lunes, 25 de marzo de 2013

LA ENTREVISTA CON "SPAIN" RODRIGUEZ (5 de 10)

Entrevista realizada por Gary Groth para The Comics Journal nº 204 (mayo de 1998) y nº 206 (agosto de 1998), traducida por Frog2000. Parte 1parte 2parte 3parte 4.

NUEVA YORK

GROTH: Antes has comentado que te mudaste a Nueva York por una novia...

SPAIN: Si.

GROTH: ¿Fue en la misma época en la que estuviste viviendo con Kim Deitch?

SPAIN: No, fue antes. Me mudé durante algunos meses, tres o algo así, y luego me marché de nuevo a Buffalo. Y a continuación me mudé de nuevo de forma permanente en febrero del ´67.

GROTH: ¿Por qué? ¿Es que fuiste a Nueva York por unos meses y luego...?

SPAIN: En aquel momento tenía ahorrado algo de dinero. En el Lower East Side se podía vivir por muy poco. Tenía amigos donde quedarme, gente que me acogía. Hubo un periodo en el que tuve mucha suerte. En primer lugar había ahorrado todo ese dinero, y luego conseguí trabajo en una forja que me duró como unas tres semanas. Allí volví a toparme con algunos tíos que conocía de la escuela secundaria. En realidad era un trabajo brutal. Sospecho que el dueño echó un vistazo a mis referencias, habló con la Western Electric y le dijeron: "Deshazte de ese tipo." Así que me despidió, y luego estuve en paro seis meses.

GROTH: ¿Has dicho que estuviste trabajando en una forja?

SPAIN: Era una forja. Allí se hacían cuchillos, tijeras y utensilios de cocina. Estábamos en una cinta mecanizada donde había una especie de guillotinas, con un bloque de metal en la parte superior. Tal vez el bloque fuese de cuatro por cuatro metros. Había como una especie de barra de acero caliente. En el bloque inferior había tres moldes donde iba pegaba la varilla al molde. Tenías que presionar una palanca y ese gran bloque descendía y a continuación volvía a subir, y te quedabas moviéndolo hasta que se hacía el utensilio.

GROTH: Ya veo. Así que tenías dinero ahorrado y tomaste la decisión de sumergirte en la escena de Manhattan.

SPAIN: Si. Lo que ocurrió fue que estuve en el paro durante nueve meses, y además me pagaron por un accidente de moto que había sufrido años antes. Así que tuve una suerte extraordinaria, fue de esa forma como tuve la oportunidad de poder repasar todas mis opciones y lanzarme a dibujar. Pero cuando apareció Zodiac Mindwarp apenas tenía 200 dólares, porque alguien que pensé que era amigo mío me dejó a deber cien. Era un drogadicto, ha muerto hace poco. Prometió devolverme el dinero, pero nunca volví a ver los cien, cada vez que le veía le sacudía un poco para que me diese algo. Nunca dejé que lo olvidara. Nos conocíamos demasiado bien, así que me resultaba muy duro darle un puñetazo, pero... [risas].

GROTH: Seguro que contaba con ello, ¿verdad?

SPAIN: Supongo que le parecería gracioso, ya sabes lo majos que pueden ser los drogadictos.

GROTH: No tengo el Zodiac Mindwarp, así que no he podido leerlo. Pero cuando has dicho que en ese período estabas "repasando" tus opciones, supongo que te refieres a que practicabas mucho tu dibujo.

SPAIN: Si, estuve dibujando un montón.

GROTH: ¿Cuál era tu enfoque? ¿Cuáles eran tus influencias? ¿En qué te inspirabas?

SPAIN: Bueno, solía leer cómics Marvel, así que me influyeron mucho... El que más.... ¿cómo se llamaba ese tío? Había dibujado muchas series. Era un dibujante alemán que tenía alrededor de medio siglo y probablemente fuese el mejor dibujante de la historia mundial, hizo todos esos dibujos de gigantes enormes que recogían montones enormes de personas, pinturas de elefantes patinando...
GROTH: ¿Heinrich Klee?

SPAIN: Heinrich Klee, si. Yo siempre me había considerado la leche, pero cuando vi lo que hacía él... el hecho de que pudiera sentarse solo con un lápiz y dibujar un cuadro... yo quería hacer lo mismo, pero no sabía cómo. Finalmente, a base de practicar, llegué a un punto en el que podía hacer algo parecido, pero no me salía tan bien como a él. Aún así, me parece que intentar conceptualizar las cosas es un ejercicio muy interesante, porque una parte del dibujo está relacionada con el aspecto técnico, tienes que conseguir que las figuras estén dibujadas de una forma correcta. Pero hay otro aspecto que también te obliga a pensar las cosas. Así que estaba intentando hacer lo mismo que él, pero me resultaba bastante frustrante. Creo que el hecho de no conseguir resultados inmediatos me ayudó a refinar mis habilidades para conceptualizar las cosas, intentar dar forma a las cosas en mi mente. A pesar de que dibujar cosas con un lápiz es en realidad la forma más sencilla de hacer las cosas, me parece que de esa forma agudicé mucho mis habilidades para el dibujo en general. En cuanto a mis habilidades artísticas creo que fue una época tan interesante como frustrante.

GROTH: ¿Crees que en la Escuela de Arte adquiriste habilidades para el dibujo?

SPAIN: Aprendí alguna. Aprendí un poco. Pero en Silvermine se centraban más en el arte abstracto, aunque finalmente me resultó bastante útil. En ese momento no creía que fuese de mucha ayuda, pero estaba aprendiendo las habilidades que son necesarias para dibujar cómics. En última instancia, la forma de aprender a dibujar es dibujando mucho. Simplemente, sin dibujar mucho no vas a conseguirlo, pero por supuesto, todas esas otras cosas, el diseño y todo lo demás, también son muy útiles para dibujar cómics. En una de nuestras clases teníamos un montón de rectángulos negros que teníamos que reorganizar en una página en blanco. En ese momento me parecía un ejercicio bastante tonto. ¿Por qué vamos a hacerlo? ¿Cuál es la diferencia si pongo las cosas en este otro lado? Todas esas cosas compositivas... al final también fueron importantes.

GROTH: Entonces, ¿crees que acudir a la Escuela de Arte te fue beneficioso?

SPAIN: Sí, sí que lo fue. Tuve buenos maestros. Ya me conoces, siempre he tenido bastante actitud. He pasado por períodos en los que pensaba que era un verdadero pez gordo, y otros en los que me he dado cuenta de que no era tan cool como pensaba. Iba y venía. Curiosamente, en la fábrica había una gran cantidad de buenos críticos de arte. Si dibujabas a una nena que tuviese las proporciones erróneas aquí o allá, ellos detectaban rápido el error, por lo que...

GROTH: Después de tantos años estudiando el Playboy


SPAIN: Es cierto. El jefe del que te hablaba antes, al que le molestaba que no le hiciese un dibujo guarro... lo recuerdo sentado a una mesa, poniéndose las gafas y mirando alguna revista de chicas y diciendo: “Cuando tienes mi edad, estas cosas ya no te molestan tanto”.

GROTH: ¿Dibujabas del natural?

SPAIN: Alguna vez, pero lo que ocurre con el cómic es que tienes que ser capaz de dibujar a partir de tu imaginación. Cuando estaba en la escuela de arte hice bastante dibujo del natural. Por ejemplo, en mi primera clase de dibujo tuvimos que dibujar un bloque de cemento que estaba encima de una mesa. Me pareció bastante sencillo. Lo dibujé, dibujé todos los detalles, la mesa, a todo el mundo que estaba sentado detrás, las vigas que se encontraban encima, y se lo entregué al profesor y le dije: “Guay, ¿y ahora qué?” Siempre tuve esa actitud de sabelotodo…
CÓMICS DE ENCARGO

GROTH: ¿Fue Walter Bowart quien te encargó que, básicamente, dibujases un tebeo de 25 páginas?

SPAIN: Si.

GROTH: Creo que fue la primera tira extensa que abordaste por primera vez.

SPAIN: Claro.

GROTH: ¿Y cómo enfocaste el proceso, cómo diste con la temática? Ahora que lo pienso, ¿de qué trataba el cómic?

SPAIN: Empecé a hacer cosas que se me estaban pasando por la cabeza en ese momento, que eran... déjame pensar. Por un lado pensé en The Heap, inventé a un personaje que se llamaba Phlegm Master que disparaba flemas viscosas con una pistola. Hice otro que era un Capitán América gordo que estaba amenazando a una mujer que estaba sentada en una silla en un tejado. Iba haciendo lo que se me ocurría según avanzaba en la página.

GROTH: ¿Tenía algún tipo de temática política?

SPAIN: No, en realidad no. Me imagino que podrías sacar algún trasfondo político, pero... 

GROTH: Pero mientras lo hacías no estabas pensando concretamente en temas políticos.

SPAIN: No, la verdad es que no.

GROTH: ¿Y dónde salió editado, se publicó en el East Village Other?

SPAIN: Era una publicación separada del East Village Other.

GROTH: ¿Y dónde lo dibujaste, en Buffalo?

SPAIN: Sí, lo hice en Buffalo, y como tenía algunos cientos de dólares, me trasladé a Nueva York.

GROTH: Siempre es bueno mudarte a Nueva York con unos cientos de pavos en el bolso.

SPAIN: Sí, claro. Hacía frío, y entonces cogí unos cartones para tapar los agujeros de mis botas. Es algo que puedes hacer cuando hace frío, porque el frío te puede congelar, y además, cuando el hielo se derretía, la cosa podía ponerse peor. Un amigo me enseñó ese truco y así es como pude aguantar el frío.

GROTH: ¿Te mudaste a Nueva York por que pensabas que allí estarías mejor o porque...?

SPAIN: Si, básicamente lo hice por eso.

GROTH: ¿Qué es lo que te motivaba?

SPAIN: Bueno, cuando estuve por primera vez en Nueva York, estuve buscando todo tipo de formas de ganarme la vida haciendo arte, pero no tuve demasiado éxito. Me acerqué a Ed Sanders, pero me rechazó. Luego tiene que haber pasado algo raro, porque de alguna manera, durante los años que han transcurrido desde entonces, mi estatura ha crecido ante sus ojos. Cuando me traje el Zodiac Mindwarp a Nueva York, Bowart no estaba demasiado entusiasmado y no quería publicarlo. Alguien me dijo que Ed Sanders estaba pensando editarlo. Así que se lo llevé a Sanders, y eso desató el entusiasmo y la envidia de Walter y terminó publicándolo.

GROTH: ¿Quíén es Ed Sanders?

SPAIN: Ed Sanders empezó el grupo The Fugs, tenía una librería llamada Peace Eye, escribió un libro sobre Charles Manson que se llamaba "Helter Skelter", en esa época era un importante personaje del Lower East Side.
GROTH: Pero entonces, ¿qué pretendías al mudarte a Nueva York?

SPAIN: Bueno... quería saber qué es lo que iba a pasar.

GROTH: ¿Querías vivir como un artista o estabas pensando en otra cosa?

SPAIN: Si. Creía que era probable que acabase trabajando en los cómics convencionales, porque creía que el cómic underground duraría un tiempo y luego se desvanecería. Pero empecé a trabajar en el East Village Other y me di cuenta de que era capaz de vivir con 15 dólares a la semana...

GROTH: Así eran esos tiempos.

SPAIN: Así eran. En algún momento, empecé a pillar otros trabajos, y además empecé a estar fumado todo el tiempo.

GROTH: Teniendo en cuenta que tan solo disponías de 15 dólares a la semana me parece sorprendente.

SPAIN: Si, claro. Pero por alguna razón conseguí salir adelante.

GROTH: Resulta admirable.

SPAIN: Sí, cuando miraba atrás, me daba cuenta de que comparada con Nueva York, Buffalo era una ciudad soñolienta y provinciana. Cuando caminas por la calle en Buffalo y alguien más está caminando por ella, la gente te deja paso y viceversa, allí la gente puede pasarse charlando la tarde entera. Es un ambiente muy relajado. Pero yo quería ir a Nueva York... en cuanto me bajé del autobús, sabía que podía suceder cualquier cosa en cualquier momento. Ese ritmo frenético siguió y siguió. A una cosa le sucedía otra. Años más tarde me fui de la ciudad y el ritmo de las cosas volvió a la normalidad. Pero en Nueva York no me aburría nunca. 

GROTH: ¿Disfrutabas con ese tipo de energía?


SPAIN: Si, me gusta Nueva York. Es uno de mis lugares favoritos.

GROTH: ¿Sigues montando en bicicleta cuando vas a la ciudad?

SPAIN: No. Ya no.

GROTH: Porque ahora será casi imposible.

SPAIN: Si, mi vida ha ido cambiando bastante, e incluso los Road Vultures han seguido su camino. Todavía mantengo el contacto con ellos. Los Road Vultures se convirtieron en uno de los grupos que se manifestaron contra el Pentágono.

GROTH: En algún momento, no sé cuándo exactamente, estuviste trabajando para Gothic Blimp Works. ¿Podrías describir cómo era el medio social y cultural del Nueva York de esa época, alrededor del ´67 o el ´68?

SPAIN: Si, fue una época magnífica. Conocí a Kim Deitch… en una de nuestras aventuras nos fuimos a ver a a Art Spiegelman. Su Topps Bubblegum Company estaba en Atlantic Avenue, o en algún sitio cercano, pero acabamos en una Atlantic Avenue que estaba en el Bronx. Los dos suponíamos que nos iban a atracar antes de encontrarnos con Art. Yo había estado en la Topps y creía que tan sólo tendríamos que caminar algunas calles para llegar hasta el estudio. Después de caminar diez calles sabíamos que nos habíamos equivocado de sitio. Un tipo viejo al que preguntamos nos dijo que había oído hablar de la Topps Bubblegum, pero que estaba en la Atlantic Avenue de Brooklyn, así que en ese momento nos dimos cuenta de que Kim y yo éramos una pareja de hippies perdida en el Bronx, intentando conseguir 40 centavos de algún sitio para poder volver, pero la gente pasaba de nosotros. Empezó a llover, los dos nos quedamos bastante desolados. Al final una chica nos dio el dinero. Esa fue una de mis pocas experiencias con la mendicidad, pero me pareció humillante. La mayoría de la gente no suele ser demasiado receptiva.
GROTH: ¿Así que la razón indirecta de que tuvieses que ponerte a mendigar fue por culpa de Art Spiegelman?

SPAIN: Indirectamente. [Risas.] Bueno, yo conocía el Lower East Side, pero en cuanto salía de Manhattan en realidad no tenía ni idea de dónde me encontraba. Así que finalmente volvimos al East Village Other. Fue una época memorable.

GROTH: ¿Y cómo conociste a Kim [Deitch]?

SPAIN: Lo conocí a través del East Village Other. Terminé viviendo con él. Vivíamos en un sitio entre la Octava y la B (o la Octava y la C). El casero tenía miedo de entrar en su propio edificio, así que dejamos de pagar el alquiler. Teníamos la casa gratis, pero en el edificio también había una pandilla de chicos de Puerto Rico que eran los que ponían las reglas. Kim tenía una pistola. Sin embargo, la recámara, la parte donde se meten  las balas, temblaba demasiado, así que afortunadamente nunca pudo dispararla. Probablemente habría explotado.

GROTH: ¿La recámara temblaba?

SPAIN: Si, claro.

GROTH: ¿Kim tenía un arma? [Sorprendido.]

SPAIN: Sí, bueno, Kim la llevaba consigo cuando subía y bajaba por las escaleras. Vivíamos en el sexto piso. Los chicos de la pandilla trataban de cobrarnos un cuarto de dólar para poder salir del edificio, pero nunca les dimos nada. Cuando estuve por primera vez en el '65, me hice amigo de un montón de chicos puertorriqueños. Al ser español me aceptaron y me conocían. No les gustaban los hippies porque a veces habían robado en sus bodegas, así que había algo de tensión entre nosotros y ellos. Cuando volví en el '67 las tensiones entre los puertorriqueños y los hippies se habían recrudecido. El hermano mayor de uno de los chavales era el líder de la pandilla que también vivía en ese sitio donde estábamos Kim y yo. Un día el apartamento de al lado se quemó. Y esos chicos hicieron un agujero en nuestra pared a patadas, aunque en realidad no teníamos nada que nos pudieran robar. Eso sí, le robaron las bragas a mi novia. Probablemente las chuparían entre todos, o algo así. De todos modos en ese apartamento nos sucedieron muchas aventuras.

Más adelante vino un amigo mío de Buffalo, y por alguna razón rompió la puerta. Y en ese momento teníamos como una libra de hierba dentro, así que tuvimos que apuntalarla, todo era una especie de locura. Llegó un momento en el que en realidad tenía algo así como 116 dólares. Era la primera vez en la que veía algo más de cien dólares en todo el año. Conseguí ahorrar esa cantidad. Estaba muy contento. Entonces escondí el dinero en algún sitio, y más tarde, cuando estaba saliendo por la puerta un tío intentó golpearme para que le diese el cuarto de dólar de peaje. Le dije: "En lugar de un cuarto, ¿qué te parece que te permita seguir teniendo los dientes intactos?" Entonces el chico dijo algo sobre los 116 dólares. En ese momento yo estaba fumado y hasta la noche no capté lo que había dicho. Estaba en el cine con mi novia y de repente me desperté y me di cuenta de que el chico había dicho la cantidad exacta de 116 dólares. ¿Cómo es que lo sabía? Era exactamente la cantidad de dinero que tenía ahorrada, 116. Salí del cine, volvimos a casa y más tarde, cuando llegamos, vimos que habían pateado la pared y hecho un agujero para buscar los 116 dólares, pero no pudieron encontrarlos. Así que ese era el ambiente en el que estábamos viviendo. No había policía. En Buffalo existía la maquinaria de la ley y el orden, la gente se fumaba un porro nerviosa detrás de las puertas cerradas. En el Lower East Side caminabas por la calle mientras ibas fumándote un porro y no tenías por qué preocuparte de la policía. Pero tenías que preocuparte de los vecinos.

GROTH: ¿Así era Manhattan?

SPAIN: Manhattan, el Lower East Side, si. Lo llamaban Alphabet City.

GROTH: ¿Llegaste a aclimatarte en ese nuevo...?

SPAIN: Si, en realidad me aclimaté bastante bien.

GROTH: Ni te inmutaste.

SPAIN: Estaba un poco desconcertado, pero en algún momento me di cuenta de que yo era como un puertorriqueño, pero más grande. He tenido amigos puertorriqueños, y también he sido su enemigo. Prefiero ser su amigo. La mayoría de ellos son buenas personas, pero esos chicos eran asquerosos. Para demostrar cómo eran, te diré que una vez hice un mural, lo hice sólo con mi dedo, en la pared. Tenía un montón de dibujos por todo el apartamento. En algún momento me encontré una pequeña muñeca negra, una muñeca-bebé negra, y se me ocurrió ponerla en algún sitio a la vista, porque creía que era un objeto muy atractivo. Terminé clavándola en la pared al lado de la puerta. Tenía algo de pintura roja que me había sobrado y empecé a hacer ese mural, pero no sabía qué hacer con la muñeca, así que le pinté las uñas. Y ahí estaba, una muñeca-bebé negra clavada en la puerta... tampoco es que pensara demasiado en ella, porque solía estar fumado, y era como un objeto de arte... Una vez intenté ligarme a una chica puertorriqueña, pero ella se apartó de mí con cara de asco. Tampoco es que se metieran mucho conmigo. Una vez, Crumb, Kim y yo estábamos subiendo las escaleras, y un individuo se plantó frente a Crumb, era un hombre que vestía un traje escarlata. Crumb y nosotros tuvimos que esquivarlo, y yo choqué contra él a propósito. El tipo simplemente retrocedió. En ese momento ni lo pensé, pero creo que como tenía esa muñeca, supongo que la habrían visto alguna vez, pensaron que llevábamos algún rollo voodoo, se creían que estábamos bastante jodidos. Si me hubiese dado cuenta de que ese era el motivo por el que no me hacían nada, igual la habría quitado. Pero como era un hippie drogota, simplemente dejé colgada la muñeca encima de la puerta.
LA ESCENA DE NUEVA YORK

GROTH: Por lo que sé de Kim y de ti, parecéis muy diferentes, y eso que se supone que tenéis un montón de afinidades. Pero Kim parece más reservado y tranquilo, mientras que tú pareces mucho más agresivo y belicoso. ¿Eráis buenos compañeros de piso?

SPAIN: Si, pasamos un montón de buenos ratos, realmente buenos, y seguimos siendo buenos amigos. Hace mucho que no lo veo, pero si alguna vez te lo encuentras salúdalo de mi parte. Me encanta su material para Zero Zero. Ah, y dile a Mack White que su obra me parece magnífica.

GROTH: ¿Cuál era el contexto social y artístico en aquel momento? Había un montón de gente reunida en torno al East Village Other y el Gothic Blimp. Crumb... creo que Bill Griffith también estaba por allí...

SPAIN: Sí, y Spiegelman. Creo que Bernie Wrightson también hizo algunas cosas para la revista.


GROTH: Vaughn Bode.


SPAIN: Vaughn Bode, sí.


GROTH: ¿Con quién solías juntarte? ¿Salías de juerga con todos ellos?


SPAIN: Salíamos, claro. En realidad tenía algunos amigos en la escena. Como hijo de las flores también pasé por momentos difíciles. Por lo general, todo eso del Flower Power era algo difícil de mantener en el Lower East Side, donde la escena era mucho más sombría. Al llegar a California, que fue por primera vez a principios del '69, pude observar lo bien que se estaba allí, y lo diferente que era de Nueva York, y me di cuenta de que la gente podía sentirse de esa manera determinada, se podía ver en los pósteres, el flower power... Pero en el Lower East Side las cosas eran un poco diferentes. De verdad que tenías que cubrirte las espaldas.


GROTH: Tengo la impresión de que Kim estaba profundamente metido en los cómics desde entonces.


SPAIN: Ah, sí, los dos estábamos haciendo tiras cada semana, sí.


GROTH: Y por supuesto, el padre de Kim también era dibujante.


SPAIN: Si.


GROTH: ¿Aprendiste mucho como compañero de piso de Kim? ¿Fue una experiencia de aprendizaje o...?


SPAIN: Bueno, aprendí mucho trabajando en el East Village Other. Tuve la oportunidad de acostumbrarme a terminar una tira de forma semanal, cuando empecé a hacerla me parecía como una gigantesca tarea. Probablemente ahora también podría serlo, a pesar de que recientemente he terminado Nightmare Alley, pero... completar toda una página a la semana, tal y como lo hacía entonces, todavía significa tener que trabajar un montón. Mi estilo y el de Kim son diferentes. Lo que aprendí de Kim fue a hacer el argumento de una historia, y conseguir  dar con un final interesante, desarrollar a los personajes y todo ese tipo de cosas. Resulta interesante trabajar con artistas que hacen una sola viñeta, porque básicamente son como pintores. Pero creo que la tarea de hacer toda la narración para una historia es una habilidad en sí misma, aunque supongo que no hay ni que comentarlo. Así que hice Mindwarp Zodiac dibujando cada día lo que me venía a la mente, y al cabo de seis meses había acabado las 25 páginas. Más tarde, cuando empecé a hacer tiras para el East Village, utilicé la misma fórmula. Utilizaba lo que me venía a la cabeza. En algún momento se me ocurrió Trashman, agente de la Sexta Internacional. He olvidado cuándo fue exactamente, pero solía levantarme a las tres de la tarde y solía irme a la cama tal vez sobre las nueve.


GROTH: De la mañana.

SPAIN: De la mañana, por lo que acababa teniendo un montón de tiempo libre que me pasaba sentado, totalmente fumado, intentando pensar en mis cosas. Con el tiempo fue como si todo eso se empezase a fusionar. Creo que cuando llegué a San Francisco, se me presentó el problema de que tenía que hacer una historia de ocho páginas o una de cinco o algo parecido, aunque mis habilidades estaban bien afinadas. Empecé a hacer una tira titulada Manning que en ese momento me pareció que estaba mejor ideada que el primer Trashman. Los primeros Trashman eran básicamente algo que iba diseñando a medida que iba avanzando con la historia. Tan sólo quería dibujar lo que se me ocurría durante la semana. En un momento dado tuve que ponerle fin. Pero en realidad creo que es una historia que está bastante bien trazada. Es un poco hippie... espaciada, impredecible...

GROTH: ¿De dónde sale Manning?


SPAIN: Manning apareció en el East Village Other. Lo hice el año en el que regresé allí, en el ´69. Fue cuando Gothic Blimp Work marchaba a toda máquina, porque parecía que el cómic underground estaba ganándose mucha popularidad, por lo que además de hacer una tira semanal para el East Village Other, nuestro trabajo consistía en sacar adelante el periódico, así que en ese momento, entre una cosa y otra estábamos a tope.


GROTH: ¿Fuiste capaz de ganarte la vida simplemente haciendo cómics underground?


SPAIN: Si. Así fue. En algún momento Walter Bowart se casó con una mujer que formaba parte de la fortuna Mellon, y dejó el East Village Other a los más cercanos, que éramos nosotros. Mantuvimos el periódico en marcha. Fue cuando Kim  y yo nos mudamos (Kim, Trina [Robbins] y yo) del piso en la Avenida B al loft del East Village Other, que estaba en Second Street. Se encontraba justo encima de dos clubes sociales puertorriqueños. Como éramos hippies que estaban idos y fumados, fuimos cambiando poco a poco nuestras cosas desde aquel lugar en la C. Todo formaba parte del trato. En algún momento, Walter Bowart regresó y trató de asumir de nuevo el control del periódico. Es toda una historia en sí misma. Pero las ventas nos daban como resultado 50 dólares a la semana, así que teníamos que vivir en el loft del East Village Other, que era enorme y que nos costaba 40 dólares a la semana. Así que en realidad creo que era un buen negocio. Pero entonces tuvimos que regresar a nuestro viejo apartamento y llevarnos nuestras cosas. Cuando regresamos, vimos que la puerta estaba cerrada con tablas clavadas. Le pregunté a la vecina, una anciana judía que vivía allí desde hacía siglos: "¿Quién ha hecho esto?" Al dueño le daba miedo entrar en el edificio, así que sabía que no había sido él. Ella nos dijo que lo había hecho el chico de abajo, el basurero, que era el jefe de la pandilla de chavales puertorriqueños. "Es como una especie de nuevo señor feudal de todo esto", nos dijo.

GROTH: ¿Era vuestro apartamento?

SPAIN: Si. Realmente podías ver cómo las cosas se iban deslizando hacia el feudalismo. También se puede ver si revisas la Historia, cuando los bárbaros se hicieron con el control de la Galia o algo por el estilo. "Han llegado los nuevos señores". Ese tipo había sido capaz de reunir a una pandilla de chicos y convertirse en el "Nuevo Señor de todo".


GROTH: ¿Y qué hiciste?


SPAIN: Quité las tablas, cogimos nuestras cosas y...


GROTH: ¿Y os mudásteis a otro sitio?


SPAIN: Y nos mudamos, si. Nos mudamos bastantes veces.

GROTH: Antes has dicho que estuvísteis viviendo en el loft del East Village Other.

SPAIN: Si, porque era propiedad del periódico. Era un loft enorme que estaba en la Second St. Era tan grande como tres apartamentos. Kim y Trina vivían en la parte delantera, mi novia, Dianne, y yo vivíamos en la parte trasera, y en medio había un espacio grande donde estaban guardados los dibujos de Walter Bowart. Era un lugar enorme. Además, tenía una biblioteca increíble. Te puedo contar otra historia interesante. Walter Bowart había vivido allí originalmente. Había un altillo que era bastante grande, y un tipo que escribía una columna llamada "Cocaine Karma" para el East Village Other había estado viviendo allí durante seis meses mientras se chutaba heroína. Había un tipo que le llevaba comida en una bolsa de plástico, se comía la comida y luego cagaba en la bolsa, y este tipo se ocupaba de todo el asunto. Estuvo viviendo allí durante seis meses. A continuación, el lugar pasó a manos de unos freaks del speed. En un momento dado, antes de que que Kim y yo nos trasladásemos allí, el lugar donde iba a vivir básicamente estaba compuesto por un dormitorio, una cocina, un baño y un largo pasillo. El East Village Other envió a alguien para que viviese conmigo. Era el nuevo director artístico, pero el sitio se nos había quedado pequeño. Al principio lo habían enviado para vivir en el desván, pero los freaks del speed terminaron echándolo. Estar encerrado viviendo en un pequeño apartamento con ese tipo me estaba volviendo loco. Así que finalmente acabé cabreándome, y decidí echarlo haciendo ruidos amenazadores. Después de un tiempo, todos terminaron yéndose, y de esa forma, Peter Mickelunis y algunas otras personas que trabajaban en el East Village Other se mudaron allí. Había una pintura de Muhammed Ali dibujada por Andy Warhol colgada en la pared. Estaba pintada sobre un fondo negro y la pared era negra. El pensamiento que periódicamente se me pasaba por la cabeza era que estaría bien mangarla. Pero no quería robarle nada al East Village Other. Lo siguiente que supe fue que años después la pintura terminó desapareciendo. Hablé con Bowart, pero ni siquiera se acordaba del cuadro. Sin duda era una buena pieza de arte.

GROTH: Me gustaría preguntarte algo. ¿Cómo era vivir con Kim y Trina?

SPAIN: Uh ... bueno, tal vez no quiera entrar en el tema. Es peliagudo.


GROTH: Es la primera vez en la entrevista que has elegido ser discreto...


SPAIN: A veces es la mejor parte del valor.


GROTH: Así es. Probablemente Trina también estaba dibujando en aquel entonces, ¿no?


SPAIN: Trina había hecho cómics underground antes que Kim y yo. Había hecho cosas para el East Village. Trina fue una de las primeras dibujantes underground.


GROTH: Supongo que todavía no habían tenido al niño.

SPAIN: No. La historia de cómo terminamos en Second St. es interesante. Hacía meses que no teníamos noticias de Walter. De repente llegó y quiso echar a la calle a todo el mundo. No podía hacerlo todo a la vez, pero intentó formar un equipo alternativo para el periódico. Gran parte del personal alternativo estaba formado por gente a la que todos conocíamos. Y ellos dudaban si seguirle o no la corriente. No entendían qué es lo que estaba pasando, pero los estaba intentando formar para que nos sustituyera. Resultaba difícil plantarle cara a Walter. Todo esto ocurrió durante el verano del amor, sabíamos que Walter siempre nos había apreciado, pero al mismo tiempo también sabías que era alguien que te podía traicionar. En algún momento le dije: "Walter, cada vez que dices que me amas, mi culo empieza a temblar." Las acciones del East Village Other, que la gente siempre supuso que eran una inutilidad, se convirtieron de repente en una mercancía. Empezó toda una guerra de licitaciones entre Walter y otras personas que llevaban el East Village Other... En algún momento nos enteramos de que Walter tenía miedo de entrar en la habitación que estaba al fondo, donde guardábamos los periódicos. No sé si era cierto o no, pero la gente nos dijo que tenía miedo de que Kim y el director de arte (Peter Mickelunus) y yo le diésemos una paliza. Nada más lejos de la realidad. Eramos unos hippies colgados, no éramos violentos. Pero por otro lado, por qué no decirlo, sí, nos hubiese gustado darle una paliza. Había otro grupo, los Up Against the Wall Motherfuckers... ¿Alguna vez has visto esa película, "I Shot Andy Warhol"? En ella los mencionan. Había un tipo que formaba parte de ese grupo... Valerie Solanas tenía un novio que era uno de los chicos de los Up Against the Wall Motherfuckers. Vinieron y me dijeron: "Oye, escucha, si quieres que nos encarguemos de él, lo haremos por ti." Pero les dije que era mejor esperar. Joel Fabercant, que había estado llevando el periódico desde que Walter se había ido, nos reunió a todos en una reunión privada nocturna. Nos dijo que había dos maneras de hacer las cosas. Por un lado, podíamos intentar comprar la mayoría de las acciones, algo que le impediría a Walter echarnos. Por otro lado, podíamos reunir todo nuestro dinero y conseguir que alguien lo liquidara. En ese punto, fue un gesto espontáneo, todo el mundo se echó la mano a los bolsillos y empezó a sacar dinero, un dólar, 20 dólares, todo el mundo puso hasta el último dólar que tenía. El impulso era el de intentar acabar con él. Todos éramos hippies, pero Walter se las había arreglado para convertirse en un tío al que nosotros odiábamos de verdad y al que todo el mundo se había dado cuenta de que también odiaba. Pero resultaba difícil hacerle frente, porque siempre nos había apreciado y tenía un estilo de hacer las cosas encantador.

GROTH: ¿Era mayor que vosotros?

SPAIN: Creo que no. Era el director, aunque no era la única fuerza, formaba parte de los que crearon el periódico. Se merecía algo de crédito. Por otro lado, si eso es lo que quería hacer, debería haber estado presente en primera línea, intentando sacar el diario adelante. Desapareció y un año después volvió para echar a todo el mundo que había mantenido el periódico, pero eso no iba a ocurrir sin que luchásemos. Primero nos dieron unos memorandums de 10 hojas en los que se indicaban varios puntos sobre cómo tenían que vestirse las mujeres, y esto y lo otro y lo de más allá. La gente no se lo tomó demasiado en serio. En cierto momento decidió que nos quería poner de patitas en la calle. Pero incluso en ese período estuvimos colaborando y haciendo un montón de trabajo que terminó resultando ser bastante bueno. Si hubiera colaborado más estrechamente con nosotros y nos hubiese tratado bien, no se hubiese producido toda esa animosidad en su contra. Creo que habría sido una buena idea que hubiese hecho los honores sobre todas esas cosas acarameladas hippies de la época. Sin embargo, enseñar el puño de hierro por debajo de la fachada del Verano del Amor fue contraproducente para él. Así que la siguiente confrontación ocurrió durante la reunión nocturna. Entró de repente y todo el mundo empezó a besarle el culo... Después de todo ese discurso tan duro que habíamos hecho momentos antes me quedé un poco molesto. Así que me fui al baño y dibujé una caricatura suya. (¿Qué mejor sitio para llevar a cabo todas estas luchas tan trascendentales?) La dibujé con esa afectación al estilo John Lennon que tan bien había copiado, mientras todo el mundo le deseaba la paz y él pasaba por encima de ellos, haciendo algunas declaraciones pomposas sobre que el rebaño en general era incapaz de comprender los sutiles conceptos de la élite estética. Entonces entró en el baño justo cuando yo estaba acabando el dibujo. Así que le miré a los ojos y rubriqué el dibujo con mi firma. Luego él hizo una caricatura mía. De alguna forma fue profético. Me dibujó como un tío gordo (no lo estaba en ese momento), con un gran martillo y una hoz en mi pecho, y yo decía en un bocadillo "América apesta, Rusia es  lo mejor", algo que nunca ha formado parte de mi posicionamiento político. Mi acusación contra él era cierta, mientras que la suya era un poco anti-comunista. ¡Ah! También me retrató con una polla pequeña, que además de ser irrelevante para los temas sobre los que estábamos tratando en ese momento, demostró que no era el gran experto en lo que se refiere a mis partes íntimas que él se imaginaba que era. Pero lo que ocurrió fue que todo el mundo empezó a escribir cosas en la pared para atacarle. Me sentía algo mal por algunas. Ponerse en mi contra abrió un torrente de lucha en contra de sus abusos.
GROTH: Todo esto podría tomarse como algo difamatorio...

SPAIN: ¡Si! [Risas.] Muchas de las cosas que estaban pasando en ese momento sucedían por motivos personales. Yo pensaba que lo que estaba intentando hacer era atacar su actitud, que era maleducada y arrogante, y que no teníamos por qué soportarla, sobre todo después de haber mantenido el periódico con vida durante casi un año. Pero al enfrentarnos, todo el baño se llenó de sucios graffitis en referencia a él. A la semana siguiente ocurrió lo mismo, y me dije: "Oh mierda, en realidad no tengo ganas de otro enfrentamiento, pero supongo que todo depende de mí." Entonces Kim también se enfrentó a él. Y de una forma muy caballerosa, le dijo: "Walter, no creo nada de lo que dices." Y lo dejó noqueado. Le estuve muy agradecido a Kim por lo bien y pausadamente que le había echado su discurso a Walter, por haber hecho una crítica tan valiosa. Así que en ese punto conseguimos que nos bajara el alquiler hasta los 40 dólares a la semana y conseguimos el loft del East Village Other, por lo que creo que hicimos un buen trato.

GROTH: ¿Cuánto tiempo estuviste viviendo allí?


SPAIN: Creo que estuve viviendo cerca de cuatro o cinco meses. Luego me mudé a California. Alguien que conocía me llamó y me dijo: "Oye, si voy allí y te recojo, ¿te gustaría venirte hasta California?" Y le dije: "Por supuesto." Nadie estaría tan loco como para atravesar todo el país conduciendo y llevarme después hasta California.


GROTH: ¿Era amigo tuyo?


SPAIN: Si. Por lo que...


GROTH: Lo hizo.


SPAIN: Más o menos, un mes más tarde se presentó: "¡Hey, hola, nos vamos!"


(Continuará)

viernes, 22 de marzo de 2013

LA ENTREVISTA CON "SPAIN" RODRIGUEZ (4 de 10)

Entrevista realizada por Gary Groth para The Comics Journal nº 204 (mayo de 1998) y nº 206 (agosto de 1998), traducida por Frog2000. Parte 1, parte 2, parte 3.

SIETE AÑOS

GROTH: ¿Cuantos años tenías cuando estabas en la Silvermine Guild School of Art, entre 18 y 21 años?

SPAIN: Si, entre 18 y 20.

GROTH: Tu primera tira que conocí fue Zodiac Mindwarp, que habías dibujado para el East Village Other. Cuando ibas a la Silvermine Guild School sería aproximadamente 1958 o 1960, pero no me imagino que hicieses esa tira antes del ’65.

SPAIN: Zodiac Mindwarp la hice en... fue en el ’67.

GROTH: Así que entre la época en la que estuviste en la Guild School of Art y en la que se publicó tu primera tira transcurrieron siete años. Me gustaría explorar un poco qué es lo que estuviste haciendo durante esos años, y cómo finalmente culminó tu interés por los cómics cuando empezaste Zodiac.

SPAIN: Bueno, siempre había querido ser historietista. Parecía ser mi primer amor. Había algo en la escuela de arte que... parecía insinuar una especie de actitud desdeñosa hacia cosas como los cómics y otras formas de arte popular. A pesar de que intenté posicionarme en contra, parece que me infectó un poco. Así que hice un montón de cuadros artísticos. Cuando estaba a punto de marcharme me encontraba bastante deprimido, pero en cuanto me largué de allí empecé a animarme de nuevo e hice un montón de dibujos, y continué haciendo algunas otras obras de arte. Siempre he dibujado, desde que era niño, también de adolescente... Era una de esas personas que garabateaban en los márgenes de sus cuadernos y en sus blocs y en cualquier cosa que pudiese encontrar. Mientras estuve trabajando en la Western Electric durante cinco años, conseguí adquirir una especie de educación artística, también estuve acudiendo a la Silvermine Guild of Art. Durante ese período estuve trabajando en la fábrica cerca de cinco años.

GROTH: ¿Qué tipo de fábrica era?

SPAIN: Construíamos cables telefónicos. Era la fábrica de la Western Electric. Había un buen montón de dibujantes, algunos magníficos.

GROTH: ¿En qué consistía tu trabajo?

SPAIN: Tuve varios. En un momento dado fui conserje, también estuve en varios puestos en diferentes máquinas, enrolladoras, cableadoras ... La planta era un lugar increíble. En realidad, el puesto de conserje era el mejor trabajo de todos, porque podías ver todas esas máquinas surrealistas, y todo ese alambre diferente procesado a través de las extrusoras y de los hilanderos y toda clase de cosas. Había un montón de gente interesante.

GROTH: ¿Fue en Buffalo?

SPAIN: Si, allí.

GROTH: Así que regresaste a Buffalo en cuanto te marchaste de la escuela...

SPAIN: Claro, si.
GROTH: ¿Y conseguiste el trabajo tan rápido?

SPAIN: Pillé el curro bastante rápidamente, si. Antes estuve trabajando con mi padre durante un tiempo, pero... luego cogí el trabajo en la Western Electric, y pasé por varios departamentos…

GROTH: ¿Y cómo te sentías trabajando en la fábrica?

SPAIN: Me lo pasaba bien. Muchas veces era un trabajo aburrido, pero había muy buenos artistas. Después de haber trabajado en un sitio así, tengo un montón de buenas historias que contar.

GROTH: ¿Estábais afiliados a algún sindicato?

SPAIN: Si, había un buen sindicato, el CWUA, que se peleaba por ti. Tenías que cagarla tres veces haciendo lo mismo para que te despidiesen, yo nunca la jodí en la misma cosa más de una vez.

GROTH: ¿Así que podías joderla hasta tres veces sin ser despedido?

SPAIN: Podías fastidiarla dos veces, a la tercera estabas despedido. En realidad yo era bastante creativo jodiéndola, pero nunca hacía lo mismo dos veces.
GROTH: Por otro lado, ¿tenías interés en el cómic mientras estabas en la escuela de arte? ¿Lo tuviste después, cuando trabajabas en la fábrica? ¿Leías algún título? ¿Te seguían atrayendo?

SPAIN: No mucho, aunque a menudo esperaba que saliese un número de una colección concreta. Creo que a finales de los ´50 editaron un cómic que se llamaba algo así como Korak de la Edad de Piedra. He mirado en el "Photojournal Guide to Comic Book", pero no he sido capaz de encontrarlo. Y no, no era "Turok, Son of Stone", a pesar de que suenen parecidos. La premisa de ese tebeo era de lo más normal, trataba sobre un grupo de hombres de las cavernas que se perdían en el interior de un volcán y empezaban a suceder cosas muy estrafalarias. Era muy extraño, y aunque pasase por el filtro del Comics Code tengo todos los números que han ido cayendo en mis manos, porque eran muy experimental e imaginativo. Daba una idea de cuál podía ser el potencial de los cómics. Los protagonistas se peleaban con un monstruoso superhéroe congelado y aparecían muchas otras cosas. Parecía una locura, así que para mí fue como el precursor del potencial que tiene el medio. Siempre quise hacer cómics. Parecía como si algunos cómics te ofreciesen la oportunidad de poder exponer cualquier tipo de filosofía que quisieras que apareciese en ellos. Un buen ejemplo de todo esto es el tipo que hizo el Doctor Extraño...


GROTH: Steve Ditko.

SPAIN: Steve Ditko, que hizo Mr. A, un vistazo muy de derechas y enloquecido de las cosas, pero aún así, reconozco que el tío no tenía un punto de vista convencional. En la fábrica había chicos que eran grandes artistas. Teníamos a Ron Walazeusky, que hacía bonitos dibujos pornográficos en los baños que eran como una combinación de S. Clay Wilson y la pintura japonesa. En uno aparecían dos marineros, uno de ellos estaba morreando con una chica mientras el otro la manoseaba el culo. Su némesis era un tipo algo viejo llamado Georgie Etsel, que supuestamente había estado a favor de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. Era un tipo viejecito, sin dientes, que se dedicaba a limpiar las pinturas que hacía Walazeusky, pero éste seguía subiendo la apuesta e incorporaba más marcas y otras cosas difíciles de quitar en sus dibujos. Y entonces, Georgie Etsel encontraba algún nuevo disolvente capaz de limpiar esas verdaderas obras de arte de las paredes de los baños. Y entonces Walazeusky empezó a tallar unas hermosas imágenes pornográficas con una llave enorme en las paredes. Las autoridades de la fábrica empezaron a indagar y mandaron fotógrafos para que tomasen fotos de los dibujos. Me pregunto si habrá sobrevivido alguna de esas imágenes. Pero Walazeusky era un genio. No sé qué pasaría con él, pero su trabajo era verdaderamente hermoso. Adquirí mi educación artística durante los cinco años que estuve trabajando en la Western Electric y acudiendo a la Silvermine Guild School of Art.

LOS BUITRES DE LA CARRETERA

GROTH: Cuéntame cómo era tu vida durante ese período... cómo fue creciendo tu interés en los cómics y qué más estabas haciendo en la época.

SPAIN: Bueno, en esa época solía montar en mi moto. Tenía varias y acabé uniéndome a los Road Vultures.

GROTH: Explica cómo te uniste a ellos, ¿qué tipo de moto tenías? ¿Cómo te metiste en ese mundo?

SPAIN: Bueno, Buffalo es una ciudad magnífica para salir de juerga. Cada vez que vuelvo por allí, todos los bares están a rebosar, y hay bandas tocando y gente bailando, y especialmente durante los cincuenta y primeros sesenta en Buffalo teníamos una buena escena de blues. Había gente de barrios diferentes metida en la misma escena musical, y se conocían y se relacionaban entre ellos, a veces en buenos términos. Muchas veces había peleas entre barrios, pero normalmente acababas bebiendo con los tíos con los que habías estado peleando durante el fin de semana. En esa época yo ya estaba trabajando en la Western Electric, sería primavera, y vi pasar a esos moteros, y como tenía algo de dinero ahorrado en el banco, me dije: "Quiero una igual". Tenía un amigo que tenía una motocicleta. Su padre le había enseñado a conducir, porque dejó de montar cuando se metió entre dos árboles y se desolló las dos manos por uno de los lados. Así que en ese momento pensó que había llegado la hora de dejarlo. El padre del chaval le había enseñado a conducir la moto. Era tan aficionado al blues como yo. John Biye, un tío cajún de Louisiana. Me enseñó a montar. Tiempo después, otro tío que conocía y que también tenía una moto, me asaltó y me golpeó. Un montón de nosotros, o al menos eso creía yo, fuimos a ese bar para buscar a los que me habían golpeado. Entré en el bar con otros dos tíos, y asumí que tendríamos a un montón de tíos detrás nuestro, pero no era así.

GROTH: ¿Quieres decir que pensabas que tendrías unos cuántos amigos tuyos respaldándote?

SPAIN: Sí, nos parecía como que había un montón de gente a nuestras espaldas, pero cuando miramos a nuestro alrededor tan solo estábamos tres chicos en medio de aquel bar hostil. Empecé a pelear contra cinco tíos, y seguí pegándolos incluso cuando me tiraron al suelo, y entonces un tipo me dio una patada en la cabeza. En ese momento me acurruqué como si fuese una pequeña bola, y dejé que me golpearan. No había nada más que pudiese hacer. Era asombroso lo poco que me estaban doliendo los golpes. Quiero decir, cuando estás recibiendo patadas en la cabeza, que es algo que duele bastante, te puede parecer increíble lo resistente que es el cuerpo humano... y lo mucho que en realidad protege una chaqueta de cuero.

GROTH: Una chaqueta de moto acolchada, claro. 

SPAIN: Pero cuando los Road Vultures oyeron hablar de esa anécdota, pensaron que yo había demostrado mucha clase. Bajaron al bar para pillar a esos tíos, que en ese momento habían desaparecido. Para estar en su club tenías que meterte en alguna movida, irte de juerga con ellos durante una cierta cantidad de tiempo y luego votaban si te querían dentro o no. Así que estuve intentándolo dos semanas, y terminé convirtiéndome en un Road Vulture.

GROTH: Bueno, tienes cierto número de cómics que se remontan a ese período, e incluso a la época anterior, quería saber cómo de autobiográficas son realmente estas historias. Las hiciste durante los setenta, así que igual aquí salto un poco de época, pero la primera historia por la que te quería preguntar era por "Dessert", que creo que se suponía que tenía lugar en 1954, cuando acababas de cumplir los 14 años.

SPAIN: Si.
GROTH: En ese caso me parece poco probable que participaras realmente en esa historia.

SPAIN: Sí, aunque sí que pasé por ese breve período en el que estuve machacando homosexuales. Nuestro barrio pasó por ciclos en los que vivíamos el delito, y ese fue uno de ellos.

GROTH: ¿Pero te involucraste de verdad, o tan sólo habías oído hablar del tema?

SPAIN: Bueno, no, yo estuve... Bien, supongo que no tengo excusa... Si, eso es.

GROTH: Entonces, ¿llegaste a participar?

SPAIN: Si.

GROTH: ¿Así que fue a los catorce años cuando estuviste involucrado en algunos abusos sexuales y en darle una paliza a un chico gay? ¿No eran los otros tíos mayores que tú? Sin duda, en esa historieta casi parecía como si tuvieses 18 años.

SPAIN: Si, bueno, ellos eran como una especie de gente de 14 años más madura. Cuando cumplí los dieciocho, empecé a considerar que todas esas cosas estaban por debajo de lo que yo era como persona.

GROTH: Ya veo. Así que amedrentar a homosexuales era una de tus actividades en aquella época.

SPAIN: Fue durante un corto espacio de tiempo. Pero nadie se acercaba demasiado a nosotros, incluso aunque no fuese por un motivo sexual, porque lo hacían bajo su propio riesgo. En 1954... lo que me sorprendía en aquel entonces era que gran cantidad de policías simpatizaban con los homosexuales.

GROTH: ¡Eh! Eso sí que me deja asombrado... porque casi es contradictorio.

SPAIN: Oh, claro.

GROTH: Nunca habría pensado que la policía aprobase nada parecido.

SPAIN: Siempre te parece que van a estar en contra, pero un montón de policías, incluso en Buffalo, no eran unos completos mamones.
GROTH: Otra historia que me produce bastante curiosidad saber si es o no autobiográfica es la que se titula “How I Almost Got Stomped Through ‘The Still of the Night’ by the Five Satins,” que describe a alguien que asiste a un concierto y que se sienta en la silla de la novia de un chico negro, y el negro se le acerca y básicamente le dice: "Ahí es donde se suele sentar mi novia", y el otro le responde "me levantaré cuando llegue ella", y él le dice: "no, vas a hacerlo ahora mismo", y el otro contesta:" Sí, bueno, ¿por qué no te vas a la mierda?" Y entonces se enfrenta a treinta chicos negros. ¿Es lo que ocurrió de verdad?

SPAIN: Si, es completamente autobiográfica.

GROTH: ¿Eras tú?

SPAIN: Ese era yo.

GROTH: Se supone que eso fue en 1955, ¿tendrías unos quince años?

SPAIN: Si.

GROTH: O sea, ¿que eras un verdadero tipo duro?

SPAIN: Bueno, yo me imaginaba que lo era.

GROTH: Te metiste en muchas peleas en esa época…

SPAIN: Me metí en algunas, si.

GROTH: Debes haber sido como una especie de anomalía en la escena de cómic underground, no me imagino que la mayoría de artistas underground fuesen del tipo de personas que se metían en peleas.

SPAIN: Me parece irónico que pensaran que los comic books eran la causa de la delincuencia juvenil, cuando la mayoría de delincuentes juveniles no leían cómics, o por lo menos no lo hacían muchos. Recuerdo que un tío de mi barrio leía Studs Lanigan, pero era una excepción. Yo solía leer ciencia ficción. Pero leer no era lo normal... o incluso asistir a la universidad, creo que había un tipo que había ido a la universidad, pero la mayoría de los chicos no solían ir. Los chicos negros de mi barrio habían recibido una educación superior a la de los chicos blancos.

GROTH: ¿Eran los Road Vultures…? Quiero decir, ¿no era una manera de vivir bastante violenta? ¿O estoy exagerando?

SPAIN: Puede que encontrásemos un bar para pasar el rato, y entonces todo estaba bien durante una temporada. Pero después de un tiempo los chicos se aburrían, y entonces siempre venía alguien que hacía que las cosas funcionasen de nuevo. Quiero decir, no tenías que salir a buscar peleas, porque siempre había alguien que quería fastidiarte, porque tenías el pelo largo, o llevabas pendiente, o algo por el estilo. Y solían acabar apalizados. Así que había dos formas de ser inconformista. Podías adoptar una actitud como la de Buda, aceptando todo tipo de abusos, o podías ser un Road Vulture.
GROTH: Supongo que has leído "Los Ángeles del Infierno", el libro de Hunter Thompson.

SPAIN: He leído parte. Nunca he podido leérmelo entero.

GROTH: ¿En serio? Iba a preguntarte si creías que era una representación fidedigna de una banda de motoristas.

SPAIN: Si, las partes que me he leído eran bastante plausibles. Resulta interesante que la película "The Wild One" [Salvaje, 1953] esté basada en una especie de revuelta menor que tuvo lugar en Hollister, porque los Road Vultures participaron en un episodio mucho más sangriento en Sherman, Nueva York, en el que alguien perdió un ojo... por lo menos un tipo estuvo en chirona a causa de ese incidente.

GROTH: ¿Estabas tú en ese momento?

SPAIN: No, yo no estuve. Ocurrió antes de que me uniese a la banda.

GROTH: ¿Cuántos Road Vultures había?

SPAIN: Oh, algo así como veinte. De esa forma éramos capaces de guardarnos las espaldas, y...

GROTH: ¿Puedes contarnos cómo era vuestra rutina social? ¿Os juntábais los viernes, o los sábados?

SPAIN: Sí, nos reuníamos en el club una vez por semana, y nos gustaba bastante pasar el rato en el local, aunque también dependía de que nos dejasen entrar en los bares o no. Había un bar en el que siempre nos dejaban entrar, el Silver Sails, que llevaba una tal Ma, allí siempre nos servían. Estaba cerca del río Niágara, en el extremo del canal de Erie, y siempre podías contar con Ma para que te dejase entrar, y puede que algunos fines de semana el local estuviese muerto, pero a veces podías pasarte por allí un martes por la noche y el lugar estaba a rebosar, por lo que era donde pasábamos el rato en invierno. Cuando llegaba la primavera había todo tipo de cosas que se podían hacer. Podías pasearte por muchos sitios, te reunías con el resto para acudir a varios eventos y reuniones de motociclistas.

GROTH: No quiero que suene demasiado naif, pero, ¿había en los Road Vultures alguna dimensión política?

SPAIN: Bueno...
GROTH: ¿O sólo queríais patear culos?

SPAIN: Bueno, en los Road Vultures hubo dos fases. Yo solía leer el Weekly People, que era el órgano oficial del Partido Socialista de los Trabajadores. El formato de The Weekly People había sido instaurado en 1911. Tenía las páginas muy alargadas. Cuando lo llevabas encima era difícil no darse cuenta, y además tenía un gran logotipo que estaba formado por un brazo y un martillo, un musculoso brazo que blandía un martillo con letras de molde a través de las que podía leerse "The People Weekly." Siempre podías ponerte a discutir, tan solo mostrando el periódico, porque siempre había alguien dispuesto a discutir al respecto, y si luego refutabas sus argumentos se te quejaban de que siempre que iba con ellos sacaba a relucir mis argumentos socialistas, y entonces puede que yo les dijese: "Bueno, yo estaba sentado aquí leyendo tranquilamente mi periódico, y eres tú quien ha venido y ha empezado a molestarme, así que deja de quejarte." Yo solía discutir mucho, y me decían cosas como: "conocemos a esos negros que se mueven por este vecindario. Siempre están bebiendo y cometiendo delitos y son sucios y rudos, y no queremos gente como esa a nuestro alrededor." Siempre había asumido que los prejuicios eran algo que estaba bastante arraigado en el barrio. Entonces sucedió algo que arrojó una luz diferente sobre las cosas. La gente solía reunirse en un sitio enorme llamado Cuba Lake, que estaba en la zona meridional de Nueva York. Lo que sucedió fue que siempre había un gran baile durante la noche, y había un montón de chicos universitarios que andaban por esa zona de la ciudad. Puede que hubiese alguna universidad o un colegio cerca. Era como si hubiese una línea invisible en el centro de la pista de baile, y los motoristas se quedaban a un lado, y los chicos de la universidad se quedaban en el otro. Una vez había unos chicos negros por allí, tal vez cinco o seis, y evidentemente los chicos de la universidad habían estado haciéndoles pasar un mal rato. Cuando los chicos negros nos vieron, se alegraron mucho. Era como si fuésemos sus hermanos perdidos hacía mucho tiempo. Los Road Vultures nos pusimos alrededor de esos chicos, y nos aseguramos de ofrecerles un montón de bebidas y todo eso, e hicimos que los chicos de la universidad no se metiesen más con ellos, los pusimos bajo nuestro cuidado. Y eso lo hicieron los mismos tíos de los Vultures que habían dicho todas esas chorradas sinsentido...

GROTH: ¿Puedes elaborar un poco las dinámicas sociales que se producían? Porque supongo que los Road Vultures no los acogieron y los protegieron porque fuesen precisamente una pandilla de buenos liberales.

SPAIN: Eramos unos parias. Teníamos cierta solidaridad con los marginados. La gente es muy curiosa. Todo lo que tiene que ver con los prejuicios de la gente es muy curioso. Cuando vuelvo a pensar en ello, sospecho que muchos de estos chicos me estaban tomando el pelo. Ya sabes, algunos chicos eran realmente racistas rabiosos, pero los otros no eran racistas en absoluto, e incluso sentían simpatía por los negros, porque los veían como personas que estaban en el fondo de la sociedad, como si fuésemos... Sin duda, en ese momento existía cierto tipo de afinidad cultural. Había un club de motociclistas negros que siempre ganaba el premio al mejor uniforme. Si estás en la carretera durante un par de horas te ensucias bastante, y estos tíos rodaban por la ciudad, conseguían una habitación de hotel, y limpiaban y se ponían esos elegantes uniformes y cumplían con todos los requisitos que les pedían, e inevitablemente ganaban siempre ese premio.
GROTH: Se me ocurre que... yo asistí a la escuela en Rochester, que no está tan lejos de Buffalo, y no creo que...

SPAIN: No, estará a 90 millas.

GROTH: Y solía ir en moto hasta allí. Pero me acuerdo bastante vívidamente del condenado frío que hacía durante el invierno. Y montar en moto durante el invierno es algo que me parece una locura. El frío te va cortando a través de la chaqueta de cuero como si llevases un jersey de algodón.

SPAIN: Oh, si, claro. Había algunos tíos que estaban bastante locos y a los que no les importaba. Pero algunas veces los inviernos eran más suaves y se salían con la suya. Creo que alguna vez llevé mi moto por la carretera en invierno, y era...

GROTH: Supongo que sería muy difícil montar durante todo el año.

SPAIN: Si, en realidad sí. Una de las cosas que puedes hacer es ponerte periódicos debajo de la chaqueta. Eso corta el viento. Pero uno de los signos de que llegaba la primavera era el olor del aceite de la moto. Justo en ese momento puede que pasara cualquier alma resistente montada en su moto, y tú podías oler que llegaba la primavera.

GROTH: Algo parecido a la llegada de la marmota.

SPAIN: Si, era como un presagio de la primavera.

GROTH: Y entonces, ¿formaste parte de los Road Vulture cuando estabas trabajando en la fábrica?

SPAIN: Si.
REGRESO A LOS CÓMICS

GROTH: ¿Te interesaban los cómics y el arte en aquel momento? Quiero decir, ¿estabas muy metido en el tema?

SPAIN: Oh, si, estaba dibujando continuamente. En la fábrica terminaron poniéndome en una máquina que siempre se estaba estropeando. Nos asignaban tiempos de aprendizaje mientras trabajábamos, que realmente era como una especie de reducción salarial. Cada vez que venían a observarnos, empezábamos a trabajar de forma más lenta, yo trabajaba todavía más lentamente que el resto. Y por eso acabaron poniéndome en una máquina que siempre estaba estropeándose. Así que tuve tiempo de sobra de hacer dibujos. De hecho, había un jefe que me reprochaba que no le hiciese un dibujo guarro cada día. Estaba en el turno de noche, y si yo no le hacía un dibujo sucio, me decía, "¿Dónde están mis dibujos? Quiero verlos".

Así que tengo mucha práctica improvisando bocetos. Durante los sesenta estuve poniéndome las pilas, mientras, en Buffalo los motoristas se estaban fusionando con los beatniks y con los universitarios, y todo terminó convirtiéndose en una gran fiesta. La gente empezó a entrar en Marvel Comics. Parece que había como una especie de subtexto psicodélico en todo, aunque me resultaría difícil demostrarlo. Estoy seguro de que otras personas te lo habrán mencionado antes, pero había algo que resonaba por todas partes. Recuerdo haberme leído The Fantastic Four. Era el primer cómic que me pillaba desde que era niño, cada vez que aparecía un número en las estanterías me lo agenciaba. Y me daba esa sensación... Cuando suprimieron los cómics (había un montón de nosotros que éramos fans de la EC), de repente podías ver esa portada, la portada de Mad donde se inició el movimiento de cómic underground, y había algo en ella verdaderamente resonante. En nuestra clase había una chica, una especie de chica corpulenta, su nombre era Tema, y un amigo y yo hicimos una tira en la que aparecía como protagonista. Se llamaba Tema, y su nombre aparecía escrito con letras parecidas a las de The Heap. Eramos perversos, sacamos esa tira con la intención de aterrorizarla. En aquel momento pensábamos en nosotros mismos como historietistas "underground".

Algunas veces he estado hablando con varios tíos sobre el tema y te da la sensación de que la idea del dibujante "underground" era algo que sencillamente estaba resonando por todo el país. Había chicos que yo conocía que pensaban en cosas que parecían dirigirse hacia el mismo sitio, y quizá también se leyeron algunos cómics EC que no habían podido conseguir antes. Yo pensaba también de la misma forma. Cuando suprimieron la línea de cómics EC, me fui a todas las librerías que conocía y me compré todos los ejemplares que pude encontrar. En un momento dado empezaron a cobrar tres dólares por cada uno de ellos.

Había una especie de sensación extraña. Era como una señal de que no éramos los únicos chicos que pensaban que esos cómics eran magníficos, aunque por otro lado tuvieses que pagar más por ellos. Antes podías conseguirlos por cinco centavos, pero de pronto, se estaban vendiendo más caros. Incluso si hubiesen estado a 50 centavos habría sido un buen precio. Pero cuando te empezaron a pedir tres dólares creo que los estaban sobre-preciando demasiado.

Pero de todos modos, había una rara sensación en el ambiente. Ese amigo mío, Fred Toote, era un tipo sobre el que hice un montón de tiras en Blab!, también él formaba parte de esa escena. Había como un núcleo de fanáticos de la EC en mi barrio. Teníamos la sensación de que iba a pasar algo, y de repente, en torno a 1965, tuvimos el sentimiento de que los cómics iban a volver de nuevo. En algún momento, quizá en el ´65, me largué, dejé el trabajo, tenía algo de dinero ahorrado, y me marché al Lower East Side [en Nueva York] y traté de inundar todo tipo de sitios con ejemplos de mi obra.
GROTH: ¿Te marchaste a Nueva York?

SPAIN: Claro. Estuve de marcha justo en la calle donde Malcolm X fue asesinado. Se me ocurrió ir a Nueva York ese fin de semana para salir con mis amigos. Me dijeron: "Vamos en coche a Nueva York." En la ciudad había un gran quiosco en la Calle Marks con la Sexta Avenida que lo tenía todo. Allí te podías pillar The Realist y todo tipo de periódicos radicales. Así que siempre me volvía con un montón de cosas nuevas, y se las pasaba a los chicos de la fábrica.

GROTH: ¿Bajaste en coche desde Buffalo a Nueva York, o te fuiste en tren hasta la ciudad?

SPAIN: Bajé conduciendo, si.

GROTH: ¿Cuál era tu propósito al visitar Manhattan?

SPAIN: En el momento en el que estaban disparando a Malcom X estaba con un grupo de gente, y creo que estábamos alojados en alguna comuna de la zona. Fui allí y estuve colocándome, fumando, pasando el rato, y sencillamente... querías formar parte de la escena, ya sabes. Básicamente quería pasar el rato.

GROTH: Pero en algún momento creo que te mudaste a Nueva York y estuviste allí unos seis meses.

SPAIN: Si, me mudé en el ´65 durante unos meses.

GROTH: ¿Eso significa que renunciaste a tu trabajo?

SPAIN: Si, dejé el trabajo. Estaba saliendo con una chica que asistía a la Universidad de Buffalo, y cuando ella se fue de vacaciones, porque durante las vacaciones de verano estaba viviendo en Long Island, acabó mudándose a Nueva York para que yo pudiese estar con ella. Y cuando ella se volvió a Buffalo también me mudé allí.

GROTH: Déjame dar marcha atrás por un momento. En 1964 estuviste trabajando con alguien al que tú llamas un "viejo comunista" que había sido expulsado del Partido Comunista en una de las purgas de finales de los ’50, y sacaste un periódico junto a él que se llamaba "The Spirit and the Sword". Aparentemente era un periódico "underground" que vendías en el campus de la Universidad de Buffalo.

SPAIN: Si, fue en 1964. En esa época me fui a New Jersey. Cuando volví, parecía que los Road Vultures se habían disuelto, pero había unos cuántos que no querían que el grupo se disolviese, así que reformamos el club. Fue una etapa más política. Comprábamos café para los huelguistas y hacíamos todo ese tipo de cosas. Nos involucramos en movidas anti-bélicas que estaban empezando en la época. Estuve haciendo cosas con Ed Wolkenstien, que estaba sacando una publicación mimeografiada que se llamaba "The Spirit and the Sword", y la vendíamos por la zona. En la Universidad de Buffalo la gente era bastante receptiva, fue algo que me sorprendió, porque yo pensaba: “Si le enseñas esto a alguien, es probable que te dé un puñetazo en la nariz.” Pero la gente lo aceptaba, e incluso discutía contigo de forma inteligente.

GROTH: ¿Puedes describirme cómo era "The Spirit and the Sword"?

SPAIN: Nos preocupábamos mucho por los derechos civiles y por temas anti-guerra, yo me encargaba de las ilustraciones. Tenía algunas cosas históricas, cosas sobre John Brown, por ejemplo. Aprendí bastante sobre John Brown, que tiene una historia muy interesante detrás. Todo el mundo sabe cosas de Harpers Ferry, pero lo que pasó antes de Harpers Ferry, cuando todo el mundo, incluyendo el gobierno y el ejército de los Estados Unidos, empezó a tener miedo de John Brown, se conoce menos.

GROTH: Claro, es cierto. De hecho, el magazine estaba dedicado a  John Brown.

SPAIN: Sí, estaba dedicado a él.

GROTH: A su espíritu y a su espada, supongo.

SPAIN: “The Spirit and the Sword” es alguna frase suya. Durante ese verano yo estaba en Nueva York, trabajando para The Militant, que era el periódico del Partido Socialista de los Trabajadores. Hice algunos "cartoons" para ellos.

GROTH: ¿Era Norman Thomas alguien que estuvo presente en algún momento de tu vida o...?
SPAIN: Bueno, no. La relación más cercana que tuve con Norman Thomas fue a través de un grupo de chicos realmente enloquecidos llamado el Resurgence Youth Movement. Jonathan Leek, que había iniciado el Resurgence, también estaba en YFS, que era el Grupo de Jóvenes del Partido Socialista. Y cuando murió Kennedy publicó un manifiesto llamando a todos los revolucionarios a seguir adelante con la pistola y el puñal y matar a todos los funcionarios públicos. E inmediatamente le echaron del YFSL.

Los Yippies eran un pálido reflejo de esos tíos. Eran chicos genuinamente tarados. Puede que los vieses en una manifestación, y que hubiese nazis a un lado, policías en el medio, e izquierdistas en el otro lado. Esas manifestaciones siempre tenían lugar en Union Square. Esos tíos cogían y atacaban a los policías. A veces los polis les pateaban el culo. Y también sacaban libros magníficos. Decían cosas como: “Soñamos con los días en los que las motos rugirán por Park Avenue y los maricones harán cabriolas sobre el césped, y los adictos se chutarán en vuestros cuartos de baño." Y en aquel momento, decir algo parecido era bastante arriesgado. Era extrañamente profético. Uno de sus lemas era "armad a los vagabundos", que los Road Vultures adoptaron como máxima.

Durante ese verano en Nueva York conocí a esos chicos, y debí de fumarme como unos ocho porros, estaban pasándomelos continuamente. Estaba bastante colocado. Y ellos estaban intentando superarse unos a otros, diciendo cada vez algo más escandaloso. Estaban hablando de secuestrar al hijo del alcalde Wagner y de llevarlo al Tribunal del Pueblo. Y otro dijo: "Sí, vamos a construir una guillotina bien grande." Hablaban sobre irse hasta alguna ciudad reaccionaria del Sur vistiendo uniformes negros y portando metralletas. Les dije: "Estáis locos, la Policía del Estado vendrá y os arrestará a todos." Un tipo se levantó y me dijo: "¡Oh, no creo, porque vamos a conseguir unas lanzas bien grandes, y las vamos a afilar para cortarles la cabeza!" Cortar cabezas les parecía magnífico. Cada cosa que decían era para superar la anterior, pero eran interesantes. Sacaban una revista llamada Resurgence. Incluía todo tipo de cosas locas, como la numerología. Todo esto fue justo en la época pre-hippie. Así que el Lower East Side estaba realmente hirviendo en aquella época. Buffalo también hervía. Ese período pre-hippie estalló en el momento en el que regresé de Nueva York en el '67. Fue el invierno anterior al verano del amor. Y el East Village Other ya llevaba funcionando alrededor de un año. En el ´66 había conseguido algunos números del periódico. Cuando fui allí me puse en contacto con Walter Bowart, que probablemente estuviese colocado en ese momento, pero me dijo que le hiciese un cómic de 20 páginas, que terminó convirtiéndose en Zodiac Mindwarp.

GROTH: ¿Era el editor del East Village Other?

SPAIN: Si.

GROTH: ¿Cómo te pusiste en contacto con el East Village Other?

SPAIN: Por Buffalo solían aparecer algunas copias del East Village Other. Así que me fui a la redacción. Puede que se me ocurriese ir allí un día que volvía de una manifestación, o que todos habíamos viajado en coche hasta la ciudad. Les entregué algunos dibujos para anuncios y me los editaron. En algún momento el editor me hizo esa fatal proposición para que hiciese un cómic de 25 páginas. Su idea era dejar los bocadillos vacíos, y entonces podríamos recortar cosas de algunos otros periódicos y colocarlas en ellos, que es lo que hicimos.

GROTH: Una técnica "cut-up" antes de que surgiese esa técnica.

SPAIN: Bueno, la técnica de cut-up, sí, era la de Burroughs. Se suponía que era un tebeo, pero la impresora con la que estaban en contacto no tenía una puesta a punto como para imprimir un cómic de ese tamaño, así que lo hicimos en tamaño tabloide.

GROTH: Ya veo. ¿Fue tu primer cómic publicado?

SPAIN: Si, antes había hecho cosas para el periódico de la Universidad de Buffalo, una tira titulada Sunny Days. El periódico del colegio tenía una plantilla de gente izquierdosa, y me echaron una mano. Sacaban algunos artículos para los que solía hacer ilustraciones, así que tenía algunas cosas publicadas aquí y allá, pero Zodiac Mindwarp fue la primera cosa realmente importante que hice...

GROTH: ¿Te habías leído ya "The Beats"?

SPAIN: Había leído a Lawrence Lipton y algunas otras cosas. Me había leído un montón de poesía y otras cosas por el estilo.

(Continuará)

NUEVA YORK EN EL DAREDEVIL DE FRANK MILLER

"Investigué mucho para hacer un buen trabajo. Si me pedían que dibujara una cascada, iba hasta una y la dibujaba. Esto es algo que a...