viernes, 21 de agosto de 2020

CUANDO 2000 AD ERA EL FUTURO, por Garth Ennis

Artículo de Garth Ennis para Bleeding Cool (2009). Traducción: Félix Frog2000.

Es un momento tan bueno como cualquier otro para saldar una grandísima deuda. Para ser precisos, de las del tipo creativo. Y es con algo a lo que podríamos definir como una especie de tatarabuelo segundo cuyos descendientes bastardos incluyen Predicador, The Boys, Wormwood, The Pro, Kev, Barracuda, Dicks y muchos más; su diseño básico, humor negro e intensa acción fueron y siempre seguirán siendo una gran influencia en mi obra. En esa revista, varios guionistas, dibujantes y editores crearon el mejor cómic de todos los tiempos.

Costaba 7 peniques en dinero terrestre, se imprimía en un légamo de pantano reciclado y hacía que las tardes de los viernes fuesen algo mejores: era el magazine 2000 AD, y en esos primeros diez años, antes de desesperarse y empezar a contratar a gente como yo, tuvieron un éxito tan tremendo como fugaz. Basta con echar un vistazo a la lista de talentos que participaron para hacer que nos quedemos sin aliento. Recordemos que toda una generación de lectores podía comprar casi cualquier número y leer en su interior a una docena de estos tíos en su mejor momento.

Así que gracias: Pat Mills, John Wagner, Gerry Finley-Day, Alan Grant, Alan Moore, Tom Tully, Alan Hebden, Steve MacManus, Kelvin Gosnell, Nick Landau, Robin Smith, Simon Geller, Richard Burton, Doug Church, Tom Frame , Carlos Ezquerra, Ramon Sola, Jesus Blasco, Massimo Belardinelli, Dave Gibbons, Mike McMahon, Kevin O'Neill, Ian Gibson, John Cooper, Brian Bolland, Brett Ewins, Brendan McCarthy, Garry Leach, Ron Smith, Colin Wilson, Steve Dillon , Kim Raymond, Cam Kennedy, John Higgins, Barry Kitson, Mike Dorey, Carlos Pino, Jim Watson, Alan Davis, Jesus Redondo, Jose Ortiz, Ian Kennedy, Eric Bradbury, Mike White, Bryan Talbot, Ron Turner, Jim Baikie, Angie Mills, Glenn Fabry, David Pugh, Mike Collins y muchos más.

Gracias por los dos tiranosaurios luchando a muerte al borde de un volcán / por los artilleros de Bofors disparando contra unos ovnis / por la última y más importante muerte del Viejo Un Ojo / por el único oso en la lista de eliminación de la CIA / por "¡Cuac-cuac, Volg!" / por el verdaderamente imparable Artie Gruber / por Dan Dare en la Batalla de Júpiter / por: Conclusión: MACH One está acabado. Cerrando transmisión. / Por la Batalla Final de la Fortaleza Espacial contra el Starslayer Empire / por: "Entro en casa a toda velocidad. Llevo en el juego cerca de cuarenta años y hay algo que he aprendido: nunca dejes descansar a un robot. Adiós, Ro-Jaws y Hammerstein. Little Mo y yo siempre te recordaremos" / por Blackhawk y sus camaradas en Horizonte Final / por: "Cuando envejeces, se te empiezan a ocurrir ideas extrañas como que tal vez la gente no sea tan mala. Tal vez si tratásemos a las personas con más amabilidad, la bondad de su interior saldría a la luz. Supongo que es el momento de dejar de fumar". / Estuve presente el día en que los cielos se convirtieron en un infierno. / Por el cinturón con munición de balas plateadas de tipo Spandau / por la locura que me parecía Meltdown Man / por "Chicos, estáis cometiendo un grave error. Es a mí a quien deberíais temer. Y aquí tenéis el por qué". / por "Puede que a todos nos viniese bien un poco más de lo que tiene Dredd".

Gracias, también, por la noche en que murieron los Soldados. / Por Los Jueces Oscuros sueltos por el Bloque Billy Carter. / "¿Así son las personas? ¿También somos robots?" / "¡Vapea, nene, vapea!" / Y una gran celebración se prolongó durante toda la noche... y la noche se prolongó para siempre. / "¡Me llamo Thompson, Harry Thompson!" / Con cuidado, oh, con mucho cuidado, arrastra a la criatura nacida de las estrellas. / "Y algunos... algunos son estrellas". / Johnny y Wulf peleando con hombres muertos en un cementerio lejano. / "Tiene que haber una moraleja por alguna parte, Grobbendonk". / "Grim" / Red Planet Blues / "¡Bienvenidos al festín de las heridas!" / "Es bastante probable que la tercera palabra sea naranjas" / "Sé muchas cosas, Viejo Ojos Rojos" / Porque eres un Juez. Y ese es tu deber. / "Despertad, chicos... estamos en casa". / "¿Te apetece eso para cenar, George?". / La ciudad grita el nombre de Chopper. / "Ha sido un placer conoceros, amigos. Supongo que esto es todo. Truck tucker, ¿lo oyes?". / Halo Jones desayunando entre las ruinas. / Y es la Tercera Ley la que argumenta que cualquiera que diga lo contrario es hombre muerto. / "Porque te odio."

Y por supuesto: por "¡Esta Tierra Maldita no acabará conmigo! ¡Soy la Ley! ¡Soy Dredd - EL JUEZ DREDD!"

Finalmente, lo mejor de lo mejor, para mí el mejor momento de la historia de los cómics: el episodio 22 de "The Apocalypse War". Después de pelear en una batalla perdida contra los invasores, y haber visto la mitad de Mega-City Uno destruida, con los colegas de curro masacrados y los heridos de gravedad sacrificados, Dredd conduce a un equipo de Jueces de élite hasta un silo de misiles de Mega-Este. En una de las mejores secuencias de acción que he leído en un cómic, los Jueces se ven incapaces de acceder a la sala de operaciones, hasta que Dredd simplemente golpea la puerta con su pistola y dispara a quemarropa al tonto curioso que la abre para ver quién es. Nuestros chicos asaltan la sala de operaciones y sellan la puerta. Anderson, la telépata (y única voluntaria del Escuadrón del Apocalipsis, en aquellos días no había tiempo para perder en caminos sin salida cósmicos y pacifistas), extrae los códigos de lanzamiento de la mente del Comandante del silo. Las armas nucleares se dirigen hacia Mega-Este Uno. "Por favor, Dredd", suplica el comandante, "¡Hay quinientos millones de personas en mi ciudad, quinientos millones de seres humanos! ¡No puedes eliminarlos con tan solo presionar un botón!" Y Dredd no duda, ni tan siquiera por un segundo, en hacerlo.

"¿No puedo?"

Puede y lo hace. Hoy en día aún sigo dándole vueltas: qué es lo que la situación decía sobre el personaje y sobre el cómic que estaba leyendo (con 12 años). Incluso ahora, no sé si Dredd tenía razón o si estaba equivocado. Era la única forma de ganar, de evitar una masacre mayor y la esclavitud de su propio pueblo, pero sin duda era un genocidio. Fue una valoración moral a un nivel casi inimaginable, espantosa. Al final, era un dilema similar a los que enfrentaron una serie de hombres buenos y malos en nuestra propia historia, y si tuviese que resumirlo en una sola frase, diría lo siguiente: ¿estarás preparado para hacer lo que hay que hacer cuando no se te presente la salida fácil?

Y ese es el motivo por el que nunca me han preocupado Batman, Lobezno, Iron Man... o ninguno de los demás, en serio. No por lo que harían o dejasen de hacer personajes como ellos, sino porque sus editores nunca tendrían el valor de afrontar una situación como esta.

Feliz trigésimo segundo cumpleaños tardío, pero sincero, al mejor cómic de la galaxia.

Garth Ennis

Nueva York, junio de 2009

No hay comentarios:

NUEVA YORK EN EL DAREDEVIL DE FRANK MILLER

"Investigué mucho para hacer un buen trabajo. Si me pedían que dibujara una cascada, iba hasta una y la dibujaba. Esto es algo que a...