martes, 26 de febrero de 2019

ENTREVISTA CON BASSHOLES (2005)

Entrevista con Bassholes en la web Freakout (2005). Traducción: Frog2000.

Vuelven después de siete años de ausencia, sin saber cómo resistirse a la llamada del rock and roll. Y han lanzado su disco más nocturno y atmosférico. En realidad, los Bassholes, más que un grupo son una idea, un proyecto abierto con el objetivo de ser parte integral de esa tradición de rock and roll que, desde Elvis en adelante, nunca se ha detenido.

Hace diez años, en medio de la era del grunge, el dúo de Columbus, junto con un puñado de bandas (68 Comeback, Oblivians, Jon Spencer Blues Explosion, Chrome Cranks, Cheater Slicks, Dura Delinquent, etc.) revitalizó el sonido de raíces de forma poco ortodoxa y convencional. Combinando blues, country, bluegrass y rock'n'roll en clave minimalista y ruidosa, los Bassholes grabaron un puñado de discos memorables, desde "Haunted Hill" hasta "Long Way Blues", pasando por el doble "When My Blue Moon Turns Red Again", con el que en 1998 interrumpieron sus lanzamientos. Con "Bassholes", Don Howland y Bim Thomas ofrecen un álbum diferente, nocturno y atmosférico, lleno de aromas country y bluegrass, aunque no falto de sacudidas rítmicas. Pero cuando suben al escenario, los dos prefieren su lado más áspero y ruidoso.

Tus álbumes anteriores "Long Way Blues" y "When My Blue Moon Turns Red Again" salieron a la venta en 1998. ¿Qué has hecho en estos siete años de silencio discográfico? 

Me mudé a Carolina del Norte, en las montañas de la parte occidental del Estado, que es como vivir en una isla, porque estás lejos de todo. Por otro lado, Bim se mudó a Cleveland, por lo que estábamos a 600 millas de distancia. Edité un disco en solitario que suena esencialmente como una nota de suicidio, pero luego hubo un cambio favorable en mi vida. Bim y yo hemos realizado varias giras por la Costa Oeste y Europa en los últimos años, y hemos grabado un EP aquí, en Carolina del Norte, que editó Dead Canary con el título "Out In The Treetops".

El nuevo álbum de Bassholes parece ser tu trabajo más nocturno y atmosférico, además de que parece el mejor grabado. ¿Puedes decirme por que habéis editado un disco como este? 

Dead Canary nos ofreció la oportunidad de grabar en un gran estudio con un ingeniero de sonido maduro y experimentado. No hay razón para ocultar que habíamos cambiado, pero tampoco es que intentásemos tocar más o menos ruidosamente que en el pasado. Sencillamente, ambos somos más viejos, y creo que nuestro sonido se ha vuelto más maduro. Cuando creces te vuelves más sabio y más contemplativo. O más aburrido...

"Bassholes" tiene un listado de temas bastante largo, con 14 canciones. La mayoría son originales, pero también hay tres versiones, y dos de ellas son tradicionales que has reinventado. ¿Por qué elegiste rehacer esos tres temas: "Broke Down Engine" de Blind Willie McTell, "Caravan Man" de Lew Lewis y "Heaven & Hell" de the Who?

El tema de Blind Willie McTell proviene de los días de mi primera banda, Gibson Brothers. Siempre lo hemos tocado en directo, generalmente para acabar los conciertos. La gente en los lugares donde tocamos siempre la canta junto a nosotros, así que quería tener una buena versión grabada en el disco. "Caravan Man" de Lew Lewis es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos, es el lado B de uno de sus primeros singles para Stiff. Espero que Lew pueda escucharla y apreciarla. Sé que pasó algunas épocas difíciles: robó en la oficina de correos a la que solía ir todos los días, por lo que lo reconocieron de inmediato y lo condenaron a toda velocidad. Puedo entender perfectamente su desesperación y su sensación de derrota. The Who era el grupo que más me gustaba en mi adolescencia, y quería honrar la memoria de John Entwistle con "Heaven and Hell". Espero que también pueda escucharla.

Sois un dúo, pero has llamado a varios músicos para tocar en el nuevo álbum. ¿Qué tal marcharon las sesiones de grabación de "Bassholes", cómo evolucionó el disco, qué tal con tus amigos entrando y saliendo del estudio?

Siempre hemos colaborado con amigos, que son músicos con más talento que yo, en las grabaciones de nuestros discos. Las sesiones siempre tienen algo que ver con la amistad y la camaradería. Jon Wahl de Clawhammer nos echó una mano en "Blue Moon", mientras que Derek Dicenzo ya había tocado la guitarra en "Long Way Blues". "Daughter" y "St. Matthew" son dos canciones que nacieron para tener arreglos de bluegrass, y esa fue la razón por la que las grabamos con ayuda de otros músicos. Después de todo, creo que un dúo puede ser aburrido en disco. Siempre me hubiese gustado tener a otro guitarrista en el escenario, pero creo que una banda de tres o cuatro personas puede ser una molestia. Además, si sois tres o cuatro, nunca ganaréis el dinero suficiente...
La mayoría de las nuevas canciones son bastante calmadas y atmosféricas, aunque no faltan los episodios más nerviosos. ¿Puedes decirme cómo nacieron y de qué hablan "Daughter", "Purple Noon" y "High Up In The Treetops", que considero las canciones más inspiradas del álbum?

"Daughter" no es más que una canción de amor para mi hija. Ha cambiado mi forma de ver las cosas por completo. En la canción hablo sobre un hombre sabio: es una referencia a Robert Crumb (historietista estadounidense muy famoso desde los años 60, nota del entrevistador). En cambio, "Purple Noon" se inspira en la novela de Patricia Highsmith "El talento de Mr. Ripley"; es el título de la versión francesa de la película. Highsmith, junto con Thomas Hardy, William Maxwell y Jim Thompson, es una de mis escritoras favoritas. Finalmente, "High Up In The Treetops" habla de mi mejor amiga cuando era niña. Ella era mi vecina y solíamos subirnos a un arce en nuestro jardín y nos quedábamos hablando durante horas. Un día se cayó del árbol y fue algo surrealista. Mientras se deslizaba hacia abajo, rompió muchas ramas, pero no le pasó nada.

También hay una canción llamada "Fascist Times". ¿Se refiere a los tiempos en que vivimos? 

"Fascist Times" trata sobre Bush y sobre cómo la teocracia fundamentalista cristiana lo está subvirtiendo todo en Estados Unidos. Me asusta en lo que se está convirtiendo América. Cristo se asustaría por lo que Bush está haciendo en su nombre. En la Biblia se le pregunta a Jesús tres veces cuáles son las formas de alcanzar el paraíso. La primera vez responde: "debes nacer de nuevo", la segunda dice: "debes ser como un niño", la tercera, en el Evangelio de Mateo, dice: "vende todo lo que posees y sígueme", una verdadera enseñanza budista. Los fundamentalistas cristianos de América reconocen solo la primera, la más simple, la más viable. Para mí no son cristianos en absoluto. Me repugnan. Bush me repugna. ¡Que se vaya a la mierda!

¿A quién se refiere "Hell´s Angel"? 

Es sobre una chica a la que nunca conoceré...

"Bridgett" es una especie de canción hipnótica / psicodélica. ¿Cómo se te ocurrió ese tema? 

"Bridgett" es una canción de amor para una Playmate del Playboy, que me parecía hermosa. Creo que fue Miss junio de 1975, pero igual me equivoco (de hecho, es Miss mayo de 1975, nota del entrevistador). Te recomiendo que visites el sitio web de Hiro's Cats Bekkan (web ya difunta) para ver las imágenes de archivo de las Playmates.

Recientemente has hecho una gira por Europa con Jeffrey Evans (ex-68´ Comeback y Gibson Brothers). ¿Cómo trancurrió y cómo fue la experiencia de compartir el escenario con él?

Fue como un viaje de ocho semanas en la carretera, muy duro desde el punto de vista físico. Jeff es un buen amigo mío y una gran persona, pero no logró superar la parte física de la gira. Fue algo triste verlo tan gordo. Le deseo todo lo mejor, pero la dieta Atkins que estaba utilizando no funcionó y creo que debería haberlo entendido. Tocar con Jeff fue como volver a los viejos tiempos en Gibson Brothers, divertido y frustrante al mismo tiempo. 

Te vi en un concierto en Roma y me pareció que vivías tu lado más áspero y punk en lugar del nocturno... 

No te equivocas: estar vivo es ser punk-rock.

¿Qué harán los Bassholes en el futuro? ¿Podemos considerar estable esta reunión?

Bim y yo siempre hemos dicho que seguiremos tocando hasta que nos muramos y no estoy seguro de cuándo lo haremos... Bim está a punto de licenciarse en la universidad y puede que se sienta obligado a buscar un trabajo de verdad, así que esto podría ralentizar nuestra actividad por un tiempo. No tengo ni idea de lo que pasará en el futuro. Acabo de perder mi trabajo como profesor, así que el suicidio podría ser una opción...

No creo que Bim y yo nos separemos y luego volvamos a juntarnos como si fuese una reunión de un viejo grupo. En realidad, los Bassholes son más una idea que una banda real.

En los últimos años los medios han prestado mucha atención al rock'n'roll. Hace diez años formabas parte de ese grupo de 'pioneros' que redescubrieron las raíces del rock'n'roll, el blues y el R&B tocando de una manera poco ortodoxa y convencional. ¿Qué piensas de este repentino interés en el rock'n'roll? ¿Es solo una moda o hay algo real detrás?

Creo que no hemos formado parte del último renacimiento del rock'n'roll ni del anterior. El rock'n'roll nunca se ha ido a ninguna parte, en el sentido de que siempre ha habido grupos que han mantenido la antorcha de r'n'r, blues y R & B. Flamin 'Groovies, Cramps, Gun Clubs, Panther Burns, Jon Spencer, Gories, White Stripes son parte de un continuo y estoy orgulloso de haber conocido a estas bandas musicalmente y, en varios casos, personalmente. 

Mi esperanza es que los Bassholes formen parte del renacimiento del rock and roll cuando suceda: ¿en 2011?

lunes, 18 de febrero de 2019

ENAMORADO DE LOS CÓMICS, una entrevista con Mario sobre su vida con Jaime y Beto Hernandez. (PARTE 4 DE 4)

Esta entrevista se publicó originalmente en Comic Book Artist nº 15 (2001). Fue conducida por Jon B. Cooke y transcrita por Jon B. Knutson. Tradujo: Frog2000. Parte 1Parte 2. Parte 3.

COMIC BOOK ARTIST: Volviendo al momento en el que me pillé el Love & Rockets nº 11, el que tanto me impresionó, recuerdo que me dije: "¡oh, esto es magnífico!" y me empecé a comprar todos los números que encontraba. Incluso fotocopié una historia y se la regalé a mi familia en las Navidades de 1985. "Esto es lo más genial que he visto en años", así que quise compartirlo con ellos. Se lo pasé a cinco o seis de mis hermanos, y a mi hermana mayor también le llegó tanto como a mí. Aunque Becky se quedó enamorada, la verdad es que no solía leer cómics (en los sesenta, tan solo le gustaba el Doctor Extraño de Steve Ditko), pero a partir de ese día se convirtió en una gran fan de Love and Rockets.

MARIO HERNANDEZ: Escuchar esas historias es muy divertido. ¿Cuántas historias de Lobezno fotocopia la gente para regalárselas a los amigos? [Risas.] No es que esté haciendo de menos ese material, pero cuando escucho estas anécdotas, me suelo fijar en el elemento tan humano que poseen.

CBA: ¡Exactamente! Es como que se produce una especie de conexión, y en especial, la serie trata muy bien a las mujeres. Tus hermanos tienen una sensibilidad con las mujeres que creo que fue muy refrescante para el medio del cómic. Por lo general, los cómics, sean mainstream o underground, tienden a convertir en un objeto o a menospreciar a la mujer. No es que los tíos que coleccionan comic books sean necesariamente misóginos, pero quizá sí que tienen algo de miedo de las mujeres.

MARIO: ¡Las mujeres se han convertido para ellos en las personas más aterradoras de la Tierra!

CBA: ¿Crees que tu madre influyó a la hora de crear esos personajes femeninos tan completos y maravillosos?

MARIO: Creo que sí, porque nos criamos con muchas mujeres a nuestro alrededor, muchas tías, porque mi madre no tenía más que hermanas, así que tenemos un montón de tías y primos. Creo que teníamos mayor sensibilidad por ese motivo, porque nos relacionábamos mucho con ellas. Si las ves como personas, tendrás mayor inclinación y cercanía por ellas.

CBA: Las mujeres no son cosas.
MARIO: Claro, no son cosas, ni pequeños complementos disponibles. Son personas, y si las tratas de esa forma, sale a relucir lo que a todos nos convierte en humanos. Creo que mis hermanos imbuyeron sus descripciones de la mujer de los conocimientos que tenían hasta el momento, porque se habían relacionado mucho con mujeres. Las mujeres son muy observadoras, así que mis hermanos también lo son, porque tampoco es que hubiesen tenido muchas citas. Siempre se estaban fijando en lo que hacían en mi casa, y veían cómo la fastidiaban los chicos con ellas, y se iban empapando de todo, así que de alguna forma, entendían bien todo lo concerniente a la mujer.

CBA: ¿Eres feminista?

MARIO: Claro, para disgusto de muchos de mis amigos. [Risas.] Todos somos personas, y si ves a la gente como tal, y no solo en plan: "oh, mira a esa bella y voluptuosa chica", todos estaremos mejor. Soy capaz de apreciar la belleza, pero también tienes que entender que dentro de ese cuerpo hay una persona, ¿sabes?

CBA: La cultura americana promulga la cosificación de la mujer, algo que definitivamente va contra lo que es ser humano. Con Love and Rockets, tus hermanos crearon un mundo propio. En realidad, el lector no sabe bien si Palomar puede existir de verdad, pero sí que existe en el corazón, ¿sabes lo que quiero decir? Es como si fuese algo que estimas mucho, pero, ¿es un lugar real? Además, en el mundo de Mechanics y Locas, donde viven Maggie y Hopey, ocurren cosas raras que son tan fantásticas como irreales. Son sus propios mundos, no están situados en América, aunque es cierto que están anclados en la cultura hispana. No es el Universo Marvel, ni tampoco el Universo Reagan, ni el de George Bush, ¿sabes? Creo que a mucha gente le resulta difícil no poder estar atrapado en esa cultura americana. Me parece que ahora tendría que hacerte alguna pregunta, pero... [risas.]

MARIO: No te preocupes, estás haciendo un buen trabajo. [Risas.] ¡A mí no se me habría ocurrido todo eso!

CBA: Claro, ¡pero debería ser yo el que hace las preguntas! Hay algo en los mundos de Jaime y Gilbert que parece muy agradable. ¿Sabes que muchas mujeres siguen su obra?

MARIO: Una vez, a Jaime y a mí nos estaban haciendo una entrevista en una Convención de cómics, y vino una chica y empezó a hablar con nosotros. Nos dijo: "¿Sabéis? He estado hablando con mis amigos, y con mis novias, y tenía que decíroslo: ¿Quién es vuestro confidente? ¿Quién es el que os revela todos esos secretos?" [Risas.] Sencillamente, mis hermanos tienen una gran intuición. Gilbert y yo solemos hablar sobre la cosificación de la mujer y otras cosas parecidas. Y además, tampoco deberías tener miedo de mostrar el lado negativo de una mujer cuando lo tiene.

CBA: No os gusta idealizarlas, ¿verdad?

MARIO: ¡Exacto! Tienen su lado bueno y su lado malo, y si muestras los dos de una forma equilibrada, se convierte en algo verosímil. Es lo que pienso.
CBA: ¿Soléis dibujar a cuatro manos tus hermanos y tú?

MARIO: No, en realidad no. Lo hacíamos al principio, pero me dijeron: "¿Podrías guionizar una historia?", y lo hice, y entonces ellos se ponían a hacer alguna otra cosa. Creo que necesitaban ese empujón, o algo así, para poder decir: "vale, lo que ha hecho este es una mierda. Yo soy capaz de hacerlo mucho mejor que este tío." [Risas.] Cuando les entró la inspiración, yo estaba allí para animarlos a seguir. Se me ocurrían ciertas ideas que luego ellos usaban en la serie, pequeñas cosas que aparecían aquí y allá, pero la mayoría de las veces me hacía a un lado, porque ellos empezaron a evolucionar cada vez más rápido y yo me quedé atrás, y entonces me dije que por fin ellos habían encontrado su propia salida, y que seguro que les gustaría más trabajar con sus propias ideas, y con las diferentes emociones que solían meter en sus historias. Porque los conocía bien, sabía que meterían gran parte de su personalidad en sus personajes. No estoy seguro de si Jaime estará de acuerdo con lo siguiente, pero veo mucho de él en Maggie, tiene mucho de su fragilidad y sus miedos. No sé, a veces leo los diálogos y le estoy escuchando hablar a él, son cosas que me hacen recordarlo. Gilbert... bueno, se curra su propio material, seguramente estará canalizando a alguien. [Risas.] Escribe unos diálogos tan magníficos que a veces ni siquiera soy capaz de seguirle el ritmo.

CBA: ¿Te dolió mucho que te dejaran atrás?

MARIO: No, sin problema. Soy el primero en admitir que no estoy a su altura. Quizá si me dieses cinco o diez años más, pudiese igualarlos, pero no, estoy muy contento de su talento, y si se detuviesen alguna vez por lo que sea, seguramente iría allí y les daría una patada en el culo. [Risas.] "No, no podéis parar ahora, no importa lo que vosotros queráis." ¡Quiero ver lo que viene a continuación! 

CBA: En los primeros años, ¿seguían viviendo en vuestra casa?

MARIO: Si. Yo me casé y abandoné el hogar.

CBA: Así que cuando volvías, no era necesariamente de visita, sino para arrearles una patada para que siguieran trabajando, ¿no? [Risas.]

MARIO: Solía ir mucho, porque quiero a mi familia y no podía vivir sin ellos.

CBA: ¿Hacíais buenas migas? ¿Cuántos años os lleváis Jaime y tú?
MARIO: Ahora tiene cuarenta años, y yo cuarenta y ocho. Es una buena franja de edad, pero nos conocemos muy bien. Creo que todos los que lo conocen sabían que su actitud era la de: "mejor no te me acerques, sucia rata". [Risas.] Hasta que se hizo ya mayor.

CBA: ¡Todos los hermanos pequeños son muy parecidos!

MARIO: Claro, sobre todo, la culpa la tienen sus hermanos mayores.

CBA: ¿Sigue vivo tu padre?

MARIO: No, de hecho falleció cuando yo tenía dieciséis. Creo que con la edad que yo tengo ahora, 48. Así que fue mi madre quien nos tuvo que sacar adelante. Por lo que la cultura pop fue algo todavía más importante en nuestro caso, porque ella sola no podía vigilarnos a todos a la vez, ¿sabes? Hasta hoy día, me sigue dando escalofríos la sintonía de los Picapiedra, porque nuestra televisión estaba encendida 24 horas al día, o eso es lo que me parecía. [Risas.] Y en ella aparecían todos esos dibujos animados, y recuerdo estar sentado leyendo noticias en el periódico y escuchando la sintonía de los Picapiedra en la otra habitación, mientras pensaba: "¡Esto no se acaba nunca!" [Risas.]

CBA: ¡Es la hora del Yabba-dabba-do! [Risas.] ¿Ser el mayor te hizo ser más rebelde?

MARIO: Cuando era un adolescente... estoy bastante seguro de que fue cuando éramos adolescentes... [risas], para mis hermanos siempre fui una especie de matón, porque era el mayor, pero también salíamos por ahí todos juntos y disfrutamos de momentos muy divertidos. Ya sabes cómo funcionan las cosas con los hermanos mayores, tío. Se podría llamar algo así como "seguir la rueda". Uno pegaba a otro, y este al siguiente, ¿sabes? [Risas.]

CBA: ¿Os gustaban los cómics a todos?

MARIO: Si, a todos. Todos dibujamos en una u otra ocasión, pero algunos solo lo hicieron de pasada, porque tenían otros intereses. Estaban metidos en su propio mundo. De una forma u otra, todos éramos creativos, algo que me parece muy extraño.

CBA: ¿Qué le gustaba hacer a Richard?

MARIO: Es fontanero, pero solía dibujar cómics con nosotros, aunque nunca siguió perseverando. Es lo que se podría llamar "la oveja blanca" de la familia, [risas]. Es el que vestía bien, iba a la disco, tenía un coche deportivo... ¡era todo un desastre!

CBA: ¡Y todo porque había mantenido relaciones sexuales! [Risas.]

MARIO: Exacto. El resto de nosotros nos quedábamos sentados en casa. La única forma de tener relaciones sexuales, ¡era casándose! [Risas.]
CBA: ¿Y en el caso de Ishmael?

MARIO: Aún sigue en su vieja banda, Doctor Know, en la que toca el bajo. El cantante es Brandon Cruz, que salía en "Buscando novia a papá". [Risas.] Ahora están disfrutando de un gran revival. ¡La nostalgia! Y se parecen a los Tres Chiflados. [Risas.] Trabaja por el día, y luego se marcha de concierto y siempre está tocando. Ahora se ha producido un gran revival de esa música, así que está ganando algo de dinero. Mi hermana pequeña es muy creativa, y hace cosas artesanales. De vez en cuando se encarga del maquillaje de alguna película directa a vídeo. Así que todo el mundo solemos hacer algo.

CBA: ¿Sigue siendo el dibujo uno de tus hábitos?

MARIO: Si, estoy metido en varios proyectos a la vez, porque me he dado cuenta de que es la única forma de trabajar que me gusta. Trabajo mejor cuando alguien me pide que haga alguna cosa. No soy capaz de producir a menos que esté haciendo varias cosas a la vez, porque me aburro trabajando en una sola. Creo que es por eso por lo que no he sido tan constante, porque Gilbert y Jaime tienen una disciplina, y todos los días se sientan frente a la mesa de dibujo y no deambulan por la casa, o se ponen a arreglar el coche. [Risas.] Seguro que lo harán alguna vez, pero lo otro es su sustento, así que se sientan y se ponen a trabajar. Supongo que yo estoy más inmerso en el trabajo por salario rutinario, así que no me puedo sentar [risas], y quedarme esclavizado a la mesa de dibujo. Pero ahora que soy más viejo, cada vez me parece más agradable. Finalmente me he resignado: "bueno, ahora tengo que dibujar". Antes, algunas veces me decía: "no voy a volver a coger el lápiz, no puedo con ello, no tengo tiempo, tengo muchos niños que llevar al colegio, y tengo que trabajar", pero es como... como la droga, ¡como la heroína! Es mi nueva adición, algo que llevo arrastrando toda la vida. "No, tienes que hacer esto, lo quieras o no."

CBA: ¿Entras en estado zen cuando estás dibujando?

MARIO: Algunas veces. Cuando todo marcha bien, es maravilloso. Es en plan: "si, sigue adelante y no te pares". Entintar, dibujar, ver aparecer las cosas en la página, es muy agradable.

CBA: Has comentado que trabajas mejor cuando alguien te encarga una historia. ¿Crees que tus hermanos y tú hacéis el trabajo para contentar a los demás? ¿O es más bien una cuestión de complacerse a uno mismo?
MARIO: En su mayoría lo hacemos para nosotros. Nuestra forma de pensar es la siguiente: "esto es lo que me gustaría leer", y eso es lo que hacemos. A Gilbert le gusta dibujar cosas en las que la gente interactúe, es lo que más le apasiona. Jaime hace algo muy parecido, pero de una forma diferente, como más bobalicona. Me encanta el material político, y hacemos cosas que en nuestro caso, nos gustaría leer. De ahí viene el elemento más placentero de todo esto.

CBA: ¿Qué te gustaría hacer?

MARIO: Me gustaría seguir haciendo estos thrillers políticos. Sobre todo el que he guionizado y que dibuja Gilbert, "Me for the Unknown", que ahora parece muy oportuno. La inspiración proviene del primer bombardeo al World Trade Center, el ataque terrorista de 1993, porque siempre me ha fascinado el hecho de que la gente pueda desaparecer sin dejar rastro. Ya sabes, el típico tío que se va a buscar cigarrillos y no se le vuelve a ver. En cuanto al World Trade Center, me dije: "¿qué pasaría si alguno de los que aparecen en las listas de fallecidos de las noticias estuviese vivo y hubiese comenzado una nueva vida?" Hay mucha gente perdida, y creo que te las puedes arreglar para no ir ese día al trabajo, y esconderte en un hotel en alguna parte, ponerte a comer en sitios baratos y todo eso, y de repente puedes decir: "estoy muerto, ¡ahora puedo hacer lo que me de la gana! Puedo hacer lo que quiera, no tengo ninguna responsabilidad. Ahora soy esto. Odiaba mi vida, y ahora ha llegado el momento de hacer otra cosa." Me pregunto dónde podría estar la gente que ha hecho algo así. Estoy seguro de que a alguien se le tiene que haber ocurrido alguna vez. Alguien ha pensado alguna vez: "Guau, no tengo por qué volver a casa, no tengo que volver a ser esclavo del trabajo", o lo que sea, e intentan diseñarse una nueva vida y desaparecer. Es el típico tío que se marcha a por tabaco y no vuelve.

CBA: Estás guionizando este serial para la nueva encarnación de Love and Rockets, ¿verdad?

MARIO: Bueno, si, estaba escribiendo una historia, pero no tenía tiempo para dibujarla, y Gilbert me dijo: "Mira, te la dibujo si la guionizas tú, y así podremos hacerla como queramos nosotros". Así que empecé a escribir una historia sobre alguien que abandona su vida, y se queda pillado en medio de un barco que se hunde. Así que deja su antigua vida atrás. Ahora tengo que pensar en qué hace la gente a partir de ese punto. [Risas.]

CBA: ¿Por qué capítulo vas?

MARIO: Por el cuarto.

CBA: ¿Tienes idea de cómo será el final?

MARIO: Eso es lo mejor. Tengo tres situaciones diferentes, y el personaje puede que escoja cualquiera de las tres. Con el desastre que se ha producido hace poco [el ataque del 11 de Septiembre], voy a seguir por un camino diferente. Iba a ser una historia más política y religiosa, pero creo que me decantaré más por el lado humano, lo que les ocurre a los familiares que se quedan a la espera. Algunos no se rinden y siguen buscando. Es lo que ocurre en las fantasías que se hacen en este país, cuando quieres contar algo que ha ocurrido de verdad, lo maquillas un poco. [Risas.] 

CBA: He pasado un buen rato charlando contigo, Mario. Gracias.

MARIO: Bueno, muchas gracias, siempre que quieras hablar sobre cómics, ¡puedes llamarme! [Risas.]

CBA: Aunque no tengas mucho material publicado en Love and Rockets, quería que también aparecieses en este número porque eres muy importante, no solo por ser su hermano, sino porque fuiste un poco quien lo catalizó todo.

MARIO: Lo que sea que salga de esto estará genial, incluso aunque sea algo mínimo, tan solo porque soy un gran fan de la obra de mis hermanos, y cualquier cosa que sigan haciendo, me la leeré, aunque cojan y simplemente se pongan a pisotear una hoja de papel. Está muy bien que se aprecie tanto lo que hacen Gilbert y Jaime.

¿Recuerdas la época en la que podías comprar cómics de continuará, y sabías que iban a ser buenos? Como cuando pillabas el Cuarto Mundo de Jack Kirby y sabías que el próximo número iba a estar igual de bien. Love and Rockets tiene el mismo toque. Quizá te cabree, pero ¡hey!, al menos te ha provocado una reacción. De eso es de lo que va todo esto.

martes, 12 de febrero de 2019

HONEY´S DEAD, por Frog2000

Prefiero este disco a los demás de The Jesus and Mary Chain principalmente por siete razones: 

1-Fue el primero que escuché, lo que significa que lo primero que escuché del grupo fue la canción que para mí mejor lo define: "Reverence". En una cinta grabada. Con una voz que en aquel momento no descifraba, pero con un tono que me informaba de que lo que decía era importante, con guitarras ambientales y ruidosas que NO tapaban las bases electrónicas. Todo ello conspiró para que el resultado fuese "cool" de narices. 

2-Escuché "Honey´s Dead" con 18 años, que como bien sabe todo el mundo que ha llegado a cumplirlos es la significativa primera vez en la que te engañas y te crees que estás a punto de entrar en una fase importante de tu vida en la que va a trastocarse todo (perdonen la chorrada). Este disco reforzó esa sensación de abandono y de etapa de cambio importante. 

3-"Just Like Honey": la ruptura con el resto de canciones del primer disco también está aquí presente en espíritu, en alusión directa en el título "Honey´s Dead". A mí, que me chifla el punk sobre todo lo demás, en ese momento este disco me pareció un sofisticado perro verde que venía a añadirse sin pudor a una dieta (Sex Pistols, La Polla Records, Eskorbuto, Dictators, Black Flag) llena de mal café. Y qué bien encajó. Los temas deliberadamente dulces que Jesus and Mary Chain compusieron estaban revestidos de dureza y de belleza, y a mí, que lo que me tiraba era la velocidad y la mala hostia, me enseñaron a ser paciente y a aplaudir muchas obras de arte que no se basan en la inmediatez. 

4-"Sugar Ray": gracias a esta canción ligué con la hermana de un tipo al que sólo le gustaba el trash y el death-metal (a ella no le gustaba la música porque estaba obligada a escuchar en casa Slayer y Metallica a nivel de sordera 24/7 y supongo que para entonces ya la había cogido asco para siempre, a la música, digo), por lo que "Sugar Ray" tiene que tener algo de metal (que es lo que hizo que no quedase como un patán ante ella) en sus ingredientes a pesar de que para mí es bastante industrial-pop. Y su letra... radiografía tan bien el amor que no hace falta explicar más la canción:

"Darling you're so good
Oh if felt so good
Did you feel that heat
Did you feel the heat
Of my sugar ray
Sugar ray
I almost died
Died died died died
Come enjoy
All I want is you
All I want is you
All I want
Is you"

5-¿Es posible que los mejores grupos estén conectados de alguna forma con Einstürzende Neubauten? Es posible. Aquí los Jesus, lejos de versionearlos como hicieron Pussy Galore en su "Yü-Gung", directamente samplean segundos de "Tanz Debil" en su "Tumbledown" y se quedan tan anchos. Por favor, fíjate en ese taladro que ellos llaman "guitarra". 

6-Hablando de Pussy Galore, ¿sabes que Jesus and Mary Chain precipitaron la unión de Jon Spencer y Cristina Martinez? Ella era fotógrafa aficionada al rock extremo, él era cantante de rock extremo y se conocieron en 1985 en un show de TJ&MC. Jim Reid era fan del "Right Now!" y durante los ochenta se le pudo ver alguna vez en directo con una camiseta del grupo neoyorquino encima (una que pasa por ser la oficial del grupo.) "Honey´s Dead" es un disco del ´92, y siempre he pensado que bien puede ser su propio "Dial M´ for Motherfucker", porque igual tomaron buena nota de lo que se estaba haciendo en el rock underground americano, que a finales de los noventa estaba produciendo una biblia de la música tras otra. Porque Jesus and Mary Chain tienen tal control de lo que hacen en "Honey´s Dead", un sello personal macerado después de tres discos de investigación, que fueron capaces de imbricarlo todo en un disco único al que no le sobra ni una sola canción, ya que cada una de ellas forma parte del todo (el todo es el perfecto destilado llamado "Honey´s Dead"), usando sabiamente el ruido, el veneno, la diversión y el pop, la tristeza gótica y la locura romántica para compungir a cualquiera que se haya comprado el disco cada vez que lo pinche. Por eso, Honey´s Dead es el "Dial M´", el "Number One Chicken", el "Playing with Fire", el "Dirty", el "Things We Lost in the Fire", el "In On The Kill Taker" del grupo inglés. 

7-"Rollercoaster", la patada en el escroto a todo el rollo shoegaze. En aquella época era imposible hacer una cosa tan intensa sin copiar esta canción, que en directo incrementaba la potencia que tenía en estudio. Los únicos que les hacían sombra en UK eran Spacemen 3. Pero claro, estamos hablando de dos de los pocos grupos ingleses que viajaban años luz por delante del resto. Y muy buena la coda final titulada "Frequency" que te hace regresar al principio...

miércoles, 6 de febrero de 2019

ENAMORADO DE LOS CÓMICS, una entrevista con Mario sobre su vida con Jaime y Beto Hernandez. (PARTE 3 DE 4)

Esta entrevista se publicó originalmente en Comic Book Artist nº 15 (2001). Fue conducida por Jon B. Cooke y transcrita por Jon B. Knutson. Tradujo: Frog2000. Parte 1. Parte 2

COMIC BOOK ARTIST: ¿Es Oxnard una zona residencial?

MARIO: Si, en gran parte es suburbana. Empezó siendo un lugar de agricultores, y desde entonces ha ido creciendo hasta convertirse en una zona suburbana.

CBA: ¿Al estilo del cinturón que rodea Washington D.C.?

MARIO: No lo sé.

CBA: Allí todo son centros comerciales, y más centros comerciales. El punk se generó a partir del aburrimiento, ¿no? [Risas.]

MARIO: ¡Eso es! El punk trata sobre todo de hacer las cosas por uno mismo. Algo que también tiene mucho que ver con los cómics.

CBA: ¿Ibas con pintas hippies en aquel entonces?

MARIO: Oh, por supuesto. Fui un hippie, y un rockero glitter, [risas.] De alguna forma también fui un punk rocker, excepto que para cuando apareció el movimiento, yo me había casado.

CBA: ¿Cuando lo hiciste?

MARIO: Fue en el ´74. Yo tenía 21 años. Tuve algo así como la necesidad de asentarme.

CBA: ¿Cómo evitaste el servicio militar?
MARIO: Yo era un poco idiota, pero tan solo tuve que dar largas, y entonces llegó el momento en el que tenía que ir sí o sí, pero tuve suerte y no me tocó ir en el sorteo. Todos mis amigos se tuvieron que ir para Alemania, y yo me quedé en casa, cuidando de los bebés. [risas.]

CBA: ¡A tu rollo! [risas.] Obviamente, en los primeros setenta las drogas se podían encontrar por todos lados. ¿También formaban parte de tu vida?

MARIO: Oh, claro, porque vivías en los suburbios, y allí no hay otra cosa que beber, tomar drogas, vagabundear, y claro, también formé parte de todo eso. Recuerdo que Gilbert hizo una historias sobre una fiesta, y me dije: "¿Por qué no te pones a hacer cómics sobre gente que acude a fiestas? Podría ser muy divertido." Siempre estábamos dándole vueltas a esas cosas.

CBA: Tus hermanos tienen como una especie de veta de resuelta independencia, y además, en muy poco tiempo se asociaron con uno de los editores más independientes del negocio, Gary Groth. Sacasteis el primer número de Love and Rockets con la esperanza de conseguir algún trabajo, pero en ese momento estabais en el paro, ¿verdad?

MARIO: Oh, claro. Fue todo una cuestión de hacerlo en el momento adecuado. Por alguna razón, llegamos justo en el momento en el que Gary estaba listo para editar algo, lo que fuese, aunque no sabía el qué. Estoy seguro de que se estaba devanando los sesos, o esperando que algo le cayera en las manos, y eso es lo que ocurrió. Seguimos guardando su carta, que empieza: "¡Jodido Jesús!", o algo así. [Risas.] "¡No me puedo creer que hayáis hecho algo como esto, chicos!"

CBA: ¿Cuántas copias se imprimieron de aquel primer número?

MARIO: Oh, se supone que hay unas 1.000 copias [risas], pero creo que fueron algo menos. Por poner un ejemplo, el otro día estuve rebuscando en el garaje, y encontré una caja con algunas páginas separadas de ese primer número.
CBA: ¿Sin grapar?

MARIO: Si, porque nos quedamos sin una de las páginas. El tío de la imprenta no puso toda su atención en el trabajo. Solo nos dijo: "Son 400 dólares". Las grapamos en mi cuarto de estar con una grapadora que nos habían prestado. Lo montamos todo, y entonces descubrimos que había 800 páginas de una parte, y solo 700 de la otra. [Risas.] Aún me llegan cartas de gente que se compró ese primer número.

CBA: ¿Cuánto tiempo os llevó devolverle el dinero a vuestro hermano?

MARIO: Oh, dios mío, toda la vida. [Risas.] ¿Estás de broma? En esa época era muy difícil.

CBA: ¿Recuerdas el año o el mes en el que fuisteis a la imprenta? ¿Fue antes de Reagan?

MARIO: No, estábamos en plena era Reagan. De hecho, Gilbert decía que estaba contento porque hubiesen vuelto los Republicanos, porque cuando estaban al cargo eran épocas de mayor creatividad. Nosotros pasamos por buenas épocas durante los años de Reagan y Bush.

CBA: Una época que estaba lista para Love and Rockets. Supongo que fuisteis creciendo poco a poco, ¿no? ¿Cuándo empezasteis a recibir respuesta a ese primer número?

MARIO: Bueno, dios... no sé, nos llegaban cartas de gente que nos decía: "Wow, esto está muy bien", y lo comparaban con otro material. Cuando empezaron a comparar a Gilbert con García Márquez, me pareció demasiado. [Risas.] Nunca habíamos escuchado hablar sobre "Cien años de soledad". Así que cogimos y nos lo leímos, [risas], y nos dijimos: "de acuerdo".

CBA: Obviamente, eras un hombre familiar con un curro de nueve a cinco, un trabajo diario. ¿Te diste cuenta entonces de que quizá te iba a llevar bastante tiempo hacer evolucionar tus propios cómics?

MARIO: Oh, claro. Les estoy muy agradecido a mis hermanos por dejarme participar con mi material más crudo, porque su obra se había pulimentado a toda velocidad, y yo iba por detrás. Aún sigo practicando,  y últimamente he estado haciendo material muy chulo, pero creo que podría ser mucho mejor. Estoy muy orgulloso de mi contribución a Measles.

CBA: ¿Existía una especie de rivalidad entre hermanos? Obviamente, los hermanos suelen vivir unas cuántas anécdotas centradas en la rivalidad y la competitividad. Que uno siempre puede superar al otro, que otro puede ser más listo que el primero, y que aún pueden seguir queriéndose. ¿Es lo que ocurrió en vuestro caso?
MARIO: Bueno, para mí, Gilbert es el Picasso del grupo, puede hacer cualquier cosa, y tiene ideas que parecen surgir de la nada. Jaime me dejó muy sorprendido. No quiero menospreciar su trabajo ni nada así, pero de vez en cuando me deja absolutamente anonadado. Pero en el caso de Gilbert, me pasa siempre. Por supuesto, envidio mucho lo que hace, porque ¡yo soy el mayor, hostia! [Risas.] Pero tampoco es que me cabree con ellos ni nada. Siempre he admirado lo que hacen. Pero aún no estoy listo para enterarme de qué es lo que piensan ellos sobre mi obra. A veces, el único que me ha dicho algo ha sido Gilbert, que me ha comentado: "sigue adelante y no te preocupes por nada". [Risas.] No sé si es algo bueno o malo, o si no le gusta lo que hago, no tengo ni idea. [Risas.]

CBA: Fuiste tú quien guardó las 700 copias del primer número, ¿cuánto tiempo te llevó venderlo?

MARIO: Aún tengo un par de cajas. Puede que vendiésemos un par de cientos, pero todavía me quedan cajas en el garaje.

CBA: ¿De la primera tirada?

MARIO: Claro.

CBA: ¡Creo que el precio se ha disparado por las nubes!

MARIO: ¡No lo sabía! Suelo ir a Convenciones y a tiendas de cómics, y me fijé en que el de la portada del primer número en blanco y negro llegó a venderse por 200 dólares cuando estuvo más caro, pero ahora ha bajado a unos sesenta dólares. Últimamente ni me he fijado en cuánto cuesta. Nos guardamos algunos. En el pasado le vendí una buena porción a las tiendas, pero no sé qué habrán hecho con ellos. Todavía tengo algunos por aquí cerca.

CBA: Cuando descubrí Love and Rockets era bastante tarde, quizá 1985. Había escuchado hablar de la serie, aunque no confiaba demasiado en el anuncio que había visto en una tienda, ya que me había equivocado más de una vez. Pero por fin me compré el número 11, y de inmediato me volví loco con "Errata Stigmata".
MARIO: Su historia es que un día estábamos hablando sobre cine, y estábamos a punto de ver "Mickey One" [Acosado, 1965], donde sale Warren Beatty. Pusieron el anuncio, y la verdad es que antes nunca habíamos visto una película como esa, porque nos parecía muy bizarra, y Gilbert me dijo: "deberíamos escribir una historia parecida". Y le contesté: "Pues no sabría decirte de qué va esa película". Así que escribí un guión y se lo pasé a Gilbert, y entonces se convirtió en "Errata Stigmata", tan retorcida como es. El ritmo y lo que ocurre en el cómic son cosas que yo escribí, pero la mayoría del diálogo y de los personajes son suyos. Está muy bien [risas], ¡es asombrosa! Me habría gustado hacer cosas similares para siempre, darle cualquier cosa y decirle: "toma, haz que esto mole mucho" [risas].

CBA: ¿Os ocurrió algo parecido con más proyectos?

MARIO: Quizá con otros dos. Comos cuando hicimos Mister X, en el que colaboramos todos, la única vez que hemos colaborado los tres.

CBA: Se dice que fuiste tú el que más tiró de ese proyecto, ¿es cierto?

MARIO: Bueno, de alguna forma, fue algo extraño. Habíamos visto los bonitos pósteres que había hecho Paul Rivoche más o menos dos años antes de que se editase esa serie. Recordábamos las ilustraciones, y nos quedamos en plan: "¡guau, qué ganas tengo de que salga esto de una vez!" Y un día, no sé cómo pudo pasar, pero creo que Ken Steacy llamó a Gilbert o a Gary, o algo así, y le dijeron que estaban buscando a alguien que hiciese la serie porque, supongo, Paul no podía terminarla, y tenían cierta idea del aspecto que querían para la colección.
CBA: Se supone que Ken dijo: "bueno, ¿crees que esos tíos podrían funcionar?"

MARIO: Así que pensamos: "bueno, es nuestra oportunidad de ganar algo de dinero", porque ninguno de nosotros tenía dinero, así que nos dijimos: "quizá esta sea la forma de meternos en el mainstream." Así que decidimos hacerlo, y Jaime dijo que él dibujaría la serie, Gilbert dijo que él se encargaría de los diálogos, y yo haría todo el entramado y diseño restante del guión y el ritmo, y empezamos a apuntar ideas... fue muy raro, porque Gilbert sabía bastante bien lo que quería hacer, y yo me quedé un poco más callado y en la retaguardia, pero estuvo bien. Me quedaba callado cada vez que me decía: "esa idea es una estupidez", [risas.] Y yo reaccionaba: "muy bien, ¿y qué te parece esta otra?" A veces me sentaba en la sala de estar, y Gilbert se venía con un trozo de papel, y Jaime ni siquiera prestaba atención, y yo decía: "De acuerdo, entonces Mister X...", y Jaime decía: "quiero dibujarlo saliendo de un pozo". [Risas.] "De acuerdo, sale de un pozo, ¿y luego? Oh, se marcha en coche con alguien y se van a una fiesta". [Risas.] Se nos ocurrían ese tipo de cosas. Pero el esqueleto de los personajes, y su apariencia y lo que le ocurría, que no podía dormir, que tomaba drogas, y la ciudad y el resto... algo que encontraba fascinante, fue cosa mía. Pero se nos presentaron algunos problemas, porque no nos pagaron, así que decidimos dejar la serie después de solo cuatro números. Tampoco matamos a todos los personajes como habíamos planeado hacer en un principio.

CBA: ¿Queríais matar a todos los personajes?

MARIO: A nuestros personajes, a los que habíamos creado nosotros, porque Gilbert se había encargado de todas las mujeres de la serie. Te puedes dar cuenta si te fijas en los primeros números, porque solo aparecía una chica en la serie. Y él quiso meter más, porque (supongo) en Love and Rockets estaba funcionando muy bien, y le gustaba dibujar personajes femeninos, así que hicimos muchos, y quisimos matarlos para que no los pudiesen utilizar en los siguientes números. Pero, bueno, supongo que al final lo hicieron, no estoy seguro. Ya no le presté más atención a la serie.

CBA: He leído Mister X, y también he hablado con Dean y Paul sobre el tema, y parece como si algo faltase al final de la colección. El personaje arquitecto de Mister X es estupendo, pero luego se convierte en un cómic donde aparece menos, y que trata más sobre Mercedes...

MARIO: Nos dimos cuenta de que Mister X no era demasiado interesante, se parece un poco a The Spirit. Te habrás dado cuenta de que la mayoría de las historias de The Spirit no tratan sobre él, sino sobre lo que ocurre a su alrededor, ¿verdad? Aparece para pegar a alguien en la cabeza, y luego se marcha y le besan o lo golpean. Forma parte de la atmósfera. Pero si te fijas, no tiene demasiado diálogo.

CBA: Mister X parece deslizarse por agujeros e ir a fiestas (algo que también podría servirles a Luba y a Maggie). Al mirar el póster, parece prometer drama, amenaza, suspense, lo que en realidad no se ve nunca.

MARIO: La idea también era humanizarlo, y Dean Motter... tuvo una idea que estaba muy bien y todo eso, pero el personaje parecía transmitir un poco de frialdad... trataba más sobre la ciudad, y sobre cosas, que sobre personas.

CBA: Así que vosotros aportasteis el elemento humano, ¿no?

MARIO: Claro, en especial porque cuando se editó, Gilbert y Jaime estaban alcanzando sus respectivos cénits en "Sopa de Gran Pena" y en el material protagonizado por Maggie y Hopey. Se habían metido en los personajes hasta el fondo, y escribirlos suponía aportar una buena cantidad de emociones humanas.

(Continuará)

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