje: llegaban a mucha gente, le hablaban a todo el mundo, lo cual me parece importante. Por lo general, no me gusta que los cómics solo lleguen a un pequeño grupo, un grupo de fans básico. Pensaba que eran dignos de que los disfrutase todo el mundo. ¡Lleguemos hasta China con nuestros cómics, que también van a gustar allí!

CHRIS: Completabais bastante bien vuestros ingresos con las reimpresiones de vuestra obra en el extranjero.

JAIME: Es lo que me ayudó a pagar la casa. Si, las reimpresiones me ayudaron mucho. 

CHRIS: ¿Habéis ido a alguna Convención en el extranjero?

JAIME: Si, nos han invitado a muchos países. Por eso he visto mundo, yendo a Convenciones de cómic. [Risas].

CHRIS: Espero que con el dinero de otro, ¿no?

JAIME: Sí, toda mi vida he viajado bastante barato.

CHRIS: ¿Habéis hecho contactos con gente europea, teníais afinidad con las personas de ese Continente?

JAIME: Oh, claro, por supuesto. Sin embargo, no conozco a la mayoría de ellos, no conozco a muchos. Es algo muy mío, no hago ciertas cosas cuando supongo que debería.

CHRIS: No es que estés formando la próximo Internacional del Cómic, ¿verdad?

JAIME: No, solo hacía mi propio cómic en mi pequeña habitación con el que quería anegar el mundo.

CHRIS: ¿Os resultaba frustrante que a pesar de que Love and Rockets era sin duda uno de los títulos alternativos más populares, no os hiciese ganar lo suficiente como para hacer el primer pago de un Jaguar con cada número?

JAIME: Sí. De hecho, he de admitir que pasamos por momentos muy malos. [Risas]. Me refiero a nuestra situación financiera.

CHRIS: Siempre estuvisteis en una editorial independiente bastante pequeña que no tenía demasiadas ventas.

JAIME: Y tampoco es que trabajásemos muy rápido. [Risas]. Supongo que todo suma. Además, ya sabes, los cómics alternativos nunca han vendido gran cosa.

CHRIS: Bueno, déjame preguntarte acerca de vuestra rapidez. Tengo un amigo cuyo lema es: "Todos los grandes artistas son lentos!" [risas], ¿eres tú un...?

JAIME: Un bobo perezoso. [Risas.]

CHRIS: Ah, ¿Es por pereza? [Risas.]

JAIME: No, seguro que la pereza es importante [risas], pero sobre todo es que tardo en arrancar.

CHRIS: Supongo que llegarás a un punto en el que le has dado vueltas a las cosas hasta que por fin tienes una historia, y eso lleva su tiempo.

JAIME: Me lleva un tiempo comenzarla, pero en cuanto me pongo, la termino a toda velocidad...

CHRIS: Por lo que el trabajo de dibujar tampoco te cuesta tanto esfuerzo. Seguro que haces muchos bocetos, sobre todo se ve en la sutileza y los matices de la obra final, pero básicamente, el trazo del acabado es muy limpio. No parece que tengas que darle demasiadas vueltas.

JAIME: ¿Sabes? Detrás de esa pequeña línea perfecta, hay mucho trabajo, y le dedico muchos pensamientos, y un montón de agonía y dolor. [Risas.] 

CHRIS: Sí, por lo que todo el trabajo está hecho antes de posar el lápiz sobre el papel.

JAIME: Si, se podría decir así. La mayoría responde a una neurosis. [Risas]. Mi cerebro se revuelve en mi contra hasta que por fin consigo encontrar... hasta que la historia pasa por el filtro y sale un bonito sueño. No soy... como soy autodidacta, mi enfoque es el de un autodidacta, todo responde a que tengo que plasmar mis ideas en papel, y a que me torturo mucho [risas]. Me torturo por no hacer nada durante tanto tiempo, o por no poder conseguir nada.

CHRIS: Lo que me indica que en realidad piensas como un escritor, porque los escritores... dicen que están escribiendo una novela, puede que escriban el esquema de cómo irá todo, pero cuando se ponen a escribir las palabras, tampoco es que prepararlo les haya supuesto tanto trabajo. En su mayoría, dejan que el subconsciente lo haga todo. ¿Te pasa algo parecido?

JAIME: Si.

CHRIS: Casi parece como si estuvieras canalizando las historias. En particular, porque al haberte mantenido apegado a estos personajes tanto tiempo, obviamente se han hecho reales para ti, así que esperas que te cuenten nuevas historias.

JAIME: Ese es el problema. [risas.] Al final se pierde mucho tiempo, aunque se podría remediar, pero no sé... como has dicho antes, si hago las cosas de otra manera igual hasta se estropean. Es como si tuviese miedo de arreglar algo que no está roto, ¿sabes? ¿Quién sabe? Si cambiase mi enfoque, tal vez sería mucho mejor, pero prefiero quedarme con lo que funciona y me parece más auténtico.

CHRIS: Cuando no estás trabajando en la obra, ¿pasas mucho tiempo con el cuaderno de bocetos? ¿O haces algún otro trabajo externo, además de Penny Century?

JAIME: Si, hace poco he empezado a hacer un montón de trabajo extra, y es muy divertido.

CHRIS: Bueno, seguro que supone una nueva experiencia.

JAIME: Si, también lo hago para mantenerme con vida. [Risas.] Tengo que coger trabajo extra porque...

CHRIS: Así es el mercado.

JAIME: Mi cómic de Penny apenas da para mantenerme, así que tengo que hacer cosas adicionales. Es muy divertido, porque por alguna razón, estoy descubriendo una especie de nueva libertad espiritual [risas], y puedo hacer mucho más trabajo del que solía hacer antes.

CHRIS: Se podría comparar con el monje que dejó el claustro para irse a la ciudad [risas]. La verdad es que ya lo has dado todo por la causa y te has quedado enclaustrado suficiente tiempo en tu pequeño estudio, dando batalla de la buena [risas].

JAIME: Pero al mismo tiempo, tampoco quiero perder la seriedad de mi arte, de lo que quiero contar, y ahí es donde entra Penny. Puedo hacer portadas para DC o lo que sea, y luego decirme: "De acuerdo, ha llegado el momento de ponerse serio", y vuelvo sobre Penny. Ahora soy capaz de separar ambos trabajos, pero en los viejos tiempos era más difícil.

CHRIS: Hablemos del final de Love and Rockets. Gilbert dijo que se sentía muy frustrado, que estaba pasando por momentos muy difíciles. Las ventas estaban empezando a menguar, sentía que con algunas de sus historias solo se estaba metiendo por callejones sin salida, y la negatividad se arrastraba por las páginas, ¿tú también te sentías así?

JAIME: Diría que bastante. Me estaba volviendo loco. Lo que más loco me volvía era la continuidad. La continuidad de los personajes y sus vidas y con quién habían follado y se habían casado, de quién estaban divorciados, todo eso se fue acumulando hasta tal punto que no sabía... después de un tiempo, no sabía qué parte querría el lector y qué parte necesitaba. ¿Les importaba que Maggie hubiese salido hace años con ese chico? ¿O era mejor olvidarse? Sencillamente estaba haciendo unos malabarismos verdaderamente difíciles, en ese momento tenía demasiadas bolas para mis malabares, y además, llevábamos trabajando de forma absolutamente intensa desde 1982.

CHRIS: Tampoco es que lo que estuviese ocurriendo en la escena del cómic fuese particularmente inspirador. Recuerdo que había un montón de cómics realmente malos que vendían grandes cantidades.

JAIME: Además, supongo que nuestra popularidad y la de Love and Rockets habían alcanzando su punto más bajo. En ese momento no recibíamos tanto feedback como en los primeros tiempos, y esperaba que... no queríamos quedarnos en ser la "sensación del mes" para siempre, ¿sabes? Sé por qué suele ocurrir algo así, no soy estúpido, ¡pero nadie me advirtió del silencio que se genera a tu alrededor! [risas] ¡Simplemente no había ni una mención a nuestra obra! ¿Para quién estaré dibujando este cómic? Quería salir de mi madriguera y preguntar: "¿Pero quién se está leyendo esta mierda? ¡Ni siquiera sé si alguien lo está haciendo!"

CHRIS: ¿Fue eso lo que provocó el viaje por carretera?

JAIME: Fue después del viaje. 

CHRIS: Interesante. Hablé mucho con Gilbert acerca de todos los autores que tenían una deuda tremenda con vosotros por mostrarles el camino y que en su lugar empezaron a menospreciaros. Gilbert parecía bastante amargado por el tema. Muchos de esos tipos no habrían hecho cómics de la forma en que los estaban haciendo si no fuese por vosotros, y de repente, os habíais convertido en la "vieja guardia" que tenía que ser derribada.

JAIME: Cierto.

CHRIS: ¿Os provocó más malestar, o simplemente os hizo cabrearos?

JAIME: Bueno, fue más en plan: "Está bien, haced vuestros cómics, pero no os olvidéis de dónde venís, tíos, ¿vale?" Conozco a todos los historietistas más viejos que fueron famosos en su momento, y de repente dejaban de ser la sensación del mes. Te frustra mucho, en plan: "¿¡Te acuerdas de mí!? ¡Seguimos siendo humanos!" [risas]. Sí, claro, fue... Recuerdo cuando Gilbert y yo empezamos a tener éxito, y Robert Crumb se lo tomó un poco mal.

CHRIS: Bueno, ¡es que se enfada por todo! [risas].

JAIME: Bueno, recuerdo que solía vacilarme y me tildaba de: "el bonito artista comercial que iba a ganar un millón de pavos".

CHRIS: Suena ridículo.

JAIME: Y yo me decía: "¡Pero si amo a este tío! ¡Díselo! ¡Es el amo, y es bla, bla, bla, todo esto!" Y me aconsejaron: "Oh, es que de vez en cuando hay que dorarle la píldora", y me dije: "Ahí lo tienes".

CHRIS: Algo cambió en la gente más joven, entre los artistas más jóvenes de los 90. Eres un poco mayor que yo, pero cuando yo era pequeño, nos gustaba buscar las raíces. No solo escuchábamos a The Clash, queríamos escuchar a Eddie Cochran y reggae antiguo. No solo leíamos a Frank Miller, queríamos saber de dónde venía todo. Me parece que en algún momento, esa especie de mentalidad estalinista de Año Cero se infiltró en los cómics, porque, más que en cualquier otra forma de arte, realmente los cómics se basan en lo que estaba antes. Es un arte difícil de dominar. Creo que fue consecuencia de que tipos como Joe Matt y Chester Brown se quedaran sin fuerzas tan rápido, ¡porque no tenían adónde ir! Hubo como una explosión inicial de energía e inspiración, y todo fue genial, pero no duró mucho. Tú mismo pudiste experimentarlo. Supongo que tienes que tener algo en lo que basarte, raíces de algún tipo, algún modelo, y esos chicos solo se miraban a sí mismos. Así que su ejemplo fue ignorado en detrimento de otros artistas más jóvenes. Recuerdo que cuando apareció Adrian Tomine, parecía estar imponiendo su estilo sin presentar sus respetos. ¿Te sentiste menospreciado?

JAIME: Antes de conocerlo, por supuesto que sospeché de él. "¿Quién es este nuevo gallo tan importante?" Luego por fin lo conocí, y el tipo me cayó bien. Sabe reconocer de dónde viene. Afirma querer ser el único chico de su generación que realmente mira hacia atrás para apreciar de dónde viene. Siempre lo dice en las entrevistas, ¡qué cabrón! [risas].

CHRIS: Entonces, ¿alguna vez has tenido la sensación de que estabas esperando una  revolución que nunca llegó a hacerse realidad?

JAIME: Supongo que tenía mis esperanzas, pero una parte de mí sabía que nunca iba a funcionar. Solo habría llegado hasta aquí, y yo lo sabía. Trabajamos en un medio que no es... no es nuestro turno, no vendemos un millón de copias como lo hacía el Pato Donald o Superman en los 40. Estamos en el momento equivocado. No me refiero en cuanto a lo artístico, sino al momento, en cuanto a lo económico y en cuanto a llamar la atención del mundo real, no le importamos. Somos esos chicos que están allá. [Risas]. Somos la gente de allá. Oh, no sé cuántas veces habré escuchado decir: "¿En serio? ¿Cómics? ¡No sabía que se seguían haciendo!" [risas]. Supongo que lo acepté desde el principio. Tenía la esperanza de marcar la diferencia, pero ya no puedo contener la respiración por más tiempo, no voy a poder sobresalir más. Si lo hago, me la voy a pegar mucho más fuerte.

CHRIS: Lo interesante es que hace años se tenía ese tipo de expectativas acerca del tipo de obra que estaba surgiendo después de Love and Rockets, parte de lo que hacían personas como Joe Matt, Adrian Tomine y Evan Dorkin ayudarían a llevar los cómics hasta una audiencia más amplia, pero la gente no se dio cuenta de que quienes hacían esas obras eran personalidades marginales. Tal vez si se les diera la oportunidad pudieran atraer otras subculturas extrañas que no habían leído cómics, aunque me parece que no los tendrían tan en cuenta.

JAIME: Pero una parte de mí quiere que las cosas sigan como están.

CHRIS: Si no, no sería tan divertido, ¿verdad?

JAIME: Desde que era un bebé, siempre he sido el desvalido, por lo que he intentado apoyar a los desamparados, y me gusta seguir perteneciendo a la gente que de vez en cuando sale de las alcantarillas y te manga la cartera. [Risas]. Mi fuerza reside en eso, en ser un segundón.

CHRIS: Creo que eso es lo que pasa, siempre he dicho que el mejor concierto punk rock al que he asistido en mi vida fue en el sótano de un tío. Tocaron tres bandas y allí había unos 14 chavales, ¡12 de los cuales estaban en las bandas que tocaban! [risas] ¡Fue el momento más emocionante de mi vida! El problema es que no puedes sostener algo así tanto tiempo, te tienes que dirigir hacia algún sitio.

JAIME: Claro, y tampoco sé si habrá suficiente gente para apoyarlo. Pero yo estoy satisfecho, aunque nunca es suficiente, ¿sabes? El recorrido ha sido maravilloso y genial, pero quiero el mundo entero. Solo estoy divagando, me gusta formar parte del grupo rebelde, aunque hay muchos dibujantes jóvenes que piensan que pertenezco al grupo viejo y conservador. Dicen: "Oh, es que dibuja demasiado detallado, no puede ser punk. Dibuja demasiado bien". Cuando se empezó a escuchar que yo era demasiado comercial como para ser una alternativa, me molestó un montón.

CHRIS: Volvamos sobre tu dibujo.

JAIME: Bien, intentaré volver a ser humilde.

CHRIS: Eres un dibujante consumado y reconocido por tus compañeros. ¿Qué desafíos te planteas para poder continuar?

JAIME: Solo que con suerte, el próximo número sea mejor [risas]. Sé que no siempre me las voy a arreglar, pero intento mejorar mi dibujo en cada número. No siempre funciona [risas], pero solo quiero estar ahí y ser tan bueno que no puedas ni soportarlo.

CHRIS: La forma de abordar tu estilo te ha convertido cada vez más en un artista minimalista y sutil. Quiero decir, había más... Supongo que fue en el Penny Century nº 5, el más reciente es el 6, donde Hopey se ofrecía voluntaria en el segmento de la votación. La historia me impresionó mucho, la sutileza de los gestos y la forma de actuar de los personajes... ¿Ese es el desafío al que te referías antes?

JAIME: Sí, supongo que para hacerlo tengo que... no sé cómo decirlo. Solo intento que un buen trazo llene el volumen.

miércoles, 18 de agosto de 2021

MECÁNICAS DEL AMOR, ENTREVISTA CON JAIME HERNANDEZ (2 de 3)

Entrevista de Chris Knowles para Comic Book Artist nº 15 (2001), transcrita por Jon B. Knutson. Traducida por frog2000. Parte 1.

CHRIS: (Aunque parezca un cliché) ¿sería entonces apropiado decir que tienes memoria fotográfica?

JAIME: No, nunca... no lo creo, de lo contrario siempre habría sacado sobresalientes en el colegio.

CHRIS: Pero parece que por tu estilo de dibujo quizá no recuerdes cómo dibujar algo específico, pero da la impresión de que en tu mente las imágenes están "fotográficamente congeladas".

JAIME: Supongo que sí. No es exactamente como una fotografía en mi mente, sino una simple impresión en 3-D, ¿sabes? Cuando pienso algo como: "Hopey está enfrente de un edificio de apartamentos", le doy muchas vueltas: "¿Qué tipo de edificio va a ser? Quizá uno de esos que yo solía mirar en Third Street, o algo parecido". Así suelo hacerlo.

CHRIS: ¿Te frustra que la imagen que tienes tan clara en tu mente no se transfiera al papel de la forma en la que esperabas?

JAIME: A veces.

CHRIS: ¿Sueles acabar rompiendo las hojas en pedazos para empezar de nuevo?

JAIME: No, pero espero conseguir lo que quiero en la siguiente ocasión. Ya no me preocupo tanto como antes, he aprendido a aceptar mis limitaciones y a no hundirme por su culpa, ahora las acepto.

CHRIS: Bueno. Rembrandt también se planteaba mucho las cosas. [Risas.]

JAIME: Cierto. Pero es mejor pensar algo en plan: "hazlo lo mejor que sepas, porque no eres arquitecto, no tienes por qué dibujar perfectamente esa casa, pero vas a dibujar una casa lo suficientemente bien como para que el lector sepa lo que es."

CHRIS: Tus fondos siempre me parecen mucho más impresionistas que cualquier otra cosa, y siempre pareces centrarte más en los personajes. ¿Crees que son tu obsesión principal?

JAIME: Por lo general lo son, porque lo que dicen es muy importante para la historia, así que siempre me centro en lo que están diciendo, lo que expresan con su rostro, porque los fondos solo los utilizo para que sepas dónde se encuentran. [Risas.] ¡También lo hago de esa forma porque me gusta más dibujar gente que edificios! [Risas.] Lo que más me gusta es centrarme en contar historias protagonizadas por gente, que traten sobre gente. En mis cómics, los personajes siempre van a ser el centro de todo.

CHRIS: Al hablar de Love and Rockets, y sé que tu hermano Gilbert está de acuerdo, la gente siempre opina que tú eres mejor dibujante y él es mejor guionista, pero me parece un gran insulto a tus guiones y a sus dibujos. Diría que a ti te preocupan tanto los guiones como lo que te preocupa el dibujo, y que Gilbert es tan cuidadoso con su dibujo como con sus guiones, y que solo al observar la forma en la que se desarrollan sus historias te das cuenta de que su dibujo está mucho más al servicio del guión que en tu caso. Me refiero (y no sé si es verdad), a que siempre me sorprende que alguien sea capaz de decir eso de "Gilbert no es capaz de dibujar bien", mientras otros dicen: "Bueno, a Jaime no se le dan muy bien los guiones". [Risas.] "Pero sus dibujos son bonitos". ¿Le prestas atención a ese tipo de comentarios?

JAIME: Oh, claro que los he escuchado, y entonces me digo: "Ah, ¡pues te voy a demostrar lo que soy capaz de hacer! ¡Espera al siguiente número y verás!" Soy lo suficientemente arrogante como para que todo eso no me moleste gran cosa.

CHRIS: Mucha gente que lee Love and Rockets no sabe a lo que te refieres, no conocen el mundo que describes en tus historias, lo que nos lleva a lo que estábamos hablando antes, que tu estilo de dibujo está al servicio de tu increíblemente excitante y dinámico mundo, que es mucho más excitante y real que el del típico cómic de la Marvel. Pero parece como si la gente no tuviese el marco de referencia adecuado. Ciertas escenas de los cómics de Love and Rockets enseñan la universalidad de la condición humana, y parecen estar arrancadas directamente de mi vida en aquel momento, porque también yo estuve tonteando con la escena punk rock de Boston a principios de los ochenta, y recuerdo que tuve que refugiarme en sitios muy raros [risas], en clubes nocturnos y otros lugares parecidos, donde pude escuchar "Police Story" por primera vez. Me parece que el típico crítico de cómics o el típico escritor de The Comics Journal no tienen los mismos antecedentes.

JAIME: No lo han vivido.

CHRIS: Seguiste en la escena punk rock mucho más tiempo que Gilbert, y en esa época, la escena punk rock era más violenta. ¿También lo era en Oxnard? ¿O solo se vivió de esa forma en Huntington Beach?

JAIME: Oh, si. Yo estuve allí en su momento álgido... después de un tiempo me marché a L.A. y puede que estuviese viendo en directo a una banda, y de repente me empujaban por detrás, y miraba y ahí estaba una muralla de tíos mirándome directamente solo porque yo no vestía con sus mismas botas. Ahí fue cuando me empezó a parecer que pertenecer a la escena ya no era tan divertido, ¡porque siempre tenías que estar vigilando tu espalda!

CHRIS: ¿En qué año pasaba todo eso?

JAIME: Diría que ya habíamos entrado en los ochenta, en L.A.

CHRIS: Tenía la impresión de que te habías quedado un poco más en la escena punk.

JAIME: No, si lo hice, pero...

CHRIS: Pero ya no te metías en el meollo cuando ibas de concierto. [Risas.]

JAIME: Me quedé al margen. Todo parecía un cliché, y luego se convirtió en una cosa muy de instituto, aunque yo ya lo había dejado atrás. Supongo que entonces solía salir sobre todo por Oxnard, y allí la escena todavía era pequeña y los amigos seguían siendo amigos, y conocía prácticamente a todos, así que no ocurría nada amenazador. 

CHRIS: Recuerdo que en los primeros tiempos en Boston había un lugar que durante el día era un dojo de Karate, y por la noche programaba conciertos, ¡y siempre que había un show llegaban los policías y lo clausuraban! [Risas.] Otro de los sitios era un loft en una octava planta que en realidad pertenecía a la RCYB (Revolutionary Communist Youth Brigade) [Risas.] Si las bandas querían tocar, ellos tenían que aprobar primero las letras. [Risas.] Al principio, si te caías al suelo mientras se celebraba un pogo, te ayudaban a levantarte. Luego las cosas llegaron a un punto en el que si te caías al suelo, te saltaban encima 25 mamones ¡y empezaban a darte de hostias! [Risas.]

JAIME: Exacto, aquí ocurría lo mismo, por lo que me quedaba al margen con mis amigos. En ese momento, conocía a los suficientes en Oxnard como para irme con ellos a Los Ángeles a pasar el rato. Nunca fui un punk popular más de Los Ángeles, pero formé parte de la escena.

CHRIS: No eras de los que la creaban.

JAIME: Sí. Al principio me divertía un montón y a nadie le importaba quién era yo. Cuando empezó a ser un rollo de instituto, de deportistas y toda esa mierda, empecé a pensar que en su momento había dejado atrás un ambiente parecido en la escuela y me había convertido en un punk, ¡para alejarme de toda esa mierda! Intenté encajarlo, porque amaba ese estilo de vida. Todavía me encantaba la idea, me encantaba la energía que me daba, ¡simplemente me encantaba el movimiento! Pero tuve que pasar de todo ese rollo de deportista lleno de clichés, y después de un tiempo, ¡la gente en Oxnard empezó a volverse un cliché parecido! Así que me dije: "A la mierda, seguiré dibujando mis cómics. A la mierda, me largo y lo dejo".

CHRIS: Una de las cosas interesantes que has dicho en otra entrevista sobre la mentalidad punk que ha influido en tu trabajo es que todo el cliché punk se basaba en ese "¡Hazlo tú mismo!" Nadie entintaba tu obra, ni tampoco la editaba o la modificaba. Solo eras tú.

JAIME: Cierto. Al principio no sabíamos qué tipo de audiencia íbamos a tener, o si siquiera la íbamos a tener. Al mismo tiempo, nos dijimos, "Bueno, a la mierda, vamos a hacerlo de todos modos. Sabemos que esto es bueno. Sabemos que estas historias son dignas de ser contadas. Así que llegaremos allí sin ayuda de nadie". ¡Fui lo suficientemente arrogante como para lograrlo! Ya sabes, todo ese rollo del punk y el hazlo tú mismo me ayudó a crecer mucho. Quiero decir, no era solo la escena musical, era... Acababa de ver el alcance a gran nivel que podíamos tener, y tenía entre 18 y 21 años, así que fue muy revelador, y me alegro de que sucediera en ese momento.

CHRIS: Una cosa interesante es que no había demasiados chavales en la escena punk que la plasmasen en dibujos. Supongo que era más fácil y divertido estar en una banda, ¡me refiero a que he visto bandas en directo que habían cogido los instrumentos hacía nada, tocando frente a 2.000 chavales en un club nocturno de Boston! [Risas.]

JAIME: Cierto. [Risas.]

CHRIS: ¿Alguna vez contactaron los fanzines de la época con vosotros, revistas como Maximum rock´n´roll o Flipside, o alguna otra por el estilo, para que les pasárais alguna colaboración?

JAIME: No, en ese momento éramos invisibles. En Los Ángeles yo solo era un chaval de fiesta por la ciudad. No tenía ninguna conexión, no conocía a nadie en las bandas. Solo iba a verlas y a apoyarlas.

CHRIS: ¿Recuerdas si en el 84 o el 85, justo cuando Love and Rockets estaba realmente empezando a despuntar, empezaste a tener más interés en el mundo de la música para representarlo en tus dibujos?

JAIME: Básicamente hacía folletos y portadas de discos para bandas locales. En ese momento, éramos tan arrogantes que ya no los necesitaba. Cuando la gente me lo pedía, no los necesitaba, tenía Love and Rockets, tenía mi propio foro desde el que expresarme, no necesitaba un trampolín para llegar a algún otro sitio. Love and Rockets era donde quería llegar.

CHRIS: Sí, y lo habías conseguido.

JAIME: Sí, si quieres llámalo arrogancia, ¡pero ya llevo aquí casi 20 años! [Risas]. ¡Me refiero a que funcionó! Fue una especie de venganza por haber sido ignorado tanto tiempo... que se remonta a cuando era un joven mexicano-estadounidense que crecía en el sur de California. Se le parece mucho, solo que esta fue mi venganza.

CHRIS: ¿Sentías algo así como que por racismo o prejuicios tuviste que desarrollar una segunda piel?

JAIME: Bueno, todo esto también empezó nada más despegar el cómic, porque ya no importaba mucho si era o no mexicano. Tenía mi cómic y se lo iba a enseñar al mundo. Iba en plan: "Ahora ya no me vais a poder ignorar". Me sucedieron una serie de cosas, y esa fue mi venganza contra el típico matón de la escuela. Una serie de cosas que se fueron acumulando, y cuando encontré mi salida, ¡intenta detenerme! Todavía llevo la misma actitud.

CHRIS: En plan: "este cómic destruye fascistas", ¿verdad? [risas.]

JAIME: Sí, poderosa es la espada. Mientras sufría toda esa ira y me quería tomar mi venganza, lo más importante parecía intentar crear una obra artística de primera. No era arte cabreado, más bien la ira me ayudó a seguir creando.

CHRIS: En otras palabras, no eras como Sue Coe.

JAIME: Mis cómics no se componían, en cada viñeta, de un "¡Que te jodan! ¡Que te jodan! ¡Que te jodan!" Más bien eran como una pluma capaz de cortarte la cara. [Risas.]

CHRIS: Bueno, de alguna forma, en esa época Gilbert y tu erais una anomalía en muchos sentidos, porque había gente como Sue Coe, la revista RAW, especialmente política y airada, el World War III Illustrated. Los cómics que habían empezado a aparecer en un montón de fanzines punk como Maximum rock´n´roll eran feos y muy cabreados, y parecía como que mientras que tú estabas plasmando la vida punk en dibujos, ellos estuviesen plasmando la música punk en dibujos. Supongo que nunca estuviste tentado en hacer ese tipo de cosas.

JAIME: No, porque era demasiado... había mucha belleza de la que tirar... no sé cómo explicarme. Yo no era ese tipo de chaval enfadado que solo buscaba la destrucción, quería crear. Solo quería... soy demasiado romántico como para destruir nada. Me las arreglé para dar con varias formas de estar enfadado y retratar la belleza al mismo tiempo, ¿sabes?

CHRIS: ¿Crees que en tu obra había mucha ira?

JAIME: No ira, sino... de acuerdo, la verdad es que "ira" no es la palabra. Supongo que solo quería demostrar que yo merecía la pena, que también existía. Gilbert lo ha dicho antes, es mi carta de amor al mundo.

CHRIS: En realidad, lo que hace que vuestro trabajo se distancie de muchas otras series de Fantagraphics es ese tono de humanidad, y además parece buscado.

JAIME: Si, era intencionado, porque la humanidad es lo mejor de este mundo, ¡sin importar lo feo que se ponga a veces! [Risas.] Porque... lo que va a perdurar para siempre es la humanidad de las personas, esa es mi postura.

CHRIS: Una de las cosas que le he dicho a Gilbert acerca de por qué yo apreciaba tanto Palomar es que de niño yo pensaba que todos los que vivían en Centroamérica habitaban en una chocita, ¿sabes? Cuando apareció Palomar, parecía increíblemente humano. Pero no en plan Mike Stivic, que parecía decir: "Comprendo la situación de la gente mexico-americana", sino "Oh, leo este cómic y este tío parece estar hablando sobre mi vida, esto va sobre Los Ángeles". Ni se me pasó por la cabeza, porque en vuestra obra no hay separación étnica ni nada parecido, ¿sabes a lo que me refiero?

JAIME: Claro, en parte era intencionado, dibujar a todos estas personas étnicas era intencionado. Me refiero a que la idea es que te puedes relacionar con cualquiera.

CHRIS: ¿Os sentísteis presionados por el éxito de Love and Rockets, o terminasteis asimilándolo?

JAIME: Prácticamente disfrutábamos de la libertad de poder continuar.

CHRIS: ¿En qué momento se convirtió en algo rentable?

JAIME: ¿Rentable? Diría que... en los primeros números, puede que en el ocho o en el nueve, quizá un poco más tarde, en el diez o en el once, fue cuando me dije: "Hey, ya puedo vivir de esto."

CHRIS: ¿Te refieres a una vida en plan, ya sabes, como la que podría tener un chaval de veinte años que hubiese conseguido el típico trabajo para su edad?

JAIME: De acuerdo, la verdad es que me permitió poderme comprar... [risas]. Me pude pagar un coche nuevo y encontré mi propio apartamento tipo estudio.

CHRIS: ¿Continuaste con un estilo de vida punk similar? ¿O tu estilo de vida de la época era más bohemio?

JAIME: Supongo que pensaba que sí, pero por ponerlo en perspectiva: nunca he dormido en un colchón en el suelo. Nunca he querido vivir de esa forma.

CHRIS: Así que tampoco comías macarrones con queso todas las noches, ¿verdad? [risas].

JAIME: Oh, bueno, ¡algo de eso había! Supongo que como no fumo, la casa tampoco apestaba. Me refiero a que por las mañanas tiraba las cervezas, no las dejaba toda la semana. No quería que todo eso me distrajera, tenía muchas ganas de vivir como un ser humano. Tampoco me estoy refiriendo a convertirme en alguien convencional o algo así, pero la decadencia no me emociona gran cosa. No en mi propio entorno, en mi pequeño entorno. Me encanta vivir experiencias con mis amigos y esas cosas, observar lo que hacen mis decadentes amigos, pero luego me iba a casa, donde estaba bastante seguro. [Risas.]

CHRIS: ¿No fue Flaubert quien dijo: "¿Mejor ser serio y conservador en tu estilo de vida para poder ser valiente y atrevido en tu arte?"

JAIME: Ahí lo tienes.

CHRIS: ¿Se aproxima a tu forma de pensar?

JAIME: Sí, pero tampoco es que le diese muchas vueltas, así salieron las cosas. Fue más en plan: "Está bien, tengo una cama, puedo irme a dormir cuando quiera. No quiero compartirla, no quiero vivir con otras cinco personas". Siempre supe que necesitaba mi propio espacio. A menos que tuviese novia o algo, o si me casaba. Pero primero, estaba deseando tener mi lugar aparte del mundo para... tener un espacio que yo pudiese controlar.

CHRIS: Love and Rockets empezó a ser muy popular, así que me pregunto cuánto interés generasteis en otras editoriales y editores. Sé que hicisteis Mr. X, ¿puedes contar algo?

JAIME: Hicimos Mr. X en la época en la que íbamos a tope, así que pensamos: "a por ello, hagámoslo". Pero se convirtió en una amargura, y todo se terminó

CHRIS: De repente ya no estabais en el rollo hazlo-tú-mismo del punk.

JAIME: En realidad seguía en una posición parecida, tenía la libertad de... solo dibujaba cómics, cosas como Love and Rockets, pero para otra persona.

CHRIS: Pero los guiones no eran tuyos.

JAIME: Cierto. Eso era lo que menos me gustaba, no tenía el toque especial Love and Rockets. Pero ya sabes, me divertí bastante, hasta que empezaron a pasar cosas feas con el editor, y luego también comenzó a interponerse en la creación de Love and Rockets. Después de ese desafortunado incidente, lo que más ganas tenía era hacer Love and Rockets. Hacer mis propias cosas.

(Finalizará)

martes, 10 de agosto de 2021

ENTREVISTA CON HARLAN ELLISON EN THE COMICS JOURNAL (6 de 6)

Entrevista realizada por Gary Groth para The Comics Journal nº 53 (1980). Esta versión es la que está recogida en la página web de The Comics Journal en 2018, año en el que falleció Harlan Ellison. Traducción: Frog2000. Parte 1parte 2parte 3parte 4, parte 5.

GROTH: Pero tiene talento.

ELLISON: Oh, sí, sin discusión. Podría ser un auténtico monstruo, alguien que incinera bebés, y aún así estaría más allá de cualquier reproche. Estamos hablando de una cima. Estamos hablando de George Carlson, de Jingle Jangle Tales, The Pie-Faced Prince of Pretzel. Algo genial, es Bellas Artes. Carlson es un gran artista, en serio, y se le ha ignorado casi por completo. Pero, por Dios, si Maurice Horn ni siquiera lo mencionaba en su Enciclopedia [se refiere a The World Encyclopedia of Comics].

GROTH: Se olvidaba de muchos.

ELLISON: Sí, es un libro bastante incompleto. Para mí esas son las cimas. Por el amor de Dios, Walt Kelly es otra.

GROTH: ¿McCay?

ELLISON: Absolutamente.

GROTH: ¿Herriman?

ELLISON: George Herriman, por supuesto. Absolutamente. Harold Foster, Alex Raymond.

GROTH: ¿Te gusta la obra de Segar?

ELLISON: Sí, oh sí. Hay otro que que me gusta todavía más. Me encantaba Ed Wheelan y Minute Movies. Sencillamente espectacular.

GROTH: ¿Cuál?

ELLISON: ¿Has visto alguna vez Minute Movies de Ed Wheelan?

GROTH: No.

ELLISON: ¿Te has pillado la serie de libros de Hyperion Press?

GROTH: Algunos, pero no todos.

ELLISON: Tienes que conseguir Minute Movies de Ed Wheelan como sea, porque es de los mejores. Trata sobre una compañía de actores que interpretan historias, películas, guiones, todo escrito por él. El tío guapo, la mujer hermosa, el villano, el anciano, la anciana, y todos interpretan su papel bajo seudónimo: Minny Starbuck como la tía Emma en "Sheik of the Desert". Un día es una historia en el desierto y otro la saga de un capitán en "The Cloud", y todo está hecho a la antigua, es una maravilla... sus fisonomías eran como las de John Barrymore.

Percy Crosby hacía SkippySkippy me parece brillante. Una serie asombrosa. Una auténtica obra de arte. Skippy fue lo más importante del país a lo largo de 25 años. Todos la conocían. Jackie Cooper ganó su primer Premio de la Academia por su película [Skippy, 1931], su único Óscar. Había juguetes, premios, trajes y gorras, todo de Skippy. Percy Crosby era multimillonario. Ganaba más dinero que el presidente de los Estados Unidos. Diez años después ingresó en un manicomio, lo metió su familia. A lo largo de 20 años nadie fue a visitarlo, todo se perdió en la nada, ahora nadie se acuerda. Y sus tiras son maravillosas, ni te las crees. ¡Son tan alegres, con tanta vida, tanto movimiento! Poseen la comprensión del movimiento. Esas imágenes del niño bajando la colina en un cajón con ruedas, dando volteretas, son sorprendentes. Lo expusieron en el Louvre. Ahora no lo conoce nadie.

GROTH: Interesante, ¿no es cierto que la mayor parte de los mejores cómics han sido de humor?

ELLISON: Sí, sí.

GROTH: The Spirit. Barks está entre los mejores.

ELLISON: Oh, sí. Carl Barks. Definitivamente.

GROTH: Por supuesto, obviamente todas las tiras de humor. Kurtzman estuvo en Mad después de sus series bélicas.

ELLISON: ¿Te acuerdas de sus tres números de esa pequeña revista?

GROTH: ¿Trump?

ELLISON: Trump, sí. Era maravillosa. Hey Look! también era buena. Kurtzman es maravilloso. Esas son las cimas del medio. En Parsifal no hay nada parecido.

GROTH: Me parece sobresaliente, hablo en serio. Está bellamente contado e inteligentemente escrito.

ELLISON: Voy a tener que echarle otro vistazo. Solo he visto uno o dos números.

GROTH: Solo sacaron uno. A todo color.

ELLISON: Igual no sé ni de lo que estás hablando.

GROTH: Eran 32 páginas a todo color. Con dibujos de Craig Russell.

ELLISON: No. ¿En qué estaba pensando? Me refería a los de Andromeda. ¿Cómo diablos se llamaba? Me he equivocado. Oh, "Lo que sea Khan", me refería a ese.

GROTH: Arik Khan. Solo es otro de bárbaros.

ELLISON: Por eso no me hacía a la idea: "¿pero por qué le gusta eso?"

Pero volviendo al asunto de Stan Lee, tampoco quiero cabrearme, porque no es tan importante.

GROTH: Es como si no quisiera hacer nada más que mierda juvenil.

ELLISON: No es así, pero, ¿qué diablos importa?

GROTH: No. No le importa ni a Freddie Silverman. No parece importarle a nadie...

ELLISON: Y aunque hipotéticamente le importaran algo las cosas, ¿qué se puede hacer?

GROTH: Con los recursos de Marvel es posible publicar una revista para adultos.

ELLISON: ¿Con qué fin? ¿Quién se la iba a comprar?

GROTH: Porque hay un mercado para adultos.

ELLISON: Se llama Heavy Metal.

GROTH: No hablo de los adultos que se drogan con ácido una vez al mes. Preiss está intentando publicar material para adultos. Me refiero a una historia madura contada en forma de cómic. La gente me mira con incredulidad cuando lo digo. Un cómic para adultos es una historia madura contada en forma de cómic.

ELLISON: ¿Te refieres a Classics Illustrated?

GROTH: Sí, claro, excepto que prefiero que no los destroce, porque los cómics siempre han destrozado a los clásicos.

ELLISON: En el mejor de los casos, ¿alguna vez han publicado algo por lo que valga la pena el cabreo?

GROTH: ¿Quién?

ELLISON: Classics Illustrated.

GROTH: No puedo asegurarlo porque me los leía hace mucho. Seguro que no, porque me parece que los adaptaban para niños.

ELLISON: Trabajo en el cine y he visto que hay un problema al que habría que dar un par de vueltas. Incluso en su mejor momento, el cine es un medio superficial. La palabra "superficial" se utiliza de una manera muy especial; no me refiero a "superficial", me refiero a "superficie". Salvo que pongas la voz en off, no hay forma de copiar el monólogo interior que te va informando de todo en un libro. Por lo que si quieres hacer algo como, por ejemplo, Madame Bovary, una de las grandes novelas, todo se verá reducido a imágenes muy toscas. Porque no vas a poder penetrar en la mente de la protagonista, y es posible que ni siquiera te enteres de qué la puede mover a vivir con toda esa pasión y a buscar la destrucción y el resto. Subamos hasta el peldaño más alto posible: Crimen y castigo. No hay forma de hacerla en cine, ni algo equivalente.

GROTH: Tampoco En busca del tiempo perdido.

ELLISON: Cierto, o Rojo y negro. O Moby-Dick.

GROTH: Pero no veo por qué todo eso puede negar la potencialidad del medio del cine.

ELLISON: No, pero es un problema definitivo con el que tienes que lidiar todo el tiempo.

GROTH: ¿Qué opinas de Bergman?

ELLISON: Lo encuentro increíblemente aburrido. Es un anciano lúgubre. ¿Te gustaría ver mi imitación de Ingmar Bergman?

GROTH: ¿Suena como la de Woody Allen?

ELLISON: Es mejor. Dos personas están sentadas en una habitación completamente blanca. También hay un jarrón con una flor muerta. El hombre dice [imita un galimatías sueco]. La mujer dice [más pseudo-sueco]. Continúa así otra semana y media. Hasta que finalmente entra Harold Pinter y los mata a ambos. Solo hay siete buenos directores en el mundo. Eso es todo. Siete. Los demás son artesanos o artesanas con diversos grados de habilidad, desde portentos como Steven Spielberg hasta medianías como Hal Ashby. Pero solo hay siete directores buenos.

Transformar grandes obras en cómics también es problemático.

GROTH: Por eso me parece tan fascinante.

ELLISON: Sí, si alguien pudiera hacerlo bien sería muy interesante. Fíjate en los mejores, mira los libros ilustrados de Rockwell Kent. God’s Man es un fascinante libro contado por Rockwell Kent mediante imágenes. Dios sabe que es un artista brillante. Incluso superficial. Porque una imagen no vale más que mil palabras. Nunca fue así y nunca lo va a ser. Cuidadosamente elegidas, mil palabras pueden describir un cuadro para el que se necesitaría un lienzo del tamaño de la Gran Muralla China para poder compararlo. Con mil palabras se puede contar una historia más cuidadosa, interesante, comprometida e intelectualmente estimulante que el mejor autor de cómics del mundo en una sola imagen.

GROTH: No voy a discutirlo.

ELLISON: Por terminar con Stan, una cosa más. Hemos hablado sobre un montón de cosas, pero deberíamos poner en contexto toda esta mierda. Stan tampoco ha hecho tanto daño. En el peor de los casos, y ni siquiera sé si se le puede aludir así, pero en el peor de los casos lo veo como un hombre con cierto talento para un medio específico, pequeño y estrecho, que se las ha arreglado para convertir en un lugar perfectamente bueno y viable, mercancía comercializable. Es como Music Man, vende sueños inofensivos. Lo que escribe Stan no es cultura con mayúsculas, él mismo lo sabe. Por otro lado, en ocasiones Stan reclama Estela Plateada como tal. De ninguna manera es cultura con mayúsculas, no, pero bien podría ser una de las cimas del medio.

GROTH: Es la única "idea seria" de Stan, la de que el hombre se va a elevar sobre su propia humanidad, lo cual me parece una banalidad absoluta.

ELLISON: Como sea. Tiene algo de universal. Solo hay tres o cuatro personajes de ficción que son universalmente conocidos en todas partes, tanto para los niños de Basutolandia como para los adultos del Polo Norte. Y ninguno es de Shakespeare. Uno es Sherlock Holmes, el segundo es Superman, el tercero es Mickey Mouse y el cuarto Tarzán. Y todos son una basura. Fueron inventados como basura, nunca aspiraron a ser nada más que basura, algunos se convirtieron en basura elocuente, pero en principio solo eran entretenimiento. Entretenimiento barato. Y, sin embargo, tenían algo universal. Una cualidad de trascendencia. De alguna manera, y no quiero exagerar o enfatizarlo demasiado, Estela Plateada resuena de una forma parecida. Stan tuvo la suerte de pulsar la tecla adecuada, de usar un idioma parecido por encima de todo lo demás que ha hecho o que se ha hecho en los cómics desde hace mucho. Es [la misma calidad] que se podía encontrar en La Cosa del Pantano. Tuvieron la suerte de dar con algo y siguieron haciéndolo todo lo que pudieron. Pero estaban en una situación bastante frágil.

GROTH: ¿Cómo diferenciarías lo que hace Jim Warren de lo que hace Stan Lee para ganarse la vida? Se podría decir que Jim Warren también empaqueta sueños para su comercialización.

ELLISON: Bueno, si me presionas un poco, igual te digo que no estoy tan seguro de que exista mucha diferencia. Obviamente, mi respuesta se verá influida por el hecho de que no me gusta Warren, y además Warren también me jodió, y Stan Lee siempre se ha comportado como un caballero conmigo, así que es obvio que para mí existe una gran diferencia. No sé por qué tengo que hacerla. Tal vez sean exactamente lo mismo. Puede que lo sean. Excepto por todas las cosas mercenarias y transitorias que ha hecho Stan Lee, desde Los Micronautas y Shogun Warriors hasta Star Wars y Battlestar: Galactica, toda esa mierda destinada a ganar dinero, y toda la basura. Stan nunca ha publicado nada como 1984, y Dios sabe que ha tenido oportunidad. Durante mucho, mucho tiempo, estuvo editando revistas en blanco y negro. Y si hubiese sido tan cínico como Warren, creo que ni le habría dado importancia.

GROTH: Me pregunto si eso no se debe tanto a algún tipo de compromiso moral con su producto como al hecho de que realmente nunca ha necesitado hacer lo que sea para seguir adelante.

ELLISON: No hay nada en el mundo que pueda impedirle a Stan que se monte algo que le haga ganar dinero. Me refiero a que, por Dios, cualquiera que haya montado una revista protagonizada por Kiss y un cómic de Alice Cooper, es capaz de hacer cualquier cosa. No lo ha hecho. No es así. No hay nada que se le acerque ni remotamente, y sin embargo, Warren lo intenta sin parar.

GROTH: Lo que hace Lee es una forma de mierda más sutil que la de Warren. Warren es más descarado.

ELLISON: Puede que tengas razón, Gary. Tampoco quiero darle tantas vueltas. Muchas veces me cabreo, pero nunca he tenido animadversión contra Stan Lee como la que tengo contra Warren. Por ejemplo, cuando descubrí que Warren iba a publicar The Spirit, lo primero que pensé fue: “¡Dios mío, pobre Will Eisner! ¡En manos de esa bestia!" Y resultó que al final yo tenía razón y también le pasaron cosas malas.

GROTH: Prefiero no dar la impresión de que cargo sin parar contra Stan Lee. Pero para mí está en la misma categoría que Warren.

ELLISON: No, si tu argumentación no es mala y me parece válida. Eso sí, con todo el poder [de Stan], y todas sus habilidades, y todo lo que tiene a su disposición, ¿por qué es todo una basura tan insípida e inútil? Pero es que los cómics mainstream son una basura insípida e inútil. Cada vez que aparece algo que vale la pena, un Howard, el Pato, una Cosa del Pantano, un... mierda, ¿qué más? No hay mucho más. La lista es corta. Estela Plateada. Las cifras de ventas eventualmente se lo cargaron. Algunas editoriales publican primeras novelas de autores y se pueden permitir ese riesgo porque también sacan Tiburón y a Jacqueline Susann. Justifican la publicación de Jacqueline Susann con la siguiente premisa: "Con esto vamos a poder publicar a José Donoso o a Miguel Asturias, o a un desconocido, un novelista primerizo". Incluso en ABC se rodó Vida de un estudiante. También hay que reconocerles este tipo de cosas. Al menos mantuvieron la serie toda una temporada con la esperanza de que se recuperara. WKRP en Cincinnati se mantuvo firme, lucharon por conseguirlo y lo lograron. Valió la pena. Los desesperados suelen gustar más, y Stan no se lo curra en absoluto. Supongo que se podría decir que, oye, si hiciese algo parecido alguna vez y se arriesgara, se convertiría en un héroe. Y tampoco se va a quedar en la calle. Me refiero a que, ¿cuánto podrían perder si sacaran un cómic que les supusiera un riesgo?

GROTH: ¿Qué opinas de Heavy Metal?

ELLISON: Aquí voy, destruyendo mis posibilidades de nuevo. Me produce sentimientos encontrados. Todo lo que me han adaptado lo han jodido de una u otra forma. Me refiero a que cometen errores de lo más increíble. En la versión de "Croatoan" publicaron la última página primero, por lo que se puede leer el final de la historia siquiera antes de empezar.

GROTH: Pero se disculparon, ¿no?

ELLISON: Todos los meses, durante meses, sus editoriales eran en plan: "Vaya, mejor será disculparnos con Harlan Ellison porque el mes pasado imprimimos su historia en urdu" o "Jesús, nos gustaría disculparnos con Harlan Ellison por ponerle bigote a todos sus personajes", y también por los errores tipográficos. Ahora tengo un contrato en firme con ellos. Tienen que enviarme las galeradas con antelación. Van a reimprimir "Santa Claus Vs. S.P.I.D.E.R." en el número de Navidad, y les he escrito una pequeña introducción.

GROTH: ¿Con ilustraciones de Gahan Wilson?

ELLISON: Eso es, aunque ya lo ilustró en su momento. Van a reimprimir la portada de la revista de fantasía y ciencia ficción. Es de hace seis u ocho años. Les envié el original que tenía en mi casa. Enmarcado y todo. Es una pintura maravillosa. [La historia] es algo anticuada, pero luego escribí una introducción actualizada, y ha quedado bien. Diría que son el tercer mercado mejor pagado que tengo. Playboy, Omni, Penthouse, aunque para esta última ya no trabajo, y Heavy Metal. Me pagan mucho dinero por una única historia. Pagan entre 1.100 y 1.500 dólares por cada historia. Por la reimpresión de "Santa Claus" me han dado 750 dólares. Se gana dinero.

GROTH: Pero, ¿qué opinas de su revista?

ELLISON: Apesta. Es de una idiotez increíble. Es un crimen desperdiciar tanto papel, espacio y un dibujo como ese. Me frustra muchísimo. La reviso, me la hojeo, pero nunca la leo. Para mí, lo único que merece la pena de lo que han publicado en el último año es Las Mil y Una Noches de Strnad y Corben. Por eso escribí la introducción del tomo. ¿La has visto?

GROTH: No.

ELLISON: La acaban de recopilar. Estaba pensada como una obra unitaria y antes la habían publicado en varias partes en Heavy Metal, y me pidieron que escribiera una introducción. La escribí porque me encantó. Es sensacional. De lo mejor. ¿La has leído?

GROTH: Sí. Jan Strnad me ha gustado mucho. Es un buen guionista.

ELLISON: Pero lo peor es que de Jan no se hablará tanto como de Corben. Y cuando se refieran a la obra dirán: Las Mil y Una Noches de Corben. Y Jan es igual de importante, porque la obra está muy bien diseñada. Está muy bien guionizada. Recuerdo a Jan de hace años, porque tenía un pequeño fanzine que quería que yo...

GROTH: Anomaly.

ELLISON: Cierto, quería imprimir material mío, así que a Jan lo conozco desde hace tiempo. Pero eso sí, no soporto So beautiful and so dangerous. Es una estupidez. Lo que realmente me vuelve loco es la parte escrita en inglés fonético, al final de la obra, cuando la gente dice: "Arr yugo-ing tu you marr-kett". Oh, Dios mío, lo miro y me digo: es la pura canibalización de una mente en ácido. Es un lunático comiéndose a un lunático y produciendo esa locura. Lo leo y me digo: "¡Dios mío!" Pero también han publicado mucha ficción interesante. Julie es una editora peculiar. Dios sabe lo que hará Ted White allí.

GROTH: Justo iba a preguntarte cuál pensabas que podía ser su contribución.

ELLISON: No tengo ni idea. Ni siquiera puedo opinar. No tengo forma de saber qué planea Ted, o si estará contribuyendo con algo, o si desaparecerá de allí o qué. Es una revista extraña. Pero claro, Metal Hurlant también lo es. Para mí es una dicotomía terrible, porque en Francia, esa editorial publica todos mis libros. Y allí me han convertido en una sensación literaria. Empiezo a ser famoso. Conseguí la portada de Le Monde. No puede haber nada mejor que eso. Una de las citas era: “Hace tres años fue la época de Bukowski. El año pasado la de Hubert Selby. Y este año es la explosión de Ellison". Y siguieron adelante: han publicado tres de mis libros. Memos from Purgatory apareció con el título de Les Barons de Brooklyn, y Strange Wine con el de Hitler Peignait des Roses, que es Hitler Painted Roses. No apareció como Strange Wine porque el público se podía pensar que era un libro de vinos, y Gentleman Junkie apareció como Gentleman Junkie.

GROTH: ¿Sabes francés?

ELLISON: Oui. Igual te preguntas: "Sí, pero a los franceses también les gusta Jerry Lewis, así que, ¿qué diablos sabrán?", y bien puede ser así, pero yo les agrado, y mucho. Me tratan con el mismo respeto que sienten por James M. Cain, Dashiell Hammett, Raymond Chandler y Nelson Algren, lo que me parece una compañía interesante, porque Cain es uno de los mejores escritores estadounidenses que alguna vez hayamos producido. Prácticamente no he leído nada suyo actual, pero es un gran, gran, gran, gran escritor. En Métal Hurlant aparecen muchos artículos sobre mí, y ensayos y entrevistas serias, y han cogido relatos de la versión estadounidense y las han reimpreso. Querían sacar una edición completa de Ellison. Así que si me preguntas: "¿Qué pienso de la revista?" te daré una respuesta honesta que podría costarme cara. Y espero que esto lleve a los lectores a comprender que aquí me estoy refrenando muy poco. En esta entrevista he dicho un par de cosas políticas, pero a fin de cuentas las he dicho solo porque, ¿qué sentido tendría patear a un lisiado o hablar de otra cosa que me hiciese cabrearme por culpa de los resentimientos personales? Quiero decir, ¿por qué hacerlo? Ciertamente, hay muchas personas a las que he atacado con saña para satisfacer así a los más sanguinarios.

GROTH: Incluso a The Comics Journal.

ELLISON: Incluso a The Comics Journal, cierto.

GROTH: Me gustaría hablar sobre los escritores, novelistas y escritores de relatos que te gustan actualmente.

ELLISON: [Un amigo] me preguntaba antes: “¿A quién debería leer? ¿Quién te gusta?" Y le dije que a Conrad, y Mark Twain, y...

GROTH: Están muertos.

ELLISON: Fue Dickens quien dijo: "Un libro que no has leído es un libro nuevo".

GROTH: Te gusta Doctorow, obviamente.

ELLISON: Me gusta Doctorow, me gusta Ragtime, me gusta, me gusta mucho. Curiosamente, la mayor parte de mis lecturas, particularmente de ficción, de los últimos dos años, han sido de escritores latinoamericanos. Personas de las que probablemente nunca has oído hablar en toda tu vida.

GROTH: Te tiene que gustar Borges por fuerza.

ELLISON: Adoro a Borges. Ha influido profundamente en mi trabajo. Pero llevo 15 años leyendo a Borges. Hablo de Miguel Asturias, de Cortázar, de Llosa, Jorge Amado, Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez. Son gigantes que ahora mismo están con nosotros. Conocí a Borges. Fue a hablar en la UCLA y yo me senté allí y observé a ese anciano casi ciego, y fue una de las noches más conmovedoras y emocionantes de mi vida.

Llevo tres años luchando para que gane el premio World Fantasy Award por lo que ha logrado en vida, y a veces se lo han otorgado a un par de personas dignas y otras a personas que no lo son. No volveré a asistir a la Convención Mundial de Fantasía porque, aparte del hecho de que me trataron mal y me ignoraron, Strange Wine ni siquiera ha sido nominado, y eso que fue la recopilación en tapa dura más vendida del año, lo que no significa necesariamente que sea buena, pero Strange Wine es uno de mis mejores libros y ni siquiera lo nominaron. El año pasado, Jeffty Is Five ganó cinco de los seis premios principales para los que había sido elegido, incluido el British Fantasy Award, y los fans lo eligieron como favorito. Fue la única historia con los votos suficientes de los fans, pero los jueces decidieron pasarla por alto. Los jueces eran todos Lovecraftianos, todo ese grupito de Arkham, así que finalmente les dije: "Bueno, que os jodan". Me refiero a que no todos eran así, pero había suficientes como para que entregasen el premio a quien se lo quisieran dar. Se lo dieron a un buen hombre que había escrito una historia terrible y que no se merecía el premio. No me avergüenza decirlo. De nuevo, puede que suene egoísta, pero a la mierda. Si alguien piensa que es ego, pues que lo haga, pero la mía es una maldita buena historia. Jeffty Is Five es una historia de primer nivel y debería haber ganado. Me cabreé un montón, pero más que eso, lo que más me cabreó fue que concedieran el premio Life Achievement Award a Frank Belknap Long en lugar de a Borges. Fue el año pasado. Cuando Belknap Long está en su mejor momento, en su mejor momento (y es un anciano amable -nunca me ha hecho ningún daño- me refiero al valor relativo de su obra literaria), Frank Belknap Long es un escritorzuelo.

GROTH: ¿Quién es? No estoy familiarizado con su trabajo.

ELLISON: Es un escritor de ciencia ficción y fantasía que formó parte del antiguo círculo de Arkham y que durante los años 50 se ganó la vida como editor de textos trabajando para varias revistas en Nueva York. Lo pagaban por hacer varios cambios. He visto manuscritos míos que me devolvieron de Fantastic Universe con el nombre de "Fred" cambiado por el de "Burt" porque le pagaban un centavo por hacer el cambio. Cuando terminaba con ellos, los manuscritos parecían finos encajes de bolillos belgas. Sin absolutamente ninguna integridad. Ha publicado algunos libros, y solo uno titulado Perros de Tindalos me parece importante. No es un mal libro, pero lo escribió en los 40. Me refiero a que fijarse en este escritor menor de Weird Tales, un escritor secundario, comercial, y compararlo con Borges, que es un gigante literario... Aparte del hecho de que el hombre se está quedando ciego, y probablemente morirá muy pronto, y no ha sido galardonado con el Nobel, cosa que debería haber pasado hace mucho tiempo, aquí tienes a esos meones sentados en algún puto remanso de Texas o en algún lugar de Nueva Inglaterra con su World Fantasy Award. Me refiero a que ¿por qué diablos lo llaman "premio mundial de fantasía"? Claro, ellos se lo inventaron. Esa es la arrogancia de los fans. World Fantasy Award... Desconocen totalmente el material que se publica en esa categoría. Cuando fui juez (lo fui el segundo año), nos aseguramos de que los premios fueran importantes y de que fueran premios mundiales. En lugar de elegir uno de esos relatos de mierda de espada y hechicería donde solo cortan y remachan, elegimos Doctor Rat de William Kotzwinkle. Cuando se anunció el ganador, estos tíos dijeron: “¿Qué? ¿Quién es William Coxwell? ¿Qué? Doctor... ¿qué...?" Luego salieron y compraron el libro, lo leyeron y se dijeron: "Oye, es un gran libro". No le dimos el premio a uno de los suyos. Se lo dimos a Roger Dean. Le dimos el premio al relato corto a Russell Kirk, un brillante escritor, por There’s a Long, Long Road A-Winding.

Lo mejor que pudimos hacer por el premio a una vida fue dárselo a Ray Bradbury. Bradbury era el único nombre de la lista verdaderamente significativo. Pero estaban Borges y Collier y...

Este año habían planeado dárselo a... vale, es un buen escritor, se lo iban a dar a Manly Wade Wellman, y les escribí una carta a los jueces y les dije: "He visto los nombres de las personas que se postulan para el premio, todos son muy buenos escritores, y Manly Wade Wellman es sin duda un escritor que se lo merece, y hay que honrar sus logros. Pero antes de llegar a Weilman deberíais dárselo a Borges, no hay más opción". Hablé con uno de los jueces y le dije: "¿Cómo ha ido?" y me dijo: "Creo que lo han entendido". Fantástico.

Pero, ¿crees que serán lo suficientemente inteligentes como para ponerse en contacto con el editor de Borges y decirle: "Este hombre va a ganar el World Fantasy Award y nos gustaría mucho mencionarlo"? No. No. Uno de sus idiotas, uno de su propio círculo de Arkham, algún idiota de Worcester, Massachusetts, o de algún lugar, dirá: “En nombre de George Louis Bore, supongo que me gustaría aceptar este premio." Y luego lo pondrán en una caja con algunas burbujas de plástico y lo enviarán a Sudamérica y lo romperán por la mitad y Borges lo cogerá y se preguntará: "¿Qué diablos es esto?"

GROTH: ¿Qué ensayistas admiras? Has mencionado a Geoffrey Wolfe...

ELLISON: Oh, sí, lo admiro enormemente.

GROTH: ¿Pritchett?

ELLISON: Pritchett está bien. Me gusta Pritchett. Me temo que su tono es un poco elevado para mí. ¿Te acuerdas de Harvey Cassill? Harvey Cassill solía hacer muchas de las cosas que ahora hace Pritchett. Jessica Mitford. En su nuevo libro, Poison Penmanship, leí un artículo sobre la Famous Writer´s School, y la verdad es que los liquidaba. Entiendo que ahora han vuelto al negocio.

GROTH: Te refieres a la estafa de Bennett Cerf, ¿no?

ELLISON: Ajá. Hizo un maravilloso trabajo de desguace. Y desguazar algo es una tradición muy honorable. De vez en cuando me gusta leer a Jesse Kornbluth.

GROTH: ¿Joan Didion?

ELLISON: Me gusta Didion. Pero detecto algo que me resulta incómodo, Dios sabrá lo que es. Quiero decir, Slouching toward Bethlehem es uno de los libros más notables que he leído, pero The White Album... No sé, tendría que volver a leerlo. Tiene algo que me preocupa y que aún no he sido capaz de codificar. Pero es el tipo de cosas que me gusta hacer, me gusta preocuparme y retomar lo que no he entendido. Te dices: "Ahh, ahora sí que estoy consiguiendo algo".

GROTH: Quería preguntarte quién, durante tu vida, ha influido más en tu pensamiento, tu forma de pensar, ha moldeado tus valores, etc. Me produce mucha curiosidad.

ELLISON: Supongo que he de nombrar a Mark Twain. Pero cuando me preguntas: "¿Quién ha influido más en tu pensamiento", no es tanto que alguien haya influido en él, como que, por ejemplo, la opinión de mi padre, un hombre muy bueno y bondadoso, que murió sin realizar ninguno de sus sueños, todos incumplidos, fuese para mí un ejemplo vivo de lo que no quería ser bajo ninguna circunstancia. Fue de lo más influyente.

GROTH: Así que podría tratarse más de tu experiencia que...

ELLISON: Oh, sí, me ha influido mucho más la experiencia que la palabra escrita. Mis historias están más influidas por la música y la pintura que por la palabra escrita. Me atraen más la pintura y la música que las historias de otras personas. Mis experiencias: mi vida ha sido muy peculiar, incluso aunque meta en la lista a las personas peculiares que conozco, y después de haberme escapado a la edad de 13 años y haber estado solo, haber experimentado un antisemitismo vicioso y mucha violencia a una edad muy joven, desde los 13 años o menos, hasta que finalmente me escapé a los 13. A los 15 conducía un camión de dinamita por Carolina del Norte y leía con voracidad, lo leía todo. Me enseñé a leer de muy joven. Aprendí muy rápidamente la única lección que creo que un escritor debería aprender para ser de alguna utilidad para sí mismo y para el resto del mundo, que es que lo que te dicen que es real y lo que percibes como real, y lo que realmente es real son tres cosas muy diferentes, y que la brecha entre la realidad y el juego de palabras que transcurre de boca en boca para hablar de la realidad es enorme, y si eres capaz de discernirlo, es probable que puedas escribir bastante bien sobre el tema.

Así que aprendí a afrontar riesgos, aprendí a ser independiente, y aprendí a ser duro. También aprendí a confiar en mi propio juicio, y aprendí una lección muy importante que supongo que ha influido en casi todo lo que he hecho, que es que pueden herirme, aunque en realidad no pueden hacerlo. No pueden hacerme ningún daño duradero. Eso te pone a salvo. Te pone fuera de su alcance. En Hollywood no saben qué hacer conmigo. Excepto no contratarme, excepto cuando necesitan que se haga algo que solo yo soy capaz de hacer, entonces tienen que hacerlo, así que los tengo agarrados por las pelotas. Pero no saben cómo diablos disciplinarme. Por supuesto, "disciplinarme" significa ceder a todo y hacer lo que me dicen. Yo no trabajo de esa forma, no soy así. No pretendo ser problemático. Tengo un umbral de mierda muy bajo. Siguen intentándolo con dinero y, a medida que suben y suben e incrementan la cantidad, sigo aprendiendo que sí, que tal vez me puedan comprar, pero, sea lo que sea, en este momento la suma es superior a los 265.000 dólares, que es lo que me ofrecen. Me lo ofrecieron para hacer una serie para la CBS, para crear una miniserie, y les dije "No", y colgué.

A lo largo de mi vida he leído a autores como Hemingway y Mark Twain, Conrad, Dickens, Dostoievski, Cervantes, todos los importantes, pero, y esto es algo que le dije a la revista Time: "Te diré que mis influencias germinales y seminales fueron Conrad y Dickens y Poe y Blackwood", que definitivamente lo fueron, no miento, "pero la verdad es que lo que más me ha influido han sido los cómics, las revistas pulp, las películas antiguas y la radio antigua". Esas fueron mis cuatro fronteras de pequeño y no había más. Los cómics siempre fueron muy importantes. Como he dicho antes, yo era como Supersnipe [personaje de cómic de los años 40 que se jactaba de ser "el chico con más comic books en el mundo"], tenía todos los cómics. Los guardaba en una caja de madera.

GROTH: ¿Cómo crees que ha afectado a tu visión de las cosas, a tu escritura?

ELLISON: Suelo meter más dramatismo en las historias, es uno de los trucos de los cómics. Escribo muy, muy visualmente, y la gente me dice: "Vaya, eso tiene que estar por fuerza heredado de las películas". No, ya escribía así antes de empezar a hacer cine. De hecho, fue así como pude entrar en el medio. Soy de los pocos escritores de ciencia ficción que también escriben guiones. Yo, Bob Bloch, David Gerrold, Alan Brennert, puede que seamos como media docena. ¿Y por qué? Porque escribir para un medio impreso y escribir para el cine es muy, muy diferente y para hacerlo tienes que saber bien la diferencia, y eso es lo que me han dado los cómics. Es jodidamente cierto. Les debo muchísimo. Supongo que por eso me siento tan traicionado de que hayan llegado a una situación en la que están hundiendo el medio. Cuando no te importa algo, no te importa. Cuando amas algo y te ves traicionado, te vuelves hostil. Por eso soy tan hostil. No me gustan mucho los cómics actuales. Los compro para no perderme ningún número, pero es vergonzoso tener que pagar 40 centavos por un pedazo de mierda que es más delgado que cualquier cosa que haya comprado en los malditos años cuarenta. Sé que no estamos en los cuarenta y que la litografía cuesta más, y la tipografía y la tinta también cuestan más, y el papel, Dios lo sabe, todo se ha disparado, pero Jesucristo, si van a cobrar esa cantidad de dinero, deberían apuntar más alto. Así que te dices: "Bueno, ¿aceptará otra cosa el público?" Quien diablos lo sabe. ¡Pues prueba y verás! Pero nunca lo hacen.

GROTH: ¿Crees que tal vez los cómics no hayan cambiado tanto como lo has hecho tú, y por eso estás tan insatisfecho con ellos?

ELLISON: No lo sé. He vuelto atrás y me he leído muchos de los cuarenta y me siguen emocionando: son idiotas, pero tienen mucha vitalidad. Cierta inocencia. La inocencia se ha esfumado, pero tampoco la han reemplazado por una sensibilidad que acompañe su actual punto de vista intelectual o artístico... si es que esto tiene maldito sentido, no estoy muy seguro, pero en este momento... me refiero a que son las 3 y 10 de la mañana y siento como si alguien me estuviera absorbiendo con una manguera los sesos por la nariz. Sí, he cambiado mucho, pero muchas cosas las sigo viendo a través de los ojos de un niño. Te lo prometo. No tengo sentido del tiempo. Si te digo que estaré allí a las seis, búscame el jueves. Para mí, mil novecientos cuarenta y uno es literalmente lo mismo que esta mañana. Mi sentido del tiempo es unitario, por eso siempre llego tarde. Por eso escribí "¡Arrepiéntete, Arlequín!, dijo el señor Tic-tac", una disculpa por llegar siempre tarde. Se debe a que no puedo percibir cuándo es antes o después. Me resulta muy difícil. Y por eso dudo mucho que yo haya cambiado tanto que no sea capaz de ver nada de valor en los cómics. Pero ahora me parecen peores.

Por supuesto, eran peores en los años 40 que en los 60. Las cosas de los sesenta son la verdadera Edad de Oro. Cuando hablan de la Edad de Oro, no saben ni de qué narices están hablando. En los sesenta, después de lo del "pop", empezó la Era de la Relevancia, entre el 67 y el 72, aunque como has dicho, era material inmaduro, pero recuerdo ese Green Lantern / Green Arrow donde crucifican al tipo en el avión, que me hizo pensar: "¡Joder!" Me dejó noqueado. Y he de decir que La Cosa del Pantano era dinamita, lo era, su dibujo, su concepción, todo el barniz mítico del cómic. No estoy muy seguro de que Len y Bernie supieran con qué estaban lidiando, con las grandes leyendas de todos los tiempos. ¡Supongo que se pensaban que estaban escribiendo "The Heap"! Y tal vez eso sea todo. Se supone que no te dices: "Oye, voy a hacer un obra artística", sino "Voy a escribir una buena historia".

GROTH: Déjame preguntarte quién es el mejor escritor de ficción vivo en este momento. [Pausa.] ¿Deberíamos limitarlo a los Estados Unidos?

ELLISON: [Pausa.] Vaya, odio ese tipo de concursos de popularidad. Quién puede ser el más grande... Diría que Borges. Diría que sí. Déjame decirte esto: normalmente me hacen esa pregunta de la forma siguiente. [Voz de entrevistador imberbe]: "Aparte de ti, ¿quién es un gran escritor?" Suelo marcar unos límites, porque indica una especie de suposición insultante que me parece verdaderamente molesta.

Hoy me ha sucedido algo interesante, Isaac Asimov me ha contado una historia: no recuerdo quiénes eran los científicos, pero aparecía un biólogo. Pongamos que fuese Haldane, por ejemplo, pero no es seguro. En apariencia, ocurrió en el siglo XVIII, XIX, había ido a un juicio como testigo experto, lo tenían bajo juramento, y al final le preguntaron: "Profesor Haldane, ¿quién es el mejor bioquímico vivo?" Contestó: "Lo soy yo, señor". Y toda la sala del tribunal se quedó horrorizada, porque este hombre era conocido por su modestia, era tranquilo y generoso. Nunca había mostrado ego en absoluto. Después de terminar el juicio salió del edificio, y la gente lo rodeó y le dijo: "¿Cómo has podido decir algo así?" y contestó: “Estaba bajo juramento. No podía mentir".

Hoy Isaac me dijo lo mismo. Me confesó lo mismo. Estábamos charlando sobre varios escritores, y me dijo que no quería dar el nombre de nadie, pero que estaba bajo juramento, y ha sido la primera vez que le oigo decir algo así, es muy interesante. Hablaba sobre un escritor del que tengo muy buena opinión, pero que tampoco me parece uno de los grandes. Le preguntaron a Isaac: "¿Es uno de los escritores importantes?" “Bueno”, dijo, “no está en primera fila. Digamos que hay 10 escritores en el podio, y él no está allí. Si hubiese 20, ciertamente podría estarlo." Y si supieras quien es, te dirías: "¡Dios mío!" Más tarde, le hicieron la misma pregunta a Isaac sobre mí, y sin dudarlo, Isaac dijo: “Oh, definitivamente está en el podio. Es uno de los diez escritores más importantes del país”. Y el otro escritor era tan amigo de Isaac que me confesó: "Me sentiría muy triste si este comentario se repitiera y llegara a oídos de esa persona", y entonces supe que no me estaba engañando ni diciendo nada que no se creyese de verdad. Y de repente me di cuenta de que Isaac, cuyo talento admiro de muchas, muchas formas, y al que considero un amigo cercano, pensaba mucho en mí, así que me dije: "¿En qué puesto estaré yo?" Así que cuando me has preguntado: "¿Quién es el mejor escritor vivo?", por un momento me escuché a mí mismo diciendo: "Yo". Y me lo he creído de verdad. No por ego, sino que es un simple análisis. De repente me digo: “¿Quién? ¿Quién puede ser tan importante? "

Y luego he caído que estaba pensando de una forma muy estúpida.

Michael Moorcock estuvo en mi casa durante un par de meses hará dos semanas. Michael se pasó horas hablando conmigo y explicándome por qué soy mejor que Borges, y Michael no se queda atrás a la hora de hacer crítica literaria. Él es la hostia, tío. Pero eso fue una chorrada. Sé muy bien que no soy mejor que Borges, porque estoy subyugado por él. Me siento, me leo sus cosas y me digo: “¡Santo Dios! Me sorprende que alguien intentase hacer algo así, y mucho más que lo hiciese tan bien". Así que sé positivamente que no lo soy. Sin embargo, los escritores cuyo trabajo admiro, gente que me parece extraordinaria, de primera fila, me miran y me tratan de esa manera, como si fuese su mentor. O eso me parece. Bill Kotzwinkle es sensacional, lleva leyendo lo que hago desde hace años y he influido mucho en su obra. Bueno, pues casi me caigo de la maldita silla. Ayer mismo conocí a Tom Chastain en una boda. Admiro sus libros, me parecen muy buenos. Y me dijo: "Oh, llevo leyéndote hace años y admiro mucho tu trabajo". Y su esposa me dijo: "¡Dios mío!", y empezaron a hablar de capítulos concretos de mis libros, lo que me dejó pasmado.

Así que no sé quién es el mejor. Supongo que Borges, quizás W.S. Merwin. Si no conoces a W.S. Merwin, deberías ponerle remedio. Solo tiene un par de libros recopilatorios de cuentos muy, muy cortos. Se le conoce sobre todo como poeta, pero sus cuentos son espectaculares, en particular "The Miner’s Pale Children" y otro libro llamado The Carrier of Ladders, disponibles en Athenium, acaban de salir en edición de bolsillo. Se pueden conseguir en cualquier librería buena. ¿Sabes que me estoy empezando a poner ronco?

GROTH: Sí.

ELLISON: Mi voz me abandona. Cuatro horas y media de conversación constante pueden hacerle eso a cualquiera. De todos modos, hay un escritor escocés, George Mackay Brown, que es casi totalmente desconocido en este país. Admiro enormemente su trabajo. Es brillante. Los sudamericanos que he mencionado. El alemán Günter Grass es sobresaliente.

GROTH: ¿Qué opinas de nuestros novelistas del establishment estadounidense, como Mailer?

ELLISON: Bueno, a medida que pasa el tiempo, cada vez pienso menos en Mailer. Probablemente no debería. No he leído su nuevo libro. Lo acabo de comprar, "La Muerte del Prisionero", o lo que sea... [se refiere a La canción del verdugo.]

GROTH: ¿El de Gary Gilmore?

ELLISON: Sí. Entiendo que es muy, muy bueno y que él está volviendo a escribir de forma razonable. Styron me gusta mucho. Siempre me gustó. No tanto La decisión de Sophie como Tendidos en la oscuridad. Es un libro excelente.

GROTH: ¿Qué tal Capote?

ELLISON: ¿Capote? Está quemado. Una tontería.

GROTH: ¿Vidal?

ELLISON: Oh, más bobo aún. Updike: una pérdida de tiempo. Cheever: a la mierda, excepto en algunos cuentos. Updike a veces tiene algún relato, pero muy pocos. Todos son maestros del detalle, como se suele decir, maestros de la palabra adecuada. Admiro a Joyce Carol Oates. Suelo buscar a escritores de los que el resto ni siquiera han oído hablar. Acabo de terminar el libro de Hunter Thompson, La gran caza del tiburón.

GROTH: ¿Te gustó? Me pareció algo recalentado.

ELLISON: Sí. Exactamente. Me alegro de que lo hayas dicho para que yo no suene como si estuviera atacando a los mejores. Es impresionante en muchos momentos. Algunas partes me gustan mucho, particularmente el relato del Derby de Kentucky, el de Muhammad Ali, pero si te lo vuelves a leer... ¿lo has leído?

GROTH: He leído todos los demás, excepto ese. Pero he oído que muchos son extractos de sus otros trabajos.

ELLISON: Bueno, hay extractos de Miedo y Asco, ha cogido de muchos sitios, es una recopilación de todos los artículos pequeños, todos los artículos "gonzo", acabo de darme cuenta de que el periodismo "gonzo" es un excusa para escribir de forma descuidada, para que no estés alerta y evites escribir la historia y hacer todo el trabajo y la investigación preliminar, simplemente dejar de hacer un montón de trabajo de elegante búsqueda. Es una excusa para ser irresponsable, y él ennoblece esa actitud, lo que me parece peligroso, porque hay cientos de miles de chavales en periodismo por todo el país que quieren ser Rex Reed y Tom Wolfe y Gael Greene, ¡y sabe Dios que también quieren ser Hunter Thompson! Y ese es el peor ejemplo posible. De nuevo, esto sonará en plan: "Oh, bueno, Harlan tiene que alimentar su reputación". Pero miro su material y empiezo a pensar: "Jesús, todo esto huele, se balancea, grazna, ulula y expulsa agua como lo que yo solía escribir para Free Press".

GROTH: ¿Lo de la televisión?

ELLISON: Sí. Y las columnas de Harlan Ellison Hornbook, que nunca has visto. Otra de mis columnas durante dos años. Tengo que recopilarlas algún día. Es muy parecido. Es periodismo personal, un diario, una cosa confesional de exploración con ánimo investigador, de naturaleza analítica, y sin embargo siempre saliéndome por la tangente. Thompson acude a cualquier sitio para hacer su trabajo, se baja del avión borracho, si es que te lo puedes creer, porque está lleno de mierda y la mayor parte del tiempo está mintiendo. No creo que nadie pueda consumir droga en esas cantidades, aunque una mujer que conocí en el set de su nueva película, Where the Buffalo Roam, me dijo que siempre estaba jodido. Pero tiene que ser una pose. Nadie puede funcionar así, nadie podría escribir con tanta droga encima. Cosas como: "dejé a las seis bellezas negras y me hice un cóctel de tres rojas y dos blancas, y luego inhalé un poco de éter y mastiqué un poco de ácido, y me metí un poco de coca por la tocha, y luego me la puse en las encías...”, lo que sea. Y sigue y sigue y sigue y sigue... Es imposible, tío. He andado cerca de suficientes adictos a las drogas, de esos murciélagos vampíricos sin cerebro y gritones como para saber que como llegues a meterte cierta cantidad de química en tu interior, olvídate, Jim, te conviertes en una tabula rasa, ¡y nada más! Y hay pocos momentos en el libro en los que logre su objetivo, que las cosas se sostengan y te diga algo que no sabías. Uno es el artículo sobre el asesinato de Salazar en Los Ángeles. Otro es un artículo muy corto sobre un tipo que era escritor independiente y que murió en el anonimato, con algunas frases fabulosas. Pero también tiene inexactitudes y alguna idiotez que resulta asombrosa en un hombre tan a la última, y que se supone que sabe de qué va el tema. Tiene un paradigma claro, se ha inventado un paradigma para un tipo que muere anónimo y coge una chupa, no recuerdo de qué grupo, y dice: "Aquí tienes a este grupo de músicos, su nombre no es tan importante como el de su productor." El productor es Tom Wilson. Y se pregunta, Tom Wilson, ¿quién diablos será? ¿Quién diablos ha oído hablar de Tom Wilson? Y sigue y sigue y sigue, Tom Wilson, Tom Wilson, Tom Wilson.

Conozco a Tom Wilson desde hace 25 años. Tom Wilson fue el productor de Bob Dylan. Grabó sus mejores discos. Produjo a The Band. Por el amor de Dios, produjo a Miles Davis. Fue el único productor negro de Columbia durante 15 años. Salió a la maldita carretera y encontró a Lightnin 'Hopkins. Publicó Jazz Guide, 33 Guide, Stereo Guide pagándolas de su propio bolsillo. Es el tipo que organizó el Ryker's Island Jazz Festival dos años seguidos. Tom Wilson es un jodido gigante. Y ese idiota ni lo conocía. El muy bobo no se tomó el tiempo necesario para averiguar quién era Tom Wilson. Lo usó como paradigma y eligió a alguien de credenciales impecables. Y eso invalida todo lo demás. Te dices: "Este tipo no sabe de qué hostias está hablando". De repente sale de la nada y suena como el Sr. Whizzbang. Es un borracho y un drogadicto con un estilo muy peligroso para los estudiantes de periodismo.

GROTH: Supongo que te acuerdas de que después de que su serie sobre la campaña en Rolling Stone se convirtiese en un libro, de repente aparecieron un montón de periodistas "gonzo" que imitaban su estilo. Por supuesto, no valía la pena ninguno.

ELLISON: Tío, cuando voy a las universidades, y hablo de las condiciones que se pueden ver allí (espero que publiques esto en letras grandes), me doy cuenta de que el estado del periodismo académico está aproximadamente al nivel de la era del primer Cretácico. Nunca había visto tantos malditos analfabetos en toda mi vida. Me refiero a que son analfabetos pedestres que no saben ni deletrear, que no son capaces de tomar notas, que tienen que llevar una grabadora y luego hacen un mal uso de ella, que nunca te piden que deletrees nada, que nunca buscan fechas, que nunca vuelven a consultar su fuente para averiguar si han dado con los datos correctos. Y constantemente imitan tu estilo porque no tienen uno propio. Intentan brillar y hacer filigranas y les sale una chorrada. Usan mal la sintaxis, tropiezan con sus malditas analogías. Simplemente patético. Creen que son la bomba, y cada año expulsan a cientos de las malditas universidades. Donde quiera que vaya, los periódicos universitarios son increíblemente malos. Incluso los de deportes, donde por lo general el material es bastante ágil, sencillamente son... ¡Oh, Dios!

GROTH: Nuestras universidades están llenas de analfabetos a fecha de hoy.

ELLISON: Son descuidados. Ni les importa. Nada profesionales. Bueno, eso hace que todo sea más fácil para la gente como tú y como yo. Así es más fácil ser un outsider. Porque el mundo está lleno de putas ovejas y zánganos. Gracias a Dios. Gracias a Dios por las ovejas y los zánganos. Mantienen las máquinas funcionando, sacan la basura, se aseguran de que las luces están encendidas, y de que haya hielo en el frigorífico. Eso me da todo el tiempo del mundo para coger y poder ver El Zorro.

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